Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 33, tiempo total: 0.015 segundos rss2

Tu sonrisa

Me obsesioné con tu sonrisa,
esa melodía escrita en tu mágico suspiro;
aquella que se va en tu ¨Te amo¨.

La busco en la habitación cegándome en tus fotos,
la busco en el sonido de gotas en la ducha cuando estremecían tu piel,
la busco en la mirada del perro cuando a este se le ocurre verme.

Estoy tan obsesionado que me es risible y enfermizo, pero tan romántico…que sonrío.
leer más   
6
2comentarios 40 lecturas prosapoetica karma: 62

De espaldas

De espaldas sin mirarnos en esta cama esquiva,
gateo mis dedos hacia tu mano,
quitas sigilosamente la tuya. No me miras, solo miras el gesto y luego miras el suelo;
quiero intentarlo de nuevo,
pero no lo hago porque el orgullo es idiota y nosotros aún más.

De espaldas sin mirarnos en esta cama esquiva,
se calla el respiro para que nadie lo note,
pregunta atrevida que nadie responde;
segundos callados,
sensación en el vientre,
lagrimeo sin llanto,
disculpas sin voz.

Todo eso se siente sin mirarnos en esta cama esquiva,
gateas tus dedos hacia mi mano,
quito la mía sigilosamente,
porque el orgullo es idiota y nosotros aún más.
leer más   
12
6comentarios 71 lecturas prosapoetica karma: 117

Cierra la puerta

Trata de no despedirte más, que juntos no cabremos en el mismo adiós.

Cierra la puerta y no te quedes detrás de ella esperando que la abra tras de ti. Quédate, solo para recordar lo que dejas dentro, recuerda si no olvídaste algo, si no dejaste alguna excusa que te haga volver.

Cierra la puerta e imagina que detrás de ella hay alguien que no le pondría el pestillo si supiese que hay uno. Que hay alguien que se rehusa a abrirla si es que no sabes por qué deberías quedarte.

Cierra la puerta, pero fíjate que aquí aún tienes lo que siempre fue tuyo, eso que no se lo daría a nadie.

Trata de no despedirte más, que juntos no cabremos en el mismo adiós.
leer más   
4
sin comentarios 21 lecturas prosapoetica karma: 73

Latidos

No escuché mucho el sigilo de la puerta,
pero sí el azote de un ‘ya no puedo’.

No escuché porque no quise,
en ese momento no quise estar ciego sino sordo para que mis ojos se llenen de los recuerdos mientras resonaban verdades.

Pero nadie me dijo que pasaría después.

Ahora que estoy solo conmigo hace tanto ruido,
no sé si es tu ausencia aunque lo sé;
pero te juro que lo que escucho se parece a tus latidos.

Enciendo la radio y subo el volumen para abatir ese ruido extraño,
sólo que las melodías dispersan la estridencia y de nuevo oigo tus latidos.

Quizá sea el sonido de mi obsesión,
pero es tan apacible, tan notorio,
tan tú que te juro que callaría los tuyos para sólo escuchar los míos.

Tal vez sea tu forma de aún despedirte.

Y es que haces tanto ruido,
que nadie me dijo que eso pasaría después.
leer más   
9
8comentarios 80 lecturas prosapoetica karma: 100

Te perdí.

Pensé que te tenía, pero no supe conservarte.

La primera vez que te hallé no te estaba buscando, no te esperaba,
ni imaginé que existías porque alguien como tú no se inventa dos veces. Pero aún así te perdí.

La primera vez que te vi encontré lo que había imaginado,
lo que había soñado tantas veces porque eras tan real como un sueño despierto. Pero aún así te perdí.

La primera vez que te hablé busqué mis mejores palabras mas sólo salieron las que pude decir,
porque tu voz calló a mi boca. Pero aún así te perdí.

La primera vez que te besé ya no la recuerdo porque todavía estoy hipnotizado de tu aliento y la sonrisa tímida que me diste cuando te robé aquel beso. Pero aún así te perdí.

La primera vez que te hice el amor no la olvidan mis manos, todavía me reclaman tu textura,
mi labios me reclaman tu sabor y mi oído tus latidos. Pero aún así te perdí.

La primera vez que supe que te amaba no llega a ser última,
me lo recuerdan las personas,
me lo recuerda lo que escribo,
me lo recuerdas tú.

Pensé que te tenía, pero no supe conservarte.
leer más   
10
sin comentarios 80 lecturas prosapoetica karma: 75

No sé recibir

Me he preguntado tantas veces dónde me dejé,
dónde me olvidé o peor aún dónde me he dejado de buscar.

Últimamente trato de ocultar lo que no sé recibir.

Pareciera que ya no hablo mi lenguaje, ese que sólo entendía yo, ese que era tan inútil a veces porque no me dejaba comprender.

Me gustaría entenderme de esa misma forma que quiero entender al resto,
sin embargo llegan momentos que me callaría porque no sé lo que digo,
y termino hiriendo con la excusa más estúpida de protegerme a mí,
soy tan cobarde a veces porque no sé recibir.

No sé recibir y creo que es no porque no pueda, sino porque quizá no hacerlo me hace fuerte ocultando mi vulnerabilidad.

Viviré en la disyuntiva eterna de saber dar y no atreverme a recibir.
leer más   
11
6comentarios 75 lecturas prosapoetica karma: 81

El autobús

Al sentarse en el autobús vio que el tiempo ya era suyo.

Miró por tercera vez su reloj y a ese tortuoso vacío en el asiento de al lado, mismo que una noche atrás acogió a la que pudo ser su última víctima. Su graduación, la hazaña optima de reafirmación; su mangum opus.

El autobús avanzaba despacio como el tiempo, sin señales de aquella víctima de la nocturnidad. Él, angustiado y con la rotunda aflicción de no volver a verla, tomó un pedazo de papel de su chaqueta. Escribe algo, lo deja sobre el asiento y sale caminando sin mirar atrás.

¨Me llamo Amor, no tuve tiempo de conocerte y arruinarlo todo¨
leer más   
8
4comentarios 86 lecturas relato karma: 67

Sin idioma

El amor no tiene idioma,
porque você pode dizer-o de mil maneiras e o fim é o mesmo,
só se precisa achar o caminho verdadeiro ao coração. Just like a song doesn´t need a language,
just the perfect melody than touch your memories and show up in a breath. É se solo quel amore fosse tanto puro come il suo contenuto,
podrá llegar a ti no importa como lo digan, sino como lo oigas.
leer más   
4
sin comentarios 50 lecturas prosapoetica karma: 59

Tu aire

Me asfixió la interrogante de la última discusión,
dejaste mi boca seca de disculpas y húmeda de miedos;
te llevaste el aliento de mi incertidumbre.

Está de más que digas qué hice,
si ya no importa más;
lo único importante es que me devuelvas tu aire.
leer más   
13
sin comentarios 67 lecturas prosapoetica karma: 85

Más que ayer

Me siento más viejo que ayer siendo aún joven. Eso es bastante lógico, pero no me siento así porque me duelan los hombros u olvide cosas que en verdad no me importan. Me siento así porque todavía no he entendido a la costumbre.

¿Por qué no acostumbrarme a ser joven de espíritu sabiendo que hay jóvenes viejos del mismo?
¿Por qué no acostumbrarme a ver como los años pasan sin pasar con ellos?, ¿por qué no acostumbrarme a vivir nuevas experiencias aun conociendo el final de ellas?
¿Por qué no aprender a amarme por última primera vez?

Me siento más viejo que ayer siendo aún joven. Sigo siendo joven hasta que mañana sea la mejor versión de mí yo presente. Seguiré siendo el niño que una vez deseó ser adulto preguntándose porqué lo sería si en verdad es lo mismo. Y si no es lo mismo para que crecer.

La vida te enseña a ser un adulto emocional y un adolescente sentimental, es la perfecta combinación de quietud hasta ser nuestro tipo de viejo, ese; que no tardará en llegar.

Me siento más viejo que ayer siendo aún joven.
leer más   
5
sin comentarios 79 lecturas prosapoetica karma: 56

Tu almohada

No me atreví a tirar tu almohada,
aquella donde perdí mi nariz oliéndote;
la encerré en el armario y sin querer encontré tu vestido bordeando aún tu silueta,
esa que paseabas en mis manos;
las mismas que quedaron con el temblor de tu ausencia.

Como adoro su color negro y lo que le hace aún a mis ojos.

No me atreví a tirar ese vestido aquel que dejé en la cama…sobre tu almohada.
leer más   
11
2comentarios 71 lecturas prosapoetica karma: 78

(Sin nombre)

Perdóname si te sueño,
perdona si con eso me excedí.

Es que creí ser tu dueño,
desde el día en que te sentí.
leer más   
10
sin comentarios 102 lecturas versoclasico karma: 73

Sin que duela

No he aprendido a amar sin que me duela,
no logro controlar la pasión en mí,
esa que irónicamente duele e injustamente hace doler.

Sólo muy pocas veces me entiendo, o me entiendo poco o no me dejo entender.

Quiero decir algo y no digo,
quiero expresar lo que hay dentro sin embargo me quedo encerrado con las palabras,
y al salir; salen abruptamente con la misma pasión incontrolable y estúpida que habita en mí.

No he aprendido a amar sin que me duela,
sólo la soledad me entiende,
sólo ella es capaz de entender lo complicada que es mi forma de actuar.

No es que no pueda hacerlo, es que mi manera sólo la entiendo yo. Y nadie más que yo la acepta.
leer más   
11
3comentarios 83 lecturas prosapoetica karma: 71

Sin ti

Oye, no te imaginas cuan aburrido es estar sin ti.

Sin ti el vacío lo lleno de recuerdos inventados,
de esos que querías más que yo y que ahora deseo.

Sin ti la soledad me muestra cartas que tenía bajo la manga,
y que nunca me atreví a usar por miedo a perderme. No perderme de ti, sino de mí mismo.

Sin ti duele en partes que no sabía que tenía,
y en otras que sabía que perdía.

Me causa risa el dolor, para aunque sea así recordarte bonito.

Sin ti me despierto distinto y me duermo igual, sin ti, no hay diferencia alguna en tu ausencia; aunque sé que la hay.

Sin ti soy el mismo siendo otro muy distinto a quien era contigo.

Oye, no te imaginas cuan aburrido es estar sin ti.
leer más   
14
13comentarios 105 lecturas prosapoetica karma: 80

Tu olor

Hoy desperté y sentí el olor de tu cabello en la almohada,
encontré uno en ella y recordé las mañanas cuando lo lavaba;
recordé su olor a rosas de tan hipnótico champú,
su suavidad que se perdía en mis manos,
los masajes tiernos que te robaban sonrisas e insinuaciones,
tu mirada de reojo que decía: Me encantas.

Hoy desperté, y sentí el olor de tu cabello en la almohada.
leer más   
17
2comentarios 144 lecturas prosapoetica karma: 84

Hice

Hice,
hice todo por alejarte de mí,
hice todo para perderte,
hice que mis defectos encasillaran mi rutina extraña,
hice lo que hice por ti,
hice que vieras en mí lo que negaba ver,
hice que en un segundo se perdieran horas,
e hice que tus horas las perdieras en un segundo.

Hice todo para perderte,
porque mi imperfección es ajena a mi certeza,
lo hice porque mi naturaleza impera a mi devoción,
hice lo que hice por ti;
porque te amé más que a mí,
y si ahora me fui es porque hice lo que debí hacer y no hice.
leer más   
13
2comentarios 52 lecturas prosapoetica karma: 75

Me perdí.

Me perdí en mi intento,
me perdí en las dudas ciertas,
quizás me engañó la soledad o me dejé engañar.

Me perdí en la ignorancia de creer saberlo todo cuando me rehusaba a aprender.

Me perdí en mí sin ti,
quizás me engañó la soledad o me dejé engañar,
sigo perdido en el incierto de negarlo todo porque no cuesta nada.

Me perdí y no me encuentro.
leer más   
14
2comentarios 60 lecturas prosapoetica karma: 75

Así era ella

Era incomprensible, pero así era ella.

La descubrí sin querer,
son esas cosas que te pasan una sola vez en la vida cuando crees que te pasó todo. Lo único que tuvimos en común fue el ser diferentes.

Me descubrió sin querer porque pareciese que toda mi vida la pasé ocultándome de ella,
ya que sabía que al tenerla jamás la soltaría, es que así era ella.

Jamás la entendí,
y la verdad ni quería,
sólo bastaba verla ahí sonriendo por todo y llorando por nada.

Me acostumbré a escucharla pedirme que sólo la escuche sin decir nada,
sabiendo en el fondo que quería que yo encontrase la palabra correcta para dejar de hablar, es que así era ella.

Así era ella porque no quería ser alguien más.

Era una contradicción de emociones,
era un manojo de interpretaciones,
una burbuja de dudas,
una mujer en muchas, pero así era ella.

Y así la quise yo.
leer más   
5
2comentarios 42 lecturas prosapoetica karma: 56

Espérame

Sé que todavía no llego, pero espérame.

No pido que olvides tus experiencias,
no exijo que no te equivoques más,
sólo quiero saber de ti y que lo sepas.

Sé que me estoy demorando,
es que mi camino tampoco ha sido fácil. Trastabillé tantas veces que perdí mi dirección aunque sé llegar.

Espérame de pie, de esa forma que la vida te enseñó para que decidas sentarte conmigo y acostarte en mí.

Ya casi no tardo,
déjame aprender a caminar con tus pasos para que te sientas segura en los míos;
déjame llegar tarde para no irme nunca.

Sé que todavía no llego, pero espérame.
leer más   
4
sin comentarios 24 lecturas prosapoetica karma: 60

Su espalda

Su espalda fue mi lugar favorito para vivir.

Allí vertí mis lágrimas sin que alguien voltee a juzgarme.

Mordí, lamí y latí cada espasmo suyo,
cada idea sugerida,
soñé lo que quise hasta sentirme despierto.

Mis dedos recorrían sus poros hasta secar su sudor. Su espalda más que mía era suya,
yo sólo vivía allí.
leer más   
4
sin comentarios 82 lecturas prosapoetica karma: 45
« anterior12