Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 242, tiempo total: 0.005 segundos rss2

Flor sin agua

Vivo en tu ciclo
Te miro, me miras
Me pierdo, me voy
Pero tu no vienes conmigo

Vivo en tu ciclo
Me besas, te beso
Me elevo, me voy
Salgo volando pero al cielo no llego

Vuelo pero dentro de tu jaula
Soy como un globo que se fue al techo de tu casa
No lo alcanzas y el helio no se acaba
Le pierdes interés y pronto estallará

Vivo en tu ciclo
Te enamoras, me enamoro
Me clavo, te vas
Plantada en tu jardín, flor sin agua
leer más   
12
3comentarios 83 lecturas versolibre karma: 122

Los riesgos se toman o no se toman…

Cuando chico veía pasar
por las calles empedradas
>>>>> de mi pueblo
a una chica hermosa
>>>>>de ojos verdes
como dos órbitas milenarias
de frondosa cabellera negra
con dos pequeñines lunares
debajo de su ojo izquierdo
casi siempre unas hebras de su cabello
sus labios de cerezos los mordía
era un poco menor que yo
y siempre mi mirada la seguía.

Pasado un largo pero largo
tiempo preterito y nefasto.

La niña se hizo mujer
y en un día de primavera,
Oh, Dios se los juro, era el más hermoso día
hasta un arco iris lo adornaba
las aves chirriaban su cantito,
y el vals de minuto de Chopin
reflejaba en el azul cielo
sus mágicas notas inmortales.
Y una menuda señora como salida de la nada
una rosa amoratada me regala
y pensé con este cuadro dudo que se resista.

Y salgo a su encuentro cual seductor
con la rosa en la mano
>>>>>>>y me le declaro:
y me dice " Que es doloroso mi proceder.
que ya estaba comprometida
y en víspera de contraer nupcias".

Quede pasmado, absorto
amodorrado y perplejo
con la quijada en el suelo
y con la mirada encorvada
con un nudo en la garganta
volviendo a pensar, ( y yo que la queria tanto).
y para colmo...
una pandilla de cuervos
escupió sobre mi camisa blanca.

Perdí un largo tiempo
por no asumir el riesgo
y por ende las consecuencias.

El riesgo se toma o no se toma
>>>>>>>>>y si se toma
hay que aceptar el resultado
y nada de estar llorando
desollando las espinas;
las espinas se clavan en la piel
>>>>>>>>>>>y no en el Alma

el Alma no se mueve con la sangre.

Es inmutable.

Fin del cuento.
leer más   
15
15comentarios 118 lecturas relato karma: 131

sinècdoque

sinècdoque de mi
justo al nombrarte,
me salgo de la cola
y muy aparte
escribo esta mujer
tendida en la deshora...
el empeño de ver
la ausencia de tu sombra

escribo este crujir
congelado de euforia...
infecta de esperarte
la sangre hostiga rota,

creo en los anticuerpos...
de la ternura crónica
9
5comentarios 61 lecturas versolibre karma: 117

Reina luciérnaga

Somos un vaivén en el tiempo.
Una cruzada en pleno siglo XXI,
que no un cruce de caminos.
Mientras sucedes,
hago carantoñas a los pliegues de tu ropa.
Juego a la ruleta risa
con los caprichos del destino.
Cruzo los dedos,
esperando a que te juegues tus dudas al rojo.
De mis labios.
Llevo los bolsillos vacíos
pero pesan como piedras,
desde que no me besas.
Ando un paso y cuento veinte.
A ver si llegas.
Sin llagas.
Niego otros brazos
que me aprietan lento
el poco seso que queda.
Enciendo un cigarro
y el jodido humo
dibuja la inicial de tu nombre.
Sólo por eso dejaré de fumar(te)
que (m)ata.
Mis estrellas se han convertido
en costra de tanto esperar.
Ahora no hay quien las arranque
sin que la sangre llegue al río.
Torniquete de urgencia
a mi nostalgia.
Salgo por la puerta de emergencia
pero es giratoria.
Y las farolas de mi calle
siguen luciendo a medio gas.
La luciérnaga reina
se escapo
por mi boca
borracha de ti.
Desde entonces
mi quinto sin ascensor
está de rebajas.
Y los peldaños de la escalera
después de cada tropiezo
me preguntan
que
por qué
sigo pretendiendo vivir a oscuras.
21
5comentarios 63 lecturas versolibre karma: 126

Enjambre de silencios

De entre la Tierra salgo
y recorro el valle, el mar...
Llegó a las montañas a gritar tu nombre
a pedir tu silencio y
a contemplar tu mirada que,
por lo demás, ya no es mía.
Y desde lo más alto, muy alto
veo el sacrificio que hacen mis manos
por tener las tuyas.

Recuerdo también las brasas de la chimenea
...del volcán de fuego y de lava
derramada sobre mi cuerpo.
Ese cuerpo que se comporta de maneras distintas
si no es contigo y si es contigo.


Desde los valles he venido a morir, a cambiar
de tono las nubes del cielo en mi honor;
A matizar mi soledad, esa soledad que me
ha traído rezagos de sol intenso y,
de mar en altamar.

Observo ya el camino que hasta ahora recorrí
te veo frente a mi, en mi poesía!
Con todo el verde que he sacado de mis letras
y toda la maña con que nacen los días.
Con el otoño a mi favor
Espero tu espera, en silencio, en re silencio
con el menor ruido posible y con todas
las trompetas sonando y bailando.

Por la tarde vi llover las cenizas escondidas;
debajo de la cama
vi el cielo enrojecido por tocar nuestra piel.
Del campo arremetieron los maizales en contra de nuestra voluntad
de esas hojas amarillas secadas por el sol
de esos pastos que sonaban
y de esa hierba que moría
13
5comentarios 66 lecturas versolibre karma: 119

Capacidad

Suena mi canción favorita. Pienso que la vida no es tan mala como parece.
Termina de reproducirse. Vuelvo a entrar en depresión.
Me miro al espejo, sonrío. Veo fuerzas.
Salgo a la calle. Veo que el sol resplandece, quema mi piel, me hace sudar.
Siento.
Por lo menos aún tengo sensibilidad; entonces no me he muerto.
Sigo con vida, por lo menos lo agradeceré.
Esta carrera no acabará, hasta que yo misma acabe con ella. Hasta que logre llegar a la meta, al final, hasta que logre terminar el ciclo.
No hay excusas para no seguir, solo mis acciones.
Siento otra vez, pero esta vez creo que ya no tengo capacidad.
Que el vaso ha rebasado su tope y yo, dentro de él.
No existe un camino hacia atrás, existe un camino recto, derecho, hacia adelante; pero yo no lo veo.
Camino.
Me canso nuevamente, me caigo nuevamente.
¿Qué más puedo pensar?
Es un camino infinito, el camino de la vida. Si no pudiera lidiar con esto, entonces no tendría capacidad para vivir. Me creo incapaz en algunos instantes, instantes efímeros, instantes duraderos, instantes infinitos; en fin, instantes de todo tipo.
Pienso.
Todo esto es la secuela de mis pensamientos, de mis acciones, de mis lamentos.
Y si, no fuera por esto, entonces yo creo que no tendría la capacidad para recitar estos versos...
5
1comentarios 40 lecturas versolibre karma: 78

No te pido

Yo no te pido que me traigas
de tu alma, una rosa azul
Y con tus ojos no decaigas,
para que brillen con su luz.

Una palabra de consuelo
dímela con suave voz,
que tu sonrisa, viene del cielo,
escondida entre flores de alfendoz.

Y si te digo que te espero
al salir el sol,
ponte un abrigo y un sombrero,
coloreado tu rostro de arrebol.

Yo no te pido que me traigas
de tu corazón una rosa añil,
solo te pido que no caigas
en una trampa macabra y vil.

Que esos ojos que te miran
lo hacen con mucho rigor,
lo que no quiero, es que te digan,
que no te tengo amor.

Y si te cuento que te quiero
con mi corazón,
aunque te pida, con mucho esmero,
que me quites la razón.

Yo no te pido que me traigas
de tu alma, una rosa azul,
que, por tus ojos, hagan que salgas
brillando con tu luz.


Alfonso J Paredes
Todos los derechos reservados
S.C./Copyright
imagen tomada de internet, cuya fuente es: www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&a
18
19comentarios 153 lecturas versolibre karma: 116

Flor azul

"¿De nuevo hundido en los astros,
en las nubes, en los cielos?
Por lo menos, no me olvides,
alma y vida de mi vida.

En vano los arroyuelos
juntas en tu pensamiento
y las campiñas asirias
y la tenebrosa mar;

las pirámides vetustas
que alzan sus puntas al cielo.
¡Para qué buscar tan lejos
tu dicha, querido mío! "

Así mi niña me hablaba,
dulcemente acariciándome.
¡Ella tenía razón!
Yo reía, sin embargo.

"Vámonos al bosque verde,
donde las fuentes del valle
lloran y la roca puede
precipitarse al abismo.

Allí, en lo claro del bosque,
cerca del junco tranquilo,
bajo la serena bóveda
del moral nos sentaremos.

Y me contarás los cuentos
y me dirás las mentiras;
yo, con una margarita
comprobaré si me quieres.

Y bajo el calor del sol,
roja como una manzana,
tenderé mi cabellera
para cerrarte la boca.

Si tú acaso me besaras,
nunca nadie lo sabría,
pues debajo del sombrero,
¡eso a quién puede importarle!

Cuando a través de las ramas
salga la luna de estío,
tú me enlazarás del talle,
yo me prenderé a tu cuello.

Bajo el techo de las ramas,
al descender hacia el valle,
caminando cambiaremos
nuestros besos como flores.

Luego, al llegar a la puerta,
hablaremos en lo oscuro;
que nadie de esto se ocupe;
si te quiero, ¿a quién le importa? "

Un beso más... y se ha ido.
¡Yo quedo bajo la luna!
¡Qué hermosa es y qué loca
es mi azul, mi dulce flor!

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Tú, maravilla, te fuiste,
y así murió nuestro amor .
¡Flor azul, oh flor azul!...
¡Qué triste que es este mundo!
leer más   
10
6comentarios 63 lecturas versoclasico karma: 110

A mi zapato izquierdo (colaboración con @Letizia)

Para que no te pongas celoso
de tu pareja, el zapato derecho
y al caminar juntos salir ileso
es que para ti he hecho un esbozo
de lo que parece ser algo gracioso
y así no caer en ningún pozo.

Te busco por las mañanas
apenas salir de la cama
pero al no encontrarte regaño
y salgo corriendo para el baño.

Es que por las noches te dejo
tirado a veces muy lejos
y al amanecer si estoy apurado
quisiera que estés a mi lado.

Muchas veces como helados
y de ellos te he salpicado,
otras veces he saltado
pero igual te he mojado.

¿Cuántos insectos y arácnidos
contigo habré aplastado?
No recuerdo haberlos contado,
tal vez más que con tu aliado.

¿Cuántas veces te he pisoteado
en vez de llevarte calzado?
Si ves que estoy malhumorado,
te ruego !hazte a un lado!

Si tus celos no he calmado
con estos versos bien rimados
debes dar gracias al cielo
que ahora no te traigo puesto.
leer más   
9
12comentarios 101 lecturas colaboracion karma: 107

Una casita frente al mar

Haz las maletas y camina hasta mi casa.

Mi casita está en la playa frente al mar.
Es pequeña y humilde, la pinté con el azul celeste y el marino del mar.
Ya verás, la reconocerás enseguida, no temas.
Notarás la fachada deslucida con el paso del tiempo y de las tormentas, pero todavía altiva.
A la puerta, en constante deriva una chalana que solo navego cuando te escribo.
¿Sabes?, a veces, sonrío al pensar que en realidad solo poseo una pequeña puerta de madera repintada de blanco, entre dos mundos.
Que las paredes son de un adobe amalgamado con la bruma de las aguas y la arenisca de las dunas.
Que las ventanas son enormes y cautivadores ojos de buey….

(Te confieso que me da por reírme tontamente como un chiquillo cuando pienso en los desorbitados ojos del animal)

… desde donde cuento cada una de las olas espumosas batidas contra las inocentes rocas del acantilado.
Es muy entretenido te lo aseguro, el tiempo parece detenerse a cada espasmo cínico de mi mirada y, cuando quieres darte cuenta, ya es prima noche.

Haz las maletas o coge cualquier cosa y vente a mi casa.

Seremos felices, lo intentaré con todas las fuerzas de mi corazón, de nuevo.
Aunque debo decirte que no tengo jardín; pero si tengo tiestos, pocos, la verdad, con flores multicolores que cada otoño mueren absortas mirando al mar, impasibles.
¡Oh, pero no me entristece por que apenas es perceptible!

Pero te hablaba de las noches, ¡Dios se me va la cabeza!, de la oscuridad de mis soledades, de mis tristezas…

Haz tu equipaje y vente.

Olvidaba decirte ¡No traigas libros!, aquí hay palabras y versos siempre en el aire.
Es un engorro porque a ellas tengo que atraparlas y a ellos escribirlos y son muy traviesas y esquivos,
es imposible tener la casa limpia con ellas, ¿tu me ayudarías a limpiarla?.
Mientras tú atraparas las revoltosas palabras escapando huidizas al olvido de mi memoria,
yo atraparía a los versos más dóciles.
Luego, al ocaso navegaríamos la chalana sembrando lo recogido en el mar purificador
que nos devolverá en cada ola contada desde mi ventana,
en reflujo jugoso de una lengua limpia de morfemas y lexemas tu ya sabes amor, de barreras.

Haz tu equipaje solo con la piel de tu alma y acompáñame.

Lo peor son las tormentas…
…se filtran por dentro y me recorren fluviales con su líquido cienoso y salado de sirenas embriagadoras….
Pero, amor, tu nos les temas porque serán para ti arcoíris dibujados al capricho del sol y del aire.
A los vecinos les gusta, supongo, yo nuca salgo pero si estás tu, cogeré tu mano enamorada y nos sentaremos en la arena
y nada nos secará ni marchitará.
Y cuando el viento amaine y la fuerza del mar se congele
cogeremos juntos la chalana y ya, sin miedo, pediré besarte.
¡Oh dios que vergüenza después de tanto tiempo!

¡Haz tu maleta y ven enseguida!

Creo que la flores están marchitándose,
que el ojo de buey, ¡maldita la risa!, se están ciñendo a mis ojos
y ya apenas distingo el reflejo del agua salada.
Que la bruma de las paredes se está disipando,
y la arena cae lánguida en el fondo acristalado de mi existencia.
Ahora, las tormentas son terribles y devastadoras,
y tengo miedo al trenzado de su cuerdas abrasadora de toda esperanza.

Coge tu mochila y vuelve con ella de felicidad repleta.

Y si por los caminos pierdes el rumbo y decides asustada no volver,
¡Ardamos entonces la playa, la casa y el mar,
y que el cielo contemple mi cuerpo abrazado
al dulce veneno de las sirenas de sal!.

Ven desnuda a contemplar mi cuerpo enjuto,
ahora parco en palabras,
y entiérralo bajo una lápida pesada,
y como epitafio estos versos,
con flores a María, no junto al mar,
si no en sombrío terreno de huerto castellano.




@Inmalitia, Andrés García. © Septiembre, 2018
Imagen: Aspecto de una caseta de la costa de Jesús en Ibiza. D.I. Diario de Ibiza.
leer más   
14
7comentarios 92 lecturas versolibre karma: 113

A mi zapato derecho (colaboración con @Letizia)

De tela o de cuero
te voy a ser sincero:
antes que andar descalzo,
usarte a ti yo prefiero.

Correr contigo en mi pie
aunque me quedes apretado,
sin ti no voy a ningún lado
por muy apurado que esté.

No importa si eres caro:
lo que ven cuando salgo
no es que hayas sido barato
sino si te traigo atado.

También miro al de al lado
para verlo lustrado
porque a veces sucede
que puede estar manchado.

Hoy tengo que ir a la oficina
usando los mocasines mejores
que a veces uso para ir al cine
o salir en busca de amores.

La marca para mi es lo de menos
a mi me interesa que juego hagas
con el pantalón y la corbata
y que no estés lleno de agujeros.

No hay inconveniencia
si estás en el pie diestro,
sí hace la diferencia
si estás en el siniestro.
leer más   
11
14comentarios 104 lecturas colaboracion karma: 125

El hombre de cristal

Tu.....hombre de cristal
como de algodón fabricado,
cuidado hay que tener,si al caer
en astillas salgas disparado.

Tus ojos...de perlas de cristal tallado
que brillan y estallan en luz emanados.

Tu sonrisa,tus labios
en celestial dulzura perfilados.

Tus manos
cariñosas y protectoras
las mias acogen.

Hombre de cristal,
hay que tener cuidado para que no te rompas
y no sigas estallando
en luces brillantes,
de la dulzura de tus labios
expandiendo en ese caso,
toda su pureza
emanando la belleza
que todo lo inunde como un milagro.
leer más   
10
2comentarios 42 lecturas versolibre karma: 104

Ungüentos y otros remedios

Procesar en exceso la vida,
derramar gotas de miel
en un lago de amargura.
Desterrando arenas movedizas
y secando mares embravecidos.

Hoy le pongo candados a los odios
y abro puertas a los ojos.


Saco el Don Quijote que me habita
y lucho contra molinos gigantes
aunque de la contienda salga maltrecha.
Ya buscaré ungüentos que me sanen….
igual que ayer…..
igual que siempre.




Hortensia Márquez



Imagen de la película "El hombre que mató a Don Quijote"
21
23comentarios 131 lecturas versolibre karma: 129

Despiértame cuando te vayas

Cada noche, con dulzura, antes de dormir
me lo dices: -Despiértame cuando te vayas…

Yo siempre confundía lo que querías decir:

"Hazle buenas trampas a la rutina.
La sensibilidad es
la mancha de algo que limpia
y no deja mancha.
La soledad sólo existe si le das tu vida".

Yo, como tú, cada mañana salgo a la selva
con mi traje y tu fotografía
y es un reto para mi volver a abrir esa puerta.

Ya no seré el mismo hombre
que después del fulgor de dulces momentos
o al acabar unas preciosas vacaciones
seriamente vencido te diga:

-Dónde estarán… ya no me acuerdo…

Ahora sé cuánto pesa en el reloj el vacío,
el voluminoso vacío
de quien no lucha para proteger los sueños
que siempre están ahí,
en todo éso que sólo puede ver, aquí,
la clarividencia del corazón,
más allá de los sentidos.

Sí, amor, te despertaré cuando me vaya,
pero nunca más me voy a ir.

(Abel Santos)
leer más   
20
26comentarios 177 lecturas versolibre karma: 119

naturaleza agonizando

Los árboles están mustios y lloran aceite,
van cayendo sus hojas irremediablemente.
El sol se esconde ante la barbarie,
se carcome lentamente el paisaje.

¿Quién cruzará el puente colgante
desfigurado, sin ser lo que era antes?
¿Quién dará la voz de alarma?
Volver a las antiguas armas.

Todos duermen en el sueño del progreso,
hipnotizados por el dinero.
Salgan los valientes a cambiar el sistema
el tiempo se agota y la casa se quema.

La balanza está quebrada,
demasiado consumo,
toneladas de humo
y conciencia helada.
11
3comentarios 74 lecturas versoclasico karma: 114

Lluvia en la noche

Camino solo por la ciudad mientras veo que tu reflejo no a desaparecido en medio de aquellos pasadizos en los cuales unimos nuestro amor en un beso y nos mirábamos a los ojos en medio de la lluvia solo éramos tú y yo mientras la gente huia de la helada lluvia , nadie quería estar enfermo en aquellos días lluviosos , ya ha pasado 1 año desde que no sé nada de ti enverdad estoy muriéndome por dentro , enverdad estoy tratando de ser fuerte no salgo más a las calle con la única excusa de ir a comprar lo nesecarii para vivir pero en medio de la cuidad y el tráfico veo todas esas personas felices me preguntó cómo es que hacen para sonreír todo el tiempo y yo aquí extrañandote sabía que por más intentará llamarte no me contestarás el teléfono el mismo que yo te regalé y fuimos a comprar juntos el día de tu cumpleaños , enverdad no se qué será de mí , estoy en medio de la nada y no sé a dónde ir solo dejo que lleve la poca cordura que aún me queda en mi ,casi no es dormido en dos días y no sé que está pasando en mi , acabo de despertar en casa , y veo que llevo la pijama puesta y me preguntó qué pasó ayer estaba en el auto y luego que pasó , lo único que recuerdo es que me puse a pensar en ti y en segundo aparecí en mi casa , vi que alguien tocaba el timbre y fui a abrir , lo que me encontré fue tan hermoso que no pude contener las lágrimas de la emoción , estabas ahí tú parada en mi puerta y con ramo de rosas blancas diciéndome no te esperaba tan temprano dime ¿Acaso no te has dado cuenta ? De qué dije lo único que me importa es que estás aquí conmigo estas junto a mí y eso es lo que importa acaso no estás feliz de verme , tú respondiste con tristeza sabes ahora estaremos juntos por siempre por qué tú estás muerto . A.L
leer más   
6
1comentarios 24 lecturas colaboracion karma: 88

Retrouxos dunha inesgotable resistencia no Atlántico

Era unha tarde de finais de verán,
e o interminable latexar do mar
mesturábase ca calma que se respiraba no ar.

Dinís, no alto no cantil,
vixiaba o punto de fuga do horizonte
como una sombra imperenne que non pode fuxir
dos retrouxos do tempo,
dos arrumacos do vento,
dos recordos e os enguedellamentos
do seu corazón marcado polo amor do norte.

Agosto esbaraba lentamente tras o Pinheiral do Rei,
e él,
non podía facer outra cousa que comezar a contar,
cos poucos coñecementos que tiña,
as horas,
os días,
os meses,
como unha ringleira inesgotable de solpores baleiros até poder vela de novo.

O ano non era máis que decenas de esborralladas xornadas
da casa á fábrica,
da fábrica á casa,
ateridas con pequenos instantes de calma
que lle enchoupaban o peito cas forzas precisas para continuar.

Aquel lugar,
aquel lugar era o seu recuncho,
o seu refuxio co que manterse en pé mentres esperaba o seu regreso,
alí,
alí onde a coñecera había xa tres anos,
cando índa eran mozos que podían ter a certeza e a esperanza de fuxir do porvir,
sen ser conscientes da súa capacidade para arrastrar os soños cara o cadalso do esquecemento.

O luscofusco arrolábase co sabor salgado a salitre,
e a noite abríase paso entre as ondas
devorando pouco a pouco
os últimos retrouxos dun país que agoiraba craveis baixo o seu engaiolamento.

Era unha tarde de finais de verán,
e Dinís, pendurado do Penedo
mergullábase na Saudade,
podería ser que o tempo todo o mudase,
máis a lembranza do seu último beso
facía brincadeiras co soriso da súa imaxe,

e mentres,
o interminable latexar do ar,
debuxaba cabriolas cas cores do mar.
6
4comentarios 39 lecturas Galego karma: 77

Tormenta

El gris… ya lo anuncia,
el cielo encapotado está,
la centella como hija de la astucia
baja del firmamento inmolándose ya.

Hay humedad en el ambiente,
la lluvia se huele ya,
abrigándose, el sol pronto se mete
en invisible gruta… o se mojará.

Todo se esconde, nada permanece,
el viento nos regala su largo silbido,
y la hoja del árbol caída entonces…
se levanta acompañándolo como si fuera su amigo.

El cielo como si furioso estuviera
con rabia súbita pareciera despertar,
con sus truenos-gritos pereciese que dijera:
“como centellas… dardos de luz les voy a lanzar”.

El trueno se oye, su eco retumba,
las nubes amigas ahora amenazan lluvia,
por causa de la centella el cielo relumbra
y esto a la mujer asusta, sea morena o sea rubia.

Mientras esto sucede nada resplandece,
la gente en sus casas aseguran puertas, ventanas,
el tiempo pasa y lo claro oscurece
mientras aves y mariposas vuelan apuradas.

Agua, agua, mucha agua nos cae,
con fuerza y mucho viento del cielo se escapa,
y en su desbocado galopar nos trae
centellas, lluvia y viento con mucha alharaca.

El campo se alegra,
el campo se asusta,
el campo tiene vida, brota la tierra,
el campo tiene muerte, la tierra se inunda.

La tierra triste, alegre se vuelve,
lo marchito, en vida se transforma,
se opaca lo vivo, también lo reluciente
deteriorándose con esto toda buena obra.

En su relampagueante bostezar
oculta del cielo su bello fulgor,
dejando en nuestra mente el desear
que pase el tiempo y salga el sol.


Rafa Puello.
Barranquilla-Colombia.
leer más   
13
sin comentarios 48 lecturas versolibre karma: 115

Por entre los huecos que cava la espera

Esperamos inmóviles
el turno en el súper,
esperamos ansiosos
el fin de semana,
esperamos que salga
la novia del baño
y que ingresen
la nómina pronto...

también lo esperamos.

Esperamos la carta
que guarda el análisis,
esperamos un día
dejar el tabaco,
esperamos llevarnos
el premio del bingo
y sentados
que venga el futuro...

también lo esperamos.

Esperamos curarnos
el nudo del alma,
esperamos cumplir
por fin los dieciocho,
esperamos llegar
a casa temprano
y que cambie
de pronto la suerte...

por supuesto esperamos.

Y mientras tanto
la vida se fuga
y se esfuma como humo
de hoguera
por entre los huecos
que cava la espera.

Y mientras tanto
la vida discurre
y se escurre cual nube
de arena
por entre los grietas
que labra la espera.

Esperamos comprarnos
el móvil de moda,
esperamos las notas
de fin de carrera,
esperamos besarla
de nuevo esta tarde
y quitarnos
la deuda del coche...

también lo esperamos.

Esperamos que un voto
mejore las cosas,
esperamos mirando
la luz del semáforo,
esperamos despiertos
el cinco de enero
y que nunca
nos falten la fuerzas...

también lo esperamos.

Esperamos que llame
la chica de anoche,
esperamos ser padres
honestos y buenos,
esperamos sabernos
felizmente viejos
y colgados
de un sueño imposible...

por supuesto esperamos.

Y mientras tanto
la vida discurre
y se escurre cual nube
de arena
por entre los grietas
que labra la espera.

Y mientras tanto
la vida se fuga
y se esfuma como humo
de hoguera
por entre los huecos
que cava la espera.
leer más   
12
4comentarios 82 lecturas versoclasico karma: 96

Llueve

Llueve y mi alma está mojada de la nostalgia
de unos besos que enmudecen la tarde,
temblando en las manos sin poderse escribir,
llueve también por la ventana y espero
fantaseando por ti…

Llueve y mi alma está mojada
por las lágrimas de otoño que acortan la tarde,
la tarde que hoy viste tan gris…

Y tal vez llueva en alguna primavera,
quizás la tuya tan lejana,
y aquí moja el frío
entre soplidos de vientos
con hojas amarillas y ocres,
pero casi sin flores…

Llueve y huelo tu perfume
como enviado del cielo,
o del norte
y la gravedad lo trae a mi,
y mi alma enamorada respira profundo,
cierra los ojos, sueña y baila, sonrío
y miro el anochecer en la ventana, sin ti…

Llueve y que romántico sería
que estuvieras en mi vida,
sin ser la fantasía que espero sin venir,
y me convence de agonía de extrañar
lo que no fue…

Y será larga la noche,
la tormenta ahoga los latidos
con ráfagas de viento
que no le dejan a las sábanas cubrir
y arrullar a mi cuerpo,
y un escalofrío aborda mis sueños
cuando me abandona al fin el desvelo,
agotado de mi…

Y no hay mejor poesía,
que desvele una lluvia
para expresar sentimientos,
esos callados que quieren decir…

Simplemente llueve
un día tras otro,
y no hay nostalgia que sobreviva
en un corazón roto, por eso se escapa
buscando torturar otros…

Por eso mi corazón palpita
y yo huelo tu perfume,
cuando el viento moja las ventanas,
cuando salgo a besar
y enfrentar cara a cara la tormenta,
para que sonrías amor desde arriba
cuando me veas mojada de tu lluvia,
oliendo amor, a ti…
(Lola)
19
9comentarios 136 lecturas versolibre karma: 120
« anterior1234513