Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 311, tiempo total: 0.016 segundos rss2

Me contaba la vida

Me contaba la vida que entonces
habría un ahora como este,
sombrío de otoño, con rosas que saben
a mañanas pasajeros, a últimas copas,
En aquellos tiempos vivía, tal vez en un beso,
desnudando la lluvia entre un cabello de sal
y, puede, que con nostalgia de futuro,
ahora, es la noche incipiente la que escribe,
como una hoja más cayendo entre el viento
sin importar la tierra donde se pose,
sin que importe la cama donde duermas,
sin que importe el nombre de quien amas.
Me contaba aquel tiempo qué entonces
y, ahora, conozco la verdad que desconoce
el ahora de tantos ahora.
Me contaba la vida que entonces
y ya no la escucho, tan sólo intento sobrevivir
a otra noche, como si fuese el comienzo

de todo lo que termina.
5
1comentarios 22 lecturas versolibre karma: 81

Todos mis atardeceres

Ahora que la tarde decora las montañas
con ribetes del color de la nostalgia,
me siento a esperar en silencio
con la mirada volando hacia tus labios.

Es diferente el amor callado,
delicado al tacto, al suspiro
y nada es digno de mencionarlo
y nada evita que te sienta aquí,
cada vez que respiro,
en mi costado.

Tu voz lejana — ¿soñada, tal vez? —,
despidiéndose del sol, de las palabras;
un vuelo de plumas malvas
en la bóveda celeste que sostiene
la mirada del silencio,
mi mirada...
¡Te beso tantas veces!
Tantas como el batir de tus alas,
tan suave y dulce como el rumor púrpura
de todos mis atardeceres.
leer más   
19
10comentarios 98 lecturas versolibre karma: 90

Tu y tu olvido de mi

Mis nostalgias apuñalan mis entrañas,
sin embargo, aquello que más duele,
es saber que ya no me extrañas.
El fantasma que vive conmigo, a ti huele.

Si tu vientre hubiese sido nido,
de los hijos
que jamas tuvimos

Quisiera el pan diario de tus manos tiernas
para aquietar la sangre de mis venas.

Quisiera tu voz para endulzar mis oídos y mi odio.

Quisiera ser un jardín de lirios
y endulzarte el alma con mis colores

Quisiera ser tu delirio
y vivir juntos en otro mundo
que comience con tu y yo.
leer más   
5
sin comentarios 56 lecturas prosapoetica karma: 73

Este modo de vivir

Libro: Bailar junto a las ruinas (2017)

Este modo de vivir del Siglo XXI
es un culto a la prisa y al cansancio.
Todas las ciudades parecen al fin
de cuentas cortadas con la misma
tijera consumista, por habitantes que
solo mascan resignaciones desechables.

Envilecida, soberbia y vestida de
democrática la mentira campea a sus
anchas en el desecho calendario
de un presente repleto de fugacidad.
Un slogan de sonrisa asustada
desciende por una escalera mecánica.

(La revolución no ha de comenzar
editando artículos en Wikipedia).

Caminos morales incorrectos se clavan
en el corazón de la impotencia.
Los derechos y garantías viajan
dentro de una cantimplora agujereada.
Como en aquel poema de Bolaño,
juntamos las mejillas con la muerte.

Este modo de vivir es la
tormenta, el naufragio y la indiferencia
al mismo precio. Nos deslumbran
con fábulas infames, y zapateando
en el umbral de las quimeras,
el invierno solo reparte besos abatidos.

(Cuando la leche en polvo viene de regalo,
hasta el niño más hambriento desconfía).

Ignorarnos como habitantes de éste infierno
no nos transforma en residentes del paraíso.
Recuerdo con asimétrica nostalgia aquel tiempo
en que creíamos tener un futuro. En
la profundidad del intestino de la amargura,
crecen las raíces de los años encarcelados.

Para saber de una vez quiénes
somos, habrá que seguir escarbando
en los nombres extinguidos por el
ajuste estructural, remake eterna de los
mismos que quieren consolar nuestras
penas ofreciéndonos un pañuelo sucio.

(Esta insensatez de modas derrocadas
parece hecha al gusto de los reptiles).

Como anacrónica práctica se subastan las
más selectas lágrimas de cocodrilo,
mientras, en esta venerable indisciplina que
es levantarse a diario, continuamos
navegando, con los tendones deshechos,
hacia metas que sabemos inalcanzables.

Seguimos regando, con la tinta de un
contrato leonino, las gardenias que nacen
marchitas en la cuneta de la historia. Guerrillas
de iras oscuras ponen armas de guerra
en manos de niños con nombres arrebatados,
y el salvoconducto a una fosa común.

(Resulta que los más sabios de todos se
estrellan contra el futuro igual que los demás).

Es sencillo sentirse felizmente
desgraciado en este tiempo de ojos
cerrados y bolsillos entrelazados
con la incertidumbre...
Más que vivir los días
nos revolcamos sobre ellos.

Con nulos deseos de continuar hincando las
rodillas, los parias gritan su cólera
sin máscaras. Cuando ya solo nos quede
la negación como heredad, habrá que
sentarse a esperar el tsunami, o el
rigor del látigo de una multinacional.

(Hoy son los corderos los
que gerencian el matadero).

No va a ser gratuita emocionalmente
esta sobremesa de desilusiones
sucias y granadas de mano.
11
6comentarios 89 lecturas versolibre karma: 92

Autosupresión

Ya no sé dónde está mi casa,
mis recuerdos, mis ideas,
mis sentimientos cabales,
mi ausencia pertinente.

Adolezco de la vida inconclusa,
disruptiva, sin razón aparente.
Enfadado vivo con la nostalgia,
sin poder mirar atrás apenas,
porque se hace falaz el futuro.
El hambre aprieta estas sienes
y baja por todas partes,
consumiéndome de a pocos.
No es un hambre presente,
es la inexistencia de vida.
Vivir sin haber vivido y no ser,
pero poder seguir siendo.

Me asumo como un yo ajeno
y cada palabra expresa ausencia.
La poesía aturde como una yaga
profunda en la inconsistencia.
La pérdida de inocencia no es
mi mal ausente ni mi presencia.
Busco ligar el futuro con mi yo,
que abunda en el pasado vacío.
Ya no sé dónde está mi cama
ni lo que se hace al anochecer.

Turbia es la existencia para quien
se acerca permanentemente
a su propia extinción.
leer más   
12
3comentarios 63 lecturas versolibre karma: 94

Por un segundo

Vuelvo a entrar al baño,
me pongo de nuevo
frente al espejo

un nudo de nostalgia
revuelta con ceniza
se abre paso en mi garganta.

Mi cabeza grita
entre sollozos inaudibles:
“Para ya”
“Deja de hacerte tanto daño”,

Las lágrimas dibujan surcos
por mis mejillas,
casi pareciera arte
el dolor y la tristeza
que me inundan esta noche.

Ya es diciembre, ya pasó otro año
ya nacieron otras vidas
ya nos dejaron muchas otras.
Sin embargo, yo sigo aquí,
tan vacía y mundana
como de costumbre.

No esperéis una estrofa bonita
para terminar este poema horrendo.

Solo quería volver vuestra alma
del color de la mía
por un segundo.
10
1comentarios 50 lecturas versolibre karma: 106

Eco, eco, eco..

Tráeme agua en tus labios,
muéstrame tu esplendor
frente al desorden de las piezas
del nuevo puzzle en construcción.

Oremos a las luces espontáneas
experimentando universos efímeros
con vocabularios musicales.

Fuera la ropa,
fuera la intriga,
hagamos el amor
dentro de la máquina
de resonancia magnética.

Cúbico,
irracional,
esplendoroso,
mascar tiempo a máxima velocidad
y que la naturaleza haga el resto.

Se moja la lona
en Sol sostenido
arañando el teatro
que hay desde tu ombligo
hasta el secreto infinito.

Tu hermosura dormida,
mi retráctil deseo
que saca las uñas
para acariciar tu Eco.

Tráeme agua en tus labios
y diversifiquemos la gráfica
con lenguas multicolor,
mañana ya recapitularemos.

¡Vaya! la nostalgia
ha abandonado el congelador.
leer más   
18
6comentarios 87 lecturas versolibre karma: 115

Retazos

El roce ansiado de tu voz en mi oído que ya no volveré a escuchar, sobre nuestra ventana mi cabeza descansa mirando anochecer. Quiebra la noche si no te veo, susurra la noche en un velo de nostalgia, cierro los ojos y al despertar una sonrisa que me ilumina ¿Eres tú quien me mira? ¿Quien en triste ausencia me hiela mi alma y quema por dentro? Siento el peso de tu mirada. Miro al cielo. Es un sueño.
Vivo momentos que no llegan. Rezo silencios que gritan tu nombre y ensordecen mi alma.
Te miro, dentro muy dentro de mi y ahí te veo. Tu sombrero de ala ancha, un velo que cubre tu cara, mirando al suelo. Tan solo tus ojos verdes rasgan el cielo, corrompen el negro. Negro amanecer, negro cielo, negro futuro, negro vestido y negro tu pelo.
No existe distancia que separe mis pensamientos de tu cuerpo, detengo futuros si retengo pasados en mis recuerdos. El tiempo se detiene en cada suspiro, en cada momento, con cada susurro de almas y besos. Rozando mi pecho tus dedos, rozando mi alma silencios, besos que erizan mi piel.
Caricias que apenas me tocan y me hacen vibrar. Ruego en silencio volverte a mirar. Volverte a ver ese es mi deseo, noto tu presencia en este cuarto, en esta noche que se vuelve eterna, extiendo la mano, apenas te siento te quiero tocar. Tan solo la distancia, el tiempo, el olvido, tengo miedo a ese olvido que poco a poco llega, no quiero olvidarte, es la distancia en mi memoria la que nos separa, nos separa pero alejarnos no puede.
4
sin comentarios 21 lecturas prosapoetica karma: 39

En el nombre del blues

Cuando amanece y llego a casa,
alucinado y borracho,
con múltiples tiros de cocaína
entre ceja y ceja,

escucho a Ella Fitzgerald para calmar
la nostalgia de inocencia,
de un hogar
en mi corazón.

Dios tiene voz de mujer, me digo,
y ya no puede cantar.

La belleza se para
en mitad del milagro

y su voz

sigue sonando
como una poderosa grabación.

Pero ya no puede cantar.

Y yo no puedo escribir
el siguiente verso blanco
porque el infierno
ha robado mis lágrimas.
14
4comentarios 78 lecturas versolibre karma: 89

Fracaso de poema

Esto iba a ser un poema. Iba a decirte que dejé de pensarnos en futuro, que tiré a la basura los planes, los viajes, los mapas de las ciudades que ya no visitaríamos y las rutas en la motocicleta que, todavía, no nos habíamos comprado —pero que, algún día…—. Iba a decirte que las ilusiones, también las había convertido en esfera arrugada que ya no me sirve, envolviendo todas las estupideces, por ejemplo, como que sería maravilloso criar un hijo contigo o que envejecería a tu lado. Hace tiempo que no veo nuestros cuerpos tumbados boca arriba sobre el césped, pintando con los ojos en el cielo nuestro propio cuadro. Hace siglos que no caben en tu habitación tardes enteras conmigo dentro ni conciertos en mi coche, tu voz en grito. Iba a decirte —aunque, tú ya lo sabes— que ya no volveremos a comprar más trastos inútiles en un «Todo a cien». No. Somos: tú sin mí y yo sin ti. Lo que éramos antes de ser nosotros, es decir, dos personas. Quiero decir, una tú y otra yo. Lo que no entiendo es por qué, entonces, me siento a medias, incompleta, como si estuviera perdiendo por un agujero la salvia que me rellena. Me da coraje esta sensación de falta, de ser insuficiente para mí misma.

Créeme, he puesto todo el empeño. He guardado todas tus fotografías, por si a la nostalgia le da por mirarte a escondidas. He perdido los regalos que me hiciste, intencionadamente. Sí, me he venido arriba y hasta te he arrancado de la butaca del cine, del asiento del parque, de la silla del restaurante, del otro lado de la cama. Te he borrado de la agenda, de mi bandeja de entrada, de los márgenes de las hojas de mis apuntes viejos. Incluso, me he librado de odios que no te guardaba, que todavía, te debo; para engañar a este lado izquierdo de mi cuerpo que ahora toco y late lento, a regañadientes. Es más, ya no sé ni cómo te llamas, dónde trabajas, a qué hueles o cómo llevas el pelo. Ni siquiera me importa, te lo aseguro. He podido desprenderme de todo, de todo. Menos del amor que, en momentos como este, todavía siento por tu recuerdo. Odio el romanticismo que discurre por la memoria selectiva y, a veces, me odio a mí por no odiarte.
15
6comentarios 105 lecturas prosapoetica karma: 90

Nostalgia

Anoche di vueltas
por distintos lugares
que me resultaban familiares,
pero sin hallar
una sola cara conocida.
Un abismo me separó entonces
de un periodo de mi vida no tan remoto,
y sentí desgarrarse el alma mía.

Todo lo permea tu recuerdo.
Sigue siendo tu presencia
una llama viva.
¡Qué áridas son las calles que recorro!
Me abruma la soledad,
en donde alguna vez
fue natural tu compañía.

De cada uno de esos sitios
también te has marchado,
pero la costumbre
te reclama todavía:
En cada rincón, en cada esquina,
en donde la nostalgia es mi enemiga.

Algunas veces apacigua
un poco mi alma,
la esperanza que abrigo
de tu regreso, a la misma hora
a la que siempre regresabas.

Insano y fútil sueño:
Abrazo el aire mismo
que antes respirabas:
el fantasmal aire de casa.

Así de embustera es la fantasía,
cuando se deja arrastrar
por los más vehementes deseos.

Más vívido se torna
cada día tu recuerdo.

Y desfallezco un poco más,
cada día.
11
2comentarios 63 lecturas versolibre karma: 85

La palabra que falta

Breves son los silencios que caen en mares
que sin saber nadar se ahogan,
y como afiladas lanzas luchan
en túneles de vías muertas.
Asoladas mis ramas, huérfanas
de hojas blancas y vacías,
añoran su última primavera,
y mi silencio
sin nada que contar,
desborda nostalgias en papeleras llenas.
Hoy mi corteza ondea su bandera blanca,
y me despoja de capas que oculto bajo mi alfombra,
percibo a la musa que alcanza mi boca,
y fluye la palabra que falta.
leer más   
18
6comentarios 169 lecturas versolibre karma: 101

Cuando nos volvamos a ver

Cómo será ese momento, preguntas, ese día en el que volvamos a vernos, cuál será nuestra reacción, tu reacción, la mía, cuando se acorte esta fría lejanía.
Preguntas que sentirás al verme, que sentiré al verte y tenerte nuevamente frente a mí.
Puedo decirte, que me has hecho pensar en ese momento, y he sentido una nostalgia enorme, un nudo en mi garganta que baja hasta mis entrañas, aprisionando y calando en mi pecho.
Te confieso, sentí llorar, anhele profundamente nuestro encuentro, me imaginé entre tus brazos, deseé un fuerte abrazo, del que no me dejaras escapar jamás, y en ese instante junto a tu ancho pecho, sentir las palpitaciones aceleradas de tu corazón, latiendo por mí.
Me imaginé allí protegida como una chiquilla necesitando de ti.
Te imaginé con lágrimas en tu rostro, y secando las mías, al ver como el tiempo ha pasado, cuanto tiempo sin vernos sin abrazarnos, al ver los cambios que mi cuerpo ha tenido, y cuanto de ti necesité.
Imaginé sintiendo tu calor junto a mi desolado corazón, carente de cariño, ansioso por amor, pero un amor bonito, un amor de verdad, un amor que no me deje ir de su lado, un amor que acaricie mi alma y que nunca se aparte de mí.
Te imaginé a mi lado, compartiendo mi sentir, que aunque hayan pasado tantas lunas y amaneceres, con tan sólo unas palabras tuyas, me hagas pensar tanto en ti, imaginando como será el día en que nos volvamos a ver.

Haris 10-11-17
@Simplemente Yo En Letras
4
sin comentarios 33 lecturas prosapoetica karma: 58

Haiku desde la nostalgia...

Entre mis manos
te susurra el viento,
diente de león.
5
sin comentarios 22 lecturas versoclasico karma: 69

En Esa Vieja Gaveta Azul

En esa vieja gaveta azul,
en el último cajón
donde guardo mil memorias,
me sorprendí encontrarte allí todavía
empolvado entre mis recuerdos.

Entre trozos de mi vida,
sueños que no se cumplieron,
amores que quise y no me quisieron
momentos felices que en fotos detuvo el tiempo.

Versos escritos en arrugado papel
contando mis cuitas.
Cartas con tinta de miel escritas,
derretidas por el tiempo.

Hay promesas suspendidas,
palabras amorosas, tan frágiles
como últimas hojas secas
de un árbol viejo esperando
ese suspiro que con su brisa
las elevará hasta el cielo
antes de caer entre la hojarasca
para perderse en el olvido.

También hay esperas que no tuvieron reloj
que les marcara el tiempo.
Y ese libro de poemas de"Buesa"
que atado con listones rojos
en papel estraza con habilidad envuelto
haciendo crecer las esperanzas
en el ocaso de una ocre tarde
de otoño con amor y entre besos
que aún viven palpitando.

Y tu amor y mi amor estrella
fugaz haciéndose eterna,
nostalgia mezclada con felicidad
dando a luz a los recuerdos.

Recuerdos mezclados con canciones,
como fondo de cajita musical
sonatina de amor y de pasiones
en alguna existente dimensión
que sólo escuchan suavemente
gente que como yo, ama, siente,
cada vez que abro ese mágico cajón.

MMM
Malu Mora
leer más   
15
6comentarios 69 lecturas prosapoetica karma: 92

Vientos de Soledad

Un déspota que es consciente
que los actos que comete
le asfixian cada noche,
busca insomne en cada calle
que le hablen los vientos.
Dejar atrás sus malas artes
antes de que la fría guadaña
abra en dos su pecho,
reclame su corazón de plata,
y confuso e incorpóreo,
busque en cada rincón
nostalgia y desolación.
Ya cayeron las lágrimas
con el dolor que tus manos
infligieron a las mismas vidas
que hoy, asustado, estás buscando.
No hay pesar, rencor o estima.
Añoranza o alegría. Indiferencia,
el más letal de los venenos
para quienes buscaron el éxito
y olvidaron que a la hora de la verdad,
cuando se apodera el silencio de la farsa,
los mares se tiñen de ceniza
y en lo alto de la caduca cima,
soplan los vientos de soledad
consumiendo carne y entrañas
hasta dejar huesos a simple vista.
Y sólo eso. Ni rastro de vida.
leer más   
13
17comentarios 117 lecturas versolibre karma: 85

El compromiso

La nostalgia
-incluso la del futuro-,
una vez abandonada,
no sabe regresar al kilómetro
donde empiezas de cero.

Es bien sencillo:

Sólo hay que celebrar al hombre libre
que no se quedó en un simple hombre
temeroso de llorar
al ver realizados sus sueños.

Ahora que no me persigo
comprendo
cuál es el problema:

Yo soy el palo y mi ser la rueda.

Por ello, amo, te amo,
para no olvidarme.

Feliz de ser,
por fin, algo
tan concreto...

Nada más
que la marca, tan blanca,
de mi anillo en tu mano.

Nada más.
Y nada menos.
10
7comentarios 162 lecturas versolibre karma: 106

Hasta mi último poema

Se alzaron los gritos en una noche de muerte
el miedo amagó con su desgracia,
y lo único que quedaba
la herencia de todos los sentidos
ya no pudieron seguir latiendo tranquilamente
en los pensamientos perdidos.

Me duele la sangre de los muertos
de aquellos que no fueron queridos
que solo les quedan sus plegarias de pánico
para descreer de este mundo escondido
vivimos ante un espejo de mil formas
de grandiosas letras prohibidas.

Quisiera poder condoler tu sufrimiento
pero ellos los otros, me están observando,
detestan a la enfermedad de la conciencia, la poesía
para ellos es como un rezago de tiempos anteriores
viejos sueños dorados
ocultos de los placeres más hipócritas.

Me estoy quedando sin invierno
mucho antes de que llegue la primavera
ya han emigrado las mariposas a los oyameles
y nunca más volverán a casa entre la niebla,
morirán en el intento de la noche
me hundiré simplemente con ella.

No entiendo porqué el sol cae con tanto aplomo
como queriendo marchitar de un tajo a las rosas,
pienso que algo se está quebrando en todas partes
y la oscuridad de la noche solo cala con su frío,
hasta el tuétano de mis huesos sientes las ruinas
de lo que fue el pasado en su abundancia.

Me enseñaste a contemplar a todos los árboles
hasta lo más alto de sus grandes historias,
me enseñaste a cantar quedo cuando baja la marea
y así poder borrarme en la nostalgia
hasta olvidarme de las penas
no importa que el silencio sea una noche bohemia.

Seguiremos intentando latir por esa poesía
sin importar cuanto nos duela
lo haremos hasta que sientas mi último verso
y yo estaré ahí
para ti para siempre
hasta mi último poema.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
06/11/2017.
17
15comentarios 337 lecturas versolibre karma: 95

Un querer escapa

Contenía el rasguño de algún beso herido
mueca insospechable cortada
y caída en el torrente de los hombros.

Era jubiloso el tacto a mar
a menudo irradiante
en el alcance de los ojos dichosos.

Su valía era prometer la ruina alzada
verde sobre el río de la voz
el misterio se alzó en suspiro a tiro.

Vino siguiendo el cordel luminoso
atado en redondo a la nostalgia
¡Tanto infinito soñaba de dentro¡
Volvió a cortar
a un querer sus alas
¡Ay de él!
No sabe que un querer escapa
6
5comentarios 53 lecturas versolibre karma: 64

Tu y tu olvido de mi

Mis nostalgias de ti apuñalan mis entrañas,
sin embargo, aquello que más duele,
es saber que ya no me extrañas.
El fantasma que vive conmigo, a ti huele.

Quisiera tu vientre para que sea el nido,
de nuestros hijos.
Quisiera el pan diario de tus manos tiernas
para aquietar la sangre de mis venas.

Quisiera tu voz para endulzar mis oídos y mi odio.

Quisiera ser un jardín de lirios
para que vivas en mi

Quisiera ser tu delirio
para vivir juntos en otro mundo
leer más   
11
4comentarios 114 lecturas prosapoetica karma: 78
« anterior1234516