Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 670, tiempo total: 0.025 segundos rss2

No tengo voz

No tengo voz…
Mi canto es un poema, escrito en noche plena
silente es mi tonada que hace llorar la arena.
Mis trazos como acordes nacidos en cadena
resuenan en la aurora con voces de sirena.

No tengo voz…
Y en dulce serenata se van mis voces llenas
de ronda por las tardes en plácidas verbenas.
El ritmo de mis notas está en verbos caídos
que muda es la cadencia de versos sin sonidos.

No tengo voz…
Escapan de mis manos las notas apagadas
que juegan al ocaso traviesas y calladas.
Mi música es adentro de líneas encerrada
que en complice silencio se inscriben en tonada.

No tengo voz…
No se por que milagro me nace en poesía
un coro de palabras en sorda algarabía.
Pero estas mismas notas jugándose dormidas,
resuenan en el alma en claves encendidas.

No tengo voz…
Mi verso es melodía discreta y transparente
que grava en armonia mi verbo trascendente.
Los pasos de mis lettras se elevan como encanto
y arrastran las esencias de amores y de llanto.

No tengo voz…
Escrito en sentimiento mi hechizo asono invoca
la fuerza de lo eterno que hace soñar la roca.
Mi frase va insonora, y adentro va y resuena
que voz no tengo y canto: mi canto …¡Es un poema!
leer más   
10
10comentarios 58 lecturas versoclasico karma: 107

Vanos poemas

Vanos poemas son mis poemas
De tarde en tarde sin pretensiones
De lejanías y evocaciones
Sin voz ni alarde, Flotan y esperan…
Que el aire pase
Y tal vez …

Los lea.

¡Letras de arena que canturrean!
Su verdad claman mientras que juegan
Y a confidencia tal vez se atrevan
Tanto que llueve su espera quiere….
Que entre dos olas
El mar…

Les lleve.

Voz entonada, canción sin queja
De historia amada contando amores
Notas del alma que en arreboles
Va sin medida ni moraleja…
Nube de sombras
Que el viento…

Aleja.

Menudas letras de sal y suelo
Que se recitan frente a la hoguera
De ayer gravitan ¡Voces en vuelo!
De este poema que sana abismos.
Esos... ¡Los mismos!
Que el fuego …

Quema.

¿Leerme? ¡Pasa! ¡No te entretengas!
Por mis tormentos ya voy sanando
Que el cielo escucha lo que yo callo
Y el eco dice que mientras marcho:
La luna llora
Y la tierra…

Ruega.

¡Que el fuego queme mis necedades!
¡Que el mar se lleve mis inocencias!
¡Que el viento arrastre mis mocedades!
Quizás tan solo los elementos
Puedan salvarme...

Ya sé que duele: ¡Escribir consuela!
Mi pluma eleva plegaria… ¡Y danza!
Y la pena en musa se crece y vuela
Mientras tu ausencia me desencanta:
Mi verbo juega
Y mi letra…

Canta.

Vanos poemas Son mis poemas…
¡Que cosas digo! ¡Que larga espera!
No me desandes, que de mi llanto
Como la tinta de poco a tanto
Vas a mojarte
El alma …

Y las manos.

De mis tristezas hablo a mi cielo
Que llueve rimas sobre mi almohada
Lanzo palabras para que aladas
Dancen al viento cuando me vaya:
Lo que al silencio
Le he dicho…

Y calla.

Adiós por siempre: ¡Mi amor te canta!
Si te extravías: ¡Regresa a casa!
Que aquí te espero cantando otoños
Mis ramas duermen, mis hojas faltan:
Vuelve a buscarme
Que el tiempo…

!Pasa!
leer más   
3
1comentarios 15 lecturas versolibre karma: 33

El mar recita

El mar recita
Solo algunos escuchan
Solo algunos entienden
Solo algunos disfrutan


En cada ola un poema
Se estrella en la arena
Caracoles y almejas
Repiten sus versos
Como un efímero mantra

En cada ola un poema
Despliega metáforas
Que solo el cielo interpreta

En cada ola un poema
Sube a los brazos del viento
Y es arrojado a la pluma
De un poeta
13
4comentarios 70 lecturas versolibre karma: 93

Sepia espectral

Va rodando por mi piel
la tinta mojada
removida por una tempestad de tiempo
de las páginas que dejaste
consumiéndose en la sal
sumergidas en las entrañas de un volcán.

Se sueltan como polvo
las letras de tu nombre
y se desvanecen mis dedos
tratando de retenerlas.
Mi mundo se torna sepia,
se hacen mudas las ventanas
quedando sepultadas
con una tormenta de arena;
ventisca de ayeres rotos,
estalactitas de miradas
tus miradas momificadas,
las que no he dejado salir
de los atúdes que guardo
entre mis manos cerradas.

Sin pensar
voy dejando que el viento
teja redes con tus caricias
enredaderas
de hiedra venenosa
que me enrojecen el alma,
me hacen caer en la trampa
y me succionan el silencio
robándome los gritos,
el aire, la calma.

Una fosa oscura
con tus manos en las paredes
a las que intento asirme
pero una vez más
me dejan caer.
Los fantasmas de tu nada
me miran con sus caras largas
y me aceleran el pulso
porque desaparecen;
como parpadeos
prenden y apagan los faros
de mi necesidad de ti.

Y duele,
porque aunque abro los ojos
y el mundo de nuevo es azul,
sé que detrás de mis párpados
eres real porque fuiste
el cementerio de mi paz.




Dee Dee
May.17/2018 - 22h
leer más   
14
14comentarios 110 lecturas versolibre karma: 108

¿Dónde estás? , ¿dónde estoy?

¿Dónde estás? ¿Dónde estoy?
¿Qué presente detiene tu mirada?
¿Qué locura te hace sonreír?
¿Acaso tus afonías coinciden algunas veces con las razones de las mía?.
Detenidas en el sorbo de un café,
pequeño compañero de furtivas memorias,
y de las huellas que dejas al borde de la taza.

¿Se detiene acaso, en aquel instante que bajo la tímida palma y sus arenas?,
donde en mis labios un destello dejaste.
¿Qué ritmos marcan el pulso de tu día?
¿Qué estrés desbordan tu paciencia?
¿Qué esperanzas mundanas socavan tu existencia?
Posiblemente atajada en la turbidez del tráfico,
tus pupilas fulguran con el recuerdo inconsciente de lo imposible,
y un inconsolable suspiro abandona tu alma,
para transfigurarse en los poemas,
que abandonan a mis dedos peregrinos.

¿En qué fríos procuras calor?
¿En qué noches se desvanece la luz de tu mirada?
Quizás procuran sosiego en aquel rincón alucinado,
donde cada noche muero para encontrarte.

www.youtube.com/watch?v=OL-CSxui3rA
leer más   
10
6comentarios 80 lecturas versolibre karma: 98

Sábana de lija

La que me abrasa la piel
cuando quiero navergar sola.
La que me arranca jirones
cuando sueño despierta.

La que me abriga el alma
cuando ésta da voces.
Cuando encuentra cien pasos
marcados en la arena.
La que borra entre pliegues
tus huellas.

Quisiera arrancarte de una vez.
Lanzarte a la órbita de Júpiter.
Así, levantando planetas en vilo,
me sacudes la inconsciencia.

Y no pienso. No quiero pensar.
Porque si doy
rienda suelta a los caballos,
me darán tantas coces
que ni yo me reconocería.

Así que vete.
Agarra tu maleta
de quebrantos
y camina raudo.

Me quedan las olas.
Me queda la piel
dorada por el sol.
Las manos
llenitas de cariño,
apenas sin estrenar.
El que no desenvolviste
siquiera.
Aquel al que puse
el mejor de mis lazos.

Ya no te revolotearé
como una mariposa.
No te daré mis risas,
me muero poquito a poco
cuando me las cortan.
No te dedicaré
la tinta de mis venas.
No te abriré mi alma
como si fuese
el nenúfar tranquilo
más remoto del mundo.
No te abrigaré más
tu pecho.
Mis palmas
quedarán huérfanas,
pero no desaparecerán
del todo.

Volaré lejos
como una
pequeña
mota
de
luz.

Violeta. Azul.
Verde. Naranja.
Se me antojan mil colores.

Y en su vuelo y su trayecto,
igual le cuente a las flores
que aún te quiero.
leer más   
15
28comentarios 141 lecturas versolibre karma: 97

Sonrisa y llanto

Vino del mar, de la espuma y de la sal,
fría arena en su cabello, sensibilidad,
Magia eterna, él la vio;
melodía de deseo, se perdió.
Vientos de pasión
una noche de huracán.
¿Fragua o corazón?
Su destino, regresar.
Beso lento, como amar,
verso herido en alta mar,
sonrisa y llanto fueron,
pero siempre existirán.
3
sin comentarios 24 lecturas versolibre karma: 30

Desierto, Soledad y Tú

En el desiertos de los olvidos
Donde las dolientes arenas
Son besadas por el mar de los silencios
Donde la soledad duele en la piel
Pasan frente a mí los recuerdos vividos,
Y por última vez gritare tu nombre ADELE
Y al darme cuenta que me muero poco a poco
Con mi corazón sangrante y roto
Mi alma fría desangrándose y enmudecida
Puedo presentir que voy amarte
Más allá de esta vida.
Me llevare tu sonrisa grabada en la memoria
Y al darme cuenta que jamás te he tenido
Soy un triste pájaro solitario y sin nido
Que se olvidó de cantar
Errante, vencido y sombrío
Su trinar es como un melancólico lamento
Gris, lastimoso y con su doliente acento
De la rustica armónica que lleva en su garganta
Que se olivo de cantar y sin saber lo que es amar
En la horqueta del árbol de su vida
Se quedó esperando la primavera que no ha de llegar.

En este silencio tan sincero como cruel
Donde los recuerdos te queman en la piel
Rodeado por las oscuras sombras,
Son las voces mudas de la noche
Tan crueles y amargas como la hiel.
En este desierto de soledades árido y sofocante
Vacío de sueños, sediento de esperanzas
Donde puedes morir de sed en un instante
No hay un oasis, un pozo una pequeña vertiente
O una copa con una gota de ilusión
Para calmar a este sediento corazón
Fueron secados por los soles ardientes de
la realidad
En sus cauces solo hay restos quebrajados
Ilusiones perdidas, Sueños muertos y olvidados
En sus lechos fangosos lleno de sombra y soledad.

Como una sombra más abandonada por el destino
Tambaleante por las tormentas del desierto
Parece ya sin vida, más bien como algo casi muerto
Que se aleja por los arenosos caminos
Dejando sus huellas que las arenas borraran
Por el viento y su fantasmal e hiriente silbido.
Se aleja el Poeta y Mendigo
Para descansar sus huesos
Cubiertos por su negro abrigo
Parecerá muerto pero aun
Los recuerdos no lo han vencido
Queda fuego en su mirada
Tan negra como la noche de su penar
Y aunque solo sabe por su ADELE soñar
Se parte su corazón al saber que nunca la podrá AMAR,
Que solo es la más bella de sus quimeras
Aunque una noche cualquiera
Le quitara vida esta pena tan profunda
Y antes que su cuerpo entre las arenas se hunda
Gritara fuerte por última vez su nombre ADELE
Se quemara por el fuego de su pasión
Se volverán cenizas sus huesos
Pero tú nombre por siempre
Quedará escrito en mi PIEL.

Mario Anónimo.
leer más   
5
1comentarios 21 lecturas prosapoetica karma: 69

El Más Hermoso Trabajo (Por el Día de la Madre en Varios Países del Mundo)

EL MÁS HERMOSO TRABAJO

Ella realizó el más hermoso trabajo
el más anhelado por muchas
ser madre, abuela y amiga.

Ahora desde el cielo
vela mi camino
en los senderos de vida
donde me tocó vivir.

Ella se llama: Cecilia
y digo se llama
porqué a quién queremos
jamás muere
siempre nos acompañará
hasta el final de nuestros días.

Abuela querida
gracias por ser mi amiga
por haber realizado
el trabajo más hermoso y difícil del mundo
ser madre, abuela y amiga.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
De Mi Libro: "Hombres y mujeres sabios (la sabiduría de los ancianos)"-Finalista del Premio Literario Reinaldo Arenas Versión Poesía 2017 Creatividad Internacional, Miami Florida USA.
leer más   
9
2comentarios 91 lecturas versolibre karma: 93

Las habichuelas mágicas

Como acuarelas, aquellos primeros versos se han diluido en agua. Tanto que han roto el papel, ya deshecho en láminas y jirones. Aquellas noches en vela han acabado en ventiscas de arena, que todo lo arrasan y todo se llevan.

Todo no. Aún queda un hueco en el pecho. Ese está reservado a las habichuelas mágicas. Cuando todo está oscuro, planto una y germina con brío. Me acaricia el alma, las piernas, mi pelo, mi frente y mis sueños.

Y subo de hoja en hoja. No miro atrás. Solamente me apetece abrazar el verde, vivir el amarillo, hervir con el rojo y viajar en los azules. Siempre azules. Los que pintan veranos y borran otoños.

Me diluyo, como aquellos versos. Me consumo, como aquellas velas.
leer más   
12
12comentarios 89 lecturas versolibre karma: 101

Una isla y un amor

Cuando ya no me quieras,
tus pasos serán el preludio
de la muerte en vida.

Te apretará el pecho
la Playa de Las Canteras,
te dolerá la noche
en Vegueta,
y nunca habrás besado
en Maspalomas.

Si te marchas,
nuestros nombres
en la arena
de Playa del Inglés
serán mentira.

Evitarás el atardecer
en el Puerto,
y Triana siempre sonará
a un perfume de nostalgia.

Te olvidará Tejeda,
y en Agüimes una lágrima
se adueñará de ti
como quien se va
pero se queda para siempre.

Si dejas de quererme,
las plazas de Santo Domingo
y Santa Ana te arrugarán
la voz,
y en Mogán
una lluvia de tristeza
te enredará la garganta.

Yo partiré de mí
a la nada
de los días sin memoria
y las noches impares,
me arrepentiré
de haber nacido
y echaré de menos
mi futuro (contigo).



©Alejandro P. Morales.

Imagen: Playa de Las Canteras (Gran Canaria; Islas Canarias, España)
leer más   
11
2comentarios 75 lecturas versolibre karma: 97

Soneto a la Esperanza

He bajado a las sombras del averno,
en el alma el más hondo sufrimiento
y mi dolor, amargo y ceniciento,
la tortura candente del infierno.

Fui la presa de aquel terrible invierno
y doblegué mi furia y mi lamento.
A media voz, al pie del firmamento
¡Entregué mis heridas a lo eterno!

Y desperté soñando las estrellas,
una mirada, un beso, una alabanza,
¡Ebrios suspiros! ¡Madrugadas bellas!

Hoy cabalgo sumida en la añoranza,
dejo en la arena el paso de mis huellas.
¡Danzando alegre mi última esperanza!
18
14comentarios 96 lecturas versoclasico karma: 91

El diván

LAS CENIZAS DE UN ANÓNIMO.

EL DIVÁN


Entré en la sala y me recosté en el diván mientras esperaba al psicólogo.
El ingreso y me saludo muy amablemente.
Dijo: “En cuanto estés listo podemos comenzar.”
Me mantuve en silencio varios minutos, no quería forzarme a contar todo a un desconocido, no me sentía muy a gusto con esta idea.
Quería que todo se vaya dando de manera fluida, que sea algo ameno.
No sabía cómo comenzar.
El psicólogo era un poco intimidante; un anciano de unos 45 años, canoso, de piel blanca y una miraba un tanto fría que se escondía detrás de sus lentes.
Comenzó a hacerme preguntas. Pregunto de mi vida, mis inquietudes, lo que me hacía feliz y lo que me generaba rabia.
Cada pregunta era muy exacta, daba en el clavo con cada palabra. Todo aquello que preguntaba era justo lo que mi mente pensaba en ese instante, como si me conociera desde siempre, como si supiese de mí, incluso más que yo.
El dialogo entre nosotros comenzaba a ser más fluido, me sentía a gusto hablando de mi vida con él, me sentía bien hablando con alguien a quien acababa de conocer.
El tiempo de la sesión transcurría rápidamente, los minutos se escapaban como arena entre dedos.
El anciano me ofrecía perfectas soluciones a todo lo que me inquietaba.
No podía creerlo, cada frase era la perfecta respuesta a la pregunta que generaba.
Me sentí un tanto extraño. En verdad soy tan predecible? – Pensé-
Noté una rareza en los gesto de este hombre, en sus ojos, su rostro. Todo era muy familiar.
Minutos previos al cierre de la sesión él me comento de algo que yo aún no le había hablado, me ofreció la solución a ese problema.
Antes de irme pude notar un gesto, conocía ese gesto, juro que lo había visto antes.
Dónde? –En mi propio espejo, justo ahí.-
No podía creer lo que estaba sucediendo. El anciano sonriendo me dijo: “Creo que ya lo has notado. Hoy entiendes que nadie más que tú mismo podrá darte mejores soluciones.”
Termino la sesión, me indico la salida, escuche cerrarse la puerta detrás de mí.
Estaba en shock, al voltear para ver si esto era real, desperté; estaba recostado en el diván, la sesión aún no había comenzado.



-JOEL B. LEZAMA.
8
4comentarios 79 lecturas relato karma: 87

Haiku de la frontera III

Piso la arena,
olas contra las rocas.
Ruido de silencio.
15
sin comentarios 181 lecturas japonesa karma: 96

Somos...

Somos viajeros incansables
a bordo de los vientos,
pasajeros fugaces de todos los instantes
que marcan la memoria
y nos dejan los trazos del tiempo en nuestra piel.

Somos simples fragmentos,
apenas un latido,
un puñado de arena en mitad del universo,
vagabundos en pos de los ancestros
que aún vagan en la brisa
pues son el eslabón que nos ata a lo eterno
y le otorgan sentido a nuestra historia.
leer más   
14
8comentarios 73 lecturas versolibre karma: 90

Esplendente

El bálsamo para todo es agua salada:
sudor, lágrimas o mar…
Isak Dinesen

…igual a las mareas que por ella suben
como a un acantilado.
Charles Baudelaire

Aquí va tu agradecimiento al mar.
Por acá, dejas tus solubles joyas:
lágrimas del crepúsculo nublado.
Allá, la marea menor de zapatos
trazo de estelas inimaginables.
La ropa: parda bruma, grises olas;
tu sostén, desleído en esta orilla.

Todos los mundos de nuestras edades
juventud y vejez se arremolinan.
De ajenas latitudes llega el bálsamo:
con su bajamar de lunas congrega
esta claridad de tu ser perfecto… 
torrente cual cresta de marejada
y estuario tibio de los días solares:
resuello contenido entre tus senos.

Desnudas al cenit horizontal.
Desnudos, somos nocturno bestiario.

De entre las mareas a la luz de luna
la plenitud deviene con tu olor:
retumbo de corrientes abisales
y ese resabio es la otra saliva.
En comunión de las aguas saladas,
oceánico es el origen del mundo;
entre los muslos ceñida humedad
y el jadeo, nuestra agridulce arena.

No es nicho ni espuma en busca de ahogo:
es un suave soplo al plexo solar.
¿Ave Fénix, tal vez, que se repite
en ajenas riberas de los otros
y en nosotros es única y puntual?
¿Dónde están los límites de los cuerpos
que se diferenciaban por caricias
en temeridad y timidez pródigas?

Al amparo de tu ardiente templanza
no olvides los esplendentes momentos.

Aquietado el pecho con la penumbra
en algún arrecife de estas sábanas
mi humanidad, zozobra demudada.

Alejandro Sandoval Ávila
leer más   
17
2comentarios 157 lecturas versolibre karma: 97

Yo también...

Yo también pienso en los sueños
y en dónde quedaron los mismos
ya que ahora no los veo,
no los siento,
y se me escapan, tantas veces,
que hasta dudo que existieran.

Aunque sé que soñar es de niños
y de locos,
que los hombres no sueñan
porque no tienen tiempo para ello.
Se dice que la vida es actividad y movimiento
y en ella no hay tiempo para los sueños
y sí para vivir, solamente, el presente.

Pero es entonces,
cuando pienso en ese momento mágico,
cuando me elevé con las golondrinas
en la primavera,
cuando me posé con la cigüeña
en el campanario de la iglesia,
cuando volé, como las gaviotas,
sorteando las olas
y me quedé balanceando en el aire
mirando a las resacas llegar,
para dormir en las playas
y estirarse por la arena.

Es también, en ese instante,
cuando bajo hasta el río,
cuando cruzo los montes,
cuando subo a las cumbres vacías,
cuando atravieso los valles,
cuando paseo por los pueblos olvidados,
cuando encuentro la libertad de la naturaleza
en los marjales
y hasta veo a los rebecos nadando entre los juncos.

Porque es ahí donde los sueños se desnudan,
donde se bañan a la luz del día que comienza,
donde se purifican de todos sus pecados,
donde muestran su inocencia,
porque solo tienen una cara,
donde sacan las palabras que no pueden decir,
y que se ahogan en su alma,
donde le preguntan a la luna
lo que otras personas no han podido decirles,
donde hablan con dios y hasta juegan con Él,
en ese duermevela de locura e inocencia...

...Me paro aquí y noto el sudor del "sueño".
El sudor que destila el alma,
el que se desprende de unas pupilas
que gotean un agua cristalina,
es el sudor de unos labios temblorosos
que musitan un nombre en el silencio,
y es la agitación de un pecho que quisiera gritar
lo que se guarda,
lo que oculta y no se atreve,
porque todo está en el sueño,
en esos sueños que se buscan,
que se escapan,
que he vivido y que he tenido
al alcance de la mano
y que, ahora, ya no sé dónde se han ido.

Al final, cuando despierto,
me digo que quizás el sueño ha terminado
hace tiempo, y que yo mismo,
sea solo ese rescoldo
de un sueño inacabado,
sin principio ni final.

Rafael Sánchez Ortega ©
09/04/18
8
8comentarios 87 lecturas prosapoetica karma: 91

Marginal

Sin acceso al acento de la tribu
mi soledad remite a tópicos de pantalla

al son del silencio danzo
con huellas postizas de arena

cultivo reliquias de fe leve
sólo con noticias de Dios
que periódicamente releo
en los monólogos del cielo

fluye el zumbido que sopesa mi equilibrio
entre la decisión final y el reposo de una lágrima
leer más   
5
5comentarios 57 lecturas versolibre karma: 83

La edad del Quixote

Tener la edad del Quixote.
Perder la razón tras los versos de Neruda, Whitman y Lorca.
Caminar sobre las frías arenas de Isla Negra,
¡oh, marinero en tierra.!
Colectar sueños náufragos,
¡oh Capitán! ¡mi Capitán.!
De una herida milenaria,
¡oh, la sangre derramada.!

Vestir la oxidada armadura de Cioran, Unamuno y San Agustín.
Tomar las espadas del Nihilismo, la conciencia y la Fe,
para batallar la sinrazón de mis angustias,
¡oh, Vida, subterfugio de la locura,
permitirme mentir con el silencio,
y encontrar el amor sin sufrimiento.!

Nombrarme caballero de las tristes Odas.
Combatir los molinos del olvido y sus tormentas,
ausente el escudero y su consejo
imposible predecir lo que venia.
¡Oh, Dulcinea de mis noches,
no permitas que la tinta se me acabe,
eres la musa de mis ansias.!

Regresar a la morada taciturno,
despojado de la gloria de mis egos.
Contemplar resignado las coplas en el rio,
que desaparecen sin voltear en la mañana.
¡Oh, Carrasco, bachiller de las verdades, los espejos y los bosques,
no lances al fuego el saber de mis demencias,
para acabar derrotado en la Barcelona de mi infancia!.

Retornar al Ser de las miserias,
transitante de semáforos y sirenas.
Volver a la rutina que me acaba,
abandonar el verso que me alienta.
¡Oh, Realidad, implacable e infinita,
ignora sin juzgas mis alabanzas,
a la noche, los sueños y las tormentas,
no permitas que muera en esta estrofa,
que tanto está exigiendo mi conciencia. ¡
leer más   
14
13comentarios 75 lecturas versolibre karma: 117

Y aún

Te he buscando
en el mismo fondo
de un vaso vacío donde
un día hubo vino;
en los ríos secos
donde tu agua dejó surcos.
en las calles solitarias
donde no acaba de irse
tu recuerdo.
Te busco amado mío,
el más amado,
en las olas de un mar
que se lleva de golpe
la huella de tu pie sobre
la arena. Busco tu rostro
en caminos que no van
a alguna parte.
Te veo en poemas sombríos
donde no se da sepultura
a amores no olvidados,
me desgarran por dentro
y lloro una lágrima que
no logra caer de mis ojos.
Te veo en la luna celestina
que escucha mi lamento
y sabe mis secretos.
De mi día,
tu nombre es mantra,
de mi noche,
la fantasía de mi sueños.
Y así voy,
de la mano de tu lado
abrazandome al vacío,
repleto de tu recuerdo.
leer más   
20
11comentarios 79 lecturas versolibre karma: 112
« anterior1234534