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El ángel triste del jardín

Cada tarde una niña solitaria, a un parque céntrico de la ciudad acude, se sienta en un banco o entre las flores del césped , mira al ángel, lo dibuja, lo estudia, le habla, le cuenta romances, alegrías y penas, y le recita poemas… hasta que empieza a oscurecer, recoge sus cuadernos y se marcha en silencio.

Mil veces ha intentado el ángel despegar un pie, con fuerza inusitada, queriendo ir tras ella, pero cumpliendo condena en la fuente, inhábiles sus alas, solo ha conseguido, que aunque caída desde las ramas de un árbol, una gota de rocío, igual que lágrima divina por su rostro, comience a rodar.

Fue el mismo día, en que enmarcado su dibujo, y terminado su poema, la niña no apareció por allí ya nunca jamás; tan solo un ruiseñor que sobrevolaba las fuentes, vio al ángel llorar, y se dedicó a alertar con un cántico, a todos los ruiseñores del resto de parques de la ciudad, para que si encontraban a la joven, al ángel pudieran avisar.

Nada se ha escrito en los cielos que haya podido causar más dolor, a un querubín celestial, que el estar día tras día esperando, a tan encantadora criatura mortal.

Desde entonces, cuando ya el sol se marcha del uno al otro confín, y la luna sale a brillar, con pasión desatada; un primer rayo plateado, en la noche estrellada, hace borbotear el agua con pompas transparentes como el cristal; melodía y versos de salmodia, hacen despertar primero al hada, y luego a él, que secularmente triste, ensimismado y místico resiste, sobre la fuente manuelina del jardín.

Su mirada opaca, parece cobrar vida un instante, y escapando de la humedad de la umbría, salta la verja y atraviesa la ciudad; encontrar a su amada es prioridad. Pero no conoce calle ni código postal, si está desvelada o duerme; solo, que antes de que el sol le arrebate la ingravidez, a su atalaya ornamental debe volver; y a resignarse por días sin fin a seguir siendo el ángel triste que de bronce desnudo viste.
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7comentarios 66 lecturas relato karma: 63
#1   Un ángel enamorado... Pero me dejaste con el nudo en la garganta a medias Eduard,,, dónde está la jovencita, qué fue de ella?? Me lo dejas a mí imaginación...
Muy linda historia !!!
votos: 2    karma: 49
#2   Eduardo,esto son palabras mayores.Lo que percibo en tus poemas es que son como tomas cinematográficas,por eso llegan tal fácilmente al lector.Eso es para mi un plus que ayuda a gozar de tus trabajos.¡Enhorabuena!.
votos: 2    karma: 47
#3   caída desde las ramas de un árbol, una gota de rocío, igual que lágrima divina por su rostro, comience a rodar.

y la luna sale a brillar, con pasión desatada; un primer rayo plateado, en la noche estrellada, hace borbotear el agua con pompas transparentes como el crista

y a resignarse por días sin fin a seguir siendo el ángel triste que de bronce desnudo viste.


Eduardo escribes creando unas imagenes increíbles y tus letras transmiten una calidez maravillosa ...

Felicidades !!!
votos: 1    karma: 32
#4   cuando ya el sol se marcha del uno al otro confín, y la luna sale a brillar, con pasión desatada; un primer rayo plateado, en la noche estrellada, hace borbotear el agua con pompas transparentes como el cristal; melodía y versos de salmodia, hacen despertar primero al hada, y luego a él, que secularmente triste, ensimismado y místico resiste, sobre la fuente manuelina del jardín.
Precioso poema y preciosos versos. Enhorabuena. Para mi de antología
votos: 1    karma: 32
#5   Que bonito relato¡¡¡

Nada se ha escrito en los cielos que haya podido causar más dolor, a un querubín celestial, que el estar día tras día esperando, a tan encantadora criatura mortal.

Me parece un relato muy hermoso, dulce y agradable de leer¡¡¡ Saludos y feliz día.
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#6   ¡Te quedó bien chévere! Manejas muy bien las imágenes... ¡Enhorabuena!
votos: 0    karma: 12
#7   Grande
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