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Hoy te vi en mis sueños

Hoy te vi en mis sueños.
Me hablaste al oído sin parar.
Hiciste música con tu boca
Y me tocaste la creatividad...

De verte nomás, me invadió la alegría.
Y cuando veo que ahí estás,
aclarando mis "quizás”,
me hiciste desearte para el resto de la vida.

Llegaste temprano y te fuiste tarde.
Te gusto jugar conmigo,
, con mi caprichoso corazón de padre.

Date cuenta que te cuido
de cualquier adversidad.
Mas me gusta tu complejidad,
que funciona acorde contigo.

Haz tus dibujos en la pared
con tus crayones favoritos.
Pinta cada rincón de rito
con tus manos de mujer.

Dejaste tu pelo como estaba,
pues así te veías preciosa.
Y yo no buscaba otra cosa
que seguirte a donde me llevabas.

Este escrito te lo enseño
con lenguaje de hogareño.
Quería contarte que hoy estuviste,
que hoy te vi en mis sueños.

De cabello azul, de ideas blancas.
Con piel de flores, color ámbar.
De labios perfectos, con sabia lunar.
Y ojos brillantes, ojos del mar.



Dedicado a una rosa azul.


J.D.D
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Salvo el crepúsculo

Ir y volver.
Regresar y volver a ir.
De la oscuridad a la luz,
y de la luz el cubil mortecino
donde duerme un pasado hecho sombra.

Se acerca una noche larga;
llegará colgando de un hilo
tras una puerta que no tengo fuerzas para abrir.
Y una palabra inacabada
cuelga de mis labios,
pues de nada sirve lo que pueda decir.

Hoy me encierro,
callada,
rompiendo a gritos los muros
que hace tiempo se van fundiendo a gris.
Me saco los ojos y,
si tuviera fe,
diría una oración justo a los pies
del dios de las noches eternas;
una oración de redención y penitencia,
porque a veces hay que forzar el final
de aquello que nunca empieza.

Pero nunca he creído
en aquello que ni se ve ni se puede sentir.
Así que cierro la puerta de hierro
y recojo lo que queda del sí
esparcido en el suelo.

Ha terminado el tiempo de los versos
y sólo quedan inútiles gestos
(esos, esos mismos,
justo los que no sé descifrar;
pero siguen aquí).

Insisto, si tuviera fe,
haría una oración para salir del ojo
que todo lo ve
Pero ya digo, yo no sé creer.

Así que sólo pido
que enmudezca la luna,
todas las flores,
la Primavera,
que caiga la botella,
el sueño derramado,
la tristeza,
que calle en mis ojos el recuerdo,
la canción bailada,
que no mienta más el tiempo,
que duerman las madrugadas.

¡Que calle el mundo!

Que calle todo,
todo,
salvo el crepúsculo*.



*J. Cortázar
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No puedo parar

Ando sin poder parar,
descorriendo las sombras
que se pierden por aceras
y dejan solo polvo
cubriendo mis orejas,
y mis labios, se niegan
abrir rizos de palabras.

Arañazos en los pies
de asfalto,
deambulo atravesada
por espinas de hormigón
y luces sincronizadas.

Arden mis alas
de flor de angeles,
quebradas y sumidas
a carbón.

Busco saliva
para aliviar mi sed,
oigo el flujo y reflujo
del mar,
bailando sus marejadas,
y sus resacas huecas.

Deja campanillas
de caracolas
y sueños de abejas.

Me quedó
absorta con mi lengua
de trapo,
y esponja para sofocar
la sed de mis labios.

Mientras, el mar entra y sale
humedeciendo aceites
sobre dorados cuerpos.

Angeles Torres
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A todas horas sueño contigo

Sueño, sueño contigo a todas horas
más me desvelo cuando me veo a solas,
sin tu presencia ya no tengo testigo
y tu olor se fue con el viento que dejaste
al abandonar el lugar, de los hechos furtivos.

¿Quien ocupa ahora el lugar que dejaste
vacío? Sueño, sueño contigo a todas horas,
en mis sueños te sigo queriendo, libando
de la flor el néctar y de tu esencia el olor,
solo me falta cuando me desvelo y no estás.

Sueño, sueño contigo a todas horas
Y en todo momento cerca de ti, te sigo
Y te persigo a todos lados, como perrito faldero.
Pero tu no estás, desapareciste cuando desperté
Y comprobé en una ensoñación que te alejaste,
me dejaste inerte en ese sitio vacío.

Sueño, sueño contigo a todas horas
Y sigo soñando, ahora despierto te veo,
te veo conmigo, acariciando mi pelo
mi cara mi espalda. Y sigo soñando contigo
ya no te oculto con los ojos cerrados, me doy cuenta,
que solo sueño contigo, desesperado por tu ausencia
ya no tengo refrendo, solo estoy conmigo.

Sueño, sueño contigo a todas horas,
pero ya me he acostumbrado a estar solo
y ya no te persigo, solo sueño y, a veces,
desapareces de mis sueños y sigo dormido.

Alfonso J Paredes
SafeCreative/Copyright
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Tarea

He plantado flores de azahar

para abrirte caminos invisibles

por si te pierdes entre lunas

para que siempre quieras regresar.


He dejado de tejer,

de sembrar migas de pan

en forestas aparentes,

porque no he venido a envejecer.


He rehuido el no sentir

aunque duelan las demandas,

viviendo como fuego latente

sin nada que le alcance a herir.


He cargado la roca

moldeando la paz

para que no temas la caída

para que siempre te recoja mi boca.


He inventado melodías

letras en luminosas espirales

manando de fuentes misteriosas,

disfrazando silencios y alegrías.
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2comentarios 22 lecturas versolibre karma: 74

En un cielo anaranjado

Te soñé navegando en las aguas del olvido
¿Como son?, me preguntaste,
son inmensas
tan azules que se pierden en un efímero respiro.

Ojalá cuando llegue a viejo
me leas también como yo te leo a ti ahora,
sin la respiración agitada
y el dolor en el pecho cada vez que te respiro.

Sin esos pequeños espasmos de humor
que en vaivenes innegables
a veces son felices y a veces son amargos,
como esa abrupta acidez que te sube del cuello.

Y te enseña lo abandonado que te sientes
después de una tormenta estruendosa,
vil y oscura negación absurda
de no poder comprender tanta sabiduría.

No fue un sueño, eras tú
y estaba yo florando a la deriva
en la inmensidad de un reflejo anaranjado
de una puesta de sol que nunca termina.

Después de tanto navegar sin rumbo fijo,
en tantos sueños,
nos dimos cuenta de lo apartados que estamos
del amor verdadero.

Regresemos a la mar a luchar
con la furia incontrolable que ya no tenemos,
tal vez después de la tormenta
podamos encontrar un poco de paz verdadera.

El mute
22/07/2018.
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2comentarios 36 lecturas versolibre karma: 64

Con eso me basta

Vivir,
no quiero solo existir
gastar los días prolongando el tiempo
con el dolor y otras adicciones marcando siempre los pasos.

Tal vez eso es sencillo,
trastabillar en los límites de la cordura
simulando respirar el aire puro de los árboles del campo
esos que ayer eran otros y ahora son un simple librero.

No desesperes si el aroma de las flores
no es un encanto que cautive a los otros,
tu palabra va inquieta por los millones de palabras
que no se leen pero que trastocan el universo.

Con eso me basta
Con un pequeño brillar de las estrellas,
con un suspiro que sale intrépido por cada verso
como un sentimiento que se ahoga en el olvido.

No desesperes
Es mejor reír a carcajadas aunque te tilden de loco,
nunca lograrás cambiar sus ojos
pues tienen tatuada en la memoria su propia nostalgia.

Vivir
no solo existir
que las hojas de tus libros huelen a viejo
deja el dolor
que las otras adicciones marcarán tus pasos.

El Mute
20/07/2018

Con cariño para Alejandro y Alfonso.
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28comentarios 180 lecturas versolibre karma: 110

Tu la Poetisa y yo el Jardinero ( @Alfjparescritor a duo con @Amalia_Beatriz_Arzac)

Prefiero ser yo el jardinero
para regalarte la más bella flor,
así alegrarte el día con su olor
y el momento sublime y lisonjero.
Ser tú la poetisa primero
y librarme del poema el dolor,
de buscarte palabras de amor
siendo yo el jardinero.

Sólo por hoy y en este día,
que llovizna de alegría
en mi Buenos Aires querido,
recibo de ti esa flor llena de esplendor,
de tus manos displicentes,
trayéndome amor adiarte
de poeta y jardinero.
Son tus letras el sendero
que al rosedal embellecer.

¡Joder! eso sí que es una contestación
aunque solo sea en este día
me llena de orgullo y alegría
y la recibo con gran regocijo e ilusión.
Lloviznas de esas que en tu Buenos aires
yo quiero que caigan en mi corazón
pues no he de darte sino la razón
si por jardinero no me diste desaires
Si por ver en tu rostro en todo ese esplendor,
te llevo con mis manos complaciente
acercándote amor de jardinero paciente,
todo mi jardín a tu paso será un clamor.
Si mis letras son un sendero
¿qué serán las tuyas, autopistas al cielo?
que por escribir poemas no tienes recelo
y que sepas que yo a ti te vi primero.

Con semillas y rosas aromatizas prosas.
Riegas suaves palabras por las verdes veredas.
¿Y tú dices que yo soy la que bien te escribo?
De almácigos tus rimas, fértil sentimiento.

¿Pues sabes que te digo?
que me importa un pimiento
si almácigo mis rimas, como entretenimiento
si me complace leer las tuyas y sigo
pensando que este jardinero es testigo,
de la belleza de tus pensamientos
convertidos en versos con sentimiento,
créetelo pues te lo dice un amigo.
Este florecer de palabras enriquece
el jardín que con sudor cuido con esmero
para decirte todo aquello que considero
todo aquello que por tu maestría te merece.
Y pongo fin a esta charla que continua crece
y que no está pagada con dinero,
pues como he dicho a ti te vi primero
y sé que el título de maestra te mereces


Amalia Beatriz Arzac y Alfonso J Paredes
Derecho de los autores reservados
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5comentarios 87 lecturas colaboracion karma: 87

En esa montaña

En esa montaña.

A lo lejos.

En medio de esa luz intensa que vislumbra los atardeceres de esos bosques impertinentes.

Camino entre matices de luces y coloridos verdes que se asoman entre los jardines de esa montaña que se esparce entre pasiones llameantes.

En medio de ese jardín de flores recónditas dejas ver tu desnudez,
desistiendo que el viento intolerante acaricie tu delicada piel.
Me detengo en tus labios y con suave mordisqueo trato de comérmelos,
con sumisos movimientos dejo caer mis labios sobre tu cuello,
Y desde allí me deslizo hasta la aureola de tus senos,
Me detengo por un momento y trato de jugar con ellos,
Sigo deslizándome sobre la piel de tu vientre hasta posarme en tus delicados pastos,
Y allí me detengo.
Juego con tus vellos delicados,
Mientras con mis dedos trato de separar los labios de tu sonrisa vertical.

Esa montaña,
Que nos separe a muchos kilómetros de distancia,
Donde mis pensamientos viajan a través de cimas y valles solitarios.
Allí entrego mis pasiones a los secretos de un bosque libidinoso,
Donde me hundo en el abismo de tus placeres,
Derramando el deseo impregnado en tu piel.
Penetrando el bálsamo de tus ensueños


En esa montaña,
Siempre estaré con mis brazos adoloridos de soportar el peso de la pasión.
Allí siempre estaré dibujando tu sonrisa,
Con un corazón herido.

A lo lejos.
En esos bosques salvajes y tierras inexploradas por el amor.
Te sumergiste en lo profundo de la intimidad de esa montaña.
Tu figura se diluyó.
Solo se escucho el gemido de esa exaltada pasión,
que cubrió nuestras ansias para siempre
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Mariposas

Que gusto salir, ver
el cielo claro estar,
el follaje recorrer y
las flores oler

Que gusto volar,
ver bailar las ramas
sin parar,
confundirme en el mar
de hojas de un
otoño más

Amarillas, rojas y naranjas,
zigzagueo entre las sombras
de los arboles de un otoño más.
Me confundo con una
hoja más.

Purpuras espirales pinto
las nubes al volar
mientras quisiera encontrar
una mariposa más y
enamorarme
una vez más.
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1comentarios 31 lecturas versolibre karma: 68

El riel de la vida

A cada paso que doy
del camino al que soy fiel,
me tropiezo con el hoy,
sostenido en el ayer.

Si preguntas por aquel
que llegó hasta donde estoy,
se salió del carrusel,
y fue en busca de un convoy
sin un claro timonel.

Y entretanto te encontré...
entre tantos mal de amores,
el mañana vislumbré
impregnado en tus dulzores.

Lloras miel, ries flores,
y en tu piel nacen colores
que no vi en ningún pincel.

Eres pasto de escultores,
eres musa en su cincel,
eres paz en sus temores
y la guinda en mi pastel.

Eres lampo en la penumbra,
una esquina en redondel,
uno nunca se acostumbra
a plasmarlo en el papel.

La bedela que me alumbra
y recoge mi cordel...
Mi vigor no se derrumba
mientras siga en tu riel.
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12comentarios 77 lecturas versoclasico karma: 96

Cada mañana

Cada mañana te busco
un mensaje, una flor
un te quiero en el espejo
con mi mano en tu hueco, del colchon.

Cada mañana con o sin sol
el amor y tu aroma en la cama
abrazándome, y puede llover
no importa si estás en mi piel
si estoy, en vos.

Cada mañana tus rastros
por la cama, por la casa
y su desorden, que dejamos
recordándonos... (Lola)
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2comentarios 73 lecturas prosapoetica karma: 101

Entre marismas y jardines

Entre marismas y jardines.


Existen jardines óptimos para el descanso,
donde se permite tender la sombra sobre el césped
-depilado o no- pero exento de bichos.
Jardines, donde poder sentarse a leer y a pensar en usted;
justo al lado de la niebla, mientras el sentimiento
juegue pelota por entre la hierba mojada.
Jardines, donde los ya cansados,
nunca reposan sobre un banco de madera oxidado.
Un lugar para recrear los versos inexpresados,
bajo la luz de una vela llena de esperma;
las que por el efecto del alcohol se prende una vez al mes.
Santuarios, carentes de hombres lobos
ni monstruos ni aullidos ensordecedores.

Hay jardines calificados, donde se permite escuchar conciertos
lúgrubes de flores silvestres y de los llantos de los grilletes,
como en cualquier floristería agreste.
Jardines, para dilucidar acerca de la dirección que tomará la brisa estival,
durante el mes de septiembre otoñal.
Jardines, donde se prohiba la entrada al aire artificial.
Jardines, donde la llovizna inyecte con sus agujetas blandas,
el alma del alma y se disfrute de unas gotas de algodón de azúcar,
menos saladas, como aquellas que te ofrecen
en el parque de diversiones.
Jardines provistos de estanques agridulces;
entre lo cáustico y lo avinagrado.
Jardines seguros, donde no puedan hurtarse los anillos
que presumen las calas en sus dedos largos,
aquellos que valen menos que el rocío.

Jardines, cuyas flores denominadas "pensamientos"
pierden su memoria, y solo priva el recuerdo bonito,
donde no se despetalicen los te quieros
y acierten en sus reflexiones.
Jardines, donde las cascadas son una aleación
de agua, menta y hierbabuena.
Existe un espacio en el cual se altera todo;
porque es notorio que de vez en cuando
el pulso del jardinero tiembla y dada esa circunstancia
va podando fiscus y pinos de forma abstracta,
según los diseños que le dicta el alma.

Es evidente que los sauces tristes ya no lloran al trocear cebollas;
sino que gozan de las cosquillas que les profieren las hormigas cabezonas.
Es bien sabido, que los árboles de peras,
ya no ofrecen sus mejores óperas en diciembre.
Todo se transmuta. Hasta los bonsáis crecen de más
y adoptan su tamaño natural.
Las raíces de la hiedra amarga, alcanzan a las estrellas
de mar doradas y envenenan hasta las algas.
Las constelaciones de lotos no miden distancias,
se enredan y pierden el hilo de la fragancia que los ensarta.
Lo verde se torna cenizo, esmeralda y mohoso;
extremadamente, raro, fosforescente, frondoso y hermoso.

Hay Jardines dispuestos por toda la ciudad,
a los cuales se accede en metro, a pie, en tranvía...
y se encuentran a unos cuantos kilómetros subterráneos
y aéreos, cerca de la vía.
Nadie pide el carnet de identidad para el ingreso a la paz;
la entrada es libre, como lo impalpable.
Allí puedes transitar sobre los puentes de los cristales de aloe vera.
Pero hoy...y hoy techo de menos y hoy he hecho té de más,
porque el viento me regala hojas frescas de amapolas
para preparar infusiones escarlatas
y los jazmines blancos, no aromatizan a otros predios.

Se extraña aquel triste sonido del violín sobre las nubes.
Ya ni el ventarrón destribuye los sombreros de las setas por entre los plebeyos.
Las voces de las haches que no se pronuncian
se tornan cada vez más mudas y se mudan lejos.
Sí, se conocen de jardines en los cuales te van plantado
eternamente en vida; porque el destino te va diseñando varios oasis;
pero nos mantenemos parados frente a los alevosos espejismos
de una marisma sobre el concreto: desinteresados.
Jardines donde el silencio de la noche suele ahorcarse
por entre los helechos colgantes.
Sí...abundan vergeles para dormir bajo pretextos,
al lado de unas cuantas semillas de afrechos,
alejados de las malvas que intoxican el lecho.

17 de julio de 2017
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sin comentarios 37 lecturas relato karma: 60

El último

La soledad habita
en el jarrón con flores mustias,
en el silbido de las ventanas,
en el granizo sobre el coche,
en el columpio oxidado,
en la pecera llena de hojas
y de peces muertos.
La soledad reina
en la sombra del patio
donde enterraron a los perros,
y en la caseta de madera
donde morirá el último
que ahora ladra solo.
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2comentarios 53 lecturas versolibre karma: 108

Sin término

Pensamientos en molinos de agua

en la inercia de un giro a oscuras

fase menguante,

el umbral de la sequía.


Has sembrado en cada uno de mis mares

flores de fuego y perversión

fantasías de otros tiempos

realidades tangibles de mi vuelo.


Me estrello contra las piedras

de este sendero retorcido

lacerando los versos,

en añoranza

del lenguaje dulce de tus vísceras.


Tú, el primer y último verbo del día

esperando a ser conjugado

en la falta de tu sueño,

me dejas declinada,

sin término.
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8comentarios 75 lecturas versolibre karma: 110

La niña de ojos tristes

LA NIÑA DE LOS OJOS TRISTES

Cansada de llorar y sin saber qué hacer
contempla el cuerpecito de su amada hija
tendido sobre la dura cama, sin vida, sin aliento,
las alas de la muerte la llevaron al espacio infinito.
No hay dinero, no hay flores ni una tumba que pueda recibir su cuerpo,
solo un hermoso vestido le hace honor a María de los Ángeles.
La tierra al ver tanta miseria se conduele y le ofrece una cuna
sin adornos, sin perfume, pero con el más bello sentimiento de pesar.
Abre sus entrañas para recibirla como si fuera un tesoro que pronto
le pertenecerá, será un momento sublime y eterno.
la abraza con amor promete cuidarla por siempre.
Allí descansa en un valle de flores silvestres y aire puro
la niña de trenzas largas y ojos tristes.,
un alma que quiso vivir, soñar y crecer como todos los niños.
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16
11comentarios 80 lecturas prosapoetica karma: 110

Sombras del pasado (soneto clásico)

Tan oscuro el día de llanto amargo,
que mi alma retuerce de tal dolor,
que le resta a mi vida luz, color,
y me sume en un oscuro letargo.

Recuerdos que en mi mente sobrecargo
dejando en mi boca este mal sabor,
y olvidándome de buscar valor,
me sumo en una pena, no descargo.

Fantasmas que vuelven para robarme
la sonrisa , las luces y las ganas.
Que vienen tan solo para quitarme

los campos de flores en las mañanas.
Con vuestra presencia siento ahogarme.
¡Volveos a vuestras tumbas lejanas!





Hortensia Márquez


ABBA ABBA CDC DCD


Imagen sacada de internet.
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24comentarios 201 lecturas versoclasico karma: 118

Tu aroma

¿Disipará
hoy la brisa el aroma
de tu morena piel?

Quiero sentir
flores primaverales
que emanan de tu cuerpo

(Sedoka en pregunta y respuesta)
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2comentarios 58 lecturas japonesa karma: 115

Nuestro bar

No se si es verso libre, prosa, historia o cuento
sólo se que allí en ese pequeño bar brilla el intelecto


Allá a lo lejos
entre el bosque de poesía, lo ves?
allí ese árbol, el más hermoso
el más verde y frondoso

ése lleno de historias de vida,
entre los miles que hay
se distingue por sus hojas
con miles de versos escritos
que de muchos colores arroja.

Creció a través del tiempo
para cada uno de ustedes
simboliza la amistad
con mucha fraternidad

Sembrado en tierra fértil
abonado con lirismo excelente
siempre fue regado de anhelos,
letras y mucho compañerismo

Si sus ramas y hojas ves adornados
son los hurras, aplausos y bravos
flores y sombreros que lanzamos
al brindar por un compañero
y su poema perfectamente logrado

Recuerdas?
cuando andábamos de mesa en mesa
brindando con la copa de la vida
dándonos felicitaciones o tomando consejos

ya embriaga de contento hasta confundía
los nombres de las poetisas y apenada
mil colores a la cara me subían
ellas de tan buen humor se reían,
uuuufff ! que alegría!

Quisiera ponerle al árbol un letrero brillante
en lo más alto de la copa como el que ilumina
nuestro poético bar sus veinticuatro horas abierto,
poetas y poetisas entran y salen todo el día
ha sido el mejor acierto

Siempre recuerda
que éste árbol en sus hojas lleva magia
pues creció con un tronco fuerte
con raíces muy profundas
que se extendieron a todo continente

para que logres tus sueños,
a los que pones mucho empeño
te deseo la mejor de las suertes
en tu noble labor de poeta y escritor.

Tú eres como ese sembrador
del poema de Rafael Blanco Belmonte
que a diario siembra en el monte
para personas que aún no nacen ni conoce

y tú, tú siembras letras al mundo
que como buena semilla crecen se expanden,
brillan, dan frutos, se hacen grandes
para delicia de quién te lee

Deja decirte que tienes un lugar en mi corazón
aunque estemos muy lejanos
y nos separe cielos, mares u océanos
y la distancia sea muy extensa.
el habernos conocidos esa fue la recompensa

te dejo mis buenos deseos
además de mi fraternidad
para que los siembres en tu víscera cardiaca
no olvides que hoy en día se destaca
todavía el amor y la amistad.

Recuerda además hoy y siempre
que te doy mi mano franca
mi abrazo y compañia
y mi cariño a distancia

Yo me llevo en mi corazón
muy adentro del alma mía
áquel pequeño y alegre lugar
que ha sido nuestro bar
que felices nos unió un día

Sí, nuestro querido bar poético.



MMM
Malu Mora
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18comentarios 161 lecturas versolibre karma: 96

Necesidad de amar

Hasta que te viví
vacío estaba de amor,
el mal se me comía los huesos,
me rebosaba la ira en los ojos.

Oscuridad impoluta
anidaba en mi corazón
escondidas sirenas
que a mis oídos chillaban

Navegar, todavía navego
en un mar de acero.
Mar de cemento,
bloques grises malicentos
pero llenos de canciones,
llenos de te quieros.

Pero yo, con mi rencor
era marinero muerto,
hasta que te conocí
vivía como en un sueño.

Ahora vivo enamorado
de los olores en el viento
de ti, mi rubia flor
del vino de tu cuerpo.

Me bebo la vida a sorbos
antes quería estar muerto,
sal, de mi corazón,
ninfa de los marineros.
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6comentarios 72 lecturas versoclasico karma: 121
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