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Besos de sapo

Quisiera volver a nacer sapo,
esperar el ósculo
fertilizante de alas,
de primaveras,
mirar el futuro a los ojos,
certeza de que el vacío
huirá a la ciénaga del pasado.

Beso de sapo sanador de princesas,
que huyen de sonrisas lúcidas,
buscando refugio en la noche trémula,
donde su boca libe el deseo
por el abismo, la necesidad
de saciarse con el légamo del arrebato.

Sanador de triunfadores
escondidos tras el artificio,
madriguera de recelos
por abrir sus entrañas,
descubrir las espumarajos
de obviedades.

Sapo de lo cierto, lo carnal,
tangible de los sentidos
amalgamados con sudor,
muro de esencia sin maquillaje,
fronteras, pasadizos ni atajos,
lo inevitable de escalar
como premio a la constancia.

Ofrendo besos de sapo
suturando la ficción,
abriendo escaparates, vidrieras ,
sin edulcorantes del dolor,
sangrar para sentir vida,
que el viento del albedrío
insufle emancipación
del desasosiego al error,
abriendo calles a los infinitos.

Amén
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17comentarios 87 lecturas versolibre karma: 105

Soledad contraída

Es el estupor de un final a tientas la provisoria soledad que nos separa, la culpa de nuestros rencores y verdades que son amargas hasta en la saliva.

Mi memoria sin tacto de tu cintura, voraz que el olvido gana la partida, el futuro cerrado y sin llave donde la muerte mira celosa.

Un niño que no supo que hacer con su piedad y un corazón inhábil y profiado y ya vez frente a esos enarbolados rostros yo soy ese niño.

Los recuadros rodeados de sombra y silencio y tus recuerdos que suben como humo a mi conciencia y nuestro reencuentro que solo puede llegarnos por contagio.

Poca cosa queda, que mas allá de mi soledad esté la tuya.
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sin comentarios 16 lecturas prosapoetica karma: 60

Patria

Igual que un niño se fatiga en el juego,
la vida,
igual que cuando amas,
un niño no sabe que su patria es la infancia
en donde enterrará todo su futuro.
El final de una tarde de verano
con tormentas que saben a esencia de flores apagadas
un relámpago es la certeza del miedo,
no por el trueno, ni la lluvia, ni por el barro,
es por no regresar a casa, es por no regresar a la muerte.
Igual que la vida se fatiga con el tiempo,
un niño pierde,
igual que cuando amas.
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8comentarios 54 lecturas versolibre karma: 93

Yo soy español

Nada de trabajo,
nada en la nevera
“nada” sin atajos,
harto de la espera.

Destrozando bordillos,
estallando las venas,
merendando palillos,
esta noche, Nochebuena.

Mi querida España,
esta España mía,
esta España nuestra,
es una patraña
regalada un día
a una rosa siniestra,
a una gaviota asesina.

Funesta sonatina
de zapatos sin suela
y colas en el paro
y tuppers de la abuela
y pasando, pasando;

pasando por el aro,
pasando de la escuela,
pasando con descaro,
pasando de Bruselas.

Yo soy español,
español, español.

Pero así, así,
así golea mi país.

Con el número uno:
yo votaré.
Con el número dos:
tú gobernarás.
Con el número tres:
él un trabajo mendigará.
Con el número cuatro:
nosotros saldremos a protestar.
Con el número cinco:
pon el culo y Telecinco.
Y con el número seis:
si me habéis votado os jodéis.

Yo soy español,
español, español.

Prohibido gritar
y luchar y soñar.

Prohibido reír
y jugar y cantar.

Prohibido amar
y follar: respirar.

Cada vez la justicia más muda,
la esperanza mucho más huesuda,
las mujeres de negro por viudas,
cada vez más, menos ayudas.

Y cada vez más, todo me la suda:
cada vez más sombra,
sombra viviente,
a la que inteligentes
dirigentes
dejaron sin un duro
con esta trama reciente.

Y cada vez más, todo me la suda:
cada vez más muerto,
muerto viviente,
al que eficientes
presidentes
robaron el futuro
con este drama presente.

Porque yo soy español,
español, español.

Yo soy español,
español… ¡mierda!
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14comentarios 101 lecturas versoclasico karma: 98

Me viene a la memoria lo que no ocurrió

Ansias. Nubes.
Me esperaba el amor,
con un gusto ignorado
en el beso completo
y en el cuerpo sin límites
un extraño temblor…

María Calcaño


No me pidas que imagine con ventisca una hoguera sin que arda en mis labios ni te queme a ti en los dedos. Ya no puedo, no me sale, no concibo otra forma de acercarme al recuerdo de un futuro que quiero que llegue a mi puerta, golpeando con un puño de desorden y naciéndole un puñado de amapolas en la palma de la mano.

No pretendas que desista de encontrarme donde se acaba el naufragio, es decir, a orillas de tu playa. No me llenes de celaje ese azul que veo tan claro desde que lo veo sin ojos, a través de mi ventana (al sur, siempre al sur). Ni siquiera el descontento me parece tan eterno a estas alturas, ni el odio que le debo a la musa se me hace tan pesado (porque claro... hasta lo fingido pesa, pero no). Tú lo sabes: al principio, era un juego, un vaivén, un cosquilleo y, después...

La próxima vez que te vea, que no será en sueños, me vendrán al recuerdo todas las escenas que hemos diseñado y se derramarán sobre mis versos las palabras que les faltan (para el poema perfecto). Además, según dice mi memoria, las calles a nuestro paso van a ser escaparate de esos días escogidos a conciencia de entre todos los que forman el catálogo de ansia de vida. Mientras tanto y, hasta entonces, me conformo con todo (para qué variar la poesía...) y le pongo a los días un flequillo de vesania que me ayude a proseguir.
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14comentarios 122 lecturas prosapoetica karma: 101

Natura

Se va a acabar el viento
y tú suspiras de alivio.
Si no valoras ni tu tiempo,
¿qué te separa del martirio?

Y de espaldas al abismo
se cae admirando el cielo.
Y ves reflejado lo mismo
que te arrebata el miedo.

Palmeras de soledad rugen
en contra del mar, que lastima.
Porque hiere al que sí sude
ante futuros que depriman.

Cataratas de azul blando
que estrangulan al más oso.
La corriente guía al barco
por la crueldad de su Mar Rojo.

Bondades varias en desiertos,
que carecen de buenos oasis.
La tregua son ojos abiertos
intentando ofrecer casis.

Me desahogo en lagunas,
mentales, para ser exacto.
Prescindo de todas las lunas,
sólo necesito el tacto.

Bosque que encierra cordura,
presa de una nube negra.
No hay más que ver a Natura
y los secretos que encierra.
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1comentarios 45 lecturas versoclasico karma: 62

Poesía matutina

Te busco en el silencio del aurora,
al salir de mis sueños
y arriesgarme a la vida.

Te esbozo,
con unos trazos grises,
con unos versos lentos...
con emociones tibias.

Tu voz es la del eco de un recuerdo,
nacido en el ayer
y en la nostalgia.
Tu rostro es el destello de un anhelo,
que alumbra mi futuro
y mi esperanza.
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4comentarios 94 lecturas versolibre karma: 104

La eternidad de una madre...

Tal día como hoy hace años
te vi por primera vez,
llenando mis ojos de tierna ilusión
y de paz a mi corazón,
en un día en el que el tiempo
por un momento me dio su absolución,
y allí estabas, entre mis manos, mi niña...
mi ser, mi acoger y mi acontecer,
la cura de mi dolencia
y razón de mi existencia,
fuiste tú, mi pequeña presencia
quien me aportó la creencia
de que el destino duro a veces,
en otras nos llena de decencia,
y su regalo supera con creces
momentos vacíos de esencia,
y su obsequio fuiste tú
mi presente fuiste tú
mi futuro fuiste y serás tú,
pues aquel día que te sentí
una parte de mi te regalé
un resquicio,
por el que por siempre en ti estaré,
y no hay nada más hermoso
que ese lazo que aquel día nos unió
y que nunca nos separó,
pues me colma de orgullo
seguir cobijándote en tus malos momentos
y ser el consuelo de tus lamentos,
ese consuelo que fuiste para mi
aliviando el eco de mis tormentos

En la plenitud del Edén
vivo con satisfacción tu recorrido,
y agradecimiento siento de quien
te resguarda el latir herido,
es entonces cuando fuertemente
a la sonrisa me aferro,
pues veo que no soy solo tus recuerdos,
sino que vivo en tu presente
que sigo siendo ese afecto
de tu cariño confidente,
que me guardas celosamente
en ese corazón latente
que tienes por bandera,
aun a riesgo de que traspasen
tan doliente barrera,
eres... tú y sólo tú
quien me siente
de manera diferente,
quien hizo que aquel día
tuviera orgullo de dar vida,
quien hace... que dé gracias
de que seas mi niña

No hay nada por lo que llorar
mientras tu alma me llame,
no hay lágrimas que derramar
mientras tu espíritu me hable,
no hay soledad mientras quieras abrazar
a quien entre sus brazos te tuvo,
a quien hasta el final junto a ti
el camino anduvo,
no sufras, mi niña, no sufras,
no cedas al dolor
por quien no se lo merece,
pues te enseñé a dar calor
a quien de oscuridad carece,
a quien te iluminará con su luz
cuando en tu alegría sólo anochece,
esa misma luz con la que me alumbraste
cuando necesité de tu guía,
cuando siendo yo noche
fuiste tu mi día

Mientras haya en mi niña,
un solo resquicio de mi
habré conseguido que la dicha se ciña
en esto que siento en mi pecho, aquí,
justo donde me tocaste
aquella primera vez
que dentro de mi te sentí

Me hiciste tan feliz
aquel primer día que te vi,
que volvería a dar mi vida
a cambio de un solo segundo para ti,
ese segundo que ahora te regalo
como presente eterno,
para que hagas de él
mi sentir más tierno
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6comentarios 85 lecturas versolibre karma: 106

Condenados a no repetirse

Ayer eras el destello de un amor sin prisas codiciando el futuro como una proeza, aunque sin discuciones y sin treguas el tejado hoy anuncia tempestad y la caricia desesperada de mi desgana precedió a la ruptura y ahora solo somos estrellas perdidas tratando de iluminar nuestra oscuridad con versos, con besos, con humo de cigarillo, con tu trozo de vida y mi media luz.
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2comentarios 30 lecturas prosapoetica karma: 78

Yo te di mi sangre para que mi sangre sobreviva

Igual que quien sana su corazón roto
nunca se encerrará en el arrepentimiento
yo te pertenezco, poesía.

No creo que tengamos que pelear-dijiste-,
aunque a veces será inevitable.

Si no fuera por ti,
que me salvas literalmente la vida
manteniéndome sobrio,
quizás pensaría que le vendí mi alma
al nombre abstracto equivocado,
y que hubiera sido mejor
entregårsela a la Música.

Pero desde que te escucho gemir,
al tomarte entre mis brazos,
únicamente eso es ya para mí la Canción.

Por eso nunca dejaré de escribir.

Soy algunos años más mayor, sí,
en cambio tú eres lo más grande.
Mi dolor se da la importancia,
hasta que de ti aprendo lo importante:

Sentados a la mesa,
sé que todo va bien cuando me pides un beso
y te hago llorar de tanto reír.

Porque un poeta triste es una contradicción.

Y la historia, mi vieja historia,
ya sólo es una mancha en el asiento
del tren del futuro.
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6comentarios 214 lecturas versolibre karma: 86

Abril

Sueños que salen al amanecer
a pescar, sin soñadores, con faro.
Barcas que van izando velas.
Con hombres y amaneceres.

Velas sin pescadores.
Con árboles que plantan estrellas,
sin jardineros.
Abril sin culpa. Con más.

Raíces con despertadores.
Raíces con noticias del Pacífico.
Raíces sin ancla, sin versos, con tinta.
Con culpa. Con menos.

Hombres del faro.
Con espejos, sin inviernos.
Con puertas, sin sábanas
y cajones del revés.
Y una llave para los tiradores
sin tu nombre.

Cartas sin sello. Sobres con faltas.
Pijamas sin letras, por buzón,
entre noticias de ningún beso.
O de todos los debidos.

Marzos. Con raíces,
con olor a recuerdos
sin apenas futuribles.
Con varias certezas.
Que son cartas.
Que son versos
sueltos, libres y blancos.

Días que son sellos.
Horas que son buzones.
Regalos pendientes.
Tiempos de tal vez,
que hay que aprender a descodificar.

Y Abril se muda a marzo.
Con restauraciones de luceros.
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Cucaracha

Insectos taciturnos,
sensibles, fotofóbicos,
de negro abolengo,
de rancia cuna,
sales de tu cripta sombría
en la oscuridad de la noche,
pequeñas draculinas,
de bigotes dalinianos,
desnudos y oscuros bigotes,
mostacho enhiesto,
mirando al techo.

Buscas humedades
para guarecer tu negro cuerpo,
recorres cavidades huecas,
de grutas vacías e inhóspitas,
recorres mis despertares,
atropellas el suelo
de mis sentidos,
mides mis pasos,
te adueñas en la noche mis sueños,
oteas mi ropa,
recorres mi cuerpo,
te dejas atrapar
por el olor de mis cabellos.
besas mis labios,
oyes mi aliento.
Cuando despierta el día,
siento tus fríos osculos
incrustados en mi nuca,
me retas, me desafías,
y yo, sólo siento repulsa.

Vida desdichada la tuya,
sueños inermes
de cucaracha taciturna,
historia atrapada
en un abrigo
hecho de cáscara dura,
cráneo marchito
de negro azabache,
vísceras repudiadas
que se pudren
en tétricas cárceles,
escupes blasfemias,
y sudas fluidos corporales,
maná del futuro,
néctar de los dioses.

Trampas maquiavélicas de la ciencia,
mutilan tus alas libres,
tus sueños lloran
la rancia mugre,
agotan tus carreras,
la alegría huidiza se esfuma,
cabizbajo quedó tu bigote,
ya no hay sueños
de carreras nocturnas.
sólo paredes sin salida.
Guardería de cucarachas
que alimentará hambrunas.

Angeles Torres
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Perspectiva ( su mundo)

Es enero y el futuro incierto y con la duda a cuestas y apresando emociones con las manos me dirás ¿cómo se abriga uno contra los reproches? Y recuerda ¿cerramos una herida ó hacemos un poema de redención?

En fin...

Vendrá caminando el futuro, no durará mucho pero pasa y es eso un pequeño suicidio un soplo de eternidad.
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Qué extraño lugar

Qué extraño lugar es el presente
que como una ventana abierto está
y los vientos del pasado nos mecen
los cabellos al asomarnos y mirar.

La luz del futuro en nuestra cara
ilumina y calienta nuestra piel
mientras miramos desde la ventana
lo que será y lo que fue.

El año ha pasado como ese gorrión
que de una punta hasta otra de la calle
buscaba con qué alimentar el corazón,
buscaba un huequito donde resguardarse.

Qué extraño lugar es el presente
que igual que la lluvia cuando te moja
en pasado ya se convierte
y es el futuro la que aún no te toca.

Desde él todo parece estar quieto,
lo que fue es una foto que mirar,
y en él creamos los sueños
que en el futuro pedimos alcanzar.

El año ha pasado como todos,
del mismo modo que pasa la vida,
la tierna primavera poco a poco
da paso al verano y su alegría.

Y con la sabiduría de septiembre
los ojos alcanzan a ver
que no hay verano “para siempre”
y entonces empiezan a llover

los colores de la nostalgia de octubre
que alfombran el suelo de añoranza,
leña caída que servirá de lumbre
para calentar las manos de la esperanza.

Qué extraño lugar es el presente,
El tiempo se parece al invierno
no lo ves llegar, pasa siempre,
hasta que el frío te cala los huesos.

Y ves que al fin, ya ha pasado un año,
llegan los propósitos y las enmiendas,
y decimos no volver a abandonarnos,
cumplir al fin esas promesas

que nos hacemos una y otra vez
endeudándonos con nosotros mismos.
Cumpliremos ahora, querer es poder,
este año será distinto.

Qué extraño lugar es el presente,
no dura nada y sin embargo
no acaba nunca ni se detiene.
Es infinito en su acotado espacio.

Y entonces los ojos se nos llenan
de esa cálida ternura infantil
que trae de a poco la certeza
de que la primavera vuelve en abril.

Y tendremos de nuevo un verano
joven y eterno, eternamente joven
que llenará nuestras manos
de agua que no corre.

Y vendrá otra vez septiembre
a separarnos los dedos
para que el agua se cuele
libre entre ellos.

Y volverá de nuevo la esperanza
a calentarnos en Diciembre
que como dijo Cortázar
la esperanza no nos pertenece,
es la misma vida defendiéndose.
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15comentarios 138 lecturas versolibre karma: 101

Cáscara de celofán

Camino por veredas
de verdades de saldo,
alcantarillas de sueños,
arrastrando la posibilidad,
lo inmoral de sentarte
frente a la mentira,
darle el pecho
para engordar la muerte
de la realidad afilada.

Cáscara de naranja,
amargor de paladar,
segundero marcial
de actos envueltos
en papel de celofán.


Frío entre mis manos,
versando soledades,
sin importar metas,
ni razones, ni amarguras,
como hebra áspera,
rechinando futuros,
puerta sin mirilla
cegando convicciones.

Loaré el evangelio
cándido del deseo,
ciénaga concubina
de mis pasos
con el camino velado,
asiré mis dedos
a la ventana de mi
alma obstinada
y un corazón de cordones.

Amén
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12comentarios 106 lecturas versolibre karma: 118

Dragón y Ángel

Dragón y Ángel.

Quiero ser Dragón, y tragar me toda la maldad.
Ser ángel para recibir esa flor sin olor
y darle a los derechos, eso, ser.

Ángel que vuele a la cima, y ofrecerte desde allí, el arco iris.
Dragón que, abre la boca para devorar el dolor, luchando con mi fuego erradicando, esos malos pensamientos.

Ángel de rabia, que quiere irse volando, levitando amor.
Dragón oscuro sin sombra ni luz, buscando la falsedad, de un coletazo y de pronto ver claridad.

Ángel luminoso, de nubes,agua, y sol,
caminando sobre esa hipocresía de hielo y fuego, mí dragón herido.
Despierta monstruoso ser, despeja la guarida vuela con tus alas, allí donde la intolerancia vive en libertad,
purifica con tu calor y fuego
mí dragón justiciero.

Ángel rabioso sin servicios, protesta delante de ese altar que se te negó, lucha con tu espada vengadora y libera para siempre la corrupción.

Dragón del tiempo pasado y de hoy, no descanses ni de noche y día, nuestro futuro lo quieren para sí, vigila desde tu atalaya con tu fuego purificador, salves al ser, sin dios.

Ángel rechazado que caminas si rumbos, templar tu espada, da le brillo, busca los enemigos del amor y la felicidad, están equivocados perdidos sin rumbo.

Dragón y Ángel. Yo.
No me llevéis, con falsos profetas y dioses.
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Utopía

Volver a la Utopía,
al sueño prohibido,
al ideal satanizado.
hurgando en el silencio,
apartando de la voz
el vacío que deja el miedo,
desmontando el sendero,
corrigiendo el porvenir.

Aunque no se reinvente la vida,
volver a la voz prohibida
y al gesto altisonante,
hacer lugar para el futuro,
abrir espacio a la ilusión.
Y volver a la esperanza
del prodigioso afán por llegar .

Alcanzar la grandeza
de la gota infinitesimal,
que, multiplicada en su caída
horada la solidez y la perennidad.
Y no volver para conceder,
llegar para reclamar,
venir y no regresar jamás.

Volver a la Utopía
y a la certidumbre del compromiso
con la razón universal,
aunque se caigan los ídolos,
aunque nos rasguen los bolsillos,
aunque se nos desarme el horario
y resten privilegios de estación.

La Utopía es el inicio y el fin del sueño,
y volver no es sino desandar,

Comenzar, si lo exige, todo de nuevo;
vaciar el costal y reordenar los nombres,
desconceptualizar los términos,
juntar los límites del quehacer humano
y derrumbar barreras de exclusión.

Hoy, la vida humana en la tierra
no es más que una frustrada Utopía;
suma de solitarios pareceres
y aventuras del corazón, donde
la redondez ha trasmutado en pirámide
y llegar no es subir,
sino es trepar con garras afiladas.
Mundo sobre mundo y trasmundo
que se funde en el trabajo
y se excluye en la repartición;
danzando sobre un pesado andamiaje
de testas adosadas como ladrillos
y rellenas del mismo barro mansísimo
que aprisionó a los antepasados
en moldes de complacencia y aflicción,
haciéndonos de limitada inteligencia,
ocio inútil, excesiva paciencia
y cuerpos inservibles para la televisión.

Pero queda la esperanza
de la aventura social
y la redención en la búsqueda,
confiriendo acuerdos,
cediendo pareceres
y desovillando la historia

para ubicar el minuto fatal
cuando todo empezó,
y volver, a partir de ese punto
a decifrar la utopía
y renacer en el sueño universal.

Volver a la Utopía
que nunca ha terminado.

Prepararnos para el designio humano
y reconocernos seres vivos
en armonía con el mundo natural,
diferentes en formas de dominio,
pero dominantes por igual,
creadores de cultura, de necesidades,
de temores y de cuanto dios ha
urgido nuestro eterno cuestionar.
Reclamantes de fe,
evolucionados para seguir dominando,
y autoevolucionados para consumir.
librepensadores de la exclusión,
ambiciosos en la posesión,
e Injustos en la repartición.
Asumir la vida como un destino común
y contemplarnos sin dogmatismos.
Reinterpretar en el aire los libros,
politizar entre comidas la mente,
dar razón humana a los sentimientos,
desinhibir el sexo y la sexualidad
y preferir el color a la palidez;
reducir las leyes y a los leguleyos
borrar estigmas a lo social,
desmitificar al ser colectivo
y buscar el destino común
por encima de la "carretera virtual".

Nunca como hoy hay tanto
para tan pocos,
y apenas nos caen migajas.

La existencia es una batalla
de placeres insatisfechos
y deseos no procurados.
Hoy como nunca, la jungla está abierta
y se permite de todo,
menos joder a Dios...
él no tiene luchas que librar.

Al final, sin Utopías en el bolsillo,
sólo nos queda ese momento efímero,
entre el primer hálito de vida
y la última exhalación de muerte,
en el cual nos enfundamos de un sueño
que nos hace creer libres para elegir
nuestra propia forma de trascender,
sobre cabezas y sobre otros sueños...
y nuestros pies llenos de sesos
y nuestras cabezas llenas de pies.
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Oración

Hay ciudades que tienen piernas al sol,
una pizca de sensatez cuando se desnudan
y dejan los ropajes en un banco enfrente de la noche,
tienen un silencio en la espalda que araña a las uñas,
una mirada de holocausto entre rosas y crepúsculos
y someten al deseo de estar entre sus calles
como fantasmas de otras ciudades que nunca visitamos,
hay muerte cuando se peinan en la sombra de los arces,
una oración de sensaciones entre piedras de piel,
hay ciudades que nos llevan al futuro sin apiadarse de nosotros
y se conmueve cuando vivimos.
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4comentarios 78 lecturas versolibre karma: 125

Penumbras de otro tiempo (Colaboración @horten67 & @sarrd8r)

Intangibles,
efímeros pero implacables,
reminiscencias de otros
amaneceres y algunos ocasos;

poderosos,
incómodos casi siempre;

apacibles,
consoladores casi nunca.

Lacrados en la memoria,
no hay ovejas negras,
ni tienen nación, sexo, raza;
enemigos fraternales
de alboradas lúcidas, sigilosas,
haciendo del pasado, yunque,
golpeando sin virtud
el mentón del olvido.

Permanecen ocultos
tras las puertas ajadas
de las penumbras de otro tiempo;

agazapados,

esperando cual felino voraz,
el despiste de la presa.

Devorando futuros por desleír,
construyendo muros, malecones,
amontonando brasas
obstinadas para el relego,
íntimas de la cicatriz;

recuerdos,

fronteras abiertas
a penumbras de otro tiempo.

Amén
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19comentarios 147 lecturas colaboracion karma: 102

Deseo de un porvenir

Quietud inmensa
que reposa en la noche
preguntas sin respuesta
que viven buscando pasados sin futuro
sin medias mitades que sonríen a solas.

Sin murmullos suaves para oírse
sin madrugadas frescas
para meditar en el silencio tímido
de las mil y un razones para seguir contentos
sin sentirse extraños al saberse vagamente vivos.

Nos hablábamos a gritos
con la esperanza de despertar algún día del letargo
de no sentirnos ya cercanos
ignorando a la palabra que fluye a torrentes
como el llanto de un pequeño niño lejos de su madre.

Es enorme el sosiego que me dejas
deseo intenso de querer ser más
que un gorrión callejero que se escapa de la jaula
de una palabra vacía
sin amor y sentimiento.

La noche otra vez será inmensa
sus laberintos dibujarán una poesía
que nacerá un poco desnuda
deseando tallar una historia alegre
que muchas veces termina en un motín de ideas de medianoche.

A veces el vacío no es invisible
tampoco es solitario el bullicio de otros,
se contagian las risas
aunque sean carcajadas rotas
ahí se acaba el tiempo y comienza el deseo de un porvenir.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
El mute.
05/02/2018
18
18comentarios 215 lecturas versolibre karma: 106
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