Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 75, tiempo total: 0.009 segundos rss2

Cotidiano

Cual madeja enmarañada,
los absurdos cotidianos.
Se entrecruzan y lían,
se anudan y aprietan.

Cual tachón de lágrima
sobre un pañuelo de días,
con la premisa de estar
donde está por derecho.

Cual condena de un reo
encadenado con grilletes
a un delito de años
sin haber sido juzgado.

Cual madeja enmarañada,
con tachón de lágrimas,
sujetando a un reo,
sometido a lo cotidiano.



Hortensia Márquez
18
10comentarios 73 lecturas versolibre karma: 103

La belleza sin lógica

La poesía es disoluta
rebelde, inconforme
opuesta a los convencionalismos
renuente a llevar uniforme
o a que la encadenen en la homogeneidad.
Huye del "animal de costumbres"
y del sopor que se mulle en el confort
Se place en la comodidad del hambre
hace buenas migas con la angustia
se pasea por las callejas sucias
donde encuentra —como él— amores sin dientes
sustitutos de otros con dentaduras inalcanzables.
Degusta el sentido trágico muy a lo van Gogh.
Los poetas son esos calvos en ciernes
condenados a la locura del soltero anacoreta
a la lastima del mendigo
a la sinceridad del borracho
con el hígado de acero.
La poesía es...
es esa belleza sin lógica
floreciendo en las alas de un insecto caótico
cual mariposa con hongos,
es la mancha en ese vitral de escamas
de sus dos celofanes batientes.-

@ChaneGarcia
...
leer más   
13
3comentarios 105 lecturas versolibre karma: 105

Ladrón de sueños

Deshiciste mi alma en mil pedazos,
Me atormentaste muchas mas veces
dejaste un vacío entre mi brazos

cobarde de lo peor pareces,
Amarras sueños falsos con lazos,
se entregan a ti por lo que ofreces

No te engañes ladrón seductor
la vida te cobrará con creces,
mismas que te harán sentir dolor.

Las letras de mi alma.
leer más   
3
sin comentarios 48 lecturas versolibre karma: 41

Política y políticos

En política venimos de muy lejos,
demasiado lejos
como para aprender de los errores.

Los políticos son necesarios,
encadenados al sistema.

Nuestro sistema político es perverso,
pagamos en vida su precio:
miseria política.

Mejor adaptación al medio que la de los políticos,
imposible.

Es teatro,
es comedia,
es farsa.

Los miramos resignados sin mirarlos,
los hacemos existir sin pensarlos.

No ven lo que deberían ver,
no sienten lo que deberían sentir.
Piensan tan mal que viven matándonos.

Su incompetencia es la nuestra,
reflejo de nuestro yo.

Globalizan ideas,
globalizan ideologías,
globalizan sueños.

Los actores cobran,
el pueblo paga.

Regeneración política,
regeneración ideológica,
regeneración generacional.

Escuchan poco, hablan demasiado:
dos orejas y una boca utilizadas al revés.

Si respirar no fuese más cómodo que dejar de respirar, no existiríamos.

Somos utopía,
abrazos de sueños,
abrazos de fantasía,
abrazos de imaginación,
abrazos de creatividad.

Todas las flores conocen la dificultad que comporta ser bella,
a pesar de ello, amanece cada día.
10
8comentarios 128 lecturas versolibre karma: 117

Los demonios que no me dejan ser

Vivo atormentado

por toda una muchedumbre

de demonios

que no me dejan ser.



Pululan a diestra

y siniestra mía,

y hay incluso,

una cantidad considerable

de demonios,

que, obstruyendo mi andar,

cuelgan de mis espaldas

y de mis pies.



Existen los que parecieran

de gigantescas proporciones,

cuando en realidad

son diminutos,

o al menos eso

me han asegurado

algunas personas,

que dicen haberlos visto

con sus propios ojos.



Independientemente

de su tamaño real,

yo no logro

vislumbrarlos objetivamente,

así que su tamaño real

me resulta indiferente.



Existen, además, los demonios

que me atormentan

en las noches,

mostrándome imágenes

terribles

que no quisiera

contemplar,

impidiéndome así,

conciliar el sueño.



Cómplices de estos últimos,

existen también aquellos

que me encadenan

a rutinas tan autodestructivas,

que pocos hombres

y mujeres podrían

siquiera imaginar,

al no vivir infestados

de demonios.



Otros, en mi haber,

murmuran palabras

al oído,

dichas por otros,

por lo que no hacen

más que reforzar

los efectos negativos,

que, como una maldición,

estas palabras han

surtido en mí.



Existen, claro está,

además de todos

los anteriores,

mis miedos y mi angustia,

entre otros demonios

notabilísimos,

y hasta ciertos

demonios que preferiría

nunca jamás nombrar.



Todos trabajan

en conjunto,

procurando

mi perdición.



Siendo yo,

un simple mortal:

¿qué puedo hacer

para vencerlos,

si a tal grado,

han conseguido

consumir mis fuerzas?
9
3comentarios 66 lecturas versolibre karma: 91

Espuelas de domingo

He dormido como tres horas
y ocho años,
al despertar,
encontré el mundo empañado.

Contrabajo de sollozos matutinos,
tras el dulzor catatónico
ajusto las espuelas de domingo
y me dirijo a la sala de espera
de los amantes empedernidos.

Pregón estándar
a los breves fugitivos
que muestran lucidez
en vitrinas de sol.

Sé que no soy de buen linaje,
que mis pulmones
son una fuente de carbón
y mi ser un embalaje de pacotilla.

¡En fin!
¡Es lo que hay!.

El rechazo enérgico
por no utilizar el abono estipulado
para cultivar la materia
en cuestión de vida
aún anda encadenado
a mi tobillo izquierdo.

La necesidad vital
de inyectarme los días
con todas sus turbulencias
puede ser igual de noble y sagrado
que todas las raíces impuestas
para el camino correcto.

La sala de espera
se llena, se llena
y los amantes empedernidos
celebramos otro domingo cualquiera.
leer más   
11
3comentarios 87 lecturas versolibre karma: 108

Soltando lastre

Hay muchas miradas que cambiar, hambrientas de amistad, miradas de soledad. Yo quiero miradas de aquí estoy, no te fallaré
Hay siempre heridas que curar, sin cicatrizar
Mientras haya gente que conocer, que se oculta detrás de una sonrisa, detrás de una mirada
Siempre habrá silencios que callar, sonidos que inundan nuestros corazones, gritan sin oírlos
Ese fuego que arde por dentro, nos quema. Vacíos en nuestra alma y nostalgias que nos sacan suspiros
Quiero mirar las estrellas, sonreír al sol, sentir la brisa del tiempo y vivir bajo el cielo sin taparlo con las manos
No quiero poner murallas en mis sueños, ni cerrar las puertas del destino sin antes dejar que mi alma brille y anunciar el camino para que tú me sigas
Quiero ser fuego en tu corazón y no agua, ser lluvia y no lágrimas
Surjo de la nada rompiendo cadenas, naciendo estrella, muriendo sol
Porque no hay heridas que sean montañas, no hay finales sin un nuevo comienzo, no hay comienzos que no lleven consigo un sueño sin poder ver el final
Rodando entre mis miedos, sorteando sombras, saltando entre la lluvia, montando nubes, cortando montañas.
Mirando de frente, riéndonos sin una razón, llorando de alegría
Atando mis dudas, encadenando mi penas, soltando lastre.
5
1comentarios 34 lecturas prosapoetica karma: 56

El poeta

Murió de un ataque de lirismo, según reza el informe forense. Sufriendo desde su juventud una inclinación enfermiza por los versos de arte mayor, y tras una intensa noche debatiéndose en la locura de unos tercetos encadenados, rompió definitivamente con los endecasílabos para decantarse por los octosílabos asonantes en los pares del romance más tradicional, que siempre, generoso, liberó a los impares. Envuelto en las dudas, caía por momentos en la tentación de las décimas y sus redondillas aconsonantadas, ensayando febrilmente la musicalidad de la espinela con su pausa obligatoria.
Tal vez fue un exceso de belleza, o de tristeza, o de emoción, o de armonía, o de vacío, o de realidad o de agónica verdad hallada en un verso definitivo, absoluto y necesariamente mortal. Pudo ser un alejandrino fracturado en sus rotundos hemistiquios o, por qué no, un humilde heptasílabo fugado de alguna lira.
Sobre su lecho, yacía desversado el poeta: todos los poros de su piel rezumaban ocasos rotos, alguna estampa otoñal, soledades marmóreas, abrazos imposibles, encendidas pasiones, lágrimas sordas, mirlos blancos y hasta alguno de esos amores eternos que te arruinan la vida y te condenan las letras.
Al retirar el cuerpo, sobre la sábana vertidos, un sinfín de versos libres estamparon la más bella e inefable composición jamás imaginada.
Los empleados de la funeraria y los escasos testigos allí presentes fueron convenientemente aleccionados y advertidos del riesgo de contagio. Tomaron las debidas precauciones.
La sábana fue incinerada.

© Yolanda Gracia
5
sin comentarios 51 lecturas prosapoetica karma: 70

Aunque la tempestad riega

Mis heridas aprendieron,
que siempre la cura llega,
y así mis alas crecieron.

Aunque la tempestad riega,
el cansancio vence el alma
Cae, pero llorar niega.

Atada a un adiós sin calma,
a un perdón que triste aguarda,
por un escrito en la palma.

Seguí la pena que tarda,
buscando oportunidad,
que mi alma salte la barda.

yo a oscuras, mi vanidad,
en la sombra de mi espera,
paro racionalidad.

la paciencia desespera,
aún si el mundo turbara
yo alisaré mi crespera

Mi esencia ahora está definida
rencor en mi alma no se quedara
ya mi miedo por ti no se anida
rompo todo lo que me aferrara.

Las letras de mi alma.
11
4comentarios 62 lecturas versolibre karma: 112

Pudimos ser

( DE MIGUEL HERNANDEZ… ¿Quién encierra una sonrisa?
¿Quién amuralla una voz?
Libre soy, siénteme libre, solo
por amor…)

Pudimos ser …
A pesar de los pesares.
Somos el mar y el cielo
En un horizonte anaranjado.
Somos libres como el viento,
Rompimos las cadenas
que otros nos impusieron.
Pudimos ser y somos
libres desde el amor verdadero.

Pudimos ser…
Aunque quisieron encerrar
nuestra sonrisa,
no es necesaria la fúnebre brisa
para sentirnos libres;
libres como el águila,
libres como el ciervo,
libres hasta en el amor,
no nos encadenan los sentimientos.

Pudimos ser…
Libres somos, sintámonos libres
Solo por amor.
Solo con el cruce de nuestras miradas,
Las pupilas abrirán los eslabones
de una cadenas ficticias,
que otros con odios,
rencores y envidias
quisieron poner a nuestros corazones.

Pudimos ser…
Y aún podemos cantar
A pleno pulmón,
abrir nuestros labios al viento
porque nadie amuralla
una voz, sentir
la brisa marina por la
orilla del inmenso océano
ionizando cada día
nuestro amor
leer más   
2
sin comentarios 34 lecturas versolibre karma: 22

Gracias al amor

Y siempre tu sonrisa un bello gesto
en ese lago azul, que me condena
cantan todas las aves en docena
con tonadas de paz, un mundo honesto.

De tus labios el viento, por ti presto
el esta enamorado, se refrena
escribe poesías que encadena
entre versos anclados, quedo expuesto.

Los árboles erguidos son de antaño
rosa de mil colores a encendido
mariposas al vuelo que yo extraño.

Preso por ella quedo, pecho hendido
gracias por este amor, sin el engaño
por este gran momento, a ti cupido
leer más   
4
sin comentarios 86 lecturas versoclasico karma: 57

Principios que rozan finales

Le decía:
deja ya los círculos,
sólo te llevarán a lugares donde ya has estado


Pero a ella le gustaban los círculos.
Le gustaban los principios que rozaban finales.
Los finales que rozaban principios.
Ella quería volver a esos lugares.
Necesitaba creer que la perseguía un destino.
Confiaba que los ombligos le susurrarían respuestas.
Que escondían algo aquellos amaneceres líquidos.

Esperar es admitir que el tiempo presente es inútil.
Que es transición.
Esperar es ponerle nombre a una ausencia.
Encadenarse a ella.
Respirarla.
Olerla.
Escucharla.
Tocarla.
Confiar en que se cierre el círculo.
Que el final roce el principio.

Le decía:
deja ya los círculos,
sólo te llevarán a lugares donde ya has estado

a principios que rozan finales.
leer más   
13
8comentarios 100 lecturas versolibre karma: 82

Ángel Caído

«Ángel caído…
Dueña de mi destino…
Todo lo ves
y ciega te quedas
escudriñando en
mi baúl.

Demonio santificado…
Inocente e ingenua
añorando besos y
caricias de fantasías
poéticas y alabanzas
perdidas.

Endemoniadamente
poseedora de lo que atesoro.
Bates las alas volando
en la libertad que idolatro
aunque encadenado
a tu hado me encuentro.

Ángel caído. »


© Larn Solo
Lima/Perú • 19/Nov/2016
12
2comentarios 60 lecturas prosapoetica karma: 77

Silencios de pobreza

Sigo hilvanando besos en silencio,
camino a ciegas en la noche,
siguiendo el candil
de la luz de mis versos.

Oigo llantos ahogados
de ríos movidos por el viento.
La noche se silenció
entre mullidas almohadas,
dejando entre su tela
libertades asfixiadas,
ilusiones con agujeros,
atiborradas de pobreza,
y en mis labios
dádivas de besos.

Silencios ahogados,
encadenados a injustas cadenas,
cierro mis párpados,
abanicando con mis pestañas,
el sudor que empapa,
a mi pobre corazón.
Inmolando desgracias de pobreza,
colgando mis silencios,
para dar entrada
al salón de la belleza.

Con mis ojos dibujados,
de alegria abrazadas
a ilusiones abiertas,
oliendo la vida,
sacudiendo tristezas,
en un pentagrama escrito a mi manera.

Angeles Torres
leer más   
10
12comentarios 95 lecturas versolibre karma: 86

El Silencio De Mi Habitación

Me encuentro a oscuras en esta habitación,
lugar donde los más escondidos secretos
deambulan por los rincones sin contemplación
y se recrean en mi mente muy dispuestos.

Las rejas de mi ventana
se convierten en pared
dejando la vida muy lejana
y olvidando mi alma en su red.

La puerta permanece cerrada a cal y canto
no me deja salir para curar mi corazón,
me tiene prisionera en este horrible desencanto
y encadenada en mi propio caparazón.

Caí en una profunda desesperación,
era el fin de mi persona,
me di cuenta que el silencio de mi habitación
había acabado por completo con mi vida.

Davinia Mesas Lorenzo
4 de Noviembre de 2017 (Imagen de la web)
La Poesía De La Vida- Artes Literarias -
© Derechos de autor.
leer más   
10
10comentarios 136 lecturas versolibre karma: 91

Voz

Justo hoy, en este mes de pinchos infecto,
cuando más lo necesito,
mi pájaro se volvió mudo,
y se ahoga entre aleteos.

Justo hoy, cuando más quiero soltar lastre,
mi sentir cercenó mis cuerdas vocales,
y segó mi alma.

Soy el bígaro sin concha a merced de las gaviotas,
la gaviota encadenada a la arena por los tentáculos de la sepia,
acojonada por la llegada del águila que le desgarra la carne y come de su hígado.

Como el pez fuera del agua,
nadando entre bocanadas de aire angustiosas.
Como el pulpo fuera del agua,
nadando su ser en agua ardiente,
en aceite y vino.

Justo hoy, en este mes,
cuando más lo necesito,
mi voz no me acompaña en mi transito.

Justo hoy, cuando mas no necesito,
de mi voz no puedo ser parásito.
leer más   
4
2comentarios 33 lecturas versolibre karma: 56

Agrietado

Cruzar la puerta hacia el sol,
mientras se abrasa el alma,
y seguir caminando lento
sin que nada lo impida,
abominando el miedo,
con la incertidumbre ajada,

atravesar el estridente calor
sobre un desierto en llamas,
clamando al ácido viento
un lamento y una mentira,
una oración sin credo
y la razón desesperanzada.
___

Llegar a puerto sin arribar,
quedarse en la dársena
de un astillero abandonado
a una suerte de vaivenes,
imprevistas olas de miseria
que motivan una fútil ira,

sentarse en la proa y divisar
neones sobre una escena
en la que el caballo alado
cuelga como los peleles,
de los corazones sin materia
en una vanidosa mentira.
___

Romper los hielos del dolor,
en trozos de contenida mirada,
para esparcirlos sobre la arena
de una playa rocosa y viva,
donde rompe el mar su llanto
y se ha izado una bandera,

gritar con ojos de fuego y honor,
extinguido en una dulce lágrima
que brota inerte y se encadena
a la siguiente que yace perdida,
en aquel desierto camposanto
donde llora la luna que espera.
leer más   
9
3comentarios 146 lecturas versoclasico karma: 77

Sin salidas

Sobre esta pena nace
la nave de mis días
que atraviesa mares
puertas sin salida,
donde el alma encadena
el pasado que se avecina
y un laberinto emerge
sobre el corazón herido.
Cada amanecer crece
desde el llanto dormido
bajo un cielo que perece
por un rencor, un olvido,
ya la barca se mece
y no hay camino perdido
este mar no le da luces
al náufrago sin destino.
leer más   
14
6comentarios 236 lecturas versolibre karma: 79

Frágiles

Sentado, sin resistirse, por el peso del abandono.

¡Estaba el hombre!

Vestía una indumentaria descolorida y grisácea

que recubría su cuerpo encadenado

a las orillas de la indolencia humana.

Sus huesos se contaban a lo lejos,

su respiración frenética y jadeante

ignorada por los ojos de los frágiles,

no hacia más que perpetuar su sufrimiento…



Aquel hombre en sus manos transportaba una alforja dúctil.

Aquellos escasos frágiles que lo miran, lo hacen con mirada inquisidora

con desgana, por eso piensa que sus tesoros no están resguardado

en aquel saco desprotegido, sin embargo en medio de aquel dolor

que lo arranca despacio de la vida ,robándole la poca dignidad humana que le queda, aún así, no quita su mirada a su cada día más pisoteados tesoros.

El frío es desconcertante, pero no desvía su mirada, porque sus tesoros estarán a salvo, mientras sus ojos, aunque llorosos por la suciedad de la promesa; mientras estén fijados en su alforja de sueños, él podrá dormir tranquilo.

¡Oh, sociedad inhumana, en esa viaja alforja dúctil

lleva sus sueños,

sus secretos,

sus remembranzas; aunque la vida en un constante sacudón

pareciera recordarle a cada segundo lo irrisorio de su esperanza por un porvenir!, pero aún así, su cuerpo sí bien tambaleante es, su tesoro está a salvo, muy a pesar que sus manos de fango y nervio, se aferran a ellos como el último aliento del moribundo a la vida.

El lleva sus tesoros en una alforja dúctil y la sociedad sigue refrendando su infortunio, pero sus gritos son desesperanzadores, y aun así, él en la calle paga su pena y en soledad recibe su inhumano castigo.

Carga en su envejecido cuerpo un océano de penas y sus tesoros preserva en su alforja dúctil, aunque el viento contantemente lo incordia, él resiste.

La miseria exhibiendo su presente, la desgracia su pasado

que está dibujado en sus ojos, como un reloj de anhelos

que detuvo sus manecillas en su rostro dejando una huella de la ira de la sociedad perversa en contra del hombre.

Algunos nos preguntamos el Por qué. ¿Cuánto castigo al hombre y a su morada? , no se escuchan respuestas, ¿por qué él lleva consigo oropeles rotos en sus manos qué guarda como sus tesoros más preciados?

La lluvia cae despreocupada y se acelera el ritmo perverso de los frágiles fisgones, maltratando con su mirada, el alma de un hombre que sus tesoros en sus manos alberga..

Ese hombre tendido en el fango de la hipocresía compasiva, no hace más que aferrarse aún más a su alforja dúctil y a sus tesoros de la vida.

Sus brazos sostenidos por el aire de la indolencia, se cuelan alrededor de su abdomen, creando columnas invisibles de sufrimientos, que se perpetúan ratificando el descalabro de una vida supeditada a una alforja dúctil.

El abandono es su nombre.

La sociedad indolente su apellido.

Lo persiguen los ojos inquietos de algunos frágiles, que parecían preocupados, pero que decidieron abandonarlo a su suerte, al desconsuelo, por miedo de ver su destino parar también en una alforja dúctil.

Sentado, sin resistirse, por el peso del abandono.

¡Estaba el hombre!

Cada día más sembrado por una sociedad de ciegos inescrupulosamente frágiles y en los cuales I count my self…

"Frágiles"

JOSE LARA FUENTES.
leer más   
5
2comentarios 42 lecturas versolibre karma: 70

Auxilio de otoño

Sigo sentado
en un sofá sin perfume
dando puntadas a las heridas.

La voz del tabaco
aún pelea con los días blancos,
he llevado todos mis estímulos a un sastre,
estos no los sé encapsular.

Continúo desnutrido
en este mundo muerto,
no quiero reemplazar nada
aunque la ausencia
me encadene al no progreso.

Estudio lejanías,
pero la insipidez que palpo
me relega al silencio
de los hombres lentos.

Sigo sentado
en el sofá sin perfume
mascando tragedias mentoladas,
separo barrancos de colchones
e increpo a un cielo
que muerde con carcajadas
la órbita de los ojos hinchados.

Pido auxilio al otoño,
hablo con el crepúsculo
para que me indulte
a mitad de cualquier semana
del calendario imparable
y que este me conduzca
a minutos de ti.

El reposo, la piel trémula,
un fugitivo
cansado de huir.
leer más   
16
3comentarios 74 lecturas versolibre karma: 97
« anterior1234