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amante de tu voz

soy amante de tu voz,
esa que nace dentro de tu armonía, la misma que te dieron el día que llegaste a la vida...
soy amante de tus palabras,
aquellas que susurras como lanzas tratando de penetrar el alma...
me considero adicta a tu cantar,
de esa suave melodía que dejas escapar entre sonrisas...
soy amante de tu voz porque da el reflejo de tu esencia; con ella me atrapas, me armas y desarmas pero también me haces perder la calma...
soy amante de tu voz, porque sale de tu boca, de la misma que un día dijo "no temas mi vida, por tí en esta vida y si me tocara otra, no lo pensaría dos veces porque es mi alma la que te añora"
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Tu voz

Aún cuando te has ido
tu voz queda en el aire.
En el frescor del amanecer
que despierta mis sentidos,
en el tibio aliento de la mañana
que merodea mi espera,
en el aroma del mediodía
que alimenta mis recuerdos,
en el viento de la tarde
que aturde mi conciencia
y me lanza a los abismos
de la indecencia.

Aún cuando te has ido
tu voz queda en el aire.
En la briza nocturna
que penetra las sábanas
y roza tibiamente mi piel,
encendiendo mi alma
al punto de la ebullición,
cuando se esfuman
todos mis pensamientos
y se hace carne mi desdicha.
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7comentarios 96 lecturas versolibre karma: 98

Somos la voz del alma la magia hecha realidad

Somos:
La magia hecha realidad
La energía en pie
El aroma de las horas
La tempestad de un beso
El reguero de sueños nubes
La soledad sin desierto
Ese efímero te amo
El largo silencio de los años
La caricia de la arrugas
Ese tiempo de creer
El latido del día
La dulce voz del alma
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La voz de mi abuelo

Puedo llamarte cielo,
ave, lluvia y asfalto.
Puedo llamarte océano,
horizonte y ocaso.
Puedo llamarte trébol,
cerezo o manzano.

Desierto, oasis
o escorpión.
Playa, marea o arena.
Puedo llamarte pasado,
nostalgia y presente.
Si me buscas estaré
por donde suelo estar.

Puedo llamarte ausencia,
cuando miro las fotos
y veo que no estás aquí.
Puedo llamarte noche
cuando me desvelo,
sombra porque me sigues.

Puedo llamarte estrella
porque no te alcanzo.
Puedo llamarte deseo
porque por mucho que desee
ya no puedes estar conmigo.
Puedo llamarte en silencio,
aunque sea para oír tu voz.
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1comentarios 148 lecturas versolibre karma: 109

No tengo voz

No tengo voz…
Mi canto es un poema, escrito en noche plena
silente es mi tonada que hace llorar la arena.
Mis trazos como acordes nacidos en cadena
resuenan en la aurora con voces de sirena.

No tengo voz…
Y en dulce serenata se van mis voces llenas
de ronda por las tardes en plácidas verbenas.
El ritmo de mis notas está en verbos caídos
que muda es la cadencia de versos sin sonidos.

No tengo voz…
Escapan de mis manos las notas apagadas
que juegan al ocaso traviesas y calladas.
Mi música es adentro de líneas encerrada
que en complice silencio se inscriben en tonada.

No tengo voz…
No se por que milagro me nace en poesía
un coro de palabras en sorda algarabía.
Pero estas mismas notas jugándose dormidas,
resuenan en el alma en claves encendidas.

No tengo voz…
Mi verso es melodía discreta y transparente
que grava en armonia mi verbo trascendente.
Los pasos de mis lettras se elevan como encanto
y arrastran las esencias de amores y de llanto.

No tengo voz…
Escrito en sentimiento mi hechizo asono invoca
la fuerza de lo eterno que hace soñar la roca.
Mi frase va insonora, y adentro va y resuena
que voz no tengo y canto: mi canto …¡Es un poema!
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11comentarios 62 lecturas versoclasico karma: 107

Haiku 3

Menuda joya
de cuero azabache.
Su voz: un filo.-


@ChaneGarcia
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sin comentarios 16 lecturas japonesa karma: 66

Caperucita va armada

En su mano la plata fulgurante
de una bala que espera amenazante.

En la cesta está el arma requerida
y un licor, elixir que cedió el druida.
Que si el lobo aparece, prevenida,
le hablará con su voz desinhibida.

No es la historia del libro la que cuento,
pues la niña le dio con mucho tiento

una vuelta valiente y trepidante,
que en justicia también es merecida.
Ese lobo, por fin, tendrá escarmiento.





Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/05/13/escribe-tu-relato-de-mayo-iii-la-escritor
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23comentarios 110 lecturas versoclasico karma: 107

La Voz de La Verdad

Tan pequeño y diminuto
Tan arrogante criatura
En tu vida de un minuto
Crees entender la hermosura.

El infinito universo
no entra en la miniatura
de un kilogramo y medio
en tu cabeza tozuda.

Llenando lo incognoscible
de imposibles entidades
omniscientes e invisibles
y demás banalidades,
te crees centro del mundo.
Quieres ser muy importante
no eres un diamante bruto
o quizás... sin el diamante.
Prepotente de ese punto,
pálido y azul brillante.

Y siguen en guerras
odiando al vecino,
matando a un amigo.
No viven en paz.
A lo que se aferran
con feroz ahínco:
imponer sus mitos
sobre los demás,
un trozo de tierra,
metales “bonitos”.
No tiene sentido
su “mundo ideal”.

Y en un lugar muy lejano
la oscura noche presencia
vestida de diez mil perlas
que cubren su inmensidad,
a un niño solo y llorando,
ni una lagrima es de tristeza,
solo admira la belleza
del infinito espectral.

Su intelecto es aun de niño
pero su alma es infinita
captando la luz bendita
de una presencia ancestral.
Las guerras pierden sentido,
la humildad le regocija.
ven aquí, sigue conmigo.
Soy la voz de La Verdad
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7comentarios 78 lecturas versoclasico karma: 90

Árbol con voz de fauno

¡Háblame!
¡¡Háblame!!
¡Árbol, háblame!
Sé que me sientes
sé que me respiras
cuando rozando te paso por ahí.
Cuando te me siento a tocar la lira
y mullo un hueco en el cojín de tu raíz.
¡Háblame!
¡¡Háblame!!
Con esa voz de madera
con el murmullo de hojarasca
como aquella antigua fuente retorcida en sauce.
¡Háblame!
Con lengua de lápida
como si tus palabras no tuvieran revés
cual hechizo inicuo pronunciado en lava
¡Ah! ¡Esa magia roja con la que nunca puede negociarse!
Esa inevitablilidad en la ley de las cosas
frente a lo cual
es mejor apartarse y dejarla seguir.
¡Háblame!
Como lo haría el jazmín que sostiene a la brisa.
¡Háblame!
Del segundo equinoccio de la tarde.
¡Háblame!
De los laberintos que tu memoria esconde.
¡Háblame!
Con tu claroscura voz de fauno.-


@ChaneGarcia
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6comentarios 55 lecturas versolibre karma: 83

Tu voz
sinfonía de cenzontle trinando
en lo más alto de las ramas
tu voz melodía de cocuyos
en embrujo nocturno,
notas vibrando en la brisa
presa de su magia.

Tu risa
me rescata de la monotonía
me calma como suave melodía
notas armoniosas que contagian
caída de agua que hechiza
agua transparente, sonido de cascada
cayendo en torrente de alegría
explosión fresca de carcajadas.

Tus ojos
dos gotas de agua cristalina
donde me miro en ellos cada día
tus ojos, primer rayo de sol que fascina
ojos que saben miran con ternura,
despertar de alboradas divinas
lunas que iluminan mis noches sombrías
tus ojos, ventanas al paraíso perdido
que en tu mirada fui descubriendo

Tu voz música para mis oídos
tu risa alegría que me hechiza
tus ojos son la luz de mis días


ocaso de mi playa
viento fresco de atardecer
que das vida, y que acompañas.

MMM
Malu Mora
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17comentarios 133 lecturas versolibre karma: 108

Mi voz sin ti

Escribir de tu voz sin timbre
a lo que sujetar mi voluntad.

Hablar sin más vibración
que el latido sordo a tus ojos.

Prestar atención al vacío
repiquetendo el sentido hueco.

Todo esto es sólo silencio
Sólo esto es más que todo
lo que nunca volverás a oir.
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sin comentarios 68 lecturas versolibre karma: 98

Un nuevo encuentro en tu voz (Mi poesía 2)

La poesía es tan huidiza y de nadie que ¿Quién con su áspera y torpe mano la pude dignamente acariciar?

No consiste todo en adquirir técnica, trazar rima, respetar la métrica para obtener nota; A veces hay que desdibujar el orden de las palabras para no expresar lo que el alma siente y así nacen espontáneamente en un papel cosas baladís o presuntuosas frases, como decir que un poeta sincero no miente; la verdad es que todo poeta siente suyo todo lo que pone en la hoja, sin explicar que muchas veces la pluma, en lágrimas de su propia infelicidad moja.

Tampoco hay pintor de lirica en lienzo que consiga hilar fino en los versos. Poco a poco el genio de autor va viniendo a un papel blanco que de rima inocente preña. Y con bouquet etiquetado, sella, como un mimado vino de crianza, hecho a propio modo; romántico gerundio que define su aroma y olor, para que vaya cubriendo todo de alegría o de dolor.

Eso sí, que la parsimonia del tiempo abandone el blog, en tanto avanza la noche y se detiene el reloj

Y finalmente, si una noche las musas no te escogen, ni te dan a probar elixir, tu estilo será volver a empezar, repetir y repetir. Y para apoyar con tesis acertada esto, y habiendo sido un tanto travieso, yo desde niño acostumbraba, pergeñar un verso, siempre inescrutable y enrevesado.

A veces buscando libertad de acción y expresión matemática selecta, se ha detenido a mi lado el universo, sol y luna en una actitud adversa.
Han pasado noches y días en un desfile de no rimas y palabras sin acierto, y yo de director de escena, sin orquesta, sin violines ni concierto.

Otras veces, han apagado las estrellas, y los sueños se han ido diluyendo en tu ayer, se puede decir que vas viendo, que de angustia, alcanzas la inanición, y un nuevo principio en blanco, deja en suspenso tu valor, o mejor dicho, para que rime mejor con ayer, tu valer.

Ir entonces por tabaco al estanco, no parece en demasía error, ya que parece probado, que todo brebaje embrujado, incitara a sacar a flote, desde el fondo de una marmita, la dignidad del autor.

Mas si no hallan satisfacción, la estilográfica y su dueño, se van a la cama, vacía de tinta la una, y el otro cargado de sueño. Y no sintiendo el fracaso en extremo, pues pueden pretender despertar, y la obra maestra de su vida, de madrugada, ya escrita encontrar.

Ahora, ya de mayor, mi prolífico cerebro escritor, apenas se acerca a ese sin vivir frenético anterior, pues si tengo en cuenta el amor, que con parquedad frugal la ingrata pretensión de ser poeta me dio; ni soy de la poesía, ni ser suyo es mi fin, y ya para despedirme me atrevería a decir.

La poesía, persistentemente a mi alcoba, invitada, allá en mi primera boda, ni estuvo, ni estaba. Y ¿en mi cama? … si alguien cree ver un bulto, imagine un hada. Quién sabe si como en el cuento de la bella durmiente, mi cuerpo sigue frio, nada caliente, pero no esperando un beso, sino el aplauso de un gentío que me despierte.

Desconozco, hasta este momento, cual es su treta. No es la poesía en el presente mi meta; tras un divorcio de ella, que me dejó tirado, ya en el papel servilleta de un primer esbozo, o en el adolescente corazón de tiza aquel, pintado para siempre en la pared, y dentro dos iniciales; ahora me encuentro solo, subido en el foque de la vela mayor de un velero; eso sí, corsario bajel con vela de papel, estucado u offset que la tinta emborrona, no de cualquier cosa, en mi caso, si acaso, de prosa...

Sí, sigo escribiendo, pero sin pretensión de ser poeta. Como huérfanas de padre, navegan mis letras por el mar de la nada. Donde yo, como viejo piloto de ruda maña, guio siempre el barco hacia el recreo, aunque debo confesar que sin una voz de sirena, a babor o estribor, sufro, peno, lloro, muero. Por eso para ahuyentar la soledad, y evitar el naufragio, lanzo bengalas al cielo para atraer como público a los cometas, recitarles soliloquios, cantarles canciones, convencerles de que si ven a mi musa, la digan que vuelva, o que intenten hacer llegar al edén mis oraciones.

Sí, ese amor primero con las letras, fue para tanto, fue alianza de por vida, fue flechazo sin edad, promesa de eterna fidelidad, mil y un intentos de enlace nupcial, aun sin consumar. Y por eso, hacia aquella luz de aurora, siempre emergente, voy dirigiendo el timón. Escucho a veces canticos que me llaman desde una isla envuelta en niebla y me quieren de esta ruta desviar. Pero mi estrella ha vuelto a ser ese sol brillante que al amanecer a todo navegante desorientado guía.

De vez en cuando, la poesía, empecinada conmigo, aunque sea tenue, tímida, aparece subida a una ola, firme, irreal, gaviota sola; difuso espejismo que engatusa a este idiota. ...
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3comentarios 62 lecturas versolibre karma: 93

Reunión

Te reúno en mi palabra
porque me sabes a fruta fresca
a pan recién horneado
a lluvia en medio de la sequía
y te celebro entre recuerdos
de amores que no fueron
de amores que perdí
y de amores que me hicieron sucumbir.

Te reúno en mi palabra
porque desnudas mi silencio
y arrojas mi edad cansina
a los abismos de la pasión
pero no puedo pronunciarte entera
porque tu nombre rebasa a gritos
mi escasa voz susurrante.

Te reúno en mi palabra
porque tu nombre se me asemeja
y las cosas que hay en ti
por creación o por experiencia
las hay en mi invertidas
porque, hemos llegado al mismo punto
pero mientras tú bajabas sonriendo
yo entre lágrimas subía.
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4comentarios 122 lecturas versolibre karma: 97

"Mi voz"

Escucha mi voz
cómo te dice
desde el silencio de
la noche cuanto te
adorora sin que tu la
escuches.
Escucha mis
lágrimas
que al caer en la
nieve te dicen te
amo en secreto
al congelarse
de frio.
Escucha el miedo
que siento de
pensar en sólo
perderte.
Escucha mi alma
que te llora muy
triste porque nunca
te va a volver a ver.

Daniel Abreu Gama 18-3-2018
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10comentarios 157 lecturas prosapoetica karma: 64

Ni un silencio más, ni una voz menos

Solo silencio por aquellas que mueren en mi nombre,
solo silencio por aquellas que cayeron por mi vida,
solo silencio por aquellas que no tienen nombre,
ni voz, ni vida, ni rostro, ni alas, ni sonrisa.

Silencio por aquellas condenadas a él,
silencio por sus cuerpos y por sus heridas,
silencio por las víctimas y el dolor del crimen
del estado, del patriarcado y de la complicidad
de quién no es capaz de ver.

No, no, no quiero en tu rostro más lágrimas,
ni más silencio en nuestras calles.
No, ni una gota más de silencio en los días
ni un segundo más de soledad en tu nombre.

No estás sola hermana, somos resistencia,
somos flor, somos fuego y seremos mares.
Desbordaremos los muros que te encierran
y partiremos las cadenas y los alambres,
que con golpes han desgarrado tu alma,
roto tu mirada y derramado tu sangre.
Sé fuerte, sé firme y vuela libre, vuela,
que no es amor, eso que pretende,
sino la mayor bestialidad, la de la guerra.
¡Vuela! Que no estas solas en nuestro enjambre
que los pararemos y picaremos, compañera.

Mujer encarcelada por sus mentiras, levántate
que no hay nada de amor en su violencia,
que nos despertaremos en tormenta
frente a sus golpes y sus grilletes,
frente a sus palabras y sus cadenas,
juntas, mano a mano, frente a frente:
¡Ni un silencio más, ni una voz menos!
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La nieve cayendo de tu voz

La nieve cayendo sobre tu voz,
es domingo,
la noche de un invierno
lento,
de conversaciones al borde.

Caída
que no ofrece nada,
descenso arrastrado
sin horizonte.

Una manzana que nunca llega al suelo,
tampoco a la boca.

Suspendida.

El sol sube,
nosotros bajamos,
el mundo se inclina
en el vacuo espacio.

No hay principio,
retrocedo, rebobino,
no lo diviso,
el tiempo está roto.

La alegría fue,
hoy es demencia.

Escucho tus frases
la nieve cayendo de tu voz:
Adiós.
Adiós, adiós.
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20comentarios 91 lecturas versolibre karma: 96

Voz interior

Detente un segundo, ¡eh!
ésta tierra está bendita.

Detente un instante pié,
¡no pises las margaritas!
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1comentarios 58 lecturas versoclasico karma: 116

Rincones para tu voz

Guardé tú voz en algunos rincones; debajo de un mueble, en un par de cajones, sobre el dintel de mis ventanas y un sinfín de refugios más.

En la guantera del auto junto a un cargador portátil que no sirve, bajo una maceta con helechos, en mi taza de café, en un cofre marroquí, detrás de una piedra de sal, entre el verde de mi jardín. Bajo el polvo de una vieja alfombra persa, en el cuento de Aladdín, en un campo vestido de abrojos, dentro de esa rosa azul cerca del blanco jazmín. Entre mis zapatos favoritos y esas ojotas con las huellas dentales del cachorro y las uñas tan cuidadas del gato, en el vestido que ya no me queda, en la caja de medias solitarias, junto al jabón que me hace estornudar. Dentro de ese almohadón que siempre abrazo, en la panera vacía por las dietas, en el lío donde mueren ahogadas mis carteras, en la tabla de planchar y las arrugas que no quita. En esas películas que nadie mira, en mi lista de canciones por tararear, en el tabaco de mis cigarrillos, en los dedos de mis lentes. En las primeras hojas de ese diario que jamás escribí, entre las servilletas de papel que encuentro por toda la casa llenas de tachones. Dentro de la luz de la heladera cada vez que busco un dulce, en el chocolate de mis antojos. Entre un momento y otro, en lo rojo del vino, en mi vaso de agua medio lleno y en el medio vacío también, en las tormentas, dentro de ese florero sin flores, en la helada de las mañanas, bajo el sol de las tardes que quieren oler a primavera. En un sobre pegado al buzón y sin remitente conocido, dentro de la luna después que bostezó, en la punta de una estrellas muy lejana, en el ombligo del mundo. Detrás de mi sonrisa, bajo el peso de mis ojos, en mis dolores de panza, camino a mi columna vertebral, en la planta de mis pies.

Y ni siquiera sé si son suficientes, si tienen la experiencia necesaria para mantener los tonos de un color transparente como el pensamiento que conlleva tú voz.
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4comentarios 144 lecturas prosapoetica karma: 84

Tu voz

Hoy amanecí
así,
queriendo escuchar,
por recordar,
lo apacible de
tú voz
o los tonos patronos
de tú música.
Hoy, otra vez,
con fluidez,
amanecí extraviada.
Y es que el silencio
pendencio
y a veces no me alcanza.
Aún si puedo pintarle afilados dientes
y nombrarme valiente.
Soñé toda la noche cosas extrañas,
telarañas.
Y en cada uno de esos sueños
te buscaba
sin poder vencer
y descansar librada.
Porque dormir
así es carencia,
aunque me envuelva
el calor de mí almohada.
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10comentarios 123 lecturas versolibre karma: 76

Tu voz, mágica llave

Tu voz resuena en mi interior
y me estremece.
Tiemblo como una hoja de árbol al viento;
como niño sin abrigo. 
      
 Musica son
tus palabras,
la frecuencia en que vibras,
los tonos en que palpitas.

 Cuando tus labios dicen “ven”
y abres tus brazos,
tan pequeña palabra se convierte
en poema sin fin; mágica llave
que me abre tu regazo.
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4comentarios 110 lecturas versolibre karma: 96
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