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Somos

Somos noches, somos días.
Somos miradas y caricias.
Somos risas y sonrisas.
Somos almas libres que se encadenan por un rato.
Somos enojo y somos perdón.
Somos un te quiero que asoma cada tanto.
Somos besos lentos y Somos besos apurados, deseosos de más.
Somos todo y somos nada.
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7comentarios 71 lecturas prosapoetica karma: 72

Tinta de sangre

Sigo sin saber qué hacer. ¿Te llamo o no? -- Una pregunta que atosigaba mis pensamientos.
Volcada sobre el herbaje, pensaba en un poema viejo que te escribí años atrás,
en aquel entonces el dolor de tu ausencia era abrasador y mi pluma solía escribir con tinta de sangre.
Hacía años que no me sentía como en aquel entonces, hoy que te vi en el tren de las diez.
¿Cuánto tiempo ha pasado? -- me pregunté, y con todo yacías tumbado en el asiento abrazado a tu soberbia, a tu vanidad.
Yo como la última vez: Simulando no verte y no tener sentimientos, porque si algo aprendí fue a esfumarlos.
Empero, a mi pluma no le puedo mentir, es mi compañera, ella viajará sumisa junto a mis sentimientos que esfumo en mis libretas, ella sabe interpretar mi alma, ¿Y qué hay de ti? -- me seguía cuestionando, tu mirada era la misma: distante, fría y por supuesto con tu exquisita fatuidad.
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sin comentarios 68 lecturas prosapoetica karma: 80

El cacto

Faltan 10 minutos para la medianoche y mi amor ahora despierta.
Aún no es la medianoche y ella abre los ojos, yo aguardo y la veo levantar, sonreír como cuando alguien le sonríe a un cacto cuando da una flor o muestra un verde saludable.
Aún no es medianoche y ella ya planea como volará y como sonreirá a los habitantes del viento mientras el pequeño cacto la verá elevarse y la verá reír y soñar desde lo horizontal de su existencia, pero ella a la siguiente medianoche le sonreirá y el se contentará.
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2comentarios 62 lecturas prosapoetica karma: 55

El ángel del bar

Tras la barra del bar, juro que no te vi y que fuiste tú quien me buscó. ¿Cómo no ibas a encontrarme si cada palabra que me decías sonaba perfecta, si encajaban en mi cabeza como lo hacen las piezas de un puzle?

Tú me buscaste con la mirada y me encontraste con frases que sonaban a las de un ángel que había caído a mis pies.

Ahora…, soy yo la que trata de hallarte, y es que siento que busco la llave de una cerradura rota, pues por más que trato de entrar a tu corazón no llego a hacerlo, siento que tu alma es como una habitación fría y vacía de amor y por más que miro en tu interior es como si una bola de demolición hubiera hecho un magnífico trabajo. Por más que trato de buscar tu llave presiento que no importa, pues la cerradura ya no funciona…

…y, cuando te vas, te olvido, juro que te olvido, pero mis dedos tienen memoria propia. Son ellos los que recuerdan el tacto de tu pelo; son ellos los que recuerdan tu boca, tu lengua…, tu piel; son ellos los que recuerdan tu aroma; los que recuerdan tu risa mientras yo gemía; son ellos los que recuerdan porque ellos son los que sujetaban tu cabeza mientras jugabas entre mis piernas, porque ellos son los que acariciaban tu cuerpo leyendo los poros de tu piel.

No, yo no te recuerdo, lo juro, son ellos los que me hacen gemir sin tu risa en mi oído, y por ellos siempre trato de que regreses a toda costa, de que regrese el ángel.

Tengo que saberlo, tengo que saber si puedo arreglar el estropicio de tu interior, si puedo amueblarte el corazón, si puedo reparar tu cerradura… Sólo eso, sólo saber si es posible, pues si lo es estoy segura de que la llave seré yo y de que te haré feliz, como lo eres cuando recorro tu cuerpo con besos y encuentro al ángel que calló tras la barra de aquel bar.
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6comentarios 57 lecturas prosapoetica karma: 66

Oí tu voz...

Te escuché como pregonando silencios
Te escuché en los cantos de ordeño
Te escuché una y mil veces
Te escuché arengando en mis caídas
Te escuché en mis travesuras.
En mis sueños itinerantes te escuché
Y por un largo tiempo no supe de ti
Los sueños se fueron posponiendo.
Pero en este presente existencial
Miro y contemplo la lejanía
Sentado frente al mar
Suspendido en un letargo
Viendo el tiempo pasar
Y sin poder despegar
De esta ensenada de recuerdos
Y me pregunto ¿por qué
no volver a escuchar esa dulce voz?
Y retomar la senda que una vez se olvidó.
Y como dijo el poeta Antonio Machado
“Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar”.
Recuerdo a mi abuela parafrasear
#El águila persigue a su presa
la devora y la sostiene en su garra#.
#Cuando la roca despierta de su letargo
sacude las cadenas que le aprisionan#.
Cosas de mi abuela…
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2comentarios 52 lecturas prosapoetica karma: 58

Descubrir

Aún no sé de ti,
busco saber de ti con el eco de la noche.

Esas palabras que ocultas,
todo lo que sueñas
quiero encontrarlo,
y construir deseos con nuestra voz.

Ser uno a uno y sentir,
descubrir lo que sentís,
con cada silencio entre nosotros,
con cada mirada sujeta a estar,
permanece ahí,
búscame aquí,
anhelo por descubrir.
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2comentarios 52 lecturas prosapoetica karma: 65

Letras entre olas...

Letras
que van
surfeando,
en este mar.

Entre estas
olas de
emociones
que van
y vienen,
se disparan
sentimientos...

Estas olas,
traen versos,
acompañados
de una
melodía,
con aires
de tus besos...

El sonido
del mar, y
su brisa,
te hacen,
sentir bien

Cuando
cierras los
ojos, y
te olvidas
de todo.

Sólo
escuchas
las olas del
mar y tu
corazón,
latiendo
con brío,
está...

Por ese
amor, que
mil vueltas
en tu
cabeza
te trae...

Versos
surferos
que danzan
al aire, y
en el
mismo
cielo se
escribe, la
más bonita
poesía,
junto a
este
atardecer...

Letras,
surferas
en forma
de versos,
que calan
en el alma.

Florecen así,
sentimientos
a flor de piel.

Y mientras
en tu piel,se
erizan tus
vellos...

Rompen así,
en la orilla,
del mar,
y estos
versos
surferos,
tu nombre
llevan...

En tu piel
acaban, y
te acarician.
Y en tu alma,
por siempre
quedan...

© Derechos de autor
Isa García
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4comentarios 51 lecturas prosapoetica karma: 60

Ausencia

Todo desierto es pasajero,
y la lluvia se adormece
en tus recuerdos,
busco una vida en el
espejo,
de mis manos se ha
escapado la ilusión.

Miro la tarde y aún
te espero,
el sol también conoce
mi respiración.
Llega la noche, y no te veo
las cartas de verano
fueron sueños.

Pensarte agotan las
agujas del reloj,
me quedo con tu audio,
me quedo con tu voz.

Aún existe cartas sin un adiós,
cartas que fueron semillas
floreciendo desde la pasión;
pero de ti ya no hay más remedio,
no hay exploración, no hay rumor.

Sólo queda el suspiro,
la dulce espera ficticia,
el añejo recuerdo dominguero,
el pensar melancólico del café,
y la suave brisa que trae la
lluvia al caer entre sus colmenas.
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2comentarios 49 lecturas prosapoetica karma: 67

Pilar

Dama de finales de invierno; pero con ojos primaverales, caminar pausado y mirada tierna; amor infinito entre sus manos adoloridas por el frío.
Un muchacho regordete se asomaba con ansias, ella siempre sabía que ofrecerle algo de comida sería parte del plan, amor y alegría infinita se incluía en ese proceso.
La vida te ha regalado tanta sabiduría,
escucho profundas historias dentro de tu respirar cansado, me cobija la esperanza de tenerte siempre a mi lado;
pienso a solas, que me dures para siempre y conozcas a mis hijos y disfruten de ti como yo siempre lo hago.
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1comentarios 41 lecturas prosapoetica karma: 26

Eres

Eres mi amanecer, eres mi atardecer eres la luz que guía mi alma al anochecer
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sin comentarios 40 lecturas prosapoetica karma: 45

Nada más que su luz ...

Era un secreto temblando hacia la habitación,
con las mejillas aún en vena,
acercaba su pubis con un pellizco hacia mis dedos.

Una enredadera atravesando con su luz las murallas,
el hueco de una maleta, con la mirada entrecerrada,
achatando el horizonte.

Era un torso, aún rígido, dejándose vencer
hacia la última hoja de un temprano otoño.

No vendrán las palabras, ni los finales felices,
La ciudad será más pequeña, exhalándose de un solo golpe,
rail tras rail, como un Monet a golpe de violín.

Le quedaban tantos años por delante…

Los kilómetros caerán sobre los ojos como cuentagotas
del cielo que le abre su pecho en sangre.
Su cintura se ensanchará hacia otras manos
que no conocerán el sabor de su sexo, recién abierta la carne.

Y yo seré viejo, aún más viejo…

Y ella alzará sus manos como si nada importase,
más que el viento y la luz.

Tenía inmensas posibilidades de ser feliz,
bajo la incandescencia de las farolas recién encendidas,
dibujando sobre la piedra el inicio de un camino
que angostaría su cuerpo bajo las olas.

Era un boceto aún,
abriéndose paso con la elegancia del invierno
y ese vaivén de brújula rota,
perdida en la mirada de la ciudad sumergida.

Quién hizo de la realidad un nunca jamás
que ahora sólo sonríe cuando acaricia la herida.
Su silencio sólo entiende del cuerpo sobre otros cuerpos,
del sexo entre las manos,
desapareciendo a través de la espesa lágrima,
hacia el horizonte que se ilumina.

Nada importará más que su Luz,
penetrando por los agujeros de esta tarde desoladora
en la que su recuerdo es tacto,
sudor fresco derramado por los labios
y su andar de niña, sin saber qué decir cuando contempla
el primer y último surco de sangre resbalando hacia sus rodillas.



Oniria Haze
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Angie...

Sus ojos hermosos, una sonrisa encantadora... ella no quería fallar en el amor, sin duda ella no cometía un error...
Graciosa, tierna con un lindo corazón y su cabello marrón..
Ganas de darle besos y ser meloso...

Su corazón ya tenia un hombre, ella lo amaba y yo me quedaba para no hacer ni malograr nada,
Le gusta el chocolate y cada vez que le daba uno era agradable, me aclaro varias ideas, me demostró que era diferente.

Alguien a quien no podría amar mas que solo demostrar lo que para mi era amar, ser detallista era lo que le sorprendía, miedo tenia a perder su amistad, ya no ver su alegría ni su sonrisa si ese hombre le dañaba... sano mi corazón con sus lindas palabras y su razón...
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au revoir le printemps

Primavera tiene la piel grisácea, húmeda y cálida, el alma candente y los ojos oscuros, juega a la ruleta rusa cada navidad, suele pedir regalos excéntricos tales como un pato disecado, una muñeca de la era prehistórica y oleos de diferentes tipos de gris. Primavera tiene los ojos profundos, grises, verdes, azules, aventura, amor, preguntas, existencialismo e ilusión. Debate callada la mayoría del tiempo, pero cuando su voz ilumina la sala, sus palabras son algo de David Lynch, no se le suele entender nada, sus mejillas están coloreadas con dos comillas que simulan que todo lo que dice ya lo ha escuchado de alguien más. Tiene alma de Lolita, sensual y ardiente, pero con una inocencia nata que lo hace a uno suspirar más de cinco veces.

La vida es una carrera a su lado, y es casi imposible olvidarle, tiene la gota fugitiva de la adicción instantánea, y uno cae loco, poeta y cinéfilo con un minuto de la sátira de su conversación. Primavera tiene la calidez en el habla, las piernas cortas y los ojos gigantes, su recuerdo se tatúa ansioso en la piel de cualquiera que pudiera inmortalizarla. Su presencia es retorcida y nunca hay que aferrarse a ella, reacciona al tiempo como quien es adicto a la historia universal, y siempre corre en contra de los relojes, le tiene miedo al amor y huye ansiosa cuando alguien le declara su profunda devoción.

Tiene el poder de manejar las emociones con solo una mirada, tiene las manos delicadas, pinta hasta que amanece y se niega a creerse arte, se define como el poema más triste de la antología. Transporta con sus silencios a una dimensión alterna y un poco delirante, porque después de que se le conoce es imposible dejarle, ella hizo de mí una cadena de nervios y pensamientos hasta ese entonces desconocidos, condenado a su presencia me dedique al arte casi por completo, de galería en galería, de libro en libro, de poema en poema, hasta que no pude más, hasta que morí.
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1comentarios 22 lecturas prosapoetica karma: 30
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