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Cascanueces

Camino, llego, vuelo donde
es delirio, centrifugo , emergente, desconocido
nos invito a sentir el tiempo
a vivir en él. No es nada,
pero nada es nuestro más que él.
Las rosas se visten de dorado,
nuestros hermanos y hermanas nos saludan,
te beso y me besas amigo mío
te abrazo bajo la tutela de seres caídos del espacio
y no es nada!
pues también son terrestres.
Marchan y marchan sin escarcha, con brillo
desafiantes como sólo ellas contra mí, o nuestra, permeabilidad.
No hay que hacer más que escribirles, dedicarles líneas, versos, quizá una carta.
Ellos son tiempo!
desato mi rabia y felicidad
quiero sentir su golpe, torpe soy
pero la nuez debe romperse para que se sirva de alimento,
estando ya medio rotos aceptarás mi anterior invitación.
Rosa dorada ya estás puesta en agua y bien teñida
en gesto coqueto me lanza un beso con veinte minutos.
Ya empapado divago y si hago es tiempo,
la constelación ya muerta, en mi tiempo, le restan millones de minutos
y en nuestro tiempo una eternidad; La vida no es solo vivir ni sólo vivir,
es vivir en el tiempo.
Entonces concluyo que siendo una gota de agua
Entre una cantidad que desconozco de ríos y lagos,
con cinco océanos y cinco lágrimas, con provecho,
le sumo un dos y obtengo la cantidad de vacíos que se llenan con gotas ,
llanto, murmuro y gritos, margaras, carcajadas; con todo eso,
todos tenemos una eternidad en el tiempo
y bajo la lluvia, quizás dos.
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Fue preciso...

Fue preciso que te viera,
que sintiera tus palabras
recitando mi poema.

Me dijiste que tus ojos lo leyeron
una tarde, en el cuaderno de una amiga,
y quedaste impresionada
por la rabia que llevaba.

Yo quedé muy sorprendido
y pensé que exagerabas.
Recordaba aquel poema
como fruto de unos versos
que salieron, sin pensarlo.

Fue una tarde de septiembre
en que volaron esas letras de mi cuarto
intentando ver las olas de la playa,
pasear por sus arenas,
embriagarse con el yodo
y el salitre de las aguas.

…De esta forma coincidieron nuestros pasos
a través de mi poema.

Rafael Sánchez Ortega ©
03/09/18
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Desvelo

Quiero decirte que sueño en veces
que arrullo tus noches de fútil desvelo
quiero que sepas cuando amanece
que mi alma rondaba desde el celeste
acompañando tus grandes rabias,
tu candor...
tus celos y tu mirada indiferente.
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2comentarios 72 lecturas versolibre karma: 106

Para ti

Tienes la abundancia de la mujer serena,
piel templada por las tardes del tiempo,
labios que conocen el mar de la ternura,
linaje apacible caído del atardecer a mi alma.

Nadie buscara mi corazón confundido entre tantos dolores,
en la afligida fragancia de la noche atormentada por la rabia del olvido,
allí vive el que soy y no camina conmigo.

Por eso tú brotasté de la tierra
como una flor sencilla,
fundada por anhelos y esperanzas,
y yo sentí el perfume del consuelo incansable,
encontré el beso pleno que conocí en tu boca,
y palpé en tu cintura la delicia de los sueños
que nacieron conmigo y fundaron mi alma.
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1comentarios 56 lecturas versolibre karma: 117

En los pasos de una estación

Una barca hundida
nos regala sus leyendas,
guarda la memoria
del cristal de los mares,
enmudece y descansa
en su sudor perdido
y en la rendición de sus maderos,
vencida por las aguas,
por el aura de muerte
narrada en la caducidad de su tiempo.

Un árbol nos observa,
se abre en su corteza mágica
un ojo misterioso
con el que lee nuestra alma,
hace ondas en el aire,
crea vientos
con la rabia de sus hojas,
las hijas de su firmeza
que caerán cual nieve templada
para fingir ser agonía
sobre la alfombra del heno.

Alarguemos las miradas
alli hacia donde el Sol
pretende engañarnos cada tarde,
agucemos nuestros oídos
y percibiremos la lentitud de un trote.

Ese sonido claro
tiene por nombre otoño,
muy pronto vendrá
para llevarnos a pasear de su mano.
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20comentarios 123 lecturas versolibre karma: 106

Lo contrario a la memoria

Las letras no se parecen a ti.
No eres musa de mis desvaríos.
La nostalgia, el recuerdo,
la pena, el reproche,
la rabia... ironía, indignación.
No te preguntan mis dudas.
Tuerces el gesto,
pero es algo maravilloso.
Sin embargo,
debo entender la arruga furibunda
de tu entrecejo
o la rabia contenida en el temblor
de unos labios que se sirven
del silencio
para hablar mejor.

A lo mejor no te vale,
pero en los mares sin arruga,
encontré el respiro sentado
en cordura de mimbre,
la brisa adecuada,
una barca sin naufragio,
el miedo escondido de mí.

A lo mejor no me vale,
pero eso es solo terquedad
o ignorancia.
Nunca entendí mucho de nada.
Hay domingos soleados
que no necesitan más que a ti.
Se me olvida.
Lo contrario a la memoria
siempre quiero que seas tú.
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9comentarios 110 lecturas versolibre karma: 112

Ella

No, ¿Porque lo has hecho?
No puedo.
No mueras.
No te vayas.

Me dijiste que podías,
creía que eras fuerte, (y lo fuiste demasiado),
que no harías que te llegara antes la muerte,
esa siempre silenciosa,
vestida en luto.

Dime ¿Donde está tu suerte?.
Tu que la mereces.

Tenías un muro,
protegiendo tu corazón, lleno en amor puro,
parecía duro,
pero todo tiene un límite.

Barrera utilizada para que no escapara esa poca esperanza,
se rompiera tu alma y se fuera tu vida,
la cual no soportabas,
aquella que te fue destruyendo. (Y lo sabías).

Pero lo que no sabías era que tenías maravilla por dentro,
colores vivos que
las personas y los estereotipos,
la maldad y la injusticia,
todo eso que te rodeaba y no merecías
te quito... dejando solo
oscuridad,
una pesadilla,
un baño en pintura negra.

Cuándo te perdiste, perdí una parte de mi,
solo se lleno de rabia, dolor y por encima de todo tristeza.

Aunque la culpa no fue tuya, ni mía (o quizá si),
la tiene un camino lleno de trampas
puestas por quien menos esperas(nunca podías confiarte, ni confiar),
de tu entorno,
las malas decisiones,
del exceso.

Solo pienso en ti,
en que las pocas personas buenas que hay nunca se aprecian,
solo se aprovechan,
hasta que se pierden. (Yo no te aprecie, te admire).

Cuando te conocí solo veía primavera,
con el paso del tiempo un espíritu comido por la pena,
pero para mi permanecía tu esencia,
ya que aún así siempre sonreías,
comprendías,
tenías empatía
sin egoísmo,
parecía que tenías algo de alegría. (parecía...)

La gente supondrá que te rendiste, que no fuiste fuerte,
yo te digo eres la chica mas valiente que he conocido.

Siempre recordare que dijiste que me querías, que eras para siempre...
este miércoles, te fuiste,
llevándote lo mejor que había en mi,
eras tú y contigo mi corazón.

Mi sensación ahora es de vacío, de estar saltando por un precipicio,
estoy al borde de los edificios mas altos de las ciudades que soñabas ver,
solo tengo los talones apoyados contra la fría piedra.

Un sentimiento de eterno invierno al que no volverá a llegarle su primavera,
su calidez.

Supongo que esos serían tus sentimientos,
solo frustración,
tristeza,
rabia no liberada,
frío, demasiado.

Imagino que lo peor sería ponerte una careta,
hacer una fortaleza,
no tener sentimientos por fuera y miles por dentro,
callar la evidencia que veían mis ojos,
que ahora reflejan tu historia.

Tranquila te entendía, he logrado entenderte
y saber que lo que pasaste fue una pesadilla,
yo quería que tuviera fin,
pero nunca ese,
no lo merecías,
aunque por otra parte,
creo,
que por una vez pensaste en ti,
en lo que tu querías,
y por eso tu la terminaste.

Siento no poder haberte ayudado más.
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2comentarios 56 lecturas versolibre karma: 79

Salve del verso

Ristras de versos afilados
como un cuchillo para las frases verdes,
pies descalzos en deambular eterno
por los párrafos intermitentes
acomodados entre ceja y ceja,
abatidos por la torpeza desnutrida
de mi vago tornado de colores.

Espuma que destruye las orillas
de este parque libertario
embarazado de pensamientos rojos,
agotamiento y coraje
de la propia realidad desarbolada,
párpados adormilados
hurgando en el pudor del horizonte.

Poesía de los cerrojos rotos
o del sedimento frugal de mi llanura,
total de las pisadas sedentarias
sobre la piel incisa
de mis ritmos veleidosos,
depuestos para que alcance a ser
espina del último de los electos,
afeitada a contrapelo la mentira
y arrancados los mitos de sus ramas,
sorbos de la vida ida,
y de la que se aproxima
envasando lo que ha fermentado
en mi bodega de poesía resfriada,
callados los gritos en el armazón
del mistral que me devora.
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El silencio es blanco

CUANDO EL SILENCIO ES BLANCO.


Caricias que rompen los sueños
un roce con nombre diciendo te quiero
una llama sin fuego
penetrando en los ruidos del silencio.

Remolinos de olores de almizclen
revolotean en el blanco de tu piel
suave terciopelo
aleteando tus manos como tacto cuerpo a cuerpo.

Blancos amaneceres, algodón suave tierno
tictac maquina del tiempo
no pares que muero
luz del camino nuevo.

Avisarme para que ande siempre por encima del agua sin miedos.
Como llueve fuera
estando el paisaje dentro, mis ojos que son tuyos
enorme fuego.

Tacto sin dolor, calor en el hielo
tus manos juntas a mis manos, en el desierto
mares subterráneos de deseos
el blanco ruido del silencio.

Mi puerta abierta, cerrojo oxidado del tiempo
copa de ceniza, si beber no quiero
salto del charco, mercurio, oro, cobre y hierro.
Un ruido mayor la calma
Uno menor el trueno.

Cordura de un loco, despierto, fuente, manantial, relámpago
Ganzúa para todas las puertas, libertad de pensamiento.

Dentro de una piel que no es tuya, atrapado sin remedio
Colores del arco iris, ilumina los rostros con dolor y pena
Rabia contenida de años en cadenas.

Soplar polvo de arena, aire marginado con partículas en suspensión de odios - cadenas
Sol que irradia verdad para todos, curar
las heridas de este hombre, realidad belleza.

Sombras que corren tras ellas, tiradas en un suelo
Lleno de estrellas.
Alineación de los olivos
en mi campo extremeño, lleno de luz primavera
mi beso en el tronco, de una encina vieja.

Cuando el silencio es blanco.
Todo efluvio, todo color,
Tú.
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4comentarios 76 lecturas versolibre karma: 100

En el ardid del abismo...

En el ardid del abismo
te busqué como fantasma
en los retratos del bosque de Monet
y ahí estabas detrás
del escondrijo árbol de naranjo
con tu rostro resentido.

El entrecejo marcaba la rabia
las comisuras de tus labios
formaban mares hirientes
en ebullición,
y tus cabellos atravesados
parecían olas salvajes
liando con las burbujas de aire. 

Recuerdo ese día
lo angustiada que estabas
llegué tarde…lo siento
el trafico enloquecido de la ciudad
y la lluvia pertinaz
hacía resbaladizo el asfalto
la lentitud del recorrido
alimentó la hojarasca de los celos.

La ira corría como lluvia desatada.
tus celos enfermizos nunca los entendí.
La única salida
para resarcir el drama desatado
fue tender mis manos
sobre tu cuerpo enrojecido,
pues de mi boca
las palabras habían partido
por extraños dominios siderales,
no balbuceaba el sonido.

Poco a poco
la rabia fue desmontada
y tu rostro
volvió hacer el ángel de luz,
cristal de cuarzo.
los pensamientos influidos
se desvanecieron.

El árbol de naranjo fue azotado
por una brisa de sueños húmedos,
la gaviota miró el vasto cielo  
y voló.

@rayperez
Agosto 2014
Venezuela
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12comentarios 87 lecturas versolibre karma: 126

Sabíamos...

Sabíamos que era un paréntesis,
una estación olvidada...
¡Teníamos que aprovechar el tiempo!

Nos besamos,
nos acariciamos,
nos amamos…
El tiempo era nuestro.
Lo detuvimos, por un instante.

Nuestros cuerpos se fundieron con el calor,
la rabia y la pasión contenida,
formando un instante mágico
para vivir intensamente aquel momento
en que nos reencarnamos a la vida.

Pero la estación estaba cerca,
los trenes nos esperaban.
Los relojes habían comenzado su cuenta atrás
inexorable.

Despertamos en vagones diferentes
con un vacío entre los brazos,
aunque algo quedaba en los labios
y era el sabor agridulce del deseo
y del amor.

Rafael Sánchez Ortega ©
24/08/18
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Las normas de la soledad A.L

Todo está fuera de lugar,
las lágrimas se irán despacio
hasta ver que tu rastro se empiece a borrar.

Ya nada podremos salvar,
se queda esta historia para la memoria
y se instalan las normas de la soledad.

Talvez con los años olvides mi nombre,
talvez con el tiempo yo te olvidaré,
talvez nunca más nos volvamos a ver,
declaro este frío, tu ausencia en las noches,
se luce el temor, la rabia y la impotencia
al ver que no te pude retener.

El nudo infernal que está en mi garganta no me deja hablar
y traga palabras que en cinco minutos no me servirán,
prohibido llorar, pero aquí las lágrimas no aguantan más,
se agrietan mis párpados, siento el fracaso
y me hundo a tres pasos de donde estás
y te dejo dejo marchar.
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Sin billete de vuelta

En secos latidos revivo
la vigilia de nuestra adolescencia
colgada en ganchos de sucios museos de ayeres.

Donde se hospeda el pertinaz
lenguaje de lo escrito
con la fusta de ruines vidas desechadas.
Clavadas en estacas con ojos rotos
a merced de los vientos negros
del alma quebrantada.

Desaparecieron todos los tiempos
en el tirante de tu blusa blanca.

Naufragó un universo completo
de todas las promesas
que dejamos escritas en un papelito
escondido entre las piedras.

Hace ya tanto...

Creo que fue en los entonces...


Del hoy al ayer
viajo, dejándome llevar
a los muchos espacios
en los que aún me brillas.

Neptuno se siente perdido
en la aspereza del océano
que quedó vacío
desde la última vez que nos besamos.

Rabian enfurecidos los huracanes
en la raíz podrida de la mala simiente.

Y en el fruto del presente sin aliento
se conjuran todas las mezquindades
en retazos de olvido
y en retales de recuerdo.


Sin ti...

Abro por penúltima vez
la caja de los porqués sin respuesta
donde guardé tu sonrisa
y escondí mi vida.


¿Que fue de nosotros...?

buena pregunta...

Neptuno...

se sienta a mi lado a veces
Y me anima a que siga encontrándote.

Me aconseja que siga viajando
por mis soledades.

Rondando por tus cielos.

¿Tu?

Te balanceas eternamente
en el árbol grande
donde se perdió la inocencia.
Te bañas por siempre, desnuda, en la fuente
en la que nos hicimos pasado,
y revoloteas por la lánguida melodía
del viejo piano
que nunca dejó de sonar en mí.

¿Yo?

Simplemente garabateo.

Cuando viajo sin billete de vuelta
por tu mirada y por tus noches.


Déjame viajar sin billete de vuelta
por tus sueños.

Deja que sean un poco míos...

Déjame vivir en ellos...

Deja...
que pueda seguir existiendo.


J. Robles
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15comentarios 91 lecturas versolibre karma: 111

Permanece quieta...

Permanece quieta
en reposo aparente
sutilmente detenida
gravitando en mis cavernas
en mi oscuro pensamiento
donde los miedos me invaden
donde me consume la rabia
y ya no hay para pensar…
Cuando tus ojos cambian
cuando tu gracia desaparece
cuando se acaban los sonidos
cuando muero
cuando no soy yo
cuando vuelvo hacer…
ese horrible ser
cuando soy pasado.

Cuando no encuentro mapa
cuando no encuentro brújula
cuando no hay orientación
cuando me pierdo.

Me siento sobre esta roca
inmensa roca
a dilapidar las estrellas
una por una...

Y así calmo
mis pensamientos.
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11comentarios 91 lecturas versolibre karma: 128

Los siete pecados capitales

LUJURIA

Miré la calleja de tus pechos
y quise tenerlos cerca,
te miré a los ojos con un mensaje claro
y quise tenerte cerca.

Me miraste con la cabeza gacha
con cómplices ojos de gata que acecha,
me dijiste ven, sin hablar ni una sola palabra
solo con la mirada ancha y la boca estrecha.

Le hice caso a tu idea macabra
y nos entregamos a la imaginación,
que nuestra piel erizaba
y en nuestro cuerpo recorría una sensación,
de escalofrío que nuestra alma acecha
y quise tenerte cerca.

Aún recuerdo esos ojos lascivos,
que con mi mirar tenían respuesta,
aún recuerdo esos sinuosos gestos
que hacían desearte tenerte cerca.

PEREZA

Cansado de tanto pensar
que quería tenerte cerca,
supe la hora de trabajar
pero no supe darle respuesta.

Y es que tumbado en camastro
mejor se está, aunque no lo parezca,
intento de levantarme se me hizo lastro
y pensé: quédate aquí no sea que fallezca.

Pasó por delante de mi la hora de la siesta
y yo tumbado allí con temor a que fenezca,
pensé: tumbado voy a seguir con la ropa puesta
hasta que la hora de dormir, quieto lo merezca.

Y es que ¿para qué voy a trabajar con este cuerpo
que de bello se hizo hermoso y de hermoso grueso?
Ya no valgo sino para descansar hasta que caiga muerto
o me arrastren del lugar para meterme preso.

GULA

Y sí, preso me iban a meter,
pues de repente sentí la necesidad
de como un descosido comer,
como un loco con animosidad.

Vi comida por todos lados
estantes llenos de ricos bollos,
congeladores llenos de helados,
bandejas de asados pollos.

Me decidí a comer como un descosido
Bollos, helados, pollos, algún que otro pavo
y aún no había llegado la hora de quedar dormido,
cuando pensé: vomito y me lo vuelvo a comer vomitado.

Como pez que se muerde la cola
comía toda vianda embrutecido,
aún cuando la garganta se me hacía una bola
comía y comía para un estómago desagradecido.

IRA

Maldita sea la hora en que decidí comer
a cocinero yo me cargo
pues sin decirle que yo quería querer
comer, me quedó sabor amargo.

Por mi vida que yo lo asesino,
rastrero cocinero de abolengo postín
mala ira y mala muerte te propino
aunque sea balín por balín.

¿Tú que me lees malandrín?
te crees que soy poeta y poema escribo
te crujo digo, lector de poeta gañín,
que a lector de mi lectura maldigo.

ENVIDIA

Míralos a esos que se autoproclaman poetas
si es que además publican libros,
¿qué se habrán creído subidos en goletas?
cualquiera publica un libro eso yo calibro.

Para mí quisiera la suerte que tienen,
pienso yo que por vaga inmerecida
pues creen que arte y cultura confieren,
a mis letras que leen hacen desagradecida.

Veo que mucha gente te sigue,
pero no veo la razón de que a ti te sigan
y que luego de mi ni siquiera digan,
ni una sola palabra que, aunque mal me abrigue.

Para mí quiero el éxito que tú tienes
Y que sin duda creo que no mereces,
porque te leo y no veo ¿por qué creces?
si mejor escribo que tú que me entretienes.

AVARICIA

Pero no suelto un duro por leerte
aunque barato el artículo me pusieras,
que dinero no suelto, aunque me cueste la muerte,
para mí, todo lo que te llevas quisiera.

No me pidas limosna, que te digo que no llevo
dinero en el bolsillo y aunque dinero llevara
no te daría lo que en monedero por vacío y nuevo,
aunque te arrastres por el suelo y tu vida costara.

Quiero todos esos olivos de olivas vetas
para tener muchos más sacos y tupidos,
hasta que sus costuras estén prietas
y de apretados que estén por sus poros supuren fluidos.

Quiero tener y tener y acaparar
más que nadie en este mundo,
mis arcas con tesoros y dinero albergar
y no dar, ni siquiera, a poeta vagabundo.

SOBERBIA

¡Me come por dentro todo lo que sucede!
Grito hasta que se me salen las entrañas,
lloro de rabia por dentro por que me quema el alma,
tráeme ese verso que es mío y ¡vete!

Si versar es un esfuerzo que tú no entiendes
salte de la estrofa que, si no te maldigo,
la furia de todos los males elucubras y enciendes,
¡fuera de mi vista poeta mendigo!

Tórnate a otros distintos lares
que no quiero ni verte,
pues ni a mi me aguanto en barra de bares
ni bebido por mala suerte.

Se me acaban las fuerzas para echarte
se me endurecen las venas de mi cuello,
se me tiñe de gris mi cabello,
de la rabia que me da no poder matarte.

Por no poder, ni siquiera puedo
ponerle fin a esta vida,
pues de rabia tampoco muero,
ni mueren mis letras..., ni mi verso druida.


Alfonso J Paredes
todos los derechos reservados
S.C./Copyright
imagen tomada de internet, cuya fuente es: www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=imgres&a
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Talismán

Si me escondo toda la noche y después un poco más en un poema.

El perro de la calle muerde a otro perro
y sólo queda el recuerdo
en la memoria
de otro recuerdo debajo de mi cama.

Sobre todo
no morir de curiosidad.
En la otra calle nadie juega a perderse

Nadie supo dónde se quedó perdido el peso de mi alma
ni supieron recoger mis huesos
a medianoche.

Con esta rabia
me gana la osadía
y lo que me dijeron al oído:
En tu casa
Se coló el alma de un perro vagabundo.
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6comentarios 47 lecturas versolibre karma: 95

Tormenta

El gris… ya lo anuncia,
el cielo encapotado está,
la centella como hija de la astucia
baja del firmamento inmolándose ya.

Hay humedad en el ambiente,
la lluvia se huele ya,
abrigándose, el sol pronto se mete
en invisible gruta… o se mojará.

Todo se esconde, nada permanece,
el viento nos regala su largo silbido,
y la hoja del árbol caída entonces…
se levanta acompañándolo como si fuera su amigo.

El cielo como si furioso estuviera
con rabia súbita pareciera despertar,
con sus truenos-gritos pereciese que dijera:
“como centellas… dardos de luz les voy a lanzar”.

El trueno se oye, su eco retumba,
las nubes amigas ahora amenazan lluvia,
por causa de la centella el cielo relumbra
y esto a la mujer asusta, sea morena o sea rubia.

Mientras esto sucede nada resplandece,
la gente en sus casas aseguran puertas, ventanas,
el tiempo pasa y lo claro oscurece
mientras aves y mariposas vuelan apuradas.

Agua, agua, mucha agua nos cae,
con fuerza y mucho viento del cielo se escapa,
y en su desbocado galopar nos trae
centellas, lluvia y viento con mucha alharaca.

El campo se alegra,
el campo se asusta,
el campo tiene vida, brota la tierra,
el campo tiene muerte, la tierra se inunda.

La tierra triste, alegre se vuelve,
lo marchito, en vida se transforma,
se opaca lo vivo, también lo reluciente
deteriorándose con esto toda buena obra.

En su relampagueante bostezar
oculta del cielo su bello fulgor,
dejando en nuestra mente el desear
que pase el tiempo y salga el sol.


Rafa Puello.
Barranquilla-Colombia.
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Siringe

Inmovilizan mis brazos
para que no despliegue mis alas;
los nudos se tiñen de rojo,
y arde mi piel bajo estos lazos.

Las raíces que en codicia en mi tala,
son las costumbres que brillaban en mis ojos,
enrollo mi lengua para no cantar la receta,
mientras mis pies cercenan a pala.

Un fusil que amenaza mi cerrojo,
y las blasfemias que se disfrazan de treta;
sobre mis rodillas ya cayó la plancha de un mazo,
el alpiste baila en mi pico flojo.

La rabia en mi siringe ahoga y aprieta,
la tierra, la casa, la vida ya no tiene caso;
no cantar sigue siendo la única cábala,
donde mi raza no muere a bayoneta.

En la puerta arrodillado me ciega el resol,
corre la sangre en las calles y sobre ella el sol.

Niorv Ogrin
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Una Rosa vestida de negro

Una Rosa vestida de negro…
es una Rosa llena de sabiduría,
una rosa vestida de negro…
no se ve todos los días.

Una rosa de negro vestida…
es una rosa llena de misterio,
una rosa de negro vestida…
ya es un sortilegio.

Una rosa de vestimenta oscura…
es una rosa que nos llama al silencio,
una rosa de vestimenta oscura…
nos despierta el pensamiento.

Una rosa de oscura vestimenta…
parece que no fuera caída del cielo,
una rosa de oscura vestimenta…
es una rosa tallada en negro hielo.

Una rosa de traje nada claro…
nos muestra una rosa de bruna piel,
una rosa de traje nada claro…
nos esconde su sentimiento de dulce miel.

Una rosa de negro tiznada…
es una rosa petrificada,
una rosa de negro tiznada…
es una rosa de su sombra forrada.

Una rosa tiznada de negro…
es una rosa con petróleo de savia,
una rosa tiznada de negro…
es una hermosa rosa llena de rabia.

Rafa Puello
Barranquilla-Colombia
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вαנσѕ у ∂єѕρє∂ι∂αѕ

Soledades con guantes de goma,
entre suspiros furtivos
y ausencias que golpean la mirada,
deambulando entre cicatrices sin salida,
esconderme de mi tristeza polarizada.

Masticar la paja de mis latidos,
hecha de palabras,
de sentidos compartidos a tiempo completo,
desertar de lo cierto tras él puñetazo de la rabia,
del desconcierto de bajos y despedidas.

Salar versos, instantáneas desveladas,
salas de espera sin puertas ni horizontes
donde descansan las angustias y sueños
de dos corazones engrilletados,
ocupas de la distancia.

Resucitar la realidad fugitiva,
olas que recubren el génesis de mi risa
con capas de melancolía íntima,
de espejismo cuál punto cardinal hueco,
calendario de doce noviembres bisiestos.

НоЎ, vаѓаↁо эи ѕцѕ lатіↁоѕ, fэиэzсо эи zіБ zаБ эѕqціvаиↁо lаѕ ъаlаѕ....

Amén
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