Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 2356, tiempo total: 0.013 segundos rss2

El regreso

Vendrás, sé que vendrás
cuando mi aliento sea sólo un suspiro
perdido en las tinieblas del ocaso,
cuando mi cuerpo fluya a la deriva
por un mar sin sentido
de tanto naufragar tras tu silencio.

Vendrás, sé que vendrás
al filo de una oscura medianoche
mientras la madrugada se hace eterna
y en su terca quietud
se niegue a caminar hacia la aurora
del ansiado y postrero nuevo día.

Vendrás, vendrás y...entonces,
¡cuánto lamentaré no haber vivido
todo el tiempo a la sombra de tu risa
para pintar la nieve de tu rostro
con versos de colores encendidos,
para adornar tus trenzas infantiles
con flores a la vera del camino,
para incendiar la fronda de tu cuerpo
con estas manos mías, como antorchas
en busca de recónditos remansos
donde apagar la sed por tanta espera!

Regresarás, lo sé,
cuando la densa niebla ya me envuelva
con sus brazos de bruja plañidera,
cuando este barco mío ya zozobre
en las sombrías aguas del Estigia
y el tiempo derrochado en no tenerte
me aplaste la conciencia como losa.

Vendrás entonces tierna y afligida
sobre una luna llena exuberante,
ataviada con túnica de seda,
y besarás mi frente tiernamente
con un último beso
en las primeras luces de una aurora
lejana ya, imposible.
6
3comentarios 50 lecturas versolibre karma: 91

Vela

Con todas mis noches en vela
crearé un barco para salir a flote
de las turbulentas aguas de la noche
en las que tú a solas me dejas.
La tormenta será mí sino,
la calma; una esperanza de la inocencia
o también lo más parecido
a mi destino pero con el nombre de penitencia.
4
2comentarios 30 lecturas versoclasico karma: 62

Primavera que no vuelve

Escribo con tinta de océanos
sobre primaveras que no vuelven,
souvenirs de manzanas caídas,
abono inocente de nostalgias
sembrando nuevas estaciones.

[Recuerdos que florecen como Primavera....]

Peluches con mi nombre,
trenes ondeados
en los raíles de pañuelos oxidados,
del verde de las aceitunas
embriagadas en el deseo del moiré[muaré] rojo
de aguas lisas, brillantes.

Primavera concubina de desvelos,
de quejíos cantados en vasos de tubo,
cafés como elixir de la juventud,
de yunques triturando la inocencia torcida,
mentida en los espejos del desengaño.

[Mi mejor primavera está por llegar....]

Primavera pasada,
convertida en otoño,
recuerdo apilado en hojas blancas;
renuncio a equinocios de invernadero
mientras espero las que están por llegar.

Te seguiré esperando ,
primavera de suspiros negados,
columpiando besos, derramando sentidos....


Amén
leer más   

etiquetas: primaveras, con, sus, propias, estaciones
2
sin comentarios 15 lecturas versolibre karma: 24

Viajar en el tiempo

Anoche sentado en la barca del olvido

veía cómo se ahogaban mis palabras en la copa de vino

que mi mano temblorosa sostenía,

se ahogaban en ese mar rojo de penumbras

vivas palabras se ahogaban, pidiendo auxilio.



Intentaba parar la tormenta,

pero cada grito de las huérfanas palabras

se extinguían

se desvanecían

recrudeciendo mi angustia, mi pesar,

y aunque pataleaban con fuerza

las vocales

tratando de salvarse,

el destino pareciera estar escrito .

El destino sacudía mi temperamento y aunque sostenía la copa de vino con tanta vehemencia mi corazón se partía en dos mundos el suyo y el de mis recuerdos.

Cómo salvar aquello

que desconsoladamente

pedía auxilio

en medio de una tormenta descomunal.

Pensé enviarle un salvavidas

en forma de poema;

cavilando podría servir de alivio,

pero no resultó.

La copa de vino

cada vez parecía más profunda.

Cada centímetro de palabra

que caía de mis labios secos

las veía languidecer

en ese mar rojo de nostalgia.

Anoche inventé una excusa para intentar salvar un imposible, inventé motivos para salvar alguna felicidad guardada en algún trastero , inventé excusas para partir hacia algún lugar dónde se esconden los temerosos y despavoridos,intenté poder sacarlos a flote, mis recuerdos y redimirlos de mis fracasos; pero se ahogaban angustiosamente.

La tentación llegó a mí con una sed infatigable.

Necesitaba calmar la piel de mis labios

de este destino

que parecía interminable

y bebí de ese vino rojo contenido en mi copa

que mi mano angustiosa sostenía ,

pero mis palabras morían y mis fantasías también.



Creé sueños y esperanzas

y los bañe con el vino de la arrogancia,

y aún así,

el vino que alguna vez fue de los amantes soñadores

hoy sólo atontaba la sed agónica de desesperanza.

Solo quería beberlo para intentar salvar ecos en la distancia

y no para emborracharme en recuerdos .

Cómo quisiera saber que cada sueño

que fabrico

en este refugio

donde permaneces,

pudiera algún día ser placentero y cálido ,

que sea nuestro por deseo y pasión

y no por el aire infatigable de la lejanía.

La felicidad de mi ser no lo etiqueta un cuerpo

y menos aquellos cuerpos

que no han sabido permanecer ocultos a la tentación

de la vanidad y el confort.
leer más   
9
2comentarios 43 lecturas versolibre karma: 97

Como si aún no nos quisiéramos

Cómo explicas el hecho de que te he llamado
y has contestado,
si antes odiabas las llamadas
pero esta vez me has hablado.
Así,
como si nunca nos herimos,
como si esperaras que te invitara a mi casa
la tarde de un domingo,
como si quisieras que dijera
que aún sueño contigo.

Jamás admitiría que a veces
(cada noche) te escribo,
que camino y espero encontrarte de frente
con el vaso vacío
para así tener la excusa más tonta;
Invitarte a beber agua
o café
o unas diez cervezas hasta emborracharnos
y terminar enamoradas
compartiendo mis almohadas,
de nuevo.
6
2comentarios 38 lecturas versolibre karma: 86

El beso en la frente

Y ese latir sin tiempo,
desenredar los segundos,
esperar la desesperanza
que cae,
como gota enloquecida,
danzando en la mejilla
cristalizada de un niño.
El frío abraza el capullo
que una madre tejió,
con migajas de ternura
y la eternidad del sol,
un beso en la frente
por si llueve,
un dique en la garganta
para que las lágrimas
no quiebren el pecho,
solo queda el amor,
nave que sortea
el duro mar,
con el escudo del calor
en los labios de una madre.
leer más   

etiquetas: verso, libre, poética
2
sin comentarios 13 lecturas versolibre karma: 22

Acabalo pronto

Acabalo pronto
Antes que la ironía del destino
Vuelva otra vez a jugarnos
Una mala pasada

Deja clavado en mi pecho
Ese dardo que lastima
Y me lleva al umbral de la muerte
Acabalo pronto

Ven no tardes... Aquí te espero
leer más   
10
2comentarios 40 lecturas versolibre karma: 94

Algunas carencias

Este mundo no urge muros
ni ciento diez mil policías
hostiando negritos bien duro
hasta sangrarles las encías,
no exige este mundo hamburguesas
guisadas al fuego del dolar
y menos aún las promesas
de aquellos que mienten y roban,
apenas requiere este mundo
tópicos, lemas y proclamas
salidas del grito iracundo
que pasa las huelgas en cama.

El mundo precisa sin falta
recobrar la normalidad,
montañas de cimas más altas:
al mundo le falta igualdad.

Este mundo no urge guerras
ni rayas de coca en el baño
ni granos de oro en la tierra
ni criticar más al rebaño,
no exige este mundo milagros
forjados en papel moneda
y menos aún los macabros
métodos de un orden de mierda,
apenas requiere este mundo
comprar el perdón de los vicios
que han convertido en nauseabundos
algunos sueldos vitalicios.

El mundo precisa sin falta
desempolvar ciertos preceptos,
montañas de cimas más altas:
al mundo le falta respeto.

Este mundo no urge autopistas,
ni casas, ni trajes, ni tele
capaz de aupar al periodista
y hacer de la audiencia un pelele,
no exige este mundo perfumes,
frasquitos de crema antiarrugas
y menos áun que se inhume
la belleza en edad madura,
apenas requiere este mundo
doce mil canales de porno
que intenten en varios segundos
colmar apetitos sin fondo.

El mundo precisa sin falta
evocar una vieja caricia,
montañas de cimas más altas:
al mundo le falta justicia.

Este mundo no urge misiles
ni bancos, ni coches, ni ropas,
ni espectaculares desfiles
de tanques, banderas y tropas,
no exige este mundo esperanzas
cosidas en cromos sagrados
y menos aún ordenanzas
que reporten más deshauciados,
apenas requiere este mundo
partidos de fútbol, cerveza,
darle un portal al vagabundo
o ahogar en alcohol la tristeza.

El mundo precisa sin falta
antiguas lecciones de ciencia,
montañas de cimas más altas:
al mundo le falta conciencia.
leer más   
5
4comentarios 33 lecturas versoclasico karma: 74

Esperanza de caos

Cuán lejos estás, paraíso olvidado
Dónde llorar el hombre sin temor,
Sin temor a ser amado
Como un cadáver que todavía respira

Perdido, en un inmenso atardecer
Enorme abismo de dolor
Sobre lo que otros llaman placer
Ahogate tu mismo en el poder

Alguien me contó, sobre una mujer
Esperando ahí afuera con flores y amor
Suave y tierna como una sensación de dolor

Puedo ver, en su totalidad
Labios de un alma iluminada
Donde el sol se une con su cuerpo
En una pureza nunca antes imaginada

Oh cálida brisa destructora
Abraza el éter de nuestro corazón
Invitandonos a vivir.
leer más   
14
2comentarios 43 lecturas versolibre karma: 104

Guerrero Incansable

A veces
ya no hay nada,
nada que hacer,
nada que esperar
nada que decir
es inexplicable
es ciego, necio
aguerrido
es pasión, felicidad
sufrimiento, dolor
sentimiento impredecible
no se pude obligar,
tormenta tropical
vuelta mar en calma
ola llegada a la playa
suavemente relajada,
ola que se estrella
frenética sobre roca
hiedra en piedra incrustada
no se arranca fácilmente.

Aunque empuje
aunque duela,
aunque muerda
aunque pierda
aunque derrote
aunque desgarre
aunque te deje caer
aunque te parta
en pedazos y añicos
te quiebre te rompa
con alevosía mata
luego dócilmente
con dulzura te levanta
te revive y fortalece
te da vida te da muerte.

Amor,guerrero inexplicable
por el morímos, sin el nos mata,
desde el nacimiento se ama
hasta el fin de la vida
incontrolable sentimiento
ave libre que en el alma anida.

MMM
Malu Mora
leer más   
15
12comentarios 80 lecturas versolibre karma: 108

La historia de una chica y un café

Por Riberpa



Capítulo 1 Génesis


No más de veinte minutos habrían pasado, se había ido tal vez para siempre, y ya empezaba a recordar que todo había empezado en ese increíble tres de agosto de hace cerca de dos años, el destino cruzó una delgada línea y en medio de mi incertidumbre apareciste; recuerdo que yo venía en malas condiciones precisamente porque no eran mis mejores días, las presiones y la soledad habían cobrado y afectado mi salud.


Realmente era incomodo sentirse en ese desequilibrio físico y emocional, fui sin más aliciente que cumplir un requisito más, recuerdo estar ahí sentado esperando sin sentido, al oír mí nombre gire con algo de desidia, pero inmediato mi rostro cambio, está viendo aquella persona que se accidentaba en mi vida y colisionaba frente a mis ojos, ahí estaba esa figura menuda, normal dirían muchos, pero cuando mire sus ojos algo me atrapó; sólo lo descubriría tiempo después.


Camine a su lado durante un corto trayecto las primeras palabras cruzadas fueron como un libreto poco profundas, diplomáticas, pero poco a poco me entró el afán de hablar, tal vez tome la iniciativa tratando de agradar por aquello de la primera impresión, buscando crear un lazo que desde el principio mi corazón sintió que se anudó en mí, el tiempo relativamente voló para mí, parece que hubiera desaparecido el resto de escenario.

Sería presumido pensar que tú correspondías desde esa primera cita sólo mi imaginación desbordada de emoción lo recreo, hacía rato que no me sonreía la vida y ese día tuve la suerte que uno no busca, sino que te encuentra. Aterrizado en mis recuerdos vi correr nuestra historia y esa primera conversación corrió dejando en mi la sensación de un querer más.

A veces nos pasa esa incómoda situación de tener sensaciones inexplicables, irte, pero desear volver tan pronto como se pueda, tal vez existen esas diosidencias que se colocan tú camino para hacerte menos pesado el viaje y empiezas a preguntarte qué enseñanza habrá detrás de estas experiencias a la que llegas cuando menos piensas y cuando tus velas se han ido apagando poco a poco.


Capítulo 2 Añoranzas.

Hoy me fui con esa sonrisa que esa “extraña” me regalo a mi otro extraño, esa delicadeza envuelta en una flor de mujer donde cada palabra que brotó me llevo a la tranquilidad, había olvidado que, si hay gente hermosa y que el empaque es engañoso, había luz en tus ojos y ahí me conecte pensando en que los próximos días fluyera en mi un ángel capaz de corresponder ante tantas dádivas que entregabas a borbotones.


Esos días anteriores a nuestro nuevo encuentro estuvieron plagados de recuerdos, de contar los días esperando retomar nuestra conversación y con la esperanza de seguir reconociendo en ti aquello que había tratado de buscar con algún desespero durante varios meses , en donde soñaba frecuentemente en disfrutar de una conversación y que esta fuera tan lenta como pudiera , alargando cada minuto y sintiéndome afortunado porque estarías ahí para recibir mi sonrisa, con una empatía perfecta y así aprovechar cada uno de esos espacios que me regalaras.


En esas noches pensaba como este sentimiento naciente e ilógico debería manifestarse y en mi mente se cruzaba varias opciones que iban desde unas señales de SOS desesperadas de que te fijaras en mi de manera perentoria hasta pasar desapercibido y solo dar ligeros toques de estas sensaciones que iban creciendo; la noche anterior a nuestro nuevo encuentro me sentía como aquella oruga queriendo convertirse en un abrir y cerrar de ojos en una mariposa amarilla en un mundo lleno de color , sin embargo decidí colocar pies en tierra y reconocer que si bien desde niño me habían vendido la imagen del amor a primera vista esta requería de algo más y lo iría comprendiendo en el camino que me esperaba.


Capítulo 3 Conociéndote


La mañana estaba fría, si bien llovía copiosamente podía ver la gente caminar rápidamente , doy un giro a mi pensamiento he intento imaginar que cada uno de ellos vive su mundo y está pensando en las horas por venir , en sus anhelos y metas de ese día; yo por mi parte venía con esa ansiedad que había tenido los días anteriores, con un solo objetivo confirmar si esa conexión primaria y básica que sentí era real o parte de mi imaginación, de nuevo volví a la realidad y seguía caminando , apresure el paso dando zancadas más grandes y volví a sentir frío en mis manos y ansiedad en mi corazón.


De un salto nominalmente entre al edificio me anuncie y espere con impaciencia el encuentro, por un momento me quede absorto y de nuevo reacciono cuando alzo mi mirada y la vi acercarse hacia a mí, como si me conociera de siempre me saludo con un gran don de gente, sin embargo siempre guardo la formalidad que ameritaba la situación, a pesar de ser la segunda vez que coincidíamos nos sentimos cómodos como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo , sentía una buena energía y esto era signos de un buen comienzo para seguir escribiendo letras en el libro en blanco que no había obsequiado el destino.


Hasta ahora me había referido a ella como esa figura menuda y realmente quiero guardar en mi memoria fotográfica tu rostro el cual contemplo de manera directa y en especial esos dos puntos de guía que son sus ojos , he de decir lo que primero vi fue una sonrisa permanente que uno no olvida, vas irradiando luz con una actitud que pocas veces uno ve, más qué describir lo físico de tu belleza admiro lo que inspiras , me llevas a soñar y no queda otro camino más que agradecer a la serendipia que me permitió conocerte, aquí y ahora estoy seguro que si fuera por tu sencillez dirías holas no crees que estas exagerando ? y yo simplemente tendría que decir que pude ver más allá de lo que vieron los demás.


A ratos quisiera describir todo lo que pasa en mi cabeza cada vez que se generan estos encuentros que he de reconocer se presentan por un tiempo limitado y que son de obligatorio cumplimiento pero que disfruto como si fueran libres y espontáneos, me llena el alma de fe, de un sí se puede y de creer que la vida vale la pena vivirlas gracias a la existencia de seres humanos que van regando enseñanzas como semillas con la esperanza de aportar a la vida de cualquiera de nosotros, hoy salgo convencido que sin importar este final ya dejaste huella en mí.


Capítulo 4 La despedida


Así fueron pasando esos sesenta y cinco días de cercanía en donde cada reunión se fue acrecentando sin explicación alguna un afecto inusual que me llevaba a sentirme pleno y a desear día tras día volverte a ver esos sesenta minutos en los cuales el reloj pareciera estar corriendo unos 100 metros planos, eran implacables y a pesar de que sentía que no era indiferente había una barrera implacable de superar; lo sabía y el tiempo se agotaba y no quería llegar a ese final que era tan seguro como la muerte.

Quisiera detallar cada uno de esos instantes vividos en este corto tiempo; donde las letras se darían un banquete ya que se plasmarían todos lo que nos fue sucediendo en donde en cada cita nos sentíamos más dependientes el uno del otro , cada vez conociéndonos más y estoy seguro que tanto tu como yo nos pasó algo que aún no tiene nombre pero que existió , y ahí me queda anclada ese siete de octubre donde se rompió ese cordón umbilical que nos ató durante 65 días, recuerdo salir algo melancólico mas no triste porque comprendía que había tenido suerte y que lo vivido había calado una gran huella que me impediría olvidarte.

Entendía que en ese momento había diferencias que no permitían una relación diferente a la que el destino nos brindó y que antes de manera valiente lo desafiamos y lo llevamos a un escalón más allá de lo permitido, así me fui con una posibilidad escasa de contacto, pero existía como al aire que exhalaba cada mañana posterior a nuestro adiós.

Estábamos cerrando ese primer año y luego de atragantarme con las ganas de escribirte decidí hacerlo de manera sencilla y empezamos otros ciclos de escritos sin vernos en donde te compartía mis escritos que nacieron de la inspiración surgida de los sentimientos hacia a ti, ahí nacieron poemas sentidos que leías y luego me dabas tu opinión donde me reafirmabas que era grato para ti leerme y me agradecías abrirte la puerta de mi vida.


Capítulo Final ser agradecido

Recuerdo que este medio escrito me trae gratos recuerdos contigo ya que siempre recibí una respuesta ; ahora lo sé con certeza el hecho de conocerte fue para mí muy importante disfrute de cada segundo y cada sorbo de este café retrasado en el tiempo y pospuesto por el destino , desde entonces solo pienso que la serendipia llegue a mí para atreverme a soñar contra lo que parece imposible.


Ayer nuevamente recorriste mis pensamientos como en tantos otros días en que te posesionas de mí y aquí estoy escribiendo estas líneas para evocarte y esperando poder robarte unos segundos y una sonrisa ; como diría Benedetti mi táctica y mi estrategia era mantener esa pequeña posibilidad de contacto viva a través del tiempo así fueron transcurriendo meses el cual después de muchos obstáculos se cristalizo una noche fría de aquel 7 de marzo.


Hoy soy consciente más que nunca de las limitaciones que tenemos, unas más que otras y que solo si Dios lo permite caerán, sin embargo, hoy no hay tristeza ni dolor; tengo el recuerdo de la más hermosa sonrisa obsequiada a mí por esos ojos que aun evoco y sabes que entiendo tu silencio y lo respeto, tu historia, tu pasado, pero si por una extraña razón quieres verme ahí estaré ya que siempre he tenido fe en ti.

La noche llega y tu recuerda reposara en mí y a partir de hoy en estas letras que quedaran como vestigio de aquel hombre que llego a destiempo a tu vida y que lo poco que compartió lo hizo de corazón y a plenitud conscientes de sus defectos, cierro los ojos lentamente y mañana será otro día

Esta historia continuará
leer más   
3
sin comentarios 33 lecturas relato karma: 39

Hoy te llore con el alma desconsolada

Hoy te llore con el alma desconsolada
con el dolor de mi niño interior que se ahoga en la tristeza
solo la luna llena es testigo del silencio
que ahora reina en mi casa.

Tenías una parte de mí
cada vez que tus ojos negros miraban
el tiempo no era un obstáculo para ti
nunca eso te importaba.

Nunca desaprovechaste la oportunidad para mostrar gratitud
cómo si recordaras aquel día de invierno que llegaste a nuestras vidas
con el frío que nunca se te quito
temeroso por un mundo hostil que no te amaba.

Dejaste de tener miedo
lo cambiaste por amor a la vida
nunca te importo que el día para mí
hubiera sido un día muy difícil.

Encontrabas el momento preciso para subir hasta aquel lugar
donde más fácil pudieras llamar la atención para recibir mis cariños
eras un especialista en ello, para luego correr a la recámara
donde te esperaba el calor de los brazos de mi hija amada.

Por eso será muy difícil tragar tu partida
te fuiste asustado
tan asustado
como cuando llegaste a nuestras vidas.

Te fuiste sin entender porqué morías
el porqué tu vida fue tan corta si apenas empezaba,
no quiero quedarme con el recuerdo de la tragedia injusta
tampoco quiero buscar culpables y sentenciar un veredicto amargo y oscuro.

Este mundo está lleno de rencores y maldiciones sin abrigo
prefiero creer que podemos seguir amando
a pesar de todos los pesares que hay en la vida
quiero creer que todos aquellos que me odian no cumplirán su propósito.

Quiero seguir creyendo que vale la pena
recordar todos los momentos buenos que nos entregaste
tu partida será un recuerdo muy difícil de superar
como una sola vuelta de hoja.

Siempre las ausencias que son queridas
te dejan un vacío que nunca se sustituye con nada
por eso una parte de mí se muere con tu partida
llena de dolor y tragedia y melancolía.

Muchos dirán que eras solo un pequeño gato gris
uno de tantos más gatos,
tal vez no estén equivocados
tu eras una parte muy importante de mi amada familia.

Ahora que ya no estás
dejas un vacío muy grande en la casa
tenías una parte de mí cada vez que tus ojos negros miraban
solo la luna llena es testigo fiel del silencio que reina en mi vida.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.

A mí pequeño chack.
17
14comentarios 166 lecturas versolibre karma: 99

Encuentros

Nos habíamos encontrado de casualidad, unos amigos en común de otros amigos, en fin. Siempre cuestioné esa posibilidad porque era como entregarle todo el crédito al azar y nosotros vamos moldeando nuestro día a día con un conjunto de decisiones que nos hacen llegar hasta donde nos encontramos hoy.

Ella era de rasgos más bien definidos: pelo medianamente corto y claro, ojos verdes y un estilo rock perfectamente combinado entre el color negro y las transparencias. Lo metálico, lo brillante en su justa medida. Lo casualmente arreglado por horas. Siempre sonriente. Siempre radiante. Piel perfecta con pecas, ojos delineados que resaltaban una expresión tímidamente desafiante. Sus manos lucían dos anillos: uno en el dedo anular y el otro en su pulgar.

Al principio todo estaba dentro de lo esperable: dos personas que se van conociendo, intiman sexualmente, se vuelven a ver. Intercambian historias, duermen juntos y empiezan a compartir la intimidad de los días de verano. Siempre la misma historia nunca los mismos besos.

Mientras ella se preparaba para irse a trabajar le dije que estaba fascinado aunque algo sorprendido por lo que había pasado hacía tan solo unos minutos. Que habíamos tenido un buen juego previo en todos nuestros encuentros, mucho más del que al yo había experimentado, pero que había sentido que ella quería algo más. Mi inseguridad se resumía en esa afirmación. Me dijo que el juego no debía ser previo. Que el juego era todo y que había que ir más allá del sexo. Me dio un beso agarrándose de mis cachetes y se fue. Su perfume siempre quedaba en la habitación, en las sábanas, incluso en mis camisas. Era algo frutal.

Para nuestro próximo encuentro yo no podía dejar de pensar en esa conversación y en su deseo que iba más allá del sexo. Mis interrogantes iban en aumento, pero ahí estábamos una vez más en el sillón, mirándonos inmóviles y esperando el momento justo para lanzarnos uno sobre el otro. Esa magia que se suspende en el aire, que se siente en la piel sin haber entrado en contacto físico.

Me tomó de la mano muy suavemente y me dijo guió hasta la habitación. Me pidió que me sacara toda la ropa y que no diga nada. Que me dejara llevar por ella. Intenté respirar profundo para calmarme pero mi respiración era muy agitada. Estábamos desnudos frente a frente. La luz de la calle atravesaba la cortina de plástico mal cerrada y daba justo en sus pezones dibujando una línea interminable de rectángulos iluminados. Me dijo que tenía que serenarme, respirar profundo y dejarme llevar entregándole mi cuerpo al cien por ciento.

Me hizo sentarme contra el respaldo de la cama, espalda derecha y piernas abiertas y extendidas sobre la cama. Ella se colocó justo delante de mí, bien pegada y con sus piernas también abiertas. El contacto de la piel suave y caliente era un estimulante explosivo. El ambiente que se había generado en la habitación, no tenía precedentes ni en los sueños más profundos. La energía que ella generaba venía desde todas partes. Ella estaba delante de mí, pero también estaba en mi mente, en mi respiración, en el espejo que era testigo desde una esquina. En la piel de mis manos, de mis muslos. De mi lengua seca por intentar respirar pausado con la boca abierta.

Le besé el cuello y largue una respiración profunda producto de la contemplación sin respirar. Empezó a relajarse y agarro mis dos manos. Recorrimos sus pechos grandes y macizos hasta su sexo, sus piernas y subiendo nuevamente por sus costillas. Ya conocía su piel, era perfecta y suave como el algodón pero ese día todo tenía un matiz diferente. Se llevo mis dedos a su boca y los chupo con fuerza para volver rápidamente a su exhibición privada de partes íntimas entregadas al placer que proporciona el otro con la celosa supervisión de uno mismo.

Ese día la conocí por completo. Ella necesitaba conectarse conmigo desde lo esencial del deseo compartido. Ella promulgaba ese encuentro más que nada. Su cuerpo lo pedía a gritos, sus ojos brillaban con la poca luz de la habitación. Su cuerpo se había transformado en una extensión del mío, y el mío, en una extensión de sus manos. No éramos nosotros los que estamos ahí, porque nuestros cuerpos jamás habían logrado ese estado de plena satisfacción.

Manos, piernas, lenguas y brazos se habían convertido en un mecanismo suizo de relojería que se mueve y avanza en perfecta sincronía generando un solo movimiento.

Quedamos tendidos sobre la cama uno junto al otro. Temblando y en silencio. Cada uno asimilando lo que había pasado, disfrutándolo, recuperando el aliento y haciendo un raconto rápido de todo ese momento de éxtasis.

Ella me enseño la importancia de conocernos desde lo más íntimo.Y aunque el cuerpo es algo finito con límites marcados, ella hacia que en todos los encuentros descubra algo nuevo de ella y de mi. De los dos. Juntos y por separado al mismo tiempo.

-Lo importante es cómo te hace sentir la otra persona más que el encuentro de dos cuerpos, me dijo mientras se vestía.

*PH. Pato Azpiri

*She. Florencia Couce
3
sin comentarios 30 lecturas relato karma: 39

Ahora soy

Yo ahora vivo distinto,
Una fue la que viste
Y otra la que enfrentaste.

mis alas se extendieron
me hice inmune al dolor,
me hice segura de mi,
y deje de sobrevivir por vivir.

Ahora ya no soy la misma,
ahora me quiero más a mi,
Ahora escribo mi propia historia,
y decido que quiero en mi memoria

Ya soy otra, y no culpo a nadie,
dejo de obsesionarme la perfección
hoy adoro mi imperfección.

Deje de buscar el amor,
espere hasta que el me encontró,
deje de creer en mariposas,
hasta las hice silenciosas.

Ya no cierro ante nadie los ojos,
ya no interpreto miradas,
Ahora me gustan las cosas claras,
y de frente para no dejar que pensaras.

Siempre me gustan las rosas,
y los poemas de amor,
vivo un presente sin clamor,
olvidando las penas dolorosas.

Ahora soy la que vive sin control,
la que invita a la emoción,
La que vive sin precedente,
Y disfruta su presente.

Las letras de mi alma.
10
7comentarios 81 lecturas versolibre karma: 102

He conocido la maldad

He conocido la maldad
hasta el mismísimo tuétano he sentido el odio y el rencor
de aquel que nunca recibió amor.

He sentido la rabia y el coraje
de una humanidad carente de misericordia y cariño
he padecido frío y hambre espiritual por los duros golpes
de seres que se alimentan del sufrimiento de otros
los cuales deberían ser protegidos.

He combatido la angustia y la desesperanza muchas veces
tantas que ya he perdido la cuenta de los duros reveses
me he quedado ciego y mudo por el dolor de ver destruido mi nido.

Pero nunca, ni una sola vez, ni un solo minuto
el sol a dejado de salir para mí y calentar mis suspiros
a pesar de todo y de todos los aullidos que calan el alma
el creador del universo nunca a dejado que mis ojos se cierren.

Sigo contemplando con valentía y dignidad la luz de una tenue mañana
sigo escuchando el canto de las aves y el silbido del viento en los árboles
mis días siguen siendo muchos días gloriosos.

Por medio de ti he conocido el amor y la dicha
la solidaridad y el cariño que no es de carne, sangre y hueso
he conocido el abrazo fraterno y desinteresado de un alma
y la sonrisa a vuelto a mi rostro todas y cada una de mis mañanas.

Me has enseñado que amar
es la mejor muestra que yo soy un ser amado
y que mi camino nunca será un camino en vano.

Me has enseñado que la semilla que siembras
siempre da fruto excelente
y que esa es la gran diferencia que marca
la esperanza que dejas en mi vida a dado frutos inmensos.

A veces pienso que el camino del justo no tiene sentido
pero veo la magnificencia de tus actos en mi propio destino
solo me resta seguir caminando sobre tus huellas trazadas.

Amar lo mal amado en este mundo
y recibir sin merecer una gran recompensa
un cariño y una amistad eterna
que no borrara el tiempo que emerja.

Gracias por ser la guía y protección de mi vida
Te quiero mi amigo
contigo a un lado
la vida es más plena.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
14
10comentarios 147 lecturas versolibre karma: 95

Confundido

Tengo tantas ganas de decirte que te amo,
que tu risa calma el dolor y el llanto,
que mi pecho late con todo su encanto
al oír la puerta cerrarse a tu paso.

Tengo tantas de ganas de reír de contigo,
de escuchar tu voz pronunciar mi nombre,
que mi mente en gris quede ante tus ojos
porque soy feliz.

Pero se acabó,
y no sé como decirlo.
No sé hacerlo de frente,
no sé hacerlo escribiendo,
no sé como,
no sé si quiero hacerlo.

Te amo y me molesta verte.
Te amo y me pone nervioso oírte.
Te amo y no quiero estar a tu lado.
Te amo y me molesta todo de vos.

Te amo, y tanto te amo que te odio
Odio tu voz, odio tus quejas, odio tu mirada
odio tu cuerpo, odio saber que estás durmiendo
respirando a mi lado si poder pararlo.

Me molesta todo, aunque te amo y
de verdad, no sé como seguir.
Tal vez si te vas, tal vez si me voy.
Pero a donde ir?

No sé a donde ir.
No quiero irme pero no espero seguir.
Sigo aunque no sé si quiero.
Quiero pero odio querer.
leer más   
5
2comentarios 29 lecturas versolibre karma: 72

Melancolía

a LH

Cuando la sal de la tierra, del mar, desaparezca
No habrá día ni noche, ni luz ni obscuridad.
Habrá reloj más ya no bailarán las horas
Suaves minuetos que traerán tu nombre,
Se quedará conmigo y ya no contendrá
Sílaba o letra para iluminarte.
No habrá memoria o anhelo de esperanza
Dulce que anuncie tu posible arribo

Un aquí y un ahora eterno y gris
Me robará la imagen de tu tez morena,
No habrá un asomo alegre en tu cabello
De brisa que le arranque la locura,
Con la que ríe libre en cada tarde.
No habrá el reflejo extraño taciturno,
Con que el ocaso besa tus mejillas.
Tus ojos no tendrán ese terrible y tierno

Destello que acaricie y colme mi mirada.
Tu parva silueta serrana y exquisita,
Femenina nutricia matriz de mi ilusión,
No será percibida en mis sentidos muertos.
Habitarán ese yermo los vacíos que dejas,
Cuando la sal de este mundo, de este mar,
De este desierto se pierda,
No habrá más Luz ni obscuridad.

Yo habitaré la nada y tú te habrás salvado,
Escaparás en silencio de este confín,
Apocalíptico sueño, implosionado,
A generar universos milenarios
Con tu sonrisa y tu aire de misterio,
Explotando otra vez en vida y en amor
Y nuevamente un Dios en otros mundos lejanos
Te invocará en el origen con estas palabras:
“FIAT LUX”, Supernova en botón.
leer más   
14
2comentarios 94 lecturas versolibre karma: 91

Besos de sapo

Quisiera volver a nacer sapo,
esperar el ósculo
fertilizante de alas,
de primaveras,
mirar el futuro a los ojos,
certeza de que el vacío
huirá a la ciénaga del pasado.

Beso de sapo sanador de princesas,
que huyen de sonrisas lúcidas,
buscando refugio en la noche trémula,
donde su boca libe el deseo
por el abismo, la necesidad
de saciarse con el légamo del arrebato.

Sanador de triunfadores
escondidos tras el artificio,
madriguera de recelos
por abrir sus entrañas,
descubrir las espumarajos
de obviedades.

Sapo de lo cierto, lo carnal,
tangible de los sentidos
amalgamados con sudor,
muro de esencia sin maquillaje,
fronteras, pasadizos ni atajos,
lo inevitable de escalar
como premio a la constancia.

Ofrendo besos de sapo
suturando la ficción,
abriendo escaparates, vidrieras ,
sin edulcorantes del dolor,
sangrar para sentir vida,
que el viento del albedrío
insufle emancipación
del desasosiego al error,
abriendo calles a los infinitos.

Amén
leer más   
12
17comentarios 87 lecturas versolibre karma: 105

Nada

Como este cielo plomizo,
tu corazón
mi confianza deshizo:
queda el gris de tu función.

Ya no recuerdo la estación,
pero largo ha sido el viaje,
torpe peregrinaje
desde mi voz clara
hasta el más sereno silencio.
Y, ahora, rozando las murallas de tu altar,
mis ojos enfangados
por una rémora de versos interrogantes,
al fin, pueden enmudecer
pues ya no tienen nada que decir.
Ya no hechizas mi expresión,
ni tu imagen voltea mis líneas
y mi boca no te pronuncia
baldía en lo desconocido.
No sé qué espera de mí el reloj
que me habla en horas ateridas,
asolando una eternidad
ignorante y humillada;
convirtiéndome en una extraña
que se tienta las aristas.

© Yolanda Gracia
leer más   
6
sin comentarios 57 lecturas versoclasico karma: 61

Carne para tu asador

Abyecto,
circunspecto,
incorrecto,
insurrecto,
recorro
el sinuoso
trayecto,
perfecto;
el grafo
de tu silueta.

Julieta,
pirueta,
voltereta,
me
agrieta,
rabieta,
cantaleta,
mi súplica
en la banqueta;
romántica
declaración
devota.

La bota,
la gota,
la sota,
me
azota,
la vida
rota
se agota;
esperando
tu regreso.

El peso,
el beso,
el rezo,
el hueso
para el
sabueso;
perro fiel
meneándote
la cola,
a la espera
de tu caricia.

Avaricia,
malicia,
tiricia,
sin
pudicia,
nequicia,
inmundicia;
tu sentir
ante este
mendigo,
de tu amor
pordiosero.

Aguacero,
mal agüero,
hechicero,
cenicero,
carnicero;
soy res
al matadero,
carne
para tu asador.




@AljndroPoetry
2018-feb-15
leer más   
19
28comentarios 120 lecturas versolibre karma: 111
« anterior1234550