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Huesos de mariposa (Colaboración @Alex_richter-boix & @sarrd8r)

decisiones.....

Mariposas raquíticas, mudas,
saeta del remordimiento
como bocado en mi roca,
lágrima cuál rueca tejiendo
éste manto de tristeza
por los errores no cometidos.

Tejerás el vestido de lino fino
sin hilar ni trabajar, te crecerá,
como visten los lirios de mar,
cardarás penas de blanca tela
para desdibujarte bajo el
volarás mariposa, volarás,
al buche del abejaruco volarás.

Dejando sin huesos
las mañanas desvestidas de días;
los soles agitados por tus alas
anochecieron en sigilos
de yerros por sobrevivir,
hilando telas de araña de lino blanco.

Ovillarás la piel aguardando,
recogida, la mudanza de los soles
bajo la cúpula iridiscente,
la transfiguración de la pena
incubada en huevas de serpiente.
Rasparás la tierra entretejida
de culebras emputecidas.

....como huesos de mariposa
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Dulce Castigo (@ARheinn & @Transmisor_d_Sinestesias)

Ardiendo...

Me asalta
la dulce tentación
verte
es beber
de un manantial
de deseos

Muriendo...

es al mismo tiempo
confesión del pecado
y la convicción
de cargar
la penitencia

Cargaría
con cualquier cruz,
si al final del camino,
eres tú,
quien me crucifica.

Ávido de placer,
sangraría,
si son tuyas,
las espinas
que agravan
mis heridas.

Doloroso calvario
desafiante dolor
cada herida
desangrando
mezclándose
en sudor y saliva

soportar la vía
el insulto
la burla
sin doblegar
mientras pende
en el pecho
la fe
de habitar tu cielo

Por ti,
cualquier infierno,
valdría la pena.
Dulce, el castigo;
abrigo, la condena.
Así prenden tus llamas
sobre mis venas, sobre
la pólvora, de mi conciencia.

Inferno

En ninguno
sentiría que ardiera.
En ninguno, como
envuelto en el fulgor
de tu belleza.

Más devoro
ésta melancolía
ofrenda diaria
en el altar
de mi lecho

Ridícula, cualquier pena;
cuando amarte,
en soledad,
es mi propia esquela.

*******************************
Dulce Castigo
Mesa Compartida:
A. Rheinn© & Transmisor d Sinestesias©
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Penumbras de otro tiempo (Colaboración @horten67 & @sarrd8r)

Intangibles,
efímeros pero implacables,
reminiscencias de otros
amaneceres y algunos ocasos;

poderosos,
incómodos casi siempre;

apacibles,
consoladores casi nunca.

Lacrados en la memoria,
no hay ovejas negras,
ni tienen nación, sexo, raza;
enemigos fraternales
de alboradas lúcidas, sigilosas,
haciendo del pasado, yunque,
golpeando sin virtud
el mentón del olvido.

Permanecen ocultos
tras las puertas ajadas
de las penumbras de otro tiempo;

agazapados,

esperando cual felino voraz,
el despiste de la presa.

Devorando futuros por desleír,
construyendo muros, malecones,
amontonando brasas
obstinadas para el relego,
íntimas de la cicatriz;

recuerdos,

fronteras abiertas
a penumbras de otro tiempo.

Amén
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Antes que la Luz mengüe (@Pequenho_Ze & @Transmisor_d_Sinestesias)

Acaricio el tiempo
acurrucado en la palma de mi mano;
pero no se detiene.
Corazón herido,
caído al fondo de un abismo
donde no hay paredes.
Y el abismo infinito me arrulla
para que detenga el llanto.
No hay espacio
para un dolor que grita
entre tanto amor acorazado.

No hay espacio...
estos sinsabores
trepan por la espalda
rasguñan mi cabeza
clavan sus dientes en la frente
las fuentes de mis ojos
se rompen
se desbordan
de mi garganta salen voces
sollozos incomprensibles
de una boca amordazada.

Y a pesar de las lunas
rasguños de sangre en las ventanas,
no dejan ver más allá
de un afilado dolor.
(hay vida detrás de estas huellas?)
Qué inutilidad el sonreír al viento,
el tragar memorias,
el vivir sediento
en medio de tanta oscuridad…
cierro los ojos, y la visión
se torna absoluta transparencia.

Y a pesar de los soles
tragan su luz las pupilas dilatadas
perdidas en vacíos incomprensibles...
bebiendo sorbo a sorbo
imágenes de todo lo vivido;
nuevamente la melancolía
dispara al pecho a bocajarro
el boquete de escopeta atraviesa... inclemente...
la taza de té caliente cae de las manos
y las lágrimas, a modo de sangre
ya inundan el piso.

Llanto opaco que enaltece
el orgullo de una tristeza yerma
a pesar del derrame de inconsciencia
que sujeto con fuerza en ambas manos.
Locura emocional y tiempo plano,
revés de los días
que avanzan de espaldas
al crucifijo prendido a mis pecados.
(¿acaso amar se considera pecado?
¿acaso soy culpable de poner el alma
en todo lo que hago?)

Me vacío, recipiente de agua vieja
mientras restauro los párpados gastados
cambio las cortinas, mantel, ropa de cama
sacudo el polvo, ventanas relucientes
fruta en la mesa
ofrenda de flores
luz e inciensos...
murmuro alguna oración
que me cosa el hueco del pecho
antes que la penumbra abrace
antes que la luz mengüe...

**********************************
Antes que la Luz mengüe
Mesa compartida:
Pequenho Ze© & Transmisor d Sinestesias©
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¿Dónde se guarda el tiempo del tiempo? (@MiguelAdame y @horten67)

Como caballo loco que galopa
sin sentido ni dirección
el tiempo corre inexorable,
dejando migajas de espera
a lo largo de un camino
hermoso en ocasiones y
duro y hostil en otras.

El tiempo es nuestra presa
lo tenemos cautivo con una vida
que se evapora en un segundo
displicente y tímido
porque lo único seguro que sabe
es que va a morir,
frágil y efímero casi siempre
oscuro y triste otras tantas.

La vida es un recuerdo perdido en historias
que tejen el mismísimo infinito
una y otra vez solo lloran
por los instantes que se alejan
dejando todo atrás.

Guardián de tesoros de humo
que se evaporan con solo tocarlos
con la mirada ancestral.
¿Dónde se guarda el tiempo del tiempo?
se guarda en una vida que no es vacía
porque la alimentas con caricias
que resguardan la esencia de los besos
robados a la muerte.

Cajón de recuerdos imborrables
de instantes que apenas fueron algo,
ni si quiera tiene manos
pero su huella es indeleble
al acumular sus tesoros
en el ego de los pensamientos,
tal vez por eso durarán para siempre
en nuestra memoria
dejando marchitar a el cuerpo
con el paso del tiempo.

Al final la vida no es más
que porciones de tiempo
que vamos aderezando
con mejor o peor suerte
editando recuerdos
que se repiten conscientes
de su tic-tac constante y monótono.

Como un réquiem que nos recuerda
los pasos que dimos
nos queda soñar en un tiempo
y una vida que se agota
en las aguas de los sentimientos.

Sentimientos compartidos
por un mismo momento,
somos enlaces que se cruzan
en un universo colosal
por la puerta del tiempo,
en esta vida recogeremos siempre
las migajas de una espera
que nos paga tiempo con el tiempo.




@MiguelAdame y @horten67
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Migrantes


@AljndroPoetry @MiguelAdame & @Malulita_


¿Es que te molesta acaso el color de mi bandera
el color de mi tierra o el color de mi piel?
¿O el que viva en una tierra prestada?
¡Tu rincón del mundo, le dices!
¿Acaso no es el planeta entero
un regalo para la humanidad toda?

Mochila al hombro emigré al norte
pionero con esperanza que dejé el pasado
por el sueño dorado, las calles de lodo y techos de paja
la guerra, ella quedó atrás en un martirio pasado.

Sé que es muy triste estar lejos de la patria
muy lejos de los seres queridos,
sé que con nostalgia recuerdo los llanos,
atrás quedaron praderas, montañas y playas;
el terruño donde había nacido.

Los años en la distancia nunca se olvidan
los padres, los hijos la sangre querida
mis manos son huella del esfuerzo trazado
vale la pena ante un sol iluminado
vivo con fe todos los días luchando.

Partí con esperanza
a un país que hoy me acoge
refugio seguro encontré en sus brazos
como aquel de una madre cuando arropa a su hijo
la tierra volverá a ser nueva patria.

Tengo el corazón partido entre dos tierras:
la que me vió nacer y crecer,
la tierra de mis padres y antepasados;
y la tierra que ahora me ve desfallecer,
ante la injusticia, ante la discriminación,
ante los ataques infundados.

Tu tierra es mi tierra en la que el cielo nos cubre con su manto
mi piel es morena, pero no más indigna
que el sentir el sol y respirar esos cielos
plegados de aves que vuelan con sus alas
libres de las cadenas del ego.

Y me llaman extranjero, no entienden
que no busco contienda que defiendo el honor
en estas tierras trabajando, así voy honrando
a mi gente a mi patria.
Mi corazón lleva el color de tu bandera
y por mi sangre corre la de mi país.

Y con el sudor de mi frente
gotas rojas de sacrificio bombea mi corazón,
engrandezco estas tierras tanto como tú;
con mi trabajo honrado,
con mi actuar honesto,
día a día me gano el pan y el derecho
de llamar a este terruño, país mío.
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Mesa compartida
@AljndroPoetry @MiguelAdame & @Malulita_
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~Aka(riciando)•s De Luz ~ colaboración @Aka _Richter-boix & @rebktd

Puntos de luz
lo que acaricio
de almas en sombra
anudadas al camino
donde se detiene el sol
en el pecho galopante
de una bandada de
pájaros, mensajeros del
otro de los mundos.

Puntos de luz
lo que acaricio
de pies descalzos
enraizados a una tierra negra
supurando clemencia
entre grietas abiertas
donde no crece la hierba
y una bandada de pájaros mensajeros
del otro de los mundos
- sobrevuela -



puntos de luz
que acaricio
al abrirse los geranios
marchitados de la ventana
llegando con el jardín
la luz y el aire
nacidos de un sol lacio
que brilla largo largo
secando manadas de sombras
Y aullé
Y me cansé
Y me mudé
–al viento–

Que acaricia puntos de luz
en el quinto satélite donde germinan negros los corales
en las profundidades volcánicas de sus mares
donde las montañas son inescalables;
fulminante pólvora de colores
derritiendo cada uno de los intentos de ascenso;
de unas yemas; tiznadas de negro
Y me abrasé
Y me cegué con puñados de polvo de estrellas
carbonizado
incrustados como agujas en cada uno de los pasos no dados
Y caí
caí en la profunda, profundidad
del abismo
Y fui ceniza
y después
tan solo
- polvo-


puntos de luz
que acariciar
y que acarician


Las plumas de una bandada de (2) pájaros del otro lado de los mundos;
la poesía ;
@Alex _Richterboix &@rebktd
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SEPTEM PECCATA CAPITALIA I, II (@AljndroPoetry, @Alex_richter-boix & @Transmisor_d_Sinestesias )

******* I –IRA– *******
¿De nuevo tú?
Vaya…
justo pensaba en
si un día dejarás de venir
Dime…
¿vienes a alimentarte de nuevo?
¿A sembrarme esas rosas
ardientes en el pecho?
¿A hurgar de nuevo en mi herida?
¿Vas a masticarme las entrañas
como acostumbras?
¡Eres una fiera sin descanso!
¡Acechas cual animal herido!
Desgarras mi entereza
rasgas mi cuello
envenenas
embistes
desangras
consumes
¿Te gusta roer mis huesos?
¿Acaso te nutres
de los pedazos
de mi cordura, Bestia?

Vengo a encabritar tu corazón
Rondar tus venas con mi caballería
Pisotear tus arterias
Inflarlas
Henchir tu pecho con mi veneno,
que no es más que el tuyo:
adrenalina y noradrenalina
Eres buey ahora.
Un animal desbocado.
Soplo hasta emborracharme
para que prenda el tizón,
el carbón vivo de tu corazón.
¡Corre!
¡Ves!
¡Arremete!
Devasta aquello que me ha despertado
No hay indulto ni amnistía
Nada que eximir
Nada que olvidar
Nada que tolerar
Vine para destruir
Para allanar
Acudí en tu ayuda
Ahora:
¡golpea!
¡Incendia!
Sal con tu corazón
ardiendo en la palma de tu mano
Que lo vean todos
Estamos aquí para quemar
Calcinarlo todo
Sin mi,
sin ti,
el mundo no andaría,
no avanzaría,
y tú lo sabes.

Te escucho y hasta un punto
te entiendo,
pero tengo contra ti unas cuantas cosas:
que te veo hoy, como siempre, ataviada de luto
con vestidos manchados en sangre bermeja
¿qué no eres tú la culpable?
quizás la razón toda tuya sea
eres la chispa baladí
en el bosque árido que padece su sequía
¿es acaso el incendio infinito tu yerro?
tal vez es culpa de la física, de la química,
del oxígeno de la combustión
del diluvio estéril.
Enfrentas a hermano contra hermano
vecino contra vecino
padre contra hijo
hija contra madre
sur contra norte
occidente contra oriente
blanco contra negro
gris arcoíris en contra de todo
y a favor de nada.
Pavesa maldita
que arranca el incendio
y de inmediato se vuelve ceniza.
¡Qué le importa a los dioses tu atroz proceder!
(el Olimpo y el Valhalla callan)
Y que dancen y ardan
todos los demonios internos
de esta mustia humanidad.


******* II –ACEDIA– *******
Intento quitarme este negro aguacero
de los ojos, ahuyentar la lluvia seca,
que corre por mi cuerpo.
¿Cuándo amanecerá?
¿Cuándo volverá la sonrisa a flor de piel?
¿Quién abrazará mis noches de insomnio?
Llueve mi interior y me inundo
de agua ennegrecida
hasta encerrarme en mi crisálida
sabiéndome que en el futuro no seré,
ni seré yo nunca más yo, ni proyección alguna
sólo crisálida fosilizada
una pieza de ámbar fumado,
muriendo,
lenta-
mente durmiendo, en sueño,
por carencias de años,
de pechos secos e incesantes golpes,
de un vivir sin vivir,
de tantas piedras lanzadas.
Sin encontrar razón de tanto desamparo.
Edifiqué la casa junto al río,
allí donde los peces venían a morir a la orilla.

Tan pesadas son las cadenas de amatista
con que me atas,
y yo aquí levitando en este cuarto oscuro
cuyo piso se aleja de mí a velocidad luz
hasta las entrañas mismas de la tierra.
Brunos escorpiones cubren mi cuerpo
y se nutren de mi esencia vital,
toda mi energía es su alimento,
desfallezco de inanición
en las abisales tinieblas
de este piélago de abatimiento.
¿Hasta cuándo he de habitar
en este seol de autoinflingido reposo?
¿Cuándo vuelves a nacer para mí,
estrella de la mañana?
¿Cuándo volverá el gorrión a trinar
y el pico del colibrí
a posarse sobre los pistilos
de una primavera
que tarda eones en llegar?

¿Cuándo? ¡¿Cuándo?!...
¡Mentirás! ¡Lo sé!
¡Querrás hundirme
entre tormentos nuevamente!
estás sedienta, se nota
Te disfrazas
de negra mariposa
pasiva, inocente...
más tu tóxico aguijón
anulará mi sentir
mi amor propio
mi fe...
¡Me empujarás
a tu abismo,
en tinieblas
beberás mis lágrimas,
nublarás mi mente,
sacarás mis ojos,
arrastrarás mi vigor,
mi entereza!
Me olvidarás...
me olvidaré...
Postrado
entre esa niebla y consumido...
nuevamente... Dormiré...

***********************************
SEPTEM PECCATA CAPITALIA
(Capítulo I, II: Ira - Acedia)
Mesa Compartida:
Alejandro Poetry, Alex Richter-Boix & Transmisor d Sinestesias
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Melodía esquiva (Colaboración @pequenho_Ze vs @sarrd8r)

Abrochado al árbol del reproche,
me desperezo en la estación de la espera,
del amanecer con una sonrisa
como cómplice de tristezas,
amante de instantes convertidos
en estribillos, cuál piel de mis sentidos.

Y aún acusando mi propia condena,
miles de incendios arden en quimeras,
dibujando sombras, vistiendo la herida;
caricias que suenan a aspereza,
lenguas que olvidan los delirios
y hablan sólo de vientos y de olvidos.

Santiguándome ante la imagen
que escupe el espejo,
apoyando las manos en el mármol
de mi alegría, de fonemas mudos,
aprendo a refugiarme del viento
de reproches y olvidos
en mi melodía esquiva.

Avanzo, pasos quebrados, aliento distante,
fingiendo que aún estoy despierto,
revolcándome en sueños agrios
de noches buscadas, de silencios vacuos,
que gritan un nombre que desconozco
aunque sale de mis propios labios.

Cierro los ojos entonando un salmo,
música con imagen furtiva,
son del amor fugitivo, reo de la esperanza,
letra sin la tinta de un nombre,
huella sellada en mi lengua, en mi boca,
como la sombra de un perro
abandonado bajo la lluvia.

Recojo la silueta de mi cuerpo
casi dando la partida por perdida,
atesorando soledad, -qué vileza la falta de entereza-,
y tantas pasiones rotas que no sé ponunciar;
atajo el camino, desventura cienosa,
y dejo un rastro de fragmentos ásperos
que quizás vivirán en mi melodía esquiva.
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Paraíso de gaviotas y nevadas (Colaboración @hotel_ k vs @sarrd8r)

En el orfanato de su pecho,
la afonía de sus sentidos
se hermana con la mugre
de lo cotidiano, de la rutina
que dibuja eses en su espera,
okupa de su aliento.

Es imposible curar la tangente
de los años helados,
el mármol del olvido
que disipa los mapas
con una pálida lluvia
de pergaminos y barro.

Barro que mácula el penitente,
remordimiento de vidas
varadas en el letargo
de los yerros inocentes,
olvido que cala la piedad
y seca la mirada.

Busco champagne
por las boticas
para amamantar el perdón,
para el regreso….
variedad de cuchillas.

Que hienden el dolor
huérfano de remitente,
que mancilla la orfandad
por ausencia de alma,
del dolor que da la mano
al sueño vencido por la torva.

¡Redada!
los lobos no han dejado rastro,
han guardado su piel
bajo la cama.

Escondidos de la vergüenza,
de furtivos que dan caza
a la inocencia escondida
tras la niña que encierras
en cada escapada.

Hoy enaltezco tu imagen
mientras miro tras la ventana
del paraíso de gaviotas y nevadas.
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Pongamos que hablamos del Slam (colaboración @Pequenho_Ze & @_Sejmet_)

Se encuentra dentro del parnaso abierta,
repleta sala de calmadas bocas,
requiere letras para estar despierta.
Ve sin apuro y abre tú la puerta,
sentado o de pie a la masa convocas.

En una mesa grande compartida
se tienden discusiones literarias,
cualquier buena propuesta es bienvenida
si viene con la sonrisa vestida,
creando unas tertulias legendarias.

Hablemos de mil libros y de autores,
de ferias, de firmas o recitales,
y es que aquí caben todos los colores.
Es como un libro abierto de lectores
dando ideas en encuentros casuales.

La entrada es libre, cuéntanos, sugiere,
compártenos tus gustos y propuestas.
Aquí cualquiera escribe lo que quiere,
—si no participamos se nos muere—
pero que nos sea útil, no tus gestas.
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Vidas paralelas

Viejos barrios cuentan penas en pozales de barro,
pies descalzos, dolencias pulmonares
por exposición al amianto.
Soluciones de litio a vidas insalubres,
cielos grises, artificiales nubes
oscureciendo el asfalto.
Se malvive entre venenos,
que apagan las vidas
si valen cuatro duros.
Y el José, navaja en mano
busca a la María
que ayer tarde lo ha dejado.
Aquí se nace, se vive y se muere,
como en todo lados.


Mi nueva colaboración "Imagen encontró poema", para la comunidad artística LA POESÍA NO MUERDE lapoesianomuerde.com/2017/11/23/vidas-paralelas-imagen-encontro-poema/
La imagen es de Luis Hernández Blanco (Valladolid) y podéis visitar sus obras aquí deshuesado.wordpress.com
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Sin sutilezas termina lo nuestro (poema de @Pequenho_Ze & @SolitarioAmnte)

Rotas todas las promesas
sin corazón en el pecho
fracturamos hoy lo nuestro.
Ya no importa si me besas
y si aceptas como un hecho
éste final tan siniestro.

Las almas ya no están presas
y su libertad hoy fecho.
Me hirió tu corazón diestro
con sus maldades confesas
y quedó un amor deshecho.
Ya ni mis ojos te muestro.


Ya no esperamos sorpresas.
¿Y qué si al olvido hoy te echo?
¿Y qué si amor no demuestro?
Si del miedo somos presas
fieras te dejan maltrecho.
El corazón hoy adiestro.

Son absurdas tus revesas,
el amor yace en el lecho;
pues siempre fuiste maestro
en dejar las almas lesas.
Tengo el corazón estrecho,
me destrozaste hasta el estro.


No estoy para sutilezas
mas no quise herir tu pecho.
Nunca lo hice manifiesto
mas fueron más mis torpezas
que mal actuar al acecho.
Todo el sentir no demuestro.

Pues para ti tus rarezas
y ese tu hiriente despecho,
que tu sentir ya no es nuestro.
No doy más delicadezas:
mi corazón no es tu techo.
Y aquí termina lo nuestro.



@Pequenho_Ze & @SolitarioAmnte
vii-17
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Cuando éramos niños (colaboración @MiguelAdame & @_Sejmet_)

El pie del niño aún no sabe que es pie,
y quiere ser mariposa o manzana.

Pablo Neruda.

Cuando era niño
solía sentarme en la tierra negra,
era húmedo su olor a hierba
que nace en su esplendor.

Cuando era niño
amaba la sombra de ese árbol,
no comprendía su grandeza,
su voz me aturdía cuando
el viento agitaba su fulgor.

Cuando era niño
dejaba pasar las horas
hasta que el sol me aturdía la razón,
no importaba en lo absoluto,
pues eran las risas el mejor remedio
para matar el aburrimiento del calor.

Cuando era niño
la montaña era mi cómplice de todos
esos sueños que mi corta memoria imaginó.

Cuando era niño
no podía contar todas las estrellas
que se reunían ante nosotros a escuchar tu voz,
ignoraba que el silencio
era más que palabras tristes con secretos.

Mi infancia se fue con el fin del fruto del huerto,
solo quedó un recuerdo a la orilla del río
que sin el agua se secó.

Cuando era niña,
solía sentarme en la tierra yerma
de un sur caliente
que, a duras penas, llora.

Cuando era niña,
me embelesaban sombreritos de bellotas,
hojas secas de algarroba,
los jazmines que la casa de mi abuela
perfumaban.

Cuando era niña ,
lanzaba espigas a la espalda
de mi padre
intentando hacer diana,
esperando su sonrisa en un giro
de cabeza,
caminando por el campo.

Cuando era niña,
contemplaba la sierra a lo lejos
y tan cerca de mi casa,
rozando casi la luna
sirviendo de escondite al sol
en decadencia.

Cuando era niña,
y, cuando no lo era tanto,
yo también erré en la suma
de los astros,
no podía concentrarme
admirando otros luceros
disfrutando del sosiego de dos bocas
en silencio.

Mi infancia no se fue
se guarece del invierno que trae la madurez
pero, a veces, aparece,
sobre todo, en primavera,
corre, salta y vocifera como loca.
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22comentarios 172 lecturas versolibre karma: 94

A la sombra de un libro - Romance 1 (Colaboración @SolitarioAmnte & @_Sejmet_)

Arrastra el paso en la tierra,
sin prisa avanza, tranquilo.
El viento le tararea
una canción al oído.
Las hojas son castañuelas
en las ramas de los tilos.
Un pajarillo le trina
sin esfuerzo y con estilo,
susurra dulces secretos
que escuchó anoche en los ríos.
El sol le besa la cara,
con labios suaves y tibios.
Su banco de siempre espera
entre la yerba escondido,
va calentando el asiento,
ansía que traiga un libro
de esos que cuentan historias,
que hablan de amantes y hechizos.
Cruje el invierno infernal
desde entrañas de hielo frío,
percibe amor en el aire
de aroma jazmín estío,
su corazón late ahora
al son de embrujo bravío
tras perder una batalla
que libra consigo mismo.
¿Dónde encuentro, soledad,
una gota de rocío
que disimule mis lágrimas?
El silencio duró un siglo.
En el parque sopla un viento
de cálido colorismo,
las páginas en sus manos
escupen viento vacío,
el amor que ahora siente
le duele hasta el vil hastío.
Continúa su lectura,
encontrando parecido
a su vida con la vida
del personaje del libro.
Ambos sufren la desdicha
de vivir en un abismo.
Sufren las letras que lee,
sufre su pecho abatido,
para el hombre entre las páginas
la vida pierde sentido,
y la flamante villana
de su piel se hace un vestido.
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31comentarios 151 lecturas versoclasico karma: 91

A brindar

A brindar,
por todos los sin sentido
que nos van acompañando,
dando sentido a la vida
cuando se lo estás buscando.

A brindar,
por cada una de las velas
que vamos un día apagando,
porque al apagarse encienden
caminos a nuevos brazos.

A brindar,
por cada par de ojos rojos
que te miran sólo un rato,
pero que cuando te miran
todo se va de las manos.

A brindar
por los labios de alquiler,
y por los besos prestados,
por las mentiras que un día
de verdad se disfrazaron,

Por las verdades que a oscuras
una vez se desnudaron,
por todas las noches locas
que de enloquecer nos libraron,
y por las manos extrañas
que una noche nos tocaron,

Por tu mar y tus dos aires,
por querer mirarte y verte,
por querer verte y estar,
y por los absurdos bailes…

A brindar,
con el alcohol del olvido,
por todos los sin sentido,
que conmigo se quedaron.

Verso publicado en la ciudaddelasnubes.com como colaboración en la web de Letras&Poesía (laciudaddelasnubes.com/colaboraciones-letras-poesia/)
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2comentarios 143 lecturas versolibre karma: 55

B. y B

Yo, que sé quién soy, observo a quienes quieren ser. Y aunque no deseo demorarme en pormenores como el de la veracidad de la historia siguiente, me permito dudar. Porque como todos los hombres, he dudado; no he sido atento cuando debía; y el lector, menos escéptico, más seguro de sí mismo, más inteligente y afín al detalle, ayudará a contrarrestar las flaquezas de mi espíritu.
Es Doppelgänger en alemán; Kagemusha en japonés; la sombra en la física; gemelos en la biología. Zeus recurrió al doble por amor; los escritores, por carencia de ingenio: desde las novelas El Doble de Dostoievski, Desesperación de Nabokov, y el Jeckyll de Stevenson; pasando por los cuentos William Wilson de Poe, Dos imágenes en un estanque de Pappini y El otro (y Borges y yo) de Borges. En la literatura el recurso del doble fue utilizado tantas veces que su denominación numérica fue superada por amplísima amplitud. El doble fue miles y quizás más. Pero quiero detenerme en el último autor de los citados, que supo hacer egregias obras con tal recurso al igual que Dostoievski, Nabokov, Stevenson, Poe y Pappini; porque para Borges las fronteras entre la realidad y la ficción eran tan confusas como los límites geográficos de los reinos y principados de la China antigua. Vivió para la literatura a tal punto que ésta impregnó su existencia y la de sus allegados. Y ese es el motivo por el que el doble de Borges aparecerá con el nombre de Bioy (Casares), otro literato.
Ambos dieron fe de su existencia en la casa de una amiga en común a comienzos del siglo pasado. Aquellos encuentros forjaron una duradera amistad que se extendería hasta la muerte de uno de ellos. Los unieron dos coincidencias: el amor por los libros y el oficio de escritor. Pero el transcurrir de los años se encargó de que las coincidencias sean mayores. Por el momento sólo comparten esas dos características. No hay nada de similar entre el Borges de apellido y apariencia esponjosa y el Bioy de apellido y apariencia elegante. Uno es tímido y el otro ama la intimidad con las mujeres. Pese a sus diferencias lograron congeniar y así escribir en colaboración; los dos se hicieron uno, o dos mejor dicho: Benito Suárez Lynch y Honorio Bustos Domecq, destacando los cuentos del último entre los dos seudónimos. Y fue en este momento de su vida que Bioy, con la lentitud de un ocaso —el ocaso es lento y, como el transcurrir de los años, no lo percibimos hasta que la oscuridad se hace presente— se fue transformando en Borges.
Ficciones fantásticas y prosa exquisita eran parte de sus repertorios lingüísticos. Bioy, consciente de algunas similitudes, se decantó por la novela, género que su amigo aborrecía y dilapidó en más de una declaración. Cenaron juntos durante varios años y el influjo borgeano continuaba permeando la esencia de su amigo. No es casual que el espejo, harto conocido recurso de Borges en varios de sus poemas y cuentos, comenzara a ser utilizado con creciente frecuencia a medida que la amistad con Bioy iba solidificándose; a éste aquel tipo de trivialidades le aterraban aunque nunca lo haya expresado con franqueza.
Las décadas dibujaban crenchas epiteliales en ambos rostros; teñían del color del alba sus cabellos; languidecían sus pasos y sus voces; aparecieron los bruñidos bastones; y finalmente la muerte puso fin a la vida —no a la obra, puesto que es infinita— del mayor de los dos. Bioy lamentó mucho la pérdida de Borges. Ya no le aterraba que su existencia sea la de un doble. No renegaba de su destino y se resignó con valentía. Las mujeres dejaron de importarle y concedía con agrado entrevistas televisivas. En una de ellas no dejó de asombrar a todos los presentes, más allá de su lucidez en la octogenaria, su similitud física con Borges: penoso andar, espalda encorvada, traje gris y voz trémula como sus manos. Lo mimetizaba sin intención se evoque o no el nombre de su amigo. Y el entrevistador no quiso relegar el parecido:

—Bioy, perdón por el atrevimiento, pero físicamente usted recuerda mucho al difunto Borges.

Se hace un silencio.

—Sí —responde el entrevistado—, el espejo me ha dado cuenta de ello.

—Es llamativo realmente: el bastón, el traje, sus gestos, la voz e incluso la sapiencia de sus respuestas.

Bioy sonríe con mueca temblorosa.

—Varios años a su lado me hicieron ser él sin que me percate. La vida me ha dado el bastón y puede que sus gestos también... Por fortuna ninguna ceguera y por desgracia ni una pizca de su talento.

Trece años después del cese de su amigo, Bioy Casares fallece a la edad de 84 años. La memoria colectiva sólo lo recuerda por su amistad con Jorge Luis Borges.
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