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Fronteras Invisibles

Ayer-Hoy

Los-de-aquí
no los vemos.
Rostros transparentes,
bajan los ojos,
cuerpos presentes
nos rodean:
manteros,
basureros,
albañiles,
mujeres de la limpieza,
cuidadoras,
prostitutas,
prostitutos,
recolectores de fruta.
Sin nombre,
en nuestras ciudades y pueblos,
cuerpos colonizados.

Hoy-Mañana

Los-de-allí,
hijos sin nombre,
hijos sin rostro
alzan la frente,
nos miran,
directo a los ojos.

Nace el monstruo:
fronteras,
barreras,
límites,
concertinas,
vallas,
muros,
perros,
pasaportes,
torres de control,
sensores de movimiento,
cámaras térmicas,
Mare Mortum,
apartheid,
indiferencia.

Palabras-máscara
para ocultar la vergüenza de la visión infrarroja,
el aura de cuerpos vivos,
la energía de la supervivencia.
Líneas de sutura invisibles
para tapar la presencia de lo ausente,
lo invisible.

Son si son sin cuerpo, sin representación, sin historia, sin sentimientos.
Son si son una ilusión visual.
Son si son un eco de su voz.
Son si son la negación de la existencia del otro lado, del otro.

El monstruo es vidrio
que permite mirar sin ver,
que permite negar tanto si el otro me mira como si no.

Interior – Exterior

Nuestra realidad trampantojo
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Duerme

Duerme,
ríe,
sonríe.
Camina descalzo,
acaricia el silencio,
monta bicicleta,
habla con tu perro,
dale un beso.
Dúchate el corazón,
purifica el alma,
abrillanta la sonrisa,
alimenta tu espíritu de luz,
de sol,
de río.
Y si por momentos llueves,
que sea de amor,
de buenos pensamientos,
de sonrisas y carcajadas,
de amistad.
Besa a tu madre
y a tu padre en la frente.
Y besa las distancias
y las caricias
que nos unen
bajo el mismo cielo.
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Cola

Personas en fila
Uno tras otro
Esperando migas de pan
Esperando un papel sin valor

Aparecen

Los que venden café
Los que piden dinero
Los que cuentan sus sueños
Los que se quieren ir

Se escucha
Mi hijo esta en Lima
Mi hermano en Buenos Aires
Mi padre en Sao Paulo
Mi hermano en Madrid

Todos tienen la cara gacha
La esperanza esta olvidada
Son zombis que caminan
Repiten su vida día a día

Ellos ven el cielo oscuro
Ellos ven el agua gris
Hay una tormenta de polvo
Que lo destruye todo

Se escucha

Hace 30 años
Gracias a la robolucion
Damos pena
Nos lo merecemos

Una mujer vieja carga un bebe
Un hombre famélico mira el horizonte
Un joven se ríe de sus desgracias
Un perro lame la mano de un indigente

¿Que nos depara la vida?
Un ciclo finito
Que los vuelve viejos
Que los ponga enfermos

Hasta que la muerte se los lleve
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Virtualidad postmoderna

El hombre postmoderno,
En su sobreabundancia,
Lo único
Que secretamente
Desea,
Es reventar;
Como un saco de patatas,
O como una paloma
Aplastada contra el asfalto,
Bajo las ruedas de una auto-caravana.

Nuestro dolor,
El máximo sufrimiento,
De los peores, sino el peor,
De los miedos: La Nada.
¿Sensación?
Náusea.

Una vida que se sabe quebrada,
Condenada, paradójicamente,
Por estabilizada, por plana;
Porque sabe menos incluso
Que el agua, y no hidrata;
La nada es la sequedad de un desierto vital
Que te abraza y te reduce a poco menos
Que una mancha de mostaza en una camisa desgastada.

Tienes nombre,
Un empleo,
Un piso,
Un coche,
Un perro,
A alguién,
Y a algunos,
Y aún así, todo lo que sientes,
Es nulo, absurdo, demasiado concreto
Para sentirlo tuyo, perdidos en lo abstracto,
En lo absoluto, soñamos pájaros y practicamos el ayuno,
Soñamos con ir desnudos, y todo, porque una vez, mordimos un fruto.

Estamos hartos de todo esto,
De nosotros mismos,
Y es algo, innegable,
Algo, cercano a la verdad.

Nadie tiene una buena razón
Para amar, cuando sabemos
Que todo esto
Va de la teatralidad
A la irrealidad,
Nuestra "no-vida" virtual.

Y aun así, cada día,
Nos levantamos, desayunamos,
Decimos que nos amamos,
Y hacemos lo posible,
Por volvernos a engañar.


@A. Rheinn
Virtualidad postmoderna.
#RheinnPoetry
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Llega un pájaro

Escribo por él,
por el corazón
que no tiene boca
ni voz.

Todo músculo frágil

Debería dejar de escribir cosas tristes,
no más mares,
ni perros de mirada hueca
en paisajes vacíos
salpicados solo
de colores,
ni del sosiego de un parque,
pues de sus árboles
también caen hojas,
y al reposo de sus bancos,
siempre,
llega un pájaro,
uno,
vale con que sea uno,
que te sonríe,
canta desde una rama,
vuela sobre ti
y se marcha,
volando.

Entonces,
el colibrí
incubado en el corazón
muere al instante,
pierde al momento
el latido cálido de su corazón,
tan diminuto,
tan delicado.
Y cae.

Roto

La vida puede ser tan frágil a veces







.
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Campanas y golondrinas

Me asomo a la ventana. Tarde de primavera. ¿Tópico? Más que eso: mágico.

Revuelos y enredos de aves cálidas, las que gustan de horas de sol arañando el horizonte. Golondrinas, vencejos y gorriones decoran nubes, son la banda sonora de lo placentero, de la sensación de saber que los días se alargan, como los brazos cuando quieren tocar el alma.

Mi pueblo es pequeño. Pero no por eso pierde encanto. Las campanas son como el pregonero de festivales, el que anuncia melodías. Me agitan desde niña, brincan y repican.

Huelo a tardes de abril y mayo. A brotes que salpican de verde el paseo como un cuadro de puntillismo. A mi casa. Mi familia. A las risas que alegran el pecho.

Sabe a vecinos que me han visto crecer. Y que me reconocen cuando vuelvo. Sabe a paseos para ver almendros en flor, los perales llegan luego.

Sabe a campos que revientan de amarillo. A caminos con barro después del aguacero (ya te conozco, mayo).

Suena a chistes entre amigos, a fiestas entre lazos de infancia y a brindis de experiencias en mochilas.

Suena a perros que ladran, a gatos sigilosos que aguardan tras la esquina. Suena a risas de niños, jugando y saboreando sus chucherías.

Sabe al recuerdo de los que ya no están, pero que siempre me acompañan prendidos en estrellas, en recetas de abuelas y cientos de anécdotas.

Vibra. Mi recuerdo es vivo. Mis sentidos se agolpan y me dejo mecer entre geranios y rosas. Entre enredaderas y helechos. Entre olivares y huertas.

Siempre estás conmigo, con tus llanos y cuestas.

A ti, mi pueblo. Mi hogar. Mis golondrinas. Mis partidas y también mis vueltas.
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Ojos

El ojo de un cerdo,
sosegado y seguro, ve el viento.

El ojo de un caballo
conforta.

El ojo de una vaca
entristece.

El ojo de una oveja
adormece.

El ojo de un perro
acompaña.

El ojo de un pez
mira, incluso bajo el agua.

El ojo humano
enamora y envilece.
Te soba y manosea,
te protege y acaricia.
Cuanto más mira, más se eleva o degrada
y elimina lo que los años han depositado en él.

El centro del alma y cuerpo.
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Sonata otoñal (con @AljndroPoetry)

Dibujo en amarillo y ocre.
El horizonte y la brisa
huelen a tarde de miel
y manta de hojas moribundas.
En la nube gris y blanca
tres pétalos secos recorren un cielo
que invita a café y plenilunio nocturno.

El chisporroteo de un fuego fatuo,
anuncia un calor de hogar.
Fuera el viento otoñal
silba una sonata para abrazos
y besos cálidos en el ocaso del día.

El viento juguetea
en las esquinas de la tarde,
un gato maulla
a las impertinentes hojas
que caen en el precipicio
de su espalda,
y luego se lame su patita izquierda.

El sol bosteza y cae tan lento
sobre el lecho invisible
en los confines del horizonte.
Colores azafranados, pardos y oro,
son notas musicales
en el pentagrama del ocaso;
y mis dedos, jugando con tu pelo.

En recuerdo de un día
que va llegando a su fin,
las lágrimas crean charquitos
donde trocitos de hojas
navegan cual barquitos sin rumbo.

El otoño se viste de largo
y suena un vals entre las ramas
de un sauce llorón que se quedó
desnudo y desprovisto de su llanto.

El asfalto se engalana
con un vestido multicolor,
tararea una canción mientras abotona
sus ojales de hojas adormecidas;
el remanente de guerra
de un ejército de jacarandas y abetos
que de pie permanecen, estoicamente,
frente a una batalla otoñal más.

Un perro ladra desde su aletargado sueño,
no despierta;
el zíper del día ya se empieza a cerrar.

El crepúsculo otoñal
engalana la visión
de unos ojos que ven
más allá del tiempo y el espacio.
Y la vida comienza
un hermoso declive,
que invita al reposo.

Sosegada, descansa la tarde
en los brazos de la realidad,
las hojas que están por caer
flotarán en el líquido amniótico
de la realidad primaveral
que ante los pétalos de tus ojos,
inevitablemente, volverá a nacer.


@AljndroPoetry y @horten67


Gracias amigo es siempre un placer y un honor juntar palabras y versos contigo.
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Las cuerdas del tiempo

Ningún círculo se detiene
bajo el celeste infinito
de tus ojos,
llamas que encienden
multitudes
apagan el sabor
insípido del tiempo,
un cuerpo se estremece
ante el relámpago de
un beso,
un perro lame la cordura
desesperada
en las manos tristes
del recuerdo,
sin lágrimas bajo
el sombrero,
recorro el solado
acolchado
de mi lecho,
nunca dijeron
mi nombre,
solo fui arrojado
a la leonera
de los insanos,
donde espero
que regrese el tiempo,
que te traiga
a mi locura
donde el amor
es el más puro
de los remedios.
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Bolaño

BOLAÑO POEMA EN HONOR A ROBERTO BOLAÑO ESCRITOR Y POETA CHILENO
En Honor a Roberto Bolaño 1953-2003

Entra Roberto con un cigarrillo en los labios
a aquel bar perdido en lo más oscuro del planeta
sentados en una mesa alejados de todos
están los perros románticos conversando.
Los detectives perdidos estabán también en aquel bar
en otra mesa alejada de los perros románticos
Roberto entró como uno de los grandes entre los grandes
así delgado como lo ve y moribudo
este señor es sin duda alguna uno de los grandes poetas,
dijo su amigo de muchos años Mario Santiago Papasquiaro.
Roberto con un humor un poco torcido
le dió un fuerte abrazo a su amigo
y a todos los allí presentes invito a beber un trago en su honor.
Yo soy un chileno maldito
un hombre de carne y hueso con defectos y virtudes
un moribundo sin tiempo
un fantasmas, un poeta, un escritor sin recuerdos
que hoy esta aquí presente entre ustedes
para tomar, fumar y pasarla bien
en los últimos momentos que me queda en esta tierra maldita.
¿Pero que dicés poeta?
Sí tú ya estás muerto al igual que todos los que aquí estamos contigo
esto que hoy tienes frente a ti no es más que un sueño
o ¿quizás? una pesadilla surrealista o infrarrealista depende como lo quieras ver.
¡Qué ostia!
puta, no puedo creerlo
que mala suerte me he muerto dejando incluso mi legado.
Lo importante es que mis hijos
mis adorados hijos
tuvieron la dicha de recibir como testamento
mi poesía, narrativa y sobre todo lo más importante: Mi amor y mis libros.
Los detectives salvajes se rién en silencio
el gaucho insufrible está más insufrible que nunca
los perros románticos observan a su amigo
con tristeza y melancolía.
Año 2666
el mundo esta al revés
nada es como solía ser
ya no existe mundo solo tinieblas y dolor
oscuridad y tristeza
unos cuantos libros que sobrevivieron al tiempo
pero ya nadie los lee, ni parece importarle su presencia.
Bolaño despierta asustado
sudoroso y cansado
sabe que ha llegado el fin
esta listo para viajar a la Universidad Desconocida
esa que se encuentra en un lugar mágico
en un lugar irreal
en un lugar fuera de este mundo.
Roberto amigo
de tu muerte ya han pasado muchos años
ahora todos te idolatrán
pero antés nadie te conocía.
¡Qué ironías da la vida!

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
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Apego

Hay nadas que pesan muchísimo
especialmente
cuando llevan verdades
a la final
sólo esperamos que todo acabe.

Pero allá....
al final
existen en nosotros
dos elementos
duramente persistentes
uno es creer falsamente
que las cosas acaban
cuando ya no podemos verlas
otro es seguir creyendo
que lo nuevo
es nuevo
aun cuando sepamos
que lo hemos experimentado
aun cuando sepamos
que las condiciones son las mismas.
Eso es engañarse.

Todo acaba cuando
permitimos que se acabe
cuando de forma definitiva
lo sacamos emocionalmente
desde dentro.

**"que nada te turbe"....
aunque todo te espante
el tiempo es tiempo
y las cosas son lo que son
mas allá de nosotros
nada perdura....
si esto es así....
¿por qué nos atamos?
sufrimos?
o seguimos esperando
que lo nuevo nos alcance?

La enseñanza será distinta
cuando comprendamos
que es deber liberarse
no como resignación
o exilio mental forzoso
sino como un largo proceso
de entendimiento
y comprensión de las cosas.

Años y años
en la misma ruta
matan el optimismo y la fuerza
es también un deber
permitirnos despersonalizar
tampoco conformarnos
dejar secar las heridas
sacar los odios
dejar ser lo que dulce
o dolorosamente es
buscar la magia oculta
en lo que hay
patear a los perros
que nos ladran en los molinos
respirar
respirar
respirar....exhalar
existir
fluir
no dejarse endurecer
cerrar ciclos
e ir tras nuestro punto de no retorno.
*Namasté.


**Oración de Santa Teresa de Jesus "Nada te turbe,nada te espante,todo se pasa,dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: sólo Dios basta"...
*Namasté término que proviene del idioma sáncristo (la lengua clásica de la India)proviene del sánscrito y se compone del vocablo namas, que significa ‘reverencia, adoración’, y te (del pronombre personal tuám, que significa ‘tú’, ‘usted’), que traduce ‘a ti’ o ‘a usted’. Así, literalmente, námaste significa ‘te reverencio a ti’ o ‘me inclino ante ti.
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Adso

I
Si tengo un hijo
Se llamará Adso
Adso de Ninguna Parte
Sin un De
Sin una Rosa
Sin un dogma
Que lo fatigue
O lo condene a la vida
Eterna
Recuérdese:
Es para siempre.

Mi hijo se llamará Adso
Y tendrá sexo en Todas partes
Como los marineros, los nómadas…
Su rosa será la libertad
Y hará el amor con ella
Cada noche
Y se vendará los ojos
Para curarse los miedos

II
Mi hijo se llamará Adso
Y será, quizá, un borracho,
E ira del bar a la esquina
Y del infierno al bar,
Puede que no.
Si quisiera ser cura
Se llamaría Adso De,
A secas,
Puede que sí.
Le enseñaré a no llorar nunca
Y a soñar poco,
Puede que no/sí aprenda.

Adso tomará vino, cerveza, ron,
Nunca consejos.
Besará a sus amigos en los labios,
Dormirá con ellos
Y soñará con cualquiera,
Sin importarle el nombre,
El pantalón, la raza,
Será feliz, si quiere serlo.

Caminará desnudo
Por plazas, calles, caminos, playas…
Encenderá faroles en asteroides lejanos
Y en balcones donde no llueve nunca,
Odiará los cuentos, las hadas,
Deshollinará volcanes,
Viajará sin rumbo por el desierto
Con una multitud a sus espaldas,
Un morral, un par de alas,
Y sus pastillas para los buenos sueños.
III
Puede que mi hijo nazca
Un lunes/jueves/sábado…
Abril, junio, febrero…
Aries, Piscis…
Debe nacer de noche.
Tendrá unos ojos hermosos,
Y el pelo, los labios, el alma…
Tendrá muchos juguetes,
Y una madre, por supuesto.

Como será niño antes
Que borracho/pervertido/poeta
Dejaré que juegue hasta dormirse
Y que duerma hasta que quiera,
Luego hará sus tareas.
No irá a la escuela,
A leer y a escribir aprenderá conmigo,
El resto se lo enseñarán las musas.

Mi hijo se llamará Adso
Y escribirá poemas
Durante su adolescencia
A escondidas, desde luego.
Sabrá dibujar, cuando sepa
Millones de conejos
Para que Alicia no se pierda.

Su primer beso será a los trece,
Con su mejor amigo,
Luego besará a quien quiera.
Se enamorará dos veces,
Y puede que una tercera,
A medias.
A los quince abandonará
El hogar y vagará por AHÍ.
Tropezando, aprendiendo,
Enrareciéndose…
IV
Mi hijo se llamará Adso
Y holgazaneará todo lo que quiera,
Mientras Dios lo permita,
Seguramente no creerá en él,
Y lo escribirá en minúsculas,
O hasta que se canse.
Escribirá algunos libros
Y los quemará luego
Para no perderse en el camino.

Adso odiará los seudónimos,
La iglesia y la música pop.
Se vestirá con su piel,
Y lo llamarán Aguardiente,
Por no querer una copa.
Escribirá guiones para cine,
Para películas que no llegarán a rodarse
Y recibirá premios para Nadie.
No será feliz, quizás si…

V
Mi hijo se llamará Adso
(de ninguna Parte)
Si logro encontrarle una madre,
Ojalá escriba versos
Y guarde para él sus últimas rosas,
Debe estar segura del nombre.

A los cinco años
Le compraré un perro,
Lo llamaremos Oscar,
Como el premio
Y correremos juntos
En todos los sueños;
A los diez
Le regalaré una daga,
Y aprenderá
A no alzar las manos

Adso escribirá grafitis
En todas, digo, en Ninguna Parte,
Tatuará frases, números, argumentos
Y un croquis de un laberinto lejano
Por si regresa.

Tendrá muchos hermanos,
Escándalos públicos,
Servicio militar, ´
transporte público demorado,
cigarros sin filtro,
agua estancada,
huracanes, baches
y trabajos voluntarios

y un renglón vacío,
espero le alcance.

VI
Mi hijo se llamará Adso
Y será niño
Adolescente
Joven
A un tempo;
Tendrá una madre,
Un perro
Libros
Apagones
A un tempo,
Hará el amor todos los días
(siempre con humanos)
Caminará desnudo
Amanecerá borracho.

Mi hijo se llamará Adso
(de Ninguna Parte, reitero)
Y será feliz
Si quiere serlo

VII
Adso se llamará mi hijo
Y amará la hierba,
Nunca se enamorará más de dos veces,
Odiará los teléfonos,
La radio, la televisión, el internet.
Nunca le compraré un reloj,
Y como un amigo
Jamás saldrá sin su paraguas.

Si algún día tengo un hijo
No quiero sea como yo
Ni como su posible madre
Ni que ame, ni que no
Para que no duela, ni escriba;
Ni que llore, ni que no
O beba, o lo domestiquen.
Eso sí, por su propio bien
Deberá llamarse Adso.

VIII
Últimos retoques:
Amará el fútbol, la gimnasia
Tendrá algún amigo lejos
Alguno condenado a muerte
Y pocas acuarelas.

Poco importará si canta,
Dibuja
O escribe;
Si peregrina o se estanca;
Si se va, si no regresa;
Si se masturba frente a ómnibus
O escupe en lugares sagrados;
Seré un buen padre mientras sea feliz
Y se llame Adso,
Si se quisiera llamar así,
Pues será feliz, mientras quiera serlo.
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Idolatrías. (los labios pintados del absurdo)

Decirte lo que no quiero
o contar lo que tu deseas,
que yo diga para por ti
y no por mí, entumecidas
palabras en un cristal roto
y poder satisfacer
a tanto afán
de tantos huesos vanos
indiscriminados y lerdos.

Amantes sin escrúpulos
de mariposas amarillas
de un tal
Mauricio Babilonia*.

Comentarte los entresijos de
brillos en espejismos.
Intríngulis manifiestos
de millones de espejos
hermanos, o primos,
cuando menos.
La mayoría de ellos rotos
y vueltos a pegar
con místicos relatos de amor
o con superglú del todo cien
de la acera de enfrente.

Contarte que conté los platos
del platero de la cocina
de un dios pagano, bien vestido,
habitante asiduo del tubo 6
de Ammonia Avenue.
Y que al octavo día de la semana
siempre vuela por el Barbershop
de Penny Lane Street...

Enredado en sus batallas perdidas.
(Recontando, alegre y saltarín
sus montones de risueños muertecitos)

...y faltaba uno, que no volví
a encontrar en ninguna parte.
Quizá fue ferozmente tirado a la basura
o irremediablemente escapó,
(huyendo de si mismo)
o de los atroces mordiscos del gato-perro,
por debajo de la puerta,
y fue a tomar café, escondiéndose
de mi presencia.

Hablarte por fin, de algo con sentido
(como si me fuera posible)
y explicarme en vago idioma.
No te fijes en la letra escrita.

Viváceos batiburrillos con máscara
diabólica de algún carnaval veneciano.

Recomendarte, querid@ compañer@
de viaje, que fijes tu atención
en el blanco del papel.

Lo estudies, lo pienses o no, un rato,
y saques mis propias conclusiones.

Laberinto amorfo de cuentos sin hadas
para perderse en el rabillo de la Q.
Y encontrar la paz
(aunque no esté permitido)
En el . final.

Pido perdón
al dios pagano de la letra.
Algún día de interminables
horas curvas
le rezaré un soneto esdrújulo,
en una preciosa tarde
de candelabro y requiem.

Ni pagándome con oro
me confieso.

Porque no sé.



* Cien años de soledad.

Imagen: Portada del disco Ammonia Avenue de The Alan Parsons Porject.
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Musa

Fina musa danzante de jazz , tu que te vestiste de carta de as , tu que diste esperanza a los prisioneros de alcatraz echa el tiempo atrás donde existan más la hierba la coca y el aguarrás.

Vuelve el tiempo atrás llévame a un lugar en el cual feliz estar sin la mustia incertidumbre de predecir lo que será a donde no vea al titán cronos echar mano de mi lomo y las fieras no estén a la espera de lo poco que aún queda de este ínfimo ser que llego a pisar el tierra un 21 del tercer mes gregoriano.

Tiempo y espacio en el que vivo lugar donde los niños andan rápido y los ancianos caminan despacio, donde hay un auge del desprecio, del cansancio y el hastió corre como rió mientras yo trato de fingir y sonrío a los labios de mi amada que no es más que la quemada imagen de la decimonónica ruina que nos hizo perecer.

Perecimos como ya lo había hecho julio cesar en las guerras cantabraces ¿yo? Yo solo puedo pensar en que me abraces oh musa de los cuatro rio del edén venga mi tu sabia de ámbar que esclarece la mente del hombre y le da una nueva esperanza , que tal vez no alcanza ni siquiera para mirar al mañana pero to aquí espero y espero y espero como perro a tus faldas porque ya lo dijo san mateo no soy digno de que entres a mi casa pero una palabra tuya bastara para sanarla.
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Brisa breve

Los refugiados, hermanos,
cual jabalíes cazados,
hunden el hocico
víctimas de perros burócratas
que se apagan
entre legajos de alegalidad
mientras se dan la mano.
Síntesis de su miseria
que el desprecio no toca.

Los párpados se cierran de placer
ante el beso húmedo de la tierra anhelada.
Brisa breve,
encuentro del estar con el no estar.
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Mis manos y mi mente

A veces cuando yo escribo mis manos se mueven solas,
pienso en una palabra y en el papel pongo otra.

De cierto que yo no sé lo que con mis manos pasa
a veces escriben cosas, palabras y más palabras.

¿Será que mis manos y la mente se entienden a mis espaldas
hablando algún idioma que mi razón no alcanza?

Mi mente me dice observa ¿vez la rana en la ventana?
está cuidando esa rosa que nació por la mañana,
de ella está enamorada y la mira hipnotizada,
y aquel sinsonte que canta posado en aquella rama
pasa sus días tristes suspirando por la rana.

Me cuenta que mi gallina del perro está enamorada
que la vaca del vecino es muy vaga y descarada
que mi laurel tan hermoso se ha vuelto muy vanidoso
que mis claveles y jazmines conversan con querubines
que mi gata blanca sueña convertirse en una nube
para atrapar las estrellas y traerlas para ella…
que el tiempo se siente el amo de todos nuestros espacios,
que el hombre es como un gigante atrapado en un instante.

Mi mente me dice cosas que la verdad yo no entiendo
pero mis manos van solas y las siguen escribiendo.
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Entre Sofía y Helena

En cierta fecha que se me escapa y en un lugar que ya a mis 59 años mi memoria plastama de forma bastante amorfa, tal vez un jardin, recuerdo haber conocido a Sofia, una persona alegre bastante hiperactiva aunque bueno teniamos siete y nueve años (en el caso de sofia)

Cuando nos empezamos hablar lo hacíamos manera poco coherente de cosas de adultos y de nuestros hermanos mayores, matematicas,geografia, leyes anticorrupción y deporte; realmente no teníamos ideas de que estábamos hablando pero nos divertiamos usando palabras de las que en ese momento no teníamos la más mínima idea de su significado. La pasabamos muy bien incluso en los peores sustos, como cuando Angel el perro de nuestro vecino nos dio un buen escarmiento cuando nos tomó por sorpresa tratando de tomar unas flores. Pero dejare de divagar creo que abusó de su tiempo.

Prosiguiendo Sofia era muy linda con un cabello negro hasta los hombros y unos ojos verdes, yo me queda absolutamente distraida a veces mirandola. Ella me decia que le gustaba mucho mi cabello rizado, en cambio a mí no me gustaba mucho, normalmente usaba gorro me abstenia de mostrar mi cabello mucho.

- se podria decir que ustedes son siempre fueron amigas, ¿verdad? - pregunto uno de sus alumnos.

- ¡claro!- exclamo Helena desde su escritorio - pero, durante un tiempo nos peleamos en ese entonces siempre que hablaba de ella me referia a ella como mi no amiga -

levantando una mano una alumna la interrogo -¿por que?- Helena tomo un sorbo de cafe antes de continuar.

-Sofia y yo eramos muy excéntricas y pense que siempre seria asi, pero de un tiempo para otro se volvio muy introvertida apenas hablaba conmigo y siempre se iba con Daniel -

¿Daniel? pregunto en seco una de las alumnas que se sintio curiosa por el relato.

-antes de lo que piense, Daniel no era el novio de Sofia, era un chico paralitico que aveces cuidabamos, a mi realmente no me emocianba la idea, le no podia hablar tampoco moverse por si solo - hizo una leve pausa para sonreir ya que una vieja imagen de infancia se pinto claramente en el reflejo de su café.

-¿por que no se movia Daniel? - otro alumno quiso añadirse a la interesante conversacion.

- Daniel al igual que Juan su compañero, tenia problemas motrizes, pero eso ya lo entiendes ustedes, en su tiempo yo no lo entendia. Daniel para mi era unicamente soportable gracias a sus curiosos ojos, pues tenia un de color azul claro y el otro de un verde un poco grisaseo; a Sofia le encantaban por eso se esforzaba en cuidarlo todos los dias, por eso se empezaron a difundir rumores que Daniel era un hermano de Sofia o su novio, era divertido verlos juntos pero al mismo tiempo un poco molesto-

interrumpida por Maria su estudiante más brillante Helana sintio que el pasado se repetia - Daniel necesitaba ayuda, Sofia era buena con él, ¿por qué usted no maestra? -

Desarmada ante esas palabras sintio como una lagrima cai de su rostro - tienes razón debi ser mejor con él, pero nunca fui mala, de hecho le tenia cariño en el fondo, pero yo no lo sabia en ese momento, fue entonces que decide que Daniel no abusaria más del buen corazón de Sofia, asi que como una dura maestra siempre lo tomaba forzandolo a a intentar caminar y hablar -

-¿Sofia la intento detener? - este dia era curioso para Helena hasta Edward su alumnos menos entusiasta estaba participando.

- pues sí por eso incluso discutiamos mucho, pero con él tiempo empezo a tolerarlo, ya que un dia Daniel movio un pie- una sonrisa nuevamente se formo en rostro de la Helena, pero esta era un poco más melancolia - imaginen niños nuestra alegria cuando vimos eso, pero quedabamos locas de felicidad cuando hablo y nos digo gracias, por ultima vez-

El salon cayo en la tristeza pero Helena les devolvio el animo con el final de su historia - lo más bello fue que eso me ayudo a mejorar mi amistad con Sofia y ha entender lo mejor de una amistad es ayudarse y a otros pero eso quedo entre Sofia y Yo.
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Tú y el cielo. (Días grises)

Días grises
En que miro
A través de la ventana
Y veo el rostro del invierno.

El cielo es asfalto,
Puro cemento;
Por él corren como galgos
Tus recuerdos.

Estilizados,
Bellos,
Dando caza a un conejo blanco
Obsesionado con el tiempo.
Por él corren tus galgos,
A contra pelo,
Siempre en contra de tus deseos.

Recuerdos de lomo brillante,
De pelaje apagado,
Del mismo color que este cielo nublado;
Dulces y heridos
Como tus besos,
Como tus labios;
Veloces y huidos
Como mis sueños,
Lúcidos y ebrios,
Como mis pensamientos
Como mis quiebros.

Tú y el cielo,
Tú, cielo,
Tu cielo,
Es todo lo que pienso,
Es todo lo que siento,
Es todo lo que tengo.
Un par de galgos libres
Cazando en los márgenes de lo etéreo.

Días grises,
Cielo neutro,
Se detiene el tiempo.
Tu rostro, junto a mi amor,
Sumido en el azul de la melancolía,
Mueren eternos;
Se trazan en cúmulos de sueños,
Sin realizar.

Bello y efímero, frío,
Como los reflejos plata de tu pelo negro,
Una luz pura que brilla
En el oscuro rumor de nuestros deseos.

Frío como el hielo,
Puro como cualquier elemento,
Eres un ángel negro
Caído de este Cielo.
"En concreto".

Eres un Sol azabache
En este día gris.
La belleza del amor
Por la herida en cicatriz.

Caída de este cielo
“En concreto”;
Pagaría cualquier precio
Por que fueras mía,
Llevarte lejos,
Muy lejos.

Como Sísifo,
Me llame quien me llame,
No haré ningún movimiento;
Si no es para morir a la orilla
De tu desierto.

Para dibujarme como un trazo en tus manos
Al morir del firmamento,
En nuestro propio infierno
Al atardecer.

Sé uno de mis cielos,
Otra vez.
Sé mi único cielo,
Para que pueda perderme en él.
Sé tú mi océano,
Para que pueda olvidarme de ser.

Por ti
Soportaré el Infierno,
El destierro,
Me ganaré lo absoluto del negro,
Invertiré el cielo para que podamos caer en él,
Sin remordimientos,
Y borraré el significado de la palabra ayer,
No más recuerdos,
Solo un “viviré”.

Llevar el mundo a cuestas,
O esperar el filo de un “Péndulo”
Descendiendo lento hacia mi pecho,
Ansioso por que rasgue mi piel,
Si eres tú, la que duerme en él al anochecer.
Preso en un oscuro agujero.
Como escribió él.

Todo menos esto.
Todo, menos justo esto,
Justo, lo que estoy viviendo:
Tener que escribirte y describirte
Cada día,
Porque no quiero otra cosa que hacer.

Sabiendo que no te tengo,
Que no te tendré;
Sabiendo que no estás tan lejos,
Que te veo,
Pero estás inaccesible, gris;
Traslúcida y borrosa,
Como este cielo de invierno
En Abril.

Como cualquier día
De todo este inv(f)ierno,
Donde todos los días,
Excepto dos, han sido negros.

¿Los buenos?
Ambos lo sabemos.
Cuando mi vida gira
En torno a que tú y yo
Hablemos,
A poner sobre la mesa todo
Lo que no sabemos,
Nuestros sentimientos
Por ejemplo.

Y de vernos...
Pues ya lo sabemos.
No podríamos hablar
Sin ofender a los cielos,
Sin que se llenen de agua los desiertos,
Sin que tantos otros quieran verse muertos.
No podemos...

Demasiados Dioses, semidioses, titanes;
O tu pareja, por ejemplo,
Se morirían de celos.
Se pondrían violentos...
Yo ya tengo mi sitio en el infierno,
¿Pero ellos?

No los veo muy despiertos.
Pues eso, mejor que nos callemos.
Seguiré amándote mientras duren estos cielos.
Seguiré haciéndolo mientras renuncies a cumplir mis deseos.

¿Cuánto hace que no te veo?
Es verdad, maté al tiempo.
Tanto me has olvidado que ya no tengo ni recuerdos.
Por eso los veo corriendo por el cielo,
Como si fueran tus perros;
Dos galgos bellos, grises,
Cielo...

Pero si quieres, hablemos.
Si quieres, nos vemos.
Si quieres, volvemos.
Cuando se trata de ti,
Da igual si acierto,
O a quien cabreo.
No queda otra que hacerlo.
Obedecer tus sueños.
(Yo también soy uno de tus galgos
esperando su pase de subida al cielo,
esperando a ser libre, fuera de los reinos del recuerdo,
yo también soy solo uno de tus perros,
aunque yo no surco el firmamento;
soy solo el halo del desierto.)

La historia de mi vida,
Mi actualidad,
Cuando sois solo tú y el cielo,
Pues nada importa ya.

Tú y el cielo.
Sobre todo,
Cuando combináis perfecto,
Como hoy,
Bajo el gris,
Bajo el cruce recto,
En paralelo
Del color de mi alma y mi cerebro,
Reflejado en tus "te quieros",
Desechos en tus trazos negros,
Entre las dos formas perfectas que más quiero,
Tú, y el cielo.


@A. Rheinn
Tu y el cielo. (Días grises)
#RheinnPoetry
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Del suelo al cielo y viceversa (con @JanaRivera)

Nervios revolotean la mirada viva. La imaginación da vueltas como las hojas de mimosas al viento. Olor a celindo de flores blancas, se fragua la idea de hacer las maletas.

Los cordones de mis zapatos no logran abrazar el encanto de rutas nuevas (y viejas). Mapas y portulanos, cartógrafos en el tiempo soplan la magia del rumbo y mi viento.

Sobre las altas nubes, con mis ojos de águila de acero, encaramado en el milagro tecnológico que da alas a los hombres, flotando entre el acero, el cielo y un lejano suelo; contemplo absorto, los límpidos desiertos, escorpiones y serpientes bebiendo de un sol ardiente, manchas gris oscuro; sombras de cirros, altoestratos, estratocúmulos y nimboestratos.

Mis brazos se hacen alas, y mis vellos son plumas, en este soñar despierto, de mi travesía a un destino con su distinto encanto, con sus aromas a suelo extranjero, con su temperatura de otras latitudes y longitudes en la esfera imperfecta de mi planeta azul.

Del suelo al cielo y viceversa. Mis alas cargan esponjas de humedad, nubes de sueños. Caminos a vista de pájaro, sonrisas al vuelo. De nuevo me calzo los zapatos.

Y bajo por gargantas de ríos con mucho genio, pero que luego se aplacan y duermen, entre deltas, su último sueño. Me derrito entre la miel de los postres que me ofrecen los que apenas tienen nada. Desaparezco entre especias que saltan y trenzan mi boca (y mis ganas).

Besa el mar los linderos que lo separan de la playa, refrescando la arena, acariciándola con sus labios de espuma. Corren los perros dejando cuadrúpedas huellas, y los amos detrás, a ritmo más lento. Castillos de arena donde los niños dibujan sus sueños y fantasías, esculpiendo hermosos recuerdos de esa niñez que el alma nunca olvida.

Un sol primaveral cobija la piel mientras la brisa salada encurte los sentidos. El inmenso mar azul cae profundo en los acantilados de mis ojos, irrigando mis venas de sensaciones líquidas de espontánea alegría. La efímera e imaginaria felicidad de una ciudad costera del primer mundo endulza mi espíritu.






@JanaRivera & @AljndroPoetry
2018-abr-5
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