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Suspira mi corazón lágrimas del alma y sonrisas de los sueños

Entre los recovecos del alma me siento a observar el mundo, a dejar mi vista volar mientras las nubes pasan de largo lentamente por la gran bóveda celeste. Quisiera averiguar el por qué de la existencia, pero creo que solo atino a levantar castillos de naipes de un futuro que se sostiene tambaleante ante la necesidad perenne de no dejar de soñar nunca, aunque puede que nunca lleguen a cumplirse dichos sueños.

Sorprendido y desorientado, saco una nueva mano de cartas, a ver si así, de algún modo, logro vislumbrar el porvenir como una baraja de tarot que señale ilusiones entre las brújulas que marcan el norte que me hiciste perder.

La helada cae en la madrugada; al tiempo que la noche oscura e impertérrita dibuja siluetas difuminadas de vanos intentos de atrapar lo que ya no tenemos. El cigarro reposa sobre una botella vacía de plástico, sumergiendo sus cenizas en cúmulos de fracasos que adornan la habitación. Las paredes supuran rastros de melancolías y aún de este modo, descifro crítpicos laberintos que tienen por centro a mí mismo.

¿Dónde está lo que todos buscamos?

Las metas.

La felicidad.

Las fuerzas para seguir luchando cada día.

¿Dónde está todo eso?

Que alguien me lo explique, porque yo hay días en que no soy capaz de percibir entre la neblina del horizonte todos esos pequeños detalles que dan color a la cotidianidad.

Y la rutina se ha apoderado de mi triste paleta de grises,
y el lienzo solo arrastra simples tanteos de sonrisas,
pero hay alguna luz entre las sombras
y las tinieblas ya no cubren tantos túneles de ida y vuelta como el recuerdo que vive entre los sincorazón y sus negros ojos sin alma.

La tormenta ha dejado la calma tras la tempestad, y el temporal ha traído cientos de piedrecitas cristalinas a la orilla,
pero ni la suerte
ni el azar
se han subido a las olas
y la arena ya no perdura las huellas de todos los pasos que dimos hasta encontrarnos
entre sus palabras y sus caricias.

No sé muy bien a dónde quiero llegar, quizás ahí resida el principal problema. Quien no sabe qué quiere no va a ser capaz de alcanzar nada. O puede que lo sepa, y no me atreva. En ambos casos hay poco que hacer más que suspirar mirando a través de esa ventana que nos muestra todo un mundo que no somos lo suficientemente valientes de explorar entre los equilibrios funambulistas de las aspiraciones y los sueños.

No he atrapado a la felicidad eterna todavía entre las manos,
pero no me he cansado de intentarlo,
al menos no todavía
hasta haber triunfado por y para conmigo mismo,
y con la vida
celebrarlo.

Mientras tanto, camino
con las manos en los bolsillos
y el cuerpo tatuado,
al tiempo que de mi cuello se balancea
el recuerdo constante que me obliga a no darme jamás por derrotado.
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Tú eres

Sara tenía un hermoso plumaje blanco, ojos negros, su pico era muy rosado tanto como sus pequeñas patitas que solían dejar huellas en las plazas. Era una paloma muy hermosa y aunque solía enmugrarse mucho era digna de admirar.
Su color favorito era el azul y por esta razón quería convertirse en un hermoso azulejo como los que solía ver cada mañana en los árboles de los parques. Cada vez que los oía cantar ella también lo hacía, sus compañeras de vuelo solían burlarse de ella, otros intentaban que entrara en razón y le pedían que se amase a sí misma y aceptara el cuerpo en el que había nacido, pero Sara comenzó a creer que todos estaban en su contra porque no apoyaban su sueño y llena de ira se marchó al otro lado de la ciudad. Mientras volaba pudo notar a aquellas hermosas aves que ella tanto envidiaba, se detuvo en un lago y se miró en el reflejo que éste destilaba. Notó que su cuerpo era mucho más grande que el de ellos, su pico no era el mismo, sus ojos tampoco lo era y se odió mucho por no ser igual a ellos; De momento, a su mente se le vino un plan que cambiaría su vida y sin dudarlo ni un segundo, voló rumbo a la ciudad y se lanzó contra un pote de pintura azul que vio en la mano de un hombre y al instante todo su color blanco fue cubierto; Llena de alegría volvió a casa porque según su pensar era un azulejo sólo por portar tal color. Al verla, algunos se burlaron, otros, se llenaron de tristeza, otros, la apoyaron. Las palomas comenzaron a preocuparse y a pensar sobre qué hacer con este pequeño problema hasta que decidieron que lo mejor sería quitarle la pintura, pero fueron pocas quienes se oponían a la decisión que su amiga había tomado, por esa razón Sara comenzó a creer que era un hermoso azulejo hasta que llegó a olvidar su verdadero origen; ya no hacía cosas que las demás sí porque la pintura estaba dañando su plumaje, ya no volaba como solía hacerlo, dejó de cantar y de comer las semillas que los ancianos le lanzaban. Se sentía hermosa siendo azul como el cielo y aún más segura cuando las demás aves la defendían de quienes no estaban de acuerdo, para ella todo estaba bien y quienes debían cambiar de mentalidad eran quienes no aceptaban lo que Sara sentía que era.
Un día, mientras caminaba en el bosque, un viejo anciano que ya no podía ver muy bien la tomó pensando que era un azulejo y la llevó a su casa donde muchos de ellos vivían encerrados. Al llegar intentó meterla dentro de la jaula pero ésta era muy pequeña para ella, al anciano le pareció un poco extraño, tomó algunos alambres y le hizo una jaula un poco más grande donde la mantuvo muchos días. Todos la miraban asombrados y otros con temor pero ella se sentía muy feliz de que alguien por fin reconociera que era un azulejo porque ella lo sentía dentro de sí. Llegó la tarde con sus bellos colores, la noche con sus bellas estrellas y la mañana con su sol de verano en donde todas las aves cantaban menos Sara.
Al pasar los meses el anciano comenzó a notar que este gran azulejo no hacía lo mismo que las demás, la tomó y la observó un poco más. Sara ya casi no tenía plumaje, la delgadez que poseía espantaba, sus patas se habían vuelto gruesas y llena de heridas, la pintura se había escurrido casi en su totalidad al igual que su bello color blanco. El anciano tomó agua y la bañó haciendo que la el resto de pintura se escurriera de lo poco que quedaba de su plumaje.
Sara, llena de temor se defendía como podía e imploraba que no le quitaran su color, que ella era un azulejo, uno especial y de la desesperación lloró mucho, tanto que poco a poco dejó de luchar. Cuando por fin la tortura se había acabado, el anciano la secó con una pequeña toalla y la puso frente a un espejo diciendo:
“Que tonta paloma ¿Por qué te empeñas tanto en ser alguien que no eres?. No naciste en la especie equivocada, deja de intentar cambiarte. Los sentimientos tienden a engañarnos. ¿No sabes que la belleza de estas aves azules los lleva a una prisión? Tu color blanco es para resaltar el cielo, tu canto grueso anuncia la llegada del verano como el inicio de la nota más grave en las instrumentales de Beethoven y tus patitas rosa nacieron para caminar en las plazas. Puede que no sea la vida que sueñas pero, todos nacimos para cumplir una función especial y si tú no cumples esa función dime entonces a quién le darán de comer los ancianos que se sientan en los parques.”
Aquella paloma se miró al espejo y por fin pudo ver el daño que se había causado y comenzó a pensar en las palabras que este anciano le había dicho. Esperó hasta que sus plumas volvieran a salir y luego se marchó; por fin se hallaba de nuevo en las alturas, ella era Sara, una paloma blanca como las nubes del cielo y hermosa como la sonrisa de los ancianos, niños y jóvenes que la alimentaban.
Voló hacia un lago y se miró en el agua por mucho tiempo y aunque aún amaba el azul del cielo se dijo a sí misma:
“Tú eres lo que ves: eres hermosa tal y como ahora estás. No necesitas ser otra cosa”
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Nuestra venda

Te vi vestida de muerte y a mi vestida de luto.

Sé que eras fuerte aunque no te acompañara la suerte.

Eras puro diamante pero te vendiste a la sociedad, tú no necesitabas su aceptación, necesitabas paz, la misma que encontré en ti cuando te conocí, menos mal que apareciste, sin ti me hubiera hundido y al final fuiste tú la que cavaste tu propio hoyo, que ironía.

Doy por hecho que te hartarías de la misma piedra, de tu continua caída y te quedaste atrapada en el suelo.

Solo puedo decir que eras puro hierro, ya oxidado por la incesable tormenta. Dejaste de escuchar el cantar de la libertad, de tener verano, otoño, primavera...
(Se fueron contigo en la interminable lluvia)

No te voy a mentir, me hiciste sufrir, hoy en día me acuerdo y vuelven a revivir los únicos sentimientos que trae consigo tu partida, todavía duelen, no se superan pero tampoco se demuestran, solo se observa una fachada hecha por piedra sin color, pero si sigo aquí no es mera casualidad, es por ti, por tu huella marcada en mí.

No vistes que tenías límite, que si lo traspasabas había una caída de mil metros , intente quitarte la venda, intente que vieras el borde antes de que cayeras al vacío pero el nudo se apretó demasiado, demasiadas manos ajustaron tu venda, solo yo quería que vieras.

Perdóname, no lo conseguí, el problema fue que yo también estaba ciega (de tanta oscuridad).
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Carta #1

Me como las palabras que no te dije
Me saben desvanecidas
Me dejan un sabor similar al de nuestro último beso
Me recuerdan que fueron buenas hasta el último momento

Extraño hablar contigo
Cargo con el peso constante
Similar al de cuando tienes un pendiente
Te aparece en la mente como alarma

Todo me recuerda a ti
Cualquier poema se trata de ti
Cualquier canción te menciona
Todos me preguntan donde estás

Si estoy bien
Pero estoy mejor contigo
Me lastima que pienses que te olvidaré
Que poco me conoces

Que poco conoces de como cambiaste mi vida
El tiempo que perdí quema un hoyo en mi corazón
Que poco conoces de como sufrí
Qué hay problemas que simplemente no puedes arreglar tu

Reconozco tu decisión
Espero que te encuentres bien
Espero que recuerdes que te amo
Espero que recuerdes que todo estará bien
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Donde Hubo Fuego

Uno podría ampararse
en Montaigne y decir:
“Mi vida estuvo llena
de terribles desgracias
que nunca sucedieron”.

A veces, la verdad
coincide con la mentira,
y siento las horas vacías
contra un cielo agujereado.

Frente al espejo,
miro que los buenos tiempos
pasaron a la velocidad
de un terremoto.

Yo te llamo,
o no,
tal vez sólo
pretendo ubicar
el naufragio.

El único latido
de mi vida
fue haberte conocido,
pero ya no se abre
la madrugada,
ni se estrecha el abismo
entre tu voz y la mía,
ni se enciende el novilunio
que nos devoraba
con la mirada.

Donde hubo fuego,
no siempre quedan
cenizas,
también se recuerda
el olvido.


©Alejandro P. Morales. (2018)
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borrar

El teléfono dejó de soñar, no crecí cartas tuyas, sólo me acompaña la tristeza los caminos de la vida llegan isla de la amargura. Las historias de amor se escriben en himnos, la fantasía se convierte en aventura, por él caminó teniendo pausas.

Voy caminando por las llanuras, deje los problemas atrás, ni la lluvia ni el sol detendrá para llegar a mi destinó, quiero ser valiente y borrar el miedo.

Tengo mucho dolor, no escribí mi vida, veo las aves que me guían, esperó seguir adelanté, comienza a llover, buscando refugió, siento el viento jugar con la ropa y mi corazón se alegra al escuchar y observar el cielo Azul.
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Otra fiesta

Es difícil expresar, escribir, conectar las palabras adecuadas para describir una sensación increíble.
Situate en el centro de la fiesta pero totalmente aislado, tu cabeza atenta a otros asuntos. El asunto principal era ella, pero imagínate que tras largos minutos de búsqueda, ella te encuentra a ti. Su voz te sorprende y su sonrisa te acaricia suavemente el oído. Te pregunta, "¿No bailas?", Y tu respuesta es un "No" que arrastra detrás un dudoso "si fuera contigo... " . Ella sin oír nada entiendo todo por lo que no duda en besarte y ahorrarte tantos problemas, momento en que se hace el silencio para los dos, sin importar los altos niveles de música, la gente, el tiempo o lo que sucedería.
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Había una vez… “5” Cuentitos de error, Ironía, humor y doble sentido sin pudor…

Había una vez… “5” Cuentitos de error, Ironía, humor y doble sentido sin pudor…

Hay historias o cuentos que nunca se detienen, que viajan montadas en el viento tan lejos como pueden, hasta que cruzan otro más fuerte, que les desvía el camino, y alguna tormenta que piensa que volar le ha dado sed, y empapa las hojas, y tiene que volver, por más hojas, para volver a empezar y volver, y volver, y llover y llover…

Cuando rien rien, cuando lloran lloran, pero cuando se aman todo cambia y los dos gozan y goooozan…

Tiene la lengua tan larga, que cuando se ríe se escapa, y espanta a sus sueños más tiernos, y despierta demonios que desvelan el morbo de medirle la lengua y conocer su idioma, pero el verdadero problema es cuando llora y se congestiona, y respira casi obsceno todo el tiempo por la boca, y que boca… y otra vez la lengua…

Unos dicen que se aman y otros no, ni, imaginan, pero si_no siquiera se conocen, para algunos, pero los cuentos mienten siempre y le ponen el final que les conviene, según el hambre, y si hay postre después de perdonar a las perdices…

Él le pide quiéreme y ella sin mirar le grita ámame, pero con menos ropa y más malas palabras, con muchas miradas guiando la lengua, con dedos que quieren imposibles y otras partes que se esconden haciéndose invisibles, él pide, ella gana y ninguno se queda con las ganas…

Tiene sueños que marean, hasta a el pirata más bravo, una noche cuenta cuentos de asesinas de ovejas, la siguiente hace castillos en la arena mientras baja por ascensores, y las peores historias, son esas de terror cuando sube y baja a oscuras por las escaleras, en pijama, con los residuos con pañales que apestan de los fideos, en pantuflas y alumbrándose con linterna, mientras va elucubrando otro cuenta sueño para insomnios, pero se enternece a veces e invita a participar a los minions…

Se saben mentira, de esas verdaderas que ni hablan por darse cuenta, de esas que miran y hacen la vista gorda sin ponerla a dieta hasta que rueda y rueda, y de verdades los aplasta con las lenguas afuera…

Cuando empieza a soñarlo mientras se está bañando él la espera con la toalla y ella lo encrema hasta blanquearlo, para deslizarse con los cuerpos y que no se arrugue de miedo…

El transita sin registro las esquinas de sus sueños, no repara en semáforos, porque les guiña cualquier ojo, porque coquetea con descaro y la luz roja le cede el paso…

Así son los cuentos malos, mal escritos y contados, cortos por pasar el rato, sin buen humor ni sentido, pero con un poco de descaro, así son y me despido…

soundcloud.com/lola-bracco/habia-una-vez-5-cuentitos (Lola)
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Prueba De Fuego

Nunca
compartí tanto
con un amor
como lo hice
contigo.

Tal vez,
por cobardía,
miedo,
cansancio,
o todas esa cosas
que el amor deja
después de la tormenta.

Contigo
llené mis ojos vacíos,
abrí las puertas
cerradas de mi pecho,
prendí fuego
al frío de la noche
y viajé a ciudades
que tenía clavadas
más allá del alma
y la memoria.

Pero una noche
que tú y yo
no éramos
nosotros todavía,
dejaste de ver
complicidad
para decir
prueba de fuego.

Desde entonces,
crecen espadas
en mi garganta,

y allí,
en la prueba de fuego,
el amor manchado
de rutina
va a durar muy poco,
ya lo sé,
tan sólo la ilusión
del momento.


©Alejandro P. Morales.
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Fallen

Mi vida es hacer un otoño.

Ayer,
una tristeza espontánea
y, tal vez, protectora,
migró para establecerse
en mis ojos rugosos,
mientras los días
se vestían de oscuro
más temprano.

Habían unas grietas
grises en el cielo,
que lloraban cuchillos
destemplados
sobre las aceras húmedas
y amarillentas.

También,
un suelo encharcado
arañaba los árboles secos,
y las hojas muertas
eran arrastradas
por el viento
hacia el olvido.

Hoy,
tengo un noviembre
arqueado en el pecho.
Quería que supieras
que tengo las cenizas
recluidas en las entrañas,
y el corazón encallado
en un mar de lágrimas.

Mi vida es hacer un otoño.



©Alejandro P. Morales. (2018)
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Eres

Eres esa frase que cuando se capta la idea ,no puedes evitar reflexionar y preguntarse ¿sera verdad?

Eres un brillo colorido inspirador que deja avergonzado al arcoiris mas ejemplar

Eres ese fenomeno natuaral que un fotografo se atreveria a sacrificar para por lo menos en en una imagen poderlo capturar

Tan bonita como la luna , tan desconocida como el mar , necesaria como el aire , tan peligrosa como el veneno mas mortal y tu cariño es el causante de satisfacción como un buen mangar ....eres todo eso y mucho mas.

Eres tan relevante en mi vida que aunque me odies no te podre dejar de mirar, tu ausencia sería tan fea y fatal que no la quiro presenciar. Me parta un rayo en dos ahora mismo si algun dia te llego a a fallar, que si pasará eso no sería capaz de verme en el espejo una vez mas...

Eres tantas emociones bonitas y especiales resumidas en una que aun no creo que seas real y cuando estoy alado tuyo me tengo que pelliscar para asegurarme que todo esto es verdad (te imaginaras cuanto seguido me pasa)....pero quizas molesto demás y no quiero probacar nada malo en ti ,menos si la causa se trata de mi

Aveces pienso que causo problemas demas , esque mi presencia algun dia van a hacer a alguien explotar celandote y perdon si eso hago aveces porque me conosco , hago facil irritar a alguien, en simples palabras puedo hacerte molestar y eso no es para nada mi plan...

Soy un romantico un poeta sin sentido bagando en mi mundo mental ,quise componer algo y pense en lo mejor que he visto resultado este testamento, poesia o intento de lastima como lo quieras llamar....igual Eres mi amiga y veo críticamente difícil que valla a cambiar...
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Túnel Del Presente

Me hablo para enterrar
esta ausencia
que me acompaña,
me hundo para apagar
esta noche
que me quema.

Quiero ser algo más
que mis horas
de desconsuelo.
¿Cómo te arranco
de mí para siempre?

Hace mucho tiempo
que te vas
pero te quedas,
tu abrazo
es una descarga eléctrica
que me persigue,
y tu mirada
las huellas del pasado
que atraviesan
el túnel del presente.


©Alejandro P. Morales.
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El desencuentro

Cuando era niña, creí en mi absoluta ignorancia que si luchaba y amaba una causa obtendría el resultado deseado.

Supongo que el ser humano necesita aferrarse a esta atávica farsa para poder sobrevivir.

Con el paso del tiempo se va diluyendo esa supremacía que creía congénita: sólo conseguimos aquello que está en nuestro camino. En la mayoría de ocasiones requiere lidiar contra los elementos, pero existen supuestos en los que simplemente aparece de repente. Sin esfuerzo: es como cuando a un chico adolescente le cambia el timbre de voz. Una noche se acuesta dando las “buenas noches” a su mamá en tono aflautado y a la mañana siguiente su voz resuena con un matiz más grave. Y ese devenir continua, hasta que se consolida la voz que le representará toda la vida… Es un proceso distendido, no hay conflicto, sólo el mero fluir del tiempo. Aunque siempre subyace una lucha: la madurez sobre la niñez, pero es una lucha consensuada.

El problema es que yo sé lo que se halla en mi corazón pero no dispongo de un oráculo que me muestre el destino. Y guerreo amando cada causa en la que creo. Pero mi espíritu reclama su ubicación en el mundo tangible.

Voy con una inmensa venda en los ojos, avanzando sin ver el horizonte, palpando la perniciosa y recalcitrante oscuridad.

No me propuse cotas faraónicas de imposible cumplimiento. Perdí mucho tiempo cultivando campos yermos… Ahora siento lástima porque asisto al peor de los desencuentros: mi propio desencuentro.





Marisa Béjar, 08/01/2018.
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Del Domingo

Filo frío y profundo de un domingo,
la palabra del señor hace llorar a la niña;
la sospecha vuela como un estornudo,
quien tan inocente para cargar un pecado.

Del hombre es el rostro de Satanás,
y en su pecho amamanta a pocos:
"por que llorar hija mía? Que te dice dios?"
"Ese libro grande habla de papá."

Entonces se lamenta por los pecadores,
por los que la ira provocan;
a mamá se le sonrojan los cachetes,
porque a la niña cuando está sola la tocan.

Encendido y penetrante la tarde del domingo,
dentro de casa se arreglan los problemas,
otra promesa y los ojos se ciegan,
aquel hombre con quien duerme no confiesa.

"Canaya hijo de perra,
habiendo tanta puta barata,
tanto hueco que alquila trincheras,
y te metes con mi hija? Con ella?"

Sorpresiva la noche del domingo,
mujer mata a su marido de un sólo tiro.
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La ardilla y la nuez

Había una vez en un pequeño bosque una ardilla que quería conseguir una de las más deliciosas nueces de ese bosque.



La ardilla buscaba entre los árboles, se pasaba día y noche buscando la nuez perfecta para comer. Hasta que un día la encontró. El problema es que esta se encontraba en la rama que estaba en la cima de un árbol muy alto.



Tu dirás pan comido pues las ardillas son buenas trepadoras, solo que hay un problema porque nuestra pequeña amiga le teme a las alturas que incluso vive en uno de los arboles no tan altos del bosque.



La pequeña ardilla no le gustaba trepar tan alto ya que cuando era chiquita se caía y se raspaba sus patitas, todo esto le producía malos recuerdos a la ardilla.



Ardilla:- ¡Ufff! No puedo creer que al fin la encontré pero tengo un problema (con voz de miedo)



-La nuez perfecta se encuentra en lo alto de este árbol… Tengo miedo de rasparme mis patas igual que cuando era pequeña.



La ardilla trataba de subir al árbol para tomar la nuez, pero sus recuerdos no la dejaban subir hasta la cima que la ponían a dudar de su propia determinación.



Ardilla:- ¡Vamos! Por fin en este día la encontré… Parece que se puso ahí arriba solo para que yo la encontrara y resguardarse de las otras ardillas.



-Desde hace tiempo he buscado la nuez perfecta para darme un buen banquete de semillas….



-Pero ahora me siento tan miedosa para subir por ella.



La ardilla bajaba y a cierta altura del árbol le daba miedo y volvía a bajar.



Ardilla:- No puedo creer que ya sea grande y aun me den miedo las alturas… Soy una vergüenza, como me pueden considerarme una buena escaladora y no puedo trepar hasta la cima de un simple árbol.



La ardilla se sentó debajo del árbol y solo veía como la nuez alcanzaba a reflejarla.



Ardilla:-Este ha sido mi sueño… Porque me voy a echar para atrás, no me puse a buscarla para que alguien más que no sea yo la tome y disfrute de un buen festín.



Entonces la ardilla comenzó a trepar el árbol y cuando empezó a sentir miedo, cerraba sus ojitos y se decía a sí misma.



Ardilla:-¡Yo puedo!... Vamos no te des por vencida… ¡Yo creo en ti!



La ardilla trepaba el árbol con los ojos cerrados y dándose motivación ella misma hasta que choco con una rama. Abrió sus ojitos y vio que estaba en lo alto mientras que la rama sostenía aquella nuez perfecta.



Ardilla:- ¡Lo logre! (con mucha felicidad) ¡Logre llegar hasta la cima del árbol!



Contenta se acerco a la nuez, la tomo y bajo del árbol. Se fue brincando de felicidad con la nuez a su casa por haber logrado tal proeza.



La ardilla estaba tan feliz que esa noche se preparo la nuez y se dio el festín que desde tanto tiempo deseaba.



Ardilla:- ¡Ahora entiendo! Siempre tuve la capacidad de trepar los arboles hasta la cima… ¡Ya no soy esa pequeña ardillita que se raspaba sus patitas!... ¡Soy una escaladora nata! Y mejor que se preparen las nueces porque toda nuez perfecta será mía.



Fin



Moraleja: No dejes que tu propia mente te engañe. Tú eres capaz de lograr todo lo que te propones. No hay límites que te detengan.
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Propósito

Agradecido de ser lo que es.
solo cumple su propósito,
ni más, ni menos.
Con eso está completo, no hay problema en eso.
Porque, aunque la situación desdibuje su esplendor
y el inclemente sol arremeta en su contra,
no hace más que ser.

Y seguirá siendo hasta que el tiempo no sea más.
Quedando solo él y la inmensidad...
E inclusive allí,
Seguirá siendo.
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Mi Última Venganza

Quiero hacerte daño,
anclarte a tu barco
hundido,
abrigarte con el frío
que acumulan tus ojos.

Quiero hacerte daño,
llevarte al charco
de cenizas
petrificado
que existe en tu pecho.

Quiero hacerte daño,
no hay paso atrás,
que esté presente
en tu vida
no es razón
suficiente
para que me descuides.

Es necesario que lo sepas,
hay un ruido suspendido
en la mañana
pero ya es de noche,
no sé qué hacer
con estas ansias negras
de olvidarte,
de apagarte,
de repudiarte.

Quiero hacerte daño,
no lo tomes a ofensa,
porque tu amor
debe morir
para que yo viva.


©Alejandro P. Morales.
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Está Lloviendo

Quizá,
llorar sea otra manera
de estar derrotado.

Amanece.
Hay una lágrima
que desemboca
en un recuerdo
y, detrás de ti,
un sigiloso agujero
que anuncia el olvido.

En breve,
seré todos los besos
que nunca has dado.

Todo aquel que vive
en un pozo de desolación
tiene algo que decir,
pero tú tienes el silencio
empuñado en la garganta.

Este amor
nació herido
de muerte,
y murió
en la plácida orilla
de un agónico
ya no quiero verte.


©Alejandro P. Morales.
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Tiempo Pequeño

Espera,
no te vayas.
Quiero arrancarme
estas palabras
de la garganta.

Tú eres esencial
para mis días
y mis noches.
Eres ese lugar
que quiero
y no puedo estar,
pero que voy siempre
que necesito salir
de la tenebrosa claridad
de estas húmedas paredes.

Espera,
no te vayas.
Quiero hablarte
con los ojos
exhautos de tristeza.

Ojalá
me entiendas.
Tengo presente
que, algún día,
ya no quedarán
más oportunidades
para volver a empezar.


©Alejandro P. Morales.
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Poema: Mirada De Un Amor Imposible

Mis días suspiran por ti, el acariciarte, el besarte.

Pero solo es un bardo espejismo por no afrontar

A mis sentimientos y armarme de valor.



No sé si tu sientas lo mismo por mi ó en otros

Casos desvíes la mirada como yo por ocultar

Dichos sentimientos sea por temor o vergüenza.

Espero que algún día me atreva y cuando me atreva

Sea de corazón sincero como mi afán de tocar tú

Mano e ir juntos al parque.



Creo que solo la carencia de riquezas sea un impedimento.

No sé si tu familia crea en el amor verdadero aunque sea

Humilde.



Pero en caso contrario solo me hago falsas esperanzas, no quiero

Traerte problemas ni malas lenguas.

Por una parte tu felicidad es mi felicidad.

Si solo con el hecho de verte sonreír me hace reír.

Espero que con quien termines te sepa valorar y te ame

Sin importar condición social.
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