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Las Letras Nos Unían

Éramos versos
que se juntaban para hacer poesíaS
nos leíamos, y aquellas letras nos unían
y escribíamos haciendo nuevas historias.

MMM
Malu Mora
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La historia de una chica y un café

Por Riberpa



Capítulo 1 Génesis


No más de veinte minutos habrían pasado, se había ido tal vez para siempre, y ya empezaba a recordar que todo había empezado en ese increíble tres de agosto de hace cerca de dos años, el destino cruzó una delgada línea y en medio de mi incertidumbre apareciste; recuerdo que yo venía en malas condiciones precisamente porque no eran mis mejores días, las presiones y la soledad habían cobrado y afectado mi salud.


Realmente era incomodo sentirse en ese desequilibrio físico y emocional, fui sin más aliciente que cumplir un requisito más, recuerdo estar ahí sentado esperando sin sentido, al oír mí nombre gire con algo de desidia, pero inmediato mi rostro cambio, está viendo aquella persona que se accidentaba en mi vida y colisionaba frente a mis ojos, ahí estaba esa figura menuda, normal dirían muchos, pero cuando mire sus ojos algo me atrapó; sólo lo descubriría tiempo después.


Camine a su lado durante un corto trayecto las primeras palabras cruzadas fueron como un libreto poco profundas, diplomáticas, pero poco a poco me entró el afán de hablar, tal vez tome la iniciativa tratando de agradar por aquello de la primera impresión, buscando crear un lazo que desde el principio mi corazón sintió que se anudó en mí, el tiempo relativamente voló para mí, parece que hubiera desaparecido el resto de escenario.

Sería presumido pensar que tú correspondías desde esa primera cita sólo mi imaginación desbordada de emoción lo recreo, hacía rato que no me sonreía la vida y ese día tuve la suerte que uno no busca, sino que te encuentra. Aterrizado en mis recuerdos vi correr nuestra historia y esa primera conversación corrió dejando en mi la sensación de un querer más.

A veces nos pasa esa incómoda situación de tener sensaciones inexplicables, irte, pero desear volver tan pronto como se pueda, tal vez existen esas diosidencias que se colocan tú camino para hacerte menos pesado el viaje y empiezas a preguntarte qué enseñanza habrá detrás de estas experiencias a la que llegas cuando menos piensas y cuando tus velas se han ido apagando poco a poco.


Capítulo 2 Añoranzas.

Hoy me fui con esa sonrisa que esa “extraña” me regalo a mi otro extraño, esa delicadeza envuelta en una flor de mujer donde cada palabra que brotó me llevo a la tranquilidad, había olvidado que, si hay gente hermosa y que el empaque es engañoso, había luz en tus ojos y ahí me conecte pensando en que los próximos días fluyera en mi un ángel capaz de corresponder ante tantas dádivas que entregabas a borbotones.


Esos días anteriores a nuestro nuevo encuentro estuvieron plagados de recuerdos, de contar los días esperando retomar nuestra conversación y con la esperanza de seguir reconociendo en ti aquello que había tratado de buscar con algún desespero durante varios meses , en donde soñaba frecuentemente en disfrutar de una conversación y que esta fuera tan lenta como pudiera , alargando cada minuto y sintiéndome afortunado porque estarías ahí para recibir mi sonrisa, con una empatía perfecta y así aprovechar cada uno de esos espacios que me regalaras.


En esas noches pensaba como este sentimiento naciente e ilógico debería manifestarse y en mi mente se cruzaba varias opciones que iban desde unas señales de SOS desesperadas de que te fijaras en mi de manera perentoria hasta pasar desapercibido y solo dar ligeros toques de estas sensaciones que iban creciendo; la noche anterior a nuestro nuevo encuentro me sentía como aquella oruga queriendo convertirse en un abrir y cerrar de ojos en una mariposa amarilla en un mundo lleno de color , sin embargo decidí colocar pies en tierra y reconocer que si bien desde niño me habían vendido la imagen del amor a primera vista esta requería de algo más y lo iría comprendiendo en el camino que me esperaba.


Capítulo 3 Conociéndote


La mañana estaba fría, si bien llovía copiosamente podía ver la gente caminar rápidamente , doy un giro a mi pensamiento he intento imaginar que cada uno de ellos vive su mundo y está pensando en las horas por venir , en sus anhelos y metas de ese día; yo por mi parte venía con esa ansiedad que había tenido los días anteriores, con un solo objetivo confirmar si esa conexión primaria y básica que sentí era real o parte de mi imaginación, de nuevo volví a la realidad y seguía caminando , apresure el paso dando zancadas más grandes y volví a sentir frío en mis manos y ansiedad en mi corazón.


De un salto nominalmente entre al edificio me anuncie y espere con impaciencia el encuentro, por un momento me quede absorto y de nuevo reacciono cuando alzo mi mirada y la vi acercarse hacia a mí, como si me conociera de siempre me saludo con un gran don de gente, sin embargo siempre guardo la formalidad que ameritaba la situación, a pesar de ser la segunda vez que coincidíamos nos sentimos cómodos como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo , sentía una buena energía y esto era signos de un buen comienzo para seguir escribiendo letras en el libro en blanco que no había obsequiado el destino.


Hasta ahora me había referido a ella como esa figura menuda y realmente quiero guardar en mi memoria fotográfica tu rostro el cual contemplo de manera directa y en especial esos dos puntos de guía que son sus ojos , he de decir lo que primero vi fue una sonrisa permanente que uno no olvida, vas irradiando luz con una actitud que pocas veces uno ve, más qué describir lo físico de tu belleza admiro lo que inspiras , me llevas a soñar y no queda otro camino más que agradecer a la serendipia que me permitió conocerte, aquí y ahora estoy seguro que si fuera por tu sencillez dirías holas no crees que estas exagerando ? y yo simplemente tendría que decir que pude ver más allá de lo que vieron los demás.


A ratos quisiera describir todo lo que pasa en mi cabeza cada vez que se generan estos encuentros que he de reconocer se presentan por un tiempo limitado y que son de obligatorio cumplimiento pero que disfruto como si fueran libres y espontáneos, me llena el alma de fe, de un sí se puede y de creer que la vida vale la pena vivirlas gracias a la existencia de seres humanos que van regando enseñanzas como semillas con la esperanza de aportar a la vida de cualquiera de nosotros, hoy salgo convencido que sin importar este final ya dejaste huella en mí.


Capítulo 4 La despedida


Así fueron pasando esos sesenta y cinco días de cercanía en donde cada reunión se fue acrecentando sin explicación alguna un afecto inusual que me llevaba a sentirme pleno y a desear día tras día volverte a ver esos sesenta minutos en los cuales el reloj pareciera estar corriendo unos 100 metros planos, eran implacables y a pesar de que sentía que no era indiferente había una barrera implacable de superar; lo sabía y el tiempo se agotaba y no quería llegar a ese final que era tan seguro como la muerte.

Quisiera detallar cada uno de esos instantes vividos en este corto tiempo; donde las letras se darían un banquete ya que se plasmarían todos lo que nos fue sucediendo en donde en cada cita nos sentíamos más dependientes el uno del otro , cada vez conociéndonos más y estoy seguro que tanto tu como yo nos pasó algo que aún no tiene nombre pero que existió , y ahí me queda anclada ese siete de octubre donde se rompió ese cordón umbilical que nos ató durante 65 días, recuerdo salir algo melancólico mas no triste porque comprendía que había tenido suerte y que lo vivido había calado una gran huella que me impediría olvidarte.

Entendía que en ese momento había diferencias que no permitían una relación diferente a la que el destino nos brindó y que antes de manera valiente lo desafiamos y lo llevamos a un escalón más allá de lo permitido, así me fui con una posibilidad escasa de contacto, pero existía como al aire que exhalaba cada mañana posterior a nuestro adiós.

Estábamos cerrando ese primer año y luego de atragantarme con las ganas de escribirte decidí hacerlo de manera sencilla y empezamos otros ciclos de escritos sin vernos en donde te compartía mis escritos que nacieron de la inspiración surgida de los sentimientos hacia a ti, ahí nacieron poemas sentidos que leías y luego me dabas tu opinión donde me reafirmabas que era grato para ti leerme y me agradecías abrirte la puerta de mi vida.


Capítulo Final ser agradecido

Recuerdo que este medio escrito me trae gratos recuerdos contigo ya que siempre recibí una respuesta ; ahora lo sé con certeza el hecho de conocerte fue para mí muy importante disfrute de cada segundo y cada sorbo de este café retrasado en el tiempo y pospuesto por el destino , desde entonces solo pienso que la serendipia llegue a mí para atreverme a soñar contra lo que parece imposible.


Ayer nuevamente recorriste mis pensamientos como en tantos otros días en que te posesionas de mí y aquí estoy escribiendo estas líneas para evocarte y esperando poder robarte unos segundos y una sonrisa ; como diría Benedetti mi táctica y mi estrategia era mantener esa pequeña posibilidad de contacto viva a través del tiempo así fueron transcurriendo meses el cual después de muchos obstáculos se cristalizo una noche fría de aquel 7 de marzo.


Hoy soy consciente más que nunca de las limitaciones que tenemos, unas más que otras y que solo si Dios lo permite caerán, sin embargo, hoy no hay tristeza ni dolor; tengo el recuerdo de la más hermosa sonrisa obsequiada a mí por esos ojos que aun evoco y sabes que entiendo tu silencio y lo respeto, tu historia, tu pasado, pero si por una extraña razón quieres verme ahí estaré ya que siempre he tenido fe en ti.

La noche llega y tu recuerda reposara en mí y a partir de hoy en estas letras que quedaran como vestigio de aquel hombre que llego a destiempo a tu vida y que lo poco que compartió lo hizo de corazón y a plenitud conscientes de sus defectos, cierro los ojos lentamente y mañana será otro día

Esta historia continuará
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Encuentros

Nos habíamos encontrado de casualidad, unos amigos en común de otros amigos, en fin. Siempre cuestioné esa posibilidad porque era como entregarle todo el crédito al azar y nosotros vamos moldeando nuestro día a día con un conjunto de decisiones que nos hacen llegar hasta donde nos encontramos hoy.

Ella era de rasgos más bien definidos: pelo medianamente corto y claro, ojos verdes y un estilo rock perfectamente combinado entre el color negro y las transparencias. Lo metálico, lo brillante en su justa medida. Lo casualmente arreglado por horas. Siempre sonriente. Siempre radiante. Piel perfecta con pecas, ojos delineados que resaltaban una expresión tímidamente desafiante. Sus manos lucían dos anillos: uno en el dedo anular y el otro en su pulgar.

Al principio todo estaba dentro de lo esperable: dos personas que se van conociendo, intiman sexualmente, se vuelven a ver. Intercambian historias, duermen juntos y empiezan a compartir la intimidad de los días de verano. Siempre la misma historia nunca los mismos besos.

Mientras ella se preparaba para irse a trabajar le dije que estaba fascinado aunque algo sorprendido por lo que había pasado hacía tan solo unos minutos. Que habíamos tenido un buen juego previo en todos nuestros encuentros, mucho más del que al yo había experimentado, pero que había sentido que ella quería algo más. Mi inseguridad se resumía en esa afirmación. Me dijo que el juego no debía ser previo. Que el juego era todo y que había que ir más allá del sexo. Me dio un beso agarrándose de mis cachetes y se fue. Su perfume siempre quedaba en la habitación, en las sábanas, incluso en mis camisas. Era algo frutal.

Para nuestro próximo encuentro yo no podía dejar de pensar en esa conversación y en su deseo que iba más allá del sexo. Mis interrogantes iban en aumento, pero ahí estábamos una vez más en el sillón, mirándonos inmóviles y esperando el momento justo para lanzarnos uno sobre el otro. Esa magia que se suspende en el aire, que se siente en la piel sin haber entrado en contacto físico.

Me tomó de la mano muy suavemente y me dijo guió hasta la habitación. Me pidió que me sacara toda la ropa y que no diga nada. Que me dejara llevar por ella. Intenté respirar profundo para calmarme pero mi respiración era muy agitada. Estábamos desnudos frente a frente. La luz de la calle atravesaba la cortina de plástico mal cerrada y daba justo en sus pezones dibujando una línea interminable de rectángulos iluminados. Me dijo que tenía que serenarme, respirar profundo y dejarme llevar entregándole mi cuerpo al cien por ciento.

Me hizo sentarme contra el respaldo de la cama, espalda derecha y piernas abiertas y extendidas sobre la cama. Ella se colocó justo delante de mí, bien pegada y con sus piernas también abiertas. El contacto de la piel suave y caliente era un estimulante explosivo. El ambiente que se había generado en la habitación, no tenía precedentes ni en los sueños más profundos. La energía que ella generaba venía desde todas partes. Ella estaba delante de mí, pero también estaba en mi mente, en mi respiración, en el espejo que era testigo desde una esquina. En la piel de mis manos, de mis muslos. De mi lengua seca por intentar respirar pausado con la boca abierta.

Le besé el cuello y largue una respiración profunda producto de la contemplación sin respirar. Empezó a relajarse y agarro mis dos manos. Recorrimos sus pechos grandes y macizos hasta su sexo, sus piernas y subiendo nuevamente por sus costillas. Ya conocía su piel, era perfecta y suave como el algodón pero ese día todo tenía un matiz diferente. Se llevo mis dedos a su boca y los chupo con fuerza para volver rápidamente a su exhibición privada de partes íntimas entregadas al placer que proporciona el otro con la celosa supervisión de uno mismo.

Ese día la conocí por completo. Ella necesitaba conectarse conmigo desde lo esencial del deseo compartido. Ella promulgaba ese encuentro más que nada. Su cuerpo lo pedía a gritos, sus ojos brillaban con la poca luz de la habitación. Su cuerpo se había transformado en una extensión del mío, y el mío, en una extensión de sus manos. No éramos nosotros los que estamos ahí, porque nuestros cuerpos jamás habían logrado ese estado de plena satisfacción.

Manos, piernas, lenguas y brazos se habían convertido en un mecanismo suizo de relojería que se mueve y avanza en perfecta sincronía generando un solo movimiento.

Quedamos tendidos sobre la cama uno junto al otro. Temblando y en silencio. Cada uno asimilando lo que había pasado, disfrutándolo, recuperando el aliento y haciendo un raconto rápido de todo ese momento de éxtasis.

Ella me enseño la importancia de conocernos desde lo más íntimo.Y aunque el cuerpo es algo finito con límites marcados, ella hacia que en todos los encuentros descubra algo nuevo de ella y de mi. De los dos. Juntos y por separado al mismo tiempo.

-Lo importante es cómo te hace sentir la otra persona más que el encuentro de dos cuerpos, me dijo mientras se vestía.

*PH. Pato Azpiri

*She. Florencia Couce
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Ahora soy

Yo ahora vivo distinto,
Una fue la que viste
Y otra la que enfrentaste.

mis alas se extendieron
me hice inmune al dolor,
me hice segura de mi,
y deje de sobrevivir por vivir.

Ahora ya no soy la misma,
ahora me quiero más a mi,
Ahora escribo mi propia historia,
y decido que quiero en mi memoria

Ya soy otra, y no culpo a nadie,
dejo de obsesionarme la perfección
hoy adoro mi imperfección.

Deje de buscar el amor,
espere hasta que el me encontró,
deje de creer en mariposas,
hasta las hice silenciosas.

Ya no cierro ante nadie los ojos,
ya no interpreto miradas,
Ahora me gustan las cosas claras,
y de frente para no dejar que pensaras.

Siempre me gustan las rosas,
y los poemas de amor,
vivo un presente sin clamor,
olvidando las penas dolorosas.

Ahora soy la que vive sin control,
la que invita a la emoción,
La que vive sin precedente,
Y disfruta su presente.

Las letras de mi alma.
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Se me quedan cortas las historias

Se me quedan cortas las historias. Empiezan bonitas y con ganas, pero se hunden poco a poco en las batallas sin fin de ideas que brotan a raudales, hasta que chocan una vez escritas con la incongruencia de estar ahí, todas sueltas ¿Dónde empieza una y termina la otra? No entiendo por qué las palabras salen de esta manera. Se escriben solas. Es como si llevaran mucho tiempo esperando a ser plasmadas en algún papel para luego quedarse huecas del sentido que pueda tener cualquier historia bien escrita. Escribo, escribo y escribo sin parar, sin pensar. No necesito pararme a discurrir qué será lo siguiente que saldrá, ya está ahí, impaciente, esperando su turno de salir y gritar sea lo que sea que tuviera que gritar. Muchas veces dudo hasta de que sean mías tantas cosas guardadas, tantas rabietas, tantas preguntas sin respuesta. Y tengo que escribir deprisa, porque si paro se atropellan y se ahogan las letras, mueren, se van, no sé a cual lugar, ni si alguna vez volverán. Y me duele la mano. Y no me entiendo la letra cuando paro y me leo. No comprendo nada, pero algo, en algún lugar, se queda en paz.
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Yo Quisiera

Yo Quisiera

Yo Quisiera
Crear una canción de sueños
donde cada quien se adueñe
de su propia historia

Yo Quisiera
acariciar corazones
Logrando suspirar con ellos
Latiendo a la misma vez
Que se enriquezcan muchas almas
Que en la noche se desangran
Por amor

Yo Quisiera
poder repar alas
que por estar en jaulas
se les rompieron
escribirles un cuento de hadas,
donde exista la felicidad
sin necesidad de príncipes o reyes

Yo Quisiera
Cantar tan alto que se escuche
Hasta donde un alma pida
Un consejo esta noche

Yo Quisiera,
que rompieras tu silencio
y digas muy alto ¿que es lo que te duele?
Y ¿porque no eres feliz?

Yo Quisiera
que hagas tu vida en libertad
que no te de miedo la soledad,
que sepas que habemos más
con el mismo sueño.

Yo Quisiera
Ser una bandera de amor,
luchando por tu clamor
llevándote de símbolo
de una revolución

Yo Quisiera
Que te ames más a ti
que te olvides del Que dirán
que luches contra todo
que nada te detengan
y que brilles en la oscuridad.

#niunamas
Las letras de mi alma
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Patria

¿Qué es la patria? La patria son tus ojos, y hasta donde alcanzan tus brazos mi frontera. La patria son las voces de la gente, cada amanecer, cada luna, cada sueño. La patria son los niños, los ancianos y sus historias; los hombres y mujeres libres que caminan en una misma dirección. ¿Qué es la patria? La patria es la tierra, sin importar su color.
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Su mirada vacía

Su mirada vacía
siempre al borde del precipicio
con la necesidad de querer saciar una sed inventada
entre el humo de los sueños
y las banalidades de un mundo perdido.

Voces suspendidas en el silencio
por lo menos es así es en sus pensamientos
aunque la esencia permanezca oportuna
sus pasos son como una cabra montés que salta
entre las piedras huecas y una mirada perpleja en el limbo.

Cementerio de nombres rotos
que nunca tendrán hijos
para contarles esas historias viejas
que brillan entre la sombra de los cipreses
con un aire puro del viento.

Su tiempo es un reloj sin puertas de salida
en una adolescencia marchita,
donde prefieren soñar con relámpagos invisibles
que vibrar con la sonrisa de un niño
en un campo lleno de verdaderos delirios.

Espuma de visiones y éxtasis
con una sonrisa falsa
de un monstruo indeleble,
prisioneros de las carencias
de los afectos que nunca tuvieron.

Hierba verde con la semblanza de un enojo maldito,
tanto escuchar voces mudas en una ausencia pérdida
de la ausencia del propio amor,
solo la muerte que les susurra al oído les será segura
espejismo con la mirada vacía.

Poesía
Miguel adame vázquez.
El Mute
12/02/2018.
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Entinto palabras para que no te vayas

Entinto palabras cada vez que te recuerdo
no quiero que se oscurezca la memoria olvidada
dejando un indeleble recuerdo áureo sobre las tristezas rotas,
son muchas las esperanzas que se inmiscuyen
en los sueños ahogados y locos.

Son muchas las sombras que sabotean tu sensación
de estar nuevamente soñando
y es muy corta la mañana laureada
para poder agotar tu desdicha que se ahoga,
no logro evitar que la pena te consuma con un abrazo frío y lastimero.

Te empeñas en tatuar tu historia en una maniobra oscura y silenciosa
tan reprobable como mi luz que no te arropa
que te puedo decir si solo te observo tranquilo e inerte, como todos
como esperando el momento en el cual
se te doblen las pocas fuerzas que te quedan y te rompas.

Así es la hipocresía que solo contempla tu desdicha
y no es capaz de calentar tu mano fría
con un simple cálido abrazo,
entinto palabras cada vez que te recuerdo
no quiero que se te oscurezca la memoria olvidada
y en ese recuerdo roto tu simplemente te vayas.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
03/11/2016.
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10comentarios 96 lecturas versolibre karma: 120

Yo te di mi sangre para que mi sangre sobreviva

Igual que quien sana su corazón roto
nunca se encerrará en el arrepentimiento
yo te pertenezco, poesía.

No creo que tengamos que pelear-dijiste-,
aunque a veces será inevitable.

Si no fuera por ti,
que me salvas literalmente la vida
manteniéndome sobrio,
quizás pensaría que le vendí mi alma
al nombre abstracto equivocado,
y que hubiera sido mejor
entregårsela a la Música.

Pero desde que te escucho gemir,
al tomarte entre mis brazos,
únicamente eso es ya para mí la Canción.

Por eso nunca dejaré de escribir.

Soy algunos años más mayor, sí,
en cambio tú eres lo más grande.
Mi dolor se da la importancia,
hasta que de ti aprendo lo importante:

Sentados a la mesa,
sé que todo va bien cuando me pides un beso
y te hago llorar de tanto reír.

Porque un poeta triste es una contradicción.

Y la historia, mi vieja historia,
ya sólo es una mancha en el asiento
del tren del futuro.
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Cucaracha

Insectos taciturnos,
sensibles, fotofóbicos,
de negro abolengo,
de rancia cuna,
sales de tu cripta sombría
en la oscuridad de la noche,
pequeñas draculinas,
de bigotes dalinianos,
desnudos y oscuros bigotes,
mostacho enhiesto,
mirando al techo.

Buscas humedades
para guarecer tu negro cuerpo,
recorres cavidades huecas,
de grutas vacías e inhóspitas,
recorres mis despertares,
atropellas el suelo
de mis sentidos,
mides mis pasos,
te adueñas en la noche mis sueños,
oteas mi ropa,
recorres mi cuerpo,
te dejas atrapar
por el olor de mis cabellos.
besas mis labios,
oyes mi aliento.
Cuando despierta el día,
siento tus fríos osculos
incrustados en mi nuca,
me retas, me desafías,
y yo, sólo siento repulsa.

Vida desdichada la tuya,
sueños inermes
de cucaracha taciturna,
historia atrapada
en un abrigo
hecho de cáscara dura,
cráneo marchito
de negro azabache,
vísceras repudiadas
que se pudren
en tétricas cárceles,
escupes blasfemias,
y sudas fluidos corporales,
maná del futuro,
néctar de los dioses.

Trampas maquiavélicas de la ciencia,
mutilan tus alas libres,
tus sueños lloran
la rancia mugre,
agotan tus carreras,
la alegría huidiza se esfuma,
cabizbajo quedó tu bigote,
ya no hay sueños
de carreras nocturnas.
sólo paredes sin salida.
Guardería de cucarachas
que alimentará hambrunas.

Angeles Torres
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6comentarios 50 lecturas versolibre karma: 91

Lo que fue primero

Paso el tiempo
hasta que fuiste algo olvidado para los viejos,
una historia entre los olivos
que están llenos de polvo añejo.

No te conozco
has invadido el mismísimo olvido
con un pobre silencio
que evita siempre el llanto de los yo te quiero.

Nos fuimos esperando
hasta quitarnos las máscaras de carne
fue violento el espanto sin esperanza
palidecí con todo tu propósito fresco.

No tuve miedo de morir
preferí defenderme de las palabras impuras
con un pensamiento que respira poesía,
fue mejor que ser olvidado en la hoguera de fuego.

Es jocoso el destierro
cuando no se tiene la mínima idea
de porqué la incertidumbre se alimenta
de la ausencia de lo que fue primero.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
08/02/2018.
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Un miércoles cualquiera...

Podría decirse "¡Qué pequeña historia!"

-Suspiros alargados cargados de colores-

y aun así comencé a escucharte.
aun así, comence a soñarte.

Aun así, te suspiré en mis sueños;
destellos de sonrisas repletas de secretos...

Aromas tan silvestres en el brillo de tus ojos, historias infinitas contadas al oído, sombras deslumbrantes que se borran como el viento y aparecen con tu eco.

-El aroma de tu sombra se posa en mí nariz-

De suspiros alargados empecé yo a quererte,
y un miércoles cualquiera me atrevo yo a escribirte, y un miércoles cualquiera te abrazo aquí en mi mente.

-Rebelde y sonriente-

Rebelde y sonriente te repites en mis cuentos;
atrevida y valiente te atreves tú a quererme.
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2comentarios 62 lecturas versolibre karma: 99

El maestro audaz

Compasión completa,con la fe contagias
las señales claras,innegable vida
de tu cosmos vivo,fortaleza oída
con proverbios sabios,sin honor presagias.

Las historias viven,el amor sin magias
lo serán por siempre,sin la fe abstraída
de un poder eterno,sin la fe infligida
los momentos claros,que tu no los plagias.

Con la fuerza soy,con un portento lleno
al maestro enseñas,con la humilde paz
es ahora el día,de tener refreno.

Aprenderte todo,libertad capaz
la ignorancia no es,razonaré lo bueno
un maestro quiero,con un texto audaz.


A Poetry el maestro audaz.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
08/02/2018

ritmo: 3,5,9,11
Soneto clásico simétrico prístino
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17comentarios 140 lecturas versoclasico karma: 103

Rebeldía a las tres de la mañana

Mis letras no quieren,
pero un jueves triste puedo odiarte,
aunque sea falseando los rencores
y evitando todo cepo de añoranza.
Por delante, queda nada.

Ya no es como era antes la nostalgia.

Esa pena instalada en el pecho
al acecho del recuerdo embellecido,
te parece, pero no te está mirando.
Solo quiero que te pierdas en la falla
del olvido, en el hueco descuidado
de la tierra donde no brota
memoria ni deseo de reencuentro.

Que no sigas dando cuerda
a la caja enmudecida,
que no soy tu bailarina
ni esta historia se merece ya
más giros.
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Utopía

Volver a la Utopía,
al sueño prohibido,
al ideal satanizado.
hurgando en el silencio,
apartando de la voz
el vacío que deja el miedo,
desmontando el sendero,
corrigiendo el porvenir.

Aunque no se reinvente la vida,
volver a la voz prohibida
y al gesto altisonante,
hacer lugar para el futuro,
abrir espacio a la ilusión.
Y volver a la esperanza
del prodigioso afán por llegar .

Alcanzar la grandeza
de la gota infinitesimal,
que, multiplicada en su caída
horada la solidez y la perennidad.
Y no volver para conceder,
llegar para reclamar,
venir y no regresar jamás.

Volver a la Utopía
y a la certidumbre del compromiso
con la razón universal,
aunque se caigan los ídolos,
aunque nos rasguen los bolsillos,
aunque se nos desarme el horario
y resten privilegios de estación.

La Utopía es el inicio y el fin del sueño,
y volver no es sino desandar,

Comenzar, si lo exige, todo de nuevo;
vaciar el costal y reordenar los nombres,
desconceptualizar los términos,
juntar los límites del quehacer humano
y derrumbar barreras de exclusión.

Hoy, la vida humana en la tierra
no es más que una frustrada Utopía;
suma de solitarios pareceres
y aventuras del corazón, donde
la redondez ha trasmutado en pirámide
y llegar no es subir,
sino es trepar con garras afiladas.
Mundo sobre mundo y trasmundo
que se funde en el trabajo
y se excluye en la repartición;
danzando sobre un pesado andamiaje
de testas adosadas como ladrillos
y rellenas del mismo barro mansísimo
que aprisionó a los antepasados
en moldes de complacencia y aflicción,
haciéndonos de limitada inteligencia,
ocio inútil, excesiva paciencia
y cuerpos inservibles para la televisión.

Pero queda la esperanza
de la aventura social
y la redención en la búsqueda,
confiriendo acuerdos,
cediendo pareceres
y desovillando la historia

para ubicar el minuto fatal
cuando todo empezó,
y volver, a partir de ese punto
a decifrar la utopía
y renacer en el sueño universal.

Volver a la Utopía
que nunca ha terminado.

Prepararnos para el designio humano
y reconocernos seres vivos
en armonía con el mundo natural,
diferentes en formas de dominio,
pero dominantes por igual,
creadores de cultura, de necesidades,
de temores y de cuanto dios ha
urgido nuestro eterno cuestionar.
Reclamantes de fe,
evolucionados para seguir dominando,
y autoevolucionados para consumir.
librepensadores de la exclusión,
ambiciosos en la posesión,
e Injustos en la repartición.
Asumir la vida como un destino común
y contemplarnos sin dogmatismos.
Reinterpretar en el aire los libros,
politizar entre comidas la mente,
dar razón humana a los sentimientos,
desinhibir el sexo y la sexualidad
y preferir el color a la palidez;
reducir las leyes y a los leguleyos
borrar estigmas a lo social,
desmitificar al ser colectivo
y buscar el destino común
por encima de la "carretera virtual".

Nunca como hoy hay tanto
para tan pocos,
y apenas nos caen migajas.

La existencia es una batalla
de placeres insatisfechos
y deseos no procurados.
Hoy como nunca, la jungla está abierta
y se permite de todo,
menos joder a Dios...
él no tiene luchas que librar.

Al final, sin Utopías en el bolsillo,
sólo nos queda ese momento efímero,
entre el primer hálito de vida
y la última exhalación de muerte,
en el cual nos enfundamos de un sueño
que nos hace creer libres para elegir
nuestra propia forma de trascender,
sobre cabezas y sobre otros sueños...
y nuestros pies llenos de sesos
y nuestras cabezas llenas de pies.
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Deseo de un porvenir

Quietud inmensa
que reposa en la noche
preguntas sin respuesta
que viven buscando pasados sin futuro
sin medias mitades que sonríen a solas.

Sin murmullos suaves para oírse
sin madrugadas frescas
para meditar en el silencio tímido
de las mil y un razones para seguir contentos
sin sentirse extraños al saberse vagamente vivos.

Nos hablábamos a gritos
con la esperanza de despertar algún día del letargo
de no sentirnos ya cercanos
ignorando a la palabra que fluye a torrentes
como el llanto de un pequeño niño lejos de su madre.

Es enorme el sosiego que me dejas
deseo intenso de querer ser más
que un gorrión callejero que se escapa de la jaula
de una palabra vacía
sin amor y sentimiento.

La noche otra vez será inmensa
sus laberintos dibujarán una poesía
que nacerá un poco desnuda
deseando tallar una historia alegre
que muchas veces termina en un motín de ideas de medianoche.

A veces el vacío no es invisible
tampoco es solitario el bullicio de otros,
se contagian las risas
aunque sean carcajadas rotas
ahí se acaba el tiempo y comienza el deseo de un porvenir.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
El mute.
05/02/2018
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El Fénix

Plinio, en su Historia Natural,
menciona al ave sagrada,
que anida en la ciudad del Sol.

Cargado de mirra y ámbar
teje su nido en el Templo de Amon
y allí se inmola en llamaradas.

El Fénix, cansado del flujo inmortal,
ya no se ve más sino en cuentos,
relatos empolvados del pasado.

Un alma es como un Fénix cansado,
que sale y regresa cargada de tesoros
y en su nido, se quema al guardarlos.
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El jardín se hizo desierto

Observo la mano,
yemas que un día encontraron un jardín
e hicieron de él un desierto.

El cuerpo exige el exilio
botella con nombre en el bar
ristra de vasos de ausencias
guiando el camino a casa
el ausente aprieta la garganta
se sabe con fuerza,
aún sin cuerpo,
puede apretar hasta romper un hueso.

Junto al contenedor, un jamelgo
de pellejo cosido al cráneo,
huele a sangre, huele el desgarro
de las historias de los que salen corriendo.

La ausencia es un chucho que roe huesos.
Pesa.
Contradice las leyes de la física.
Es vacío denso.
Pesado.
Que hunde.
Es plomo sin materia.
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"Luz escarchada"

La vida
que tuvimos:

Congelada.

Mi ser,
mi cuerpo,
mi mente,
mi corazón:

Escarcha.

El presente:
En evaporación.

Una vida contigo:
Muerta.

Siempre revivida
al ponerse
el Sol.

Nuestras luces,
nuestro amor;
una historia
zanjada.

Para jugar
hacen falta
dos.


###

No he vuelto a sentir
que al tiempo
le robaba.

Tampoco recuerdo cómo
volverlo a hacer.

No he vuelto a perderme
en el mar de tus pupilas.

Siempre dilatadas,
rabiosas
de curiosidad;
siempre excitadas,
rebosando
sensualidad.

Siempre inquietas,
reflejando uno
de los trazos
más fieles
de tu personalidad

Unas pupilas,
que eran sólo para mi;
como mi sonrisa,
que aunque no estés,
se sigue debiendo a ti.

Una canción,
que terminó.
Una melodía,
que perseguí.

La "certeza"
de que me equivocaba;
y aún así,
voluntariamente,
sucumbí.

###

Los recuerdos
de un exiliado.
Mi fragmento
más feliz.
Ria o llore,
suele deberse
a ti.

No ha cambiado,
lo que siento.
Aunque ya
no te lo pueda
decir.

Rheinn

"Luz escarchada"
RheinnPoetry ®
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