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Sorpresa en San Valentín

María aparcaba el coche en frente del portal donde vivía con Juan, su marido. Por fin llegaba a casa después de ocho horas de duro trabajo. Subía en el ascensor y, al entrar en su hogar, se encontró con Juan en la cocina preparando la comida: unos canelones gratinados con queso, bacalao a la vizcaína y, de postre, una mousse de chocolate con fresas. Al verlo en la cocina, María se quedó con la boca abierta:

- Juan, ¿qué es esto? ¿tú cocinando? ¿quién te ha visto y quién te ve?
- Cariño, estoy haciendo la comida, ¿no lo ves? Te quería dar una sorpresa.-respondió Juan sonriendo.
- ¿Y quién te ha enseñado a cocinar si no agarrabas ni un plato?.-contestó María.
- Llevo unos meses haciendo un curso de cocina por Internet que me recomendó un amigo mío, Pedro, con el que tengo una gran amistad desde que éramos niños en el pueblo. -comentó Juan.
- ¿El que se había divorciado?
- Sí, el mismo. Le dejó la mujer porque era muy celosa y veía cosas donde no las había, por eso se divorciaron. Finalmente no tuvo otro remedio que aprender a cocinar. -le contaba Juan.
- Pero habrás cocinado ya en algún lugar, ¿no?
- Claro, en casa de Pedro. Me dio unas clases prácticas.
-¡Uy, Juan, qué alegría me has dado que estés aprendiendo a cocinar, menuda sorpresa! Ya sabes que tienes el colesterol y los triglicéridos altos, así que debes cuidarte para que no empeore tu salud, cielo.
- Veremos qué te puedo ir preparando.
- Bueno, poco a poco. No te preocupes. Te doy la libertad de hacer lo que quieras si no me quedas sin cocina.
- ¡Jajajajaja...! Tendré cuidado, mi amor.

María, al ver todo lo que había hecho Juan, le dio un beso y le dijo que le quería mucho. Juan le correspondió de la misma manera, recordándole que es la mujer de su vida y que ése era su regalo de San Valentín.



AUTORA: ALMAR.
Almudena del Río Martín.
DERECHOS RESERVADOS.
17/2/2018.

etiquetas: amor, sorpresa, cocina
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