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Aquí estoy para ti

Gotas de humedad
quedan en nuestra piel
mi manos han recorrido
cada centímetro de ti
desbocando placeres atrapados
despertando mis sentidos
y me has entregado todo
tus deseos y sueños
y yo he estado a tu lado
nutriendo mi alma vanidosa
y pecando de goloso e insatisfecho
y me has saciado de sed de amar
y no ha sido suficiente para mí
y tu quieres adivinar mi pensamientos
y te vuelves hacia mi
y exploras mis labios
y tus manos interpretan mis miradas
y me tomas con tanto placer
y tu boca se conecta a mi
y yo ya me voy perdiendo sin razón
esta dentro de mí y corres
por mis venas desaforadamente
sin control caigo rendido ante ti
y ya no hay más palabras
solo imágenes que pasan a mil
que intentó fotografiar una y otra vez
para que residas por siempre
en mis más dulces recuerdos.

Riberpa
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3comentarios 100 lecturas versolibre karma: 95

Soy virgen para tu deseo

Cuando todos los brotes morían antes de nacer;
cuando los más humildes sueños apenas percibidos,
eran ahuyentados, en ese instante,
se corrieron las nubes de mi cielo.
Llegaste a poner color y aroma
a mis días sin que te pidiera nada.
Con tu presencia en mi paisaje todo
- el cielo, el sol, las aves y los días; la música y las flores-,
todo, todo fue creado para mí .
Lograste que empezara a verme con tus ojos
Y me quisiera nuevamente.
Más niño que hombre, más hombre que niño
¡Cómo no asustarte cuando llaman a tu puerta
con la certeza de que nadie va a venir!

Ahora soy virgen para tus deseos,
Hetaira griega para tus sueños,
la más osada, la que no teme proclamar su entrega.
¡Es tan poco el tiempo que me queda
para vivirme mujer entre tus brazos!
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2comentarios 9 lecturas versolibre karma: 57

El vicio de mirar

Aquel plátano colgaba como el moco de pavo
el ídolo inconcebible en una visión brutal
hinóptica, sin temeridad alguna
ausente de todo rastro de escrúpulo
¡Vaya que sí tendrá morro
aquel cuyo talento se le derrama en trozos pingües!
esa maña que no sé de dónde viene...
como si la vida fuese
todo el tiempo un concurso para mostrar cosas.
La grosería de ostentar
lo que rara vez usan completo
lo que no cabe
lo que sólo sirve para mirarlo nada más
porque lo que da es miedo
y una curiosidad enfermiza
que lidia con el morbo.

No a todos; pero...
hay quienes nacen
sólo para ser contemplados
cual bichos en vitrinas
dioses de carne y hueso
que no se pueden tocar ni maldecir
seres mutilados por las extensiones del cuerpo
víctimas de su propio talento
empujados, si se quiere
a una soledad autoimpuesta
encorvados por una flacura triste
aferrándose a lo de un bajo perfil
todo... con tal de evitar la fama del circo.

¡Ilusa!
"No es mejor lucero aquel que más se ve"
tú... felatriz sin galones
que con la mirada te relames
en lo del divino trozo.
Un día de estos
te dejaran toda invalida, convaleciente
con la boca desencajada a la fuerza
con las cuencas vacías
de tanto ojo afuera
casi muerta... casi nada.

¡Ah! ¡Cómo el vicio...
habitando en la piel de la piltrafa!
Condenanda a eso
y a lo de lo que alimentes
con ese par de ojos caninos
que siempre te delatan
al tomar a diario el autobus.-


@ChaneGarcia
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Cómeme

Cómeme la pulpa y el secreto,
el excibicionismo y la retórica del injusto,
la doctrina pagana y la mascota
que huyó por cuestiones de animalismo.

Cómeme la idea errónea y sazona
con tu saliba lujuriosa
el fundamentalismo del cuadrado
donde reposan los hados y los dados.

Cómeme sobre una cruz de mármol,
o sobre la superficie estática
de una sociedad podrida
por su falta de tacto.

Cómeme y déjame a cuadros…

Come lo ilegítimo y conviértelo en paz,
come la desidia, la palabra mortal,
degusta mi pseudónimo frustrado,
paladea el tacto que ya no nota crueldades,
mastica dulcemente la chispa
que incendia el ataúd
donde reposa la indecencia.
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4comentarios 93 lecturas versolibre karma: 104

No llegas

Otra taza de café
y de mis hombros cae la tela.
Ven, que vengas te pido.
Aunque no me escuches, llega.
Oprime tanto este vacío
tan candente, a la espera.

Bajo los párpados te veo
y en mis sienes te desato.
Se me escapa un suspiro
de entre la mente, en tu regazo.
¿Cómo paro mis sentidos?
Llega pronto, llega, vamos.

Me recorre la serpiente,
ávida de mi, sin dientes.
Desaparecen mis manos,
la luz se apaga, me deshago.
Sé que no puedes, no vienes,
no llegas, yo lo hago.
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sin comentarios 76 lecturas versolibre karma: 98

Maestros picarescos

Besarnos es como aplaudir inmortal
a Mozart en la boca,
que suene el Magnificat de Bach
mientras abrazamos el éxito de nuestros cuerpos.
Las caricias las filosofa Kant,
tus senos, Picasso los llama fauna y flora
pintando a Dora Maar au Chat,
y en tus pies, yo me hago secreto.
Observa las dotes del mandala vital
supurando por tu piel barroca
mientras caen dogmas de las galaxias al mar
como si fuera Dios arrodillado ante tu deseo.
Nos inspiran las sonatas al hablar
de Para Elisa en pianola,
y Beethoven llora cuando nos va a casar
cuando termina su belleza del Fidelio.
Los arrumacos, éxtasis que nos va a rezar
poderes sobrenaturales de las monjas,
las que adoran a Juana, no La Loca de atar,
sino la poetisa recitándote todos sus textos.
Tu sabor es como escuchar
a Julio Cortázar poetizando nuestra vida en prosa,
enervando a los poemas de Sebastián Salazar
de los que gocen de nuestro amor tan perfecto.
Y de Gabriela Mistral,
que salpica nuestra fe con jugos de mandioca,
seduce con más
hasta hacernos el amor eterno.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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Los sitios más hermosos del mundo están en el cuerpo de mi mujer

En tu portal,
tus brazos se abren a un pasadizo secreto
que me lleva al dormitorio de la magia,

donde tu piel es mi libro favorito,
y en ella leo mi pasado, mi presente y mi futuro,
sobre todo mi futuro. Me habla de mis hijos,
y yo comprendo, emocionado,
igual que un dios sabe
que las oraciones de los niños
son las que tienen más fuerza.

Tu piel me dice, por ejemplo,

que tus piernas infinitas me convertirán,
al caminar juntos, en el río que cambió su rumbo,
pero cuyo destino siempre fue ir hacia adelante;

que al besar despacio tus pies
encontraré, entre risas,
el todo que no se avergüenza de parecer nada,
que en el perfume de tu vientre
descubriré la luna que ilumina, más que a sí misma,
la rosa latente de tu sexo;

que tus pequeños y dulces pechos
son las ventanas encendidas
que yo contemplaré feliz cada noche,
como el hombre que llega del trabajo y del frío
y ya no envidia las vidas ajenas,
y sube a su hogar.

Porque tu cuerpo es
el punto en el que coinciden
la única salida del laberinto y el sitio
donde se ama; lo terrenal y lo increíble.
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4comentarios 159 lecturas versolibre karma: 95

Catástrofe

Cerramos la puerta
y empañamos los vidrios,
como si mañana sonará la séptima trompeta
y el cielo se fuera a desgajar

Yo
era un solo nervio

el rictus en la faz
Nosotros
los pronombres entrelazados
de Octavio Paz
envueltos entre paréntesis de cortinas
para no mirar atrás

Cuando salimos,
el asteroide
había caído
El diluvio
ya había esterilizado la maldad
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Llamas en la boca...

Tus manos, garfios que se enredan en las olas de mi pelo.
Mi boca, silencio armado a las juntas de tu carne.
Delirio.
Destilo con mi saliva rocíos de gozo que tu boca susurra,
y medro con mi aliento estigmas blancos.
Pájaros errantes de llama viva
.
©ɱağ
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sin comentarios 57 lecturas versolibre karma: 80

Filosofía...

Siénteme como esa tentación ante la que te diluyes,
ante la que tus manos son gaviotas arrancándote las hieles.
Abre el diván de mi pecho,
y descubre la piel tallada bajo las yemas de tus dedos.

Esculpe el arco de mis piernas,
flechas impregnadas de veneno,
antes de que te atrapen como lianas salvajes
y lancen a un abismo en el que gimas y grites.
Préndeme en el quicio de la espalda
y dibújame alas ciegas que vuelen
delirantes
al susurro ronco de tu voz.

Hazme Filosofía en tu Pensamiento
y emerger en este sigiloso anhelo de pertenecerNos.

©ɱağ
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Que no duerma ni una estrella

La oscuridad se acerca al parnaso poniendo sus zarpas de tiniebla sobre las letras, prendas de ropa interior desvaída que forman vereda en anodinos versos, en prosas vacuas. Haces frío, aunque trates de engañarme señalando embestidas y revueltas ardorosas que no veo, poniendo ante mis ojos unos cuerpos que no llegan a tocarme.

¿Cómo quieres que te escuche? De copos de nieve se cubren mis flores. Traes invierno y desamparo a mis oídos cuando trato de entonar eso que llamas pasión y que a mí se me atraganta como un caramelo agarrado al paladar. Haces frío.

No sé, llámame loca. O, mejor, no me llames. No me enseñes. No te muestres. No me digas que imagine con ventisca una hoguera, que ese amasijo de escenas viscosas deberían enseñarme la cima de algo. Podrías... qué sé yo... podrías empezar abandonando ese lenguaje almibarado que llena mi pelo de grumos pringosos y centrarte en mis lunares. Cuéntalos, uno a uno, usando la lengua, dejando un reguero de lava. Por ejemplo. O dale trabajo a las yemas de tus dedos, que explorando mis guaridas se desgasten.

¡Qué me cuentas de gemidos a través de invasiones maceradas! No me canso de decirlo: haces frío. Haz que tiemble. Deja en mi pecho tambores de guerra, desciende por mi ombligo sin prisa, como quien anhela encontrarse de una vez por todas. Despiértame. Que no duerma ni una estrella.
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23comentarios 214 lecturas prosapoetica karma: 85

Así está bien (Serie erótica)

Tenía las caderas más perfectas y las manos más suaves que jamás había sentido mi miembro. Su sexo era siempre mi refugio, pues no existía lugar más hermoso ni placentero. Sus pechos, firmes y excitantes eran la salvación a mis pecados. Siempre que coincidíamos acabábamos haciendo el amor, pero nunca nos dijimos nada.
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sin comentarios 94 lecturas relato karma: 66

Los ojos de Erick (Serie erótica)

Erick corrió hacia la ventana, pues era la hora del baño de su vecina, aunque esta vez no se la encontró sola. El adolescente no pudo creer lo que veía, y no tardó en comenzar a masturbarse. Allí delante, dos bellas mujeres, a la vista del chico, estaban besándose por todo el cuerpo y usando sus suaves manos para explorar cada rincón de sus desnudas figuras. El chico, agazapado y mirando entre las cortinas, se tocaba y sonreía al ver el gran espectáculo que estaba presenciando.
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sin comentarios 67 lecturas relato karma: 39

Cuarteto de jazz erótico en la 208

Desde fuera, la lluvia nos incita,
constante y narcótica,
a que entremos en trance,
nos invita a formar parte de su canción,
con ese siseo propio
de percusión deslizante,
de insinuante ritmo jazzístico.

Relámpagos
graves y consecutivos, los corazones
retumban como un contrabajo.
Las manos
son pentagramas de calor.

Por la sábana somos enfocados.

Nos acariciamos, conectamos nuestros cuerpos,
tendidos, vibrantes, sutiles. Divagamos,
pero sabemos a donde queremos llegar:

perseguimos ese éxtasis sinfónico
de cuando cada uno
de los instrumentos del amor
dejan la huella de su pasión,

natural, improvisada, libre,

hasta conseguir esa fusión
en la cual no se diferencia
cuándo se manifiesta tu alma o la mía
en el voluptuoso clímax del jazz erótico.
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sin comentarios 162 lecturas versolibre karma: 69

Gemido al compás

Terminó su copa mirando por la ventana.
Mientras se acomodaba en el sillón,
se ató el pelo y me sorprendió con un beso.
Sus labios estaban húmedos
y mordían con fuerza.
Me agarró por el cuello,
y me miró buscando mi expresión
entre las sombras.
Se abalanzó sobre mí,
se acomodó sobre mis piernas
y sus labios arremetían
contra los míos una y otra vez.

Corrí la cara y empecé a besarle el cuello.
Aceleraba y frenaba la intensidad.
Recorrí su cuello entero.
De un lado a otro.
Sus orejas y sus mejillas.
Me llené de su perfume.
Corrí su pelo lacio para no perderme
ni un centímetro de piel.
Para hacerme experto
de esa textura fina,
suave, infinita.
Para recorrerla entera.
Para seguir viendo la expresión
de ojos cerrados,
cuello extendido,
y gemidos suaves.

Cuando ella creía que volvía a sus labios,
comenzaba otra vez.
Pasaba mi lengua
y me detenía detrás de sus orejas.
Sus gemidos ahora eran largos
y su respiración agitada.
Sus ojos se cerraban con cada inhalación profunda.

Comenzó a mover su cintura en círculos.
Buscándome.
Haciendo que la fricción
sea su arma infalible.
Las fronteras entre nuestros cuerpos
se habían borrado por completo.
La tomé de la cadera y acaricie su espalda.
Fui subiendo y mis manos llegaron a sus pechos.

Me dijo que pare.
Que estaba mal lo que hacíamos.
Asentí con la cabeza y levanté
mis manos como un ladrón
que se entrega sin salida.
El silencio se hizo eterno.
Nos miramos fijo por algunos segundos.
La luz de la calle entraba por las rendijas
de la persiana mal cerrada.

Busque sus ojos.
Brillaban y me miraban fijo.
No pestañaba y casi no respiraba.
Alerta. Excitada. Seductora.
Entendí lo que sucedía.
Un microsegundo después,
me agarró fuerte,
me pasó su lengua por la cara y
soltó un gemido al compás
de su cadera en círculos.
Se agarró sus pechos con
furia y se transformó.

Ya no estábamos en el sillón.
Nos habíamos ido de viaje.
Ni siquiera estábamos conscientes
de que habíamos encendido la mecha
y nuestra explosión
generaba una onda expansiva
que recorrió el living y la habitación,
más rápido que el sonido.
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Bisoña

Ella... con sus besos de bisoña,
le encendía los tizones a cualquiera.
Con esa hambre de aprender cosas nuevas;
era ese sin miedo ante el filo.
¡Dios!
¡No he vuelto a ver a nadie que ame así!,
sin mañana en los labios,
sin la piel en espera.-



@ChaneGarcia
...
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Flor tentácula

La diosa estaba ahí, postrada,
incólume... intacta... adrede...
con el único propósito de que la vieran,
como una casualidad en el camino.

Al verlo,
sus dedos lívidos,
abrieron la anémona,
hambrienta ya de carne erguida.

Violándole los ojos,
él fue idiotizado,
y como si de un trance se tratara,
aquel pez inevitable entra,
atravesando la aurora de la flor fatal.

Adentro,
en medio de esos jugos ácidos,
la calidez circundante,
empaña los sentidos,
los adormece,
y atrofia así la capacidad motora,
lo inmoviliza de cabeza a los pies.

Lo asimila... lo digrega...
fragmentándolo sin dolor alguno,
difuminando las facciones de ese ser acuático.

Reduciendo su ecuación a nada,
quedando de él,
sólo la neblina de un tul,
como único rastro perceptible,
de que hasta hace un momento estuvo allí.

Borrado ya,
y con el ovario lleno,
la flor exhalará un eructo pesado,
un sonido a madera fermentada,
en catálisis completa,
con olor... a sardina y cazón.

La diosa,
abrirá otra vez sus piernas,
exhibiendo de nuevo al animal-flor:
La rosa vítrea, cefalódactila,
a la espera del paso de otro pez,
en la soledad de aquel hermoso arrecife muerto.-

@ChaneGarcia
...
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sin comentarios 22 lecturas prosapoetica karma: 68

Soneto. El ciclo de la vida

Un periplo sin retorno es la vida.
La infancia, que es herética y errática,
que es caótica y, a la vez, empática
deja huellas de inocencia perdida.
La adolescencia, en hormonas tullida,
edén de alma pictórica y erótica.

¡ Oh juventud erudita y hedónica
que es un regalo de la vida en vida !.

Madurez y senectud que emborracha
de experiencia al alma y rejuvenece
en placeres de volcán y lava.

El ciclo de la vida se despacha
en el solsticio de un sol {0x1f31e} - que se crece-
... y es la música {0x1f3b5} {0x1f3b5} {0x1f3b5} que nunca se acaba.
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sin comentarios 67 lecturas versoclasico karma: 51

Piel a piel

Palpitante piel de seda,
indefensa y desnuda,
vibra con mis labios
emocionada y tensa;
saboreo con dulzura
lo salobre del sudor

La mirada perdida
el corazón al galope
el jadeante respirar,
contraído el cuerpo
hundida en la pasión
las ideas revueltas

Así es él, anhelo
de la sutil caricia
el sedoso consuelo
de un fervor febril
y del beso húmedo
en la piel trémula
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4comentarios 155 lecturas versolibre karma: 85

Partitura miniatura

Cortamos cada factura
deudas puras
dedos y tijeras
mariposas oscuras
carcajada y quemadura

Cosimos cada fractura
alambre y armadura
fiambres vertebrados
calambres sangrantes
y hambre de estructura

Cerramos cada fisura
negamos toda figura
abierta al páramo
de nuestra furia

Atesoramos nuestra basura
juramos amarnos
cándidos bandidos
enarbolando nuestra penuria
contra el olvido

Curamos cada locura
en el cálido fluido
florecido de la gruta
frutal
y la dulzura
de nuestra lujuria

Roímos la cerradura
naufragamos
ríos y derrames
frío y amargura
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4comentarios 81 lecturas versolibre karma: 91
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