Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 508, tiempo total: 0.008 segundos rss2

La historia de una chica y un café

Por Riberpa



Capítulo 1 Génesis


No más de veinte minutos habrían pasado, se había ido tal vez para siempre, y ya empezaba a recordar que todo había empezado en ese increíble tres de agosto de hace cerca de dos años, el destino cruzó una delgada línea y en medio de mi incertidumbre apareciste; recuerdo que yo venía en malas condiciones precisamente porque no eran mis mejores días, las presiones y la soledad habían cobrado y afectado mi salud.


Realmente era incomodo sentirse en ese desequilibrio físico y emocional, fui sin más aliciente que cumplir un requisito más, recuerdo estar ahí sentado esperando sin sentido, al oír mí nombre gire con algo de desidia, pero inmediato mi rostro cambio, está viendo aquella persona que se accidentaba en mi vida y colisionaba frente a mis ojos, ahí estaba esa figura menuda, normal dirían muchos, pero cuando mire sus ojos algo me atrapó; sólo lo descubriría tiempo después.


Camine a su lado durante un corto trayecto las primeras palabras cruzadas fueron como un libreto poco profundas, diplomáticas, pero poco a poco me entró el afán de hablar, tal vez tome la iniciativa tratando de agradar por aquello de la primera impresión, buscando crear un lazo que desde el principio mi corazón sintió que se anudó en mí, el tiempo relativamente voló para mí, parece que hubiera desaparecido el resto de escenario.

Sería presumido pensar que tú correspondías desde esa primera cita sólo mi imaginación desbordada de emoción lo recreo, hacía rato que no me sonreía la vida y ese día tuve la suerte que uno no busca, sino que te encuentra. Aterrizado en mis recuerdos vi correr nuestra historia y esa primera conversación corrió dejando en mi la sensación de un querer más.

A veces nos pasa esa incómoda situación de tener sensaciones inexplicables, irte, pero desear volver tan pronto como se pueda, tal vez existen esas diosidencias que se colocan tú camino para hacerte menos pesado el viaje y empiezas a preguntarte qué enseñanza habrá detrás de estas experiencias a la que llegas cuando menos piensas y cuando tus velas se han ido apagando poco a poco.


Capítulo 2 Añoranzas.

Hoy me fui con esa sonrisa que esa “extraña” me regalo a mi otro extraño, esa delicadeza envuelta en una flor de mujer donde cada palabra que brotó me llevo a la tranquilidad, había olvidado que, si hay gente hermosa y que el empaque es engañoso, había luz en tus ojos y ahí me conecte pensando en que los próximos días fluyera en mi un ángel capaz de corresponder ante tantas dádivas que entregabas a borbotones.


Esos días anteriores a nuestro nuevo encuentro estuvieron plagados de recuerdos, de contar los días esperando retomar nuestra conversación y con la esperanza de seguir reconociendo en ti aquello que había tratado de buscar con algún desespero durante varios meses , en donde soñaba frecuentemente en disfrutar de una conversación y que esta fuera tan lenta como pudiera , alargando cada minuto y sintiéndome afortunado porque estarías ahí para recibir mi sonrisa, con una empatía perfecta y así aprovechar cada uno de esos espacios que me regalaras.


En esas noches pensaba como este sentimiento naciente e ilógico debería manifestarse y en mi mente se cruzaba varias opciones que iban desde unas señales de SOS desesperadas de que te fijaras en mi de manera perentoria hasta pasar desapercibido y solo dar ligeros toques de estas sensaciones que iban creciendo; la noche anterior a nuestro nuevo encuentro me sentía como aquella oruga queriendo convertirse en un abrir y cerrar de ojos en una mariposa amarilla en un mundo lleno de color , sin embargo decidí colocar pies en tierra y reconocer que si bien desde niño me habían vendido la imagen del amor a primera vista esta requería de algo más y lo iría comprendiendo en el camino que me esperaba.


Capítulo 3 Conociéndote


La mañana estaba fría, si bien llovía copiosamente podía ver la gente caminar rápidamente , doy un giro a mi pensamiento he intento imaginar que cada uno de ellos vive su mundo y está pensando en las horas por venir , en sus anhelos y metas de ese día; yo por mi parte venía con esa ansiedad que había tenido los días anteriores, con un solo objetivo confirmar si esa conexión primaria y básica que sentí era real o parte de mi imaginación, de nuevo volví a la realidad y seguía caminando , apresure el paso dando zancadas más grandes y volví a sentir frío en mis manos y ansiedad en mi corazón.


De un salto nominalmente entre al edificio me anuncie y espere con impaciencia el encuentro, por un momento me quede absorto y de nuevo reacciono cuando alzo mi mirada y la vi acercarse hacia a mí, como si me conociera de siempre me saludo con un gran don de gente, sin embargo siempre guardo la formalidad que ameritaba la situación, a pesar de ser la segunda vez que coincidíamos nos sentimos cómodos como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo , sentía una buena energía y esto era signos de un buen comienzo para seguir escribiendo letras en el libro en blanco que no había obsequiado el destino.


Hasta ahora me había referido a ella como esa figura menuda y realmente quiero guardar en mi memoria fotográfica tu rostro el cual contemplo de manera directa y en especial esos dos puntos de guía que son sus ojos , he de decir lo que primero vi fue una sonrisa permanente que uno no olvida, vas irradiando luz con una actitud que pocas veces uno ve, más qué describir lo físico de tu belleza admiro lo que inspiras , me llevas a soñar y no queda otro camino más que agradecer a la serendipia que me permitió conocerte, aquí y ahora estoy seguro que si fuera por tu sencillez dirías holas no crees que estas exagerando ? y yo simplemente tendría que decir que pude ver más allá de lo que vieron los demás.


A ratos quisiera describir todo lo que pasa en mi cabeza cada vez que se generan estos encuentros que he de reconocer se presentan por un tiempo limitado y que son de obligatorio cumplimiento pero que disfruto como si fueran libres y espontáneos, me llena el alma de fe, de un sí se puede y de creer que la vida vale la pena vivirlas gracias a la existencia de seres humanos que van regando enseñanzas como semillas con la esperanza de aportar a la vida de cualquiera de nosotros, hoy salgo convencido que sin importar este final ya dejaste huella en mí.


Capítulo 4 La despedida


Así fueron pasando esos sesenta y cinco días de cercanía en donde cada reunión se fue acrecentando sin explicación alguna un afecto inusual que me llevaba a sentirme pleno y a desear día tras día volverte a ver esos sesenta minutos en los cuales el reloj pareciera estar corriendo unos 100 metros planos, eran implacables y a pesar de que sentía que no era indiferente había una barrera implacable de superar; lo sabía y el tiempo se agotaba y no quería llegar a ese final que era tan seguro como la muerte.

Quisiera detallar cada uno de esos instantes vividos en este corto tiempo; donde las letras se darían un banquete ya que se plasmarían todos lo que nos fue sucediendo en donde en cada cita nos sentíamos más dependientes el uno del otro , cada vez conociéndonos más y estoy seguro que tanto tu como yo nos pasó algo que aún no tiene nombre pero que existió , y ahí me queda anclada ese siete de octubre donde se rompió ese cordón umbilical que nos ató durante 65 días, recuerdo salir algo melancólico mas no triste porque comprendía que había tenido suerte y que lo vivido había calado una gran huella que me impediría olvidarte.

Entendía que en ese momento había diferencias que no permitían una relación diferente a la que el destino nos brindó y que antes de manera valiente lo desafiamos y lo llevamos a un escalón más allá de lo permitido, así me fui con una posibilidad escasa de contacto, pero existía como al aire que exhalaba cada mañana posterior a nuestro adiós.

Estábamos cerrando ese primer año y luego de atragantarme con las ganas de escribirte decidí hacerlo de manera sencilla y empezamos otros ciclos de escritos sin vernos en donde te compartía mis escritos que nacieron de la inspiración surgida de los sentimientos hacia a ti, ahí nacieron poemas sentidos que leías y luego me dabas tu opinión donde me reafirmabas que era grato para ti leerme y me agradecías abrirte la puerta de mi vida.


Capítulo Final ser agradecido

Recuerdo que este medio escrito me trae gratos recuerdos contigo ya que siempre recibí una respuesta ; ahora lo sé con certeza el hecho de conocerte fue para mí muy importante disfrute de cada segundo y cada sorbo de este café retrasado en el tiempo y pospuesto por el destino , desde entonces solo pienso que la serendipia llegue a mí para atreverme a soñar contra lo que parece imposible.


Ayer nuevamente recorriste mis pensamientos como en tantos otros días en que te posesionas de mí y aquí estoy escribiendo estas líneas para evocarte y esperando poder robarte unos segundos y una sonrisa ; como diría Benedetti mi táctica y mi estrategia era mantener esa pequeña posibilidad de contacto viva a través del tiempo así fueron transcurriendo meses el cual después de muchos obstáculos se cristalizo una noche fría de aquel 7 de marzo.


Hoy soy consciente más que nunca de las limitaciones que tenemos, unas más que otras y que solo si Dios lo permite caerán, sin embargo, hoy no hay tristeza ni dolor; tengo el recuerdo de la más hermosa sonrisa obsequiada a mí por esos ojos que aun evoco y sabes que entiendo tu silencio y lo respeto, tu historia, tu pasado, pero si por una extraña razón quieres verme ahí estaré ya que siempre he tenido fe en ti.

La noche llega y tu recuerda reposara en mí y a partir de hoy en estas letras que quedaran como vestigio de aquel hombre que llego a destiempo a tu vida y que lo poco que compartió lo hizo de corazón y a plenitud conscientes de sus defectos, cierro los ojos lentamente y mañana será otro día

Esta historia continuará
leer más   
3
sin comentarios 31 lecturas relato karma: 39

Vivirnos mortales

Que sea este el momento
de empezar el viaje.
De escurrir el traje al viento,
de saltar al vacío; inmenso.
De querernos con lo nuestro,
todo puesto,
aunque pese y a veces gane.

Que sea este el momento
de escribir las frases.
De abrazarnos con el pecho,
de sumirnos en volcanes,
de entendernos a suspiros
cuando, al tiempo,
nos perdemos en mitades.

Que sea este el momento
de encontrar el traste.
De atarnos a los cuerpos,
de palparnos sin vernos...
De sentirnos inflamables,
encendernos
y llevarnos al desgaste.

Que sea este el momento
de vivirnos enteros,
vivirnos errantes,
vivirnos libres

y vivirnos

mortales.
leer más   
8
4comentarios 83 lecturas versolibre karma: 107

Sicomoros egipcios y cafés pendientes

En esta mirada mía, viajan:


Alquimistas de sueños

Globos aerostáticos

Bombas de vida

Cantos de cisne

Telescopios dorados

Sicomoros egipcios

Nenúfares aéreos

Tréboles azarosos

Besos helicoidales

Saltos mortales

Cafés pendientes

Ese café. El que nos prometimos con el roce de los dedos. El que quema los labios, callados. El que me amarga y me endulza los escalofríos. El que me eriza la memoria, pensando que vuelves.
leer más   
10
10comentarios 78 lecturas versolibre karma: 102

Nada

Como este cielo plomizo,
tu corazón
mi confianza deshizo:
queda el gris de tu función.

Ya no recuerdo la estación,
pero largo ha sido el viaje,
torpe peregrinaje
desde mi voz clara
hasta el más sereno silencio.
Y, ahora, rozando las murallas de tu altar,
mis ojos enfangados
por una rémora de versos interrogantes,
al fin, pueden enmudecer
pues ya no tienen nada que decir.
Ya no hechizas mi expresión,
ni tu imagen voltea mis líneas
y mi boca no te pronuncia
baldía en lo desconocido.
No sé qué espera de mí el reloj
que me habla en horas ateridas,
asolando una eternidad
ignorante y humillada;
convirtiéndome en una extraña
que se tienta las aristas.

© Yolanda Gracia
leer más   
6
sin comentarios 57 lecturas versoclasico karma: 61

"AlphaOmega" (& @AljndroPoetry)

En la alborada
del firmamento
estabas tú;
inexistente,
preexistente,
predestinada;
y siendo nada,
llegarías a ser
el todo,
en mi mente.

Y allí dentro...
me perdí,
esquivando
los anillos
de Urano
de tu iris;
luchando,
por salir de ti.

Los elementos,
los fundamentos
y los eventos,
eran y ocurrían
al mismo tiempo;
el amor nacía
y moría,
una y otra vez,
en ti...
siempre en ti.

Viajes cósmicos,
por tu perfil.
Inmerso en un
vacío del sentir,
tratando de existir,
sin ti.

Sumido en
una atmósfera sin fin.
Divagando nebulosas
que me recuerdan
tu forma de amar,
de vivir;
agujeros negros,
que me recuerdan
a ti.
-cuando la fuerza
de tu oscuridad
es todo lo que
necesito para
respirar-
tu materia
oscura,
la savia,
de mi materia
gris.

Y fuiste principio
y fuiste fin,
un alfa sin omega,
una obsesión ciega;
mi todo,
mi nada,
mi siempre existir.

Estrellada,
como una supernova,
la luz de los cielos,
que te quiero escribir.
Mi universo
retrocedió,
el día que te perdí.
Ahora, vagamos
por universos,
sin principio
ni fin

@A.Rheinn & @AljndroPoetry

"AlphaOmega"

- cosmic love -
leer más   
15
29comentarios 90 lecturas colaboracion karma: 111

Morena

Morena,
porque mi vida ya no vale la pena
Los trenes ya no se atrasan y
ya ni siquiera se apean.

Todo, todo consiste
en aquel último viaje donde
dejé mi corazoncito a los pies
de aquella dulce sirena.

Ahora oxidado, triste y
a solas recordando tu
preciosa melena en
aquella triste
terraza postera

Las horas volaron
como las amapolas.
No tuve tiempo para despedirme
pero si para quedarme
con tu flecha clavadita en mi pecho.

Por eso te escribo y digo
que estoy enganchado a ti,
a tu ombligo, que olvidarme
de ti no consigo
y eso que no fuimos ni amigos.
leer más   
5
sin comentarios 36 lecturas prosapoetica karma: 76

Quién Sabe

A dónde va la luz, cuando la tapas;
qué mira el sol, tan alto y displicente;
qué sueña en su letargo la montaña;
qué ley ampara para si un casi siempre;
de dónde agarra la muerte cuando besa;
qué ausencia en nada trocar puede todo;
qué mentira hace del mentiroso poeta;
qué delirio hace un soñador de un loco;
qué linde separa lo exánime de su ánima;
qué hostal aguarda al final del largo viaje;
cuánta sal cabe dentro de una lágrima;
cuántas definiciones para el amor caben.

Quién sabe, quién sabe, quién sabe.
leer más   
19
20comentarios 86 lecturas versolibre karma: 95

Tuve

Tuve que acostumbrarme
a mirar la luna desde el lodo,
perdido en medio del ocaso y
adaptarme bajo las estrellas,
al aullido aclamante e
interminable del lobo.

Tuve que mojarme entero
intentando dar caza a esos peces
que se ríen a carcajadas de mí
en medio y ancho de ese lago.

Tuve que beber a sorbos
allá donde otros no se atreven
sin echarme ni tan siquiera
para atrás en el último sorbo.

Tuve que pasar días sin llevarme nada
a la boca y cuando por fin me eh sentado delante de un plato caliente no he podido comer ni la mitad por tener el estómago dolorido y cerrado.

Tuve que arrastrar mi soledad
entre la gente discutiendo
con mi ángel vs mi demonio
con un halo invisible para el resto y
nunca me pare allá donde
mi conciencia intuía que estorbo.

Tuve que correr y coger trenes
en marcha al igual que picar
el billete en el Alvia, el Ave y
apearme en la siguiente estación
dejando atrás al interventor y
los vagones del Talgo.

Tuve que viajar en autobús
por media ESPAÑA sin destino
buscando un porque?
Y he mirado con miedo de reojo
a la muerte allá donde me eh bajado.

Tuve que pernoctar en parques,
cajeros, portales abrazado al insomnio,
envuelto con una manta
de ansiedad y cuando he tenido
la oportunidad de hacerlo
en un cementerio
arropado entre almas
jamás lo he dudado.
La luz en mi sueño con el ocaso
me han otorgado y regalado.

Tuve que mirar mas allá a donde
pocos llegan y ven
Y trozo a trozo me voy encontrando
conmigo mismo.

No soy el número uno en esto
ni quiero que te salgas de contexto
aunque a veces lo intento y
es en vano.
Pero en el fondo muy al fondo
todavia tengo fé y se que valgo.
No voy a rastras, ni con las cuatro
a gatas, tampoco corro
pero junto letras como un jinete y
entre ellas cabalgo.

Pero me imagino que no habrá
nada más bonito y gratificante
para un poeta que le digan
por lo alto, voces entre el
público declamate algo...
leer más   
12
2comentarios 77 lecturas prosapoetica karma: 90

Aquel escritor receloso del poeta

A plena luz del día,
al escritor
le anocheció
de pronto…
No tomó aliento.
No visitó esa Tierra
de los pasos hacia lo posible
y sintió cansancio al correr del viaje.

No vio el sol.
No escuchó llover.
No rasgó sus manos
con las estrellas o las rosas.
Dentro de su burbuja
dejó a la soledad
venderse a él,
empujarle y cerrar la puerta.

Escribiendo
se repetía en su concupiscencia
con ella,
lo efímero de soñar,
lo ilusorio de querer,
lo irreal de vivir
y se creía esclavo.

Mientras él
y su intrusa melindrosa
se enredaban
en las sábanas
del orgullo,
el poeta
sabiéndose libre
tomó su pasión;
surcó los mares
llegando a la orilla
que le aguarda ansiosa,
que siempre le busca.

Con su ritmo
sin espera
quebró los silencios
de la espuma
de la consciencia,
la colmó de susurros
y un te quiero
sin obligación
ni cuentas.
Le hizo suya
en regalos de nácar;
de caracolas;
de brisa que ardía
en volcanes
de palabras al oído.
Se fundió libre
en los deseos escondidos
y todas las horas
se desvanecieron
para terminarse amor
en el cuerpo de uno…
La duda de aquel
se les perdió
en el rumor del aire,
en la sal de sus pieles
y la miel
de sus labios,
que no vacilaron
el 'te amo'
en la dimensión
del idilio claudicado
bajo la absurda reserva.

El escritor
buscó placer
en saciarse de quimeras.
El poeta
asido de sus ilusiones
se volvió pócima
y placenteramente
las encarnó
en la musa fiel de sus verdades.

El escritor
le llamó 'kilómetros infinitos'
a la distancia boca a boca,
mas el poeta de los océanos
luchaba conmigo
sin pretensión
de banderas blancas
o laureles
y por mis dedos
resbalaban sus cabellos
mientras escribió prosas
sobre mi cuerpo,
de donde
nacen sus versos
y guía los míos.
El escritor
receloso del poeta,
entró airado
a hurtadillas
la noche de los tiempos…
Arribó ufano
hasta la misma alcoba
mirando
la única silueta
tendida en el lecho
de mi recuerdo
y su ausencia;
se vio absorto
en el reflejo de mis ojos
y al descubrirse, calló.

Aquí
en el silencio,
habló el gemir de mi suspiro…

Sí…
sólo me escuchó
pronunciar su nombre.




Yamel Murillo



Postdatas sin remitente
Cuando la Luna se muerde los labios©
D.R. 2015
leer más   
11
10comentarios 77 lecturas versolibre karma: 89

Canto de Sirena

Cantaron las sirenas,
sereno el mar les escuchaba
mientras la plateada luna,
en darle un beso, osaba.

En el barco de la melancolía,
viajaba aquella noche,
recordando besos que nunca fueron,
sobre lunares deseados,
el mar de tu existencia que en mi ser
se desbordaba.

Ay amor, tantos sueños contigo,
tu en tu vida y yo en la mía,
distintos destinos, increíble todavía ,
hacernos compañía en lo lejos...
en lo cerca, ¿quién conoce de ironías ?
mi mano que se extiende sin poder tocate
pero mi alma te abraza en el infinito,
hasta más no poder amarte.
Tramo a tramo recorremos paralela vía,
tu amor me salva del naufragio día a día,
y en mi amanecer, solo agradezco a Dios
por tu ser.

Al final del día nuevamente navego,
escuchando el canto de la sirena,
que de muy dentro llega,
y en ese mar dorado,
se inmortaliza el sentimiento,
que en ti lento me va hundiendo,
para hacerme renacer,
mirando nuevos horizontes,
desde un barco de amores,
sin anclas que a suelos me sujeten.

Y solo escucho ese canto,
que conmueve mis entrañas,
hasta llegar la madrugada,
el canto de la sirena,
cuando la luna al mar intenta besar.
leer más   
5
sin comentarios 20 lecturas versolibre karma: 61

Cine versus Realidad

Y quise mirar la vida
como en un plano secuencia,
de una vieja película en blanco y negro.
Vernos así, desgastados,
cansados y tristes,
pero juntos.
Con la dimensión de las
grandes obras del cine.

Como en una escena
de “Días de Vino y Rosas”,
donde Jack Lemmon y Lee Remick,
bebían hasta hacerse daño,
y se amaban bebiendo.

Quise buscar la magia
del cine, en la realidad
compleja y simple
de nuestro día.
Nunca tuvimos
días de vino,
ni de rosas.
Ni yo fui “La Novia”
ni tú Rick Deckard .


Ni viviremos en un
mundo surrealista
donde "Amanece, que no es poco".
Ni nos quedaremos atrapados
esperando "El Ángel Exterminador".

Cine, cine, cine,
más cine por favor,

decía Aute.
Pero lo cierto es
que la realidad nos engulle
y nos impide vivir en una gran pantalla.
Que "Los 400 golpes" nunca
serán de "Melancolía",
pero la vida seguro si es
"El Viaje a ninguna parte".


Hortensia Márquez

Mi particular homenaje al cine, y a algunas de las películas que más me han impresionado y marcado.
22
29comentarios 164 lecturas versolibre karma: 110

Descansa de tu viaje...

Descansa de tu viaje
al son de la marea,
arriba está la luna
que rompe las tinieblas,
sus rayos te resbalan,
te limpian de la arena,
te rozan y acarician
y adornan tu silueta;
las sombras tan voraces
engullen lo que encuentran,
y tú, como dormitas,
evitas que te prenda,
la luna en su atalaya
confía en que te duermas,
y puede que hasta sueñes
con cañas y con pesca.

Descansa de tu viaje,
recobra, bien, las fuerzas,
al cuerpo, dolorido,
hay manos que lo esperan,
y dedos arrogantes
que escriben y que versan,
dejando en el cuaderno
susurros con las letras,
la tinta y el salitre
conforman una mezcla,
de playas y de rosas,
de ninfas y sirenas,
pero es que, en todas partes,
asoman los poemas
de un modo silencioso
junto a la luna llena.

"...Descansa de tu viaje
porque la mar te anea,
las olas te acarician,
a ti, dulce trainera..."

Rafael Sánchez Ortega ©
06/02/18
leer más   
6
sin comentarios 39 lecturas versoclasico karma: 60

Viajar en el tiempo

Anoche sentado en la barca del olvido

veía cómo se ahogaban mis palabras en la copa de vino

que mi mano temblorosa sostenía,

se ahogaban en ese mar rojo de penumbras

vivas palabras se ahogaban, pidiendo auxilio.



Intentaba parar la tormenta,

pero cada grito de las huérfanas palabras

se extinguían

se desvanecían

recrudeciendo mi angustia, mi pesar,

y aunque pataleaban con fuerza

las vocales

tratando de salvarse,

el destino pareciera estar escrito .

El destino sacudía mi temperamento y aunque sostenía la copa de vino con tanta vehemencia mi corazón se partía en dos mundos el suyo y el de mis recuerdos.

Cómo salvar aquello

que desconsoladamente

pedía auxilio

en medio de una tormenta descomunal.

Pensé enviarle un salvavidas

en forma de poema;

cavilando podría servir de alivio,

pero no resultó.

La copa de vino

cada vez parecía más profunda.

Cada centímetro de palabra

que caía de mis labios secos

las veía languidecer

en ese mar rojo de nostalgia.

Anoche inventé una excusa para intentar salvar un imposible, inventé motivos para salvar alguna felicidad guardada en algún trastero , inventé excusas para partir hacia algún lugar dónde se esconden los temerosos y despavoridos,intenté poder sacarlos a flote, mis recuerdos y redimirlos de mis fracasos; pero se ahogaban angustiosamente.

La tentación llegó a mí con una sed infatigable.

Necesitaba calmar la piel de mis labios

de este destino

que parecía interminable

y bebí de ese vino rojo contenido en mi copa

que mi mano angustiosa sostenía ,

pero mis palabras morían y mis fantasías también.



Creé sueños y esperanzas

y los bañe con el vino de la arrogancia,

y aún así,

el vino que alguna vez fue de los amantes soñadores

hoy sólo atontaba la sed agónica de desesperanza.

Solo quería beberlo para intentar salvar ecos en la distancia

y no para emborracharme en recuerdos .

Cómo quisiera saber que cada sueño

que fabrico

en este refugio

donde permaneces,

pudiera algún día ser placentero y cálido ,

que sea nuestro por deseo y pasión

y no por el aire infatigable de la lejanía.

La felicidad de mi ser no lo etiqueta un cuerpo

y menos aquellos cuerpos

que no han sabido permanecer ocultos a la tentación

de la vanidad y el confort.
leer más   
7
1comentarios 32 lecturas versolibre karma: 78

Aroma

Escucha la voz perversa de tu lado escarlata.
Acércate al edén de las flores silvestres.
Quédate y llena con tu miel el vacío.
Humedad que llama y atrae al animal salvaje, libre y sediento.
Nadie te cuidará jamás como yo.
Bestial instinto que emerge. Dejemos correr la sangre...

Soy tu monarca a tus pies. En tus piernas duermo.
El universo en ti, termina y vuelve a empezar.
Te vas y nunca te has ido.
Somos luz eterna que los cerdos llaman pecado.
¿Cómo osaron a prohibir lo bendito?
Lacayos miserables, inertes y fugaces.

Cíñete a mí, que estaré a tus pies.
Oh elixir fragante que avivaste el instinto.
No hay virginidad, ni pureza; ni blanco, ni negro.
Te bendigo y me bendices. Somos tú y yo en lo perpetuo.
Te dejo, pero el instante permanece en este viaje sin sentido.

Fabricio Echeverría
leer más   
14
10comentarios 88 lecturas versolibre karma: 106

Para ti

Un taxi.
Un aeropuerto.
Un billete de avión.
Un viaje en turista
con el que matar a mis demonios,
un salto al vacío sin red.

Un corazón, el mío,
que late desbocado
cuando el tren de aterrizaje toca tierra.
Una muchedumbre.
Una cara esperándome.
ELLA.

Una sonrisa que da valor
para matar a la muerte
o al menos, a no temerla.
Un abrazo, reloj deteniendo el tiempo.
Unos ojos verdes reflejando los míos
un par de labios rebosantes de deseo
pero mudos de palabras.

Un sonido estridente.
Un despertador sonando.
Un sueño que muere.
Unos párpados que se abren.
Un cobarde que despierta.
YO.
14
2comentarios 62 lecturas versolibre karma: 88

Bosque de Vida

En un paraje donde los sueños
se pueden programar,
donde lo cierto no existe,
los tópicos pierden sus sentidos,
prisa es un vocablo
desconocido en su percepción,
lo irreal disfraza mi esencia.

Rincones con evocaciones
a elfos, hadas y geniecillos,
fantasía es lo que respiras,
silencios que desbocan tus oídos,
belleza más allá de los sentidos,
aromas a lluvias de otros tiempos,
sosiegos capaces de dormir el sueño.

Bosque cuya vida trascurre
entre musgos, cubriendo
con su manto de terciopelo
troncos con historia
de civilizaciones que descansaron
entre helechos, delirando
con la visión de algún unicornio.

En ésta tregua de las conciencias
y contratos con lo intachable,
viajo a estados emocionales más allá
de una vida rea de urgencias,
que reflejadas en estos paisajes,
plenos de lo simple, de lo espontáneo,
carecen de todo sentido,
ungiendo mi desahogo de reposos,
convirtiendo mi existencia en hiedra.


Amén
leer más   
16
8comentarios 121 lecturas versolibre karma: 107

Estaciones

Falsas mañanas,
que me confunden,
que desenredan
tirabuzones de dudas,
e ilusionan mi estancia momificada,
como un hilo, que se pierde
con Ariadna
en un soplo de Cupido.

Estaciones llenas de intensos vacíos,
donde habitan ojos marchitos, confundidos,
ojos que expenden máquinas
de cavernas llenas de maletas
que suben y bajan.

Estaciones completadas,
con cada paso,
con cada pisada,
andenes que agotan
el reloj de arena,
con cada rienda perdida.

Memorias recurrentes
de historias no contadas,
que se pierden en asideros
de compartimentos,
dejando asientos calientes,
vaho que me abraza
e invade mi espacio,
alimentado de móviles
de risueños teclados,
el corazón se pierde
en nubes de voces ignoradas,
llamas en labios no besados,
marchitas miradas de fuelles
en tristes caras desvastadas.

Estaciones frías, sin calor humano
donde juegan miradas,
evadiendo su dirección
de trayectos olvidados.

Vagones diseñados
de asientos adulterados,
direcciones que se eligen
sin saber hacia donde vamos,
al final, un número somos,
que se evapora de las manos.

Viajes que marcan hitos
del destino,
vagones desmelenados
de furor de himen deramado,
fluidos corporales de ayer y de hoy,
ilusiones perecederas
de libros no leídos,
de bolsas de compra
llenas de vacías cuitas
insatisfechas, de manidos anuncios
que mueven la vida
y despersonalizan un mundo
que se ahoga en la nada.

Angeles Torres
leer más   
2
2comentarios 18 lecturas versolibre karma: 40

Dos libros, por favor

Hoy compré dos nubes cargadas de leyendas,
vientos sanos y refugios arcaicos.
Y llenaron mi morada
de homéricos versos
los colores que pronunciaste en Ítaca;
para dar,
para repartir…

en este viaje por el Hades


{0x1f3a8} Ilustración; Amanda Cass
3
2comentarios 29 lecturas versolibre karma: 42

Soneto. Escalera antagónica

Un nevero frío aguarda sin cisma
sobre montañas altas e impávidas
y en alas de quiescentes crisálidas
viajan mis sienes de ungüento sin crisma.

Un retén de río me apresa y abisma
sobre cortinas largas y escuálidas
y en almas de otras almas más cálidas
piensan mis sienes abyectas de un prisma.

Me siento aliviado y condecorado
en el atrezo tan bien dibujado
de esta escalera doble y antagónica.

Me siento aliviado en cada bocado
de boca - y beso sutil, bien besado, -
de esta madera noble y masónica.
leer más   
9
1comentarios 59 lecturas versoclasico karma: 91

Gracias

Cargo mi vieja maleta
con palabras y gratitud,
ha sido un buen viaje...
versos, heridas,risas,
reflexiones,admiración,
buena gente, buenas colaboraciones,
en fin, un mágico mundo
de personas, poesía...y demás.

Cierro etapa...
abrazos y larga vida
a las palabras.
leer más   
16
4comentarios 68 lecturas versolibre karma: 118
« anterior1234526