Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 49, tiempo total: 0.012 segundos rss2

Tengo ganas de enamorarme

Tengo ganas de enamorarme.
De que mi sonrisa
se entrelace con la suya
y nuestros pensamientos
duerman abrazados.

Tengo ganas de enamorarme.
De beber del caleidoscopio
que son sus ojos,
de saciar mi sed en
el sonido de su voz.

Tengo ganas de enamorarme.
De perderme recorriendo
las curvas de su piel.
De encontrar los recovecos
en los rincones de su alma.

Tengo ganas de enamorarme.
De olvidar las rupturas
de un pasado oscuro,
de recordar como
se abre un corazón.
leer más   
10
10comentarios 83 lecturas versolibre karma: 95

La herrumbre recubre las ruinas de nuestra mirada (cubierta de hojarasca amarilla)

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. Las casas del pueblo se levantan inertes, como pobres mausoleos de otros tiempos en los que la decadencia se abrió paso a través de toda su estructura ósea. Reina el silencio en el pueblo y el viento corre atravesándolo de un lado a otro sin mayor obstáculo que los remolinos de hojarasca amarilla que levanta tras de sí, como un cementerio abandonado que nos remite a una época pasada y de la que ya no queda nada más que los gritos ahogados del reloj de arena.

El silencio se abre paso entre la soledad e la noche. Y los últimos latigazos de sol ser pierden entre las cumbres nevadas que otean el horizonte como gigantes de piedra que revelan la constante firmeza del pasado, cuando el pueblo aún tenía vida, y aún tenía gente, y aún tenía nombre. Cuando sus habitantes tenían todavía calendarios con los que regir el tiempo y ritos y costumbres a las que aferrarse para sobrevivir en el día a día ante este duro paisaje alpino que permanece aún hoy inmutable tras los siglos que alimentan las eras.

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. La luz de la luna se cuela entre los resquicios de las nubes que dejan entrever sinuosas estelas de sombras cristalizadas bajo una neblina de tibieza azulada. El pueblo se yergue olvidado a su paso, devorado por marañas de hiedras y zarzas que trepan por las paredes y las resquebrajadas ventanas que miran al visitante ajeno con una lastimera sombra de ruptura entre los cuarteados cristales estallados en mil pedazos por el frío glaciar del alto invierno pirenaico.

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. Y como una fiera hambrienta despedaza a sus víctimas con la condena de convivir con las ausencias hasta nueva vista de juicio frente a la muerte. En su caminar los pasos que no deberían estar allí le guiarán hasta la iglesia. Manifiesto expreso de que ya ha pasado la hora de este rincón perdido en la nada. Y sus campanas repiquetearán en silencio cuando una ráfaga de viento vuelva a levantar esa cortina amarilla de hojas ante sus ojos. Repiquetearán en silencio, como hacen sepulcralmente desde hace años, como hacen desde que los valles son los únicos habitantes de un pueblo ya sin nombre que vio huir a su gente ante la oleada de olvido que se desató décadas atrás, cuando cúmulos de casas como este se convirtieron en muestras vivientes del anacronismo en un siglo XX decidido a buscar el progreso en las ciudades. Y pueblos como este quedaron sin vida, sin gente, sin nombre; y ahora las campanas solo repiquetean en silencio cuando el viento pirenaico inunda las laderas de las montañas.

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. Los últimos rayos de sol hace horas que se retiraron, incapaces de alcanzar estas altas cotas, y ahora la oscuridad reina en sus dominios sin tierra. Dueña de un pueblo ya sin nombre, sin gente, sin vida; que ha visto como sus últimas décadas de existencia eran una lenta agonía que ponía en manifiesto su triste anacronía. Y el viento levanta remolinos de hojarasca amarilla ante el visitante extranjero, que vaga sin memoria por un pueblo que tiempo atrás había sido de su abuelo y ahora no es más que un esqueleto inerte que se descompone ante la alfombra de líquenes, musgo y zarzas que devoran las casas a su paso. Mientras el olvido corrompe el silencio y el óxido despedaza los hierros como termitas en las pocas vigas de madera que se sostienen todavía en pie.

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. Y el visitante ajeno observa el pueblo sin nombre mientras la ausencia le taladra desde las puertas entreabiertas que se resisten a perecer ante el viento pirenaico que asola con su soledad las noches de invierno y las tórridas tardes de agosto. Mientras los valles prosiguen su pesado y lento ritmo de vida geológico y el río del fondo de la garganta serpentea resquebrajando las laderas con su fría mortaja alpina; lengua de hielo, caricia de sol; bajo un manto de bruma constante que recubre todas las noches el valle al caer el sol.

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. Las casas del pueblo se levantan inertes. El visitante que no forma parte del paisaje rompe con su presencia el hechizo de ausencias que pervive día a día en el pueblo sin vida, sin gente, sin nombre, desde hace más de una década; cuando se dio definitiva cuenta de que era un mero anacronismo dispuesto a desaparecer para siempre entre la constancia del tiempo. Y entre remolinos de hojarasca amarilla que levanta el viento que desciende las laderas de los Pirineos, el visitante foráneo, extranjero, ajeno, observa impasible al olvido la casa que una vez fue de su abuelo. Ahora vacía, ahora olvidada, ahora inundada por la soledad de un anacronismo viviente hasta que el último habitante del pueblo cayó muerto.

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. Y el visitante permanece quieto. Como las montañas. Como los valles. Como el río. Como el viento. Como la soledad del silencio que se abre paso en la noche en un pueblo que no recuerda ni su propio nombre ahora ya perdido en el tiempo.

Y el visitante permanece.

Y la soledad de este cementerio se pierde entre los remolinos de hojarasca amarilla que vuelan en silencio.

* * *

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche. La luz de la luna levanta sombras cristalizadas pues hace horas que el sol abandonó estas laderas debido a la altitud alpina. Y el visitante ya no es visitante porque ha comenzado el camino de regreso mientras serpentea los valles como el río encajonado al fondo de las montañas guiando el sendero. Camina en silencio aferrando el tiempo entre sus dedos. Recordando el esqueleto sin vida de un pueblo sin nombre que una vez fue de su abuelo.

Y atrás quedan las campanas que repiquetean en silencio y las casas vacías con sus puertas entreabiertas que son devoradas poco a poco por las zarzas, por las hiedras, por el óxido, por el viento; por remolinos de hojarasca amarilla que cubren con su manto los líquenes que devoran los recuerdos.

Y atrás queda el anacronismo de un pueblo sin vida, sin gente, sin nombre.

* * *

El silencio se abre paso entre la soledad de la noche.
2
sin comentarios 25 lecturas prosapoetica karma: 17

Puerta hacia la ruptura

Tanto pensar, tanto estrés,
Tantas horas perdidas,
Tantas ganas de buscar nuevos delirios,
Ilusiones agonizadas,
Atracciones sexuales,
Razón en vez de instinto,
Naturaleza caída, penada,
Brotes de esperanza que se secan con el tiempo,
Odio eterno,
Discusiones afanosas, dudas y tristeza viva,
Rabia, insulto básico, elocuencia de necios,
Caminos vacíos, hojas muertas,
Ni veranos, ni primaveras,
Cenizas surcadas, barrotes desocupados,
Ventana cerrada, puerta hacia la ruptura.

Sígueme en @Rumba_Poesía
leer más   
13
5comentarios 99 lecturas prosapoetica karma: 85

Sangrado del alma

Es difícil creer
en todo lo que ha pasado
y todo lo que se ha perdido.

Yo,
fundida en un amor intenso y desahuciado,
ahogada en un mar bravío
de olas interminables,
caminando por senderos
escarpados secos y nevados,
sin encontrar la vertiente anhelada.

Este dolor que me mata
se hace notar en el cuerpo,
pero no es de la carne,
es más bien el corazón agujereado
por la daga de más filo.

El estómago vacío,
lleno solo de hambre,
pero de esa hambre de amor que mata.

La cabeza jaquecosa cuyos ojos iluminados
se cierran con puñales desgarradores y pulsantes.

Esto es más bien sangrado del alma.

El alma gotea sangre densa y pesada,
haciendo que el dolor crezca más y más.

Habría sido demasiada
la compasión del poderoso
si de una vez se hubiera partido en dos
y yo habría estado agradecida,
pero no, el castigo tiene que ser
de a poco y duradero.

Me quedé aquí sumergida
y lo único que quiero es ahogarme por fin,
hundirme en el océano inmenso
entre monstruosas criaturas submarinas y oscuridades
es mejor vida que respirar el aire viciado de muerte
que me llena hoy cada pulmón.

No saber si me amaste alguna vez o aún me amas
es el dolor más insoportable.
No reconocer a quien amé en todas tus palabras,
es una tortura elaborada, eficiente y eficaz
para desangrar mi alma.
No saber si hablabas con verdadero cariño
o fingido y sarcástico amor
es un a soga que me rodea el cuello
y cierra mi garganta impidiendo respirar.
Saber que murió tu deseo,
madura y exalta mi propio deseo
y me destroza en lo más íntimo de las entrañas.

Vuelvo a ser gris y oscura,
después de probar el color de tu alma,
ningún otro color parece real,
ningún otro color existe ni tiñe
como tú teñiste de ti mi alma.

Fue solo un tiempo,
de volver a ver luz y flores.
Tu luz se alejó
y hoy veo impotente y detenida
como va a alumbrar otro camino,
la pierdo en cada paso que das,
en cada sonrisa que ríes,
en cada palabra que emites.

El fuego que me quemó
me consumió los brazos y el pecho.
Y te perdí sin perderte,
sin jamás haberte tenido.
leer más   
10
6comentarios 94 lecturas versolibre karma: 107

Tatuaje básico

MEJOR hubiese sido
que lo dejáramos allí, amor, en el principio
de aquella fría noche, en aquella soledad
desigual a la de ahora, en la extranjería primera
de no estar junto a ti.

He perdido mi papel
en la luz y en la sombra de las calles,
y está la soledad, después de todo, tan ajena a mí
como yo estuve ajeno a ella.

Ahora sólo me queda
la cumplida ceniza de los años compartidos,
otra realidad, la esencia lenta de la ausencia
entrando a bocajarro por mi pecho reventado
de amor y de humo,
la huella, la luna y el átomo
irrompible del recuerdo, el mundo
que dejaste en mi frente
huidizo como un pájaro al que reclamó la mañana.

Ya no puedo recuperar
ni siquiera aquella sonrisa soñadora y solitaria,
porque está tu rostro en el mío, así
como el mío está en el tuyo,
detrás del de siempre, a fuego íntimo grabado.

Nunca ha estado más lejos
de la oportunidad de tenerte
esta constancia que tengo de ti. 

¿Qué voy a hacer ahora
con todo este sol, si está el tiempo recorriendo
la llamativa oscuridad
de las habitaciones vacías,
desconvocando
la costumbre de tus pasos y mi nombre?

¿Cómo decirle a los espejos
que ya no vendrás? ¿Cómo,
ahora que ya conocen el multiuniverso
de dos cuerpos abrazados, de dos alientos
con los que descreer mi muerte?

¿Cómo comprimir el encuentro con el mar
desde lo profundo hacia lo plano?

Mejor hubiera sido
que me dejaras allí, amor, en el principio
de aquella fría noche,
en la esperanza, en la inexperiencia,
de tener aún que encontrarte.

(Abel Santos.
de TODO DESCANSA EN LA SUPERFICIE,
Ediciones Vitruvio, 2013)
leer más   
16
8comentarios 145 lecturas versolibre karma: 97

El cuerpo lleva la cuenta

El cuerpo lleva la cuenta
juntando emociones para existir,
me niego a sufrir ante un baúl de recuerdos
nunca se aleja la guerra de mi porvenir.

Es un estante abandonado por tanto vivir
una esperanza marchita
por la ilusión venidera de poder seguir
sin las rupturas de tener que volver a partir.

Seguridad
no soy inmune ante una cascada rota
que se desconecta de la realidad
cada vez que vulnerable no recupera el control.

Callejón desierto de mentiras
que nos contamos a nosotros mismos,
realidad que duele por la ira de dejarte llevar
recordando el pasado para sobrevivir.

La vida es una emboscada de remordimientos
ellos te llevan la cuenta de todos tus momentos
coleccionamos dolores para sufrir
fingiendo que solo sabemos reír.

De vez en cuando acepto mi ruptura
sepultando las palabras oscuras
que me llevaron a tener que mentir
la memoria puede ser una puerta que no te lleve a nada.

Nunca sufras por tus recuerdos pasados
son momentos rotos y oxidados,
supéralos con la poesía que salva de las sombras
no son más que cuatro paredes que juegan a ser ladrillos sin memoria.

Debo seguir
sobreviviendo a las mil historias
que se arremolinan para morir
dejaré que el cuerpo olvide la cuenta para poder vivir.

Miguel Adame
21/04/2018.
22
8comentarios 296 lecturas versolibre karma: 108

Farolas discretas (o no tanto)

Mordidas de labios, besos en el paladar, dedos enredados en el pelo, abrazos que no quieren dormir.

Canciones chisposas, letras que se olvidan y resurgen a pedazos con la embriaguez. Exaltación de amistad y...tres, dos, uno: "regurgitando copas y frutos sexos (quise decir secos)".

Miradas al cielo bajo farolas rotas, dejan tranquilas a las estrellas, con sus cabecitas locas.

Bolsos abiertos de par en par a la luz de bombillas curiosas, que excrutan las colecciones inimaginables de objetos en sus fondos. Una mano mueve y remueve, saca siempre justo lo que no quiere (de Cuarto Milenio son estas cosas).

Almas abatidas sentadas en aceras. Rincones cálidos en noches frías. Luz tenue de causas perdidas.

Cristales rotos, hilos incandescentes, hacen nudos entre desconocidos. Miradas al frente, miradas en diagonal, roces de iris que beben para olvidar o brindan al festejar.

Esas farolas que son testigos mudos de rupturas, de declaraciones de amor y de saltos enredados como orangutanes en la selva. Giran sobre su eje, vueltas locas a la euforia en el microcosmos de cables de cobre.

Encuentros nocturnos de gatos y grillos. De caracoles que prefieren la calma oscura para su patinaje sobre cemento.

Encuentros casuales de almas ocultas. Brillo dulce de manos, de sonrisas, de futuros conjuntos. Brillos en la noche, motas de minutos. Luces. Olvido y también memento.


(Dedicado al poeta urbano por excelencia y los buenos ratos que nos brinda con sus versos: "hotel_k")
leer más   
10
20comentarios 100 lecturas versolibre karma: 128

Condenados a no repetirse

Ayer eras el destello de un amor sin prisas codiciando el futuro como una proeza, aunque sin discuciones y sin treguas el tejado hoy anuncia tempestad y la caricia desesperada de mi desgana precedió a la ruptura y ahora solo somos estrellas perdidas tratando de iluminar nuestra oscuridad con versos, con besos, con humo de cigarillo, con tu trozo de vida y mi media luz.
5
2comentarios 36 lecturas prosapoetica karma: 78

Déjà vu

Conozco
la textura de esta sal,
en el sabor de la lágrima
que fluye siempre
como un rastro de lava
para adentro de la grieta.

Conozco
el timbre del grito
en lo profundo del silencio,
en lo singular de cada adiós
do se repiten reverberantes
oleadas de notas tristes.

Conozco
lo que parece ser el único camino,
hasta la saciedad, en el paroxismo del vacío
y el caos que destruye todo lo anhelado,
la soledad, las promesas rotas…
la desesperanza…

Bis,
se repite el sonido de un decir ¡basta!
suenan los ecos de un gong
en el silencio de un pasaje de piedra
donde todo es ya imaginario…
Déjà vu.
leer más   
4
2comentarios 32 lecturas versolibre karma: 44

La venda

Te lo dije de todas las formas posibles que conozco.
Te lo dijeron mis palabras.
Te lo dijeron mis gestos.
Te lo dijeron mis detalles.
Te lo dijeron mis miradas...
Pero no supiste verlo o tal vez te gusta eso de no ver y echarle la culpa a la venda.
Mi cuerpo y mi mente tienen un límite,
y he pasado demasiado tiempo caminando sobre las cuerdas.
No quiero caer,
prefiero bajarme y poner los pies en el suelo para subirme al próximo tren.
Crucé la calle con el semáforo en verde
y se puso en rojo justo detrás de mí.
No sé qué habría hecho si en vez de encontrarme con cientos de rostros desconocidos,
en los que imaginaba el tuyo,
hubieras aparecido realmente tú.
Juro que en ese instante escuché un “crac”
y ambas sabemos qué fue lo que se rompió.
No sabes cuánto duele abrir los ojos,
pero ojalá algún día lo hagas.
Porque duele descubrir que eras la única parte que apostaba a full por la historia,
pero tal vez duela más,
no darse cuenta de ello...
O darse cuenta cuando ya es demasiado tarde.
Hay trenes que solo pasan una vez,
y yo no voy a subir de nuevo al caos
que tienes tú por vida,
ya la vida en general,
es suficiente caótica.
leer más   
7
2comentarios 43 lecturas prosapoetica karma: 72

Día gris

Hoy es un día gris,
ese día en el que sólo tu mirada
sería capaz de pintarme el cielo
con un arcoíris.
Esa mirada tuya,
con la que me mirabas a veces
y que decía mucho más que las palabras.
Ese brillo de enamorada,
de eres todo para mí...
Y no estás aquí,
me despierto en una cama
que tantas veces fue nuestra,
y a mi lado solo está el frío
de un adiós temprano e inesperado.
Abro los ojos deseando estar dormida
pero no lo estoy,
y tu cuerpo tampoco...
Voy al cajón de la mesita de noche,
cojo una tirita y visto con ella el corazón,
deseando que así la grieta duela menos,
pero solo tus besos
tendrían ese poder curativo que necesita.
Hoy es un día gris,
pero sé que mañana
o pasado,
me despertará la luz del sol
y podré salir a bailar bajo ese cielo azul.
leer más   
5
3comentarios 48 lecturas prosapoetica karma: 71

El otro hombre

Por muchas veces que yo vuelva

-y siempre volvía y lo intentaba
creyendo ser
el mismo hombre-,


ya nunca serás
aquella
que mis recuerdos aman,

la que abrió mi corazón,

un nuevo día
en la ciudad de los errores,

y la puerta
de la que creí
mi casa.
8
sin comentarios 126 lecturas versolibre karma: 97

Las Alas Rotas

Al final, tú y yo atravesamos
el sendero equivocado,
sólo nos quedan
las alas rotas
de un corazón disecado.

Se apagaron los abrazos,
se ahogaron las caricias,
se marchitaron las miradas,
naufragaron los besos
y no tenemos puerto
donde anudar el deseo
en la madrugada.

La vida salta al vacío
desde la séptima herida.
Ceniza se llama el color
que destiñe el porvenir.

Los latidos cruzaron
el olvido con el semáforo
en rojo,
mientras un mar de lágrimas
escuece en nuestros ojos.
leer más   
16
11comentarios 125 lecturas versolibre karma: 85

Decirte adiós es el mayor de todos mis miedos

En tu ausencia

-y yo
no lo sabía-,

si todos mis sentidos hablasen

seguro
que gritarían.
15
4comentarios 98 lecturas versolibre karma: 107

Ruptura del alma poeta

Hoy ha muerto mi corazón.
Supongo que era inevitable que,
de un momento a otro, la fractura llegara
y explotara en mil pedazos inexpugnables
para el alma del ser humano.
Tuve frío, no te lo niego;
estuve a punto de morir por ti
y de darte hasta la última gota de mis venas
con tal de mantenerme con vida.

Pero me niego.
Me niego a seguir palideciendo cada vez
que tus miradas se apartan; una tras otra
sabiendo que jamás se encontrarán en esta vida.
Me niego a seguir derrochando mi tiempo,
mi alma y mis fuerzas en la eternizante lucha
entre el querer y el poder.

Así que déjame: necesito quedarme aletargado
al menos hasta el resto de mi vida.
No intentes despertarme de nuevo,
ni tan siquiera hablarme entre sueños.
Todas las poesías, toda la belleza
muere hoy, con mi corazón
en la avenida del silencio.
leer más   
8
sin comentarios 81 lecturas versolibre karma: 68

La mejor tarea

Miró a su alrededor. No podía contar exactamente cuántos aspirantes había allí con él, pero sin duda alguna eran más de cuatrocientos. Todos cabizbajos, mirando atentamente el papel que tenían frente a sí. Algunos, los más diligentes, ya habían comenzado a escribir. Otros, sin embargo, aún trataban de dar forma en su mente a lo que contestarían. Enseguida entendió que aquello era un absurdo. Y no sólo porque era sumamente difícil competir con tantas personas para tan sólo una plaza de barrendero, sino también porque aquel papel contenía un solo apartado que rezaba “Defínase con sus propias palabras”. ¿Cómo podría él dedicarse a limpiar las calles si no había sido capaz aún de limpiar los miedos y las angustias de sus últimos tropiezos sentimentales?

Se levantó, dejó el papel sobre la mesa y salió de la sala. A su espalda, oyó una voz que le decía: “Oiga, caballero, no puede abandonar la sala hasta que no lo diga el presidente del tribunal. Regrese a su sitio. Oiga... oiga…” No hizo caso. Allí no se le había perdido nada y fuera había algo que sí debía encontrar: a sí mismo.
leer más   
6
sin comentarios 59 lecturas relato karma: 45

2 a.m

Tantas palabras a mi espalda
susurradas en noches de verano,
tu voz en la madrugada,
que ahora sólo sueño,
sueños malditos que me embriagan.
No quiero despertar.
Porque ya las madrugadas no son dignas de deseo,
porque las garras de Morfeo
son menos crueles que tú.
Y de tus ojos, un suspiro,
y una sombra que se apaga;
de tu sonrisa, un sollozo herido,
mi sangre derramada.
Creímos controlar el destino,
prendimos fuego y ardimos,
y ahora que se ha consumido la llama
las madrugadas son demasiado oscuras,
los sueños no son suficiente,
y ya no susurramos,
gritamos,
la sangre se derrama,
muertas en vida esperando la muerte.
leer más   
12
3comentarios 71 lecturas versolibre karma: 58

Rompeolas

Ya no contenías calma,
solo albergabas tempestades,
y me convertí en rompeolas
para resistir tus vendavales.

Reuní en un puñado los trozos
del valor suficiente para marcharme,
y los metí en una maleta forrada
con la piel de una melancólica despedida.

Y volví al lugar
de donde nunca me fui del todo,
allí guardé tu recuerdo gastado
en mi vieja cartera de cuero.

Decidí comenzar de nuevo,
dejando un nombre
para cada mañana.

Y cerca del acantilado
desde donde es posible
acariciar el horizonte,
construí una humilde cabaña
con troncos de soledad
y clavos de tristeza,
con una férrea puerta de resignación
y grandes ventanales de esperanza.

Habité la burbuja perfecta,
mi pequeño fractal fructuoso.
Y con el frasco del olvido como antídoto
el hilo del tiempo cosió mis heridas.

Pasaron los años...
y aunque paseaba por el bulevar
del amor con frecuencia,
te convertiste en el dolor
de una vieja fractura ósea
que vuelve en los días lluviosos.

Y aunque a veces me parece
divisar tu fantasma en otros cuerpos,
Y a pesar de que nunca jamás
volvimos a vernos,
cuando regresas,
me gusta pensar
que en cierto modo
logré superarte.
12
7comentarios 276 lecturas versolibre karma: 54

Mi Cepillo de Dientes Pregunta Por Ti

MI CEPILLO DE DIENTES PREGUNTA POR TI

Mi cepillo de dientes pregunta por ti
(el que usabas a escondidas cuando te quedabas a dormir)
las medias que olvidaste y que lamentablemente aún calzo
y los vecinos, también preguntan por ti
Fausti, el que entrega el pan, te manda saludos
y sonrío estúpida sin saber qué decir.

El anillo que me diste rogaba entrelazar tu mano
y tuve que deshacerme de él
¡mierda que dolió!... pero resultó ser de fantasía
justo como todo lo demás lo fue
mi bicicleta con asientos dobles tiene pensamientos suicidas
y las tacitas de mate se llenan solo de ayer.

Apuesto a que tus botas piden combinarle a mi bolso café
y la chaqueta que tomaste prestada y prometiste devolver
aquella, cuando menos, debe preguntar por mí
si ya me olvidó e igual la envías, te agradecería
pues Lima esta terriblemente fría
y la muy traicionera, pregunta por ti.

Y es que la vida, el cosmos y todas las cosas
jamás se conformarán con que te hayas ido
y está demás decirlo, yo tampoco me acostumbraré
pero si me usaste, tal como con el ridículo cepillo
lo más probable es que no lo note, cariño
hasta mucho, mucho tiempo después.
4
sin comentarios 63 lecturas versoclasico karma: 38

Mágica Flor

amanecer ya no puedo esnifar
su dulce aroma en mis sábanas
mágica flor dónde estarás
en espejismos te quise encontrar

es un pago por perdón
es un tiro al corazón
es mi deuda por amor
fue un crimen nuestro adiós

mágica flor que supistes brotar
en el basurero de Nunca Jamás
ahora yo no puedo arrancar
tus hondas raíces de mi alma

es un pago por perdón
es un tiro al corazón
es mi deuda por amor
fue un crimen por pasión

ya no hay vuelta atrás
mi lanzallamas empieza a vibrar
en Nunca Jamás
los reproches arderán

es un pago por perdón
es un tiro al corazón
es mi deuda por amor
fue un crimen de los dos

te has preguntando como vendrán
los inviernos en nunca jamás
sin aquellas miradas
que prendían nuestro hogar

es un pago por perdón
es un tiro al corazón
es mi deuda por amor
fue un crimen nuestro adiós

mágica flor me alivia pensar
como la luna nos recordará
aquellas noches a escondidas
haciéndolo junto al mar


Os dejo el enlace de la canción: youtu.be/jcqgGPm82Ls
leer más   
5
2comentarios 165 lecturas versolibre karma: 47
« anterior123