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Nuestra historia, escrita en prosa, para que reconozcan en mis versos. Segunda Parte

I
Y fuimos novios, ¡si novios!, de esos que caminan de la mano, aunque al principio te costaba un poco. De esos que se saben en silencio. De los que buscan el rincón más apartado de la playa para saborearse con los labios.
II
Era un secreto tontamente inocente, ocultábamos entre miradas la urgencia de un beso deseado. Tan tonto, que celebramos Valentín el 15, yo con la flor robada del vecino, acariciando un poema de Neruda, tu con una tarjeta que escurrías entre mis libros y libretas.
III
E hicimos realidad la fantasía de nuestros sueños infantiles, yo tu príncipe azul de blue jeans raídos y aroma a jabón azul, vencedor del hambre con agua y pan, navegador de problemas entre libros de aula e islas de poesía.
IV
Tu sencilla, fuerte, dulcinea protectora, espada de mis luchas y farol guía de mi retorno cansado de la universidad. Amiga de tus amigos, maestra de mis debilidades, seria y calidad como la Luna, inocente como un diente de león que flotabas en los vientos de la pasión.
V
Y la noche llego, como llega las noches al amor, yo curtido de vida, enfrentaba tormentas que no sabias. Tu apostada en el puerto de mi vida, mientras las corrientes del destino y el extravío me alejaba de tu isla, nuestra isla.
VI
Con el tiempo me hice un punto, tan lejano, cometa errante de ciclo fluctuantes y eclipsados recuerdos, te divorcie de mis sueños y llore como un niño, cuando solté amarras de tu vida. ¡No sabía por qué!
VII
Te herí, sin saber que la herida que sanaría en ti con el tiempo crecería como semilla de hidra amarga en la sobra que me estaba convirtiendo. Luego llegaron otros vientos a tu vida que no sé, y para mí el silencio y la vergüenza fueron compañía.
VIII
Luego llegaron otros vientos a tu vida que no sé, yo invente otros sueños e intente conquistar otras islas, muchas playas desiertas, costas de grises arenas, naufrague en el olvido y el silencio. Me convertí en trashumante de las noches, construí una casa con sus restos.
IX
Ahora abandonado en la península del olvido, dejo flotar versos en el mar en botella binarias del silencio. Esperando que las corrientes virtuales las lleven a ti y refresque tus pies con un recuerdo fugaz.
FIN
4
2comentarios 58 lecturas prosapoetica karma: 61
#1   La verdad es que tu prosa me ha enganchado desde el primer segundo. Seguro que si llega flotando hasta tu Dulcinea vas a despertar su corazón!
votos: 0    karma: 20
#2   Gracias, saludos
votos: 0    karma: 14