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Tu esencia

El problema nunca fue escribir, fueron los sentimientos. Pero ¿qué haces cuando te quedas vacía? ¿Cuándo te da igual veinte que ochenta? Cabeza fría, cuerpo caliente, porque la sangre sigue corriendo su camino, al fin y al cabo, es su trabajo.

Es de las pocas cosas en la vida que es imprescindible, porque el 98% de lo demás es reemplazable, sustitutivo, sobre todo las personas. Cabeza fría, cuerpo caliente, batalla de razón contra sentimientos, ni uno ni otro ceden. ¿Cuál lleva razón?

Cabeza fría, cuerpo caliente, pero manos frías. La razón aumenta frente al sentimentalismo barato. ¿Frío o calor? ¿Cerca o lejos? ¿Aquí o allá? ¿Corazón o cerebro? ¿Cerrar los ojos u observar a tu alrededor? ¿Querer u odiar? ¿Todo o nada?

Corazón versus cerebro, al final todo se reduce a lo mismo, a la misma cosa:
Tu esencia.
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La navidad de Juanito (Cuento)

Juanito era un niño de diez años, que trabajaba para poder vivir, como todos los días bajaba desde arriba, desde el cerro San Cosme, allá en Lima, para poder sus caramelos, pues así ayudaba su madre que había sido abandonada por su padre y también a sus cinco hermanitos pequeños. Le gustaba vender por en el centro de la ciudad, especialmente por el Jirón de la Unión, pues allí habían muchos centros comerciales y mucha afluencia de gente y podría tener más ventas: ¡Caramelos de eucalipto para la garganta¡¡Caramelos a cinco por cincuenta céntimos¡
Ese día, era un día especia,l era la víspera de Navidad y Juanito debería quedarse más tarde trabajando. Estaba muy cansado pero se decía así mismo para darse valor. "Estoy cansado pero debo seguir trabajando para llevar algo para mi madrecita por navidad, pues se la pasa la vida lavando ropa para otros, y no le alcanzará para la cena de navidad".
De pronto, ve en unos escaparates muy grandes mucho arbolitos de navidad, muy asombrado, pues nunca ha tenido uno, se queda a admirarlos largo rato y luego al seguir recorriendo las calles con sus caramelos, ve mucha gente que entra y sale de centros comerciales cargados de muchos regalos, ropa y juguetes que muchos niños llevan en sus manos y se pone a pensar muy nostálgico: "Cuánta gente comprando tantas cosas, desesperadas entran y salen de las tiendas, quién como ellos que tienen para comprarse juguetes y ropa, a mí no me alcanzará para comprar zapatos a mis hermanos, ni un juguetes, pues si le compro a uno los demás querrán y no estamos para eso, tenemos que pagar la luz y ahorrar para comprar el agua. Algún día seré grande y trabajaré más y compararé juguetes a mis hermanos, que nunca tienen juguetes por navidad, por ahora solo chocolate y un panetón barato. Y como siempre luego de las doce a dormir, pues no hay para más. Yo me volveré a trabajar luego que ellos se duerman, pues en navidad aunque sea, la gente me compra un poco más de caramelos, y hay que aprovechar, ay, ¿y el hambre? yo pensando en mis hermanos y mi madre y por trabajar tanto ya me olvidé de comer y mejor ya no veo tantas vitrinas, pues me antoja las deliciosas comidas que come la gente que tiene plata, en estos restaurantes. Yo no tengo ni padre. Pero tengo que ser muy fuerte y no debo llorar, aunque tenga muchas ganas ahora". Soy el hombre de la casa y bebo trabajar: ¡Caramelos de menta para la garganta¡ ¡Caramelos¡...

*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- Derechos reservados
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Pensábamos que éramos pobres

Pensábamos que éramos pobres,
hasta que lo fuimos perdiendo todo.
El trabajo huyó primero,
de mi, luego de ti,
con el tiempo las ayudas
se descolgaron lentamente
cayendo como anguilas.
Entonces el buzón se llenó de cartas,
las manos de salamandras,
bandadas de notificaciones,
pájaros de papel
hasta en el fondo de la olla.
Cayó la casa,
no fue nada, apenas un crac,
como pisar un pequeño caracol.
Los conocidos nos hicieron difuntos,
así que morimos,
tú, yo, nos perdimos.
¡Y pensábamos que éramos pobres!


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Castillos de arena y torres de papel

Castillos de arena, torres de papel… Nada de piedra o cemento, nada que sea resistente.

Y, es que un día te levantas sonriendo por el castillo y un segundo después llueve y se derrumba.

Y, es que una noche, poco antes de dormir, recuerdas esa torre, recuerdas ese momento en el que dejó de ser de cemento pues con una brisa de aire se voló completamente. No sólo era de papel, sino que resultó ser de naipes de picas, negros. Negra descubriste que era, de papel y negra.

Y, es que te miras al espejo y ves arena, pero evitas llorar para que no se desvanezca todo lo que eres, o parte de lo que eres, esa parte de arena que se puede perder en cualquier momento pero que construyes y reconstruyes.

Y, es que lo miras a los ojos y sólo ves naipes negros en sus pupilas. Quizá fue el viento, quizá fue que tú soplaste…, es irrelevante, simplemente se derrumbó y ahora sólo puedes ver las picas que ya no forman nada, que ya no son torre.

Y, es que hay arena y papel a nuestro alrededor, sólo que a veces, el agua o el aire tardan más en llegar para descubrirnos la verdad, verdad que nadie quiere, aunque diga lo contrario, conocer.

No hay roca o cemento, y no intentes comprobarlo pues aire o agua harán su trabajo.
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He avanzado en edad...

He avanzado en edad y, sin embargo,
los miedos permanecen.

Es el miedo a vivir y a soñar,
a despertar un día y comprobar
que nada te rodea
y solo permanecen las tinieblas
en este mundo indeciso de personas
y de cosas,
que no sabes definir
y parece te persiguen.

Recuerdo esa otra edad,
la de la infancia,
y veo que, en la misma,
el miedo estaba allí,
en los rincones juveniles
de esos años,
en el respeto y seriedad
de los mayores,
en la influencia de los hombres,
y las gentes,
en una sociedad muy inmadura
que trataba de salir de sus complejos,
en la abundancia de unos pocos
frente a la pobreza y las carreras
por crecer, de una inmensa mayoría
en que yo estaba.

Quizás, por eso, aquellos miedos
fueron distintos,
y era el miedo de los cuerpos
y el destino,
de sufrir enfermedades,
suspender en los estudios,
no tener ese trabajo
que ofreciera algún dinero,
y por fin no conseguir que te mirara
y respondiera,
la persona que llamaba tu atención.
Y es que el amor, en aquel tiempo,
conseguía aglutinar todo el esfuerzo
de luchar y superarte contra el miedo,
de soñar con imposibles,
de mirar y susurrar a las estrellas,
de escribir algún poema en el cuaderno,
de formar una familia en tus deseos,
de vivir, intensamente, cada día,
de enfrentarte al propio miedo,
combatiendo en su terreno...

Y es que ahora, con la edad,
el otoño de los sueños se agudiza
y se ven tantos proyectos marchitados,
tantas rosas y violetas por el suelo,
tantos labios olvidados con sus besos,
y hasta ahogan los latidos su frecuencia
y se pierde, en bajamar, aquel rumor,
con el suspiro que dejaban las resacas
y las olas.

No es momento de hacer cuentas,
ni tampoco de vencer o ser vencido,
es, si acaso, el propio instante de la vida
en que el miedo se agudiza, y es normal,
ya que todo nos asusta y nos aterra,
empezando por la simple soledad
y hasta el silencio,
y hasta sobran y empalagan muchas voces
que se acercan,
todo ello por el miedo y por los miedos,
y sin darnos cuenta que las dudas
y el suspense desembocan en el miedo,
y que éste es muy normal en cada vida
y debemos aceptarle,
no tratando de vencerle
y sí tomarle con respeto,
como eterno compañero de este viaje
en que ahora estamos,
con su dosis de prudencia
y sin angustias.

Rafael Sánchez Ortega ©
08/07/16
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la granja

Nada serio por lo que sufrir.
Solo una tontería de idea.

Trabajo, comer, dormir,
calmante de adormidera
delicias para reproducir
delicatesen de creación dispersa.

Aderezado, como antibiótico,
día a día un buen lavado de sesera
para frenar cualquier rebelíón

Te pagan para que libre parezcas
pero luego te lo cobran como opción
para que sigas y sigas en la hacienda.

Si quieres añadir, con tranquilidad le añades
pero pero por supuesto ya se lo que tu piensas
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De sol a sombra

Una llamada de emergencia...
Solicitan en mi empleo mi presencia...
Qué puedo hacer ? A mí reputación hacerle el honor !

De sol a sombra y días arduos de trabajo he tenido,
estoy algo cansado, pero pienso que otros
ya desearían esta bendición.

Mi espalda me reclama, unas suaves manos que
se deslicen, con bálsamo para este estrés,
pero ella no está... ya lo pensé,,, en un dos tres,
mejor un buen baño, pan, queso y vino,,,
y como piedra sobre la cama caer...

Qué buen día!! De sol a sombra, estas manos,
cuánta satisfacción Oh Dios! Gracias vida,
por darme siempre razones hermosas
para bien vivir...!

Letizia Salceda,,,
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14comentarios 108 lecturas versolibre karma: 120

Cierro los ojos

Me levanto y no la veo a mi lado
Me cambio , prendo la cafetera, prendo un cigarro
Prendo la luz aunque me sienta apagado
Camino y camino y siento que no voy a ningún lado
Cruzo mil sombras , todas van apuradas
Como si en algún lado los esperaran
Llego al trabajo y todos fingen estar de mi lado
Sonríen me hablan pero para ellos o para mi no somos nada
Termino mi jornada por fin llega la hora de la cama
Me baño , me cambio , acaricio a mi gata
Me acuesto , muevo las sabanas
Miro hacia el costado y aun no hay nada
Pasan los días y la sigo esperando
¿Porque este amor me duele tanto?
Llega la noche y cierro los ojos
Por fin la veo a mi lado
Con su sonrisa , su ternura
Que alumbra en todos lados
Ojala nunca despertara para que eternamente nunca se vaya
Pero la realidad en otra mañana el sueño me arrebata
Ya quiero dormirme devuelta mi dulce dama.
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El aura

La fábula

Caminó las órbitas

Y resistió

Las constelaciones

Del concreto



Contemplando

Aterrizó

en la sed del cuenco

Ensució

El amado lienzo

Con un “si” condicional



El talud

Se cubre con la luna

Y el aura de la risa



Ángeles

Preparen retirada

Buen trabajo

El libro deshojado

No termina



Solo cierra

Con una línea

Con una letra

Un suspiro

Y un punto,

Un capítulo
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Arte - Sano

Primero nace en las manos del que amasa
todo su esfuerzo en el buen rito del calor
vierte agua tibia en la levadura fresca
elevando el grano de futuro sabor

Horas pasan para que el manjar deleite
se aferre a las bocas regalando placer
es trabajo, dedicación y constancia
que son las promesas de disfrute en tu ser

Amasa ese hombre con lágrimas y dichas
amasa, embolla, se dispone a esperar
leudando sin prisa todo su cansancio,
sus tristezas y alegrías leuda a la par

Después de la espera bajo su mirada
sobando la masa comienza a florecer
esa redondez elástica muy suave
que a los moldes va para ponerse a cocer

El que cocina ha preparado ya el horno
graduación ideal se dispone a poner
en sus entrañas de ladrillo candente
toda masa blanca que será su poder

Después de ese tan esforzado trabajo
el cocimiento rápido es un descanso
el horno entrega sus masas como gajos
de frutas nuevas a comer al ocaso

Una brisa dulce y fría, por último
le da consistencia que en su sabor pesa
y tienes por fin esa mágica pizza
que llega a alegrar tu casa, tu mesa
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1comentarios 53 lecturas versoclasico karma: 97

Entre la angustia, el castigo y soledad

¡Tic tac! a golpe de segundero la hora se aproximaba,

el tiempo como justicia inexorable, como carcelero en palas

atenea ígneas en derredor, los cuervos picaban

mi enjuta puerta, con inquina, y en el interior la presencia de Penelope…

esta vez el que fruncía era yo.

¡Oye!, escucha mi balada, la gesta de mi pasión

el corazón ya me late a tiempo, las penas son venas

de musicalidad y abrí las alas al ritmo de este compás,

anduve donde los ángeles no se atreven a entrar

entre la angustia, el castigo y soledad.

Abrí las alas para volar y de nuevo renacer

entre cenizas sacudidas en mi resurgir,

abrí las alas antes de partir, y abatir al querubín,

el cielo aguardaba las alas tronchadas de otro ángel;

pero el cielo siempre puede esperar, el final para los cobardes.

El punto final siempre puede esperar, siempre a tiempo de rubricar

no está escrito el final sino el principio en otro curso de mi universidad,

donde se doctoran acordes de mi latir, por el principio de los valientes

allá donde retumban en pecho firme y caletre,

cuando se abandona la partitura de un réquiem, el silencio

por plisar, esa inesperada melodía ausentada

que a cuchillo el romancero se abrió en canal

para destripar al penitente, el que sintió pena, angustia, y soledad.

Abrí las alas al ritmo de este compás,

entre la angustia, el castigo y soledad.

Gracias a ti no hay muerte sino mudanza,

allá donde vivo la vida, la de la esperanza…

Hacer posible lo imposible, es poder con esto y con mucho más;

y confieso que te amo no por amarte

incluso por ti amo como a mÍ mismo debo amarme,

como profundo credo ancorado que se encontraba

en el lacustre fango, de mis penas que tú ahogaste.

Confieso que podría amarte hasta lo inconfesable.

Incluso algún día, el de mañana, cuando ni vocales

ni consonantes rimen, confesaré que te amo, no por amarte.

Confieso que perdí mis memorias del pasado por presenciar

ya soy presente auxiliado, y a dentelladas

muerdo y trabajo en mi remedio de no ausentarme

con el fin de no aburrirme, porque solo se aburre el pasado

el presente ya es posible, el pasado olvidado, y el futuro por rubricar.
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3comentarios 55 lecturas prosapoetica karma: 59

Tailandia

Vivos entraron.
Vivos salieron.
Quizá las profundidades
no los soportó,
Quizá el lamento de sus progenitores
hasta el cielo llegó.
Quizá una noticia buena a
nivel internacional falta hacía.
Quizá el trabajo de los rescatistas
fruto dio.
quizá,
quizá,
quizá,
Pero la Tierra a los 15 días,
de nuevo los parió!
Bendito sea Dios !
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13comentarios 104 lecturas versolibre karma: 104

Asediados

Parecían ser los más exquisitos
miembros del alto cuerpo diplomático
hasta que descubrieron, indignados,
vuestra felicidad tan excesiva.
Entonces mostraron sus intenciones
ocultas, la estrategia miserable
que a diario traman contra el amor.
Son turbias sus más ciertas credenciales,
trabajan para el país de la envidia
y el odio, los agentes más sangrientos
de un reino oscuro que nunca, jamás,
podrá arrasar vuestra luz con sus sombras.
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1comentarios 40 lecturas versoclasico karma: 92

Cosecha

El patio de mi casa no es un gran huerto,
pero poseo el mejor abono: mi grande corazón.
Preparo a finales de invierno la tierra,
para la gran siembra de ilusión...

No hago ritos, no hago sacrificio alguno,
no invoco a Tlaloc,,, solo mis manos que
trabajan con tesón...

Sumerjo con singular sentimiento mis manos
a la profundidad de la dósil tierra y comienza la siembra...
Fertilizante y abono orgánico, los preparo yo
con lágrimas de mi alma, llenas de felicidad...
el resto, el sabio ciclo de la vida natural...

Papas, zanahorias, betabeles, tomates, albahaca,
cilantro, perejil, epazote, etc.etc. mi alma a la
tierra le hace solicitud,,, lo que ésta mi bendita,
me de, por mis manos es recibido con infinita gratitud...

Mi alma se complace a raudales,
cuando entro a casa y mi mesa se llena del
maravilloso fruto de mi cosecha...

Ven alma mía!!! Regocíjate en ver, sentir
y comer los colores y sabores que ha
concebido mi fértil tierra...

Con el producto de la vid, levanto mi copa
y gracias te doy, mi Madre Naturaleza...
Gracias por esta abundante y exquisita,
tu cosecha !!!
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25comentarios 114 lecturas versolibre karma: 97

Clases de Verano (I Parte)

Comenzaba el verano, y asistía a clases de natación, realmente las necesitaba ahora que vivíamos frente a un lago, de otra forma no habría tenido el ánimo de tomarlas, a mis 40 años, he vivido perfectamente sin saber nadar, pero el momento de aprender se había presentado.

Llevaba tan sólo 3 días asistiendo al curso, ese viernes poco antes de iniciar la clase, entró el entrenador acompañado de un chico, muy guapo por cierto, su juventud se marcaba perfectamente bien en sus pectorales y brazos, y esa ropa un tanto ajustada, que se hacía dueño de todas las miradas.

Pensaba era un nuevo compañero de la clases, a lo que el entrenador lo presenta diciendo _ él es David, desde hoy forma parte del equipo de entrenadores.

Aún estábamos realizando el pre-calentamiento fuera del agua, las pocas chicas entre 20 y 25 años, no dudaron ni un segundo en presentarse ante David, él muy amable y cortés contestó a sus saludos, pero noté que no dejaba de observarme, la verdad no sé por qué me intimidaba su mirada, sólo era un chico.

Llegó el momento de sumergirnos en la piscina, ufff la parte que odiaba entrar al agua, era profundamente aterradora, no se alarmen, alcanzaba tocar el suelo, y el agua pasaba por encima de mis senos.

El entrenador formaba equipos, las chicas buscaban acercarse a David para ser parte de su equipo, pero él de inmediato se acercó a mí, diciéndoles _ trabajaré con ella.

Me quedé helada, y las chicas decepcionadas, no podía creer que rechazara a todas esas chicas, jóvenes, con sus trajes de baño en perfecta sinfonía con su cuerpo, copas C, o hasta más grandes, no lo sé, lo único que puedo decirles, es que desde ese día, mi vida cambiaría.

Le dije que yo no sabía ni flotar, que tendría un arduo trabajo, no le sería tan fácil enseñarme, a lo que él asintió con la cabeza y se sonrió, llevándome hacia la otra esquina de la piscina, donde no había nadie ni dentro, ni fuera, que pudiera interrumpirnos.

Comenzó por preguntar mi nombre, le contesté _soy Sara., seguido me preguntó los motivos por el cual tomaba la clase, a lo que me explicaba otros ejercicios de estiramientos dentro del agua, y así pude evadir su pregunta.

Me enseñaba como respirar bajo el agua, y se daba cuenta del pánico que me daba sumergir la cabeza, y se aseguraba que le tuviera confianza. Todo iba normal, profesor-alumna, me indicaba que postura tomar para flotar difícil tarea de cumplir, así que me ayudaba tomando mis manos y mi espalda, mientras decía, _ déjate caer, como si te recostaras en el agua, no tengas miedo, yo te sostendré.

Al fin, después de muchos intentos, lo logró, jajaja, si digo él lo logró, porque consiguió lograr que no me hundiera y entrara en pánico, aunque obviamente, el me sostenía con sus brazos, esos fuertes y cálidos brazos que me hicieron sentir segura.

Allí flotando en sus brazos, lo escuchaba levemente susurrar palabras, _ tranquila, cierra los ojos, respira, relájate, mientras apartaba poco a poco uno de sus brazos, y continuaban los susurros, en lo que con su mano libre, iba bajando delicadamente desde mi ombligo a mis piernas, haciéndome estremecer y una extraña sensación, perdiendo la concentración y el equilibrio, a lo que él inmediatamente dijo,_ tranquila te tengo., quedando frente a frente, entre sus brazos, nuestros cuerpos mojados, mirándome fijamente, y … una voz a lo lejos gritando _ la clase ha terminado.

Rayos, cómo pasó el tiempo tan rápido, ya habían pasado más de una hora, y ni cuenta me había dado, cuando en la clase anterior los segundos fueron eternos.

Me ayudó a subir el escalón para salir de la piscina, y nuevamente sus dedos recorrieron mi espalda hasta mis piernas, mientras decía, _ nos vemos en la próxima clase...

Continuará…

HB
Simplemente Yo En Letras
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1comentarios 40 lecturas relato karma: 26

No ...

No quieras pedir perdón
Olvidé cuándo rompiste mi corazón
Y no guardo rencor.

No quieras dar explicación
El tiempo me favorece
Guárdalo para otra ocasión.

No quieras intentar llorar por tu traición
Muy lejos de ti ya está mi corazón.

No me dejes cartas y flores en mi puerta
Te recuerdo que el camión para basura
los martes hace la recolecta.

No cruces la acera de la avenida para
toparte conmigo. No te humilles,
voy a preferir a mi nuevo amigo.

No me mandes avisar que en el bar te pierdes
y por mí no dejas de lamentar,
No puedo hacer nada. Soy una guerrera,
no soy tu mamá.

No me esperes al acecho, fuera de mi trabajo,
no seas tonto, vas a perder tu tiempo.

No quieras con tus vanas palabras enfrentarme,
que yo puedo deshacerte con solo ignorarte.

No me amenaces con decir que dejarás de
rogarme, cumple aunque sea con esa promesa,
ya te tardaste.

No vengas con tu cara de ángel, pierdes tu tiempo,
es más fácil que al diablo puedas engañarle.

No quieras conmigo otra vez querer,
ya me cansé de responder, búscame un
domingo entre semana, tal vez ese día, diga
que te escucharé.

No... dices que soy predecible, entonces
ya sabes que mi respuesta es No.


Letizia Salceda,,,
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20comentarios 174 lecturas versolibre karma: 111

El sol sale para todos

El sol sale para todos. I

En aquellos años él estaba desierto, se sentía niño franquista y explotado, era la época del desespero la agonía y los desengaños, siempre cogía con sus manos, las herramientas de trabajo, aunque muy joven tan solo 9 años ya sabía del dolor y la pena, sus angustias y su soledad le acompañaba, estando junto a sus padres y hermanos, pero triste y recogido en sus pensamientos.

Un ser delicado y bello tierno y deseado, asustado, por su sentir desde hace 3 años, el tiempo cuando su mente empezó a sentir sus primeras emociones y felicidades furtivas, escondiéndose, sintiéndose culpable cada día, tan extraño y extranjero se sentía, que sus delirios e imaginación le transportaba, a un paraíso falso y sin ley.

Allá en los campos extremeños donde vivió de niño, el experimentó la sensaciones más bellas, juegos con sus amigos, ese paisaje lleno de olores salvajes, y ese olor a tierra mojada cuando pasaban las tormentas de verano, el tacto de los cuerpos nocturnos, las primeras caricias furtivas los besos, con los primeros escarceo y primarios del sexo.

Su educación fue mermando pues, no tenía tiempo, y el poco tiempo que fue a las clases, fue maltratado por sus profesores y tutores, tenía pánico ir a la escuela, por ese motivo no aprendió nada en las aulas, estaba el verdugo, con su palmeta y frustraciones, para desahogarse con los más débiles e indefensos. La faena le ocupaba la mayoría de las horas del día, su jefe le daba de comer casi a diario en su casa, era su salario y unas cuantas monedas que llevar, como ayuda a la casa de sus pobres padres.

A los 14 años, cuando aprendió a escribir y leer, se leía todo lo que le caía en sus manos, cuentos, libros, periódicos y revistas, aturdido y sin salida, dormía poco y su diversiones nulas, le gustaba la música, el baile, el arte, la poesía, sintiendo gran dolor por todo los que sufrían a su alrededor. Nunca entendió porqué le pasaba eso, era joven y los de su edad se burlaban de él, jamás le animaron los mayores, al revés se oponían a sus sentimientos más profundos y cotidianos, lo ridiculizaban y marginaban, no era como ellos, amaba a los vecinos, los amigos, hombres y mujeres, animales, la naturaleza y sus paisajes.
Como carne apaleada, muchas preguntas sin respuestas, andaba solitario por las calles de su ciudad, volaba con su imaginación a lugares remotos, lleno de luz con su verdad.

Sentía un amor prohibido sin fronteras ni vallas, ni alambradas, sin barrotes de hierros, que le frenara, él es feliz por dentro en secreto, no puede exteriorizar sus sen tires, está desbordado de amor, bellista por fuera y por dentro, entiende ahora esas miradas furtivas, que esos mayores le dedicaban a su paso, comprende todo lo que sucede a su alrededor, pero sigue su tristeza en soledad, se siente único, cree que no hay nadie, nada mas que él, en esta tierra inhóspita que le ha tocado vivir, con guerras, odios y hambrunas.
Sus herramientas sus manos.
Continuará…
El sol sale para todos.
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Las nubes se desnudan...

Las nubes se desnudan
y bailan filigranas,
esparcen por los cielos
sus formas y su gracia,
es algo muy bonito
que anima las pestañas
haciendo que la vida
nos llegue con su magia,
se animan las violetas,
las rosas y las dalias,
y, cerca, las ardillas
se ocultan en las ramas,
así amanece el verso
por medio de las almas,
que observan a la vida
y sienten lo que pasa...

Las nubes de los ojos
impiden ver la calma
del hombre y su destino
y el mar en la distancia,
confunde todo aquello
y mezcla las llamadas
del verso y el trabajo
con lodo y argamasa,
es típico y humano
guiarse en las palabras
que llegan a nosotros
vacías y sin nada,
por eso los sentidos
ansían esperanzas,
latidos y personas
precisos y cercanas...

"...Las nubes de la vida
sortean las montañas,
y siguen su camino
sin miedo a las batallas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
29/06/18
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Tu carta

“Para ti”
Y es que ninguna palabra es adecuada para descubrir cómo me siendo ahora que ya no estas aquí.
Te extraño, te extraño tanto, pero sé que desde tu cielo me miras, me cuidas, me guías.
Extraño muchas cosas de ti, tu sonrisa, tus chistes malos y tus historias de vida, tus ganas de trabajar, tu alegría, esa manera tan natural de dibujar sonrisas en mi rostro, hacerme olvidar de todo y enseñarme a disfrutar cada día del baloncesto más de lo que ya lo hacía, porque como tú siempre me decías.. “Eres una friki"
Fuiste de esas personas que dejan huella, de las imborrables, de las insuperables.
Siento tu presencia, y resulta tan triste ya no escuchar tu risa escandalosa, tus consejos, no poder mirar más tus ojos
Me gusta pensar que aún me escuchas, que eres tú quien me impulsa cuando he tenido un mal día, que aparecer en mis sueños, es tu forma de comunicarte, tu medio para hacerme saber que sigues conmigo, que no me debo rendir, es preciso luchar.
Si, sigues siendo energía, y sé que nunca me abandonarás.
Quiero que sepas que te dedico cada triunfo, cada logro, que mis buenas acciones son pensando en ti, en el orgullo que me gustaría hacerte sentir.
Seguiré esforzándome todos los días por ser feliz, por ser como tú.
Gracias por cuidarme y ser ese ángel que me guía.
Con todo el amor del mundo,
“Quien te quiere y jamás te olvida"
Tu friki.
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