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Haiku 3

Menuda joya
de cuero azabache.
Su voz: un filo.-


@ChaneGarcia
...
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sin comentarios 24 lecturas japonesa karma: 66

Yo te amo (poema HIndi) હું તમને પ્રેમ કરું છું

EN CASTELLANO

Tanto amo,
tanto amé
y tanto amaré,
que de tanto amor
yo te amo.

Por no ver tus ojos ocultos
que verdean al sol o al mar,
brillan de tanto mirar
y lloran por tanto amar.

TRADUCCIÓN AL IDIOMA HINDI

Huṁ khūba ja prēma karuṁ chuṁ,
huṁ khūba ja prēma karatō hatō
anē huṁ khūba ja prēma karaśē,
tēṭaluṁ ja prēma
huṁ tamanē prēma karuṁ chuṁ.

Tamārī āṅkhō chupāvī na jō'ī
tē sūrya athavā samudra līlā,
tē'ō khūba ja jōvāthī camakavuṁ
anē tē'ō khūba prēma māṭē raḍē chē

CARACTERIZACIÓN IDIOMA HINDI

હું ખૂબ જ પ્રેમ કરું છું,
હું ખૂબ જ પ્રેમ કરતો હતો
અને હું ખૂબ જ પ્રેમ કરશે,
તેટલું જ પ્રેમ
હું તમને પ્રેમ કરું છું

તમારી આંખો છુપાવી ન જોઈ
તે સૂર્ય અથવા સમુદ્ર લીલા,
તેઓ ખૂબ જ જોવાથી ચમકવું
અને તેઓ ખૂબ પ્રેમ માટે રડે છે

Alfonso J. Paredes
Todos los derechos reservados S.C./Copyrihgt
Imagen tomada de internet, cuya fuente es: www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&a
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Mi tentación

Me despierto agitada a media noche. Sé que estás ahí abajo. Sé que eres lo que deseo. Siento escalofríos en el cuerpo, y me muerdo los labios para no gritar tu nombre. Doy vueltas en la cama. Trato de pensar en otra cosa, pero la sensación de ti, me quema por dentro. Empiezo a sudar… mis piernas me tiemblan… y no aguanto más. Debo bajar. Debo encontrarte y decirte de cerquita lo que siento: que este deseo por ti, de sentirte dentro, hace que pierda el control completamente.

Bajo despacio. No quiero que tu dueña se dé cuenta del pecado que juntos viviremos. Quiero saber que eres mío, y que yo soy capaz de enfrentar todo… por tenerte. No me importa el qué dirán, ni las críticas, ni los señalamientos con el dedo… Solo deseo tenerte a ti, y vivir apasionadamente el dulzor de mi mayor pecado resbalando por mis labios… Porque eres miel que acaricia mis sentidos. Me satisface... Me desequilibra, y me saca de contexto. Muerdo mis labios otra vez y acaricio mi cuello al recordarte, que esto, tú y yo lo hemos vivido antes: esa emoción, el saber que solo contigo he sido la mujer más satisfecha… Solo tú, me haces sentir así.

Por fin estoy a pasos de ti. Abro despacio la puerta, y estas ahí... solo, quieto. Te acaricio suavemente, y empiezo a quitar lo que te cubre en silencio, para que nadie se dé cuenta… Sí… Sí… ¡Sí! ¡Te deseaba tanto, mi pecado! Eres la razón por la que no duermo. Eres mi desvelo más hermoso, y solo al sentirte dentro puedo saciar estas ansias locas de vivir nuestro encuentro. ¡Sí! Mmmmmm… Que rico… Te amo… A tu lado no me importa nada, ni nadie. Ni los prejuicios, ni los límites, porque solos estamos aquí, tú y yo, hasta que quedes vació... Beso a beso. Chupada a chupada. Lamida a lamida. Solo al acabar contigo podré recobrar la cordura… Esta noche será única, porque nos tenemos.

Te disfruto salvajemente. Luego despacio voy acariciándote, y oliéndote para tragarme con todos mis sentidos la esencia que sutilmente despides para mí. Terminamos agotados… Tú, vacío. Yo, satisfecha. Es entonces cuando me debo retirar, y regreso a mi habitación, con el sabor de ti, aun impregnado en mis labios. Mi amor secreto. No hay nada que ame más, que tener estos momentos. Satisfecha me acuesto a quedarme completamente dormida, aun saboreando con mi lengua el sabor que dejaste en mí.

Te amo, mi mejor pecado… mi locura… mi tentación por la que mi cordura claudica… mi amado helado de avellanas con chocolate.

Las letras de mi alma.
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8comentarios 85 lecturas relato karma: 129

A mi zapato derecho (colaboración con @Letizia)

De tela o de cuero
te voy a ser sincero:
antes que andar descalzo,
usarte a ti yo prefiero.

Correr contigo en mi pie
aunque me quedes apretado,
sin ti no voy a ningún lado
por muy apurado que esté.

No importa si eres caro:
lo que ven cuando salgo
no es que hayas sido barato
sino si te traigo atado.

También miro al de al lado
para verlo lustrado
porque a veces sucede
que puede estar manchado.

Hoy tengo que ir a la oficina
usando los mocasines mejores
que a veces uso para ir al cine
o salir en busca de amores.

La marca para mi es lo de menos
a mi me interesa que juego hagas
con el pantalón y la corbata
y que no estés lleno de agujeros.

No hay inconveniencia
si estás en el pie diestro,
sí hace la diferencia
si estás en el siniestro.
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14comentarios 105 lecturas colaboracion karma: 125

Alia y el primer dia de muchos

Miro por la ventana del carro, aquel bosque del finito
Y mi mente tan rota solo quiere gritar
Porque quiero ver más gris y menos verde
Anhelo aquellos sonidos de la sonora cotidianidad del capitalismo salvaje
Las construcciones levantándose, el pitido de los carros que se dirigen hacia el punto B
Las conversaciones de la masa conjunta
Encerrada en su inocua monotonía
Esa sonoridad que se introducía en mi cuarto de murales mal pintados y discos regados en el suelo
Y en esas cuatro paredes de arcoíris y anarquía sin un fin
Solo me acomodaba en mi tapete rojo de rezos herejes
Encendiendo mi vieja grabadora del año 88
Solo para viajar al mundo de las notas del pensamiento y el alma
Pero eso es ahora el mañana de hace dos días
En el hoy estoy en la carrosa de mi progenie
Rumbo a un pueblo de correcciones y moralidad
Que maldita suerte la mía
La de esta pobre criatura de risos sin agua
De ropa rota y maldiciones inmortales
De uñas de color negro y calaveras
De chaqueta de jean sin mangas
EL reloj del auto Nissan marca las 4 después del mediodía
Y hemos llegado al pueblo de Moran
Una postal de casas con tejados cafés y calles empredradas
Envuelta en luces de focos callejeros de color amarillo del siglo XV
Que maldita suerte la mía
Un alma de segundos presurosos
Viviendo en este espacio donde el tiempo parece no existir
O puede haberse muerto hace tiempo de aburrimiento
Nos dirigimos hacia la calle 8 y 23
Nuestro hogar desde ahora y para siempre
Y al verlo solo puedo dibujar una expresión de nada y antipatía
Dejo salir un insulto en forma de grito y mis padres me corrigen presurosos
Los intentos de una generación que trata de volver al tiempo de rezos y crucifijos pienso
Ni que lo hubiera marcado en mármol en el viento
Y mi hermano menor solo puede saltar de alegría
A veces es tan tierno saber que es tan inocente
Veo en sus ojos la dulce sensación de la ignorancia sin manchar
Me paro en la acera y no quiero entrar en esa casa tan vertical
Mi madre me grita que desempaque mis cosas
Cosas que guarde en mi maleta de cuero negra con el dibujo de una copulación en rosa
Es tan gracioso ver sus rostros de vergüenza al verla
Como clérigos en vista de una puta con las tetas salidas
La bajo en lentitud a propósito
Con la expresión de gusto y éxtasis
Pero eso no cambia la mierda de casa en la que estaré
A medida que la cargo y entro en mi hogar
Solo puedo ver espacios cerrados sin gracia
Unas paredes de un mármol griego extinto
Unas escaleras de ancianos reumáticos
Un techo de tejas en círculo
Tomo un suspiro y sigo
Pregunto con voz susurrante donde está mi cuarto
Mi padre apunta hacia el segundo piso
El cuarto cerca del baño dice con premura
Les grite sin vacilar
Que entiendo que para ellos soy una mierda
Pero tampoco quiero olerla
Peor sus mierdas
Nadie dice nada, solo me miran con el martillo de sus reglas
Camino con mi maleta sexual y subo
Llego hasta la puerta de caoba
La pateo y entro
ahí esta mi cuarto
Tan poco caótico
Pero tan recto
Arrojo mi maleta al suelo
Me recuesto en el suelo mirando al techo
Y cierro mis ojos
Queriendo oír algo más que ese puto sonido de pájaros
Quiero oír robos o asesinatos
Borrachos cantando sin sentido
Algo, maldita sea algo
Pero solo escucho el silencio
Mi mente dibuja las fotografías de mi vida antes del hoy
Esos conciertos hasta las 12
Esas caminatas en ebriedad
Las cogidas duras y suaves
La observación de la ciudad desde el panóptico de jóvenes sin arrugas
Los cafés en la calle roma
Los almuerzos en el restaurante de novedad
Todo eso es tan dichoso que rió como una loca
Pero todo para cuando mi mirada se abre
Aquí estoy digo con una mueca de payaso sin globos
En el pueblo de Moran
Este es mi primer día
De muchos por venir
Soy Alía y estoy lista para pintar de ilógica estos 4 muros
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2comentarios 29 lecturas versolibre karma: 88

El Señor Presidente

¿Quién manda siempre aquí? El Presidente.
¿Qué méritos aporta? El que más trepa.
El mismo que se pasa por la chepa
aquello que lamenta y que no siente
y allí donde le quepa.

¿Es fácil ser el Jefe? No es sencillo.
¿Cómo se puede hacer? Cuando se engaña.
Convierte la promesa en la patraña
y ansía convertirse en un Caudillo
y al resto dando caña.

¿El pueblo es tan ingenuo? Es muy inocente.
¿Y digo alguno habrá…? Se chupa el dedo.
Si dije digo aquí, ya hoy digo diego
que nadie obligará a ser consecuente
lo suyo es meter miedo.

¿Y qué se puede hacer? Pues ajo y agua*.
¿Por qué nadie protesta? Son autistas.
Pues vamos caminando cual turistas
cuidando que no se hunda la piragua
cual tristes pensionistas.
©donaciano bueno
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1comentarios 30 lecturas versoclasico karma: 85

Madre de tierra

De punto a punto

hasta llegar a antojo.

Saltos entre estrellas

y en medio mi mundo.

Dos alas cortadas

por sueños desgastados,

y de color la pasión

entre cuero y tejado.

Tajada de coral

flexible, por su alma.

Pura, hecha trizas

cicatrizadas y maduras.

Todo junto sumando

la quemadura.
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Voluntad

Lo sucio del cuero de mitómano:
duele en el cuerpo de mujer.

Hay otras, mientras desentierran,
encuentran huesos de un pasado megalómano
en los ojos.

y sí, en el corazón,
el temporizador fotográfico en medida
de primaveras fuera de memorias.

Las puede hacer doler en la orilla de un mar,
en el rincón de un universo muy lejano, en la sonrisa
de una criatura,
en lo femenino de sus manos
y la desproporción sonora de sus pensamientos.

Entonces, arde desde la chispa de un invierno
y se prohíbe no bajar la guardia.

Desde cierto pueblo escondido, una mujer sonríe de verdad.
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Resistirse no será una opción

A veces domino tus curvas,
pero otras soy sumiso ante el alcohol,
saborearte perpetrando aquella uva
se ha convertido en mi única definición.

Quizás seas blanda o quizás seas dura,
para mí ya no hay distinción.
Yo no sé donde dispararé esta verdura
sólo creo que en el huerto será mejor.

Esposaré a cada comisura,
resistirse no será una opción.
No tiembles, siéntete segura,
la velocidad la impongo yo.

Fumaré el humo de cada fluido,
tu cuerpo será mi cenicero,
el grito será un llamado húmedo,
lamerlo te hará un rocetón.

El cuero se siente tan ligero,
hoy quiero eyacularte una canción.
Silencio... es todo lo que quiero
penetrando tu sensible interpretación.

Para leer más poemas: frank-ruiz.webnode.com.ve/poemas-y-escritos/
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Impronta de albañal

IMPRONTA DE ALBAÑAL

El sol de verde contiene
doce caminos de nieve
y nada espera de nadie
donde salen las liebres dormidas.

El sol, el sol se arrodilla
entre las ramas dispersas
buscando simples medusas
sapos y collares adornados.

El sol se fué y todos doblan los codos
porque las tumbas tiemblan cada día.

Más allá, muchedumbres de billetes agonizan,
desesperan y almidonan, nudos, desnudos.

Al entrar, los últimos descuidan los dedos
que nada tienen entre flojos dientes ,
y solo conocen el sudor del hambre,
entre los timbres iracundos.

La sal es elegida por espinas y eslabones
entre lúgubres mieles sin retoños.
Afuera los desiertos palpitan inquietos
como pájaros de barro apolillado
y el cuello del gemido sangre chupa .

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Una obra de arte

Apareció y sólo era silencio, pero acabó por convertirse en una obra de arte. Con cuidados matices en la voz que le daban el color justo y apropiado. Su mirada era un emblema, un homenaje a la verdad y a la virtud. Sus manos removían todas las palabras que caían entre sus dedos; les daba la vuelta y las devolvía, con las palmas abiertas, a quien antes las había pronunciado. Le gustaba oler. Cualquier cosa nueva susceptible de ser conocida, tenía que pasar por su nariz antes de serlo. Pero lo mejor de todo era su sonrisa. Y es que no sonreía con los labios; su sonrisa era un conjunto de rasgos que se unían al unísono en su rostro, para crear la sonrisa más amplia y sincera jamás vista.

Pero no siempre fue así… al principio, sólo era silencio. Paseaba por los varios caminos de la vida sólo con sus pasos y sus ecos. Decía que oía voces que le hablaban, alejándolo de la soledad que le rodeaba. En realidad, no estaba solo, jamás estuvo solo, pero siempre lo creyó así. Quizás lo que quería era estarlo de veras. Así como algunos niños crean un amigo imaginario, él creaba su soledad imaginaria. Y esas voces que oía, eran sus sueños, decía, que lo llamaban a gritos para irse con ellos. Pero se tenía por cobarde; por un cobarde sin armas suficientes como para dejar atrás su vida y seguir sus sueños. Hasta que un día se cansó de ser silencio y decidió soñar…

Y ese día todo cambió. Recogió las pocas cosas que le podían caber en un bolsillo y decidió cerrar la puerta para jamás volverla a abrir. Ese día, caminó. Caminó hasta bien entrada la noche. Y al día siguiente siguió caminando. Y al otro día, y al otro…. Las piedras y el polvo del camino le fueron animando a seguir. Las mariposas contribuyeron a que su voz tuviera tantos matices hasta entonces desconocidos. Y poquito a poco, paso a paso, la obra de arte se fue creando. Sus ojos se vaciaron de lágrimas y se envolvieron de vida; una capa profunda de vida se iba formando poco a poco, vibrante y ansiosa, cada vez que abría los ojos. Y aprendió a sonreír sin esconderse. Descubriendo que a menudo, si se entrega una sonrisa, se recibe otra. Y decidió coleccionarlas.

Adquirió una bolsa de cuero de color marrón que antes olió. Cada día iba metiendo en ella todas las sonrisas que le devolvían. Cuando una brizna de tristeza se acercaba a su ánimo, no tenía más que abrir la bolsa y dejarse llevar por todas las sonrisas que guardaba. Y entonces decidió adquirir una caja. Una caja para guardar las palabras que iba encontrando por el camino, pero quiso insistir en que la caja no tuviera cierre; las palabras son libres, decía, no tenemos derecho a encerrarlas. Y así, a medida que iba recorriendo camino, iba recogiendo las palabras que encontraba y las iba guardando en la cajita. Pero un día, acabó el camino y se vio frente al mar. Un mar amplísimo y limpio; azul como su esperanza, inmenso como su alma. El alma de una obra de arte hecha sonrisa, hecha mirada... y saltó.

Hay quien dice que en el lugar más alejado del mundo hay un camino de arena que lleva al mar. En ese camino hay, desde hace muchos años, una bolsita de cuero y una cajita de madera que jamás el tiempo ha logrado cubrir. Y hay quien dice que a veces, si el viento lo permite, se pueden oír palabras y sonrisas entre las olas del mar.




(Aviso: a todos los que hacéis tan magníficas prosas....... Ze os pide mil disculpas. He querido hacer un experimento con esta pequeña historia. Sed benévolos, pues es sabido que Ze y la prosa no son muy amigas....... Mil gracias. Abrazos a todos.)
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27comentarios 289 lecturas relato karma: 113

Dentro

Vivo en paraísos de piedra
por cuyas paredes gotean
las lágrimas del tiempo.
Tres abismos por donde dejarme caer
y sin embargo
los pasos arrastrados en plena estupidez
siempre hacia el mismo lago;
el que nunca fue azul,
el que se cubrió de hielo
dejando mis pulmones justo debajo
de la primera capa de tristeza
al borde del suicidio premeditado
que nunca tuvo sentido,
ni palabra,
ni respuesta.

Tantos tiempos revueltos
intercalando años lluviosos,
viviendo noches eternas,
peleando contra días densos,
y todo sin dejar de tejer incertidumbres
para construir certezas
que aún no comprendo.

Pero no me escondo,
no me aporta nada el dejar la puerta abierta
pero no me escondo;
simplemente dejo un velo opaco
en todas las puertas y retengo dentro de mí misma
el alma en cueros.


Es demasiado frío el acero de la argolla
para mi cuerpo.
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El Cano menor

Nacho en el "Descanso..."
parecía un Sol acotufado
exhibiendo guapo esa melena leonina
todo redondo
chupando plano.
Él sabe...
y se cree su rol de astro
pues con la misma mirada te lo hincona.
Nacho se tuerce y danza
como una liebre-serpiente
sabe esquivar el tiro desde su esquina
posa ante la cámara
brollero e irreverente
tal como lo haría una desnuda maja vestida.
Nacho es un genio y él lo sabe;
pero se lo traga pa' adentro...
él es como una esponja
una fina telaraña
busca y caza en cada hecho
el rastro oculto de una musa escondida
como si un par de moscas le pasasen "Por la cara"
y eso sólo le inspirara "Los amantes"
con ese primer intro a lo más bestial
y de ñapa: un grito electrónico.
Nacho es un pez que le urge fuego
para avivar el agua de su piscis
él es de esos
que siempre lleva en el bolsillo
unas cuantas semillas de culo inquieto.-


@ChaneGarcia
...
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Creo en septiembre ocre

Las hojarascas resecas del equinoccio de septiembre,
una estrategia otoñal que pretende
evitar la putrefacción de los restos del auge primaveral.

En esa tarde, 16 del mismo mes,
llovía ánforas de papelillos reciclados
provenientes de poetas absortos
que recordaban su cumpleaños.
Eran versos indecisos y arrugados,
los lanzaban al cesto de nubes,
a la misma basura sin compasión se fueron las minutas,
los apuntes,
los borradores,
las improvisaciones de un jazz,
las correcciones de un blues,
las ropas usadas,
el vino avinagrado,
los corchos inhibidores de suspiros,
las agendas amarillentas y
las fechas, las esperas, la canción desconocida,
la camisa azul desteñida, la anulación del sentimiento...

Las calles todas azafranadas,
no conocías el onoto
ni el achiote que teñían las cartas de amarillo.
El cielo exprimía jugos cítricos, irreconocibles,
se presume que era una integración de naranjas,
damascos, piñas...quizá de pomelos.
Era evidente que el pequeño poeta,
catirito con cabello anaranjado
escribía sus manifiestos acompañado de un té de manzanilla.
Desde la buhardilla emanaba un olor a sopa
de letras contentiva de calabazas y de tréboles disecados.

Septiembre, goza de lunas pálidas enfermizas.
y de un mar ambarino, saturado de algas despimentadas,
semejante al tono de su piel
y de una melodía que le inspira a la mejoría del color.
Caminar entre las hojarascas septembrinas puede resultar peligroso,
porque existen huellas impresas en el reverso de sus hojas,
no son susceptibles de ojearse
y podrían deformarse todas tras el nuevo intento de andar.
De momento, se ignora si las hojas crujen
o si las mismas crepitan al pisar.

El poeta rasga algunos versos indeseables,
antes de que el alba raye un nombre en dicho infierno lima;
porque las nubes lo chupa y lo escupe en plena tormenta
y el viento lo declama en la intensidad de su borrasca
y se empapan las hojas secas de lluvia icterina
y luego, la hoguera no enciende y el frío vuelve,
vuelve a reproducirse en el tocadiscos de vinilo
y los rieles del ferrocarril se apiñan entre sí
y la vía del reencuentro desaparece entre el follaje y la estación.

Septiembre, sediento, evaporado,
con unos cuantas cintas magnéticas de grabar
de "Septiembre contigo",
colgando por entre las paralíticas ramas de un jasminero.
Pronto descenderá todo el silencio de la primavera al suelo.
Con suprema autoridad los poetas afirman
que las deshidratadas e infectadas, una vez molidas,
yacerán junto a las demás cenizas...
entre los desiertos áridos.


5 de septiembre de 2017
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Septiembre ocre

Las hojarascas resecas del equinoccio de septiembre,
una estrategia otoñal que pretende
evitar la putrefacción de los restos del auge primaveral.

En esa tarde, 16 del mismo mes,
llovía ánforas de papelillos reciclados
provenientes de poetas absortos.
Eran versos indecisos y arrugados,
los lanzaban al cesto de nubes,
a la misma basura sin compasión se fueron las minutas,
los apuntes,
los borradores,
las improvisaciones de un jazz,
las correcciones de un blues,
las ropas usadas,
el vino avinagrado,
los corchos inhibidores de suspiros,
las agendas amarillentas y
las fechas, las esperas, la canción desconocida,
la camisa azul desteñida, la anulación del sentimiento...

Las calles todas azafranadas,
no conocías el onoto
ni el achiote que teñían las cartas de amarillo.
El cielo exprimía jugos cítricos irreconocibles,
se presume que era un batido de naranjas,
damascos, piñas...quizá de pomelos.
Era evidente que el pequeño poeta,
catirito con cabello anaranjado
escribía sus manifiestos acompañado de un té de manzanilla.
Desde la buhardilla emanaba un olor a sopa
de letras contentiva de calabazas y de tréboles disecados.

Septiembre, goza de lunas pálidas enfermizas.
y de un mar ambarino, saturado de algas despimentadas,
semejante al tono de su piel
y de una melodía que le inspira.
Caminar entre las hojarascas puede resultar peligroso,
porque las huellas impresas no son susceptibles de ojearse
y podrían deformarse todas tras el nuevo intento de andar.
De momento, se ignora si las hojas crujen
o si las mismas crepitan al pisar.

El poeta imprime algunos versos que se esconden detrás las hojas,
antes de que el alba raye un nombre en dicho infierno lima;
porque las nubes lo chupa y lo escupe en plena tormenta
y el viento lo declama en la intensidad de su borrasca
y se empapan las hojas secas de lluvia amarillenta
y luego, la hoguera no enciende y el frío vuelve,
vuelve a reproducirse
y los rieles del ferrocarril se apiñan entre sí
y la vía del reencuentro desaparece entre el follaje y la estación.

Septiembre, deshidratado, evaporado,
con unos cuantas cintas de grabar colgando
por entre las paralíticas ramas de un cedro,
Pronto descenderá todo el silencio al suelo.
Con suprema autoridad los poetas afirman
que las hojas secas e infectadas, una vez molidas,
yacerán junto a las demás cenizas...
entre los desiertos áridos.
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Diluvio de gatos negros

¿Ruleta /o ensalada/ rusa?
¿infierno, paraíso,
o un espacio en el cobertizo?
¿un revólver, un tridente
o un tenedor?

¿o una bala bien puesta
en las sienes
del mejor postor?

¿me haces la guerra
o mejor
me haces el amor?

Con este diluvio
de gatos negros
no hay paraguas
ni hay un arca
que aguante.

Y al que le venga el guante
que se lo plante.

Estoy harto
de camaleones monocromáticos
(y esto no va por ti mi amigo Peter)
y de las ratas de dos patas
que duermen de día en mi ático.

Y si los vampiros chimuelos
me chupan la sangre
dejándome cual piltrafa
en el suelo,
ojalá y venga mi abuelo
a bañarme en bloody mary,
o ya que me llueva sangre
del cielo,
y no culpo
quien pique el anzuelo.

Dame dos onzas de consuelo,
y unas tiras de cecina
para el asador.

¿qué si me siento cazador?
pues ando en cacería
de brujas
y que la que mal me hechiza
que se vuelva lienzo
para mi pincel,
o ya de plano
que mejor me haga el amor.


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@AljndroPoetry
2018-mayo-10
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25comentarios 142 lecturas versolibre karma: 114

Un día

En el vaso vacío
con resto secos de café,
la cuchara reposa
contra el cristal .
Los segundo parecen microeternidades
y la eternidad una quimera.

Me abofetea el olor a lentejas quemadas,
y me esfuerzo por salir de este trance anodino.
Una mosca recorre la cuchara
chupando los restos de café.

¡Menudo día de mierda¡

Me desperezo con esfuerzo,
y retiro el guiso del fuego.
Tendré que cocer un poco de pasta.

Dejó de llover y
se quedó buena mañana,
antes de nada me daré un paseo
para sacar las polillas del cerebro.

Cojo un libro de poemas,
“Sin Coraza” de Javier Hortal y
me lo llevo para leer en la cafetería más cercana.

Al final, seguro,
que terminaré adorando este día.
No hay nada como poner
un poco de ganas y un mucho de buena poesía.



Hortensia Márquez

Imagen: de la película "Amélie"
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El sastre de superhéroes

Y paso el hilo, y sigo... sigo.

Enlazo capas de cuero, de arena, de algodón.

Suave se desliza mi aguja, de alpaca bruñida. Por su ojo veo el mundo, encantador a todas luces.

Surco telas de melocotón, espero deslizarme surfeando pliegues radiantes.

Pespuntes sobre señales de tiza blanca, jabón en lascas que marcan patrones, piezas aleatorias de trajes con volantes.

Salto por los aires. Soy el sastre de las sorpresas, de las emociones de sal y pimienta, del chocolate con naranja, de las blusas de musas, de las capas de superhéroes, de las lunas menguantes.
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7comentarios 77 lecturas versolibre karma: 99

Y Aquí No Orvalla...

De vuelta a Madrid, enfilando la carretera. La mañana fue buena, de tranquila a serena, desayuno campestre, por costumbre copioso.
Un paseo y en la playa, una breve despedida al embravecido mar y a sus olas jocosas, y en remojo yo refresco mi cuerpo y de paso me quito con cuidado la astilla.

La comida en familia, una madre que mima y un arroz asturiano de chuparse las manos. Fueron días de descanso y celebración de aquel santo. Fue un refugio en la calma y una mínima huida del desorden urbano.

Me acomodo en el coche, hoy no voy al volante, hoy me dejo llevar sólo de acompañante.
El camino es muy largo, la autopista infinita que cruza una meseta, y el invierno se convierte en misterio...de cielo pardo.

Las tardes de domingo son plomizas en la radio; Arranco el "aifon" y, haciendo caso a mi amado, me descubro sumergida entre tácticas de guerra y una voz en off me transporta en el tiempo... Sin buscarlo me involucro en lecciones de conflicto, y eso que, en mis domingos, el descanso se me hace sagrado en todos mis sentidos.

Sumisa escucho al viejo maestro, pues al tiempo los druidas me recuerdan mi torpe reflejo ambidiestro…

Y es que una es muy parva en momentos de aprieto.

*
Cierro los ojos, el orvallo se esfuma en la línea del fondo.
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