Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

En la planta 47

1.
Me encanta mi trabajo.
Soy distribuidor de almendras.
También tengo golosinas, chocolates y bizcochos.
Todos con aspecto de locución.
Oraciones que dulcifican.
Que pulimentan los endemoniados mecanismos del tiempo.
Que templan el gélido viento que recorre por los espacios solitarios.
Distribuyo caramelos, bombones, pasteles.
Los envuelvo en armonías de palabras sabrosas,
los embadurno con la gustosa vainilla de los sueños.
Creo que no sabría hacer otra cosa.
Me siento en mi silla de cada mañana,
entre la planta 47 y la bóveda celestial,
y aguardo hasta que se eleven las palabras
y la brisa las lleve al lugar donde alguien contempla el firmamento.



2.
Un pájaro siempre se presenta en mis poesías.
Su revoloteo lo gobierna su presente.
También su exactitud, que ignora línea recta.
Se eleva y después desciende para aproximarse a un verso.
Voltea entre las nubes, se acerca al fragmento del margen.
No se desplaza, se deleita.
Uno entiende de inmediato que una civilización de pájaros
nunca hubiera inventado el aeroplano.
Ni siquiera el barco.
Pero obviamente habría inventado la poesía.
Y la ciencia.
Y a los pintores flamencos. Y el cielo.
Bate sus alas consciente de la música que produce.
Absorbe de las palabras más bellas su excelencia.
Un pájaro siempre se presenta en mis poesías.
Le veo, deletreándome.



3.
Que sean los pájaros quienes escriban el punto final a mi poesía,
y aquellas palabras
que siempre han sido mías
regresen al comienzo,
a la primera voz sin sentido
en la que brotaba la inocencia,
al mutismo en su totalidad,
para que logren ser pronunciadas en otros labios.

Que los pájaros
amantes de las musas
cierren mi boca enajenada
y sellen los ojos frente a este cielo
instaurado en la pta 47.

Canet
23
5comentarios 171 lecturas versolibre karma: 67
#1   Un abrazo
votos: 1    karma: 32
#2   Cuán hermosa es tu poesía, pues nunca la falta esa magia
esa magia que es tan tuya...

1
recalco unos versos que más acarician el alma poética:

Los envuelvo en armonías de palabras sabrosas,
los embadurno con la gustosa vainilla de los sueños.

...entre la planta 47 y la bóveda celestial,
y aguardo hasta que se eleven las palabras
y la brisa las lleve al lugar donde alguien contempla el firmamento.



2
vaya que es sublime esa ave poetica que te ha…   » ver todo el comentario
votos: 2    karma: 56
#3   #2 Oh estimado y siempre apreciado @SolitarioAmnte, que lujo saberte por aquí y que te hayas detenido un instante para leerme. Un verdadero pacer, me siento realmente halagado.
Un fuerte abrazo Poeta
votos: 1    karma: 39
#4   ¡Dios!, ¡qué habilidad tan sabrosa tienes entre tus dedos!, me encanta cuando un poema pierde esa estructura 'párrafica' típica de los poemas y adquiere la forma de un cuento corto, ¿sabes lo que te digo? Eso de narrar algo en prosa; pero que no suene plano, sino que tenga esos giros poéticos... ¡Es hermoso cuando eso pasa!, y lo acabo de leer aquí. ¡Gracias! / Hay gente que escribe poemas sentados en un escritorio y esperan a que las palabras lleguen (no soy de esos). Soy de los que…   » ver todo el comentario
votos: 1    karma: 25
#5   Te entiendo perfectamente @ChaneGarcia. Mi método quizá sea tan básico y caótico como el suyo, anoto por todas partes, incluso los brazos a veces sirven para un buen verso.
Cuando era muy niño pensaba que la poesía debía tener esa estructura que mencionas, pasados los años me di cuenta de lo equivocado que estaba. La poesía no tiene normas ni debe rimar, debe estar en armonía con aquello que sientes, hueles y percibes.
Gracias por tus palabras.
votos: 0    karma: 19