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El Tiempo Muerto

Llenos los espacios entre segundos
de tiempos ausentes y muertos,
llegan de otros espacios más yertos
manos frías, y rotas, y agudas.

Perforando astas de hueso al costado,
por la reja del pecho cuelan su aliento
y en la fuente de la sangre se abrevan
escarbando el estanque con sus uñas.

Aléjate, Alma, que aún estas a tiempo
de huir por las ventanas de la Casa,
y sin mirar atrás al Jardín desecho
reír por la suerte que te ha tocado.

Que las manos que todo pudren
son Envidia que al Corazón apresa
y buscan como la más digna presa
la mente del Hombre, del cuerpo lumbre.
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Noche liquida

El pasado perfuma los ensueños
Cuando en mi habitación
Queda tu lujuria desnuda.

En las sabanas tendidas
Desfallece tu cuerpo
Dejando el pudor
Y las ropas al descubierto.
Desnuda tu alma
Inmortal, frívola
Ante mi respiración que suavemente devora. (amainara)
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Esperanza de caos

Cuán lejos estás, paraíso olvidado
Dónde llorar el hombre sin temor,
Sin temor a ser amado
Como un cadáver que todavía respira

Perdido, en un inmenso atardecer
Enorme abismo de dolor
Sobre lo que otros llaman placer
Ahogate tu mismo en el poder

Alguien me contó, sobre una mujer
Esperando ahí afuera con flores y amor
Suave y tierna como una sensación de dolor

Puedo ver, en su totalidad
Labios de un alma iluminada
Donde el sol se une con su cuerpo
En una pureza nunca antes imaginada

Oh cálida brisa destructora
Abraza el éter de nuestro corazón
Invitandonos a vivir.
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2comentarios 43 lecturas versolibre karma: 104

Un día de estos

No te alarmes
pero
un día
una tarde
una noche
de estas
voy a juntarte toda
en una hoja blanca
pálida
y escribiré
de golpe
todo este disparate
de cosas
que no tienen nombre
y te pertenecen
escribiré,
por ejemplo,
este inventario
de nervios
que provocan
tus ojos
tus ojos de luna
huérfana y menguante
que me aquietan,
esta angustia
de lengua mordida,
por amordazarte
con un beso
que nos libere
plenamente
de la censura,
de las ideas locas
que se me ocurren
cuando hablas
con orgullo
de tu elasticidad
mientras yo miro
con malicia
tu cuerpo y
la alfombra,
de la realidad
del calentamiento global
de mi cuerpo
cuando poco a poco
te me acercas,
del recuento
de veces
que me
descubro
a mi mismo
pensandote
más de lo que
tu vida
me lo permite
y de todo
el imposible
que soy para ti
cuando
la realidad
oscura
decrépita
mirándome de reojo
me lo recuerda.

Escribiré de ti
como un ejercicio de caligrafía
hasta que aprenda a escribir
con mi mano izquierda
todos los versos
escondidos
en tu segundo
nombre
en tu lunar
azabache
de azúcar,
hasta que mi mano derecha
quede huérfana
para siempre
de cuerdas vocales,
y llamarte
sea igual
que hablar
una lengua
muerta.

Pero luego
doblaré el folio
en dos mitades
como la maleta
de un exiliado
político
que junta todo
lo que puede
con rabia y remordimiento
y en un sobre pálido
que sellaré
con mi boca
pasaré por la puerta
de tu vida,
y por debajo
de la entrada
sin avisarte
como el cartero que deja
la correspondencia
de una casa
abandonada
dejaré
los recibos
de un cariño
que se ha
olvidado.

No te alarmes
pero
un día
una tarde
una noche
voy a juntarte toda
en una hoja
blanca
pálida
sin retorno
y mi mano derecha
te olvidará
sin rencores
en silencio,
como quien
olvida las llaves
de una casa
que no tiene,
pero esta noche
que te extraño
entero
con todo
mi cuerpo
y tu ausencia
es el muro
de Berlín
de mis días
mis ojos de luna
menguante y ajena
esta noche
querida
no lo será.
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La luz de tus ojos...

Perdiste la luz de tus ojos, pero no la luz de tu alma,

Perdiste la luz de tus ojos, pero tus manos, tu cuerpo, tu voz te lo cuentan todo.

Amo la forma como miras la vida, amo la forma como le sonríes….

amo la forma como le bailas a la vida, sin reproches, sin amarguras.

Perdiste la luz de tus ojos, pero no la ilusión por soñar….

Perdiste la luz de tus ojos y tu corazón se hizo grande.
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Mejor que el chocolate

Tu sabor es mejor que todo lo que he probado.
Mejor que el chocolate afrodisíaco y el sushi.
Mejor que la vida misma.

Cualquiera corre peligro estando a tu lado, destellas rayos de amor

Yo, por ejemplo, estoy perdida en el néctar de tus besos, me siento en el mismísimo inframundo.

Se junta mi cuerpo con las densas partículas de la metafísica y se descalza mi alma para ser parte tuya.

Corro el riesgo de morir con el veneno en tus labios.

Tu sabor es mejor que todo lo que existe en este mundo.
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Encuentros

Nos habíamos encontrado de casualidad, unos amigos en común de otros amigos, en fin. Siempre cuestioné esa posibilidad porque era como entregarle todo el crédito al azar y nosotros vamos moldeando nuestro día a día con un conjunto de decisiones que nos hacen llegar hasta donde nos encontramos hoy.

Ella era de rasgos más bien definidos: pelo medianamente corto y claro, ojos verdes y un estilo rock perfectamente combinado entre el color negro y las transparencias. Lo metálico, lo brillante en su justa medida. Lo casualmente arreglado por horas. Siempre sonriente. Siempre radiante. Piel perfecta con pecas, ojos delineados que resaltaban una expresión tímidamente desafiante. Sus manos lucían dos anillos: uno en el dedo anular y el otro en su pulgar.

Al principio todo estaba dentro de lo esperable: dos personas que se van conociendo, intiman sexualmente, se vuelven a ver. Intercambian historias, duermen juntos y empiezan a compartir la intimidad de los días de verano. Siempre la misma historia nunca los mismos besos.

Mientras ella se preparaba para irse a trabajar le dije que estaba fascinado aunque algo sorprendido por lo que había pasado hacía tan solo unos minutos. Que habíamos tenido un buen juego previo en todos nuestros encuentros, mucho más del que al yo había experimentado, pero que había sentido que ella quería algo más. Mi inseguridad se resumía en esa afirmación. Me dijo que el juego no debía ser previo. Que el juego era todo y que había que ir más allá del sexo. Me dio un beso agarrándose de mis cachetes y se fue. Su perfume siempre quedaba en la habitación, en las sábanas, incluso en mis camisas. Era algo frutal.

Para nuestro próximo encuentro yo no podía dejar de pensar en esa conversación y en su deseo que iba más allá del sexo. Mis interrogantes iban en aumento, pero ahí estábamos una vez más en el sillón, mirándonos inmóviles y esperando el momento justo para lanzarnos uno sobre el otro. Esa magia que se suspende en el aire, que se siente en la piel sin haber entrado en contacto físico.

Me tomó de la mano muy suavemente y me dijo guió hasta la habitación. Me pidió que me sacara toda la ropa y que no diga nada. Que me dejara llevar por ella. Intenté respirar profundo para calmarme pero mi respiración era muy agitada. Estábamos desnudos frente a frente. La luz de la calle atravesaba la cortina de plástico mal cerrada y daba justo en sus pezones dibujando una línea interminable de rectángulos iluminados. Me dijo que tenía que serenarme, respirar profundo y dejarme llevar entregándole mi cuerpo al cien por ciento.

Me hizo sentarme contra el respaldo de la cama, espalda derecha y piernas abiertas y extendidas sobre la cama. Ella se colocó justo delante de mí, bien pegada y con sus piernas también abiertas. El contacto de la piel suave y caliente era un estimulante explosivo. El ambiente que se había generado en la habitación, no tenía precedentes ni en los sueños más profundos. La energía que ella generaba venía desde todas partes. Ella estaba delante de mí, pero también estaba en mi mente, en mi respiración, en el espejo que era testigo desde una esquina. En la piel de mis manos, de mis muslos. De mi lengua seca por intentar respirar pausado con la boca abierta.

Le besé el cuello y largue una respiración profunda producto de la contemplación sin respirar. Empezó a relajarse y agarro mis dos manos. Recorrimos sus pechos grandes y macizos hasta su sexo, sus piernas y subiendo nuevamente por sus costillas. Ya conocía su piel, era perfecta y suave como el algodón pero ese día todo tenía un matiz diferente. Se llevo mis dedos a su boca y los chupo con fuerza para volver rápidamente a su exhibición privada de partes íntimas entregadas al placer que proporciona el otro con la celosa supervisión de uno mismo.

Ese día la conocí por completo. Ella necesitaba conectarse conmigo desde lo esencial del deseo compartido. Ella promulgaba ese encuentro más que nada. Su cuerpo lo pedía a gritos, sus ojos brillaban con la poca luz de la habitación. Su cuerpo se había transformado en una extensión del mío, y el mío, en una extensión de sus manos. No éramos nosotros los que estamos ahí, porque nuestros cuerpos jamás habían logrado ese estado de plena satisfacción.

Manos, piernas, lenguas y brazos se habían convertido en un mecanismo suizo de relojería que se mueve y avanza en perfecta sincronía generando un solo movimiento.

Quedamos tendidos sobre la cama uno junto al otro. Temblando y en silencio. Cada uno asimilando lo que había pasado, disfrutándolo, recuperando el aliento y haciendo un raconto rápido de todo ese momento de éxtasis.

Ella me enseño la importancia de conocernos desde lo más íntimo.Y aunque el cuerpo es algo finito con límites marcados, ella hacia que en todos los encuentros descubra algo nuevo de ella y de mi. De los dos. Juntos y por separado al mismo tiempo.

-Lo importante es cómo te hace sentir la otra persona más que el encuentro de dos cuerpos, me dijo mientras se vestía.

*PH. Pato Azpiri

*She. Florencia Couce
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Confundido

Tengo tantas ganas de decirte que te amo,
que tu risa calma el dolor y el llanto,
que mi pecho late con todo su encanto
al oír la puerta cerrarse a tu paso.

Tengo tantas de ganas de reír de contigo,
de escuchar tu voz pronunciar mi nombre,
que mi mente en gris quede ante tus ojos
porque soy feliz.

Pero se acabó,
y no sé como decirlo.
No sé hacerlo de frente,
no sé hacerlo escribiendo,
no sé como,
no sé si quiero hacerlo.

Te amo y me molesta verte.
Te amo y me pone nervioso oírte.
Te amo y no quiero estar a tu lado.
Te amo y se me molesta todo de vos.

Te amo, y tanto te amo que te odio
Odio tu voz, odio tus quejas, odio tu mirada
odio tu cuerpo, odio saber que estás durmiendo
respirando a mi lado si poder pararlo.

Me molesta todo, aunque te amo y
de verdad, no sé como seguir.
Tal vez si te vas, tal vez si me voy.
Pero a donde ir?

No sé a donde ir.
No quiero irme pero no espero seguir.
Sigo aunque no sé si quiero.
Quiero pero odio querer.
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2comentarios 24 lecturas versolibre karma: 52

Afuera en la ciudad

Afuera en la ciudad sigue lloviendo y mi ausencia es solo otro suceso de tantos sin explicación en un eterno principio , ahora la noche se derrumba mientras nadie te cubre y hay una palabra que nos marca, un viento que ya no roza, un miedo que nos sepulta y el perfil de ti desnuda en los escaparates del olvido.

Hace frio y afuera en la ciudad sigue lloviendo y el amor es como humo y tras el portal de un bar una chica con un cigarrillo me lo insinua pero ya es tarde para iluciones, los planes siempre se tuercen en dos cuerpos entrelazados.

Afuera en la ciudad sigue lloviendo y no hay verano que deshiele este frio pasajero, quizá el invierno mas largo que el amor a conocido porque ya va dos ausencias de ventaja desde que te marchaste.
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Tu Infierno

Sé que me odias, y no es un juego

Pero quiero verte al menos,

Y combatir, tus demonios de nuevo.



Aunque…

Las palabras me trituren el cuerpo,

Y tus silencios me quiebren por dentro.

Amo el fuego



De caminar en tu infierno



Para quemarme,

Con tus besos.

Para deslizarme,

Por tu cuello.



Para danzar,

En tu pelo.

Y ver al diablo,

Que llevas dentro.



Para sentir tú peso,

Sobre mi cuerpo.

Para pensar y suspirar,

Tu nombre completo.



Todos somos,

De carne y hueso,

Pero no hay ángel

Que me salve de esto.



Lo que a mi concierne,

Que arda el cielo

Con tal de besar,

La piel de tu infierno.
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Vivirnos mortales

Que sea este el momento
de empezar el viaje.
De escurrir el traje al viento,
de saltar al vacío; inmenso.
De querernos con lo nuestro,
todo puesto,
aunque pese y a veces gane.

Que sea este el momento
de escribir las frases.
De abrazarnos con el pecho,
de sumirnos en volcanes,
de entendernos a suspiros
cuando, al tiempo,
nos perdemos en mitades.

Que sea este el momento
de encontrar el traste.
De atarnos a los cuerpos,
de palparnos sin vernos...
De sentirnos inflamables,
encendernos
y llevarnos al desgaste.

Que sea este el momento
de vivirnos enteros,
vivirnos errantes,
vivirnos libres

y vivirnos

mortales.
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4comentarios 83 lecturas versolibre karma: 107

A solas

Esta mañana
en que el sol me coquetea
salgo al umbral
para verte amanecer...

Te llevo
entrelazado por mi cintura
a la melancolía
del rosal
que se abre para perfumar
mi idea de ti,
la que sabe como aullan
mis brazos por los tuyos
cuando mi loba
abandona la matinal ceremonia.

Te amo.

Eres mío
y lo has oído
del rito que nos une;
que duele
mas deleita mi piel
duplicada en ti
al besar
de tu pensamiento.

Ocupamos ese espacio fino
que arde impasivo
cuando tu mirada
tras la mía
gotea su mar,
la prueba silente
de toda tu perfección
y mi sublime afecto;
día y noche;
limón y miel...

Ahí te conviertes
en el mirto
que me extasía
sobre el alféizar
y te veo
muriendo al agua,
embriagado
del cáliz desbordado
con la uva de los labios
que arrebatas,
mientras hambriento
arrastras mi cuerpo
al campo de tu vid
y el platino de tus cabellos
es la rienda
y la enredadera
de todos mis deseos.

Esta mañana
en que el sol me coquetea
y te ve amanecer...
mi horizonte azul,
mi erguida pradera,
no olvides:
la que te ama tanto
te mostró el atajo
por donde vengas pronto.

Aquí te aguardo
tan impaciente como tuya

para quererte...

a solas.




Yamel Murillo



Nocturnal epístola.
El Diario de Paloma©
D.R. 2016
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Apoyarme sobre el pecho del mundo

Y dibujar con tiza la sombra
del almendro de tus ojos
y agitar sus ramas.

Y hacer mis días contigo
apoyarme sobre el pecho del mundo
convocando las horas.

Olvidarme de mí
pensándome

Construir cuerpos sin aire
que no tiemble el aliento
de la aurora nacida.

Hablarás, voy conociendo
la voz de la ternura
que sostiene el cielo.

Mi corazón pálido besa
unos senos impalpables
escondido
dormido

Olvidarme de mí
pensándote

“Te encontraría sin buscarte”
tengo la forma de tus manos
nos hemos construido.

Tu mano sobre mí no pesa
cae, juega, es noche que es día
es la mano que da comienzo al tiempo.

Y dibujar con tiza la luz
de las manos del mundo
con un corazón quemado.

Noche fresca sonriendo
saliendo de tus labios
nos comimos el tiempo.

Andar, atravesar el fuego
el espacio incierto para darte luz.

Cuidar el almendro tus ojos
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Eva

Se observa en tu caminar
la grandeza de una dama
movimientos gráciles y lentos
muestran la belleza de tu cuerpo.

Al andar, a todos, dejas en silencio
por no escuchar,
no se escucha ni al viento
poesía y dulzura en movimiento.

Cuando miras a uno
ya no puede escapar,
quién no te conoce,
de ti se puede enamorar.

Lo malo, esa losa que llevas a tu espalda.
de mujer tienes el alma,
las formas el corazón y la mirada.

Mujer en cuerpo de hombre encerrada
manos fuertes y brazos como estacas
piernas atléticas y torneadas,
grave tu tonada,
mariposa en su crisálida encerrada.

Dios debió pensar
que no debías ser del todo mujer.
Pues Dios se equivocó
a mi modesto entender.
No sufras más querida
porque de ti el
se enamorará algún día
y por fin hallarás
al hombre de tu vida.
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Tormentas de arena y fuego

Abrasan cuerpos, destapan los trucos bajo el sombrero.

De la mano te llevo a través de las dunas. Los pies descalzos, las manos desnudas.

Como el que muere de sed, esperamos impacientes las primeras nubes. Cargadas, henchidas. Rosadas, plomizas.

Rompió la tormenta, y por fin empapamos los ojos, los labios, las palmas, los dedos.

Oasis de palmeras abrazan los miedos. Los amansan. Hasta convertirlos en pequeños granitos de arena que caen y se amontonan, se pierden en la inmensidad.

Somos halcones libres. No volvemos a ninguna mano cetrera. Ningún lienzo de cuero curtido nos pesa en las plumas.

Charcos mágicos en mitad del desierto. Los genios de las noches, cargadas de estrellas. Pintadas de ternura.
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Amar es...

Amar es suspirar juntos, mirarnos y sonreír…

Amar es besarnos hasta quedar sin aliento….

Amar es tomar una taza de café juntos, y decirnos que sabrosos son tus besos,

Amar es mirarnos en silencio sin importarnos el tiempo

Amar es decir que hermosa estás aunque estés despeinada y recién levantada…

Amar es conocer cada rincón de tu cuerpo y saber donde explotas de pasión.

Amar es añorar el olor de tu cuerpo, el sabor de tus besos, las caricias de tus manos y tus dulces palabras en mis oídos…

Amar es querer estar contigo siempre y por siempre aunque sepamos que la vida no es eterna.

Amar es reír como dos locos enamorados..

Amar, es decir te amo.. aún después de habernos amado….
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Espíritu

Estampida
de latidos
de tiempo
que ultrajan
los despojos
de los entes
que tal muerte
caminante
se aferran
al pensamiento
inverosímil
y alucinante
de ser algo
en el parnaso
de los vivientes.

Reacciones
químicas
en cadena,
caldera
de hormonas
y sustancias
que se aferran
al pensamiento
ilusorio
de ser caldo
de emociones
sentimientos
y pasiones;
realidad
de materia
y energía,
nada más
que electrones
y protones.

Y el espíritu
improbable,
teoréticamente
imposible,
en acto
de rebeldía
deleznable;
toma forma,
toma cuerpo
y se reviste
de hálito
viviente,
para gritarle
a los cuatro
puntos cardinales
de la geografía
del ilusorio hombre,
lo siguiente...

"yo era,
antes
que tú fueras
lo que crees ser,
y no eres...

y yo soy,
ahora,
tan real
como la realidad
ilusoria
en la que tú
te aferras
en creer
que eres
algo...

y cuando
ya no seas
lo que ahora
te afanas
en creer
que eres,
sin serlo...

yo,
aún seré...


y mientras tanto,
mientras dura
uno de mis parpadeos...

ve y regocíjate
en la triste
tristeza
de tu inexistencia,
que por efímera
como un elemento
del conjunto
de los reales
del infinito
del tiempo;
no eres nada..."







@AljndroPoetry
2018-feb-14
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Queda la energía

Quedaste en el aire, vida,
aunque tu cuerpo se marchara.
Te hiciste flotante energía
y tu sombra invisible baila
con las sombras de los árboles
cada mañana.
Quedaste entre las tinieblas, vida,
de la noche opaca, aunque tu ser
de la tierra se marchara.
Te hiciste en la oscuridad nube clara
y tu sombra al caminar
me acompaña.
Quedaste sobre la superficie, vida,
del agua corriente y clara,
aunque tu cuerpo naufragara.
Te hiciste suave musgo,
entre las rocas ásperas, agarrado
a la orilla de la desesperanza.
Quedaste en el perfume, vida,
de la flor perfumada, aunque
tu cuerpo herido volara
entre los pétalos de colores
y del rocío las gotas tempranas.
Te fuiste, vida, para no volver,
y tu energía en el aire se derrama.
Bailas en el viento con las demás
almas al son de una música lejana.
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Soy adicto

Soy adicto
al umbral de tu cuerpo,
al mirar de tus ojos
y el tacto de tu pelo,
al vaivén de tus caderas
soy adicto;
a tus ansias desmedidas
y al verso de tus labios,
a la risa de tus manos
acariciando las mías,
soy adicto...
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4comentarios 73 lecturas versolibre karma: 85

De nuevo...

De nuevo tus ojos
me dicen que siga,
que no tenga miedo,
que escuche a la vida,
que avance despacio,
que no tenga prisa,
la vida es hermosa,
merece vivirla,
por eso obedezco
y aspiro su brisa,
la esencia que deja
tu hermosa pupila,
el canto del ave,
la tierna abubilla,
la alondra que pasa,
la fiel golondrina...

De nuevo tus labios
me ofrecen la risa,
renuevan el alma
que tengo marchita,
hay muchos remiendos
con cardos y espinas
que un día cruzaron
mi cuerpo de heridas,
por eso tu mano
se aferra a la mía
y así yo percibo
tu linda caricia,
la luz de tus ojos,
el labio que vibra,
la voz sugerente
que andaba perdida...

De nuevo mis dedos
se mueven y estiran
y van al cuaderno
con letras sencillas,
no llevan palabras
que sean pamplinas,
ni versos oscuros
con gran estulticia,
si acaso desgranan
el llanto en la tinta,
la risa en el verso
cerrando la rima,
por eso agradezco
la voz que me invita,
a dar otros pasos
viviendo los días...

"...De nuevo los sueños
nos colman de dicha,
la risa, los niños,
la fiel poesía..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/01/18
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7comentarios 72 lecturas versoclasico karma: 84
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