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La sombra de los días

La sombra de los días
es por tu sol,

cuando en ella estoy
no es porque haya guardado la lluvia
en el primer cajón,
donde siempre meto otoños y refugios,
ni es porque haya guardado la esperanza
en el segundo,
donde las cartas de amor que nunca escribo,

cuando en ella estoy;
es porque nunca guardé ninguna luz,
ninguna noche.
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Reino de los desposeídos

El mundo es un cascote
que el poder no lo hace girar
alrededor del sol sino de la codicia.
Incontable como el universo
Es la injusticia.

Oximoron se llama mi herida :
Las penas son tan largas en esta corta vida.

Los poderosos son peces grandes
porque hacen del mundo un charquito.
La desigualdad es el anzuelo
Que solo pesca peces chiquitos.
En el oceano se ve su pequeñez
No importa el tamaño que mida el pez.

El hambre no se maquilla,
Crisis es un sinónimo de estafa.
Si quieres ver la cruda pesadilla,
No uses a los medios de comunicación
Como si fuesen gafas.


Posdata: "privilegiadas sean aquellas personas a las que le duelen las injusticias"
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Tesoros de verano (relato)

Sentada frente a la ventana pensó lo mucho que había cambiado todo. No quedaba nada de lo que recordaba haber vivido en su infancia. No era sólo su edad, era el mundo.
Recordó, saboreando con placer, aquellos maravillosos veranos de su niñez. El mes de julio al pueblo con los abuelos. Los baños en el río, las barbacoas en el patio lleno de plantas. ¡Cómo se enfadaba la abuela si rozabas las flores! Jugar en la calle hasta las tantas, sin importar horarios. Y luego en agosto a la playa. Solo 15 días, papa decía que salía demasiado caro pasar el mes entero. La arena de la playa, los chapuzones en el mar, jugando con Marcos en la tabla. Las paellas del chiringuito. Casi podía oler todos aquellos aromas.
Ahora, a sus 65 años, sola en el mundo. En un mundo que no reconocía. Donde ya apenas había estaciones. El cambio climático había hecho estragos en los últimos 300 años. Habría preferido morir que vivir todo aquello.

- Señora María – dijo el médico - siento comunicarle que hemos detectado una enfermedad de reciente descubrimiento, muy grave y de la que aún se desconoce la cura. Ya sé que la noticia es terrible, pero hay esperanzas. Como sabrá, el gobierno acaba de aprobar la hibernación para enfermos con enfermedades como la suya. Se espera despertar a los pacientes cuando se halle la cura. Su enfermedad está entre las aprobadas para ser costeada por el estado.

Aquello fue como un mazazo en el alma. Quedarse con los suyos y morir en breve o dormir hasta…..¿quién sabia hasta cuándo?
Sus hijos se empeñaron en que aprovechara la oportunidad, hibernar estaba al alcance de muy pocos, aún era muy caro, y ella podía.

- No seas tonta mama – decía su hija Ana – quien sabe, igual tenemos un golpe de suerte y podemos hibernar alguno. ¿Te imaginas encontrarnos después de 100 años? Te queremos mucho, y aunque sabemos que quizá no podamos volver a verte, si te mueres ya sí que no te veremos nunca más.

Ahora estaba allí 300 años después, sola, con unos parientes a los que no conocía y en un mundo donde ya no había veranos en el pueblo ni en la playa. El sol era tan peligroso que salir fuera durante las horas de más calor estaba prohibido.
Si cerraba los ojos, casi podía sentir el roce de la mano de su madre cuando acariciaba su cara. Podía percibir el aroma de la piel de sus hijos el día en que nacieron. La imagen de su compañero junto a ella. Le perdió pronto, desapareció un día de abril. Un infarto dijeron.
Solo quedaba soñar, soñar con aquellos veranos donde un simple chapuzón en el río o en la playa constituía todo un tesoro.



Hortensia Márquez


(envié este relato para participar en el I Concurso de relato corto “Sueños de verano”, patrocinado por la Escuela Cursiva y organizado por Libros y Literatura., no ha ganado, ni es finalista, pero si ha sido seleccionado para formar parte de la antología que se editará)
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12comentarios 89 lecturas relato karma: 148

Vacío

Vamos, grita
en vano, el sonido no viaja
en el insondable vacío metafísico,
cosmonauta, crea un sol onírico
o si no, frio y solo, vaga,
sin astro, sin tierra, sin órbita.

Pero no…
no caigas,
en su sueño delta
de hibernación eterna,
sólo calla,
si…

Vamos, calla…
¿lo escuchas? es tu alma
en el insondable vacío metafísico
el silencio es la lengua de lo lírico,
ve… sin su norte, sin su hogar, sin su alba
rompe ya el orbe, y con él, la cuarta pantalla.
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El traslucido sol y la brisa sopla a tus oídos...

Me senté a contemplar la caída
del crepúsculo en primera fila…
escuché el réquiem
y dije_ esa es la señal
que necesita el
horizonte para darle
un puntapié al atardecer.

Un tronco viejo con grillos y saltamontes
hacen fila, van rumbo a su morada.
una brisa se atraviesa y los atemoriza
pensé… ya viene con su inoportuna presencia
quiere ser vendaval y no hace parpadear la hierba.

Di vueltas hasta caer encallado en el arenal
pienso en los amores que he tenido
han sido como la brisa, llegan y se van.
la brisa no hace palpitar, le sobran ganas.

El traslucido sol ya no se ve sobre las montañas.
mañana vendrá a calentar la terraza
tomará el té o una copa del mejor vino
en este paraje andino [Trujillo]
tierra de mis ancestros, la lluvia es fría.
El centurión resplandeciente
se creé su inmortalidad
ayer me dijo…con voz grandilocuente.

Soy el gran alquimista
que talla la hoguera.
.
Esta tarde le pregunté

¿Por qué mi corazón no es correspondido?
y contestando. Me dijo_

No te preocupes_ ya viene en camino.

“Todo en la vida tiene su tiempo y
Todo lo que quiere debajo del cielo tiene su hora”

Eclesiastés 3:1-8 Reina-Valera 1960

No te sobresaltes, cuando el corazón tiembla
es porque la brisa le sopla al oído.

Ya tuviste tu señal, pero como mortal
no sabes distinguir los avisos.

Ramón Pérez
@rayperez
23/09/2018
Cabimas, Venezuela
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Contradicciones

Contradicciones

A media tarde
cuando el sol se retira
las cimas son ocres
oxidadas por el tiempo.

No puedes separar
las olas del mar,
la oscuridad de la noche,
las cimas de las montañas,
o los ojos de la mirada.

La misma mano
que estrecha una amistad
puede abofetearte la cara.
La lengua que habla
verdades en domingo
puede mentir en otoño.

Unos árboles que dan frutos
y otros que dan sombra.
Que acompañan
durante el camino
o molestan porque se han caído.

Pensamientos enfurecidos
de ideas domesticadas.
La sonrisa y la tristeza.
La libertad del preso
que piensa lo que quiere.


El pez tiene la opción
de morder el anzuelo, o no.
No decidí nacer, ni dónde.
Pero defiendo la vida nacida.
Poder silbar cuando ando
o cantar mientras me ducho.

La vida es eso. O eso creo.
Salud.
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2comentarios 17 lecturas versolibre karma: 52

Membrillo

Soles en árbol.
Con membrillos de oro
otoño llegó.
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2comentarios 52 lecturas japonesa karma: 105

Si tú supieras

Si tú supieras que el sol se apagará mañana
y la luna no vendrá esta noche a visitar tus sueños.

Si tú supieras el final de las horas marcadas
en el reloj vital que te regaló el destino al azar.

Si tú supieras aceptar el último beso
de esos labios rosados apresados a tu boca.

Si tú supieras nombrar el último número,
consciente de que no es infinito, sino el finito.

Si tú supieras rezar como un santo
y las preces cayeran al abismo del sinsentido.

Si tú supieras escuchar la noticia,
jamás esperada y eternamente conocida, sobre ti mismo.

Si tú supieras tanto como todos los dioses juntos
y, a pesar de ello, te aferraras a la negación.

Si tú supieras dejar de suponer.
Si tú supieras, si tú, si…
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sin comentarios 28 lecturas prosapoetica karma: 80

El último round

Guau!!!
¿Qué es la vida sino caos?
Por eso estoy ahí, porque es mi último round.
He dejado más de una década en la lona;
táctica diurna y nocturna que culmina en virutas de insulsa espuma…
Puede que mi ego estuviera henchido de otro más solemne y laureado.
¡Qué es de nuestra vida sino del pasado!
Pero sé que nací guerrero… Forjado en el más desobediente sólido hallado, ¿diamante? No sé… guitarrista, escritor, jurista, deportista, animalista, filósofo, poeta y boxeador…
¿Alguien puede descifrar cuál es el más sondeable y certero rango en paz estanco?
¡Bravo! Yo jamás lo hallé en mi peregrinaje aciago.

La forlateza reside en el corazón, no en pos de lo que otorgan los sinrazón.
Pero estoy cansado y necesito navegar en mares despejados.

Acércate, te espero a mi lado.

Marisa Béjar, 27/11/2017.
La de la foto soy yo en uno de mis múltiples entrenos.
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8comentarios 81 lecturas versolibre karma: 129

Estación

Llamó a la libertad de verano callada en la cárcel escondida en invierno y vista en otoño mientras pasea en primavera y ve un sol brillante por la mañana.
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sin comentarios 11 lecturas versolibre karma: 33

Entonces

abriste tus alas de hielo
de luciérnaga
o picaflor
e intentaste cubrir la herida de mi cuerpo
mientras de tus labios nacían seres demasiado transparentes
cómo peces de colores
o pompas de jabón
que atravesaron mi ombligo
y que luego de recorrer el universo entero
apagaron el sol con un beso.
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2comentarios 57 lecturas versolibre karma: 138

Navegando a barlovento

Hoy al caer la tarde
cuando el último rayo del sol
se haya ocultado atrás del horizonte.
Cuando la noche
nos cubra con su manto,
y en lo alto refulgen las estrellas
y la luna este alumbrando.

Zarparé en un viaje sin destino
hacia mar a dentro a lo desconocido,
el miedo es indeseable polizón
que acecha para debilitarme,
quisiera echarlo por la borda
en mis noches de zozobra

A medio mar y a la deriva
cuando nubes negras
cubren a la nívea luna;
no quiero naufragar,
aún con el ruido de las olas,en silencios
trato de escuchar tu voz como guía,
entre el oleaje y los murmullos
del andariego viento.

Deseosa de que se abra una ventana
por donde pueda entrar el sol,
no se si mi embarcación es fuerte
para llegar a un puerto seguro
no se si pueda burlar a la muerte
sólo sé que he soltado amarras
y navego a barlovento y a mi suerte.

MMM
Malu Mora

Imagen tomada de internet
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12comentarios 100 lecturas versolibre karma: 135

Tres miradas distintas para un mismo tiempo

Por un camino viejo
caminan pies nuevos y frescos.
Buscan pasos ya dados que orienten.
(Los traspiés vienen solos).
La miguitas de pan también dejaron trayecto.

Portezuelas de madera carcomida
se entreabren al paso de los caminantes.
Traen aires limpios y caras nuevas.

Tu tiempo y mi tiempo conviven en este espacio
de multitudes dispares y comunes.
Afines y discordantes.

Novatos sones para los que yo soy canto viejo.
Viejos cantes para los que soy nuevo ritmo.
Tres miradas que convergen en un mismo instante
pero con distinto vuelo.

En el espejo de la vida
todo depende del momento en el que se mira.





Hortensia Márquez



Imagen sacada de Internet
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22comentarios 143 lecturas versolibre karma: 146

Te diré que no he de amarte

Te diré que no he de amarte,
y que hemos de enfrentar mi prisión a tus libertades;
y que al final, mis fangos no te tocarán.
Y tus hierbas no me tocarán.
Te diré que no me cubriré los oídos. Tus oídos.
Y que no habrá atardecer, ni brisa, ni canto de pájaros.
Que los perros ladrarán,
como siempre ladran.
Que mi frente sudará, y tus cabellos romperán sus pactos,
como siempre.
Te diré que no habremos de llorar,
y que no habrá glorioso instante, ni tiempos eternos.
Que tus ojos serán pálidos, y mis manos tibias.
Y tus zapatos apretados no dolerán más. Ni menos.
Te diré que no he de amarte,
aunque el amor no duela.
Que me iré, sin quererte, para no quererte.
Que nuestras noches fueron noches, y habrán más.
Y que mi mirada no mirará nada, solo tus ojos, tu nariz, y tu boca.
Como si no mirara nada.
Y el mundo no nos sobrará, ni el sol, ni la luna.
Ni morirán contigo. Ni conmigo.
Porque somos un atardecer, una brisa, y un canto de pájaros.
Y te diré que no habrá heridas, ni nubes negras, ni rosas marchitas.
Ni cantos, ni pausas. Ni desgarros, ni mordidas.
Y tú no dirás mi nombre, ni el tuyo.
Y no caerá la nieve, ni las hojas de los árboles. No habrá nieve, ni hojas.
Pero estaré yo. Y tú.
Te diré que no he de amarte.
Y te amaré.
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8comentarios 70 lecturas versolibre karma: 144

Con tu harina

Tiene el Sol sueño atrasado,
se acuesta más temprano cada tarde,
por momentos bosteza ,
entre las nubes,
un manantial extrovertido.

Tú le guiñas,
abrigada a buen recaudo en el molino
cuando arrecian
tus tiempos de lloviznas.

La harina nueva
te convierte en tahonera
cuando se atan a tus dedos lazos blancos,
te explica como se han de bordar
los panes horneados,
salpica tu mandil
con el color de la esperanza.

Trae este otoño
una primavera en tus pisadas,
confín generoso
en el sonido de hojarasca
de contraste creciente y color imprevisible,
se enamoran con tierra tus pies,
y tus raíces nacientes
alimentan y se alimentan de alegría.
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9comentarios 102 lecturas versolibre karma: 141

Te deseo

Te deseo al instante
Al momento preciso
Al detalle más leve
Y en mis noches de juicio
Te deseo en los días
Más nublados y solos
Cuando pienso soñando
Cuando sueño y no estoy
Te deseo en penumbras
En los días soleados
Al tocarte de lejos
Y al volver de la luz
Al sentirte tan cerca
Que parezca un tornado
Mi vicio retenido
Mi utópico tabú
Te deseo no sola
Sino presta a besarte
Al rozar tu silencio
Y temer lo que doy
Te deseo y te miro
Como algún ente ausente
Como el viento mas fuerte
Con todo lo que soy
Con o sin despedidas
Con el filo de un beso
Y aunque te lo repita
Con palabras inertes
No podrás saber cuanto
Te deseo, mi amor
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Lejos de ti…

Miro el mar en reversa forzando los remos
esperando que mis suplicas no se lleven
mi desvalido aliento.

La mariposa aletea su moteada figura
y prueba sus alas con los primeros rayos del sol
la anodina distancia deja huellas indelebles
y un extraño desamparo y desolación
sobre un horizonte sin frontera.

Lejos de ti…pensé
mis manos te piensan
y cuando entran en desvelo
dibujan tu figura amorfa
pensamiento divino.

Lejos de ti…me mantuve
cuando te llegue a ver dejaré de existir
en el valle azul celeste
que nos prometimos.
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Deslumbrado

Hoy contemplé tu imagen cegadora,
nimbo de luz en tu cuerpo radiante,
claro fulgor de un neón delirante,
flama del sol cuando asoma la aurora.

El ardor de una efigie embaucadora,
el cálido contorno deslumbrante,
la aureola candente de un diamante,
luciérnaga febril que me enamora.

Vi el tórrido candil incandescente,
el halo que irradiabas cual centella,
la corona que llevas permanente.

El resplandor brillante de una estrella,
un quinqué que chispea fluorescente,
vislumbré entre todas..., a la más bella.
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NADA ES MENTIRA... (Experimental posmoderno)

NADA ES MENTIRA

En tanto las velas se agiten con el vacío
rocío preocupado por el trigo alado y
las agujas se claven en un ropero rosa
en la calle de la vitrina víctima inerme.

Con el humo anaranjado durmiéndose
una hormiga está con su casco de corcho
y dócil el rencor flota de bajo de un árbol
con el ritmo iluminando los lagartos.

¡ No, adelante !... Imaginalos de nieve
con los pies trepando al escritorio sucio,
lleno de soles muertos con gasolina dulces,
en las alfombras despojadas, y eliminados.

Míralos recortar el agua con las tijeras
y lavar los jabones con vino blanco
y correr los caminos con alas grises
en el mar, temeroso de las mismas nubes.
Cuéntales del añejo amor con fiebre
con la voz de las orugas arrepentido
de la esperanza al colgar sus calcetines
en la pared con los coágulos al fondo.

¡ Ven !__ Te mostraré el perfume inaudito
del guardián de las noches un instante
de los últimos años sembrados en tumbas
donde el nácar aplaude y asciende al pantano.

No dejes que asesinen la memoria indefensa
de los cisnes aterrados por las balas ordenadas
que sumergen a las hienas amigas con el dedo
igualmente levantado ante múltiples borregos.

Sigue a las ballenas ahogando el agua cobardes
horribles mariposas goteando sangre ajena
en el cementerio atroz arrodillado y salado
por un llorar seco de escombros inconscientes.

Dicen haber lavado el olor con calentura dulce
en el asombro morado de los tigres profundos
en la tarde que suda satisfecha sus amarillos
acribillados sobre una escoba agitado perfume.

A lo lejos un reloj comía su tiempo en fuga
retratando los motivos de la espuma dura
tan lenta en las sillas de jumento inverosímil
que se arrastra podrido en cada hueso.

¡ Siguen siendo las mismas selvas del pantano
con la ternura dulcificada basura magra hostil
de la enmohecida sonrisa bajo la mano infame
en el rincón violento de la espalda espinosa !.

____ Porque nada es más seguro que morir
si no comulgas, con el sabor, inclinado y agrio
afilado por los roedores en el asfalto sonrientes
al apropiarse del poder de hacer daño a su gusto.

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)
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Darme cielo

No mas correr,
ni congelar,
aquello que abandoné.

Mis emociones giran en ruleta delirante.
Que arroja veloz,
Lo que ya no me pertenece.

Pisar firme.
Valorar lo pequeño.

No esfumarme mas
en estímulo falaz.

Recibir al sol con ojos libres de encierro.
Desnudarme,darme cielo.
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