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Poema de la musa insomne

Que límpida en lo alto estás
con tus hebras de luna desvelada
desbordando ante mis ojos condenados
la magia ancestral de las sombras.

Tanta es la hegemonía de monarca
que esta noche absoluta irradias
que no sé más si estoy aquí conmigo
o convertido en súbdito incansable
me fui por siempre contigo.

Y la ciudad, otrora sonante y rimbombante
ahora cada vez más distante y taciturna
volando grácil va con sus alas recién nacidas
hacia el nirvana prometido del profeta.

Y mientras tanto, un niche grupo
cuasi silente nombra las gotas de lluvia
que ya no caen, pero tú luz refleja
cual escarcha plateada sobre el pavimento
y mi pecho...

Y de repente te escondes
y mis luceros mortales intentan suicidarse
porque sin tu luz ya no son más que lagunas
congeladas por el gélido viento de las tinieblas.

A mi espalda el viento te nombra mil veces
y los felinos inventan otras mil voces humanas
reclamando tu regreso, reclamando renacer
reclamando el sabor azul de tu destello.

Resiste, musa insomne, resiste
este maldito ataque de gases plomizos
anunciante execrable de que volverá la lluvia
a caer sobre el pavimento fértil de angustias
y mi corazón...
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Maldita dulzura la tuya!!

En las comisuras de sus labios,
podían leerse las noches,
que despierta pasó,
entre Sabanas de Alcohol.

Y entre cigarro y cigarro,
siguió quemando una vida,
que sin saberlo,
ya gastó!

NO HAY MÁS CRÉDITOS!!


Solo una simple oración,
al Dios que en silencio,
derrama gotas de vida,
y hace salir todos los días,
al poderoso Sol.
Y.
Muchas noches le oraste,
él nunca, NUNCA, te respondió.

Aquel amor marcado...
Esa infancia con su abuela..
Esa belleza extrema..
Fué su mayor perdición.

MALDITA DULZURA LA TUYA!!!
Pobre víctima de la vida.
Que no canalizaste las aguas
que fluían de tú corazón.
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7comentarios 103 lecturas versolibre karma: 132

Duele

Duele decir que no duele,
duele la pobreza,
duelen las ausencias,
duele el rencor sin respuestas.

Duele el aire que respiras
si es un aliento convertido en suspiro,
duele el cuerpo
sus heridas, sus castigos.

Duele la falta de una sonrisa,
duele el amor hipócrita,
duele la máscara que embona a la perfección
en un rostro fingido y comprado.

Duele el recuerdo que nunca se olvida,
duele la cobardía y la soledad acompañada,
duele la ilusión marchita,
duelen las palabras envenenadas y malditas.

Duele la falsedad y el hambre en el estómago
cuando no hay comida,
duele la juventud que se escurre con los ojos cansados,
duele la belleza superficial
cuando no se tiene nada más que vacío.

Duele el recuerdo intacto en la memoria,
duele la venganza en seres inocentes,
duele la sangre y carne cada vez que no amo,
duele el ayer en el que te deje indefensa.

Duelen los secretos innombrables,
duele el destierro de unos versos fríos,
duele el invierno que nunca llega,
duele la enfermedad sin cura.

Duele la renuncia,
duele que les duela la felicidad de los otros,
duele el valor cuando no es un tesoro,
duele la misericordia que nunca llega.

Duele la muerte tan íntima
que siempre está tan despierta,
duele decir que no duele
cuando duele tanto cada día.

El mute
18/09/2018.
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Cuando

CUANDO no estás
es un océano con sed la soledad
Y el sol teme morir
En la oscuridad.

CUANDO sé que mis días para ti
Son iguales, como lo son para los relojes,
En el espectáculo del tiempo
Da lo mismo que tu olvido a mi me desaloje.

CUANDO a los astros
más los anhelo
Más distante me veo
Del cielo.

CUANDO con el fuego
De tu pasión se sueña
mi vida se hace humo ,
Que no es más que una leña.

CUANDO te siento lejos,
A cada instante,
En los rincones de mi mente,
Tus recuerdos son espejos.

Cuando la mala suerte repita su condena
Como si fuese un maldito eco,
no va a llover agua sino arena
En el desierto más seco.
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Blasfemo

No fue de nubes hasta el sueño;
en el árbol (místico)
judas de reojo
cree atrapar una nueva creación

el mismo edén maldito
noche de rebaño
monotonía de rutina.


Antes de dormir
estirar ojeras nocturnas
nada de fingir en un rezo,
si es necesario hacer un milagro,
expiar culpas maldiciendo;
roto el cuenco tienta el árbol
nuevamente

con las uñas de otro hacer nicho.

En Cartavio, qué vida, en un abrir de ojos
a doble cara

atizar la tierra de memoria
cíclicamente
hacer el mal una y otra vez

porque has de renunciar alguna vez a muchas cosas

como, por ejemplo: La vida arrancándolo de raíz.

Y sí, maldecir a voz de cuello por la veces necesarias
luego, hamacarse de verdugo quemando naves en la otra orilla,
que esto de maldecir vale su peso en oro.
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10comentarios 76 lecturas versolibre karma: 111

Destino o condena

Había intentado huir pero, como si viviera un bucle maldito, siempre acababa en el mismo camino, franqueado por el verde frescor de las hojas de las viñas que tanto le recordaba otro frescor; el sudor de aquel cuerpo del que conocía todos los rincones, incluso los más oscuros y cálidos.

Había intentado quemarlas. Llegó incluso a acudir a ese camino con cerillas y un botellón de gasolina. Las pisoteó, arrancando sarmientos y ramas vivas para preparar la hoguera. Pero no podía soportar la idea de reducirlas a cenizas. Sabía que la viña tenía alma y encerraba el secreto de su verdadero amor.

Había intentado concentrarse en cultivar girasoles, pensó que sería una buena elección: los girasoles son bellos y fáciles de cuidar. Los girasoles se esforzaban mucho en crecer y contentarlo. Los girasoles…
... los girasoles no eran viñas. Pensaba que una vez que has vivido la poda, el llanto de la vid, su resurgir, la vendimia…. una vez que has probado el jugoso fruto, todos los demás cultivos son de segunda categoría.

Había intentado casi de todo. Pero se dio cuenta de cuál era su destino. Maldición o fortuna era viticultor y aquella era su viña.

María Serrano
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Tiritas

Tiritas para la sed.
Agua helada para el corazón.
No sé nada(r)
y a estas temperaturas
le sobran grados de inclinación.
Mato miedos
a cañonazos
para ser la excepción de esta regla
que no mide inviernos
si la sostienen tus manos.
Me siento en mi pupitre,
asiento,
el salitre me resbala.
Evito que echarte de menos
se convierta en costumbre.
Acostumbrados
a no temernos.
Así todas
son primera.
Sin segundo que pase
ni postre que proceda.
Cúrame de ti.
De esta maldita (a)dicción
que llama a cada cosa por tu nombre.
(Re)mátame
y no vengas a mi funeral.
Sabes que odio las rosas.
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13comentarios 114 lecturas versolibre karma: 128

Bienvenid@

Los días de tus menos dos palabras estrangulan los métodos, en tanto las más dos mías hacen requisición del recuento de los daños.

Son incoloros por inherentes al por qué de mis respuestas, malditas pordioseras de tus preguntas.

Bajito escuchó tu oído al trueno sonar de esta campanilla, seca ya de tu isotónica palabra.

No hilaré ni una sílaba...

Bajito será el paso de mi cansado pespunte.

Te deberé el portazo. Prometo ponerme a cuenta cuando notes tu triste sorpresa flotando sobre ese charquito de estrellas... el de un adiós sin interlocutor, que será tapete de bienvenida en el huérfano recibidor de la nunca despedida.


Amén.



Yamel Murillo



Cloroformo, papel y pluma©
D.R. 2010
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9comentarios 75 lecturas prosapoetica karma: 118

La oscuridad de tu pupila

En la oscuridad del túnel se halla la incertidumbre de la ignorancia, del querer conocer más de lo que, de sobra sabes, no podrás conocer jamás.

En esa oscuridad de pensamientos, ajenos a ti, se inunda tu alma, expectante, para imaginar lo que la luz nunca dejará ver.

En el fúnebre túnel, oscuro como la razón que yace escondida y que no consigue aflorar, se encuentra tu corazón gimiendo de dolor, pues al latir ya no mueve la sangre que un día dio vida, sino la agoniosa tristeza de quien ya no sabe lo que es la vida, de quien se encuentra tan perdida como un náufrago en mar abierto.

En tu túnel oscuro, la luz de su final se cuela por una rendija, mostrándote un espejo en el que te miras cada mañana antes y después de lavarte la cara. Un espejo en el que sólo ves el reflejo de alguien que dice ser tú, pero que no eres tú, porque no sabes en qué lugar del maldito túnel te encuentras, no puedes ser tú.

… y, una mañana, sin más, te vuelves a mirar y ves en tus pupilas la oscuridad, ves el túnel, ves el negro que ciega. Y te das cuenta de que el túnel eres tú, que la oscuridad siempre estará en tus ojos, mas mientras no olvides tus raíces, tu historia y, más importante quizás, tus sueños, siempre sabrás quien eres realmente y la oscuridad significará la vía de entrada de luz, la pupila de tus ojos.
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Heroína

Apretó el acelerador dejando las luces de la gran ciudad a sus espaldas.

Anochecía prematuramente gracias a los amenazantes nubarrones otoñales y al maldito cambio de hora que tanto odiaba. Notó un pinchazo agudo en el abdomen y cómo un cálido flujo mojaba el salvaslip. ¡Mierda!. Ahora tendría que parar en alguna estación de servicio a comprar tampones.

Pensó que su pequeña hija estaría cenando y deseaba verla despierta. La esperanza de tener un hermano para ella se desvanecía un mes más. Necesitaba su abrazo para no sentirse mala madre por dedicar tanto tiempo a su carrera... ¿Merecía la pena? Cada día tenía que luchar el triple que sus compañeros, demostrar que ser mujer y madre no era razón para no ser eficiente y tener las mismas oportunidades. Pero la exigencia era mucho mayor. Y encima, tenía que tragarse cada día las ganas de gritar ante ciertas miradas, ciertos comentarios, ciertas actitudes.

Por si ésto fuera poco estaba él. ¿Qué hacer si encuentras a la persona perfecta para ti, cuando ya elegiste a otra persona perfecta? Resistir. Luchar contra el deseo. Olvidar que era mujer. Recordar que era madre. Era esposa. Era una profesional. Era...
No pudo ver lo que era: solo una sombra en mitad del carril y pegó un volantazo.

Cuando pudo controlar el coche, se encontraba en el arcén. Paró el motor. Lloró un rato y volvió a la carretera.

En el garaje, se miró en el espejo retrovisor. Tenía un aspecto horrible con el rimmel corrido. Una toallita desmaquillante y el lápiz de ojos que llevaba en el bolso, obraron el milagro.En la radio del coche sonaba "Show must go on" y le pareció una ironía del destino.
En el ascensor pensó en cómo necesitaba un baño de espuma y dormir más de 6 horas seguidas. Besó a su marido, que la recibió distraído sin apenas levantar la vista de su tablet, y se encaminó a la habitación de su hija.
-¡Mamá! Leéme un cuento.
- Claro mi amor. Erasé una vez...

Después del cuento, hizo la cena, preparó la comida del día siguiente, planchó la ropa del tendedero, dejó otra lavadora tendida...

María Serrano
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Insomnio

No siento nada, y a la vez me invade un aturdimiento inenarrable.
En el silencio multicolor, luminoso, estridente de la madrugada.
Cuando la serena contemplación de la oscuridad se quiebra.
Se estremecen las paredes, y también el piso, y también el techo.
Es como si la habitación fuera el vagón de un tren que descarrila.
Se conturban los oídos con un silencio musical,
incordia el vago tintineo de duendes que caminan por las teclas
de un piano invisible, una melodía imaginaria y desconocida surge
en las tinieblas de la noche.

El reloj proclama sus tres y cuarto, la ventana todavía está conforme
con la ciudad apagada.
Lo primero que quise al enfrentar la situación fue contar ovejas,
nubes con patas, pelotas de algodón, amores perdidos, lunas de octubre,
latidos del cráneo, repiqueteos de lluvia, hojas podridas, botones, cartas,
monedas, piedras, cualquier cosa.
Pero, un intento inútil. La claridad llegó una eternidad después.
Mientras tanto, el espíritu se me pobló de sensaciones turbias,
y resucité sin haber muerto en este bendito-maldito infierno, digo, insomnio.
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Te extraño

Hoy me cuesta escribirte y…, ya llevo más de 10 minutos estancado en esa <coma>, esa maldita <coma>, estoy en pausa sin más, luchando por evitar gritarte que te extraño, maldición, si, TE EXTRAÑO…tanto que parece eternidad, que me están quedando cortas las mayúsculas para gritarlo, y no me va lo de agregarle a la última vocal un x10 elevado a infinidad para que sepa un poco a realidad.

TE EXTRAÑO, y no diré el cliché de “más de lo que imaginas”, porque <imaginar> hace mucho que me quedó debiendo y le tengo un cheque por cobrar, así que…simplemente TE EXTRAÑO sin imaginación, y por todas las razones del mundo sin razón.

TE EXTRAÑO, tanto que me he pasado de postearlo a mis estados y he tomado el camino más cercano… a ti, sin más, aun con miedo de si me haya de estrellar, con un muro imaginario, quizás, o con uno de verdad.

TE EXTRAÑO, y solo Dios sabe porque <tanto> y <cuanto> ya no saben explicarlo, y si he de hablar de cantidades, sepa el mundo que TE EXTRAÑO en un número de rayo. TE EXTRAÑO. TE EXTRAÑO. TE EXTRAÑO, y ya, solo quería decirte que te extraño, por si no ha quedado claro.
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Cazador maldito, segundo fragmento: Seguimiento

Bruma silente hirviente de luz...tartárica huidiza presa...
hipnótica fragancia de esotérica hermosura,
extraña ,
casi prohibida y pétrea cristalica roca...voladora hendidura de hora perdida y la túnica del mudo ocaso...
invasivamente lanzada,extraviada tormenta viajera
partiendo a eternos espacios de lejanía...
desafiando los abismos...
envuelta en alas de arcangélicas refulgentes mariposas...
azarosa inesperada estrella
bailando en las brasas de fuego de un vivo y fogatico hueco centro...
Noche hecha mediodía y la dividida hora de mi medianoche...
¡Tartárica presa de amnesico trazo! ¡He visto pasar tu enigma...
Cabalgando viene entre susurros!
Le vistió la posibilidad con plateada armadura
y una puntiaguda lanza preñada de luna llena fue farol entre las envejecidas oscuras sombras...
Le vi venir desde muy lejos...se transmuto el dia en sueño perdido, yaciendo moribundamente,
con la esperanza olvidada...
y una melancolía alpina hallada entre muy altas nevadas cumbres...
Misteriosa gemela hipnosis ebanica...cazadores turbulentos ojos
queriendome apresar en la engañosamente dulce trampa de tu mirada...
¿Quien me librara ahora de ese misterioso hechizo,
y del sortilegio invisible que unió parte de mi
a la cometica estela de tu esencia?
¿como iré ahora a la mítica mina de tu boca,repleta de engañosos tesoros
sin vestirme de ladrón ni dotes de archimago?
¿Que hare ahora?
Y nuevamente deliro...y nuevamente la flamígera encendida flecha hinca su deslumbrante tallo,
abriendo irregulares ventiscos surcos a la vida
Desmadejando subterráneos entuertos de la muerte
Y sueño como un loco...como un ebrio sediento de un vino ya perdido
una asfixiante sed de nueva encendida realidad revolviendo todos mis átomos
queriendo ciega y tercamente darle caza a esa efímera femenina chispa...
Y así,sin encontrarme en tanto confuso caos, me busque a mi mismo...
olvide la brújula y al desviado extravío, entendiendo la burla de esta oscura cacería:
¡Me hiciste tu cautivo, tartárica presa espinada de intoxicantes maldiciones!
Me envolviste,con aroma a melaza dulce sedujiste mi secreto...
Prisionero fui de tu desventura...
desfilando sin cadenas solo busque anhelante poder elevarme hasta ti...
¡Robarle sus alas al sol y palpar por un instante eterno el misterio exquisito del pétalo de tus labios!
¿Y me arropara ahora tu nigromántica tormenta?
¡Yo, que vengo del valle de la árida profundidad desértica,
escoltado de titilantes espejismos...
neciamente,en ti solo vi un oasis de encantamientos mentirosos,
rebosante de dulces envenenadas frutas!
¡Que venga ahora el diluvico divino trueno
y sepulte con sus balsámicas aguas
toda la maldita resequedad de mi antiguo desolado desierto!
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Alia y el primer dia de muchos

Miro por la ventana del carro, aquel bosque del finito
Y mi mente tan rota solo quiere gritar
Porque quiero ver más gris y menos verde
Anhelo aquellos sonidos de la sonora cotidianidad del capitalismo salvaje
Las construcciones levantándose, el pitido de los carros que se dirigen hacia el punto B
Las conversaciones de la masa conjunta
Encerrada en su inocua monotonía
Esa sonoridad que se introducía en mi cuarto de murales mal pintados y discos regados en el suelo
Y en esas cuatro paredes de arcoíris y anarquía sin un fin
Solo me acomodaba en mi tapete rojo de rezos herejes
Encendiendo mi vieja grabadora del año 88
Solo para viajar al mundo de las notas del pensamiento y el alma
Pero eso es ahora el mañana de hace dos días
En el hoy estoy en la carrosa de mi progenie
Rumbo a un pueblo de correcciones y moralidad
Que maldita suerte la mía
La de esta pobre criatura de risos sin agua
De ropa rota y maldiciones inmortales
De uñas de color negro y calaveras
De chaqueta de jean sin mangas
EL reloj del auto Nissan marca las 4 después del mediodía
Y hemos llegado al pueblo de Moran
Una postal de casas con tejados cafés y calles empredradas
Envuelta en luces de focos callejeros de color amarillo del siglo XV
Que maldita suerte la mía
Un alma de segundos presurosos
Viviendo en este espacio donde el tiempo parece no existir
O puede haberse muerto hace tiempo de aburrimiento
Nos dirigimos hacia la calle 8 y 23
Nuestro hogar desde ahora y para siempre
Y al verlo solo puedo dibujar una expresión de nada y antipatía
Dejo salir un insulto en forma de grito y mis padres me corrigen presurosos
Los intentos de una generación que trata de volver al tiempo de rezos y crucifijos pienso
Ni que lo hubiera marcado en mármol en el viento
Y mi hermano menor solo puede saltar de alegría
A veces es tan tierno saber que es tan inocente
Veo en sus ojos la dulce sensación de la ignorancia sin manchar
Me paro en la acera y no quiero entrar en esa casa tan vertical
Mi madre me grita que desempaque mis cosas
Cosas que guarde en mi maleta de cuero negra con el dibujo de una copulación en rosa
Es tan gracioso ver sus rostros de vergüenza al verla
Como clérigos en vista de una puta con las tetas salidas
La bajo en lentitud a propósito
Con la expresión de gusto y éxtasis
Pero eso no cambia la mierda de casa en la que estaré
A medida que la cargo y entro en mi hogar
Solo puedo ver espacios cerrados sin gracia
Unas paredes de un mármol griego extinto
Unas escaleras de ancianos reumáticos
Un techo de tejas en círculo
Tomo un suspiro y sigo
Pregunto con voz susurrante donde está mi cuarto
Mi padre apunta hacia el segundo piso
El cuarto cerca del baño dice con premura
Les grite sin vacilar
Que entiendo que para ellos soy una mierda
Pero tampoco quiero olerla
Peor sus mierdas
Nadie dice nada, solo me miran con el martillo de sus reglas
Camino con mi maleta sexual y subo
Llego hasta la puerta de caoba
La pateo y entro
ahí esta mi cuarto
Tan poco caótico
Pero tan recto
Arrojo mi maleta al suelo
Me recuesto en el suelo mirando al techo
Y cierro mis ojos
Queriendo oír algo más que ese puto sonido de pájaros
Quiero oír robos o asesinatos
Borrachos cantando sin sentido
Algo, maldita sea algo
Pero solo escucho el silencio
Mi mente dibuja las fotografías de mi vida antes del hoy
Esos conciertos hasta las 12
Esas caminatas en ebriedad
Las cogidas duras y suaves
La observación de la ciudad desde el panóptico de jóvenes sin arrugas
Los cafés en la calle roma
Los almuerzos en el restaurante de novedad
Todo eso es tan dichoso que rió como una loca
Pero todo para cuando mi mirada se abre
Aquí estoy digo con una mueca de payaso sin globos
En el pueblo de Moran
Este es mi primer día
De muchos por venir
Soy Alía y estoy lista para pintar de ilógica estos 4 muros
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Una casita frente al mar

Haz las maletas y camina hasta mi casa.

Mi casita está en la playa frente al mar.
Es pequeña y humilde, la pinté con el azul celeste y el marino del mar.
Ya verás, la reconocerás enseguida, no temas.
Notarás la fachada deslucida con el paso del tiempo y de las tormentas, pero todavía altiva.
A la puerta, en constante deriva una chalana que solo navego cuando te escribo.
¿Sabes?, a veces, sonrío al pensar que en realidad solo poseo una pequeña puerta de madera repintada de blanco, entre dos mundos.
Que las paredes son de un adobe amalgamado con la bruma de las aguas y la arenisca de las dunas.
Que las ventanas son enormes y cautivadores ojos de buey….

(Te confieso que me da por reírme tontamente como un chiquillo cuando pienso en los desorbitados ojos del animal)

… desde donde cuento cada una de las olas espumosas batidas contra las inocentes rocas del acantilado.
Es muy entretenido te lo aseguro, el tiempo parece detenerse a cada espasmo cínico de mi mirada y, cuando quieres darte cuenta, ya es prima noche.

Haz las maletas o coge cualquier cosa y vente a mi casa.

Seremos felices, lo intentaré con todas las fuerzas de mi corazón, de nuevo.
Aunque debo decirte que no tengo jardín; pero si tengo tiestos, pocos, la verdad, con flores multicolores que cada otoño mueren absortas mirando al mar, impasibles.
¡Oh, pero no me entristece por que apenas es perceptible!

Pero te hablaba de las noches, ¡Dios se me va la cabeza!, de la oscuridad de mis soledades, de mis tristezas…

Haz tu equipaje y vente.

Olvidaba decirte ¡No traigas libros!, aquí hay palabras y versos siempre en el aire.
Es un engorro porque a ellas tengo que atraparlas y a ellos escribirlos y son muy traviesas y esquivos,
es imposible tener la casa limpia con ellas, ¿tu me ayudarías a limpiarla?.
Mientras tú atraparas las revoltosas palabras escapando huidizas al olvido de mi memoria,
yo atraparía a los versos más dóciles.
Luego, al ocaso navegaríamos la chalana sembrando lo recogido en el mar purificador
que nos devolverá en cada ola contada desde mi ventana,
en reflujo jugoso de una lengua limpia de morfemas y lexemas tu ya sabes amor, de barreras.

Haz tu equipaje solo con la piel de tu alma y acompáñame.

Lo peor son las tormentas…
…se filtran por dentro y me recorren fluviales con su líquido cienoso y salado de sirenas embriagadoras….
Pero, amor, tu nos les temas porque serán para ti arcoíris dibujados al capricho del sol y del aire.
A los vecinos les gusta, supongo, yo nuca salgo pero si estás tu, cogeré tu mano enamorada y nos sentaremos en la arena
y nada nos secará ni marchitará.
Y cuando el viento amaine y la fuerza del mar se congele
cogeremos juntos la chalana y ya, sin miedo, pediré besarte.
¡Oh dios que vergüenza después de tanto tiempo!

¡Haz tu maleta y ven enseguida!

Creo que la flores están marchitándose,
que el ojo de buey, ¡maldita la risa!, se están ciñendo a mis ojos
y ya apenas distingo el reflejo del agua salada.
Que la bruma de las paredes se está disipando,
y la arena cae lánguida en el fondo acristalado de mi existencia.
Ahora, las tormentas son terribles y devastadoras,
y tengo miedo al trenzado de su cuerdas abrasadora de toda esperanza.

Coge tu mochila y vuelve con ella de felicidad repleta.

Y si por los caminos pierdes el rumbo y decides asustada no volver,
¡Ardamos entonces la playa, la casa y el mar,
y que el cielo contemple mi cuerpo abrazado
al dulce veneno de las sirenas de sal!.

Ven desnuda a contemplar mi cuerpo enjuto,
ahora parco en palabras,
y entiérralo bajo una lápida pesada,
y como epitafio estos versos,
con flores a María, no junto al mar,
si no en sombrío terreno de huerto castellano.




@Inmalitia, Andrés García. © Septiembre, 2018
Imagen: Aspecto de una caseta de la costa de Jesús en Ibiza. D.I. Diario de Ibiza.
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Héroes en guerra

Matas los huesos
Matas la sangre
Matas los sueños
Matas la carne

Matas en exceso
Al malo y al sano
Matas por el pecho
Haciendo mas daño

Asesino de niños
De jóvenes y mayores
Ganarte es destino
Que anuncia dolores

El futuro la cura
El presente la duda
Tu maldad es oscura
Tu bondad ninguna

Vencerte es el reto
Que muchos consiguen
Quizás por un tiempo
Pero te sobreviven

La idea es ganarte
Y terminar cuanto antes
Con las vidas que partes
Y el daño que haces

Muere ya....Maldito cáncer......
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Los siete pecados capitales

LUJURIA

Miré la calleja de tus pechos
y quise tenerlos cerca,
te miré a los ojos con un mensaje claro
y quise tenerte cerca.

Me miraste con la cabeza gacha
con cómplices ojos de gata que acecha,
me dijiste ven, sin hablar ni una sola palabra
solo con la mirada ancha y la boca estrecha.

Le hice caso a tu idea macabra
y nos entregamos a la imaginación,
que nuestra piel erizaba
y en nuestro cuerpo recorría una sensación,
de escalofrío que nuestra alma acecha
y quise tenerte cerca.

Aún recuerdo esos ojos lascivos,
que con mi mirar tenían respuesta,
aún recuerdo esos sinuosos gestos
que hacían desearte tenerte cerca.

PEREZA

Cansado de tanto pensar
que quería tenerte cerca,
supe la hora de trabajar
pero no supe darle respuesta.

Y es que tumbado en camastro
mejor se está, aunque no lo parezca,
intento de levantarme se me hizo lastro
y pensé: quédate aquí no sea que fallezca.

Pasó por delante de mi la hora de la siesta
y yo tumbado allí con temor a que fenezca,
pensé: tumbado voy a seguir con la ropa puesta
hasta que la hora de dormir, quieto lo merezca.

Y es que ¿para qué voy a trabajar con este cuerpo
que de bello se hizo hermoso y de hermoso grueso?
Ya no valgo sino para descansar hasta que caiga muerto
o me arrastren del lugar para meterme preso.

GULA

Y sí, preso me iban a meter,
pues de repente sentí la necesidad
de como un descosido comer,
como un loco con animosidad.

Vi comida por todos lados
estantes llenos de ricos bollos,
congeladores llenos de helados,
bandejas de asados pollos.

Me decidí a comer como un descosido
Bollos, helados, pollos, algún que otro pavo
y aún no había llegado la hora de quedar dormido,
cuando pensé: vomito y me lo vuelvo a comer vomitado.

Como pez que se muerde la cola
comía toda vianda embrutecido,
aún cuando la garganta se me hacía una bola
comía y comía para un estómago desagradecido.

IRA

Maldita sea la hora en que decidí comer
a cocinero yo me cargo
pues sin decirle que yo quería querer
comer, me quedó sabor amargo.

Por mi vida que yo lo asesino,
rastrero cocinero de abolengo postín
mala ira y mala muerte te propino
aunque sea balín por balín.

¿Tú que me lees malandrín?
te crees que soy poeta y poema escribo
te crujo digo, lector de poeta gañín,
que a lector de mi lectura maldigo.

ENVIDIA

Míralos a esos que se autoproclaman poetas
si es que además publican libros,
¿qué se habrán creído subidos en goletas?
cualquiera publica un libro eso yo calibro.

Para mí quisiera la suerte que tienen,
pienso yo que por vaga inmerecida
pues creen que arte y cultura confieren,
a mis letras que leen hacen desagradecida.

Veo que mucha gente te sigue,
pero no veo la razón de que a ti te sigan
y que luego de mi ni siquiera digan,
ni una sola palabra que, aunque mal me abrigue.

Para mí quiero el éxito que tú tienes
Y que sin duda creo que no mereces,
porque te leo y no veo ¿por qué creces?
si mejor escribo que tú que me entretienes.

AVARICIA

Pero no suelto un duro por leerte
aunque barato el artículo me pusieras,
que dinero no suelto, aunque me cueste la muerte,
para mí, todo lo que te llevas quisiera.

No me pidas limosna, que te digo que no llevo
dinero en el bolsillo y aunque dinero llevara
no te daría lo que en monedero por vacío y nuevo,
aunque te arrastres por el suelo y tu vida costara.

Quiero todos esos olivos de olivas vetas
para tener muchos más sacos y tupidos,
hasta que sus costuras estén prietas
y de apretados que estén por sus poros supuren fluidos.

Quiero tener y tener y acaparar
más que nadie en este mundo,
mis arcas con tesoros y dinero albergar
y no dar, ni siquiera, a poeta vagabundo.

SOBERBIA

¡Me come por dentro todo lo que sucede!
Grito hasta que se me salen las entrañas,
lloro de rabia por dentro por que me quema el alma,
tráeme ese verso que es mío y ¡vete!

Si versar es un esfuerzo que tú no entiendes
salte de la estrofa que, si no te maldigo,
la furia de todos los males elucubras y enciendes,
¡fuera de mi vista poeta mendigo!

Tórnate a otros distintos lares
que no quiero ni verte,
pues ni a mi me aguanto en barra de bares
ni bebido por mala suerte.

Se me acaban las fuerzas para echarte
se me endurecen las venas de mi cuello,
se me tiñe de gris mi cabello,
de la rabia que me da no poder matarte.

Por no poder, ni siquiera puedo
ponerle fin a esta vida,
pues de rabia tampoco muero,
ni mueren mis letras..., ni mi verso druida.


Alfonso J Paredes
todos los derechos reservados
S.C./Copyright
imagen tomada de internet, cuya fuente es: www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=imgres&a
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Fin de la partida

Después de la vida iluminada,
que me había sacado de las tinieblas,
volví a ellas.
Fue un camino duro,
adentrarse en las sombras donde todas
estaban atadas a las paredes,
sin caricias de ningún tipo
(ni siquiera de las que están en venta),
sin palabras,
sólo silencios fríos
y caídas al vacío
sin red.

Se me derramó de los labios
la última gota de savia
y después empezó a marchitarse
la ilusión que me habitaba.
Tan mentira era,
       tan falsa,
que acabé por morir de una melancolía desatada
palabra por palabra.

Era por los días;
no por una mano,
no por unos ojos,
sino por unos días en los que la vida parecía
una vieja amiga
con la que compartía tragos
en una oscuridad amable tan pequeña,
tan mía,
que casi me quería.

Y aunque retrocedí en mí misma
hasta buscar el origen de ese mal
tan inextirpable,
tan incurable a pesar de tantas medicinas
inventadas por mi propia sangre,
esa maldita sonrisa
hecha de humo y tiza
acabó cediendo ante la primera lágrima
que cayó
al terminar la partida.
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¡Asombroso!

...

¡Y ahora me dices!…

¡Que mis versos acortan
la maldita distancia
entre tu cuerpo y el mío!

Pues ahora, ¡confieso!

¡Que la distancia más corta,
por soberbia y orgullo,
te alejarán por siempre
de mi verso desnudo!




@Inmalitia, Andrés García. © Agosto, 2018
Imagen procedente de jaimejustelaphoto.tumblr.com
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La noche

Anochece,
sin el armonioso canto de los pájaros,
sin la luz que se disfraza de negro
tratando de escabullirse de la luminosidad de la vida.

La noche,
con la luna a media altura
como una incorruptible aliada
de las sobras disolutas de un ayer.

La noche se viste de misterio y frío,
duerme con la calma de una lámpara encendida,
con la esperanza que el silencio medite
entre un puñado de estrellas que se extinguen.

Llueve en la noche,
melodía que escurre en la tierra
deslavando lo vivido,
con la fe puesta en un mañana en donde todo quede.

Sin ningún recuerdo oscuro,
no más remordimientos que juzgan,
como si solo ellos fueran perfectos,
nadie lo es en la ausencia de un amor sincero.

La noche aguarda impaciente
como si nada pasara en su oscuridad,
en una soledad que prefiere dormir
que hablar de viejos retratos de un poema maldito.

Existen palabras al aire que no regresarán
son luceros marchitos,
pensamientos líricos que hieren,
que prefieren mentir.

Después de todo
la noche se oculta sin máscaras
sin pretextos que borren
la verdad de los ojos.

Para la noche es aburrido desear el infinito,
no tiene sentido
no fuimos creados solo para vernos morir,
y ver cómo la noche mengua con el paso de las horas.

Pronto amanecerá
no recordaremos nuevamente nada,
como si no existiera el cosmos
y la noche fuera el último motivo para poder despertar.

El mute
22/08/2018.
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