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Estaba herido y volví a vivir

Estaba herido
entre huecos de metal mis manos lloraban,
no podía controlar el pulso y sujetar el rostro perdido,
ahora observo como la nieve refleja su destello iluminando con plena luz mis pasos,
ya no tengo que mirar siempre
hacia al suelo cuando piso.

La vida es perpetua,
he visto como Dios curará a la enfermedad
que destruye lentamente a mis seres queridos,
pronto el tiempo vendrá con la lluvia esplendorosa
llevándose escurridos los infames lamentos y quejidos.

Nunca he padecido de un insomnio
que desvele a la mañana,
siempre me he dormido todo hasta ya no sentir a la cabeza por andar cazando estrellas
en un infinito firmamento.

Tal vez es imposible respirar en un instante,
siempre me escabullo de la mentira envenenada
abrazando al olvido con una simple blanda almohada.

Quisiera poder ser ese velero
que con sus alas blancas
zarpa azaroso con el viento
siguiendo a las gaviotas
que ponen en el cielo su nido,
simplemente quisiera dejarme llevar
por el mar celeste en su profundo brillo.

Estaba herido
ambulante andaba vendiendo mis mejores latidos
dejando que el fruto de mis labios
fuera un fruto podrido,
ahora tengo esperanza porque se que todo es posible.

Aún tu mirada es como un niño perdido
aún la angustia te asfixia,
tengo la ilusión de que las penas se evaporen
al menor roce de un umbral hermoso
de una promesa segura.

El árbol crecerá muy rápido
con el rocío nocturno que se va en la mañana,
el ruiseñor todavía vive
lo escucho cantar suavemente a diario en mi ventana,
la vida es un regalo de perlas y tesoros
que sobre los hombros orgullosos la llevamos
más allá del dolor
la vida se desnuda limpia y pura.

Estábamos a ciegas
hasta que la luz hizo posible
que pudiéramos disfrutar de nuestras vidas llenas
estaba herido y volví a vivir.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
13/01/2018.
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14comentarios 331 lecturas versolibre karma: 101

Cuatro elementos y una despedida

Cuando necesitaba aire
para calmar la asfixia
del grito que clamado en mis pulmones
enmudecía en mi garganta
clavándose en ella
como una espina...
Me iba.

Sin querer mirar atrás
por temor a que lo que allí dejaba
me acompañara de por vida.
«Mirada al frente,
cabeza alta
y que nadie note
que tras tu escote
sangra la herida»
me susurraban los pájaros
al darse cuenta de que arrastraba
en cada paso
un alma perdida.

Cuando necesitaba tierra,
de por medio,
porque aquella que pisaba
muy poco se asemejaba
a la tierra prometida
y construía desiertos
con la arena del reloj
que marcaba nuestras noches
hasta bien entrado el día
que separaba las manos
por la falta de humedad provocada por la duda
que engendra ansias de lluvia
y sólo siembra sequía...
Me iba.

Cuando necesitaba fuego
que calentara el sustento
que en mi cuerpo se escondía,
cuerpo frío sobre el hielo
de una cama que aunque en llamas
ni calentaba, ni ardía,
desparramando las brasas
sobre un suelo incandescente
que bajo ella se abría...
Me iba.

Cuando necesitaba agua
que aplacara la sed
en mis sueños concebida,
cristalina agua de arroyo
que al despertar se enturbiaba
al descubrir que en el vaso del que bebía
una mitad yacía llena
y la otra mitad vacía...
Me iba.

Sí, me iba.

Y aunque ya ha pasado tiempo,
si aún necesitas consuelo
o respuestas a mis idas y... venidas
te diré que desde que empecé a irme
y hasta el día en que me fui
no era tan solo de ti
de quien huía.

Susana Pamies Salinas.
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14comentarios 118 lecturas versolibre karma: 110

Ira al tempo

Voy a estrangular al tiempo.

Tirano danzante,
implacable,
contento.

Azotándome siempre y quebrando mi aliento.

Haré presión hasta que deje de respirar;
hasta que exhale su último momento.

Descansaré vencedor viendo postrado mi tormento.

Vaciar sus pulmones y detener su inexorable avanzar;
hacerlo lento.

Sentir mi vacío en su interior,
la ansiedad del aislamiento.

Asfixiado,
esclavizado por mis manos;
mis brazos,
presionando al son del tempo.

Atravesarlo a espada,
degollarlo a daga,
con la viveza del acto teatral.

Anhelante delirio de aniquilación,
en esta vehemencia visceral.

Hacerlo,
no puede ser de otro modo;
o nunca podré vivir en paz.

Una lección humana para un ente atemporal.

Atragantarlo y hacerle aprender:

¿Qué es un vacío existencial?

Transgresión de experiencias,
tratarlo como a un animal.

Placer en amenazar a un dios inmortal.

Excitación en una lucha que,
lo sé, no puedo ganar.

Banal.

Un hombre al tiempo,
tratando de comunicarle su frustración vital.

Acaso,
con la soga y el cuchillo en la mano,
lo único que busco sea una muestra de piedad.

Y el tiempo...
que no retrocederá.

Lo veo en el suelo,
inerte y morado;
es tanta la claridad…

Tengo un obsesivo sueño.

Ojalá pudiera hacerlo realidad.

Matando al tiempo,
sólo tendría para empezar.

Rheinn
"Ira al tempo"
Todos los derechos reservados.
RheinnPoetry ®
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14comentarios 133 lecturas versolibre karma: 110

Reflexiones

Tus pupilas prendidas en la nada,
dos bengalas de auxilio
en mitad de la tempestad
recorren callejones de tu memoria
enhebrados al ojal de tu existencia,       
renglones deambulando
entre los confines de un folio
llamado vida, desde cuyo abismo       
observas cómo una paloma solitaria
surca un efímero océano azul cielo       
cielo surcado por aviones
aviones que unen continentes
continentes que contienen personas
personas que arrastran sombras
sombras que reptan por el suelo
suelos que bucean en los mares
mares inundados de navíos
navíos oxidados en salitre,        
salitre, nieve de silicio en el aire
aire que respiras en esta bohardilla de tinta      
sintiéndote libre como esa paloma solitaria
que surca un efímero cielo azul océano
rumbo hacia placenteros recuerdos,
playas tropicales de aguas turquesa
sobre las que caminaste, mientras dejaban,      
sin tú saberlo, su impronta en ti
como un psicoanalista perturbado
que caza mariposas en tu vientre
antes de asfixiarlas
entre humo de tabernas y dolor destilado      
en el asfalto que guía tus pasos
perdidos en la madrugada de los siglos eternos
que tu mirada congela en tu pecho:
DESENGAÑOS.
Un rosario de cuentas de fuego       
que hiela los latidos de tu corazón
con la ingenuidad evolutiva
del macho de la mantis religiosa
jurando amor eterno
confiado          
sincero
sin saber qué le deparará el futuro:
rico festín de suculentos platos
en el que sus entrañas
son el manjar más preciado.
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5comentarios 86 lecturas versolibre karma: 114

Una vida

Amanece.
Miedo. Asfixia. Azotes. Lagrimas. Abrazo. Incubadora. Cuna. Lactancia. Inocencia. Familia. Primavera. Sonrisas. Años. Adioses. Hormonas. Enamoramiento. Amor. Desengaño. Llantos. Rabia. Frustracion. Risas. Adolescencia. Amistades. Despedidas. Espinillas. Acné. Onanismo. Deseos. Tentaciones. Madurez. Trabajo. Estres. Hipoteca. Ulceras. Niños. Alegria. Responsabilidad. Recuerdos. Nostalgia. Tanatorios. Soledad. Vacaciones. Hastio. Otoño. Hojas. Acera. Nubes. Vejez. Cataratas. Amnesia. Achaques. Miedo. Medicos. Hospital. Consultas. Amargura. Paliativos. Remedios. Morfina. Dolor. Cirugia. Muerte. Ataud. Saten. Lagrimas. Flores. Tierra. Olvido.
Anochece.
Un instante. Un segundo. Un santiamen. Tu vida.
Disfrutala.

Siento la falta de tildes, pero lo acabo de escribir con el movil :(
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9comentarios 95 lecturas prosapoetica karma: 126

A veces muere la poesía

Tantos versos
agolpados en la memoria,
tantas runas esperando
un chamán capaz de interpretarlas,
poniendo en orden su rima.

Vomitar un poema
casi se hace indispensable,
no por el hecho de ordenar los sentimientos,
sino por la ausencia de los mismos
y la turbación que ello causa.

Quién no ha escrito un verso
como antesala de un sollozo
que sin saberlo se convierte en poesía,
quién no ha llorado tinta
mientras el corazón le dolía.

Tener tantos versos
agolpados en la memoria,
que el espacio y el tiempo
se funden en uno,
incapaces de ser más que un instante pasajero.

Ese instante donde el puño
aprieta con desdén la pluma
ajusticiando el momento,
y entonces muere un poema entre las manos
desangrado sobre el lienzo de la vida.

Esa vida que se torna caprichosa
haciendo del destino un "ya veremos"
y asfixia el pulso y el alma,
dejando morir los versos sin llegar a ser
ese "quizás" que nos salve la existencia.

A veces,
la poesía muere
ahogada por el puño del destino.
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5comentarios 121 lecturas versolibre karma: 125

Esencias

Amapolas.
Pétalos blancos.
Resina.
Sueños.

Sueños que matan al miedo
la esencia de un corazon cobarde que dormita
dibujando poliedros con las aristas del recuerdo,
nenúfares de tinta flotando en un folio en blanco
que pronto se convierten en plaga,
fagocitando la realidad en un caos de rostros y voces.

Labios.
Palabras.
Conversaciones.
Silencio.
La esencia del miedo sobreponiendose al sueño.
El vómito del insomnio,
las ojeras del amanecer,
que barren la nostalgia a lomos de un caballo de dolor.

Ahogos.
Asfixia.
Cianosis.
La esencia del perfume
de vivir inmerso en un mar de rostros anónimos.
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2comentarios 76 lecturas versolibre karma: 115

No eres tú, soy yo dando vuelta en círculos

Los mismos
problemas.
Los conflictos de siempre.
El mismo
yo.
Las mismas cosas.

Los mismos
miedos.
Los mismos
errores.
La misma
necedad.
Pero también,
los mismos sentimientos.

Te amo
como nunca.
Me equivoco
como siempre.
No salgo
de la penumbra.
No salgo
de estas cuatro paredes.

Paredes
que me asfixian.
Enfermedad
que me enloquece.
Enfermedad
que me arrastra contigo.
Visión de túnel
que no me deja
cambiar de rumbo.

Comprendo tu desasosiego.

Antes me habías dicho
que querías
salvarme.
Pero
no me salves,
sálvate.
Nada tendrá remedio,
si no logro
salir de mí mismo.

No hay quien
pueda salvarme.

Entenderé
si te marchas,
si quieres escapar de este
maldito ciclo.
Pero no es que me sea
más fácil
dejarte ir.

No es que no sienta
mi corazón
desgarrarse,
cada vez que me dices
que piensas marcharte.

Simplemente,
no quiero atarte
a este barco
encallado.

Quizás vuelva a subir la marea.
Pero para entonces
ya no me importará,
si tengo que zarpar
solo.

No te aflijas
ni me aflijas.

Mejor vete.

No eres tú.

Soy yo
dando vueltas
sobre el mismo círculo.
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3comentarios 94 lecturas versolibre karma: 108

Cambia el flujo y otra vez a la contra

El vértigo de mi aliento al tuyo.
Las lágrimas derramadas
son de tristeza y no de rabia.
Ya no odio todo lo que construyo,

no me sienta como una cárcel el mundo
y la salida fácil es la misma entrada.
El vacío del pecho se cambia con la asfixia
que mi cuello sufrió entre los muros

de la cárcel donde soy preso y carcelero
adónde busqué para mí un refugio
que no encontré y fue solamente veneno

en un cristal opaco que se volvió turbio.
Ya no tiro por la borda todos mis remos
aunque no se pueda ir en contra del Danubio.
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Ser humo

Puedo imaginar quien habita las casas
que abandoné luego de llenarlas de sentimientos.
Puedo ver a ese alguien en las ventanas,
un día mías, hurgando cada una de las ciudades que habité.
Puedo escuchar las voces de madrugada
que le hablan al insomnio con los ojos abiertos
en unos hogares lejanos, en largas noches
que se disputan sueños y recuerdos.
Querer ser humo para mirar sin ojos ni cara,
para respirar tragándome, como ahora,
pero sin asfixiarme.
Para eso ser humo.
Para doblarme al esplendor del recuerdo
y sin esfuerzo arrancarme
a dentelladas el corazón.
Ser humo para ser desdentado.
Ser humo para ser llevado
ligero sin pasado,
sin miradas, ni caricias,
ni voces ni palabras
sin hogares pasados.
Ser humo para no arder
cuando mi vida se quema.
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12comentarios 95 lecturas versolibre karma: 117

Me dormí esperando

Sentarse bajo una envejecida encina
a masticar la raíz tierna y jugosa,
masticarla ceremoniosamente,
como lluvia fina de invierno,
chispeado por la memoria,
por su bruma confusa,
de la sed del verano,
de los dientes del recuerdo
atravesando la piel jugosa
del que aguarda sin saber
ante platos vacíos y el triste rostro
del pan enfriándose
que a veces huele a flores,
a veces a humillación.
Sentarse esperando,
enterrando los ojos
para no ensuciar con ellos
el agua, el aire, los espejos
que reflejan mi espina,
los huesos que se excitan
palpando el pasado
del sofocante verano
de cuando vencí la gravedad
de los cuerpos desnudos
y los pies descalzos
que no llevaban a mar ninguno
sino a una orilla de vientos
desatados en mis ojos,
entre la carne de un cuerpo
nunca mío,
esperando,
aguantando
paciente sus pasos de agua
y asfixiarme en los recuerdos
del verano rendido
de una vida que no rima
ni sabe de melodías.
Me dormí esperando.
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16comentarios 123 lecturas versolibre karma: 106

díficil comer sólido...

difícil comer sólido...
y no calarse las plumas
con la humedad creciente
que exuda de las uñas
y devora horas muertas
como hiedra obcecada enredando las verjas...
que árduo restaurar las voces del acanto!
antes que la poesia
distraiga los aromas del pasado...
deletrear despacio las promesas
que trepan el sueño en la caida
y entender en la urdimbre vegetal
todo el perenne contorno de la asfixia
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4comentarios 71 lecturas versolibre karma: 103

Soneto a la Indiferencia

Alfombras de asfalto asfixian la tierra,
los bosques desnudos visten las casas,
hay minerales que alimentan brasas,
despojada de piedra está la sierra.

Un cuervo que grazna, un ciervo que berra,
no hay llanto que escuchen las orejas lasas,
sordas y ciegas se encuentran las masas,
silencio y, furtiva avanza la guerra.

Dadme placebo de ladrillo y cables,
protegedme con luces de farolas,
ataviadme con ajuares sociables.

No me importa el zambullir de las olas,
ni las vidas marinas venerables,
ni lo hermosas que son las caracolas.
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2comentarios 49 lecturas versoclasico karma: 97

Los desnortados

Libro: Bailar junto a las ruinas (2017)

Los desnortados, los insubordinados,
tumbados sobre el hambriento brillo del
invierno, andan distorsionando percepciones,
hasta desgastar la corteza de lo inasible.

Jumentos azotados por lo irremediable,
desabotonando inventarios de conjeturas,
embajadores de entusiasmos astronómicos,
elogiando la célebre asfixia que los une.

Los desnortados, los susurrados,
abismos de pensamientos apedreados, chapoteando
en un ovillo de distancias inmaculadas, se
abrigan demasiado con hipérboles mezquinas.

Tosiendo un simulacro de vientos
implacables, con un temor a
volar que no les impide caer
cuantas veces lo crean innecesario.

Los desnortados, los distanciados,
olas devastadas de un mar que no sabe
ser libre, soñando encerrar toda la
claustrofobia del mundo en una caja de zapatos.

Capaces de tributar culto a un escarbadientes,
convictos de escaleras de pan lactal,
dilapidando amaneceres clandestinos,
sin París, sin aguacero y mal pagados.

Los desnortados, los dibujados,
con la sonora rutina de sonreír con un
nudo en la garganta, pintando al óleo
desilusiones aficionadas con el estómago vacío.

Exhibiendo penurias con sentimentalismo
filantrópico, tacaños abyectamente patrocinados,
copropietarios de un escondite, con
todos los resentimientos lavados y planchados.

Los desnortados, los engañados,
regando cada tardecita los remordimientos que les
crecen en el pecho, ya el cuero no
da como antes para vocear alegrías robadas.

Con su llamativa ceremonia de amarrar
hasta el último murmullo al muelle de
las apariencias. Prefieren servir sus frustraciones
en vasos largos de cristales azulados.

Los desnortados, los abandonados,
los burlados, los mal pintados,
los enterrados, los enfrentados,
los evitados, los sospechados…
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2comentarios 57 lecturas versolibre karma: 88

Muero lentamente

Muero lentamente
en esta angustia de no tenerte,
entre estas viejas paredes
y sus silencios dolientes.
Ya las sombras comienzan a devorarme,
y mi cuerpo pesado de esperas,
esta inmóvil ante la muerte.
Muere mi alma asfixiada de lamentos,
por tantos absurdos e hipócritas juramentos.
Ya nada queda de aquello que había,
en este frio instante tu ausencia me quita la vida.
Emma ETPoEmmas
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4comentarios 70 lecturas versolibre karma: 99

Titeres

Te pienso en negro, porque estás oculta
en mi mente, te desvaneces y reapareces
a tu antojo manejando los hilos de mis actos
cual titere, maniatado sonrío como si fuera
la última vez que unas gélidas y dulces manos como las tuyas
manipulasen dichos hilos. Quizás fui ingenuo
al creer que tu amor sería verdadero, y que
no estaba siendo manipulado.

Me comencé a preguntar
si verdaderamente merecía la pena vivir con una
sonrisa a medias, de un hilo tirante apunto de romperse
para eliminarla por completo, quizás estaba en las
manos equivocadas, de una titiritera fracasada
que hoy abandona su único sustento, en busca de nuevas
experiencias. Hoy abandonado en ese arcón de la buhardilla
donde los recuerdos afloran.

Desde el arcón suspiro y asfixiado de recuerdos
inhalo una última bocanada de aire y te susurro
distante una última pregunta que busca una respuesta
la cual nunca será escuchada
-¿Recuerdas nuestra primera función?-
un público de niños revoltosos, se enmudece, solo para escucharte.
El silencio notorio, en la sala, donde sonrisas se vierten.
Buscando el aplauso que hoy en mi corazón aun resuena a
cada momento.

Al final era temporal que me sacaras del arcón, con vanas
esperanzas de ser utilizado y una ilusión creciente
que mermaba a medida que nos acercabamos a aquel lúgubre
lugar, donde aun estoy esperando que cosan este corazón y el
despunte de ese hilo tirante que sostenía mi sonrisa.
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Cavidad torácica

Mi cavidad torácica es estrecha como un ataúd
y en su minucia sueña con la amplitud de una pradera.

Mil tristezas se aglomeran en ese espacio
una sobre la otra
como si disfrutaran del confinamiento compartido
y con gracia bailan sobre mis ruinas
ilesas, inmortales, impávidas

Cada respiro despide polvo de vidrio en su forma más pura,
sus astillas me desgarran la garganta en cada trago
y me ahogo en un ronquido laborioso, gutural.

Un nenúfar floreció en mis pulmones
pero asfixiado se secó para no revivir jamás
mi felicidad, igualmente efímera, murió con él

Mariana Antúnez (2017)
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(sin título)

Siempre había pensado que su relación era de complicidad, pero lo que de verdad había entre ellos era una relación toxica.
Tanto que ella empezó a sentir que se asfixiaba, que quizá había que parar y plantearse una desintoxicación de sentimientos. Dependía tanto de él para vivir que la resultaba degradante.
Era mejor dejar aquello en una simple y bonita amistad, dejar el “que será” y “que pasará” en un misterio por explorar.
Aquella mañana lleno la maleta, dejó una nota en la mesilla (Te veré cuando te vea. Un beso) y se fue sin rumbo fijo.

Mi participación en Asociación Solidaria 5 palabras:
Complicidad, Desintoxicación, Degradante, Amistad, Misterio

“ESCRIBE TU RELATO DE JUNIO (III):
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Cámara frontal

Cámara frontal

Me cansé de ser empático,
Tengo la planta del pie en carne viva de tanto ponerme en los zapatos de los demás.
Hoy no me he puesto en ellos, me he puesto en tus pupilas,
Y me he visto a mi.
Tiritando, entonando un “no pasa nada” mientras un trozo de glacial se desprendía.
Me vi más cerca del psiquiátrico que del gimnasio.
Vi como estaba estancado en el tiempo,
como un reloj de cu-cut que al llegar a en punto
el pájaro no quiere salir por miedo.
Notaba que todo mi cuerpo se matizaba, no había ya ningún brillo ni nada donde se reflejase la luz.
Había sufrido un apagón.
Mire para arriba y empecé a entender varias cosas,
Los mismos hilos que me ahogaban también eran los que me movían,
Cualquier acción contraria sería pagado con la asfixia emocional.
Las listas de espera para un transplante de identidad son demasiado largas, casi ni reconocía mi nombre.
Cometí un error.
Me mudé a la piel de alguien que aprovecho el momento para destripar la mía.
Que duro es tener que consolar a alguien por hacerte daño.
Y entonces entendí que el inicio de este texto era erróneo,
sigo siendo empático,
pero tengo miedo a las personas.
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18comentarios 252 lecturas prosapoetica karma: 87
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