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Líbrame de la soledad

Y si te digo simplemente, si quiero,

quiero vivir en esa paz,

quiero me des tu amor,

sentir tus emociones en mi,

saborear el néctar de tu bondad,

a cambio de eso, sólo te pido que

des luz todo mi espacio, y

me libres de ésta soledad infinita.
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1comentarios 30 lecturas prosapoetica karma: 55

Pequeño mundo

El virus de la alegría
infecto mi vida
el día que supe
que partiría
que mi mundo crearía
para llenarlo
de esas pequeñas cosas
que me hacen feliz
lejos de malas vibraciones,
un pequeño mundo
donde reine la paz y armonía
con el universo.
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sin comentarios 25 lecturas versolibre karma: 39

Mi universo

Un pensamiento que surge de lo fugaz,
le da la vuelta al mundo,
lo hace de fuego, en agua de mar,
lo extraña tanto en esta alma,
por el amor, de todo sería capaz.
Veo el universo, en la terraza del sueño,
observé tu figura contorneada en la faz
de este planeta tan nimio, esquivo,
secreto de estrellas, como las de mi paladar.
Ese cosmos tan ecuménico de mis ojos,
tallados en las líneas de Nazca de Dios y su paz,
allí arriba, fotografiado en tu luz,
ahí te vi, sonriente, perfecta en mi felicidad.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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Tarea

He plantado flores de azahar

para abrirte caminos invisibles

por si te pierdes entre lunas

para que siempre quieras regresar.


He dejado de tejer,

de sembrar migas de pan

en forestas aparentes,

porque no he venido a envejecer.


He rehuido el no sentir

aunque duelan las demandas,

viviendo como fuego latente

sin nada que le alcance a herir.


He cargado la roca

moldeando la paz

para que no temas la caída

para que siempre te recoja mi boca.


He inventado melodías

letras en luminosas espirales

manando de fuentes misteriosas,

disfrazando silencios y alegrías.
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2comentarios 22 lecturas versolibre karma: 74

Poe 11 "Ofrecimiento"

Me he preguntado al verte tan herida
por tu presencia triste y apagada
de amores rotos y yerta fantasía:
Si pudiese abrigar tu soledad
con dulce suavidad
¡Te abrazaría!

Reconozco que lloras a escondidas
por ese gesto leve y delicado
de tus ojos que cuentan lejanía:
Si tus lágrimas claras todo fueran
con un beso de paz
¡Las secaria!

Ya quisiera sanarte el mucho llanto
de mar salada y lluvia cristalina
con que llora tu amor en agonía...
Y volviéndose letras tus tristezas
con una mano yo
¡Las borraría!

Puedo explicarme el mal que contaría
de naufragadas ansias y pasiones
tu corazón deshecho en su caída:
Si pudiesen mis frases aliviarte
con palabras de amor
¡Te sanaria!

No te pido que cuentes ni ilumines
con razones cercanas ni remotas
la oscuridad profunda de tu herida:
Si tan solo mis brazos necesitas
para llorar tu amor
¡Me ofrecería!
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17comentarios 90 lecturas versolibre karma: 115

Recordando penas dulces ® ©

Estoy aquí
a las puertas
de tu vida
recordando penas dulces
tras el combate atroz
de nuestros hechos
durante nuestros días
ante ti un hombre herido
y ante mí una mujer
rota y casi disuelta
y con nuestros estandartes
por testigos
te pido que te rindas
y terminemos con esta crueldad
te ofrezco respetar tu partida
desaloja ya
la fortaleza en llamas
de mi recuerdo
ya no es este tu sitio
ríndete y sal en paz
y llévate contigo
los días y noches
en que nos fingimos amor
vete ya en paz
mira que ya antes
he blandido la espada del olvido
y estoy dispuesto a usarla
ríndete, sal y vete
o recibirás mi olvido
y tú y yo nos perderemos
entre versos y besos mal escritos.

Carlos Luis Molina Lara


Pintura La muerte de Hervör de: Peter Nicolai Arbo
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4comentarios 83 lecturas versolibre karma: 101

En un cielo anaranjado

Te soñé navegando en las aguas del olvido
¿Como son?, me preguntaste,
son inmensas
tan azules que se pierden en un efímero respiro.

Ojalá cuando llegue a viejo
me leas también como yo te leo a ti ahora,
sin la respiración agitada
y el dolor en el pecho cada vez que te respiro.

Sin esos pequeños espasmos de humor
que en vaivenes innegables
a veces son felices y a veces son amargos,
como esa abrupta acidez que te sube del cuello.

Y te enseña lo abandonado que te sientes
después de una tormenta estruendosa,
vil y oscura negación absurda
de no poder comprender tanta sabiduría.

No fue un sueño, eras tú
y estaba yo florando a la deriva
en la inmensidad de un reflejo anaranjado
de una puesta de sol que nunca termina.

Después de tanto navegar sin rumbo fijo,
en tantos sueños,
nos dimos cuenta de lo apartados que estamos
del amor verdadero.

Regresemos a la mar a luchar
con la furia incontrolable que ya no tenemos,
tal vez después de la tormenta
podamos encontrar un poco de paz verdadera.

El mute
22/07/2018.
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2comentarios 36 lecturas versolibre karma: 84

Quiebra el verbo su figura

Quiebra el verbo su figura,
rompe el día su hermosura.
La tarde exhala su último canto de coloridos pájaros,
la función de la vida agoniza
en extenuados ocasos.

El mar aquieta su bravura,
sereno duerme en su paz de olas.
Observa absorto,
la agonía del día.

Las nubes con sus capas grises,
ocultan al gallardo de los crines de oro,
que en sus voces amarillas se despide,
¡Mirad aunque macilento, qué bello sonríe!

El sol
envía reflejos de amor
a su amante mar,
le besa las pieles.
Música de alquimia
en su despedida.
Sublimes pianos de Chopin en su adiós.

Quiebra el verbo del día:
sus gaviotas ilusionadas,
sus gentes laboriosas,
su bullicio de niños...

Las olas,
dan sus últimos besos
a la arena despreocupada y húmeda.
El sol oculta su cara
abrazándose al azafranado cielo.

Quiebra el verbo del día
su figura de dama iluminada,
y da paso al ocaso
que fuga
en sus últimos vestidos amarillos de fiesta.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
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7comentarios 57 lecturas versolibre karma: 96

Erase una vez un hombre que con amor nunca olvida

Erase una vez un hombre
que era callado, solo sonreía
aunque el martirio en su interior
fuese un grito en agonía.

Vivía en este mundo en el que nadie respira,
en donde nadie piensa, solo existen en el frío sin ningún asombro,
entre las miradas de muchos rostros,
entre tatuajes de sangre en las cenizas.

La penumbra siempre es silenciosa
no es como la turba escandalosa
o el gran opositor que nunca dormita,
su maquinación es un tahúr que gime
sin desaparecer por siempre de nuestra corta vida.

Aún así,nunca seré un incrédulo maldito
creo en el corazón que no olvida,
que odia a la serpiente y su maldad fingida,
esa que se burla de la más pura ternura.

Mi esperanza es mi corona,
sílaba a sílaba la palabra se forma,
erigiendo amor, milagrosa
como una espada que en la paz reposa.

Ruega por mí, yo rogaré por ti,
lo haré en cada día y en cada noche
cada vez que sea necesario,
hasta que el valle gélido se ilumine en un destello
y tú, sin miedo me sonrías.

Quiero que el canto del gorrión anuncie
que la tempestad ha pasado a la calma,
después de ese naufragio inesperado
en donde el huracán no deja nada.

Nunca seremos despojo de la soledad,
no seremos esa palabra vana que flota en la calumnia
seremos invencibles,
como el viento ante la mirada que nunca termina.

Erase una vez un hombre
que con amor nunca olvida.

Miguel Adame Vázquez.
18/07/2018
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7comentarios 475 lecturas versolibre karma: 103

Cuando te vas (a Vanessa)

Nada es igual
cuando te vas
el vacío visual
la pena mortal.


Mi alma se hiela
se derrite mi paz
mis años aumentan
envejece mi faz.

Mi corazón se detiene
si no sé dónde estás
¿será que me conviene
la diferencia de edad?

Yo no soy Charles Chaplin
ni tú Oona O'Neill
más pareces Dion, Celine
y yo René Angelil...


El tiempo es cruel
y la vejez me alcanza
me hiere cual lanza
manejada por Catriel.

Mi pelo ya color ceniza,
tus ojos color turquesa,
tus labios besan de prisa
como si no me quisieras.

Mas sé que en tu interior
me quieres con razón
aunque yo sea mayor
me he ganado tu corazón.
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sin comentarios 65 lecturas versolibre karma: 98

El riel de la vida

A cada paso que doy
del camino al que soy fiel,
me tropiezo con el hoy,
sostenido en el ayer.

Si preguntas por aquel
que llegó hasta donde estoy,
se salió del carrusel,
y fue en busca de un convoy
sin un claro timonel.

Y entretanto te encontré...
entre tantos mal de amores,
el mañana vislumbré
impregnado en tus dulzores.

Lloras miel, ries flores,
y en tu piel nacen colores
que no vi en ningún pincel.

Eres pasto de escultores,
eres musa en su cincel,
eres paz en sus temores
y la guinda en mi pastel.

Eres lampo en la penumbra,
una esquina en redondel,
uno nunca se acostumbra
a plasmarlo en el papel.

La bedela que me alumbra
y recoge mi cordel...
Mi vigor no se derrumba
mientras siga en tu riel.
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12comentarios 77 lecturas versoclasico karma: 96

Que nada nos falte

Firmo la tregua
tomo la poca paz que queda
y marcho de aquí

Se lacera el espíritu
se corta el aliento
sangra el aire
no más...

Cada golpe
es un bocado de espinas
colmillo en la yugular
puntas del erizo

Auras cansadas,
el tímpano ocular
se rompe
cuando las imágenes
son tan abruptas y gritan
tanta verdad...

La dignidad es algo que se sabe,
lo sabía el centurión:
"no soy digno de que entres..."
y en ese momento
fue el más digno...

El ciego y el leproso
lo sabían...
También la mujer
que rozó el manto...

Que nada nos falte...
ni el consuelo
ni un hombro
ni la mano que ayude
ni esa voluntad...

Que esa fuerza infinita
llegue...
que esa luz transforme

Que cada oración
sea trenzada por una acción...

Que la fiera
deje de herir
que los planes sean más que fe...

¡Que nada nos falte!
ni el descanso
ni el silencio
ni la caricia de la prudencia
ni el beso...

¡Qué sientas, qué vivas...!

¡Que nada nos falte,
ni la luz
ni la salud
ni la paz...!

***************************
Que nada nos falte
2018
Transmisor d Sinestesias©
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18comentarios 114 lecturas versolibre karma: 94

Huerta

Una noche de verano en la huerta es para dejarse llevar. Una mínima brisa muy húmeda balancea tres farolillos de papel con una luz tenue que no da para leer pero sí para ver los mosquitillos revolotear. El transcurrir del maltrecho río, unos metros más allá, da vida al terrenico de cada vecino que tan celosamente cuida y custodia de manos ajenas.

Las acequias1 árabes se dan un festín cuando borbotean con el agua de riego y los árboles parecen saber que van a beber. El azahar perfuma la tranquilidad de la noche y alguna chicharra se atreve a interrumpirla frotando su tímbalo2 insistentemente. Quizás sea el celo o el calor. Algún perro se une al ruido comenzando a ladrar tímidamente.

La perfección es la facilidad de coger una fruta de temporada con sabor y color penetrantes, regalo espiritual de la naturaleza. Y mientras lo hago veo en lo alto a esas hermanas nuestras, las estrellas, compuestas de oxígeno, hierro o carbono. Me cuestiono entonces la existencia cuando recuerdo un párrafo de Ernesto Cardenal3:

“¿Qué hay en una estrella? Nosotros mismos.
Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta
estuvieron en las entrañas de una estrella.
Somos polvo de estrellas.”


Me maravillan dichas palabras, de tamaña simple realidad en este trozo de tierra. Es un éxtasis pasar inadvertido y activo, sabiéndome parte de un todo.

Y así es la huerta, un contraste de sonidos, inmensidad, paz y dones.

________________
1Del ár. hisp. assáqya
2Órgano estridulador que los machos frotan, con un ensordecedor sonido, rechinante o chirriante, para atraer a las hembras.
3Poeta, sacerdote, teólogo, escritor, traductor, escultor y político nicaragüense.
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3
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Entre marismas y jardines

Entre marismas y jardines.


Existen jardines óptimos para el descanso,
donde se permite tender la sombra sobre el césped
-depilado o no- pero exento de bichos.
Jardines, donde poder sentarse a leer y a pensar en usted;
justo al lado de la niebla, mientras el sentimiento
juegue pelota por entre la hierba mojada.
Jardines, donde los ya cansados,
nunca reposan sobre un banco de madera oxidado.
Un lugar para recrear los versos inexpresados,
bajo la luz de una vela llena de esperma;
las que por el efecto del alcohol se prende una vez al mes.
Santuarios, carentes de hombres lobos
ni monstruos ni aullidos ensordecedores.

Hay jardines calificados, donde se permite escuchar conciertos
lúgrubes de flores silvestres y de los llantos de los grilletes,
como en cualquier floristería agreste.
Jardines, para dilucidar acerca de la dirección que tomará la brisa estival,
durante el mes de septiembre otoñal.
Jardines, donde se prohiba la entrada al aire artificial.
Jardines, donde la llovizna inyecte con sus agujetas blandas,
el alma del alma y se disfrute de unas gotas de algodón de azúcar,
menos saladas, como aquellas que te ofrecen
en el parque de diversiones.
Jardines provistos de estanques agridulces;
entre lo cáustico y lo avinagrado.
Jardines seguros, donde no puedan hurtarse los anillos
que presumen las calas en sus dedos largos,
aquellos que valen menos que el rocío.

Jardines, cuyas flores denominadas "pensamientos"
pierden su memoria, y solo priva el recuerdo bonito,
donde no se despetalicen los te quieros
y acierten en sus reflexiones.
Jardines, donde las cascadas son una aleación
de agua, menta y hierbabuena.
Existe un espacio en el cual se altera todo;
porque es notorio que de vez en cuando
el pulso del jardinero tiembla y dada esa circunstancia
va podando fiscus y pinos de forma abstracta,
según los diseños que le dicta el alma.

Es evidente que los sauces tristes ya no lloran al trocear cebollas;
sino que gozan de las cosquillas que les profieren las hormigas cabezonas.
Es bien sabido, que los árboles de peras,
ya no ofrecen sus mejores óperas en diciembre.
Todo se transmuta. Hasta los bonsáis crecen de más
y adoptan su tamaño natural.
Las raíces de la hiedra amarga, alcanzan a las estrellas
de mar doradas y envenenan hasta las algas.
Las constelaciones de lotos no miden distancias,
se enredan y pierden el hilo de la fragancia que los ensarta.
Lo verde se torna cenizo, esmeralda y mohoso;
extremadamente, raro, fosforescente, frondoso y hermoso.

Hay Jardines dispuestos por toda la ciudad,
a los cuales se accede en metro, a pie, en tranvía...
y se encuentran a unos cuantos kilómetros subterráneos
y aéreos, cerca de la vía.
Nadie pide el carnet de identidad para el ingreso a la paz;
la entrada es libre, como lo impalpable.
Allí puedes transitar sobre los puentes de los cristales de aloe vera.
Pero hoy...y hoy techo de menos y hoy he hecho té de más,
porque el viento me regala hojas frescas de amapolas
para preparar infusiones escarlatas
y los jazmines blancos, no aromatizan a otros predios.

Se extraña aquel triste sonido del violín sobre las nubes.
Ya ni el ventarrón destribuye los sombreros de las setas por entre los plebeyos.
Las voces de las haches que no se pronuncian
se tornan cada vez más mudas y se mudan lejos.
Sí, se conocen de jardines en los cuales te van plantado
eternamente en vida; porque el destino te va diseñando varios oasis;
pero nos mantenemos parados frente a los alevosos espejismos
de una marisma sobre el concreto: desinteresados.
Jardines donde el silencio de la noche suele ahorcarse
por entre los helechos colgantes.
Sí...abundan vergeles para dormir bajo pretextos,
al lado de unas cuantas semillas de afrechos,
alejados de las malvas que intoxican el lecho.

17 de julio de 2017
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Quinientas razones para seguir amando

Quinientas veces he querido gritar la verdad
como gotas de rocío se han evaporado las palabras
como promesas sin rencores
y nostalgia pasajera en un viaje sin el último peldaño.

El tiempo es sometido
vamos creyéndonos inmortales en un mundo pasajero,
en el me he despido del engaño
inundando a mi memoria de verdades
sin mentiras que gozan deteniéndose a cada paso.

Quinientas veces he merecido la calma
sin ser solo una apariencia en los sueños
que creen merecer todo sin deber nada,
huellas secretas de un silencio que habla.

Mis letras me sanan con cada orilla de sus versos
no sé si son sinfonía o solo un montón de idioteces
que juegan a contar la arena en la playa
pero me hacen volver con más ímpetu y amor
por lo que simplemente creo.

Quinientas vanidades sin ninguna locura,
nunca me supo la vida a puras mentiras
me fui metiendo poco a poco a un laberinto eterno,
palabras que hablan lo que la vida se calla.

El silencio nunca fue el último remedio
que teníamos para acallar los sentimientos,
siempre quise amar con todo
a cada uno aún en su miserable recuerdo.

La poesía me dice
lo que trae la nostalgia como un zumbido a dentro
me gusta imaginar que soy tu lector predilecto,
montones de ideas que se las lleva el viento
quinientas poesías se queman muy fácil ardiendo.

Nunca serán un montón de cuadernos
que no se escribieron,
me gustar amar con cada letra del alfabeto,
pasaré mi vida en otros quinientos pensamientos
para decirte todo lo que siento adentro.

Quisiera pasarme centenares de días
descifrando cada momento,
porque amo vestirte y desvestirte
de bellos sentimientos,
la poesía me hierve como fuego lento.

Miguel Adame Vázquez.
El mute
16/07/2018.

Hoy les robo un minuto para compartir mi dicha.
Quinientos poemas se dice fácil
Pero vivo en cada palabra que he escrito, agradezco infinitamente el Don que el Creador me ha entregado, me esfuerzo a diario por pulirlo hasta poder algún día lograr que sientan orgullo.
Soy un poeta en formación que sueña con un mundo en donde nunca desaparezcan las razones y los pretextos para seguir amando.
Amo escribir lo que siento y lo que pienso.
Viva la poesía en cada una de todas sus manifestaciones.

Viva la poesía de Octavio Paz, de Jaime Sabines, de Alí Chumacero. Y todos y cada uno de los cientos de poetas que en su lectura me he formado.

Gracias a mis amigos más críticos que odian el comentario sencillo y la adulación, que sería sin ninguno de ellos.

Viva la poesía Clásica y la letra libre.

poesiasmigueladame.blogspot.com/2018/07/quinientas-razones-para-seguir

"Quinientas razones para seguir amando", un poema de MiguelAdame via @poemame_poesia poemame.com/story/quinientas-razones-seguir-amando



Miguel Adame Vázquez.
El mute
16/07/2018.
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23comentarios 196 lecturas versolibre karma: 110

Bien sienta ...

Bien sientan los días lúgubres.
Esos tristes pero a la vez no tanto.
En paz contigo mismo, en soledad contigo mismo,
en libertad, quizá, tal vez.
Esos instantes en los que de la vida misma desconectas
y a tu alrededor observas,
detenidamente,
enlazas recónditamente con tu ser.
Entrando en un estado de libertinaje y afecto del momento.

Quizá equivocados estemos al pensar cuán temerosa la soledad parece,
quizá pensar debamos cuán ésta tan importante es.

Por esos maravillosos instantes, en soledad
que nos llenan de vida.
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13
8comentarios 84 lecturas versolibre karma: 93

Un ramo de poesía

Un ramo de poesía

Hoy se apagó el sol de mi camino
el día se volvió gris, las nubes al igual
que yo quieren dejar brotar gotas de lágrimas
azules, que se pegan en los cristales;
queriendo escribir un lamento que se ahoga
en lo profundo del corazón.
He de ser fuerte, no volveré atrás,
me arrepiento, me arrepiento haber regresado
encontré la indiferencia y el estío a mi paso
ya no es como antes, siempre sentí el temor
a la indiferencia del mundo, a lo cotidiano.
pasaré mi tiempo velando, pintando en el lienzo de la vida
nuevas formas de esperar, que esta sombra despeje
la imaginación, y amanezca con un ramo de poesía
que contenga la sobriedad, de mis años en completa paz.
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8comentarios 80 lecturas versolibre karma: 97

poematrozos

Más acá de la magia la artritis
La realidad del tiempo resplandeciente
La artritis
Venimos en un tiempo verbal determinado
Que anula los futuros
Yo quiero amar con energía
Un gato maullando en la pelea de la noche
El jazmín impone al sentido su arcano
Quisiera abandonar mi yo en este instante
Sin repicar de campanas si acaso de copas
Para mirar la luna que me acompañe el vino
Para mirarte a ti que nada me acompañe
Son la cuatro de la mañana en tu reloj
Para mi es tiempo para mí mismo
Huir del gentío quiero
No estoy para fiestas ajenas
Algún verso arrancaré al huerto de la noche
Para que se repita una sola vez
No quieras recordar nada nada hay
No pierdas el tiempo perdido
El único con el que cuentas
Agarra la flecha por su punta llameante
Y abrásate de convicción
ESTAR EN PAZ suena a lápida
Yo quiero lápices de colores
Ya no digo palabras que signifiquen mucho
Me acuesto pensando que mañana lo haré mejor
Y no es difícil pensar que así será
De mi turba turbia de avalanchas
Las notas rotas de mis violines siniestrados
A quien me agrede deseo no estar simplemente
Desaparecen las huellas importantes para lección del mundo
La belleza es brisa de mar muerto
Aquí y ahora ocurre el silencio
Me he despojado hasta del criterio
No sé en qué lugar queda la fiesta
Es hermoso no tener qué celebrar
Nunca hubo tantos dioses tan efímeros
Idolatrados tan febrilmente
Confía solo en el prisma de tu propia álgebra
Y regala tus resultados si se tercia
Regala en vano Y no te justifiques
Me voy a la cama y no te espero
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El vaivén de mi lápiz

Tu sombra detrás de la mía.

Envueltas en toda la luz que pudo haber,
tomé tu mano, desierta y en llamas.

Observe con toda la serenidad de la paz.
¡Que pulso tan tranquilo, tan constante¡

Todo el mundo dormía;
nosotros con los ojos abiertos a la noche y,
las manos cruzadas sobre la cabeza, pensábamos.

Luego vino el silencio y la guerra.

Nuestras respiraciones morían cada vez...
...más lejanas, más distantes;
como empujando al silencio a su inevitable fin.

Porque a mi entender
Tú no quieres ser poeta;
Tú debes ser poesía.
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1comentarios 33 lecturas versolibre karma: 62

Tormenta y calma

Suave mar en calma
Olas que con furia se estrellan
contra mi faro en noches oscuras
agitando a mi cansado corazón
que con vehemencia palpita todavía
porque sabe que aún en noches de tormenta
existen mares apacibles como suave melodía

Luego al nacer el alba
hermoso es mirar a los pies
la inmensidad del mar por la mañana
desde lo alto del faro por la ventana,
y oír la suave música del vaivén
de sus olas tejiendo espuma cual guipur,
anoche como fuerte tañido de campanas
hoy paz, voz del alma, suave mar en calma.
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19comentarios 135 lecturas versolibre karma: 98
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