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Caen las hojas...

Caen las hojas suspirando
en el otoño que llega,
y también con el crepúsculo
de la vida sin respuestas
y es que ausentes los murmullos
son las hojas las que dejan
los susurros malsonantes
y las palabras austeras,
así continúa el viaje
por caminos y por sendas
por estaciones sombrías
con veranos que se alejan,
en ellos quedan los días
y las noches tan serenas,
con la luna vigilante
de soñadores y estrellas...

Caen las hojas en los bosques
porque el otoño está en fiesta
desplegando fantasía,
en colores y bellezas,
y es un viaje, sin retorno,
de la etapa que se quema,
en la estación que ha pasado
del verano y de las fiestas,
atrás quedan ilusiones,
sentimientos y promesas,
que mezclados con caricias
alteraron nuestras venas,
aunque es cierto que la vida
continúa y sigue ciega
reclamando los latidos
del otoño que ahora empieza...

"...Caen las hojas de los árboles
y en el hombre se despierta,
la ilusión de amar la vida
y plasmarlo en los poemas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/06/18
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Mi esencia

Llevo más de un centenar de días en la sombra,
escribiendo a oscuras
huyendo de los fantasmas
con los que antes bailaba.

Con miedo a no ser capaz,
incluso temiendo no volver a ser real,
agazapada en mi cama
sintiéndome a salvo entre las sábanas.

Y es que sólo necesitaba eso, estar sola.

Antes mi cabeza estaba ordenaba,
mi cuerpo disfrutaba,
había encontrado el punto entre la noche y la mañana,
y en ese caos cósmico bailaba.

Pero llegó el inicio de una nueva etapa
llegó enero y algo en mi mente cambiaba,
los años pares sólo traen desgracias
y tenía un presentimiento que no se equivocaba.

Un clic pero a la inversa,
en vez de engranarse, mi mente se desordenaba
y ya nada funcionaba;
había perdido mi esencia.

El principal problema
era que no sabía si quería encontrarla
porque no sabia siquiera
por dónde empezar a buscarla.

Negocié con el infierno una tregua
quizás sólo necesitaba una pausa
tomar aire para volver a la guerra,
o al menos entender qué me pasaba.

Pero el precio era mi alma,
y no estaba dispuesta
a vaciarme para volver a sentir calma,
prefería quedarme donde estaba.

Sin embargo, me acostumbré a la inercia,
a ese no sentir nada
a quedarme atrapada en la tormenta
entre cenizas, acomodada.

Dejé de buscar la salida de emergencia,
empecé a llevarles la contraria
a todos los principios que guardaba
junto con aquellas cartas que nunca enviaba.

Decidí seguir navegando a la deriva
pensando que quizás encontrara
un salvavidas como por arte de magia,
alguien que me devolviera la calma.

A pesar de no haber vendido mi alma
seguía sintiéndome vacía
es decir, no sentía nada,
ya nada me hacía flotar como una madera en el mar.

Demasiado tiempo para pensar,
y algunas copas de más,
hicieron que todo se diera la vuelta
y entendí que si realmente me quería salvar
tenía que equilibrar mi balanza
en el punto exacto entre pensar y dejarme llevar,
mi cabeza lo sabía
pero mi cuerpo no podía más.

Sin embargo, me di cuenta
(y no era la primera vez que lo hacía)
de que nadie me iba a salvar
si de lo que huía no estaba fuera.

Cuando huyes de ti, nadie te puede encontrar.
Cuando no puedas más, tienes que parar.
"Cómo te van a entender si no te sabes explicar".
Pero no tienen que entenderte, a veces sólo un abrazo basta.

Al final todo volverá a ser, o así me suelo engañar.
La esencia cambia, como una llama
y no tiene por qué ser mala la nueva etapa
las piezas diferentes también encajan.
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6comentarios 74 lecturas prosapoetica karma: 102

¿Que es un Amigo?

¿QUÉ ES UN AMIGO?

¿Qué es un amigo?
un amigo o amiga
es aquel que esta allí cuando lo necesitas
cuando buscas una palabra de aliento
un consejo
un abrazo.

Un amigo es a veces tan o más importante que un familiar
no es fácil encontrar a un buen amigo o amiga
en el peregrinar de la vida
la amistad es algo tan maravilloso
tan especial
que es difícil de describir con unos versos
con unas líneas.

Hay amigos que están allí siempre que los necesitas
y hay quienes están pero no lo parece
hay amigos que están físicamente presentes
y otros que a la distancia son una voz de aliento
hay amigos en la poesía
en la vida
en las etapas diversas de la vida.

¿Qué es un amigo?
lo es todo
y más todavía.

Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Junio 2018
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2comentarios 79 lecturas versolibre karma: 83

Tiempo

Dedícame un minuto de tus labios,
sólo unas caricias de tu tiempo,
o préstame las horas sin agravios,
detén mi mundo, que pase todo lento.

Dame un intervalo de miradas
con tus ojos entornados por el viento,
quiero un lapso largo de pestañas
y sonrisas que me invadan el momento.

Sesiones intensivas a diario
con los gestos de tu rostro es lo que quiero,
etapas de mi vida con tus manos
apretándome la mía en un sueño.

Entrégame un segundo en dos mil plazos
del enredo de mis dedos en tu pelo,
épocas si quieres en abrazos,
o eras concentradas en un beso.
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10comentarios 98 lecturas versoclasico karma: 110

La vela del alma

La he visto sentada, todo el día, enfrente de una vela; hace frío.
- No puedo superar esta etapa- Le habla a la vela.

Ella intenta que no muera su flama, pero su cuerpo derretido insiste en asesinarla.
- Tal vez, ese es su destino – le digo en algún momento de esta fría noche, pero parece no escuchar.
-  Obstinada – Susurro
- Tal vez, ese sea su destino y lo único que podemos hacer es tratar de alargar su llama – responde al susurro, sin mirarme.

"Tal vez, por eso estamos juntos", pienso en decirle. Pienso que lo que dijo es la metaforización de toda la vida.

- Tal vez, por eso estamos juntos –me lee la mente – para tratar que nuestros cuerpos no nos asesine y que, al menos, por un momento más, nos recuerden
- Tan sólo un poco más – respondo mientras muere la flama y cobijo su espalda.
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7comentarios 75 lecturas prosapoetica karma: 106

¿ Y qué pero me pones ?

¿ Y qué pero me pones? (Un poema para mí y para
las mujeres hermosas que les acomode)
50 primaveras con el favor divino voy a cumplir...
No te asustes, no te voy a aburrir...

Desde que nací hasta los 10,,, carecí de cosas materiales,
pero una bici vieja, un patio, un árbol, que me dieron
cuerda para tener alegría e ingenio para
travesuras inventar.
Já, los x-box no lo pueden superar...
Amor, valores y principios inculcados, vivos hasta hoy,,,
pero una que otra inocente mentira creí,
como que la luna es de queso y
que si no te portas bien, el viejo del saco va a venir por ti...

De los 11 a los 20. Psicodelias mentales, preguntas sin respuestas,
amores platónicos, descubrimiento de las emociones sin origen
ni destino. Mi energía le daba vuelta al planeta el mismo día.
Uno que otro raspón y hasta sangre me salió,,,
pero nada mejor que un buen sistema de superación.
Mi madre diciéndome: "Te lo dije. A ver si con esta o quieres más
para que aprendas la lección"

De los 21 a los 30. Uff ¡¡ El mundo a mis pies. Vivir la más hermosa experiencia,
de un hijo criar y encaminar por el camino iluminado de amor, respeto y educación.
Con un dedo decía: "Esto sí, esto no". "Esto acá, esto allá"
La pasión a flor de piel. Amar a morir, probando también los sinsabores de la desilusión...

De los 31 a los 40. El mejor maestro de la vida: "Experiencia" me empezó a hacer,
hasta el día de hoy, la mejor de sus compañías.
Empezar a cosechar los frutos de mi campo.
Con los colores de las acciones con sus consecuencias, buenas y malas,
aprendiendo a torearlas. Disfrutando intensamente un buen amor,
como aquel buen vino,,, que te deja un agradable sabor...

De los 41 a los 50. La Experiencia hizo la mejor de sus obras.
Con los pies bien plantados en la tierra, aprendí a perder y a tener...
a soltar y a tomar...Guerrear una guerra donde la batalla perdí.
Un huracán que hizo y deshizo, que hasta mis huesos se quiso llevar,
pero ni aún en el suelo mi alma no se pudo robar...
Aún hoy, el añejo del vino, en mi paladar permanece, hasta que amanece....

A mis hoy 50... ¿Qué pero me pones? Tengo la acumulación de todas
las experiencias de cada etapa de mi vida, solo las positivas,
las malas, las eché al más grande de los invertederos.
Convirtiéndome en lo que soy ahora.
Una mujer fuerte, que sigue blandeando mi espada para lo que venga.
Con la cara frente al sol, dejándome iluminar por la conciencia, la sabiduría y la nobleza.
Sintiéndome inmensamente agradecida... y la vida me pregunta :
¿ Y qué pero me pones? y yo le respondo : "Dame otros 50 y te contestaré "

Letizia Salceda,,,
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8comentarios 78 lecturas versolibre karma: 110

Esa etapa de la vida

Estoy en esa etapa
de la vida,
que casi nada me importa,

Ando a mi manera,
vivo desparramada,
no creo ya en gangas,
ni dientes de alhajas,
ni en ratoncito Pérez
que roban la almohada.
No creo ya, en calabazas
descalabazadas,
ni en conejos de chistera,
ni creo en amores
de pan y cebolla,
ni en princesas emperifolladas.

En esta etapa de mi vida,
la lluvia, me resbala.
Estoy, en esa etapa,
que sonríes a la vida
sin motivo aparente,
sin importarte nada.

Ando, en esa etapa,
que te ilusionas
con una flor,
con una cerveza compartida,
con el vuelo
de dientes de dragón,
con un silbido de viento,
con una mirada de mundo,
con una sonrisa de cielo,
y me rio a carcajadas,
y me rio de mi sombra,
y bailo sin máscaras,
sin tapujos,
liberando energía,
sin miedos,
sin nada.

Estoy en esa etapa,
que no doy explicaciones
porque a nadie le importa.

No creo en estrellas
de deseos fugaces,
pero aún sigo volando
con escobas estelares,
sin libros de instrucciones
y sin equipaje.

Ya, no busco impresionar,
ni ser impresionante,
ahora priorizo aquellas cosas
que desapercibidas
se aparcaron antes,
ya, no me decepciona nada,
porque la nada,
ya se fue de viaje.

Angeles Torres
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Lugar de siempre

Tengo 18 años, no se muy bien aún como funciona la vida, he vivido situaciones duras, pero no mas allá de los problemas de un adolescente. Desde que era pequeño he tenido una pandilla de amigos, siempre habíamos estado muy unidos, con los años esos lazos se han ido rompiendo y cada uno a seguido su camino. Nos juntábamos todos en el lugar de siempre, aquel parque de la esquina, que tiene más historias nuestra que las que nosotros somos capaces de recordar. Antes ocupábamos dos bancos enteros, ahora sería un milagro coincidir mas de tres personas en ese banco. Hoy en día aún cuando voy a clase y paso por ese parque, nuestro parque, me quedo mirándolo y siempre se me viene un recuerdo a la cabeza capaz de sacarme una sonrisa. Es triste dejar una etapa atrás y más si esa etapa que dejas atrás conlleva dejar a los que una vez fueron tu familia, ojala pudiera volver a vivir un día de esos en los que solo habían risas y hablamos de un poco de todo, pero sobre todo de mucho de nada, en nuestro lugar de siempre. Peter pan tenía razón, aveces hay que quedarse como un niño para seguir disfrutando. Nunca dejes al niño que llevas dentro, es lo único que te puedo aconsejar y saber que no me voy a equivocar.
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2comentarios 36 lecturas relato karma: 40

Introducción

Llegó el día del inicio de estos años,
En donde me pertenezco al hecho de no pertenecerme
A recordar quien no soy y quien no fui,
De poder ver al actor de los actores.

Si, me han despedido del trabajo que tenía,
Comienza una nueva etapa en mi vida,
En donde no hago otra cosa más que hallarme,
En donde encuentro el camino a sanarme.

Entro de nuevo a visitar los antiguos espacios
En el que se aloja un intento natural del verso,
Hojas en polvo que fueron llenadas de lágrimas,
Injusticias y también en estado de víctima.

Una víctima de mi mismo,
Una habitación llena de cárceles
Prejuicios y hábitos repetidos…

Hoy, que me habito,
No dejo escapar una gota de energía,
– ¿Será acaso por el reflejo de una tela de agonía del victima? –
Estoy al tanto de llenar los almacenes del cuerpo,
Que estén todos en sintonía,

Al merecer la simpatía de quien escribe,
Me gano una habitación de paz,
En donde hago las paces,
En donde el ego y el alma se abrazan,
Se aman.

En esos hallazgos,
Veo un hombre que al perder el tiempo,
Se encuentra con los miedos,
Casi entrando al boicoteo,
Pero hoy sabe cómo salir del enlace del lamento,
Para hacer y terminar ese viento.

Hoy, que me sigo,
El actor anterior
Se vuelve un niño
Que rara vez alimento,
Solo lo llevo de la mano
Para que no se muera con el tiempo,
¡Pero aquí está!, no lo atormento.

Lo veo como niño,
Porque a ratos me pregunta cuanto falta,
Sobre cuánto merecemos,
Cosas de la vieja escuela,
Yo lo miro,
Sonrío y le digo
Que ocurrirá en algún momento.

Necesito alas,
Pero tengo el tiempo,
La pérdida del deseo,
Porque ya hago las palabras de concreto,
También uno que otro equilibrio del terreno,
Pero toco mi espalda que me recuerda la suerte de haber nacido ave,
Intenté ser un ser que tiene la percepción del límite de su mente.

Cordialmente me sitúo en una esquina,
Abrazo a mis amigos demonios,
Ángeles de cualquier religión,
Para que al término de jornada puedo dormir
Con la mente callada,
Siempre que nos desprendamos de la cesantía
Me recito una de mis viejas poesías:
Volviendo al caso,
Más ligero,
Vuelvo al templo.
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Haiku de los 60

Las flores caen,
las canas ya florecen.
Nueva etapa.
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Haciendo repaso

Repaso, paso a paso,
el ir y venir del tiempo
de esta, mi vida.

Repaso y no me paso si te digo
que aún no hice nada
de aquello que pretendí para mí.

Repaso y me paso cuando digo
que tengo las fuerzas bajo pies,
que me duele lo que no fue.

Repaso, con el paso firme
de la convencida intención
de que algo tiene que cambiar.

Repaso y doy un paso
para empezar un nuevo
ciclo de etapa de vida.

Repaso, y aquí desfaso
cuando aseguro que ya
nada será lo mismo.

Y repasando este repaso a mi vida,
creo que ni me pasé,
ni hice un juicio escaso.

Hortensia Márquez


Repasando "Repaso"

Imagen: de la película "Magical Girl"
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Quisiera escribirte...

Quisiera escribirte para saber de ti.
Quisiera hablarte para contarte mis cosas.
Quisiera que hubiera esa comunicación,
entre nosotros, que hubo en un tiempo,
y que siguiéramos viéndonos de tarde en tarde
y saludándonos como amigos,
tomar un café y sonreír,
intercambiar unas bromas,
como personas que se quieren,
aunque tenga que confesarme
que me duele muchísimo tu ausencia
y todavía más tu silencio,
ya que no sé si soy culpable del mismo
o si simplemente te has aburrido del otoño
y del invierno subyacente en mi persona.

Pero si quieres, y respetando tu silencio,
me gustaría escribirte,
hablarte con mis "palabras",
con mis letras, con mis versos
y desnudar mi alma para ti,
como tantas veces hice, quizás,
sin que te dieras cuenta.

De todas formas soy consciente
de que tienes tu propia vida,
tu camino juvenil y soñador,
tus sueños, incluso, tan variados
y reales,
tan auténticos y sencillos,
y por eso no quisiera romper
esa magia que rodea tu persona.

Antes creí verte pasar y te saludé,
pero no respondiste.
Quizás me equivoqué y no eras tú.
Quizás las legañas de mis ojos
confundieron tu persona con una ilusión,
con un sueño y un deseo de hace años,
y si es así pido disculpas a la persona
que equivocadamente saludé
ya que no era para ella ese saludo,
sino para ti.

Un día pensé que era la hora
de hacer un alto en el camino,
de parar y dejar descansar
a un corazón atormentado
por los sueños y los celos;
de recuperar fuerzas,
tomar un trago de agua
en la fuente fresca de la vida
y reanudar la marcha,
convenientemente renovado,
para afrontar la última etapa
de un otoño, que termina,
y un invierno que se acerca
y en el que empiezo a caminar,
sin darme cuenta.

Quizás por esto mismo
la nostalgia se apodera y me abraza,
me hacer recordar y querer imposibles,
abrir puertas cerradas,
mirar pupilas perdidas,
buscar sonrisas apagadas
y voces mudas, que solamente
quedan ya como rescoldos en mi alma,
de un pasado que se escapa
lentamente de mis ojos
y que, muchas veces, no sé
si fue verdad o fruto de la imaginación
y necesidad de un corazón atormentado
y precisado de cariño.

Pero, a pesar de todo, es cierto,
lo confieso, me gustaría escribirte,
me gustaría hablarte, saber de ti,
intercambiar esas "mariposas"
tan nuestras,
tan charlatanas,
tan pizpiretas,
tan canijas,
que solo con mirarlas ya se alegra el alma
y los días parecen tener vida propia
y hasta la sangre circula con otro tono
musical por las venas,
y los sentimientos se ensanchan y estiran
en la búsqueda de aquel eco del pasado,
intentando traerlo aquí, ahora,
a este instante, a este momento,
a tu lado y a tus ojos,
aunque sea una utopía irrealizable.

Rafael Sánchez Ortega ©
25/01/18
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2comentarios 110 lecturas prosapoetica karma: 85

Novedades

Nueva etapa.

Algunos errores;

norma en casa.

Mil motivaciones.

youtu.be/G-SRaZZo0m4
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120 km/h

Desee tener lo que el mundo me pedía,
hoy vagabundo de mí surco otras etapas,
soñé con imaginar donde me perdería
mientras tú con tu cuerpo me tapabas.

Mi mundo interior está a salvo bajo tus mantas,
aun cuando no subía las persianas pasaban los días
y las noches a los peligros sucumbían,
lucharemos contra lo que haga falta.

Hoy sólo quiero ponerle a la muerte trampas
para que caiga como yo caí en la melancolía
con unos ojos desolados como ante las largas

luces de un coche a 120 km/h en la autovía
que imparable contra la vida empuja y carga
como si al no sentir nada hiciera que no existía.
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sin comentarios 97 lecturas versoclasico karma: 88

Conceptos de la palabra "amor"

A veces, me pregunto cuál es la definición de amor. Es más,incluso si se podría definir con palabras. Es algo tan abstracto. Siempre he pensado que de millones de personas y tán distintas a uno mismo,es muy difícil que acabes encajando con una sola persona, complentarse con esta y que encaje todo a la perfección.Tampoco hace falta buscarla.Simplemente acaba viniendo sóla.

De pequeña,sentía repulsión cuando veía a dos personas besarse. No entendía por qué lo hacían. A qué se debía esa necesidad.

Hoy,me doy cuenta que el amor es un campo sin límites y no todo es precisamente de color rosa. También duele. Duele el engaño,el querer a alguien que no te corresponde,el necesitar más,la desconfianza,las infidelidades...

También existe el amor a distancia que,aunque no lo parezca y mucha gente lo vea absurdo,existe. Es sorprendente esa sensación de acordarse de una persona y tenerla presente la mayoría del tiempo cuando no la ves o no la has visto nunca. Y también es triste. El amor no es cuestión de kilómetros ni de edades. Sino de sentimientos.

Desde el primer momento que se empieza a sentir en la vida por alguien, se suele pensar que es lo máximo,que quieres con locura a esa persona. Todo es un drama. Aún recuerdo cuándo tenía 11 años lo loquísima que estaba por un chico. Creía que nadie quería como yo. Que no se podía llegar a querer más. Pero en realidad no es así. A medida que pasa el tiempo,se va dejando atrás ciertas etapas de la vida, se conocen a personas capaces de despertar sentimientos más fuertes que la anterior.

Hasta que ya no hay más personas. Tarde o temprano te acabas quedando con una después de un error tras otro. Y te sientes bién ahí. Es ese momento en el que recapacitas y frenas. Cuando dejas en el pasado a todas esa gente por la que tanto has sentido para limitarte a sentir por una misma persona todos los días y sientes que ahí está tu lugar. Que no necesitas a ninguna más.Pero no sólo eso. Cada día que pasa,todo va en aumento.Los sentimientos,las emociones...Todo se intensifica. Ahí es cuando te das cuenta que,todo lo anterior se ha quedado pequeño y que dia tras dia,acaban rompiéndose tus esquemas al no saber dónde está el límite. Muchas veces me pregunto hasta qué punto se puede llegar sentir por alguien.Porque al echar la vista atrás,todo se acaba quedando corto.

Es increible cómo sin darte cuenta empiezas a querer. Así de la nada. Es bonito aprender del amor.Percatarse de sentimientos que suman y que nunca han aparecido antes en tí al ver a una sola persona.

Ahora,me río cuando de pequeña pensaba que era una tontería darse un beso y querer.
No me considero una experta en esto pero tampoco hay que serlo para saber que no todo es eso. También es demostrar.
Al final,te acabas quedando con esas llamadas telofónicas interminables,con ese detalle que te regalaron inspirado en tí,
con las tardes en el sofá viendo películas juntos,con esa visita inesperada cuando te encontrabas mal,con los abrazos porque sí,con los besos porque sí.
Son razones para quedarse.

Aunque también hay gente que quiere con su coraza y que por alguna razón se cierran en ellas mismas y le cuestan compartir cariño con otra persona. Y no por eso ya no es amor.
También cuentan los "avísame cuando llegues",los "hoy me he acordado de tí",los "me espero despierto a que llegues"..
Detalles que marcan la diferencia.

Cualquier persona que diga que sabe de esto miente.En el mundo del amor no hay límites.
Y, a pesar de que esa persona nunca rompa la coraza,no te quieran como es debido,ese amor no sea correspondido o estés a miles de kilómetros de tu verdadero amor, nadie es imprescindible. Es más, aunque esté a tu lado el amor de tu vida,tu media naranja que te complementa y te quiere con locura, tu refugio en persona..La vida sigue.

Con ellos.
Sin ellos.
Conmigo.
Sin mi.
Contigo.
Sin ti.
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Reminiscencia de invierno (parte VI)

En el check-in asistido por computador del aeropuerto, Solomon se siente como pez en el agua. Para Salvatore sin embargo, es como un proceso sin alma, extraña los tiempos en que una señorita amable le atendía en un mostrador; en esto él es todavía chapado a la antigua. El vuelo a Monterrey no toma más de noventa minutos (la última década de avances aeronáuticos no ha pasado en vano). Solomon está tan desvelado luego de una intensa madrugada conquistando reinos en Dota 9, se queda dormido de inmediato y ronca durante todo el camino. Salvatore, también está trasnochado pero no concilia el sueño en su asiento, de hecho nunca ha podido dormir en un avión, incluso cuando viajó a Alemania. Ha sido y sigue asediado por la incertidumbre. ¿Qué encontrará en Monterrey?

Salvatore había investigado ya que esa tarde tenían una presentación comercial (para incentivar las ventas) en el edificio de Remembrance. Mientras tanto, se hospedan en el Holiday Inn Monterrey Valle. Solomon continúa durmiendo el resto de la mañana, hasta pone el rótulo de "no molestar" en su puerta. Salvatore se recuesta, pero sigue pensando en el incidente de su pasaporte extraviado y esa hoja fantasma, digitalizada en la nube, con un sello de Monterrey. Piensa en Alessandra, en sus besos, en su cuello; y por un instante, vuelve a sentir en sus labios, el oasis de su ombligo y ese recorrido por los delicados trazos de sus piernas y por la alucinante curva de su derriere. Su paladar se endulza ante la evocación del sabor de sus pezones. Recuerda sus ojos, esos profundos ojos café oscuro donde él podría perderse el resto de su vida. “¿Qué estará haciendo esa mañana de sábado?” es una pregunta que ronda su mente mientras se queda dormido, aunque no más de media hora.

Solomon y Salvatore tienen un hambre voraz al mediodía. No desayunaron nada en el avión. Bajan al restaurante del hotel y se comen una buena cantidad de tacos al pastor bien enchilados. A Salvatore se le da bien el picante en la comida, Solomon en cambio tiene la cara enrojecida, una lágrima sale por su ojo izquierdo y en su lengua, hay un incendio que tres cervezas corona no son capaces de apagar. ─No bebas más por favor, te necesito sobrio en la presentación ─le dice Salvatore─ creo que hay secretos oscuros en la tecnología que usa esta corporación, seguro que tu agudeza de hacker ha de captar algo que yo jamás podría ver ─Un vaso de agua con hielo, urgente ─le grita Solomon a un mesero que va pasando cerca.

Un taxi verde los lleva velozmente a su destino. Un edificio de unos siete pisos a pocos kilómetros de la zona industrial de Monterrey del parque Fundidora. El taxi es un sedan Nissan que se les antoja pequeño, pero es un auto del año y de verdad se siente como nuevo. El conductor responde un par de llamadas con su auricular bluetooth durante el viaje y no deja de decir cosas como: “güey haz esto”, “¡no seas güey!”, “¿qué te dijo ese güey de mí?”, “te dije que no volvieras a ver a ese güey”. Parece que todo su vocabulario gira alrededor de esa palabra “güey”. Solomon tiene amigos Mexicanos pero no había escuchado que usaran tanto esa muleta al hablar. Entre llamada y llamada les habla de lo que él considera atracciones turísticas en el camino. A Solomon solo le llama la atención lo caprichosa forma del cerro de La Silla, Salvatore está absorto en sus preocupaciones, realmente no ha puesto atención a nada.

El edificio de Remembrance es totalmente asimétrico en todos los sentidos, tiene dos caras revestidas por completo de vidrio que asemeja espejos que reflejan todo a su alrededor. Una cara totalmente tapizada de ladrillos de un café quemado y otra cara que parece un inmenso césped vertical. Una de las caras de espejo, a ratos, según la intensidad de luz, parece esbozar la silueta de una neurona. Allí los reciben anfitrionas sumamente amables y atractivas. En un salón de conferencias les dan una presentación general de los servicios de la corporación en una pantalla que es literalmente de 360º. Una de las anfitrionas toma un grupo (Salvatore incluido) y los lleva a un recorrido por todas las instalaciones del edificio. Las áreas tecnológicamente impresionantes son las que principalmente se muestran, nadie quiere ver las oficinas de contabilidad o de recursos humanos. Otra anfitriona toma otro grupo, donde va Solomon. Los recorridos pretenden mostrar las mismas áreas, pero en orden distinto, en grupos pequeños es más fácil apreciar, comentar, preguntar y responder inquietudes. En noventa minutos concluye todo. Cerca del 20% de los asistentes terminan comprando paquetes de servicio.

Temprano esa noche, Solomon y Salvatore se van a cenar a un lujoso restaurante en el centro de Monterrey. “Allí sirven un cabrito de primera” les dijo el encargado del mostrador del hotel antes de salir. Salvatore sabe que tiene que consentir a Solomon un poquito, que le está pidiendo demasiado, considerando que ni siquiera son amigos y hasta hace muy poco, ni se caían bien. En el restaurante, precisamente piden cabrito para cenar acompañado por unas cuantas cervezas corona. La cena en verdad es deliciosa. ─ ¿Tú en verdad crees ese cuento de que lo que te venden son vacaciones inolvidables? ─dice Salvatore antes de darle una mordida a un taco de cabrito─ Esa tecnología de nanobots capaces de implantar breves instantes memorables de unas vacaciones, es totalmente viable en estos días ─le responde Solomon con la boca llena de cabrito y un poco de la salsa escurriéndole por la comisura de los labios, manchando su roja barba─ Si lo piensas bien, cuando uno recuerda unas vacaciones de unos 5 años atrás, todo lo que queda son unas cuantas instantáneas en la mente de los mejores momentos, casi no tienes diálogos, ni escenas muy elaboradas de lo acontecido ─le sigue diciendo antes de beberse media botellita de corona en breves sorbos ─eso, considerando unas vacaciones promedio, claro está; porque si en esas vacaciones te arrodillaste ante tu novia para pedirla en matrimonio, esa es otra historia; implantar algo así lo veo difícil ─Tú eres el experto en tecnología y ciertamente lo que dices me hace sentido, pero ¿qué piensas del otro tipo de servicios? lo de borrarte momentos y hasta épocas dolorosas de tu vida ─Mira Salvatore, si te soy honesto, yo no creo en eso del alma, el espiritu o de chamanes que escupen demonios en calzoncillos; pero si te puedo decir que los sentimientos y las emociones profundas parecen guardarse en algún lugar más allá de las neuronas y sus interacciones químicas o eléctricas, hay un misterio en eso ─responde Solomon mientras limpia su plato usando pedazos de tortilla con los que recoge los últimos residuos de salsa y carne ─esta carne y esta salsa de verdad son cosa aparte, qué comida tan deliciosa ─no puede Solomon evitar hacer ese paréntesis en la charla─ entonces, pienso yo, qué es viable borrarte los recuerdos, pero en tu esencia ha de permanecer algo de esa etapa de tu vida, algo de las personas y de los sentimientos y emociones que te han borrado ─concluye Solomon─ Necesito averiguar si contraté servicios de esta empresa con anterioridad ─ le dice Salvatore y le cuenta toda la historia del pasaporte perdido y la hoja digitalizada con sello de Monterrey y las extrañas cosas que le han ocurrido al estar con Alessandra, esa sensación de conocerla de antes, de amarla de antes inclusive. Solomon le cuenta que durante el recorrido que le dieron a él, con excusa de ir al baño se escabulló hacia su centro de cómputo y sabe bien en donde es que deben resguardar las copias de respaldo de los expedientes de los clientes. Le asegura que esa misma noche regresa a ese edificio con una identidad falsa de técnico externo de mantenimiento de los servidores y va a obtener su expediente. Le ruega Salvatore que obtenga el expediente de Alessandra también.

Esa noche, Solomon llega a la garita de seguridad de Remembrance y presenta una tarjeta de acceso de la empresa que les da servicio técnico a los servidores de cómputo. Solo él sabe cómo ha podido averiguar el nombre de la empresa, falsificar una tarjeta de acceso e introducir un registro de autorización en la bitácora de visitas programadas en el sistema de seguridad de Remembrance (cosas de hackers, eso es seguro). Dentro de las instalaciones se mueve con una naturalidad escalofriante. Va y viene por los pasillos de los servidores. Revisa una cosa y la otra. Asegura cables conectados. Hace chequeos a los routers, etc. Y asegurándose de estar en un punto ciego ante las tantas cámaras de seguridad, inserta una memoria USB, con un software especial que rastreará los archivos del historial de Salvatore y Alessandra. Deja la memoria conectada y se va por allí a fingir que hace más chequeos de rutina. En menos de treinta minutos concluye todo. Retira la memoria, se asegura que tenga una carpeta de Salvatore y otra de Alessandra. Y se retira de las instalaciones tan naturalmente como llegó. Uno imaginaría que estas cosas conllevan un gran riesgo y que la posibilidad de que lo descubran es sumamente alta. Pero el que sabe, sabe. Y por lo visto, Solomon, sí que sabe de estas cosas. De regreso en su hotel inserta la USB en su notebook y hace una llamada: ─ ¿Salvatore? ¡Lo tengo! Me vas a quedar a deber una muy grande con esto compañero ─ ¿De verdad? ¿No te han descubierto ni nada? Disculpa, pero honestamente nunca pensé que todo ese alarde de tus dotes de hacker iba en serio. Te debo una muy grande de por vida, tenlo por seguro amigo ─ Solomon le continúa contando algunos pormenores de su visita a la corporación y de como obtuvo las dichosas carpetas. Le cuenta que todos los archivos están fuertemente encriptados. Pero que no se preocupe, que va a diseminar (sin riesgo de que alguien más vea el contenido) la tarea de decodificación ante una red de usuarios que permiten acceso a sus computadores mientras ellos duermen, para distribuir tareas que requieren alto volumen de procesamiento y aún entre otros usuarios conectados a redes de juegos de video que no han dado su consentimiento, pero igual, existen pasadizos para lograr que cooperen. “Total, no se les hace ningún daño” le dice también. Solomon se queda dormido monitoreando el avance de la tarea que ha diseminado.

A la mañana siguiente piden el desayuno en la habitación de Salvatore. Solomon se reúne con él allí para ver los archivos en cuestión. Entre varios papeles legales y formularios se encuentra también una amplia variedad de videos. En ellos se documenta a detalle las razones por las cuales Alessandra y Salvatore, primero en pareja y luego en solitario, declaran en su propia voz la justificación y la amplia liberación de responsabilidades hacia Remembrance. En uno de los videos, Alessandra, ahogada en llanto, confiesa lo infeliz que ha llegado a ser con Salvatore, la escasa atención que éste le presta, lo evasivo que se ha vuelto, su frialdad e indiferencia, abundando en anécdotas al respecto. En otro video, Salvatore, con la voz entrecortada, como con un nudo en la garganta confiesa lo posesiva que Alessandra se ha vuelto, lo insistente y controladora que es. Que le pide justificación, minuto a minuto de sus horas en la calle, que espía constantemente toda su actividad en las redes (la cual es tan reducida de todos modos) y todas las apps de su móvil. Y detalla los ataques de histeria de ella, muchos de los cuales han desencadenado en violencia física, quizás superficial en su mayoría, pero con tendencias a empeorar al punto de creer él, que su vida podría correr peligro en algún momento crítico y trágico que aún no se da; pero que no descarta del todo. Entre formularios, contratos y videos queda muy claro que ambos, por voluntad propia, y en pleno uso de sus facultades mentales, han autorizado a Remembrance a borrar de sus vidas todo rastro de que alguna vez fueron pareja y estuvieron enamorados. Lo cual incluye visitar y persuadir por todos los medios a los familiares, amigos y conocidos de ambos, eliminar todo objeto físico y actividades en las redes, y borrar de su cerebro los principales enlaces que activan tales recuerdos, usando la patentada tecnología de nanobots de Remembrance. Salvatore está en shock ante tales videos. A Solomon le parece que todo es muy viable, tecnológica y logísticamente hablando, su pragmatismo se antepone a cualquier emoción que quisiera aflorar al respecto, pero no hay mayor riesgo de emociones; a decir verdad, su personalidad parece estar marcada por una gran falta de empatía. ─Insisto en lo que te dije ayer ─rompe el silencio de quince minutos en que ambos han quedado luego de ver el último video─ si los sentimientos en verdad fueron muy profundos, rastro de ellos debe quedar en algún otro lugar, más allá de la red neuronal de la memoria, y acuérdate que no hablo de infantiles misticismos de ningún tipo─. Luego del desayuno, abandonan Monterrey sin decir más. El silencio reina entre ellos durante el viaje en taxi hacia el aeropuerto y durante el viaje de regreso a casa. Esa noche, sin embargo, Salvatore recibe llamada de Solomon. ─ ¡No vas a creer lo que he descubierto! ─ y Solomon prosigue contándole que en ambas carpetas había unos archivos que parecían basura, residuos de alguna eliminación de archivos, o una especie de archivos temporales incompletos ya inservibles, pero que despertó su curiosidad, alguno que otro patrón que vio en ellos. Más impresionante fue que ninguno de sus medios convencionales para decodificar archivos le había sido útil. Estos tenían algún mecanismo de codificación cuántica con una llave de encriptación tan larga, que le llevaría muchas vidas humanas a la espera de incontables servidores de alta potencia de computación de la época para lograr descifrarlos. Pero que, siendo el reto tan mayúsculo, él no había de quedarse quieto hasta hackearlos, costara lo que costara, aunque su contenido fuera inservible al final. De modo que haciendo acopio de todas sus habilidades tecnológicas y hasta de las que no, pudo acceder a la ultra nube cuántica experimental en el proyecto de aceleración de partículas que hace un par de años arrancó Japón en combinación con la China y algunos países árabes en algún lugar aún secreto de Oceanía. Y luego de un par de horas de batalla campal para derribar sus múltiples sistemas de seguridad de un orden avanzadísimo, logró acceder y descifrar los archivos en cuestión de unos noventa minutos. ─Ya tengo los archivos y he visto su contenido. No tienes idea de la relevancia de ellos para tu caso. Ese contenido lo cambia todo radicalmente. No debo decirte nada más por teléfono. ¡Ven a mi casa cuánto antes! ─Salvatore no responde nada, pero no se lo piensa dos veces. Se pone unos jeans, un suéter y un abrigo, toma las llaves de su automóvil y agarra camino a casa de Solomon. Son las 11:55 de la noche de un domingo de invierno especialmente gélido, la realidad misma parece congelarse y hacerse añicos ante los ojos de Salvatore mientras conduce rumbo a casa de Solomon.


(continuará…)


AljndroPoetry
2018-ene-1
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Ha días ya

Vienen a poner otro sueño,
tenían preparados monumentos
de todos los innombrables
Con embargo de las masas
vienen a pedir perdón al pueblo
en nombre del Estado

Cada cual que se adueñe de sus palabras,
el país es una etapa,
un ciclo para el final
Si hubieran sido otros
ni en nombre del Estado
seríamos nosotros

Bajan los cuadros,
con embargo de las masas
suben de nuevo
Debería ser obligatorio, religioso
en la formación militar,
en la educación policial

Leer Santoro, escuchar Víctor Jara,
en un tambor de grasa relleno con cemento
memorizar Francisco Urondo
Sin tantas reglas para el subterfugio
Sin tantas distancias a las partes
Como los consejos de Vargas

Zíngaro con gafas patas de sol
Enfoques múltiples para un mismo enfoque
con la cultura toda en una estatuilla
Para ganar paz y premios sin querer,
taller documental de alambres:
escribir y correr, después del poema
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Lantana

Lantana es la flor rejuvenecida
Que se deslumbra frente al rio
Ese espejo ante su cuerpo cavío
Benditos tiempos tal flor ávida

El primor con que se.desvestía
La dulzura como.conquistaba
Paso a ser mito que aborría
Mas el rocío que cargaba

Las etapas de ser duraderas
Se pueden trastornar,ser pungentes
En camino sollozo consiente
No aceptar lo que uno no quiera

Enfrentó la naturaleza entumecid0
Su resignación ante aquel desvío
Destallò su olor bravío
Reconociendose frágil. alarido

Y que pudo su ímpetu sobrenatural?
Marchitar sus pétalos delicados !
Onservando el.cielo de otro lado
Prevalecía bello reflejo al cristal.
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