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En el pueblo de los mangos

Una anciana que camina
en el pueblo de los mangos.
En el mediodía, el sol
de lazos encandilados.

Con las frutas verdes verdes
va agachada por los años
y en su costal polvoriento
ella vende, vende mangos.

Los vecinos que le miran
en su caminar cansado,
los vecinos que le dicen:
viejita, no cargues tanto.

Con su voz, apenas voz
y los ojos y sus manos;
ella vende, vende fruta,
la fruta que da su rancho.

Si yo, caminar dejara,
el transitar de mis pasos;
es el hijo de mi hija,
es el niño de mis brazos.

En la choza allá tan lejos,
tranquilito allá en el campo,
espera el niño sin madre,
espera un nieto el regazo.

Con las frutas verdes verdes
sigue ofertando sus mangos.
Con el costal polvoriento
ella vende y compra algo.

En el ocaso, en los árboles,
en el ocaso en el prado,
es el niño que se ríe
pues su abuelita ha llegado.

Abuelita demoraste
¿vendiste todos los mangos?
En la tarde gime el sol,
pues el sol se está ocultando.

Y si ríe el nietecito,
si se ríe sin espanto.
Una anciana que camina
en el pueblo de los mangos.

*
Nota: con mucho amor para una ancianita anónima que hace años me ofreció venderme mangos. Aprendí mucho de ella, ella conmigo se ha quedado.
Dondequiera que estés, estos versos en tus labios. Duerme si estás dormida, que en tu caminar ahora ando.
*
Autor: Edmundo Vélez Alcívar
Guayaquil - Ecuador
Derechos reservados del autor.
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7comentarios 65 lecturas versoclasico karma: 103

El Huérfano

Él no era mi padre, él era el hijo
de alguien.
Con frío con hambre
con llanto y con espanto.
Él no era mi padre, se unió a mi madre
¡y resulta ser que tampoco era mi madre!

Les veo, me dieron su sangre
en un abrazo que penetraba
sus mutuos instantes.
Soy el hijo del instante en que ambos
tuvieron del otro
otro tipo de hambre.
La herida y la lanza
hermanados en aquel destino
en que reina la barbarie.

Y a pesar de eso, de las sábanas compartidas
de las noches en que el uno saltaba
del otro la sexual apatía:
no eran mis padres, eran los hijos de alguien.

Cuando descubrí esto, me sentí solo
¡lo acepto!
Primero me creí selecto, después
a mi vecino le reconocí también huérfano...
Y también a mi vecina, a mi jefe
a mi novia,
y en mis vacíos brazos
a mi futuro heredero.

¡Todos huérfanos! ¿Cómo es eso posible?
¿Cómo vivir sin padres?
Y así, seguí descubriendo, ascendiendo
hacia atrás en el tiempo
que nadie había sabido serlo.
¡Todos con inconfesables miedos!
Todos balbuceando en la noche el frío más artero.
Todos prestos para succionar de algún pezón
un poco de cariño
de algún desvelo.

Él no era mi padre, él era el hijo
de alguien.
Desde siempre, desde atrás en el tiempo,
como si este no fuese realmente
el planeta que creemos
y sin memoria -en la boca el infantil dedo-
vivimos en un rincón del universo
donde las almas penan...
alguna olvidada condena...

*
Si desean escuchar la declamación en mi voz, pichar en el link.
*

Autor: Edmundo Vélez Alcívar
Guayaquil - Ecuador
Derechos reservados del autor.
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1comentarios 37 lecturas versolibre karma: 50

Definitivamente

Los poetas están tristes,
entonces escriben
y les gusta arroparse
en obnubilada nostalgia.

Se les ama,
se les acepta,
se les lee,
ajá a los poetas.

Son niños saltando la soga de un suicidio viejo.

¿Qué quieren los poetas?

-los sigo-

Llevan sonrisas ocultas entre los ojos
hablan de cualquier cosa,
no logran exprimir al dolor.

¿Acaso seré poeta?
me busco en ese espejo
¿Quiero verme así?

Si yo fuera poeta,
gritaría que duelen
las letras que no termino de inventar,
las desnudaría para que brillen,
o las vestiría de bailarinas,
seguro aullarían de algún modo.

Ahora solo hablo,
pregunto y hablo,
y ya no sé lo que digo y hablo
entonces es cuando creo que sí
definitivamente
soy poeta.
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Más allá

Más allá...el miedo a la soledad.
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Ventanas

Ábrelos
déjalos reír
con esa loca sonrisa que es como la mía
déjame ver
que la tristeza no es más que una cortina
si tu boca se expresa con alegría
deja que tus ojos rían también.

Vaya todo dolor que aguantas
entre cada memoria que tu mente agita
mientras te levantan te tiran,
sin embargo, entre cada una de ellas,
aparece tu mirada con una clara sonrisa.

Si yo pudiera preñarme de tu gozo
parirte felicidades, ser tu cosecha
llenarte los brazos de ojitos felices
borrarte las penas
brindarte ventura
hacerte feliz sin dudar.
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Estoy seguro que la querría vivir contigo

La vida contigo es como una película maravillosa que nunca tiene permanencia voluntaria.
En como saborear los segundos no son eternos.
Porque el único camino a un arrepentimiento seguro es cuando no puedo ver tus perfectos pretextos y mirar tu sonrisa burlona.

No existen coincidencias por haberme enlazado contigo.
Fue solo un caudal de amor.

Porque estoy seguro que en la esencia suprema de mi existencia.
Siempre encontré mi ecuador en la ecuación perfecta de tu corazón.

Y pasarán los años y los días en la diáspora de la vida.
Y tú me seguirás cautivando con tu esencia musical que es única porque a la vez es un poco antisocial.

La vida contigo seguirá siendo como como una sátira continua.
Donde siempre ganas a mi complicada forma de respirar.

Tu amor es disfrutar con todos los sentidos a aquello que te sacude.
Porque es más fácil andar por los sentimientos propios que en los sufrimientos ajenos.

Tu amor me hace sentir singular.
Porque tu manera de demostrar amor es con una buena esencia de tus poemas que son mejores que yo.

Amo tu frío corporal que contrasta con mis propios cálidos temores.
Amo el color claro de tus ojos al contacto con el cielo nocturno.
Y que decir de tu pasión por la melodía que da armonía a los nuevos mundos explorados.

Es por eso que si tuviera que vivir toda una vida varado en el universo.
Estoy seguro que la querría vivir contigo.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
01/01/2017.
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Carta a la amante de mi marido

Querida amante

Te lo llevaste sin manual de instrucciones, sin preocuparte de lo que quiere y sin saber quién es en realidad.
Tiene sus cosas buenas y malas como todos.
Se preocupó por mostrarme las malas, por sí quería huir antes de empezar, le mostré las buenas cuando decidí quedarme a su lado.

Le gustan los lunes, él es diferente a todos los demás, y lo celebra al llegar a casa con comida japonesa que compra cuando sale del trabajo, siempre en el mismo lugar, es un hombre de costumbres.

Los martes recorta su barba antes de desayunar, le gusta hacerlo mientras preparo café y huele a tostadas. Ese día se despide con un beso más largo de lo habitual tal vez para mostrar que está más guapo y aseado de lo normal.

Los miércoles es ese día neutro en el que va y viene, se siente perdido en el ecuador de la semana, suele hacer el amor como sí no hubiera un mañana, se entrega de modo salvaje y disfruta de cada empujón mientras gime y grita, ese día aparece su yo más desconocido, ese yo sin medida y anárquico que te envuelve y te atrapa.

Los jueves suele estar algo cansado y parece algo preocupado, pero sí le sonríes y le preparas su cena preferida, se acurrucará junto a ti en el sofá sin pedir ni dar explicaciones.

Los viernes sale más temprano de lo normal de casa pero también regresa antes, debes estar preparada para cuando llegue, toca cenar en algún lugar elegido al azar y bailar hasta la madrugada en algún lugar donde que canten y bailen tangos.

Los sábados no madruga, se levanta a media mañana, con algo de resaca, pasa el resto del día en pijama, con algún libro entre las manos, a media tarde, prepara café para dos y enciende ese puro que fuma de sábado a sábado. Suele durarle varias semanas, así que debes estar atenta para tener siempre uno que ofrecerle.

Los domingos está algo triste y distante, antes de levantarte, bésale, acaríciale y termina por hacerle el amor. De este modo se olvidará que al día siguiente todo vuelve a empezar.

Te lo llevaste por que yo dejé que te lo llevaras, quise darle alas para volar y que fuera libre de elegir.

Te lo llevaste, porque aún siendo un hombre de costumbres, había perdido esa costumbre a la que me había acostumbrado y tanto me gustaba, esa costumbre era quererme.
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8comentarios 269 lecturas relato karma: 59

Dejavú

¿Te imaginas, obviando la paradoja, que nuestro amor empezase por el final?

Mortecino, agonizando transído de dolor como Píramo, me hallo oteando tu lápida mientras perlo la tierra que dócilmente abonas. Este sería nuestro primer contacto.

La segunda cita sería en una lastimera habitación de hospital, donde yaces convaleciente. A diferencia de los lirios de tu lado, que cabecean moribundos camino del sueño pétreo; saldrás vacilante pero rediviva.

Tenemos la jubilación en nuestros monederos, y mucho turismo apresurado por delante. El tiempo pasa vertiginoso, mientras la epidermis se vuelve tersa y apetecible. Nuestra fogosidad va in crescendo, a la vez que mi cabellera recupera su fertilidad. Nuestras pupilas, reflejo del deseo, recuperan su elasticidad y se vuelven a dilatar, pidiendo ajetreo entre sábanas níveas. El sexo pasa de ser esporádico y cumplidor, a ser diario e insuficiente.

Se deslizan los años, “catarateando” el tiempo en el abismo insondable de la eternidad. Cada día estamos más radiantes, cada día nos anhelamos más. Y nos vamos desconociendo, nuestros cuerpos se tornan enigmáticos, lo que nos lleva a obsesionarnos por explorar de la única forma que sabemos : desnudar para descubrir. La oxitocina subyuga nuestros adolescentes cuerpos, cada vez más, y la juventud, circundandonos, tintinea hasta que nos llena de inocencia.

Y llega el final, más bien el principio, y nos encontramos en el ecuador de un puente arqueado de madera. Nos damos el primer beso, acuático más que placentero, y nos miramos, una lumbre de amor adolescente flamea en nuestras pupilas. Sin decir nada nos vamos, tú dirección Venus, yo dirección Marte, con una sonrisilla infantil perturbando nuestras mejillas. No sabemos de que nos reimos, no hemos conocido a nadie. Será un Dejavú ... ¿O será un recuerdo?
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Dolores

Tenía 19 años y la vida se le escapaba entre botellas de lejía. Sus manos olían siempre a esa mezcla de desinfectante y soledad, y su espalda se hacía añicos cada día que pasaba. Se llamaba Dolores y a diferencia de la de Nabokov, ella nunca fue Lolita para nadie.

Años después me enteré por Carmen, mi vecina del Quinto, que Dolores tenía una hija en Ecuador. Que ella nunca se había enamorado, y su único primer beso fue a otro niño cuando tenía sólo quince años.

Yo no entendía, a mis trece, como podía ser madre sin estar casada, ni tener un novio.

A Dolores a veces se le caían las lágrimas en el cubo de la fregona y se diluían entre productos que abrillantaban las escaleras de mi bloque de viviendas.

Recuerdo pasar cada día, anhelando un gesto de sus manos en mi pelo, revolviéndolo a la vez que algo lo hacía dentro de mí. A veces, ese gesto se acompañaba de una sonrisa. Esos días cuando llegaba a casa comía incluso la coliflor sin un gesto de fastidio.

Se llamaba Dolores y tenía la sonrisa más bonita que he visto en mi vida. Yo era un niño y estaba enamorado.

Hasta que de pronto un día subí las escaleras y me encontré de lleno con la realidad. 90 kilos, para ser exacto. Una mujer grande y mayor, saludándome con acento peruano.

Corrí hasta casa y me lancé a la cama. Ese día apenas comí. Durante las semanas que vinieron, mi mente pasaba de un lugar a otro, imaginando toda clase de historias alrededor de Dolores. Por fin un día me atreví a preguntar a mi madre:
- Se ha marchado a su casa, con su hijo.

Yo no entendía como había podido hacerlo sin despedirse.

La nueva mujer también me despeinaba, pero ya no era lo mismo. Llegué a odiarla, solo por el hecho de que yo la veía como el causante de la huida de mi Dolores.

Hasta que un día, entre susurros, escuché a Carmen contarle la verdad a mi madre:
- Se bebió toda la botella. La lejía le abrasó el esófago, y hasta el estómago. Dicen que los gritos se escuchaban en toda la manzana. Imagínate, ella sola, en aquel cuchitril de mala muerte, con los recuerdos arañándola cada día. Y con lo guapa que era. Pero estaba rota.

Dolores lloraba cada noche y a mí me sonreía cada día. Ella tenía la sonrisa más triste que yo haya visto.
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1comentarios 51 lecturas relato karma: 56

Rigel (Beta Orionis)

Si miras al firmamento
en una noche estrellada,
verás la blanco azulada
Rigel,en tu avistamiento.
Betelgeuse en leve intento
Su brillo quiere opacar,
mas,segundo ha de llegar
en esta constelación,
del izquierdo pie de orión,
la estrella de mas brillar.

La hermosa super gigante
de un calor descomunal,
y dimensión colosal
es un astro fascinante.
Siendo apenas una infante
Es séptima en su fulgor,
Otorgando al cazador
dos estrellas deslumbrantes,
de entre las diez mas brillantes
de un cielo armonizador.

Sistema triple de estrellas
con Rigel B y Rigel C,
completan como se vé
una de mil cosas bellas.
Unidas las tres doncellas
del pie del gran cazador,
llenandonos de estupor
es vista por todo el mundo,
Puesto que Orión es oriundo
de la línea de ecuador.

Belleza inconmensurable
de nuestro cielo invernal,
que el simple ojo mortal
ve con pasión insaciable.
La experiencia inolvidable
que conlleva esta visión,
nos despierta la razón
hacia la excelsa verdad,
observar la inmensidad
nos despierta el corazón.

RIGEL - CC by-nc-nd 4.0 - ESPECTRO
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Fusión Eterna

Es su lluvia que hidrata mi piel,
Son sus labios cicatrizadores de heridas,
Es su cuerpos mi destino de explorador,
Son sus ojos luceros del alba,
Es su aroma de gardenia y flor de azahar,
Son susurros entre murmullo de hadas,
Es el cenit en el ecuador de mi cuerpo,
Son espasmos del polo norte al sur de mi razón,
Es el éxtasis y el culmen de mi alma,
Era, es y será motivo de los suspiros de mi corazón,
Es nuestra perfecta fusión tatuada por la eternidad.

Abel Séptymus ®
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Manos Unidas

Oenegé para el desarrollo
de los países más empobrecidos.
Trabaja por los más necesitados,
marginados y desfavorecidos.

India, Perú,
Filipinas, Ecuador,
Mali, El Congo,
Nicaragua o El Salvador.

Los más pobres luchan
por seguir viviendo,
mientras los más ricos
se siguen enriqueciendo.

Las injusticias de este mundo
tenemos que erradicar:
hambre, maltratos,
indiferencias, desigualdad.

Cada año las delegaciones
se esfuerzan con esmero,
preparando actividades
para recaudar dinero.

Conciertos, rifas, cenas,
obras de teatro realizamos.
Cualquier iniciativa es poca
si al prójimo ayudamos.

Las mujeres de los pueblos
preparan el rastrillo,
con mantelerías, toallas,
delantales, centros de ganchillo...

Los visitantes del rastrillo
algo nos compramos,
nos tomamos un chocolate
y un rato charlamos.

El Colegio de La Esperanza
en un vertedero de Guatemala
se ha construido gracias
a la gente solidaria.

Manos Unidas,
manos siempre juntas,
luchamos contra la pobreza
¿te apuntas?

AUTORA ALMAR.
DERECHOS RESERVADOS.
9/12/2015.
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Rosa de los vientos

Viento del sur, arenas elevadas.
Un potro árabe galopa hacia Jerusalén.
Yacen de mi a la espera bien aventurada,
las delicias turcas del consulado de Constantinopla.

Aroma de amapolas, canto de primavera.
Su incesante vehemencia me inflama,
un corazón que parte solo,
en una cruzada hacia la tierra santa.

Aurora de pleamar, gaviotas de corrientes frías.
Pescadores urgabonenses, gitanas en las playas.
Luminosa y radiante le vi en un oasis,
una mujer iraní que bailaba.

Un águila posada en la vaina de una dorada daga,
me veía impaciente, sabiendo reconocerme.
Una palma de dulces cocos que resplandecía,
al sol de las arenas del Sahara.

Dádivas de las corrientes atlánticas.
Meridiano del polo, ecuador brillante.
Las almas no las hay hasta ser inventadas,
ellas respiran aire que desciende, hasta el horizonte.

Y cuando el verano se ensancha en el solsticio,
las serpientes bailan entre flautas y sisarles.

Afortunadas son las islas por donde su ráfaga fue fugaz.
Afortunado he de ser yo de encontrarme mas allá.
Si solo he de hacer el camino a una inmensidad,
que sea bajo el cielo nocturno de la fortuna de Gibraltar.
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Ecuador

un hermoso país natural,
lleno de flora y fauna,
es un paraíso tropical,
que todos deberían visitar,
vestido de arboles verdes,
saluda a todo aquel que viene,
un clima rico y calido,
un abrazo para aquel que recien ah llegado.
un flaura nunca antes vista,
es lo mas hermoso que he visto en mi vida.
en la mitad del mundo se encuentra,
asi que de ley te queda cerca.
el chimborazo marca su horizonte,
una montaña para que te asombres,
galapos un gran tesoro del natural.
entre las 7 maravillas del mundo esta.
sin duda un pais singular,
porque otro como el no encontraras.
aun que sea un país pequeño,
es aquel al que mas quiero.
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