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Cualquier noche los gatos

Como el gato blanco de la calle
se cree que es doméstico
y que la ciudad
es su casa y su alimento,
yo antes cerraba
todos los bares.

Como todo animal perdido
buscaba un lugar limpio y tranquilo.

Cuando ahora suena
la canción de cierre
es porque me invitan,
amablemente,
a volver mañana
a la biblioteca.

(Abel Santos,
de LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER
CAEN A PISCINAS DORADAS,
Chamán Ediciones, 2016,
2da edición 2017)
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1comentarios 27 lecturas versolibre karma: 86

De barro

los días de mi vida están hechos de barro
guijarros fluorescentes a la orilla
de un deseo innato
que no sabe gritar más que con letra escrita

tumulto de palabras agolpadas en los ojos
y una voz callada que esconde
-cierre de candados-
verdades desconocidas e irreductibles

noche perpetua en los ojos
manos que mueren al nacer el día
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4comentarios 41 lecturas versolibre karma: 108

Diez Haykus para el día de San Valentín

En primavera,
enamorados besan,
¡Apasionados!

Cae la tarde,
pasean muy contentos,
¡Enamorados!

Luna redonda,
brilla el amor eterno,
entre sus ojos.

Noche estrellada,
hay besos y caricias.
¡Vinos de amor!

Cuántos suspiros,
arrancará la luna,
¡A los amantes!

Amor por siempre,
se juran entre besos,
¡Felicidad!

Las rojas rojas,
los osos de peluches,
¡Se venderán!

Noche estrellada,
Yo te juro que te amo,
¡Príncipe amado!

Enamorados,
en un cielo estrellado,
¡Juran amor!

Entre suspiros,
ya se entregan la vida,
¡San Valentín!

Autora:Edith Elvira Colqui Rojas - Perú

*Todos los derechos reservados***
(Se lo dedico a todos los enamorados del mundo)
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sin comentarios 29 lecturas japonesa karma: 15

Perdí tu rostro

Perdí tu rostro
entre la multitud,
entre las idas y venidas
de los pasos en las calles,
entre buses y avenidas.

Perdí tu rostro
entre las manecillas de mi reloj,
entre las pastillas para el estrés,
entre escaparates y resplandores LED,
entre la cama y la pared.

Perdí tu rostro
entre los encuentros y despedidas
de los fines de semana,
entre los mensajes de: buen día,
buena noche… y hasta mañana.

mello
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4comentarios 57 lecturas versolibre karma: 103

Llámalo Antonio

La lejanía del campanario, es suya.
El dolor por aquél amor también.
Cerraba los ojos, y podía sentirla todavía
como si presente estuviera.
Noches de gozo, mañanas de paz a su lado. Siempre las recordará así, aunque hubiese tenido que aguantar algún berrinche de su amada, porque ella era toda la paz que necesitaba.
Se toca la frente, ya casi sin pelo y piensa en que diría ella si aún estuviera a su lado, si haría alguna broma. Mantenía mentalmente conversaciones con ella, le gustaba hacerlo. Y daba las respuestas que hubiese gustado escuchar.
Ella todavía era su vida. E intentaba llenar ese hueco tan profundo en el pecho con noches bohemias, conversas de bares y alguna compañía de bares noturnos. Porque no?
Si al llegar a casa estaría ahí su amada.. En una de esas conversaciones que la traía de vuelta junto a él. Aunque mentalmente, la volvía a tener cerca.
Un café...un último cigarro...un último recuerdo de ese amor que apesar de lejano seguiría siendo suyo. Mientras viviera.
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sin comentarios 51 lecturas relato karma: 51

Ilusiones

La noche se desgasta en el silencio
extraña el canto del gorrión que se detiene
por el alba que no amanece
sin remordimientos ciegos de una mente que se vence.

Los faroles taciturnos de una vida te iluminan
no importa la sombra de un pensamiento
que sueña con ser libre algún día
trasnochan los momentos
estremeciéndose por un amor que los quería.

El pasado es tembloroso
reclama su tiempo
se esconde en el caos de una memoria perdida
se esfuerza en recordarlo todo
pero solo ama a la victoria sin tantas mentiras.

Quisiera curarme en la lejanía de una tierra sin asfalto
en donde los zaguanes se escandalizan
por una madrugada inquieta
por tanto cansancio de su mediocre vida.

Son tantas las bellas estrellas en un cosmos que nunca duerme
que la ilusión es su silencio
en una promesa que siempre vuelve,
solo la noche nos arropa en su melancolía.

El Mute
25/05/2018.
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6comentarios 116 lecturas versolibre karma: 95

¡No!

No existe soledad más dolorosa
que aquella que se clava en el alma
de quien está solo en una multitud,
del mismo modo que la hostia que más duele
no viene de una mano, sino de una mirada,
de una palabra escupida a distancia.

No hay en esta u otra vida un estruendo mayor
que la ausencia de caricias, que el insoportable
silencio atronador de la falta de ti.

No concibo un mayor dolor
que este "sintigo" lleno de tus anhelos
y recuerdos de otros tiempos,
de otras bocas,
de aquellos amores que sabías verdaderos,
de aquellas canciones que preparaban
noches perfectas llenas de aquella
que dices ya no ser tú, de aquel él que nunca fui,
de aquel él que nunca seré yo.

No imagino tener menos vida
que desear perder la poca que siento,
mayor atropello que aquel que pido a gritos,
que aquel accidente que me saque
de mi vida y de la tuya,
que me corte de un mundo que no es mío.

No hay,
No existe,
No concibo,
No imagino
vida,
amor,
risa,
felicidad
en ausencia de ti.
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3comentarios 34 lecturas versolibre karma: 78

Aún me quedan pájaros...

Aún me quedan pájaros volando en la cabeza
de aquellos que, de niña, llevaba en mi equipaje,
aún rozan con sus alas mis sueños cada noche
y vuelo entre sus trinos en busca de arcoiris.

Se mantienen anclados al ritmo de mi pulso,
temblando entre mis dedos, bailando en mis pupilas,
así tiñen de magia la luz del horizonte
y borran de los mapas el miedo y las tormentas.

Siguen aquí varados, los siento en mi costado,
guardando las trincheras de las guerras perdidas,
aquellas que libramos, a oscuras, de memoria,
cogidos de la mano, rodeados de silencio.

Aurora Zarco.
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6comentarios 49 lecturas versoclasico karma: 94

El poema que nunca se escribirá

La pobreza de la eternidad
derrotada y desnuda,
enmudece y duerme
sin cambiar el día.

Entra con violencia
donde nadie entra.
Viste harapos de amor,
nadie pregunta nada.

El padre, el racismo social:
mano de obra barata, trabajadores de día y noche.
Piden poco y sufren mucho.

La madre, el desprecio cultural:
ciudades dormitorio abandonadas,
cunas de rechazo a la integración.

Tres eran tres
y ningura era buena:
prejuicio, temor e ignorancia.

Bucle de odio,
injusticia,
temor,
goce de insatisfacción,
delirio de miedo,
intolerancia,
agresión,
estigmatización,
exclusión,
enfrentamiento.

Rostros de un rincón perdido.

Detrás de tu miedo
hay otro miedo,
entre muros de cemento, concertinas y cal viva,
esperándote.

La voluntad del caos:
poemas que nunca se escribirán.
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Sacando deseos de la chistera

Salto mortal al centro del mundo. Ese que miramos de reojo pero que nos tiene suspendidos en hilos de seda, resistentes e invisibles.

Volteretas entre la mochila del pasado. No siempre lleva piedras. Esas se quedan hechas un montoncito, testigos de la experiencia.

Contiene trucos de magia, chisteras con personas que tocan los mecanismos fascinantes de la sonrisa. Engranajes suizos de relojes sin tiempo.

Son maletas con pastelitos de Belem, vestidos de canela y azúcar. Calentitos. Maletas con bombones belgas. Con hojaldres parisinos. Con makis equilibristas entre palillos japoneses. Maletas a fuego lento, el de cocidos madrileños y migas manchegas.

Son cartas al futuro. En ellas se cuenta que pedimos más a la vida. Queremos más amaneceres. Más laurisilva. Más aves del paraíso. Más manglares que explotan de vida. Más camuflajes de tigres y cebras.

Y ¡plop! Saltan miles de flores. Las blancas de las acacias y el celindo. Del azahar y el jazmín. De la jara pegajosa. Las llamas amarillas de alhelíes, de las retamas en su apogeo, de las fressias francesas, las rosas curiosas. Los añiles de lavanda y violetas. Ese naranja de caléndulas del monzón. Los rojos de amapolas libres. Los fucsias de buganvillas aventureras.

Y saco la varita mágica. Un pañuelo infinito de ganas de amar. Unas maracas que sirven para enmarcar días perfectos. Una paloma que vuela lejos. Purpurina que alegra el cielo en las noches de verano y en las lluvias de Gemínidas.


[... huy, me he quedado dormida con un boli en la mano. Soñé que lo movía haciendo cintas de Moebius. Cuántas cosas caben en un deseo infinito]
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14comentarios 112 lecturas versolibre karma: 100

Carta a la deriva

Te escribo
para que no me dejes
rodeado
de trozos
de soledad,
para que no me dejes
al borde
del eco
silencioso
que nos atraviesa.

Te escribo
porque estoy atrapado
en la carcoma
de la oscuridad
que nos separa.

¿Leerás mi angustia?

Si vienes,
trae el abrigo
de tus manos,
la espuma
de las noches,
la mirada que reverbera
en tu pecho,
la madrugada
entre tus piernas.

Si te vas,
llévate las calles solitarias,
las lunas apagadas,
el velo amargo
de mis ojos,
el agujero de mi alma.


©Alejandro P. Morales.
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10comentarios 79 lecturas versolibre karma: 114

Incompleto

Cada día tendrá sus momentos
Que son indescifrable
Y cada noches seran efímeras
Si tu sonrisa no rima con tus locuras
Y tu mirada no completa la picardía
Para robarme el sueño con tus besos
Y con mis manos recorrerte,
Simplemente estare incompleto
Sin un toque de ti
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2comentarios 30 lecturas versolibre karma: 11

Quisiera volver

Quisiera volver
a aquel atardecer,
que dejó huellas tuyas y mías sobre la arena,

Atravesar Portugal,
reflejando flores lila en tus ojos

Volver a pasear,
entre los tranvías de Boa vista

Embriagarme del vino do Porto,
lácrima de Cristo, abril encendido

Vagar celoso, bajo el puente en la ribera,
mientras Gaia dormida,
susurra al Duero, un fado antiguo

Tener lembranças de ilícitos amores,
cuando la luna plateada,
embrujaba ya la noche

Quisiera volver a arribar a praia de Aguda,
igual que aquel día en barca prestada,
y envuelto en miedo en la niebla,
intuyendo sosinho la roca emergente,
que los pescadores llaman da morte o cantinho.

Eu quisiera falar portugués,
para dirigirme al corazón de usted,
y preguntar si aún me recibe.

Y en particular si voçé sabe,
la felicidad perdida en dónde vive.
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12comentarios 84 lecturas prosapoetica karma: 102

Se ha marchado la tarde...

Se ha marchado la tarde
y ha llegado la noche,
y cambiaron, de pronto,
los bonitos colores,
porque el dulce cromado
de la tarde sin nombre,
se cambió por las sombras
de ese negro uniforme,
y cambiaron los besos
y la brisa, de golpe,
y negaron caricias
en la noche sin flores,
una inmensa tristeza
se apodera del hombre
que ha perdido la tarde
y en la noche se esconde...

Se ha cambiado la risa
por la lágrima torpe,
y también la palabra
se perdió entre las voces,
y quedaron callados
los inquietos relojes,
los caballos altivos
en la noche tan joven,
porque el duro silencio
ha escalado la torre
y llegado hasta el alma
y perdido su norte,
y es que el labio sin risa
balbucea canciones,
como rana sin rumbo
y perdida en el monte....

"...Se ha marchado la tarde
y se fue no sé a dónde,
y la noche ha llegado
de repente y sin flores..."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/05/18
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Pasos impares

Libro: Apotegmas en el desierto (2014)

Cuando quiero escribir, simplemente me limito
a bostezar imágenes, mal dormir instantes,
y esperar que se haga de noche en mi obstinación
entre irrealidad y desamparo.

En un reino octosilábico habito un palacio
de cartón; mis rimas, tan forzadas como siempre,
tan mediocres como nunca, me dejan conforme,
lo cual es suficiente para mí.

Nunca me lo he planteado así, pero quizá me
dedique a derramar tinta por no querer gastar
saliva; desnudo de los miedos para abajo,
me pierdo por los atajos de la vida.

Persigo el dulce amor de las derrotas sonriendo
ante recuerdos suicidas que buscan llamar la
atención, encuentro lo infinito a la vuelta de
la esquina, en un jardín sin flores.

Mis silencios pecan por soberbios; ocasos que
besan vagamente los labios equivocados,
me enfrento al papel gritando adjetivos que evito
nada más empezar a expresarme.

Y eso es mi poesía, un impreciso sabor a
nostalgia, un conjunto de nuncas que osan salir
a caminar con obscenidades de etiqueta,
con pasos impares y vencidos.

Confieso que a veces me detengo demasiado
en el relato furtivo de un país de lobos
sueltos, lagrimeando por un futuro que no
llega ni siquiera a pesadilla.

Huésped del cuerpo que me ha tocado, arena
en la inmensidad de la vida, siempre dedico
renglones a hacerme preguntas inoportunas,
pisando cristales por deporte.

También deshojo en forma de caricia, crónicas
de los inviernos inhóspitos en pabellones
polvorientos, portando la condena a contemplar
expediciones de soledades.

Resumiendo y sin extenderme en tantos detalles,
expongo como teoría una nimia conclusión:
los poetas escriben porque tienen talento,
yo lo hago porque me da la gana.
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Ausencia

Despierto en silencio
Con una angustia en mi alma
Algo me apena, algo me aflije
Algo turba mi calma

Y pensar en el tiempo pasado
Cuantas noches, días y madrugadas
Y es que todo era mejor
Cuando tú estabas
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Clamor

Toda la poesía es una misma voz continua que se nutre de los sueños y fluye de la palabra al papel, sin embargo, hay poesía singular que de vez en cuando surge como intenso resplandor, rescatándonos de la complacencia y deshaciendo el caos. Como también hay poesía que se queda en los bordes de la palabra y se pierde para siempre en el silencio, donde no hay voz, y el poeta muere, sin saberlo.

Poesía no vive en el silencio, poesía es susurro y fragor. Pero, cuando la palabra es aún idea no manifiesta, cuando quiere decirnos algo la callada voz, cuando el poeta quiere comunicar con el alma quieta, lo que el sonido no puede expresar, poesía también es silencio, signo envuelto en vacío, luz extendida sobre la noche, profundo clamor…
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3comentarios 64 lecturas prosapoetica karma: 91

he intentado...

he intentado con versos
ir fulminando vértigos...
en la heredad del sueño
como imanes sembrar
las agujas del tiempo,
más es predio imposible...
sorda letanía,
inútil el fervor de conspirar
la huida

y van cayendo aleves
las ramas sigilosas
a cernir mansamente
el cuerpo entre grilletes...
tapiarme de memorias

el eco amenazante
de la noche borrosa...
el murmullo a relente
de todas las palomas...
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3comentarios 60 lecturas versolibre karma: 100

Por un vals que termina…

Hoy… hoy recuerdo la noche de aquel primer beso
Que fue luz de mi sueño, fue destello y estrella.
¡Cuan felices momentos sucedieron tan cerca
Que aún me alcanza el calor de unas tardes postreras!

Hoy me embarga el murmullo de tu voz a mi puerta
Y el rozar de tus manos que otras veces sintiera,
Casi lloro si vuelvo la mirada al pasado
Y descubro que faltas, a mi Amor ¡Compañera!

Hoy recuerdo los años de seguirte, chicuela,
Y contarte al oido mi esperanza primera
!Que fugaces pasaron tantas cosas tan bellas!
Tu mirada fue un canto, tu sonrisa ¡Una huella!

No he olvidado aquel tiempo !Mi dolor te recuerda!
Y a este claro de luna, se me escapa un poema…
Bajo un cielo que calla y el recuerdo que olvida,
Por un sol que se apaga… por un vals que termina.
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9comentarios 60 lecturas versoclasico karma: 98

De-liras

Mirada embaucadora,
oscilante en la brisa evanescente,
me incita embrujadora
flotando en el ambiente,
secuela de un deseo que es creciente.

Palabra aduladora,
la que traza un relato convincente,
es íntima y sonora,
el verbo que no miente,
navegando por tu labio sonriente.

Bebida embriagadora,
mezcolanza de besos y aguardiente,
en boca, abrasadora,
el elixir ardiente
que fluye en mi interior, efervescente.

Me bailas seductora,
la danza que me envuelve sugerente,
a veces retadora,
tan cerca y tan caliente
excita al corazón vivo y latente.

Mi mano exploradora
me guía hasta ese pecho tan turgente
tentando pecadora.
Mi lengua está impaciente,
y la tuya me responde obediente.

Tu vulva acogedora,
se desborda empapada en un torrente,
y siendo vencedora,
recibe la simiente
del placer que fulgura iridiscente.

El alba cegadora
ilumina tu cuerpo reluciente,
la germinal aurora
que acaba la indecente
noche, en la que me abrazas cual serpiente.
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12comentarios 69 lecturas versoclasico karma: 98
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