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Existencias compartidas

Generalizadas las existencias del mundo.
Puntualizó a la mujer en que todo punto esta.
Piel a suavidad, visible saliendo del agua.
Tocar, para mis ojos.
Son rozar a distancia.
Respeto , que al nacer y la existencia del mundo nos puso en los pies al caer.
Temor, sin pudor, valorar la serenidad.
Valorar, puntos de visión
Tus labios.
Sonrisa.
Cuerpo.
Existencias evidentes de que hay deseo.
Existencias, antiguas ahora no cambian.
Solo en cuestiones del ego.
Evidencias, que me dejaste los ojos sin mirar a nadie mas.
Pensativa, atractiva, romántica.
Dejar huir, o elevarte hacia la copa con ganancia.
Escuchar la voz y tener ganas de poder añadir la existencia del sueño a la realidad.
No, hay país, ni calles, solo mi mente, su cuerpo desnudo con ganas de atraer la en
existencia mental.
Que me reclama, a gritos.
Adorable cuerpo estirado y existente, cerca del sol y de tactos del aire.
Quieto sin capacidad de moverse solo escuchar esa sirena de mar que me hablaba.
Alma exhausta que salía de mi boca, recitando o solo diciendo.
Quiero un beso, que pueda recordar hasta mí día de penumbra.
Toda existencia recae en nosotros.
Las posibilidades, hay que dejarlas caer, o hacer que caigan.
Un día la poeta dijo.
No me aburren los labios de nadie, los respeto.
Respeto la existencia del cuerpo, aun así el orgasmo declara la divinidad de la mujer.
Y el gusto de la pasión.
La nocturnidad, esta hecha para desplegar todas las sensaciones que el alma recoge.
Que realmente piensa mi existencia personal.
Piensa en como la impotencia le impone a esa existencia dura pero tierna delante de sus ojos.
Miedo es posible, no quiere bofetadas, diciendo sus verdades intimas.
Lo intimo crece y lo correspondiente a todo se aumenta con la posible debilidad del alcohol.
Escribo en general la existencia aunque ni a veces exista como tal,
la hacemos florecer nosotros, con nuestra propia magia aun así con misterio.
Volvería a empezar, desde 0 y dejaría mis manos en tu piel.
Sin arrastrarme por tu desobediencia ante una escrupulosa decisión de retención.
Desfase de costillas, dolor de cuerpo.
La existencia también recae, a la desobediencia que produce dolor intercostal
Puede llegar ese dolor al corazón donde hay tantos ventrículos, venas y tapar alguna que pueda hacerte morir hasta sentirte extenuó
Ya no reclamaría mi cuerpo ni mi existencia. Solo tu piel y tus labios por una noche.
Y tu voz escuchándote reír.
Definitivamente estoy atrapada en este teclado, sabiendo que el secreto permanecerá. Solo ante mis ojos.
La afabilidad de la vida pondrá todo en su lugar.
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1comentarios 41 lecturas prosapoetica karma: 38
#1   ¡Gracias por compartir tus versos! ¡Bienvenida a Poémame!
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