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No Hay Invierno Que La Primavera No Venza

La tarde está nublada, un viento ligeramente frío
que ya extrañaba me trae emociones
que creía ya olvidadas que necesitaba sentir.

Esa necesidad de amar mi ser sintió nuevamente
cuando mis penas solté para que las congelaran
el viento helado del norte

Luego como escarcha fina caídas en tormenta de nieve
con suavidad las suelte precipitándose al suelo.

Un sol de primavera con sus rayos ardientes
las transformará en alegres gotas saltarinas
que correrán por arroyos de agua cristalina de nieve derretida.

El invierno con su nieve ya en agua convertida
traerá nuevamente verdes retoños en primavera
repitiendo el ciclo de la vida.

Lo que antes era de color triste y gris, en paisaje de mil colores
se pintará como primavera en óleo de Monet

No hay tristeza que no esconda alguna alegría siempre recuerda
que con lágrimas se empieza la vida, luego se aprende a sonreír.

No hay invierno que la primavera no venza.

MMM
Malu Mora
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Melancolía

a LH

Cuando la sal de la tierra, del mar, desaparezca
No habrá día ni noche, ni luz ni obscuridad.
Habrá reloj más ya no bailarán las horas
Suaves minuetos que traerán tu nombre,
Se quedará conmigo y ya no contendrá
Sílaba o letra para iluminarte.
No habrá memoria o anhelo de esperanza
Dulce que anuncie tu posible arribo

Un aquí y un ahora eterno y gris
Me robará la imagen de tu tez morena,
No habrá un asomo alegre en tu cabello
De brisa que le arranque la locura,
Con la que ríe libre en cada tarde.
No habrá el reflejo extraño taciturno,
Con que el ocaso besa tus mejillas.
Tus ojos no tendrán ese terrible y tierno

Destello que acaricie y colme mi mirada.
Tu parva silueta serrana y exquisita,
Femenina nutricia matriz de mi ilusión,
No será percibida en mis sentidos muertos.
Habitarán ese yermo los vacíos que dejas,
Cuando la sal de este mundo, de este mar,
De este desierto se pierda,
No habrá más Luz ni obscuridad.

Yo habitaré la nada y tú te habrás salvado,
Escaparás en silencio de este confín,
Apocalíptico sueño, implosionado,
A generar universos milenarios
Con tu sonrisa y tu aire de misterio,
Explotando otra vez en vida y en amor
Y nuevamente un Dios en otros mundos lejanos
Te invocará en el origen con estas palabras:
“FIAT LUX”, Supernova en botón.
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2comentarios 94 lecturas versolibre karma: 91

Vida

Hoy acepté pensar en ti
como quien acepta un último acto,
yo te voy a hablar como si ya me fuera a morir
cuando termines de leer este poema,
porque esto es lo último que te tengo que decir;
Te amo.

No te pongas las cruces de mi amor,
acepta mi muerte y murámonos hoy.

Yo pongo mi existencia sobre mis hombros
y a partir de hoy voy hacer exclusivamente
lo que me alegra la vida,
induciendo el sagrado silencio
en las venas que tibiamente
te pasean por mi sangre,
como una voz tenue
llena de sentido y dirección,
llena de vida.
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Te imagino

Te imagino descalza
bailando con la vida,
asustando al miedo,
y atrayendo olas que al besarte
no quieren volver al océano.

Te recuerdo cada día,
como esa planta
nacida en el cemento
que soñaba con no ser vista
y alegraba la vida sin saberlo.
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14comentarios 106 lecturas versolibre karma: 100

El imitador

El imitador cojea enredando sus alas
no es timidez indolente de abismos lejanos
tampoco es el destierro del griterío amargo,
simula sufrir para acercarse a tu lado.

Siente placer al entregarse a las indecibles obras del mal
que su existencia brumosa desea extinguir
con un fuego sutil que todo lo incendia
con sus vastas tristezas al fingir dolor.

El imitador confunde las palabras a todos
fundiendo la sombra con la noche
sin importarle el vasto color de las praderas
que son hermosas, llenas de amor.

Se ufana corrompiendose sin esperanzas
con pensamientos absurdos
que desnudan al tiempo robando su voz,
goza mentirse ansiando caricias de los besos robados.

El imitador se pasa juzgando la ternura de todos
de fuertes o alegres de puros o intactos,
no le importan las grietas en la carne del poeta
que solo quiere vivir.

El poeta envuelve a el frío
con un rebozo de manta,
cuida sus letras como su amada
ama el aroma del perfume de su última flor.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
El Mute
25/02/2018.
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Quisiera escribirte...

Quisiera escribirte para saber de ti.
Quisiera hablarte para contarte mis cosas.
Quisiera que hubiera esa comunicación,
entre nosotros, que hubo en un tiempo,
y que siguiéramos viéndonos de tarde en tarde
y saludándonos como amigos,
tomar un café y sonreír,
intercambiar unas bromas,
como personas que se quieren,
aunque tenga que confesarme
que me duele muchísimo tu ausencia
y todavía más tu silencio,
ya que no sé si soy culpable del mismo
o si simplemente te has aburrido del otoño
y del invierno subyacente en mi persona.

Pero si quieres, y respetando tu silencio,
me gustaría escribirte,
hablarte con mis "palabras",
con mis letras, con mis versos
y desnudar mi alma para ti,
como tantas veces hice, quizás,
sin que te dieras cuenta.

De todas formas soy consciente
de que tienes tu propia vida,
tu camino juvenil y soñador,
tus sueños, incluso, tan variados
y reales,
tan auténticos y sencillos,
y por eso no quisiera romper
esa magia que rodea tu persona.

Antes creí verte pasar y te saludé,
pero no respondiste.
Quizás me equivoqué y no eras tú.
Quizás las legañas de mis ojos
confundieron tu persona con una ilusión,
con un sueño y un deseo de hace años,
y si es así pido disculpas a la persona
que equivocadamente saludé
ya que no era para ella ese saludo,
sino para ti.

Un día pensé que era la hora
de hacer un alto en el camino,
de parar y dejar descansar
a un corazón atormentado
por los sueños y los celos;
de recuperar fuerzas,
tomar un trago de agua
en la fuente fresca de la vida
y reanudar la marcha,
convenientemente renovado,
para afrontar la última etapa
de un otoño, que termina,
y un invierno que se acerca
y en el que empiezo a caminar,
sin darme cuenta.

Quizás por esto mismo
la nostalgia se apodera y me abraza,
me hacer recordar y querer imposibles,
abrir puertas cerradas,
mirar pupilas perdidas,
buscar sonrisas apagadas
y voces mudas, que solamente
quedan ya como rescoldos en mi alma,
de un pasado que se escapa
lentamente de mis ojos
y que, muchas veces, no sé
si fue verdad o fruto de la imaginación
y necesidad de un corazón atormentado
y precisado de cariño.

Pero, a pesar de todo, es cierto,
lo confieso, me gustaría escribirte,
me gustaría hablarte, saber de ti,
intercambiar esas "mariposas"
tan nuestras,
tan charlatanas,
tan pizpiretas,
tan canijas,
que solo con mirarlas ya se alegra el alma
y los días parecen tener vida propia
y hasta la sangre circula con otro tono
musical por las venas,
y los sentimientos se ensanchan y estiran
en la búsqueda de aquel eco del pasado,
intentando traerlo aquí, ahora,
a este instante, a este momento,
a tu lado y a tus ojos,
aunque sea una utopía irrealizable.

Rafael Sánchez Ortega ©
25/01/18
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2comentarios 86 lecturas prosapoetica karma: 85

Carnaval, carnaval...

¡Piensa!, busca una idea original,
o ponte una máscara veneciana,
que esta noche nos vamos de jarana,
que esta noche vamos de carnaval.

Siempre triunfa el aspecto fantasmal,
y el típico disfraz de casquivana,
goza alegre de la fiesta pagana,
como doña Cuaresma y Don Carnal.

Llega eco de música pegadiza,
la letra bufa de una chirigota,
y hasta cambiar sardina por ceniza,

no vamos a parar de dar la nota.
Sin vergüenza, sin la cara rojiza,
sin que nadie nos tome por idiota.
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3comentarios 47 lecturas versoclasico karma: 68

Velos de luz

Velos de luz
en esta tarde alegre.
Tú me has besado.
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El mejor poema de mi vida

El mejor poema de mi vida
no son las palabras sobre escombros
en puentes rotos
sobre parajes oscuros que no llevan a nada.

Dentro de mí las sílabas sobran
con un lenguaje con sentido
sobre una imagen momentánea
que hierve con el tiempo deseoso de salir.

son murmullos suaves que me devoran hablando
cada vez que leen los pensamientos
enredados en el deseo de ver una estrella
que se mira a lo lejos.

No iré a ninguna parte sin esa luna
que ilumina con un alfabeto sabio
y que me enseña a hablar conmigo mismo
atenuando el silencio que se adueña de mi último verso.

Heredé de mi abuelo ese verso parlante
de un soneto que se canta con el viento,
alegre y fresco como la sonrisa sincera
que se otorga sin el mínimo esfuerzo.

Yo juré ser un racimo de rosas
que nunca se marchita con las tentaciones
de unas sílabas olvidadas por la memoria,
palabras mayores que morirán conmigo hasta final.

El mejor poema de mi vida
no lo he escrito todavía,
vive conmigo en los días ausentes
de todos los retratos vivos que se guardan para sentir.

Mi poesía es un libro abierto.
Tiempo de siempre,
verbo secreto a voces,
palabras indecisas de un sustantivo que habla.

Cuento de once sílabas
que nunca van a ninguna parte sin mi,
sueño que me persigue sin sentirlo,
aire que disipa a las voces tímidas de un arte que llega.

El universo habla en un poema,
entre las nubes llenas de imágenes libres
de un sendero lleno de simetrías
que se nombran siempre desde mucho antes.

El mejor poema de mi vida eres tú.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
10/02/2018.
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25comentarios 234 lecturas versolibre karma: 112

Deseo de un porvenir

Quietud inmensa
que reposa en la noche
preguntas sin respuesta
que viven buscando pasados sin futuro
sin medias mitades que sonríen a solas.

Sin murmullos suaves para oírse
sin madrugadas frescas
para meditar en el silencio tímido
de las mil y un razones para seguir contentos
sin sentirse extraños al saberse vagamente vivos.

Nos hablábamos a gritos
con la esperanza de despertar algún día del letargo
de no sentirnos ya cercanos
ignorando a la palabra que fluye a torrentes
como el llanto de un pequeño niño lejos de su madre.

Es enorme el sosiego que me dejas
deseo intenso de querer ser más
que un gorrión callejero que se escapa de la jaula
de una palabra vacía
sin amor y sentimiento.

La noche otra vez será inmensa
sus laberintos dibujarán una poesía
que nacerá un poco desnuda
deseando tallar una historia alegre
que muchas veces termina en un motín de ideas de medianoche.

A veces el vacío no es invisible
tampoco es solitario el bullicio de otros,
se contagian las risas
aunque sean carcajadas rotas
ahí se acaba el tiempo y comienza el deseo de un porvenir.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
El mute.
05/02/2018
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18comentarios 215 lecturas versolibre karma: 106

Ahí nos quedaremos

Quisiera detenerte
pero caes como agua de lluvia de verano
que en un instante ennegrece a la nube
abrazando al instante, nadie lo detiene.

Quisiera ser ese silencio
prisionero de las letras ciertas de un pedazo de fuego,
sueño fragmentos de todos
liberando miradas feroces que solo te persiguen.

Quisiera poder curar a tu herida
con un puñado de rosas silvestres
que floten alegres ante una impaciencia
que te consume hasta doblar la cabeza.

Quisiera poder liberar tus pensamientos cautivos
de esa pregunta ciega que anida en la tumba
cada vez que te acercas a una segura caída
en la tumba infinita de una gloria que no quiso ser.

Pasamos más allá del comienzo
de una puesta de sol que nunca marchita,
ahí nos quedaremos
sólo queriendo ser.
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13comentarios 236 lecturas versolibre karma: 107

Marlett.. la mujer sin nombre

Las circunstancias de la vida, nos obligan a mejorar el intelecto, la economía, todo lo material que creemos, debemos hacerlo.
Nuestro corazón nos mantiene vivos, no duerme, no pide dinero, no nos pone triste, nosotros lo hacemos trizas y aún así, vivimos.
No hay ser externo que pueda cortarlo con un cuchillo, ni con unas tijeras y que le queden horrendas cicatrices, somos nosotros que lo escarificamos, de a poco, y no nos damos cuenta, con el pasar de los años, nos duelen, se hacen profundas y las dejamos como trofeo.
No existe un ser mágico que nos alivie del dolor, nos alegre y nos haga feliz. Somos nosotros que de tanto buscar por fuera, nos olvidamos que en nuestro interior, tenemos una máquina perfecta, y tenemos tantas regiones sin conocer, que lo descuidamos hasta perecer, sin haber encontrado la cura.
Sabemos que la doctora del corazón, no encuentra el mal con su estetoscopio, ni puede ver las cicatrices, sin abrir nuestro pecho sin que nos sangre. Entonces, nos aconseja, nos muestra la solución a su entender, y casi nos deja conforme.
De tanta atención, la doctora del corazón, por ese mal nos entrega el análisis; Debemos buscar la cura nosotros mismos.
Yo, en el afán de escribir o hacer garabatos de historias de amor, me topé con mi sosia, un corazón igual al mío, con cortes y cicatrices, tan iguales, que podía sentir el olor sangre que emanaba a miles de kilómetros, tan profundos todos, que podía ver desde mi ventana, todo su mal.
Hoy sin el pudor que me caracterizan los años, puedo describir la forma que tiene, mi sosia, un corazón pequeño, el de Marlett...la mujer sin nombre, una doctora del corazón que vive con sus alas rotas, un corazón partido, con cicatrices sin curar.
Haciendo su trabajo con maestría, en esa mágica fábrica de vida que maneja, esa que nunca podrá sustituir el hombre, por nada que su imaginación pueda vislumbrar hasta ahora. Parte de ese corazón roto, es sosia del mío, no pregunten, sé lo que escribo, porque apenas lo vi, se unió al mío, como el ósmosis de las células que dan vida, así me la dio a mi.
No quiero ser extenso con esta cháchara imaginativa, pero debo decirle a ésta mecánico del corazón ajeno, que se hizo la dueña del territorio que supo sembrar, y cuando pueda divisarlo después de recorrer el mundo, el del exterior, y el de su interior, y sin ningún compromiso, y que su comprensión pueda mas que su sabiduría corporal femenina, que no es sólo amor, ni un simple amor a la distancia, que existen muchos pululando con lágrimas en el mundo, es mucho mas que eso, es admiración, tal vez gratitud, su dulce dolor ajeno, un empático gusto por sus dolores diarios, un amor, que donde se encuentre, sin wifi ni alambre telefónico, sentirá a diario, el que siento por ella, y que si mi corazón muere, seguirá amándola eternamente.
Qué cómo lo sé?……… Es que mi corazón, desde que apareció su sosia, el de tan lejos, de la mecánico; ! Ahora late a un ritmo diferente, igual al de Marlett..la mujer sin nombre, y no lo puedo dominar, y como me siento sublimemente feliz, puedo vivir y morir con esta falla, es mi vida, a la distancia, la que usted curó, que no se como sucedió.
Creo que fue Marlet.. ahora mi mujer, un ángel…...La mujer sin nombre.
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2comentarios 143 lecturas prosapoetica karma: 90

Adolescencia

Moraban ruiseñores, perlas grises,
enramadas de esmeraldas de los bosques.
Risas eran las músicas del agua,
con las risas que dan los manantiales.

Entre los árboles, los verdes setos,
los ramos de jacintos y azucenas,
era dorado el sol, luminoso y puro.
El aire, con aromas de las flores,
jaspe transfigurado y cristalino.
Como lo sueñan las primaveras alegres.

Mi leve cuerpo, crisol adolescente,
ardía sueños de primaveras fogosas.
No eran suficientes las aguas frescas,
ni los aires puros o el ruiseñor,
o los aromas de las flores.

Soñando creaba, con miedo vigilante,
mundos limpios de florestas suaves,
riachuelos y jardines alegres;
para que dios, contento paseara,
disfrutándolos sin tiempo,
dejándome a mí, gozar del destino
de entretener los quiebros de caderas.
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El ciego

El ciego ve con sus penumbras
con ese hueco de sus ojos vacíos
decidió perder hace ya mucho tiempo
al querer con su ego enterrar a una noche amada.

El ciego miente con tal de justificar sus heridas
derrumbando el espacio en un instante
sintiéndose alegre
burlándose de la herida de otros.

El ciego quiere sacarme los ojos
y en las cuencas oscuras
acariciar la inmundicia
para poseerlo todo sin ningún principio y salida.

El ciego odia mis versos
no los puede oler,
ni siquiera los reconocería
nunca lo verá un ciego narcisista.

El ciego del alma cierra los ojos
no quiere ver la luz cuando brilla
prefiere morir
que verme sonriendo este día.

El ciego del corazón odia
sin límite o medida
su misión es recoger los pedazos
de lo que fue su miserable vida.

Si el ciego despertara el resto de los sentidos
tal vez su luz siempre estaría viva,
pero el ciego narciso
quiere cegar tu corazón.



Poesía
Miguel Adame Vázquez
24/01/2018.
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12comentarios 149 lecturas versolibre karma: 92

La nevada

Dejad…
Dejad que caiga la nieve blanca
Y borre toda frontera.
Que cure cualquier herida.

Dejad que tape las cosas feas
que calme todos los golpes.
¡Dejad que caiga y cubra la tierra!

Que se vea solo su alma blanca
Que con sus nimbos de copos blancos
La vuelva virgen, inmaculada.

¿No veis ahora con que caricias
Mata los viejo en cada armonía?
¿No veis ahora que hermosa y blanca
Se vuelve nueva como una niña?

Como una reina de traje blanco
Ya no recuerda ninguna pena.
Con fríos hielos forma silencios.
Con fríos fuegos la primavera.

Como recuerda la tierra alegre
Como la vida bullía sobre su falda,
Donde ahora con frío hielo
Quema lo viejo como guadañas.

Su nostalgia sonríe sin penas.
Tras los frutos vienen las canas.
Pero abrirá mil flores alegres
Donde ahora brilla la nieve blanca.
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6comentarios 70 lecturas versolibre karma: 94

Yo quiero ser

Yo quiero ser
esa palabra tierna
cuando nace un ruiseñor.

Yo quiero ser
una estrella que se escapa en fuga
herida de amor.

Yo quiero ser
esa armonía que canta alegre
rebosante de luz en tu corazón.

Yo quiero ser
ese verso preferido que memorizas
en tu más profundo interior.

Yo quiero ser
esa guerra que vence
sin tener que detonar ninguna falsa pasión.

Yo quiero ser
más que un adiós que es para siempre
en esa espera que agoniza hoy.

Yo quiero ser
un beso a oscuras
que las palabras le robaron a un siempre no.

Yo quiero ser
ese viejo acetato arrumbado
que canta cada vez
que sana a tu interior.

Yo quiero ser
esas horas de sueños que reparan
a las pesadillas que vives
cuando sale el sol.

Yo quiero ser
ese abrazo profundo y largo
que te llena de un recuerdo tranquilizador.

Yo quiero ser
ese hombre sin sombra
que venció a la soledad sin dolor.

Yo quiero ser
esa mirada amada
que se convirtió en una mirada de amor.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
21/01/2018.
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10comentarios 350 lecturas versolibre karma: 103

En lo profundo del bosque

En lo profundo del bosque
lejos de las rancias inquietudes
arraigadas por los años
vivien las flores silvestres,
ellas nunca soñaron con adornar a la vida
sus raíces se enraizan con la esperanza
de poder huir de una tierra de peligrosos senderos
en donde el camino nos acecha con el deseo de tenernos.

Bajo el barullo de un riachuelo
se escuchan los ecos rebeldes del agua
están tan contentos como siempre
escurriéndose a caudales
con los inquietos colores azules y verdes
de un brillante turquesa que quiere llegar
a toda prisa a un lejano mar radiante y celeste.

Esta vez el murmullo de las aves pequeñas
se escuchará hasta el cielo imponente
no importará cuanto me oculte
el abandono en un silencio que no podrá verme,
esta vez podré escaparme contento
brillaré de nuevo con mis versos alegres.

Quisiera poder convertirme en un río subterráneo
en donde la luz aurora solo se pierde,
quisiera poder ser un tifón entre un millón
de traviesas desventuras para con fuerza
ser tu primavera tibia y poder envolverte.

No quiero volver a verte tan triste
en un invierno cruel que solo nos congela
con su frío seco e insensible,
te sugiero ver tan radiante
como el colibrí que nunca su vuelo detiene,
te quiero sonriente como la pradera verde
que solo sin esfuerzo florece.

Quisiera poder terminar
con la oscuridad que solo entristece
llenarte con el cristalino manantial del perdón
para lavar con sus aguas el desamor
que el mismo odio hizo crecer
para de ti deshacerse.

En lo profundo del bosque primario
vivien las flores silvestres
solo el sentimiento que es puro
podrá sobrevivir un día más sin ti.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
16/01/2018.
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9comentarios 228 lecturas versolibre karma: 105

¡Baila la vida!...

Caminando por la vida,
bailando al son de la
música, aunque sólo
tú, la escuches...

Tú eres tu propia
música, la melodía
de tu propia historia,
tu propia vida.

Siempre ríe con tu
gente, esa que siempre
esta a tu lado, y
nunca te da de lado...

Porque a pesar de las
penas, eres alegre
y risueña.

¡Baila la vida! Da igual
que llueva, haga sol, o
que truene,
no pares de disfrutar,
que vida solo hay una,
y hay que...
¡Vivirla!...

La vida es así, demasiado
hermosa como para
estar de lloros y de
penas.esta para
vivirla, y no para
comprenderla...

Disfruta al son de tu
canción, ponle mil
colores alegres, a
tu mil emociones, a
todo lo que sientas
dentro y vivas
con mayor pasión e
ilusión en cada momento...

GOZA, GRITA, BAILA, Y RÍE...

Qué lo bueno esta por
llegar, no te quedes atrás,
que de lo malo se aprende,
y de lo bueno, bienvenido
será...

Sé feliz, y haz feliz a los
demás, que eso es lo que
más te hará más feliz, a
lo largo de tu caminar.

Sonríe, y deja que todos
miren, y te observen, el
por qué tú tanto sonríes,
bailas y eres feliz el
resto de tus días...

¡Baila la vida! Tú eres
la música, la melodía
de tu propia historia,
de tu propia vida...

¡Baila la vida!...


© Derechos de autor
Isa García
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3comentarios 87 lecturas prosapoetica karma: 105

No cambies nunca esa mirada

Como sacada de un cuento;
la vida que veo a través de tus ojos.
Con luz propia y cristal nítido.
Como una suerte
de locura sana
y cordura alocada.
Como quimera y sueño.

No cambies nunca esa mirada.

Que tus ojos sigan
este curso de la vida que has comenzado,
con mirada propia,
con sentido propio
y propios los anhelos.

Con sonrisa ancha,
y discurso alegre.
Mirada cálida,
y lluvia que limpia.

No cambies nunca esa mirada.

(a Diego)



Hortensia Márquez
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25comentarios 195 lecturas versolibre karma: 121

Vivir

¿Por qué los días lluviosos son tristes?
¿Por qué los soleados alegres?
Quien padece no entiende de clima
No entiende de reloj, de rutina
El que se ahoga en el pozo del sufrir
Los demás, viven, no logran discernir
Ajenos están del maniatado al dolor
No hay sol, ni luna, ni estrellas, ni color
En la piel del que soporta
Los penares de su existencia
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17
5comentarios 69 lecturas versolibre karma: 112
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