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Vislumbrandote

VISLUMBRÁNDOTE.

Sabes bien que entre mis líneas tus cabellos se han enredado, en esas noches cuando el sosiego me ha desamparado, sabes que de ti he robado un poco y lo he mimetizado entre letras, entre sensaciones que siempre han quedado cortas para expresar las explosiones que en mi cerebro se fraguan.

Sabes que entre estados de ánimo que fluctúan en los límites de lo lícito, en esa delgada línea que asoma cuando la locura está latente, has caminado desnuda.

Para ti de mí, amor puro, sentimiento que dentro de la gruta más recóndita de mi alma emana a gotas y que al emerger a la superficie de la rutina se vicia y se vuelve vino; amor de ese que termina siendo absurdo, de ese del que no se habla, pero en el que tanto se piensa.

Para ti la pasión más vehemente, brío de ese que no se delimita a las carnes, al sudor y a las caricias colmadas de pecado; pasión que quema lentamente el alma, que va más allá del éxtasis, efusión en la piel, de esa que logra erigir vías lácteas, que forja universos nuevos y que enloquece la poesía.

En ti recae esta fuerte fijación de lo desconocido, de tu aliento, del beso jamás dado, de tus labios irrepetibles e incomparables, esa fascinación sobre tus pensamientos que apenas evidencian poco y que si logras ahondar son solo la punta de un iceberg que hasta la enormidad de tu espíritu llega.

Sabes bien que quisiera amarte, sin mesura, de antigua escuela, de esas historias tórridas que ahora reposan enmohecidas en bibliotecas, sabes que contigo no hay lugar para débiles arroyos, sino mares y océanos, sabes tanto de mi interior, de lo que se cueceen mi alma, pero a la vez no dimensionas nada, de esta realidad que solo nos prenda lejanía.

David Felipe Morales
20 de Septiembre de 2015
8
9comentarios 101 lecturas versolibre karma: 89

1984

Estoy sintiendo calma, en medio del tornado, mientras todo alrededor se deshace.

Las palabras nunca dichas y los silencios enquistados van volando disgregados por doquier, haciéndose esquirlas que golpean mi rostro.

No hay mañana visible, esa promesa se esfumó entre sonrisas, me resta solo el confuso hoy.

Con todo, con tanta basura del día a día, aparecen las sobras nauseabundas de la rutina.

No quiero mirar, mientras todo se hace polvo, no quiero ver los despojos de castillos de arena.

Me enfoco en la poca luz del sol, en ese destello incandescente que ciega dejándome en oscuridad, en la penumbra de mi ensortijado pensamiento.

Volteo los ojos y miro hacia adentro, y encuentro a la momentánea calma y en ella me resguardo a la espera de que el torbellino me absorba, me destruya, para no seguir en la agonía de estar expectante, de estar ausente de esta vida que amenaza con tragarme.

David Felipe Morales
29 de Septiembre de 2015
5
4comentarios 23 lecturas versolibre karma: 53

Imposible

Imposible que no me venga un pensamiento en tonos carmesíes y ardientes, cuando se ha disuelto ya la belleza de su estampa en estos ojos hasta el punto de embriagarlos.

Imposible cuando de su perfume ya no queda rastro para mi olfato y el fulgor pensamiento incandescente de su beldad ha iluminado hasta enceguecer, cuando en evidencia queda su hombro desnudo, no se hagan tórridos mis sentires.

Imposible que en mí no circule por los senderos prietos de la pasión más incontenible y se arrastre por los pasajes intrincados donde el sentimiento se forja en carne, en aquel laberinto que transforma las palabras en besos, en caricias, en famélicas miradas que trasgreden la piel.

Cómo contener el deseo, la irresistible fuerza que emerge, posee e infesta cuando ya se ha colmado el sentimiento, la belleza y la pureza que del alma viene y nos resta la carne cuando ya las ropas se han hecho inadecuadas para contener estas fuerzas.

Imposible no caer en aquello que nos hace tan humanos buscando la complicidad en la oscuridad de la noche, en la luz tenue de esa vela que amenaza con extinguirse.

Imposible esquivar la necesidad más enclavada de intentar fundirse en una sola carne, cuando se encarna en usted el complemento para los desazones que trae consigo el cotidiano.

Imposible no verla con otros ojos cuando ya el alma y el espíritu colmados están de su belleza.

David Felipe Morales
6 de Octubre de 2015
4
sin comentarios 21 lecturas versolibre karma: 67