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Dolor insoportable

Yo quería enterrarte en el olvido,
buscaba, para odiarte mil razones,
no volver a escuchar nuestras canciones,
dejar mi corazón siempre dormido.

Pero no quise darme por vencido,
y te ofrecí mi amor sin condiciones,
incluso renunciando a tentaciones
del fuego de otro cuerpo antes prohibido.

Y entonces, apareció otra, ¡sonriente!,
que me hizo descubrir la fantasía,
y antes de convertirme en un demente,

te hice ver, que mi amor no merecías.
Dimos forma a un sueño irrealizable,
que mudó en un dolor insoportable.
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Murmullos de amor y de dolor

Viento ven y llévate el desaliento
que debo continuar viviendo,
la alegría no fue mas que una careta,
no fue mas que un antifaz

Las sonrisas enmascaran las penas
ya que no tiene cabida el sufrimiento
en este grotesco carnaval que a veces es la vida
donde fingen ser felices,
aunque traigan el dolor a cuestas .

Alma y el corazón juntos
la misma vida me atravesó
y el amor en su esencia fue herido,
con un arma punzo cortante de traición.

¡Tú abril me lo arrebataste !
¡tú ! de mis propios brazos
apenas había nacido
¡yo simple mortal!
no pude defender lo más querido.

¡ Ay abril te lo llevaste!
dejando los murmullos
de nanas en el aire sin notas musicales
y mis brazos sin arrullos

Ven y abate con fuerza viento
y del pasado arranca las hojas muertas
angustias, pesares, sufrimiento
llévatelas contigo al confín del tiempo.

Llévate de mi cielo gris los nubarrones
y las gotas de lluvia que inundan mi ser
cuando veo mis brazos vacíos,
en miradas húmedas que van por la vida
desbordando sólo desolación

Mira que traigo siempre como estación,
al borde de mis ojos, lluvia abundante
y un corazón continuamente sangrante
que en cada latido bombea torrentes de dolor.

Llévatelas viento de abril llévatelas por piedad,
donde explotas en diminutas partículas
desintegrando las penas que lanzamos
en tu recorrido que se van adhiriendo a ti

Llévatelas viento, llévatelas
donde termina tu tiempo
allí donde mueres y renaces como aire nuevo

Luego, céfiro de abril, silba suave
entona alegres notas, trae murmullos
de nuevas esperanzas, de colores y fiesta

Y sube, sube al cielo llévale mi amor
y murmúrale a sus tiernos oídos cuanto lo amo
llévale la fragancia de las flores con mi amor
en suaves melodías de dulces colores.

Viento de abril haz lo que te pido,
tú que has hecho que en esta vida
conociera junto con la alegría
el máximo dolor.

MMM
Malu Mora
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Traición

Jeremías 17: 5 dice:

"Maldito el varón que confía en el hombre..."
Y yo, confíe en ella.
Y me sobrevino maldición,
por la desobediencia
de mi terco corazón.

Aquel mensaje decía :
"confío en tí, y siempre confiaré,
aunque se caiga el mundo"
Y, he aquí,
el mundo cayó a mis pies.

Entregué todo mi corazón
a quien no debía,
mi amor y cariño
era para mi mejor amiga.
De ella eran mis sonrisas,
ella,
me hacía olvidar entre platicas,
hasta de mi familia.
Mi tiempo, mis abrazos,
mi alegría, mi todo.
Tendidas hacia ella,
mis manos.
Sin darme cuenta,
al pasar del tiempo,
de su corazón negro,
fui probando su veneno,
quiso mis ojos, y mi camino,
se llenó de envidia y quiso mi destino.
De mis fuerzas tomó posesión,
y así me dejó,
postrada en la nada,
sin aliento, y con dolor,
quizá desahuciada,
hasta arrancarme el corazón.
Quiso quitarme la vida,
y usurpar mi lugar,
con su imposición.

Luego de escalar de sufrir en sufrir,

Entonces entendí, que solo a Dios,
se le debe adorar con devoción,
solo Él pudo reparar,
cada Partícula
de mi quebrado corazón.

De mi amiga conocí,
la miseria humana,
que jamás imaginé,
aun así,
después de levantarme,
un abrazo le di,
y un te quiero le dejé.
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4comentarios 60 lecturas relato karma: 81

El dolor era un lugar extraño

El dolor era un lugar extraño,
miras el equipaje, las camisas dobladas,
el pañuelo de seda,
un adiós que ocupa poco lugar,
acomodas un libro para las esperas
entre jerséis vueltos del revés,
una niebla de verano te respira,
sabe un poco a café y amores fugaces,
ríes, como quien sabe reír las verdades,
cuando marchas hay mucho de confesiones propias
y el destino no es la absolución,
abre la ventana quien la abre,
muere el que muere,
es silencio quien es silencio,
te sientas al borde la cama
con la nostalgia de saber que no es tu cama
pero si los sueños,
después te levantas, cierras la maleta,
el dolor era un lugar extraño.
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5comentarios 145 lecturas versolibre karma: 94

Dolor

Sufre dolor
mi corazón sin ti.
Vida vacía
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Calles Vacías

CALLES VACÍAS

Muerte, luto y dolor
sangre, fuego, lágrimas
todo se vuelve oscuro
todo se vuelve sombrío.

Gritos desesperados se escuchan
mujeres que buscan a sus hijos
padres medio muertos que caminan
niños que lloran a sus padres.

Son las víctimas inocentes
de las guerras y el dolor
que aquellas bombas han causado
sobre esas calles que ahora están vacías.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Abril 2018
Imagen tomada de Internet
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6comentarios 95 lecturas versolibre karma: 110

Inspira el dolor

Hay Tantas heridas de ausencia
En este cuerpo que te clama
Mi silencio brota de los poros
La necesidad llega, inspira el dolor.

Es tan sombrío el paisaje sin tus ojos
Tocarte se hace tan lejano
Y te llamo dentro de mi pecho
Mis latidos oscuros te nombran
Te aman.

~Yohelava D.L.
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Que le corten la cabeza

Sobre la cama me acontece
o a pie entre terrazas desnudas
que, a veces, sueño que soy cadena
de un reo de manos ateridas
que anhela huir, pero se consume la vela.
Ser, ojalá ser, la hoja caduca
que amamantó el estío;
ser del sauce flor
que de la macilenta tierra nace
polvo y hueso su lamento
y besarte, como Hernández,
dedo a dedo los años;
y abrazarte costilla a costilla el esqueleto.
Desbordamiento
se acercan al nivel de alerta
las agua que nos regaron los fines de fiesta
ahora turbias de legañas y desconcierto.
Óyeme las noticias que te ateamente te rezo
cuando me quedo
cuando el pensamiento se rezaga
y bebo reparos del viento en sucios vasos.
Subsisto como humus,
rancio desvanecerse de la carne
entre el bullir del aliento
que olvidaste regalar,
madrugadora nostalgia sin aire.
Te recorren las cárcavas mis lágrimas
deshidratada de sudor mi frente,
que el corazón late menos
y el dedo pende como una rama quebrada
sobre el hiriente botón verde.
No suena, no ladra el pasado.
Y se diluye en dolor el dolor,
nunca abandona, nunca, el recuerdo.
Te echo de menos.
Porvenir frustrado
anda el pecho de frustración henchido.
Vacío sin nudos
de saliva y lágrimas,
entre las ramas cayendo,
más humus sobre el ya purulento.
Otro movimiento errado,
jaque mate al rey.

Que le corten la cabeza.
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MI DOLOR. (Carta para ti).

Duele.

Duele
lo que me rodea.
Duele
el exterior.
Duelen
los gritos ininteligibles de horrendos seres
desperdigados por voluminosas burbujas...,
ancladas en esquinas
donde sufridas meretrices se ganan el sustento.
...llenas de cualquier cosa
que no pueda definirse como vida.

Duele.
El interior.
Dentro de mi propio inframundo
abarrotado de torrenciales tormentas de infundios.
Demoníacas heladas de sinsabores.
Viciosos huracanes de torturadas virtudes.
Interminables desiertos de despecho.

Descomunales incendios de añoranza.

Todos y cada uno, reacios a dejar salir
o a compartir lo poco que me queda de:
espiritualidad,
sensibilidad,
amistad.
De comprensión.
De algo que pueda parecerse
a eso que llaman amor.

Duele.
El cuerpo. La carne.
Duele físico.
Pero aún duele mas lo imperceptible,
la no sustancia ni forma.
Duele.
El entramado de espacio - tiempo
en el que parece ser
me columpio.
Duelen los espacios entre átomos.
Duele la razón. O la sinrazón.
Duelen fuerte los intangibles pasados.

Los pasados.
Algunos mas que otros.

Duelen.
Y tengo que seguir subiendo a duras penas
a los everest diarios e inconcretos.
Sin traje para el frío.
Sin botella de oxígeno.
Y bajar todas las noches
al menos en mi imaginación,
a la apacible ribera de florecillas de colorines
y verde musgo
de mi (nuestro) querido y secreto río.
A desinfectar un poco los interiores.
A revivir los buenos momentos.
A llorar y a reir,
donde nadie pueda verme.

Duele la memoria.
Duele el recuerdo.

Me dueles.

Y tengo que abrir de vez en cuando un paréntesis
de arpegios limpios y satinados,
de sostenidos profundos y misteriosos.
Y hacerme el muerto en ellos,
de vez en cuando.
Para olvidar el dolor por unos momentos.
Hasta que la alimaña que me persigue
se aleje por un cierto tiempo.
Para poder seguir rindiendo pleitesía
a esta vulgar existencia.

("Necesito a alguien en quien creer, alguien en quien confiar.
Necesito a alguien en quien creer, alguien en quien confiar."

The Chamber of 32 Doors. Génesis)

Y solo te tengo a tí.
A quien poder rendirme.
A quien confesar mis pecados.
A quien poder abrazar en mis sueños.

Y solo me quedas tu.
Quien me haga sentir un abrazo.
Quien me dé un poco de consuelo.
Quien me ayude a subir mis everets.
Quien me proteja de las alimañas.
Quien me anime a dejar de ver las
amenazantes burbujas de las esquinas.

En quien poder creer y poder confiar.

Duele.
Despues de todo este tiempo
me sigues doliendo tanto...

Solo te tengo a tí.
En mi memoria.

Siempre seguirá doliendo.

Me seguirás doliendo.
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10comentarios 94 lecturas versolibre karma: 109

Soltar tu mano

Dolor de muelas.
Que se duerma el pie.
Apendicitis.
Tener fiebre.
Que se infecte el oído.
Sentir nauseas.
Romperte un hueso.
Ninguna de estas cosas duele tanto
como tener que soltar tu mano
y aguantar el polo norte a cuestas
sin ningún calor que lo deshaga.
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12comentarios 90 lecturas prosapoetica karma: 110

Pedir perdón

Al saber mis sentimientos
descubriste qué es amor,
al soñar sobre mi pecho,
cómo late el corazón.

De la llama de mis labios,
cómo quema la pasión,
de mi mirada, que nadie,
te va a querer como yo.

De mi boca suplicante,
qué es la desesperación,
del torrente de mis lágrimas,
cómo muero de dolor.

Del olvido de recuerdos,
cuánto daña una canción,
del puñal de tus palabras,
cómo muda mi color.

Y ya vuelan tus promesas,
tus mentiras sin pudor,
en ti queda la altivez,
en mi la desilusión.

Con el tiempo yo aprendí
que habías sido un error,
tú, del amor, casi todo,
excepto a pedir perdón.
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El dolor mío traspasó el mundo

El mundo es tan grande,
Y aún de ser tan grande no a podido alcanzar mi dolor;
Al yo querer alegrarte en aquel mundo en la que tú estas,
Mientra el dolor mío traspasó el mundo;
Por quererte ver alegre al menos un instante.
No soy el que reina en tú mundo,
Pero quisiera tanto ser el dueño del tiempo
y hacer volver atrás;
Pa borrar aquel dueño de tu mundo.
Pero no puedo lo mío sólo son palabrerías,
El seguirá marchitanto tu ternura,
Borra tus alegrias la que intentó darte,
Y volverán a caer las lágrimas tuyas,
Que siempre y siempre te deja sin consuelo,
Volverás a bañarte con las lágrimas tuyas,
De la que nunca hablas.
La que yo describo hoy por que es mi alma el que me dicta y no fue mi imaginación,
y la que en verdad te quiere es mi corazón.

Nolberto vidal
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Es mental

A lo largo de mi vida he aprendido que de un dolor físico te puedes curar, pero ¿qué hay del interno, del mental? Ese que te engancha y no te suelta hasta matar. Que se adueña de tu seguridad y te desnuda frente a los demás. El que desgarra cada centímetro de fe que tienes en la piel. El que te impide ver la luz más brillante del amanecer.

Como un ácido que gota a gota va quemando tu ser hasta arder. Como un veneno que taladra tu lengua hasta morder. Un dolor que ni el más bueno de los corazones puede sanar. No hay tratamiento ni canción que los oídos puedan besar.

A lo largo de mi vida he aprendido que quien te inflige queriendo este dolor cuanto más lejos mejor.
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1comentarios 59 lecturas versolibre karma: 85

El Grito de Dolor de la Tierra

EL GRITO DE DOLOR DE LA TIERRA

La tierra está gritando por el dolor causado

Por la enfermedad que la destruye poco a poco.

Nosotros los seres humanos hemos ido acabando con la misma

Poco a poco y paso a paso con nuestro planeta.

Los árboles ya no florecen más, las flores están marchitas

Los cielos están oscuros y los pájaros ya no cantan.

La tierra está gritando por el dolor causado por nosotros los seres humanos.
El cambio climático ha sido el causante de muchos daños a la misma

Y el mismo ha sido causado por nuestras acciones.
Cuando contaminamos el ambiente no nos damos cuenta de que destruimos la vida

Nuestro destino, nuestra tierra, esa tierra que Dios nos dio para vivir en ella.

Todo el mundo está de cabeza por nuestras acciones, nosotros mismos lo estamos destruyendo

Y seremos los causantes de no dejarle nada a los niñas y niñas del mañana.

En un futuro cercano ya no existirán los parques, las montañas, los árboles, las flores,

Ya los pájaros no cantarán, los animales no correrán, los ríos se secarán.

Lágrimas amargas brotan de mis ojos, que salen desde el fondo de mí corazón.
La tristeza me embarga al ver a mí planeta sufrir, al ver a los árboles llorar, a las flores marchitas y dejar de escuchar a los pájaros cantar.

Yo siempre he adorado escuchar el cantar de los pájaros en mí ventana
Pero ya los mismos no dan más.

¿Qué estamos esperando para detener la agonía de nuestro planeta?

El futuro está en nuestras manos, es solo cuestión de querer cambiar el rumbo del mismo.

Parecemos entonces la agonía de la tierra, silenciemos el grito de nuestro planeta
Ese grito lleno de dolor tan fuerte y desgarrador.


(Participó en el II Concurso Mundial Eco poesía 2012, Perú).

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
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Hiena

Nunca creí ser lobo
pero sí hiena
que nadie espera.
Errática es mi tierra
y yerma la luna
que auxilia mi púrpura esfera.


Marisa Béjar.
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Dos mejillas unidas

Busco nada y encuentro
sentido reflejo de sueños.
Diluvio de frases
en palabras vacías.
Serena paz en los ecos
fuerte lluvia
en tus mejillas.
Lágrimas de dolor
en tu mirada y la mía.
Frente a frente
será menos
si el abrazo
triunfa.
Dos
Mejillas
Unidas.
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El dolor tiene en tu vientre un martirio oculto

El dolor tiene en tu vientre un martirio oculto
que deambula en la noche entre tus sueños.
Quisiera poder quedarse en tu penumbra y bajo la oscuridad de un invierno de dudas calar en la calma.

El dolor sabe que tus deseos buenos descansan en una madrugada que es más que eterna.
Porque en el día sigues teniendo miedo de no poder a volver a recordar tu historia que calla.

El dolor sabe que solo te alejas de aquellas hazañas de amores prohibidos porque en el pasado te robaron la calma.
Pero esta vez no será suficiente huir para eludir a la muerte que solo te llama.

La noche ha borrado las miles de historias de héroes que blandieron sus espadas tratando de salvar su último olvido.
No dejaré que el dolor te lleve a esa vereda nocturna de cicatrices de un corazón que ya no intenta suspirar para seguir viviendo.
No dejaré que el dolor en tu vientre sea un martirio oculto que te robe el aliento de vida.

Liberaré la esperanza del Cáncer que consume a tu fe con todas sus fuerzas.
No dejaré que la tristeza te siga llenando con el dolor que solo agobia.
Yo estaré contigo tomándote de la mano, sujetándome de la vida para no dejarte sola.

Yo estaré ahí para esconder del dolor todos los caprichos que fueron solo inventados para herirte.
No dormirás bajo el auspicio de un dolor que quiere llenarte de pesadillas eternas.

Esto también es amor.
El verdadero amor debe de vivir feliz bajo el poder de saber que estamos vivos.

El dolor tiene en tu vientre un martirio oculto.
No lo dejaremos de nuevo vencer esta vez.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
15/06/2017.
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Cómo quisiera llevarme tu dolor

Cómo quisiera poder conquistar tu sonrisa,
pero el dolor agobia con tu llanto mudo
a esta última esperanza de tenerte sin ese
par de letras que claman dormir
y no despertar jamás.

Hoy me desperté en esta mañana,
ahí estaba el canto alegre de las aves
del campo.
Estaban felices porque el cielo destellaba
un poco de luz que calienta a las sombras
que una noche atrás oculto a la vida misma.

No quiero que nadie te consuele
con una muerte anunciada.
Quiero que simplemente dejes que el calor
de mis brazos sea el pretexto perfecto
para que sigas respirando hoy.

Cómo quisiera poder desafiar a las horas
que te esperan pacientes en un momento
que pronto vendrá una vez más
para apoderarse de ti.

No puedo llevarme tu dolor,
aunque quisiera que los versos
fueran esa agua que pudiera lavar tu sufrimiento.

Nunca he entendido a la enfermedad,
esa que se opone a ti en lo profundo del abismo.

Los dos sabemos que mientras yo escriba,
tus labios leerán mis palabras.

Los dos sabemos que estaría dispuesto
a darle a la noche mis versos de tributo,
lo haría con mucho gusto,
sería un precio más que justo
con tal de que te deje una vez más amar.

Poesía
Miguel Adame Vázquez
03/07/2017.
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15comentarios 524 lecturas versolibre karma: 91

Ríos

Si con cada lágrima pudiera un verso escribir
mares de metáforas,
habría en mi poesía mil.

Ríos de rimas, rimas de ríos.
Cientos de letras en estanques vacíos.

Pantanos repletos de amores,
amores que se fueron,
amores que perduran.
Rumores de amores que reman sin rumbo...

Solo, si con cada lágrima...
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4comentarios 55 lecturas versolibre karma: 86

Tac, tac, tac, tac, tac

Me duele el pensamiento.
Estoy aturdida mientras el dolor invade mis deseos, mis sueños y mis desvelos.
Mis gritos son fuertes y sordos en esta habitación fría y mojada.
La luz hace tiempo que me abandonó a mi suerte.
Aquí estoy respirando mientras escucho el tintineo de las gotas chocar contra la mugrienta ventana del salón.

Tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac y volvemos a empezar.

La humedad es mi perfume y el frío lo que a duras penas me hace sentir viva entre la nube de polvo y miseria que me acompaña.
Mis dedos resbalan por el cristal del abismo profundo y cercano.
Un tablón de madera aúlla de forma aguda para recordarme que estoy a un paso de caer, de olvidar y pertenecer al olvido.
Una alfombra de colillas me recuerda que aún queda algún suspiro de nicotina para mí.
Enciendo una cerilla, la acerco a mi boca y no siento el calor que debería.
Doy una calada y lo que sí siento es el hedor del tabaco apagado, sin vida.
El moho de mi corazón asoma por mi piel tejiendo una telaraña húmeda de rencor.

Tac, tac, tac, tac, tac, tac, tac esto termina ya.
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13comentarios 198 lecturas prosapoetica karma: 89
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