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Hoy te vi en mis sueños

Hoy te vi en mis sueños.
Me hablaste al oído sin parar.
Hiciste música con tu boca
Y me tocaste la creatividad...

De verte nomás, me invadió la alegría.
Y cuando veo que ahí estás,
aclarando mis "quizás”,
me hiciste desearte para el resto de la vida.

Llegaste temprano y te fuiste tarde.
Te gusto jugar conmigo,
, con mi caprichoso corazón de padre.

Date cuenta que te cuido
de cualquier adversidad.
Mas me gusta tu complejidad,
que funciona acorde contigo.

Haz tus dibujos en la pared
con tus crayones favoritos.
Pinta cada rincón de rito
con tus manos de mujer.

Dejaste tu pelo como estaba,
pues así te veías preciosa.
Y yo no buscaba otra cosa
que seguirte a donde me llevabas.

Este escrito te lo enseño
con lenguaje de hogareño.
Quería contarte que hoy estuviste,
que hoy te vi en mis sueños.

De cabello azul, de ideas blancas.
Con piel de flores, color ámbar.
De labios perfectos, con sabia lunar.
Y ojos brillantes, ojos del mar.



Dedicado a una rosa azul.


J.D.D
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Mujer Divina

MUJER DIVINA

Tú hermosa sonrisa
me tiene cautivado
tu tierna mirada
me tiene atrapado
siento que no vivo
sino te veo
es que me has robado el corazón
mujer divina.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Julio 2018
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Las mujeres somos otra cosa

Te buscaba pero eras otra cosa.
Te buscaba y te convertías
en una lágrima sobre mi pecho
en vez de ser el beso
que me vistiera de mujer.

Te necesitaba para sentirme viva
pero me di cuenta de que la vida
ya desde siempre había estado en mí.

Las mujeres somos vida,
somos fuentes de lo eterno
y nos miramos en los espejos:
las caras de lo sucio.

Te buscaba para que me dijeras otra cosa,
para que me dijeras que era bonita.
Esa palabra con la fuerza creadora.

Pero yo soy mi propia letra
que se inscribe en la faz de la tierra.
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Recordando penas dulces ® ©

Estoy aquí
a las puertas
de tu vida
recordando penas dulces
tras el combate atroz
de nuestros hechos
durante nuestros días
ante ti un hombre herido
y ante mí una mujer
rota y casi disuelta
y con nuestros estandartes
por testigos
te pido que te rindas
y terminemos con esta crueldad
te ofrezco respetar tu partida
desaloja ya
la fortaleza en llamas
de mi recuerdo
ya no es este tu sitio
ríndete y sal en paz
y llévate contigo
los días y noches
en que nos fingimos amor
vete ya en paz
mira que ya antes
he blandido la espada del olvido
y estoy dispuesto a usarla
ríndete, sal y vete
o recibirás mi olvido
y tú y yo nos perderemos
entre versos y besos mal escritos.

Carlos Luis Molina Lara


Pintura La muerte de Hervör de: Peter Nicolai Arbo
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La piel de amar

Y esta noche
te pondrás la piel de amar,
lo sé muy bien...

desnudarás
cada centímetro del alma
el escote de tu esencia
la minifalda de tus ganas
el corazón a mil

le amarás
con las uñas de la nostalgia,
derramarás la miel
de cada instante que le has añorado.

Él te despojará
con los dientes de la vehemencia
cada pieza de lencería
con la que vestiste
ese tu corazón de ser feliz...

Serás feliz
por un instante serás muy feliz,
le entregarás todo
lo que desde siempre ha sido suyo,
cada rincón, cada recoveco,
cada esquina íntima
de lo profundo de tu ser
será de él,
como siempre lo fue
como siempre has anhelado que lo sea
otra vez.

Y yo,
yo
me quedaré aquí,
con mi cara lavada
en mi universo chiquito
en el fondo del lago de cristal,
con el nudo en la garganta,
sosteniendo el cielo que se cae;
clavando la daga
un poquito más
a cada momento que te pienso;
aquí
en la habitación de mi alma
soñando contigo;
soñando un poquito, con ser él,
soñando un poquito
con la mujer que alguna vez fuiste,
la que fue mía, tan mía,
tan incondicionalmente mía...

La que alguna vez
y hoy otra vez,
me escupió a la cara
su estridente verdad
"ahora lo amo a él"...

    Hoy... la piel de amar...




~~~~~~~~~~~~~~~~~
@AljndroPoetry
 2018-jul-20



(que seas feliz mi amor
que seas muy feliz)
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•—-la soga de tu ausencia •—con @Aljndropoetry @pequenho_ze @satanaslsAlive

Es entonces cuando vienes,
El desgarro sigue acariciando tu nombre,
El aura de tu cielo clava en mis mares rafagas de soledad y desaliento.
Me atraviesas, querida ausencia,
Amante del inoportuno sentimiento.

Pero entonces te vas,
Después de atravesar mis mares,
Para dejarme a la deriva de tus recuerdos.
El vacío de tu nombre es el desgarro de tu mirada con sabores a dolores, olvido.
La soledad se fue, la ausencia vive presente,
Desmantelé mis entrañas,
Por no darle más sonrisas a tus dientes.

Vacié el aire
y ahora corro entre las calles gritando tu nombre;
callejón sin salida que señala tu calle
Y en el medio tú; olvido de luces
clavando cristales

Y llueve amor, llueve ...

Abriste la coraza y la surcaste, golpeaste cada puerta llenándola de aire,
derribaste cada muro y creaste el puente
¡tú eres el culpable!

me hiciste
y la hiciste vulnerable
Y ahora , me dejas este vacío entre los dedos y todo este hielo deshaciéndose entre la oscuridad de este tétrico silencio

Y yo solo sé que corro
corro
con la soga
que tu ausencia anudó a mi cuello
Y caigo
Y me ahogo
Y me rompo; y te rompes
Y nos rompemos el pecho enredados
en toda esta tormenta de oxidados cristales
que devoran las ansias
y nos apagan las luces

Y duele amor .. duele

Se agrietan los ojos,
se ciegan y mueren
nos acecha el derrumbe cubriendo de polvo cada instante vivido
Y yo grito y te grito
Y me grito

¡Mírame y vuelve !
bésame esta lápida, que lleva tu nombre
Róbale a mi pecho este te quiero que me sangra por dentro
que inunda mi voz
Y enfría mi aliento …

Pero lo único que veo
es mi sombra partida...
Una mitad
que rasga la herida
de lo que creí que podría ser vida
Vida…

~~~~~~>>>vida ...
qué extraño vocablo
para el cadáver de una mujer viva.
Siento aún las venas;
rieles que llevan
cristales y aire.
Me abrigo en la pena;
pero mira,

~~~~~~>>>no lloro!
Juro ante el cielo que no es una lágrima
lo que recojo.
Es sólo un vacío
pérfido y acuoso
que duerme conmigo.

Es de noche,
de soslayo contemplo
el interminable pasillo
en los aposentos púrpura
de mi alma.
Los párpados de crepúsculo
de la soledad se han cerrado.
La hiena me sonrie
y se quita los de burla
para colocarse
los dientes
de compasión fingida
de la humanidad.
La luna me da la espalda
y le muerdo un hombro
para comprobar
que en verdad sigue allí,
y no es solo el reflejo olvidado
de plenilunios pasados.
El péndulo del tiempo
zigzaguea en mis sienes,
el pasado se hace futuro
y mi futuro
es solo el chasquido
de dientes de hierro oxidado
en los engranajes del ayer.
La muerte me visita,
se sienta en el borde
del abismo de mi lecho,
sujeta mi mano;
y me cuenta sus conquistas,
sus victorias, sus derrotas,
sus tristezas.
Ya no sé
si realmente
estoy aquí,
en la tierra de los vivientes;
o soy solamente
la excusa
en el laberinto de eventos
de la tragicomedia
de la vida,
un actor de relleno,
el alma fingida
de un avatar.
Alguien que por ti
pudo ser amado
y te pudo amar.



************************************
Mesa compartida

@Aljndropoetry & @satanaslsAlive
@pequenho_ze & @rebktd

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26comentarios 166 lecturas colaboracion karma: 110

Mi vida apoyada en tu alma

Una tenue luz,
ilumina la atmósfera que deja,
a la tarde mojada,
el domingo quieto

Nada más cruel que no encontrar mis manos,
asidas a su frágil e imanante cintura,
y acariciar de arriba abajo,
su refinada, ya madura,
y bien moldeada figura

Intimísima ropa de seda,
esparcida por el suelo de la habitación queda,
testimonio de prisa, deseo ardiente,
desatada pasión,
incontinencia adolescente

Rojo carmín encendido,
que besa mi cuerpo con avidez,
piel impregnada a propósito,
de caro perfume francés

Pausa de recreo en la almohada,
mientras en un CD estéreo sonaba,
“Vive le Roi” “Le Roi est Mort”,
y toda esta escena filmada,
por este cineasta, que astuto dirige,
el endulzado guion de éste block

“Mi vida apoyada en tu alma,
carente y necesitada de amor”

Es lo que ella me dijo,
mientras me hablaba de amores perdidos,
allí sobre la cama, su cuerpo y mi cuerpo tendidos,
necesitados de prender fuego a volcanes dormidos,
para que la lava fundiera en uno, con sobradas razones,
nuestros dos partidos corazones


Y cuando ya el tiempo ha cosido,
en perpetua soledad, el pasado,
a las frías sábanas, arrebujadas, de mi cama,
el domingo quieto y la tarde mojada,
van trayendo el recuerdo de…

“Mi cuerpo por siempre prendido en tu alma”

Es lo que repite aquella voz dulce,
rebosante de ternura,
pidiéndome de nuevo,
la enigmática música de ayer,
“el “Rey ha Muerto” ¡Vive le Roi! ¡Viva el Rey!

Fue entonces cuando
se escuchó en aquella estancia un grito,
señal de llegada victoriosa a la cumbre,
todavía en el tiempo, la veo estremecer,
femenino espasmo entre suspiros,
y gemidos de placer

En aquel mismo instante,
Afrodita itinerante,
disfrazada de samaritana mujer,
a pesar de muy adorada diosa,
y experimentada amante ser,
dijo algo, que solo un trovador errante,
se atreve en sus más desnudos versos, poner:

“Hoy he tocado el cielo”, y….te costará creer,
que ha sido contigo…y por primera vez”
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& Dios, ebrio & desesperado

& Dios, ebrio & desesperado,
postrado en vetusto escritorio
entre tinta, papel & una botella
de ron barato, te creó a ti & al mundo,
inspirado realmente con lo primero
pero errado totalmente con lo segundo.
No creó este universo en siete días,
sino en largas vigilias de soledad & locura.
¡Dios, por qué no te luciste con los hombres
pero sí con esa mujer!
& tenías que ponerla en mi camino
sin ponerme a mí en su corazón,
ah, salud por ti, camarada,
que eres tan malo escribiendo como yo.
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Al soplo de tu voz

Te amo, hombre,
sobre todo lo viviente
y lo espiritual...
Te amo, cierto,
sobre cada idea
o vacilación del origen del amor...
Te amo, llama,
a cada minuto
del latido
en el fuego de mi inconsciente
para que sientas
cómo tu sangre, incansable,
grita mi nombre...

Te amo, total,
en las dimensiones
donde la nada,
hace eco
desde nuestros cuerpos
durante todos los segundos
que penetras la razón
y compenetras con la mía.

Te amo, íntegro,
hasta el cansancio
que no agota el remanso
con el que cobijas
la nostalgia de mi frío
cubriéndolo
del tenso lino
de tus dedos
y el licor canela
de tus labios.

Te amo, absorta,
poro a poro.

Te ama
toda la desnudez de mi alma;
el universo que te clama;
ese en el que ardes intransigente
y humedeces
sin lágrimas
permaneciendo
a la guarda
de sus viandas claras.
Te ama fresca,
la aún sequedad
de aquellos besos
que me dormitan
en la dulzura de tu apetito.

Te amo, aquí;
mujer tuya,
ansia líquida.
Te amo, yo,
apasionada
rosa de los vientos
que habita,
que siente
y perfuma mi vientre...

a todo soplo de tu voz.



Yamel Murillo



Amantísimos.
Las Rocas del Castillo©
D.R. 2018
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Que nada nos falte

Firmo la tregua
tomo la poca paz que queda
y marcho de aquí

Se lacera el espíritu
se corta el aliento
sangra el aire
no más...

Cada golpe
es un bocado de espinas
colmillo en la yugular
puntas del erizo

Auras cansadas,
el tímpano ocular
se rompe
cuando las imágenes
son tan abruptas y gritan
tanta verdad...

La dignidad es algo que se sabe,
lo sabía el centurión:
"no soy digno de que entres..."
y en ese momento
fue el más digno...

El ciego y el leproso
lo sabían...
También la mujer
que rozó el manto...

Que nada nos falte...
ni el consuelo
ni un hombro
ni la mano que ayude
ni esa voluntad...

Que esa fuerza infinita
llegue...
que esa luz transforme

Que cada oración
sea trenzada por una acción...

Que la fiera
deje de herir
que los planes sean más que fe...

¡Que nada nos falte!
ni el descanso
ni el silencio
ni la caricia de la prudencia
ni el beso...

¡Qué sientas, qué vivas...!

¡Que nada nos falte,
ni la luz
ni la salud
ni la paz...!

***************************
Que nada nos falte
2018
Transmisor d Sinestesias©
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18comentarios 114 lecturas versolibre karma: 94

Amores largos

Mi amor es largo
en tiempo y distancias,
largo en ausencias,
es camino largo
de tierra y aguas
con una meta:
alcanzar tu cintura,
tu piel serena.

Llegaré hasta tu puerta;
una rosa en la mano,
y unos besos prendidos
entre los labios
para entregarte
en la noche de fuego
que nos espera.

De Cantos del Llano (en llamas).
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Oscuro

Cuándo se marchará esta sensación gélida de mi piel.Juego de abalorios trenzados en mis dedos.Eran imaginados en nubes de cemento,dibujadas de cielo.La realidad,puro hielo...Niña corazón sin dueño.Mujer que busca despertar de un aletargado,mórbido sueño. Fué el mejor de mis cuadros el que pintó mi silencio....Que bella es la poesía,que hasta los demonios se pierden en su ángel...Regreso.
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Tu mar...Mi destino

Empapado por el roció
De tu boca azarosa…
Como naufrago corrí
Por tus lienzos y sábanas blancas
Parecían estatuas nórdicas
De resaltante figura.
Ven tormento mío a sostener este gélido frío.
Descubre los sentidos que salen de tu boca
Que provoca matar el hastío
y enterrar en un lugar santo
Tus prodigios de mujer afanosa.
No hay lugar en el mundo
Que tu góndola no me lleve.


Que me conducen a tu mar… mi destino
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4comentarios 62 lecturas versolibre karma: 95

Recuerdo de un triste verano

Aprendí una vez tu nombre,
de pronto fuiste mi mujer.
Antes yo fui tu hombre
y ahora soy el anochecer.

Era el mismo mes de enero
y el mismo seco estío.
Esa vez yo vi un lucero;
eras tú, amor mío.
Fuiste tú, amor mío.

El sol ya agonizaba
sobre el reino que se iba.
El rojo al cielo conquistaba
y tú lo hacías con mi vida.
Y lo hiciste con mi vida.

De pronto bebí tu nombre,
consumí tu esencia, mujer.
Hiciste despertar al hombre
que ahora está por perecer.

Tu mirada felina invadía
todos mis pensamientos.
Sentí que mi mayor alegría
la conocía en ese momento.
La conocí en ese momento.

Tus labios parecían
ser un botón de rosa.
Y yo cómo apetecía
besar cosa tan deliciosa.
Y besé cosa tan deliciosa.

Entonces era mío tu nombre,
respiré todo tu perfume, mujer.
Cómo agradecí ser tu hombre,
y ahora un recuerdo he de ser.

Junto al mar que latía fuerte
en aquella playa rocosa;
te abracé yo a muerte.
Eras tú mi mariposa.
Fuiste tú mi mariposa.

Viví el tiempo de una estrella.
Yo desgarraba tu falda.
Cuánto, cuánto la quise a ella.
Sentí sus manos en mi espalda.
Siento sus manos en mi espalda.

El firmamento tenía tu nombre;
la noche era mi mujer.
Quiero ser ese hombre
que murió al amanecer.

Cuántos besos se perdieron
desde tu cuello a tu cintura.
Para mí era un amor nuevo,
para ti una nueva aventura.
Otra simple aventura.

Acaricié tu piel con ternura,
tus ojos emitían un rubí fulgor.
Recorrí toda tu figura
en el momento del amor.
Qué momento del amor.

Intento olvidar tu nombre,
ignorar tu cuerpo, mujer.
El destino maldice al hombre
que no acepta perder.

Quise conquistar tu alma,
dormir en tu corazón.
Conservaste siempre la calma.
No tuve salvación.
No tengo salvación.

El milagro no se produjo
antes del amanecer.
Quise entonces ser un brujo
para hacerte mi mujer.
Y no fuiste mi mujer.

Cuando descubrí tu nombre
te deseé tanto, mujer.
Ahora este triste hombre
tu imagen quiere deshacer.

El encantamiento no se hizo,
el amor sufrió un daño.
De vivir en el paraíso
pasé a estar en un engaño.
Ahora estoy en un engaño.

De aquella noche de lujuria
huellas sobre la arena quedaron.
El amor no estuvo a la altura
de hacer dos enamorados.
No hizo dos enamorados.

Ya casi olvido el nombre
y las lágrimas por esa mujer.
Abandonado está este hombre;
triste y solo ha de permanecer.

Fueron bellos los besos dados,
el placer de tu desnudez.
Las caricias. Los dos abrazados,
todo se hizo de una vez.
Todo murió de una vez.

Eras tú la inmensa noche,
era yo el paciente mar.
Te quise llevar conmigo,
mas no sabías nadar.
Nunca quisiste nadar.

Inhalé una vez tu nombre
y solo por un anochecer
fui yo tu único hombre,
fuiste tú mi amada mujer.
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La mujer de al lado

¿Alguna vez te has preguntado si alguien piensa en ti?

Elevas la mirada hacia lo profundo de tu ser. En ese lugar donde se esconde la intranquilidad de hacer algo que no sabes. Solo las gotas de sangre que ruedan por tu vientre descubren el inminente recuerdo de inmortalizar pasiones vacías.

El sudor se desliza.

La demencia se apodera de tus labios.

Tu cuerpo delata tu respiración acelerada de ese profundo y mortífero recuerdo.

El adiós.

Recuerdos que relucen en tu mente y en las palabras que se ahogan en un intento desesperado de articular algún sentimiento que se refleje en la soledad de tu rostro.
Ese rostro desorientado por los años que se arruga en desesperanza, soledad y decepción.
Eres como esa rosa desorientada; que en el fluir de la vida ama sus pétalos delicados sin percatarse que detrás de tanta belleza, se encuentran las espinas dolorosas e hirientes.
Esas espinas que rasgan el alma y aniquilan al amor en su plenitud.
Logras cubrirte el rostro cada vez que consigues fijar a tu amado en tus recuerdos. Las lágrimas se escapan de entre tus manos y vuelves a sucumbir a encerrarte en ese dolor injurioso.
¿Lo ame?
Comienzas a seguir el juego de preguntas y respuestas innecesarias cuando descubres el llanto apoderarse nuevamente de tu frágil conducta. Tu rostro reflejaba la incontinencia de recuerdos ingratos y desvanecidos. Quizás placenteros
Desesperación y angustia se reflejan al encender repetidamente cigarrillos, unos tras otros. Las huellas de ese humo palidecen en conversaciones serenas, de esperanzas e inquietudes.
Por un momento tu cuerpo se desvanece y logras sostener un grito silencioso de repetir su nombre constantemente. Logras aguantar las lágrimas que están a punto de desbordarse nuevamente. Cubres tu vientre con ambas manos y dejas escapar el silencioso quejido de ese amor que no regresara.
Fijas la mirada en esa cama protagonista de indiscutibles batallas. Sientes el aroma que perfumaba el cuerpo de tu amante. Tratas de acariciar la delgada línea que cubría sus brazos. Esos brazos que acariciaban tu vientre y se acrecentaban entre tus piernas buscando indicios de sumo placer.
El miedo se apodera nuevamente de tu mirada. Tratas de ahogar el dolor. Insistes en vomitar la vida.

Aquella noche de comienzos de invierno. Fue el encuentro. Sentada en tus pensamientos. Sonriendo ante el rostro del amor perdido.

Se encontraron los cuerpos.

Se unieron los corazones.

Decides alejar la soledad reinante que trata de opacar la poca alegría de sentirte amada una vez mas. Tu mirada dispersa se desquicia buscando indicios en todas partes de su inefable presencia.
No hay nada. Solo el recuerdo inminente de lo que fue un jardín sublime de pasiones tormentosas y obsesivas.

A lo lejos dentro de la misma habitación se dibuja una ventana. Logras acercarte poco a poco a ella, y desde allí. Desde lo alto. Pudiste observar el pavimento y el cuerpo inerte de tu amado.

Fue en aquella tarde fatídica de invierno en un intento desesperado. El sintió el vacio de zafarse del amor.
Ella observo su cuerpo destrozado ante tanto dolor. Se inclino ante el cuerpo desmembrado de su amado, removió con sus manos entre vísceras y sangre, logrando tomar sus ilusiones.
Se alejo rápidamente de aquel lugar.
Ese lugar que olía a miseria.
A muerte.
A mierda.
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Mañana, una vez más

Antes de una puesta de sol…


Una vez más
mi mansa poesía,
gira en torno a la santa,
la santa mujer de tiza.

Pude decirlo todo
en esas ahondadas estrofas,
mas no pude ser metrónomo
de tus labios
que entre humo blanco se me mofan.

Construí un camino
para poder recorrerlo de la mano,
pero Don Destino mío
lo destruyó…
por creer que era pagano.

Construí un refugio
para que llores en las noches,
pero Doña coincidencia, a quien le huyo,
lo convirtió en un cementerio de derroches.

También construí un dique
en el rio, mientras dormías, bien temprano,
con mis propias manos,
para que puedas beber del agua pura
y que tus anhelos clarifiquen.

He compuesto una melodía,
a la luz del mediodía.
Los pájaros me otorgaron la osadía
de poder jugar con la misantropía.
Esa misma melodía,
me la robó la noche fría.
No pude hacer otra cosa
que llorarle a mi atardecer,
y así, tan intensamente, mi alma adormecía.

Pero, de estas raras desgracias,
he logrado que los corderos sean los testigos
de mi próximo regalo para ti,
un hermoso y blanquecino vestido
que de lágrimas tiernas te tejí.


Fémina de cabello rizado,
me voy a descansar.
Deséame tus suertes
,que con ellas,
miles de líneas infinitas he de trazar.
Hasta mañana, querida mía,
o hasta que Dios quiera quizás.
Descansa en tu cama sin desdicha,
descansa mucho, pero no descanses por demás.


El poeta de campo se va a dormir,
entre bosques de compañía
y recuerdos de Querubín.



Continuará...



J.D
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Poemas al caballero

Algo grava su alma

desde los tiempos,

clavado como estigma

evocándole el destino.


Soñante de mujer oscura

hembra azul de rojo pelaje,

siempre marcada

siempre libre.


Huye de tan viva tentación

abriendo su carne,

entregando su espada

a un dios que no le escucha.


No olvidó su especiado aroma,

ni la extensión de su caricia

y es la cruz sobre su pecho,

señal perpetua donde ella habita.


Hallada por un instante

reconoce sus ojos tras los barrotes,

él no sabe entonces

que la prisión está de los hierros hacia fuera.


Más el amor en su mirada,

más aguzado que su acero,

atraviesa su ánima,

le habla de castigos y condenas,

le dice que al final de sus lágrimas,

eternamente le espera.
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Quiero

De ti quiero la plata
que cubre tus sienes,
los pliegues que surcan
tu frente
y tus áridos labios
de inicio de día.

De ti quiero tus ojos
nocturnos y hondos,
tus piernas cargadas
de trecho
y la flor de los años
ciñendo tu pulso.

De ti quiero la herida
que hizo a tu risa,
tus senos y cumbres
añejas
y la carga de ayer
lastrando tu hoy.

Por terca y sensata,
lasciva y autónoma,
por cómo es de dulce
febrero
si al entrar en el cuarto
te encuentro en mi cama.

Por ser tú sin caretas,
por hembra y mujer,
por darle a mi nombre
sentido
y a mi vida la luna
de tu madurez.

De ti todo lo quiero,
tan madre, tan brava,
pues poco hay más digno
y hermoso
que los ecos, las huellas
del tiempo en tu piel.
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4comentarios 55 lecturas versoclasico karma: 87

Verdades

Conocí a una mujer
que sólo decía
verdades.
No me extraña,
era una mujer.

Os invito a seguirme en Twitter: @FontanillasToni
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6comentarios 76 lecturas prosapoetica karma: 86

Ojos color sol

La mujer que amo y amé refleja en sus ojos al sol,
no sabría describirle, sus ojos queman,
tanto así que hizo un incendio dentro de mí
el cual nunca se apaga,
no me deja,
arde en mí.

La perdí un domingo,
no regresó y la busqué,
cruzar con su mirada era el infierno para mí,
supongo que la dañé, no lo sé,
hasta Satanás tiene celos de mí,
¿Como no hacerlo? Sigo ardiendo de amor por ella, ella lo sabe y yo lo sé.
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1comentarios 25 lecturas versolibre karma: 46
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