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Me conoces

Aunque cierre los ojos
y enmudezca mi boca
me conoces
conoces mis sentidos
si despierto entre brumas
o sueño arropada

Aunque habite en otra estrella
y las lunas nos separen
me conoces
conoces mis andanzas
si bailo desnuda
o me acompaña una sombra

Aunque pinte mi rostro
y el cuerpo disfrace
me conoces
conoces mi voz
si colores desprenden
o es oscura como la noche

Aunque entierre fantasmas
y sonría a la vida
me conoces
conoces mis miedos
si me diluyo en tinieblas
o sus desafíos encaro

Me conoces
sin palabras, miradas ni gestos
conoces mi esencia
conoces mi alma
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2comentarios 56 lecturas versolibre karma: 91

Me Encontré

Desde mi infancia temprana
recuerdo que te buscaba
en ideas preconcebidas
que "los grandes" me contaban,
en cielos de madrugada
donde, solo con mi almohada
con los codos en la cama
y las rodillas flexionadas
susurraba unas palabras,
levantando una plegaria.

Pero fue pasando el tiempo
te busqué tras tantas puertas.
Mientras te buscaba afuera
me observabas desde dentro.

Pero fue pasando el tiempo
me cansé ya de buscarte
comencé a buscar mi centro.
Te encontré... al encontrarme.
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1comentarios 58 lecturas versoclasico karma: 83

Camino

Vacio la mente
a la vez razono
Panorama nuevo tengo de frente
Divinidad dentro de la capa de ozono

No veo el aire pero siento su brisa
Por las estrellas queda decorado el cielo
Mis pies en el piso donde ando sin prisa
Si cierro los ojos poco a poco vuelo

Levito pero no paro de escuchar
Medito mientras doy pasos y amplifico mi sentir
Un enigma me acompana en mi paladar
Insisto en una contestacion para lo que no se puede definir
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sin comentarios 24 lecturas prosapoetica karma: 66

ᎡᎪíᏟᎬᏚ ᎪᎷᎪᎡᏩᎪᏚ, FᎡᏌᎢᎾᏚ ᎠᏌᏞᏟᎬᏚ

Aprendí hace tanto a vivir a destiempo del viento superfluo; aquel que asfixia y atosiga ante su impotencia de dar aliento...

Aprendí a descifrar razones de poesía en las nubes grises y a justificar cada lágrima vertida. Supe vencer tibiezas con la verdad de los mares, y de su sal, purificar recelos al decantar el agua clara sobre las solas y áridas estepas...

Aprendí que sin noches no habría mañanas; que sin la semilla de la incógnita no se cosechan esperanzas; que la Vida está; que se larga cuando quiere y también se queda de buena gana...

Aprendí a oírme, mas no a escucharme en el capricho del cariño propio; a negarle a mi ego el quebranto de las sonrisas y a mirar el cielo al cerrar los ojos...

Aprendí de los niños lo que olvidé cuando fui uno: aprendí a ser uno de ellos para aprender a ser simplemente yo... sí, sólo yo, como ninguno.

Aprendí que las palabras pueden saturar libros; cubrir tertulias; exaltar atriles; ataviar ferias y plazas, pero no satisfacen jamás las almas.

Aprendí que lo que se calla o se da a medias, forma grietas interminables en las conciencias propias y heridas profundas en las ajenas.

Aprendí que para ver, debía cegar los labios contemplando la humanidad desde el abismo mudo de un juicio y arribar al estruendo del misericorde a través del trigo de sus manos...

Aprendí a decir 'no' frente al espejo; a sortear las encrucijadas de los recuerdos y a decir 'sí' al reflejo de mis adentros....

Aprendí que el vacío del más austero conocimiento, nos hace malos sin haberlo sido, incluso carentes del derecho...

Aprendí que amar es solo un verbo cuando dejo al enunciado ser conjugado por mis celos.
Aprendí que el odio me hiere, la lisonja me quema y soy opulento al asumir mi pobreza...

Aprendí que para ser yo, tengo que ser tú primero; que mi voz no es, si estás tras el silencio.
Aprendí a sentir el dolor con los poros de tu espíritu, para que mi sangre tornada en compasiva, lo purificara por completo...

Aprendí del gozo de saber que no soy inerte; ninguno lo somos.

Percibo tanto y tan fuerte que cuando ese todo es tan intenso, sobrevive más allá de la muerte...

Aprendí a estar sola rodeada de millares de gentes pues para saberme o para saberte, hay que permanecer en medio de la intensa lumbrera de todos los seres...

Aprendí un canto al salir del sol y otro al pegar la noche.
Un canto que se parece al tuyo; al de él; al de ella; al mío; al nuestro, pero sus notas resuenan sólo, si con amor lo interpretamos al unísono...

Aprendí que no sé de mí hasta que me miras... Que si te miro, me encuentro y si me pierdo, en tu mirada llega la calma al portal y me da la bienvenida...

Aprendí que siempre supe todo, justo cuando nada sabía, excepto que te amo... y al aprenderlo tú conmigo, comprendiste las dimensiones de lo que amas.

Aprendí de Ella, de ti... que a aprender es a lo que venimos; que importa menos el origen que la llegada y más el pan horneado, que el vino perdido...

Aprendí al aprender.

La lección es perdón
y perdón es olvido;

al serlo
si tuviésemos alguna mutua deuda
juro que no recuerdo ya esa palabra...

ni siquiera su sinsentido.



Yamel Murillo



La llave.
Caleidoscopio©
D.R. 2014
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13comentarios 110 lecturas prosapoetica karma: 91

Supernova

Solo tú,
bronce eterno
del secreto cerrojo
a quien reservo
el giro
de la sola
llave.

Eres agua...
del dulce río
y de la quina;
elixir cuántico
de un sistema único,
capaz de devolver
el pasivo motivo
a las piezas
de un planeta corazón
desordenado
que no sabe
ser ni estar,
estar sin ser,
ni en ti
aun en traslación,
si no es contigo...

De ese abismo mundano
donde me llevas
hasta el mismo infinito
del desahogo
al que me elevas,
tu palabra
levanta estelas en la millar galaxia
o destruye
algún pedestal endeble
del alma...
aunque en medio
de tal destrucción
el ciclo vuelva
a empezar
y jure jurando
que por ti
cada parte
de su plenitud
poseerá,
el jamás gélido
del solsticio tuyo
o el cataclismo
del siempre
lunático
que nos arroja
fuera de su justa
rotación...


Serpentea
tu año luz
por mi núcleo estacional,
dual y nocturno...
Ve consumirse
mi atmósfera calma
y gira en derredor
renaciéndome
de tu verbo conjugado.


Surgirás
sobrepuesto y altivo;
poderoso segundero
efecto de tu báculo
sobre mi ángulo
de tiempo en el torrente,
a marcar
exacto,
con escrupulosa precisión,

tu vida definitiva...
o mi absoluta muerte
.



Yamel Murillo



Del cosmos y otras hogueras.
Las Rocas del Castillo©
D.R. 2016
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19comentarios 126 lecturas versolibre karma: 92

Ahora soy más fuerte

He visto caer las hojas del tiempo.
Casi sin ningún esfuerzo el viento de los días las han derrumbando.
Siempre es así cuando la indiferencia conspira con el orgullo para fraguar una farsa que engaña hasta a él más astuto.
De la misma manera fui cayendo al precipicio con cada una de todas tus mentiras.

Hoy tu verdadero rostro ya no esconde la oscuridad que todo este tiempo se esforzó por ocultarme.
Ya no me importan las preguntas sin respuesta ante un silencio que la sonrisa burlona gozó al ver cómo me dolían los engaños.
No me hace falta decir con voz baja lo que mis ojos tristes hablan.
Ellos son más que solo una señal muda de cómo caí en cada uno de todos tus señuelos.

Solo fui como un niño que fue tomando cada dulce que se dejo para endulzar a mis sueños.
Como pudiste robarme la inocencia de algo que para mí era tan santo.
Nunca te importo dejar cicatrices que costaron toda una eternidad sanarlas.
Endureciste con tu odio a un corazón puro hasta que al final tuve que dejar de amar todo lo que solamente me rodeaba.

Perdí años completos tratando de descifrar cada una de tus supuestas verdades.
Empeñe mi gloria y mis mejores lealtades en una búsqueda infructuosa.
Nunca encontré mis dones escondidos en tu misma desdicha.
Solo me fui evaporando como una gota única bajo el incandescente sol que todo lo evapora.

Solo me quede como una presa ciega atada a la carnada que se descomponía.
Pero aprendí a esculpir a el tiempo.
Y con simbolismo mi espiritualidad me saco nuevamente a flote.
La valentía renació en fortalezas a partir de todas mis debilidades.

La vida nos rompe a todos en algún momento.
Yo logré de mis pedazos hacer algo diferente.
Ya no soy el mismo de antes.
Ahora soy más fuerte.

Poesía
Miguel Adame Vazquez.
02/04/2017
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5comentarios 264 lecturas versolibre karma: 58

Hoy me he vuelto a enamorar

Hoy me he vuelto a enamorar.
El canto de un gallo me despertó
La hora del reloj me desconcertó
Los pájaros comenzaban a piar.

Una hoja manchada de café
La noche fue larga, salí a pasear
Un camino se abrió al verme llegar
Anduve sin rumbo, buscando mi fe.

Húmedos bosques, volved a sonreír
Abridme camino, ¡quiero hallar luz!
Hermosos parajes del pueblo andaluz.

Qué ven mis ojos, verde y azul
Todo es belleza, me vuelvo a encontrar.
Hoy me he vuelto a enamorar.

Señor T.
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sin comentarios 87 lecturas versolibre karma: 25

Iluminación

Ananda miró al Buda,
Sol de la Existencia, Señor de los Mil Universos,
y comprendió.

Buda le miró satisfecho,
levantando los ojos de la flor,
aquella flor que enseñaba
a sus discípulos, angustiados
por no saber qué contestar
"¿Qué querrá de nosotros,
qué diremos?" -pensaban -
"Si supiésemos lo que quiere,
seríamos Uno con Él,
pues sólo un Iluminado reconoce a un Iluminado.
Si hablamos de esto como si supiésemos,
mentimos, y Él lo sabrá
como el Sol sabe todo lo que ocurre en la tierra,
desde lo alto de su trono celeste"

Todos apurados, miraban en rededor suyo,
para ver si acaso el Universo entero
también se había sumido en dudas,
cuando, como una flecha llena de veneno,
la voz de Buda les golpeó:
"En Verdad, Ananda ha comprendido"
Y más allá, veían al discípulo favorecido
con una sonrisa satisfecha, mirando al Buda.

Muchos después fueron a verle,
conociendo la noticia de que Buda
le había dado su felicitación,
y preguntaron para ver si acaso
entendían cómo llegar a la Iluminación:
"Oh, Ananda"-dijeron-" Dulce amigo,
dinos qué pensaste, qué sentiste,
cuando Nuestro Señor
ostentaba esa flor,
esta mañana en el prado."

Ananda habló,
y su voz se alzó sobre cien universos
de Devas, Hombres y Demonios,
y quien no alcanzó la Iluminación aquella noche,
al menos, no se reencarnó en seres inferiores:
"Vi una flor y sentí felicidad, porque era hermosa"
Quien esto sabe, esto entiende.
En Verdad, Ananda comprendió,
en Verdad, Ananda ha comprendido.
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3comentarios 63 lecturas versolibre karma: 17

Perdonar

Cuando perdonas, el corazón se limpia y se llena de amor,
Cuando perdonas, tu alma se regocija de felicidad
Todo lo ves diferente, con más brillo, con más color,
La sonrisa es tú carta de presentación, pues refleja tu felicidad
El perdón, llega con el tiempo…pero llega
Cuando perdonas, te deshaces de viejos, rencores, penas y sin sabores
Cuando perdonas te liberas de una carga negativa muy fuerte,
Aprende a perdonarte a ti mismo, no seas tan cruel contigo mismo
Si te perdonas a ti mismo, encontraras el perdón para los demás
Y con ello la paz espiritual, que necesitas para tu felicidad….
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sin comentarios 70 lecturas versolibre karma: 35

Despierto

Un estado de claridad
Que te hace amar la soledad
Abres los ojos ante la diversidad
Que ofrece esta realidad

El limite no existe
Por nada te resistes
No te arrepientes de lo que hiciste
Tampoco de lo que dijiste

Debido a que genuina es la proyeccion
SIn ataduras es la percepcion
Propia es la integracion
Cada vez que analizo informacion

Busco lo que se acerca a lo cierto
Aunque cause sufrimiento
Es solo otro sentimiento
Que me hace sentir...
Despierto
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sin comentarios 24 lecturas prosapoetica karma: 6