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La Pasion.com

LA PASIÓN

La Procesión de tu calvario.
Mostrado en dolor perenne ante el rostro de María.
Caes de nuevo y la corona de espina se incrusta mas en tu cabeza

Lagrimas despavorida.
Sarcasmos.
Blasfemias.
Risas.
Las moscas.
El Calor.
El olor a mierda.
El olor a miseria.

La sangre diluida en dolor silencioso.
Despedazan tu cuerpo.

Tu dignidad es despojada al aire libre.
Mostrando tu desnudez.

El dolor se acrecienta.
Sufres.
No admites esa droga aniquiladora: la cual apaciguara tu muerte.
El sonido del martillo arremete contra tu cuerpo
Tus manos se adhieren a la madera sepulcral.
Tu sangre brota salpicando los rostros de los miserables que tú has perdonado.

Se apago tu luz.
Se apago tu gloria.

Te manifiestas ante el padre.
Padre – repites una y otra vez.
Observas el cielo abrirse ante tu dolor.

Porque me has abandonado??????



LA IMPOTENCIA

Señor
Por qué abogas por los hombres?
Por que te empeñas tanto en perdonar y limpiarlos con tu sangre?

Es que acaso el hombre es digno de tan semejante similitud hacia tu persona?
De que te enamoraste del hombre?

De sus manos carcomidas por el pecado del hurto y del soborno?
O acaso te enamoraste de sus corazones vacios, secos, estériles, sin vida?
Por qué insistes en Juzgar su comportamiento?

No te das cuenta que malgastas tu tiempo?
El hombre ha conocido otro tipo de felicidad
El hombre ha sucumbido al acto de depravarse ante lo palpable, ante lo que le causa placer:

Ante lo que nace más abajo del sol.

Porque insistes en enviar de nuevo a tu hijo?
No te das cuenta que nadie te espera.
Todos están cosechando planes.
Todos están juntando riquezas.
Todos están destruyendo lo que fue al principio un paraíso
Asesinar es la cualidad virginal del hombre?
Vistes lo que paso cuando lo enviaste por primera vez?

Envías a tu propio hijo a la tierra.
Lo conviertes en hombre.
En una parte de nosotros mismos.
Lo destrozaron.
Lo desecharon.
Lo escupieron.
Y aun si lo entregaron a la muerte impotente

Y al final lo entregamos en manos de la traición,
En manos del engaño, del poder, de la avaricia, de la codicia.
De la insoportable vanidad del ser.


En silencio
Calmoso
Humilde.
Mirando con esos ojos que penetran,
Que envuelven, que aman.

Escupimos su cuerpo.
Desgarramos su piel, su verdad.
Pisoteamos su palabra.
Y no contentos con nuestra supremacía.
Lo clavamos ante un madero.
El símbolo de los malhechores,
De los delincuentes.

Eso eras para nosotros?
Un Criminal?
Un Blasfemo?


Quien es digno de mirarte?
Nadie te mira.
Estas solo.
Allí.
Clavado en esa cruz
Como lo más impuro y detestable de este mundo.
Eres el hazme reír de todo el pueblo.
Sálvate - Sálvate – Grita el pueblo
Sálvate tu mismo.



LA SUMISION

Sufrir es nuestro pan renovado de cada dia.
Me acuerdo de esa cruz.
Señalándote.
Allí esta María, portadora de ese silencio sepulcral.
Ella está allí;
junto a tu dolor.
Con la opresión apretando por dentro.
Con la impotencia de gritar al padre y decir: Basta
Mientras te despellejan una y otra vez.
Es el dolor de madre.
Es el dolor de mujer.
El dolor del vientre inmaculado.
El dolor de parir


Allí están todos nerviosos, con miedo, inseguros de sí mismos.
Esperando una luz en las tinieblas de su propia cobardía.
Se retuercen entre risas. Apuestan tu ropaje. Desnudan tu cuerpo.
Esperando el estruendo. El final de los días.
La muerte de la verdad,
La muerte de la palabra.
Del verbo hecho carne.

LA ENTREGA

Sumiso ante ti.
Me arrodillo ante tus plegarias
Tanta humildad de tu parte de pedirle a tu padre una y otra vez
Perdónalos porque no saben lo que hacen

Me entrego a tu verdad.
A tu dolor de verte allí enjuagando tus lagrimas,
por el perdón de nuestros pecados

Me entrego a tu silencio.
Ese silencio impertinente de tantas injusticias que vemos a diario.

Me entrego a tu dolor de verte derramado en sumisión.
Entre vísceras y sangre.

Mis lágrimas se distorsionan por todo mi rostro.
Anhelo y deseo llevar tu cruz.
Es demasiado peso para ti.
Caes una y otra vez.
Y en cada caída reflejamos el dolor y la impotencia,
de verte caminar hacia la muerte lenta


Te acompaño en tus caídas.
Cargo esa cruz cuesta arriba hacia donde apunta la muerte
Es la pasión del hombre.



LA MUERTE

Aun continúas en esa cruz.
Se acabo el combate.
La tarde se entristece.
Y una lagrima cae desde lo más alto del cielo
Golpea tu cuerpo destrozado
Y bendice tu alma.
Es tu padre quien llora por ti.

etiquetas: pasion, lagrimas, sumision
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