Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 177, tiempo total: 0.010 segundos rss2

Enjambre de supersticiones

Libro: Bailar junto a las ruinas (2017)

Domingo de tomar té con masitas con
un espantapájaros analfabeto, en un jardín
de platos rotos y vergüenzas por el estilo.

Domingo de aprender que es mejor
no cortarse las uñas para arañar
los indescifrables pasillos de la memoria.

Domingo de infamias imperceptibles, y
de quedar mano a mano él y yo, un
insomnio invicto que se niega a jubilarse.

Domingo de canciones desconsoladas, de arrojar al
almanaque una procesión de gritos transpirados
con meticulosa e insoportable parsimonia.

Domingo de vanidades primerizas, romances
embalsamados, de dos y dos sumando seis
generaciones de rendiciones aromáticas.

Domingos de asalto a caricia armada,
de caligrafía en llamas, de procesos de erosión,
de protobiontes, de exhaustos picaportes.

Domingo de querellas apresuradas, de
acariciar el pelo al letrero que anuncia la
capitulación de un escultor tenebroso.

Domingo de reconstruir papeles locuaces, aunque
desgastados, de estrangular audacias invisibles,
de disecar un enjambre de supersticiones.

Domingo de estudiantes de arte dramático
vestidos de negro, de inviernos que se
acurrucan bajo la escalera para pasar el otoño.

Domingo de reverberaciones y palafrenes,
de perseguir caricaturas en los copetines,
de acariciar novedades cubiertas de rocío.

Domingo de viajar en un avión de
párrafos displicentes, de muecas de disgusto
sobre las que es sencillo resbalar.

Domingo de recitar epigramas que se desdicen
a sí mismos; de trenes estrafalarios, que
detienen sus caprichos en andenes polvorientos.

Domingo donde un hilo de lluvia cae
sobre un libro abierto, en el momento
en que una efeméride envejece.

Domingo de mezclar ruegos desabridos con
agravios en cautiverio; donde la eventualidad
gobierna, aunque no se responsabiliza.

Domingo de escalones desordenados, donde soñar
con mariposas transparentes al costado del camino
es recubrir al espanto con mala hierba.

Domingo de signo de interrogación amarillo
sobre fondo negro, de esconder bajo
la manga dos relámpagos y un ruego.

Domingo en que la lucidez encubre el
puñetazo de lo inalcanzable, y las porciones
descocidas de un gesto que no pudo centellear.

Domingo en que cada hora viene con su
insurrección de nomenclaturas, y con
la crisis existencial de una bestia milenaria.

Domingo, jarrón que empieza a quebrarse llegando
la tardecita, amplificando las ganas de tirarle arena
en los ojos a la inevitable rutina que vendrá.

Será cuestión de desabrigar esperanzas, de hacer
fondo blanco con una taza de café con poca
azúcar… Porque el lunes ya ha tomado su lugar…
10
2comentarios 54 lecturas versolibre karma: 97

De mar de viento

En un mar de eventos se sumerge
en la ola marina llena de fábulas
suele vivir en el oleaje
abrazar el vaivén entre sal aromada.

Corazón oceánico
trazo de viento
en el horizonte
sirena de sueños
azul roce lunar
que el paisaje
humedece.

Yohelava D.L.
4
1comentarios 23 lecturas versolibre karma: 69

Decidme, dónde pongo este silencio

Vería tus ojos, tus ojos, tus ojos.
Martín Lucía

Tendí las sábanas y las vi
agitarse y elevarse como gaviotas.

Anne Sexton



Porque voy a tener que pediros cobijo
para un silencio,
he venido despojada de palabras.
Solo traigo las esquirlas de las horas
de una noche de vigilia.

Muerdo el ansia con el ansia.
Qué poco sirven los sueños para amainarme
las olas…
Fijaos en mi pecho.
He sembrado dos gazanias a la espera
de sus manos.
Fijaos en mis labios.
Tengo por faro un lunar encendido
para que pueda encontrarme.
Fijaos en mi vientre.
Rumorean mariposas cada vez que veo
su nombre.

Decidme, dónde pongo este silencio;
pero callad, callad que solo puedo
oír su voz.
17
10comentarios 102 lecturas versolibre karma: 91

Hasta el silencio brilla

Hasta el silencio brilla
en donde no hay respuestas
¿qué hicimos para que nadie nos escuche?
¿qué hice para que hasta el viento
sople triste recordando a mi memoria?

Somos pasajeros de un espejismo sin consuelo
tal vez por eso nunca comprendemos
la huida del calor del dulce hogar
antes de que el frío de invierno
llegue en primavera.

Fui como despojo de una marea alta
que azota con la fuerza de las verdades
me quedé atónito ante la zozobra del tiempo
que se encuentra casi enfermizo
para ganar la partida al último recuerdo.

Un día de estos será para siempre
por lo menos para el agobio
ya no será más desventaja
nos volvemos invisibles
para unos ojos que no quieren vernos.

Hasta el silencio brilla en estos lunes
que son más lentos que cualquier otro día de la semana
en ellos duele la rápida mañana
que no se compadece al vernos juntos intentándolo todo por nada
nos hemos vuelto invisibles.

Poesía
Miguel Adame vázquez.
14/11/2017
28
19comentarios 295 lecturas versolibre karma: 96

Vivir maltratada

Del amor ya no espero nada,´
el morado de mis ojos me delata,
le quise con toda mi alma
le tendí caminos de oro
y puentes de plata.

Bebí los vientos y las aguas por él
de tarde, de noche y al alba le cuidé
el rey de mi vida en su trono de papel
cuentos de princesa, lunas de odio y hiel.

Mi piel almidonada está llena de llagas
heridas profundas recorren mi espalda,
mi corazón y mi alma, tengo rota la mirada,
mi vida está perdida, sucia y desolada.

Promesas edulcoradas, lenguas amargadas,
te amaré mi vida, ya, hasta matarme con tus balas
no me dejes corazón, y yo, despedazada, humillada
mi vida muda, sin palabras, la cara destrozada.

Pero se acabó lo que se daba,
hoy decidí que no hay gloria
en perder la vida por un ¿me amas?
verbo frío, dos míseras palabras.

Hoy ni tus suplicas ni tus golpes me callan,
hoy me voy, te dejo en tu castillo, alimaña,
hoy te destrono, te desdeño, te maldigo
hoy eres corona, de mi vida, desterrada.

Camaleontoledo*
leer más   
15
4comentarios 97 lecturas versolibre karma: 80

Cuando nos volvamos a ver

Cómo será ese momento, preguntas, ese día en el que volvamos a vernos, cuál será nuestra reacción, tu reacción, la mía, cuando se acorte esta fría lejanía.
Preguntas que sentirás al verme, que sentiré al verte y tenerte nuevamente frente a mí.
Puedo decirte, que me has hecho pensar en ese momento, y he sentido una nostalgia enorme, un nudo en mi garganta que baja hasta mis entrañas, aprisionando y calando en mi pecho.
Te confieso, sentí llorar, anhele profundamente nuestro encuentro, me imaginé entre tus brazos, deseé un fuerte abrazo, del que no me dejaras escapar jamás, y en ese instante junto a tu ancho pecho, sentir las palpitaciones aceleradas de tu corazón, latiendo por mí.
Me imaginé allí protegida como una chiquilla necesitando de ti.
Te imaginé con lágrimas en tu rostro, y secando las mías, al ver como el tiempo ha pasado, cuanto tiempo sin vernos sin abrazarnos, al ver los cambios que mi cuerpo ha tenido, y cuanto de ti necesité.
Imaginé sintiendo tu calor junto a mi desolado corazón, carente de cariño, ansioso por amor, pero un amor bonito, un amor de verdad, un amor que no me deje ir de su lado, un amor que acaricie mi alma y que nunca se aparte de mí.
Te imaginé a mi lado, compartiendo mi sentir, que aunque hayan pasado tantas lunas y amaneceres, con tan sólo unas palabras tuyas, me hagas pensar tanto en ti, imaginando como será el día en que nos volvamos a ver.

Haris 10-11-17
@Simplemente Yo En Letras
4
sin comentarios 32 lecturas prosapoetica karma: 58

Moda-1926

Te encontré,
entre olor a rosquillas de anís y canela.
Entre balones, muñecas y nubes de parques
se desvanecieron las ocho mil lunas.
Te encontré,
entre cierres de ojos con beso,
trapecios de carreras, marchitas revistas de moda
y en eternos juegos
de aquellos que estaban por inventar,
crecieron nuestras rodillas sangrantes.
Te encontré,
compartiendo con tiza secretos particulares,
conociendo melancolías que hoy son recuerdos.
Imaginamos nuestra máquina del tiempo,
y reímos en viajes imposibles.
Pero te perdí jugando al escondite,
dulce y jovial hoja caduca,
que arrastrada por el viento de un perpetuo otoño,
te hiciste inmortal.
Y como el tiempo no regala encuentros,
tizas ni besos,
ayer con nuestra improvisada máquina del tiempo
me atreví a volver a ti,
y a tu piano de cipreses,
tan mayores y altos ellos,
que a pesar de resguardarte,
mecen sus puntas al viento
llorando tu ausencia.

Fotografía: “Nouveautés 1926”, Hélène Laurent (Lille, Francia)
Comunidad Artística La Poesía No Muerde (lapoesianomuerde.com/2017/11/10/moda-1926/)
12
8comentarios 130 lecturas versolibre karma: 85

Solo quería el silencio que nos separa

Solo deseaba recostarme,
recibir tu abrazo,
pensar en las cosas de los Universos posibles;
descubrir las otras figuras cuadradas de este mundo redondo.
Pensar en ti. En mí.

No decir ni una palabra, no realizar ninguna acción para el mundo.

Solo disfrutar de tu presencia,
dormir a tu lado:
despertar a tu lado, sin haber hecho nada…
en la nada absoluta y en el todo comprensible.

Solo quería recibir tus manos. Estar presente. Quedarme ahí.

Dormir en el sitio, encontrar el espacio irregular bajo las mantas tendidas.

Solo quería disfrutar de tu presencia, de tu respiración, de tu instante.
Solo quería soñar en la nada, soñar en los números y en las posibilidades.
Solo quería empaparme de las arterias de tus manos y de la sensibilidad de tu piel.
Solo quería amanecer contigo.
Solo quería inspirarte a ser tu mismo,
Solo quería quedar atrapado en tus horizontes, en el borde de la mirada.
Solo quería encontrar un lunar más en tu rostro.
Solo quería borrar las líneas de mis manos por entre las tuyas.
Solo quería un consejo más, un trato mejor.
Solo quería tus palabras lanzadas con arcilla hacia mis labios.
Solo quería tus lunares bajo las estrellas.
Solo quería tu perfume en mis sueños y pesadillas.
Solo quería tu cintura por entre el reloj.
Solo quería tu cabello en la almohada.
Solo quería abrazarte. Despertar.
Solo quería minutos para contar las galaxias.
Solo quería los números para contarlos en tu piel.
Solo quería unas manos diferentes a las mías en mi espalda.
Solo quería un abrazo. Dos. Así.
Solo quería una mirada que me diga que aún estamos a tiempo.
Solo quería un espacio para volver a ser niño.
Solo quería despertar para seguir soñando:
para volver a cometer los mismo errores con respuestas inesperadas.
leer más   
11
4comentarios 76 lecturas versolibre karma: 95

Momentos (Italia)

Creo que soy de momentos,
de esos que quedan en la memoria,
aquellos que te invaden a recuerdos,
o que causan euforia.

De esos que miran por la ventana la Luna llena,
puede que hasta la madrugada por el insomnio,
de cantarme mis propias canciones de cuna
hasta dormir y ensordecer a mis demonios.

De los que prefieren decir voy a vienes,
al que los fallos diarios le pellizcan constantemente.
De esos locos que aman los Lunes,
o los viajes solo si son a-marte.

Porque viajando llegué a este lugar,
mágico dicen algunos, y por eso lancé dos monedas,
para ver si se cumple el mito y vuelvo a embarcar
de nuevo o a encontrar a mi propio salvavidas.
leer más   
5
sin comentarios 52 lecturas versoclasico karma: 72

Olvido

El eco de tu tierra
retumba en mis oídos
como marcas de la guerra
brotando de mi olvido.

¿Qué hacer para borrarte?
si la bruma es espesa
si tus lunas eran arte
y tus besos mi defensa.

Eras ángel, eras fiera
confundiendo mis sentidos
encendías primaveras
acrecentabas mis ríos.

¿Cómo puedes tu marcharte?
sin salir de mi cabeza
deberías esfumarte
y llevarte la tristeza.

Yo ahora aunque quiera
sepultarte en olvido
dudo mucho que pudiera
escaparme de tu ruido.

¿Por qué dudas en largarte
y me dejas indefensa
si me duele más mirarte
que saber que fuí tu presa.

El silencio de la tierra
reestablece mis latidos
me aleja de la guerra
me alivia con olvido.
leer más   
12
sin comentarios 61 lecturas versoclasico karma: 82

Tiéndete en este mañana sin hoy

Tiéndete en este mañana sin hoy
y démonos todos los ayeres.
No tiene sentido buscar más costumbres en los días,
observar la canción mientras no bailamos,
el sabernos la letra del olvido
mientras el tiempo es una herida que golpea la ventana.
Te ordenas el cabello, siempre fue un gesto inédito,
algo parecido a un final de todo y sin embargo
es una leve caricia que rasga lo efímero
y fue tan hermoso siempre, tan caótico, tan humano,
el besar tu cuello, apartando las raíces de los miedos,
sin saber si fue el último hola,
quedarnos preñados del olor del otro,
parir lunas de soledades sin querer saber nada de la noche,
por eso; tiéndete en este mañana sin hoy
y démonos todos los ayeres.
12
sin comentarios 36 lecturas versolibre karma: 81

Amapolas hechas boca

A veces mi sonrisa sangra.

Sangra,
cuando cree haber extraviado por el camino al niño que capturó el sol en sus juegos.
El que colgaba boca abajo de la rama, mimetizándose con las vainas del algarrobo. El que, como zarcillo, se enfilaba a por los higos llegado el verano, y lamia de su cuerpo la sal robada a la mar. A aquel secuestrador de lunas que soñaba con el Océano de las tormentas, o el Mar de la serenidad, en atardeceres sentado junto a los rederos del puerto. Partiendo piñones con una piedra o desmigajando pan seco para placer de las gaviotas. Para gozar del vuelo de sus risas.

Risas de una mar como tus ojos garzos

Risas trasmutadas en lágrimas cuando la ruda mano del pescador golpeó y viró la cabeza de un pulpo. Se quebró aquella tarde el corazón sobre el muelle.
Rehilaban los maderos,
tiritaba el corazón,
parpadeaba el sol muriente.
Es entonces, cuando creo haber desatendido aquel corazón flameado, cuando aflora la sangre como oleaje de amapolas en campos sembrados. Con toda su viveza y brutalidad.

Sangra,
cuando en la noche, haces tuya la luz de la luna. Cuando viendo sus fulgores vistiendo tus pechos, percibo los rumores de esta pequeña Babilonia que cimienta mis deseos. Deseos confusos e inteligibles. Deseos que tomándote por la cintura confío en descifrar. Ese siempre querer partir, y nunca querer llegar que me habita.
Ese temor por la vida,
o la muerte,

que al fin y al cabo son lo mismo,

que quedó enmarañado en un muelle a la deriva.
La cabeza del pulpo volteada.
Se cierra el mar al caer tus párpados.
Respiro azul.
Azul que apacigua,
y exhalo cerúleos deseos junto a tu azulina sonrisa nocturna.
Y sangra.
Sangra la mía cuando tus ojos y tus labios se duermen.

Marea de amapolas en mi boca.
leer más   
4
2comentarios 41 lecturas prosapoetica karma: 65

Chöka (diluvio de lunas)

Cae un diluvio
de bellas blancas lunas
sobre tu piel
delicada, albo nácar.
Tus negros ojos
me envuelven y me besan
como la oscura noche.



@SolitarioAmnte / x-17
leer más   
16
14comentarios 109 lecturas versoclasico karma: 82

Hablemos de Amor...Esta noche

Esta noche...
Podría ser fuente
inagotable de amor,
cascada de mil deseos,
río que corre hasta mi corazón
llevando dulzura en los besos.

Esta noche...
Puedo crear
noches iluminadas
con bellas estrellas
con lunas brillantes,
y luceros grandes
una velada de ensueño
tu podrías ser el dueño
¡Esta noche!  

Esta noche solo para ti...
Yo puedo ,porqué a veces
mi alma no se encuentra
donde está mi cuerpo
está prisionera entre líneas ,
quedó atrapada entre versos,
haciendo del amor derroche.
¡Solo para ti! ¡Solo ésta noche!

MMM
Malu Mora M
leer más   
10
6comentarios 91 lecturas versolibre karma: 79

Fantasía Lunar (Carta)

El futuro te contempla
entre fantasías lunares
donde tomas mi mano
a través del espacio
y cierro los ojos
para sentir en tu piel
el universo.

Apresúrate
corre y piérdete
entre los astros,
aléjate de mí
a la velocidad de la luz,
y en una galaxia lejana
haz explosión,
para que yo desde casa
pueda ver tus colores
y saber, que
en el momento apropiado
todo renace.

Ilumínate, que yo
estaré en la azotea
esperando tu lluvia de estrellas,
y sin duda
te reconoceré
entre los meteoritos.

Me volveré polvo estelar
cuando vengas por mi
para mezclarme contigo
y viajemos sin gravedad.
Navega en el espacio,
que después
de tu viaje milenario
habrás comprendido,
cuan minúsculo eres
con toda tu grandeza,
y entonces,
viajaras entre
los sistemas solares
solo para contármelo.
leer más   
12
4comentarios 77 lecturas relato karma: 76

Tú y mil lunas

Despierta el sol
en tus dedos de seda
fina y mil lunas duermen
en la espesura
del bosque en tus pestañas
que tanto amor apiñan.


@SolitarioAmnte - x-17
leer más   
17
14comentarios 115 lecturas versoclasico karma: 85

Ya era silencio

Ya era silencio,
un extraño entre la sombra de tus parajes;
que te quito lunas, que te quito albas,
que te dejo un eco que no existe,
que azul no quiero, que quiero agua malva y sol;
pero ya era silencio,
un extraño envuelto en la luz de tu pasado.

Ya era tiempo,
alguien que conocía el rostro de la vida
y sin embargo quería más días,
y sin embargo quería no acostumbrarme a unos labios
y sin embargo quería.


Ya era silencio,
el azar de todos los miedos,
sin la magia de un destino;
que no quiero quedarme en mí,
que solo la muerte es piedra,
que todo es un reloj varado sin mañana;
pero ya era tarde,
siempre se sabe cuando te descubres con las manos vacías.
12
6comentarios 75 lecturas versolibre karma: 73

Seres vivos

Jugamos a ser seres vivos,
de esos que se autoproclaman
estar en el pináculo de la evolución
(habría que ver que piensan los delfines de eso);
de esos que nacen, crecen, se reproducen y mueren;

y vivimos, ¡ah sí, cuánto nos vivimos!
vivimos uno punto treinta y tres por pi
(1.33 * π) eternidades...
y todas durante aquel breve verano
que transcurrió en nuestra adolescencia,
¿o fue durante la juventud?
ah, ya no me acuerdo bien,
hace tanta eternidad de eso

y también morimos
(no en el orden que lo hace
un ser vivo promedio: al final
),
o al menos yo lo hice
con esa muerte anunciada que deja el adiós,
aunque pensándolo bien
debí morir antes por sobredosis
de primaveras y lunas llenas
vividas contigo

y aún vamos a morir...
cuando se nos acaben los inviernos,
y las hojas ocre ya no tengan ganas de caer
ni flotar en el viento...
aunque cada uno en un distinto universo;

y morir otra vez
(así cada uno en su propio universo),
quizás duela;
ah, pero lo que verdaderamente duele,
es que tú y yo,
nunca nos reprodujimos;
eso, vaya, eso sí que duele.



@SolitarioAmnte / x-17
15
16comentarios 115 lecturas versolibre karma: 87

Juan Ramón, ahógame en tu mar

Juan Ramón, ahógame en tu mar;
desnúdame el alma por dentro,
como si fuera tu poesía,
y hazme de nuevo sentirme hombre.
Hazme de nuevo sentirme hombre,
hiélame las venas, y entre suspiros de amapolas
el vaho de los recuerdos se estremecerá entre
las mismas flores, donde yace el pequeño Platero.

Qué blanco y peludo es, y su color azabache
de ojos negros rubor de la aurora se me clava,
en las mismas entrañas del ser,
con el estándar de la burda soledad sonora.
Con el estándar de la burda soledad sonora,
ya no sé si la espuma del mar me quebranta,
o si el rumor de las olas chocando contra la orilla
me deja la marca clavada en el costado.

Tal vez no seamos tan diferentes, don Jiménez,
a ambos nos gusta la poesía,
nos gusta el melancolismo de las tardes de verano,
y ojalá fuera yo ese poeta recién casado que presumiera de pareja.
Ojalá fuera yo ese poeta recién casado,
y admirara a tu mujer, casi tanto como lo hago a la poesía de Lorca
y sus lunas y gitanos, sus blancuras y niños
que atormentan mis noches de verano.
leer más   
2
sin comentarios 28 lecturas versolibre karma: 34

Hay que esperar

Hay que esperar siempre,
hasta que sea todos los hombres del mundo
dialogando en mí,
hasta que todas las noches de otoño
sean lunas cayendo de las ramas
y sean noches desconocidas,
hasta que cierre los libros que nunca he leído
y el silencio de sus personajes
sean aterradoras historias.
Hay que esperar siempre,
que la lluvia nos sobrecoja en una dosis de desesperanza,
que la insistencia de la muerte no devuelva a la vida,
que la casa sea un lugar donde nunca regresar.
Hay que esperar siempre
hasta ver en las manos un nido vacío
donde cobijar las caricias que olvido.
Hay que esperar siempre,
como la espera lo hace,
para que pueda abrazarme cuando en el invierno intente
buscar el regazo de un fuego
y me ofrezca sobre la piel un manto de nieve
y una última hoja del calendario.
9
sin comentarios 69 lecturas versolibre karma: 71
« anterior123459