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Cobardía

Los poetas somos tantas palabras,
tanto romance y pasión
pero al momento y hora de enfrentarnos
realmente al amor somos tan cobardes,
teniendo en frente mil y una oportunidades
de gritar los sentimientos derramados en papel
sólo nos retraemos
y encerramos en la habitación del silencio
y allí perecemos
lamentándonos el haber desperdiciado el momento dado
y volvemos a llorar entre hojas todo lo que sentimos
y gritamos con toda nuestra alma en nuestras letras,
en cada palabra una utopía,
y dejamos florecer un poco más ese amor guardado,
y por Dios,
dónde esconder tanta cobardía.
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Es que era tan sencillo amar...

Es que era tan sencillo amar,
que no lo vimos hasta que fue muy tarde,
hasta que el sol se ocultó
y acabó el día,
hasta que la noche nos abrazó
y nos sumergió en sus negruras,
hasta que los labios sedientos
se quedaron resecos
y hasta que el alma se dio cuenta
de que vivía en un desierto
con un rótulo que ponía:
"amor".

Y es que entonces,
cuando habíamos dejado atrás
esos momentos,
cuando nosotros marchábamos
en direcciones diferentes,
pudimos ver aquello, que de cerca,
no pudimos llevar a las pupilas,
y así los ojos lloraron ante la lluvia
que caía,
ante el sol que daba vida y color
a las personas, a las plantas,
a los campos, a los mares,
a ese inacabable etcétera de cosas
que merecen verse y contemplarse
porque las mismas hacen tilín en el alma
y hasta son capaces de arrancarnos un suspiro
y de hacernos llorar de emoción.

¡Y qué decir del amor por los niños,
por los mayores, por los que nos rodean,
por la familia, por los amigos...!

Es cierto que una vez fuimos niños
y buscamos el amor inútilmente,
porque el amor iba con nosotros
y no lo sabíamos.

Es cierto que lo perseguimos de jóvenes
en el sentimiento a la persona amada,
y también a la vida,
a la que nos íbamos acercando y descubriendo,
y quizás creímos tenerlo
y poseerlo, en algún momento,
pero puede que fuera la ilusión y la utopía,
lo que cegó nuestros ojos
hasta que un día nos encontramos solos,
navegando en un barco a la deriva, por la vida,
sin fijarnos en que unas gaviotas nos seguían
y que la luna lloraba en el cielo
y las estrellas se estremecían,
y las olas se mostraban impacientes
y las resacas aumentaban su sonido
de protesta en bajamar...

Y es que era tan sencillo amar
que tuvo que llegar el otoño
y, casi, cuando estábamos ya en el invierno,
nuestros labios murmuraron esa palabra: "amor",
y todo lo que nos rodeaba cobró vida,
pero una vida que se escapaba,
que se marchaba de entre los dedos,
que estaba ahí, precisamente,
en la cara que devolvía la imagen
en el espejo,
y en las otras caras de esas imágenes
guardadas celosamente
con la etiqueta de recuerdos
y nostalgias...

¡Amar, amor...!, Qué fácil hubiera sido todo,
si ayer, como hoy,
nos hubiéramos dado cuenta de tu existencia,
de que estabas a nuestro lado
en lo que teníamos,
en lo que nos rodeaba,
en las personas que amábamos,
en las que odiábamos,
en el cielo y en la tierra
y hasta en los benditos sueños,
de aquel entonces,
que llamábamos inocencia.

Rafael Sánchez Ortega ©
27/07/18
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Tus Margaritas

En el jardín encantado de mi propia vida,
donde refresco mis pies y recupero el alma,
donde los pájaros traen suaves cantos y
el azul-celeste atesora este bello encanto
de estos dulces sueños nuevos, los que hoy voy forjando.
Profundos aromas de azahares y jazmines
bailan entre los brillos de blancas utopías.
Un zumbido melodioso emula valses y
el viento en las ramas aporta alados compases.
Es ése el rincón preciso donde el alma mía
es ella misma, guarda la calma y la alegría .
Camino entre senderos de verdes malaquitas
tú como hornero construyes nuestro bello nido
y la lluvia graciosamente cuelga caireles;
en maceteros tus margaritas me coronan
cada noche llaman a estrellas como testigos
de esos abrazos, los nuestros, los transformadores,
los que cambian las malas horas en buenos sueños.


A.B.A. 2017 ©
Amalia Beatriz Arzac
Buenos Aires-Argentina
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Orgullo, el invitado indeseado

Como puede ser que la libertad sea lo que tanto admirabas, y hoy precisamente la que te de ataques de ansiedad, las alas que tanto te gustaba acariciar y verla volar con ellas, hoy quieres que no las abra, y que detenga por ti su vuelo.

Cuando un error se comete, borra todos los aciertos que se ha tenido, y se marca para siempre un juicio olvidando lo dejado en el pasado, haciendo caso omiso en el presente de lo que marco la diferencia, porque eran dos para mucho en medio de un mucho en el que ambos de manera separada deberían conquistar.

Y aun teniéndolo todo, el orgullo se agasaja atormentando, siendo invitado no deseado pero convertido en el perverso daño, en una lucha de egos, que angustiaba la verdaderas razones que los tenían unidos.

Y cuando todo se nubla, cuando todo ensombrece aquel puñado de promesas que se hicieron entre abrazos, cuando en susurro decías, que era por por ella que habías tanto esperado.

Les sobraba el amor, les faltaba el resguardo de un amor sin escenarios donde nadie pierde y gana, en donde ceder no es perder, y el amar no es atar, porque vive para verte brillar
y seguirá aplaudiendo tu maravillosa forma de enfrentar todo en los aciertos de tu vida, donde logras lo propuesto y donde sabes a donde vas,
Te admirara, porque te amo en libertad y desde aqui te aplaudirán quedándose con el rocio de la utopia de un amor, que fraguaron en el alma, para la eternidad.

Las letras de mi alma
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La era de Acuario... utopía o el parto de un nuevo tiempo....

En la era de acuario
el tiempo
apresura el parto
y el planeta se desvanece.
el humo de las ciudades
oscurece temprano.

Estornuda la órbita celeste
por donde
navegamos
en un total desparpajo
los profetas
lo anunciaron.

Darle vuelta a la brújula
y navegar por rumbo
desconocido
el mundo cambia
su destino…
Liberando la conciencia
nos hacemos
más humano.

Y avanza con premura
en su palpitar
deja la estela
y la pesadumbre
se quiebra…
entramos
en una nueva era..
pensamiento libre
se han roto las cadenas

REFLEXIÓN...

han pasado
más de 50 años
de aquella esperanza
acuñada
en una mágica canción.
El ego, el miedo y la fatalidad
siguen a paso de vencedor
carcomiendo las entrañas
del planeta.
Acaso para
entrar
en nuevos tiempos
el humano tiene que
sufrir tanto
y su entorno
palidecer.
De cataclismos
y miseria humana…
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Pasó la muerte...

Pasó la muerte a su lado
con la guadaña maldita,
disfrazada de sirena
y con preciosa sonrisa;
engatusaba su aspecto,
la figura tan precisa,
acompañada de niebla,
del nordeste y de la brisa,
y le invitó a que saliera
a la mar, en su barquilla
para pescar unos peces
que sirvieran de comida,
y, confiado, aceptó
y se creyó la mentira
que le acercó a la galerna
con su borrasca temida...

...Y, entonces, en la batalla,
cuando remar no podía,
él comprendió los embustes
de la sirena asesina,
ella quería su suerte,
abrazarle con su tinta,
estrellar a su trainera
y correr una cortina,
porque la muerte no acepta
la mirada y la caricia,
ni la pasión y los besos
y el amor y la utopía...
Pero quería luchar,
regresar hasta la villa,
aguantando la galerna
de la manera más digna...

...Pero la muerte, a sus ojos,
llegó con daga muy fina,
arrancándole los sueños,
las ilusiones, la vida,
y se quedó en aquel limbo
de un poema sin esquinas,
y los versos se perdieron
por alguna alcantarilla
y es que a la vida, la muerte,
le profesa gran envidia,
y destruye a quien la vive
de una manera tranquila,
en silencio, sin molestias,
arropado en su familia,
y tragándose las hieles
por el dolor de la herida...

"...Pasó la muerte a su lado
para doblar sus rodillas,
y el hombre dijo que no,
que a la galerna vencía..."

Rafael Sánchez Ortega ©
14/07/18
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Caída del Cenit

Vagamente me adentro a un espacio que no es mío; ¿por qué me sorprendo? Si al salir del abismo que se encierra mi mente lo único que encuentro son destinos sombríos. Como ver una tortuga sin caparazón, como ver un ave sin alas, como encontrarme en altamar naufragando en la nada. -Es más profundo que eso pienso…-

Al perecer mi voluntad me ahondo cimbreante por escombros masas que tal parecen dóciles a su regocijo ¿Regocijo? ¡Desgraciados! Pero ¿a dónde se fue el deleite de encontrarse a uno mismo? Ese que los rebaños no han encontrado por su nefasta fidelidad al amo y su pedante mocedad ante la realidad que nos mora.

Deserté de mi rebaño… Al menos eso pensaba, pues no más al caminar me encontraba heces varadas en el camino, solitarias en el ominoso yugo del destierro. Quijotesca mi alma se prestó a mutilar todo pensamiento de hielo y continuó su marcha hacia la cresta del cenit. Un camino solitario horado de quimeras que tanto salmodian las gentes. Un sendero amaestrado que busca encontrar tu catarsis recóndita y tu designio más osado.

Ya en la cumbre y su gloria, las derrotas sabían a victorias pues solo me lanzaba al destierro de mi nube contigua. Al perecer volvía con más dinamismo al venidero pues en cada nube remota conseguía un raudal húmedo que hacía llover toda gota del saber, creando en mi alma un ameno océano del incólume cenit.

¡Ay María! Diosa de la tempestad ¿qué has hecho? Convertiste cada nube en un céfiro de tu maldad y dejaste abatirme más allá del océano donde lo níveo no reina. Denotaste toda la furia del océano en un bramar de nubes súbitas, obligándome a caer directo al fondo del cántaro penitenciario. Ya en la escoria creí ver rostros conocidos ¿será el rebaño del cual intenté escapar?
Lugar muy abundante donde vertiginosamente la amabilidad te embala. Atado ahí, los rostros se ofrecían a quitarme el caparazón y teñir mis alas como si hubiera llegado a su hogar, como su hubieran aburado su alma. Rostros expertos en remover alas inéditas; lo podía apreciar por sus lujosas tijeras. Rostros egregios en tatuarte alas ilusorias prometiendo ser más grandes y caparazones sintéticos prometiendo ser más fuertes. ¿A qué creer? La caída de los cielos es como el choque de las olas con los puertos; una parte coagula erráticamente en el muelle y la otra venturosa se enraíza en la cubre del subsuelo de la arena. Allí en la arena me encontraba, sin caparazón para flotar y sin alas para nadar ¡Qué suerte la mía!

Sería indigno negar que mi agraz vertiginosidad ante la caía no está cubierta de confusión. Hasta el más ilustrado cae en la astenia de volar con el raudal infame de la ignorancia. Hasta el más quijotesco alguna vez se ve arrastrado como tortuga por los mares evanescentes del suplicio ameno de la derrota. ¡Allí me encuentro! Junto al oropel halagüeño de sus encantos y tras rubias amargas de dulzura, encontré un ser que no conocía. Un ser mórbido y ahormado por lascivias coloreadas por las masas funambulescas. Un ser que traicionó toda su honra por complacer cervalmente la plebe, merecedor de cualquier aflicción y amargura tras ajar las afroditas de los cabarés, envilecer a las náyades de su más solemne vergel y peor aún, abandonar sus miríficas costumbres que tantos lauros le habían servido de talante para su odisea. Después del desvarío nefasto solo resta la delación de los seres cándidos de mi devoción y verter en mis hombros todas las atribuciones que el perecer el ocaso y romper el alba son el perenne arrepentimiento de mi lozanía.
Después de un raciocinio diáfano en mis días sobrios no me explico cómo al llegar el final de la hebdómada rindo vasallaje nuevamente a mi pueril arrepentimiento. Se repiten los rostros y la cogorza me enyuga a la más tumultuosa situación. Ya embalado de tantos placeres y lograr fugarme de mi alma en busca de esos efímeros momentos donde creía ser bienaventurado se superpone en medio de la tertulia un santiamén de conciencia.

En mis intentos de entreabrir la mirada para apreciar mi luctuosa realidad veía las mismas sombras tortugas sin caparazón y las mismas aves sin alas, como si apreciara el reflejo de mi espectro. Una se acerca y me dice: tu rostro me es conocido, pero creo que en un sitio muy lejano donde las nubes reinan y la utopía nunca acaba de maravillar la cúspide del cenit. Turbia mi mirada como si me hubieran tatuado las pupilas, pude ver la silueta de este ser análogo en caparazón y en alas a las que tenía. Espantado ante lo visto, siento la gravedad azorada a mis pies y vertiendo en mi mente recuerdos osados del alma aquella que por céfiros turgentes había perdido, siento cuando el aupar de mi alma grácil se transforma en lúcida y tiñe el raciocinio cambiante de mi ser.

Al manifestarse el alba resulta mi despertar en el puerto, siento la pereza de mi voluntad reflejarse en mi testa cansada de impetrar, suspiro entre la salazón y observo hacia la cumbre apacible del cielo. Veo nubes distantes, pero más cerca que el abismo insulso de la ignorancia en el que me encontraba y comienza mi alma a soslayar mis penas y enigmas y apoderándose del raciocinio grita: ¡eres más profundo que esto! …limpio mi cara y emprendo nuevamente mi odisea hacia el cenit.
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¡Oh instante eterno! (con @Letizia)

Existe un minuto
de eternos segundos
que araña
las paredes de mi alma,
pidiéndome
que me apiade de él.

Se hinca de rodillas
con voz silenciosa y titilante,
me suplica:
que si no hay en mi vida,
razón de ser;
le tire a morir...

Existe un momento
de eternos instantes,
los que viví contigo;
que desgarra
el papel tapiz de mis entrañas,
rogando
que me apiade de él.

Se arrastra a cuclillas
y en murmullo de súplica,
me implora:
que si no hay en mi vida,
más gotas de luz;
le deje expirar...

Ese instante inexistente,
a cada paso que doy
sigue pronunciando tu nombre
en esta batalla sin tregua...

Te quiero a morir...
vives en mi mente
y en mi mundo,
mas en mi vida terrenal
no estás presente..

Vivo
cada instante queriéndote
aunque sea inexistente
el tiempo y el lugar
donde hayas correspondido
a mi sentir.

Fuiste ficticia quimera,
la utopía
de un sueño inexistente...

Fuiste vencedor
en todas las batallas
que mi ingenuo corazón
inventó
para lo nuestro.

Y sigo aquí
con el pecho abierto,
tu espada
incrustada en el centro,
la voz sangrante,
languidece mi sentir.

Decido entonces
¡oh instante eterno!
no darte la muerte...
sino obsequiarte,
tus alas de libertad...






~~~~~~~~~~~~~~~~~
@Letizia &
@AljndroPoetry

2018-jul-17
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Tristezas

(Saber que el mismo mundo seguirá mañana,
¡cuánto desarregla!
F. Pessoa)



Con la suma de mil tristezas
voy hilando la vida
en la rueca monótona
de los días.
Hilvano sueños, esbozo utopías
y dibujo en el cielo,
madurado de sol,
alguna que otra alegría.
Soy, lo que se dice,
un animal inválido
que mutiló el deseo.
Un ser cancerígeno de tristeza.
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Iguales pero distintos

Corregido:

Quizás entre tu mirada y la mía,
la distancia sutil que nos separa.
Transparencia tenue, consciencia clara,
vida vedada a mi como utopía.

Dos líneas, difícil alegoría.
Paralelas que el destino prepara,
cercanas, sin contacto, cruel tara,
abismo que entre los dos borraría.

Tu 'per se' conocida, yo anodino,
en sombras, tu luciendo sin igual,
la nada mi herencia, tu el vellocino,

naciste en cama y yo en el lodazal.
Para mí el agua, para ti el buen vino.
La vida trata a todos por igual.
----
Perdón, me equivoqué, es que no atino.
La muerte es la que siempre es imparcial,
pero es que esperar tanto lo abomino.
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Utopía

Ese espacio de tiempo que llamamos vida
pero, ¿en realidad vivimos?
algunos no saben que viven
otros ignoran que mueren
en esta utopía
la esperanza es un acto de legítima rebeldía
el amor es solo mercancía
oh, dignidad del alma
arrópame en tus brazos.
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…Existencia… será?

Existencia…
será acaso… tiempo?
será… el segundo de cada minuto?
o… el minuto de cada hora?
o será… una hora de cada día?

Existencia…
será acaso… vida?
será… del corazón un pálpito?
o del silencio… un suspiro?
será del dolor… un quejido?
de la risa… un jajido?
o de la muerte… lo temido?

Existencia…
en tu vida…?
será de la palabra… una letra?
o del verso… será una palabra?
en el payaso… será su tristeza?
en el medico… su agonía?
del religioso… su vestimenta?
o de tu vida una poesía?

Existencia…
será que….
con la muerte al final,
simplemente es… una utopía?
o viendo la muerte como algo banal,
tu y yo apenas somos parte de esa poesía?....

Existencia…
una oportunidad,
una oportunidad…
para tu propia vivencia….!

Rafael Puello
Barranquilla -Colombia
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Utopía

No suelo soñar dormida,
prefiero soñar despierta
y pasear por la nubes
que dibujo en mi cabeza,
diseñar un nuevo mundo
donde no triunfen las guerras,
darle forma al horizonte
pintándolo a mi manera,
moldear el territorio
olvidando las fronteras.

Una pequeña utopía
donde no existan las puertas,
donde todo ser humano
tenga pan, amor y tierra,
donde el azul infinito
no sea un mar con alas negras.

Aurora Zarco.
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utopía

I

Me provoca arrancarte la ropa,

Pasar suavemente mi lengua por tu cuerpo,

Huelo tu miedo,

¿Puedo?

Quiero que nuestros cuerpos se fusionen,

Juntar tus pensamientos con los míos,

Y quedarnos así por la eternidad,

Para que ya no lamentemos la soledad y el vacío

De nuestras almas en pena.

II

Lentamente aboco mis labios carnosos a tu cuello…

Tu pelo se desliza por mi cuerpo.

El deseo vorágine nos incita a seguir…

Eres un universo.

¡Quiero conocer tu alma!

III

Nos arrojamos al abismo y…

Desfilé en tus curvas.

En medio del silencio gemimos hasta el cansancio.

Nuestros cuerpos se combinaron,

¡Soy una víctima de tu sexo!

IV

En la mañana un epitafio en el espejo:

Esta noche no me esperes,

¡Ya todo se acabó!

Me gusta lo sublime pero fugaz…

¡Soy como la libertad!

Anhelada por todos pero una utopía,

Voy a ser la utopía de tu recuerdo…
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Mis Días

Entre pensarte, extrañarte, idealizarte e imaginarte me transcurren los días; transitan las noches taciturnas y llegan a mí famélicas madrugadas.

Siempre con este fiel apego e infinita esperanza, persistentemente surcando los cielos del edén, cancerbero de la entrada a esa utopía que construí en mi mente, para acortar de ti tanta distancia.

Sosegado, aguardando como centinela pasan mis días mientras termina esta espera, expectante al instante en que las aguas en las que navegas tomen su cauce y a mí te traigan.

Permaneciendo en este invierno con su gélido abrazo, sabiendo que la primavera me acariciará con su tórrido roce y vendrás entre flores y mariposas que despiertan de su letargo a la espera de lo que ha de ser; añorando que coincidas con mi anhelo y total querer, y que los astros se enfilen a mi favor, y dejen de ser mis días tan colmados de tu ausencia, tan rebosados de esta necesidad de ti.

Y así van mis días.

David Felipe Morales
28 de Octubre de 2015
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Irrealidad

Despiertas,
y al albor cada mañana,
das de bruces con violencia,
restregándote con saña
contra un mundo de contrastes
donde todo es diferencia,
en el sexo y el color,
en la idea y en la creencia,
que envenenan convivencias,
y yo...
muero de impotencia.

Pero busco otra existencia,
una vida de utopías,
un instante de inocencia,
de quimeras, ilusiones, de delirios...

Y dormito,
y en el sueño hayo sentido
a la vida y sus vivencias,
a esta extraña realidad
despojada de maldad.
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Mi otro mundo ® ©

Mi otro mundo
el perfecto
el de mi utopía personal
es algo parecido
a que el hombre mismo
revindique a todo hombre
y honremos a la madre tierra.

Carlos Luis Molina Lara
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Todos

Camina hacia esta utopía irrealizable,
suéñala,
pretende alcanzarla,
hasta que el destino se haga ineludible,
hasta que con tus manos
abraces esa marginalidad y exclusión
y toques esas manos
que viven en permanente oración:
¡¿Dios qué comeré?!

Tu corazón entenderá
que la pobreza no es irreparable,
que no se justifica la desigualdad de hoy
que se hace imperdonable,
que vivimos engañados
por gobernantes olvidables
que se embeben en un poder incalificable.

Y sin embargo
no solo el hombre de poder es el culpable:
mientras esos niños sin hogar y sin merienda
ya no tienen que comer,
tu y yo sentados a nuestras mesas
alimentándonos bien...
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Yes, We Can

Yes, we can,
unidos podemos más,
rezaba un eslogan
en la campaña de Barack.

Palabras absurdas
cuando niños gaseados
mueren, sin piedad.

Yes, we can
una utopía, media verdad.

Cuando carne de femenina
es comprada en un hostal.
Mujeres engañadas, secuestradas,
obligadas con crudeza a trabajar.

Yes, we can
palabras que cambiarían el mundo
si se pudiesen aplicar.
Pero el vil dinero manda
no, nos deja respirar.

Por unos cuantos miles
el tráfico de almas no para de llegar,
llena las pateras de la esperanza
con vidas e ilusiones que buscan felicidad
Mientras, la guadaña de la parca,
las llama una a una y no deja de segar.
La muerte de azul, se ha puesto a trabajar.

Yes We can,
ni los que pueden cambiar algo
lo harán.

Israel masacra a los Palestinos,
mientras se salta resoluciones
con el apoyo de Estados Unidos.
La ONU ya, no lo puede disimular,
sólo vale para hablar.
Las guerras Áfricanas no dejan de aflorar,
mientras los niños mueren de hambre,
de sed y enfermedad.

Yes, we can
podríamos cambiar
yes, we can
lo debemos intentar
yes, we can
seamos un solo pueblo,
seamos la humanidad,
gritemos libertad.
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Antología poética de una neurótica

Soy una mujer etérea que vuela de vez en cuando, se oculta bajo la caverna de un vestido elegante. Me gusta la calma y tranquilidad, pero a veces el ruido esta en mi cabeza. Hay una voz que me habla ¿Será mi consciencia? O estoy loca.



Melancolía

1.
El inconmensurable silencio de la noche perturba mi sueño,
La perenne somnolencia ataca mi cuerpo,
¿Dónde estoy?
Un suspiro eterno se escucha en la habitación,
Mis manos sudan, pero no hay temor,
¡Soy un ser melancólico!
¿Todo está en mi cabeza?
De repente me encuentro en ataraxia,
¡Bienvenido!
¿Quién eres?
Yo soy tu.

2.
En aquel lugar de los sueños…
Una pequeña pluma se balanceaba de un lado para otro…
El viento la arrastró sublimemente…
Las partículas de luz se dibujaron en el mapa…
El mapa de la vida…
Con el tiempo sus fibras se hilacharon…
La plumita no pudo volar más.

3.
Anochece y la indeleble marca del deseo me permite otro vuelo al pasado,
Un suspiro etéreo se escucha en algún lado,
¿Quién es?
La habitación se llena de luz inefablemente,
Al parecer ya salió la luna,
El escalofrió que parecía eterno desaparece,
La melancolía aún persiste.

4.
En medio de la melancolía,
Un chillido me llama,
¿De dónde procede?
Emerge de una nube,
¡Debo atender el llamado!
Creo que es el cosmos de mi mente,
Me requieren.

5.
Esta noche no me esperes,
¡Ya todo se acabó!
Me gusta lo sublime pero fugaz ,
¿Por qué lloras?
Susurro….
¡Soy como la libertad!
Anhelada por todos pero una utopía,
Voy a ser la utopía de tu recuerdo.



6.
Un alma en pena soy,
Aún no he pagado la condena,
¿En cuántas vidas he fallado?
¿Si son mis manos?
O solo es un recuerdo,
¿Si son mis memorias?
O hacen parte del castigo.

7.
La luna se fue…
Todos se van,
El sol se fue con ella…
Un leve aroma a café
Me invita a soñar
¡No sufras más!
Siempre hay solución,
Te esperamos al otro lado del umbral,
Donde los sueños persisten y la eternidad abraza.

8.
Quiero mudarme de planeta,
Donde las personas no me estorben,
Quiero mudarme de planeta,
Donde el ruido no perturbe mis oídos,
¿Este es mi planeta?
Quiero mudarme de planeta,
A uno más verde y sano,
¿Dónde está ese planeta?
Más allá del cosmos
Junto al silencio y la utopía.

9.
Si me llaman no estoy.
Voy volando…
Sobre la tierra donde el mañana huele a limón,
Allí no hay dolor ni abismos.
Sus prados son de color verde intenso,
Sus mares tienen los peces más sublimes,
La maldad solo existe en sus pesadillas.

10.
Quiero morir…
Antes que se extinga el último animal,
Aquellos monstruos humanos no tienen compasión
¡Que sigan viviendo en su zurullo!
Ojala algún día se haga justicia.



11.
No encuentro amor en mis palabras,
La mirada llena de mierda
Los suspiros vacíos
El silencio dormido
¿Hay alguien allí?
¿Alguien para mí?
el nocturno preludio de su vida
La cama vacía
La nevera llena
una cosa lleva a la otra

12.
Recuerdo las caricias que me diste un día…
La punzada en el alma es cada vez más fuerte…
¿Qué paso?
¿A dónde van los besos eternos? Marcados por la noche sofocante
La ansiedad me invita al vacío…
Hago catarsis y la melancolía me invita a dormir eternamente.

13.
Hay un lugar donde la llama no se apaga,
¿Allí puedo volar?
¡Mis ansias no aguardan!
¿Puedo hacer arder este mundo?
¡No!
Debes vivir en desgracia,
Pronto renacerás como el fénix
¿Cuándo es hora de renacer?
Cuando las ansias se calmen,
Los sueños aterricen,
y…
¡El corazón deje de latir!


Erotismo

14.

Con una mirada penetré la tuya…
Huelo la dulzura de tu ser a kilómetros…
Su cuerpo es un fugaz manjar…
¿Puedo tocarte?
Quiero que me fatigues con tu perenne majestuosidad…
¿Podemos mezclar humedades?
¡Aquí estoy!
Danzaré en tu cuerpo para que no me olvides…
Solo si quieres.

15.

Un impulso me domina. Aproximo mis manos a su cintura,
¿Puedo hacer el amor con la silueta?
Necesito una mirada, no la encuentro. Solo es una silueta.
Quiero más, un movimiento delicado pero placentero,
Una piel ardiente pero suave,
Un erotismo sincero.


16.

Estoy parada a dos pasos de tu cama,

Un calor me invade,

¿Cuánto demoraría mi boca en rozar la tuya?

Mi piel te desea, Mi mente te desnuda,

Quiero caer en el abismo de tu sexo,

Imagino mi lengua recorriendo tus piernas,

Escucho un susurro de la luna,

¡Vete ya!, la efervescencia desaparece

Salgo de la habitación con tu imagen tatuada en mi recuerdo.


17.
En medio de la noche puedo ver tus sueños.
En medio del sudor, puedo oler tu piel.
Tus labios carnosos recorren mi cuerpo.
La luminiscencia deja perpleja la habitación.
¿Puedo verter tus ansias?

Amanezco tendida a tu cuerpo
Eres mi océano de pasión.

18.

Una mano recorre tu cuerpo…
Una mano acaricia tus labios…
La pasión brota de nuestra piel.
Escucho un leve gemido,
Se vuelve melodía para mis oídos
Lentamente bajo mis manos por tu espalda…
Toco suavemente tu parte más carnosa
¡Me gusta!
¡Te gusta!

19.

Me provoca arrancarte la ropa,
Pasar suavemente mi lengua por tu cuerpo,
Huelo tu miedo,
¿Puedo?
Quiero que nuestros cuerpos se fusionen,
Juntar tus pensamientos con los míos,
Y quedarnos así por la eternidad,
Para que ya no lamentemos la soledad y el vacío
De nuestras almas en pena.

20.

Quiero desfilar en tus curvas,
Dominar tus sentidos…
Mis labios arden.
Tu cuerpo está tan frio
Podemos fusionarnos con la noche,
Arrojémonos al abismo,
Allí nadie nos encontrará,
Y en silencio gemiremos hasta el cansancio.



21.

Me gusta cuando te jalo lentamente por el cabello,
Eres una diosa,
Quiero subir nuevamente a tu trono
Y hacerte mía por unas cuantas horas.
Eres como una cereza,
Pequeña pero dulce,
Pequeña pero sabrosa,
Si me miras me derrito,
Si me tocas suspiro,
Haz temblar nuevamente mi mundo.

22.

Me gusta el sexo en las mañanas,
Puedo verte como realmente eres,
Sin adornos ni maquillaje,
Eres humana,
Llena de imperfecciones.
En tus ojos puedo ver el océano
En tu cuerpo la dulzura de las frutas.

23.

Me declaro una víctima de vos,
Con tu aliento caigo en el deseo…
Con tus manos caigo en el pecado…
Tu pelo se desliza por mi cuerpo.
Nuestros cuerpos se combinan y luego te vas….
Soy una víctima de tu sexo.




24.

Dejarme rastros de saliva en esta mi piel esta seca y agrietada por el dolor…
Sofócame con tus ansias y derrite me con tu mirar…
Mientras ardemos en pasión repite mi nombre más de cien veces para que no se borre nunca de tu ser.


25.

Quiero sentir tu piel...
Dormir en el Crepúsculo de tu pecho...
Mis manos buscan piel
¿Dónde te encuentro?
Tu sudor huele a campo
Tus ojos me incitan a lo perverso
Si me permites puedo continuar....

26.

En la lejanía mi mente te desnuda
Tienes un olor embriagante!
Eres un mundo de claveles rojos.
Fruta dulce…
Me gusta tu cuerpo, me gusta tu alma
Tu piel es un sendero de caricias…
1...2...3 lunares
¿Puedo seguir contando?
No tengo mucho para ofrecer…
¡Puedo regalarte mis mañanas!
17.
Un beso marcado por el deseo…
Un momento incandescente, inefable
Tu boca suave y dulce,
Vuelo…vuelo…vuelo
Me aproximo a tu alma…
¡Estoy en limerencia!
Me gusta tu elocuencia
Este sentimiento inmarcesible
¿Tendrá un desenlace?

27.

Hoy sentí tu mirada penetrante en medio de la oquedad
Los olores llenaron mi habitación
Peregrino rápidamente a aquel día…
Su seductor cuerpo parecía una galaxia…
Delgada silueta que te acompaña y luego se desviste ante mí ser
Tus manos ardientes me llevaron al infinito
¡No dejo de suspirar!

28.

Quiero sentir tu piel…
Dormir en el crepúsculo de tu pecho.
Mis manos buscan piel
¿Dónde te encuentro?
Tu sudor huele a campo
Tus ojos me incitan a lo perverso
Si me permites puedo continuar…

29.

Déjame rastros de tu saliva en mi piel que esta seca y agrietada por el dolor.
Sofócame con tus ansias y derríteme con tu mirar.
Mientras ardemos en pasión repite mi nombre más de cien veces para que no se borre nunca de tu ser.
En mi boca puedes sembrar el deseo,
Cultivaremos sueños y en la penumbra del olvido volaremos.

30.

Aquella piel sin sombra era un sendero de pasión
Las mariposas revoloteaban en la alfombra
Compartíamos la habitación con dos cadáveres sin rostro
Huele a sangre....
Huele a humedad...
Ese momento inmarcesible en medio de la muerte
Nos lleva a un laberinto sin salida
dos almas unidad por el sexo
Dos almas unidas por la adversidad


Poemario: Tatiana Lopera



Dibujo: Ludwing Escandon
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