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Bajo el mismo cielo

Era un día soleado, ella lo esperaba en la estación del tren impaciente y nerviosa observaba el reloj en la pared de la boletería donde marcaba la hora y segundo a segundo los minutos transcurrían. Ella, como siempre romántica, lo esperaba con una rosa roja en la mano sin espinas, como símbolo de amor, pasión y ternura que se tenían.

Surgió el tan esperado encuentro de dos almas que se amaban desde otras vidas. Desde lejos se reconocieron con gran facilidad. Se miraron de frente, no paraban de sonreír. Alrededor de ellos se escuchaba el tumulto de las personas y el ruido de los trenes, pero entre ellos hubo una pausa, el tiempo se detuvo, solo escuchaban el lenguaje del amor. Ella observaba sus ojos color de mar, su cabello rayos de sol. Él estaba embelesado con su hermosa piel canela, entrelazaba sus manos en su rizado cabello. Ambos les brillaban sus ojos, él acarició su rostro, se besaron encendiendo la pasión dormida y las mariposas revolotearon en todo su interior. Despertaron sentimientos de amor, romance y alegría; emociones que emanaban desde su alma.

Caminaron bajo el mismo sol, durmieron bajo la misma luna. Pero la vida se encargó de cambiar su destino. Se distanciaron confundidos pero amándose y vivieron separados bajo el mismo cielo. Un océano inmenso los separaba de día y de noche.

Ella se quedó estacionada en ésa época, sintiendo la culpa de haber vivido en una burbuja de amor que su mente creaba. Tejiendo sueños de lo que fue y no pudo ser. Tantos capítulos vividos de una historia sin final.

Solo quedó el recuerdo de las cartas de amor que recibía de su amado, convirtiendo sus días de soledad en alegría y el recuerdo vivo de sus besos, su voz y su mirar.

En las noches ambos (sin saberlo) coincidían al mismo tiempo, miraban al cielo, escogían una estrella, le soplaban un beso desde la distancia y le pedían a la luna que cuidara a su amado y amada.

Y en la noche fría los abrazaba la melancolía convirtiéndolos en dos lobos aullando porque extrañaban a su amor eterno.

Escrito por: Aydil DR

etiquetas: relato, microcuento, aydildr, amor
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1comentarios 67 lecturas relato karma: 51
#1   Preciosa historia, me ha gustado mucho, te felicito, te voy a seguir para leerte más seguido.
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