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Paradoja

Mi parodoja es despedirme,
para no cesar de buscarte,
tener que volar
para quedarme en tu cielo.

La paradoja es el olvido
y no apartarte de mi memoria,
huir de tu felicidad
para que puedas encontrarla.

Buscar el silencio
en el ruido de tu ausencia,
cerrar los ojos
y mirarte en cada verso.

La paradoja de mi súplica,
la oración de éste ateo,
es que me olvides en tu presente
mas no quiebres éste amor y el deseo.

Amén
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cuántos....cuántas....

Cuántas dudas caben en un pétalo…
cuántos quizás en un tal vez

Cuantos te amo en los dedos de la promesa,
cuántos adiós en cada tristeza….

Cuántos siiii…. al abrigo de la esperanza,
cuánta música cabe en la melancolía

Cuántas esperas en la estación del olvido,
cuánta ausencia en la mirada…

Cúanto amor en las dudas de un pétalo
cuántas despedidas en un silencio.. 

Amén
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Soneto a mi abuelo, a mi Lelo

“Tiempo, ¿qué es el tiempo después de todo?
Si al final de este afanoso camino
aún lloran tus fieles felinos
tu llegada esperando de algún modo.

Si todavía hundidos en lodo,
no crece en tierra la flor de lino,
¿Por qué ya marchaste al reino divino?
¿Por qué ya giraste el santo recodo?

Bañados en ardiente desconsuelo,
desnuda dejaste a tu sangre en vida;
anclados en un gélido estupor,

No cabe en alma este inmenso hoyuelo;
mas asumimos tu pronta partida
sabiendo que fuiste a un lugar mejor ”.
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4comentarios 70 lecturas versoclasico karma: 64

Ver(te)r café

Solo quiero que me escuches
Con mi nombre en la pared
Después de un par de copas
Y de esa tarde de café.
Solo quiero que me mires
Con mi ojos en tu sien
Después de un par de besos
Y de esa tarde de (ver)té.
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sin comentarios 57 lecturas versolibre karma: 69

Guilber

Hijito de mi vida,
no debes llorar más
tus lágrimas me parten
es mi alma conmovida.

Mi corazón quebrantas,
entristece a mamá
si ya la vida es dura,
hay que darte ternura
amor, felicidad.

Si desespero o enojo,
tengo que regañar
perdóname mi niño,
tengo que mejorar.

Ya no llores amor
que la fuerza me vences
pucheros me convencen,
que debo porfiar con amor.

Que puedes mi ternura,
saber tú de maldad
es tu alma blanca pura,
trasparente cristal.

Pero lo que si sabes,
como crece mi amor
y por ti doy mi vida
no debes de dudar.

Tranquilo ahora duerme,
pronto vas a soñar
con nubes de algodón
de azúcar azul mar.

Duerme mi niño amado,
un ángel Dios te manda
a cuidar de tu cama
y velar tu dulces sueños.

Bajo digo a tu oído
mientras el abanico
de tus pestañas cierras,
cubren tus tiernos ojos.

Hijo recuerda siempre
y nunca por ningún
motivo te olvides
de esta inmensa verdad.

Tu madre Guilber te ama
hasta la eternidad.

MMM
Malu Mora
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sin comentarios 88 lecturas versoclasico karma: 52

Viento

No, no suena a través de una rendija.
Crece una sonora marea inmensa
de la nada al todo.
Cada hoja gualdrapea furiosa empujada
por la fuerza,
pero no hay cientos sino miles,
y de cada rama flexible que se agita
otra más fuerte la sostiene,
y a ésta otra... y hasta
el mismo tronco que soporta todo
ese mundo, su mundo,
vibra.

No es el viento lo que suena,
sino las hojas de los árboles.


En el juego he caído
en la casilla de la Muerte.
Se va revelando el mundo
a mis sentidos.
Los pies, de la cama
al suelo frío.
Y he salido a la terraza.
Altos chopos blancos
más altos que los hombres
anegan los oídos
de infinitud en su sonido.

Y no es el viento lo que suena,
sino las hojas de los árboles.


Porque a las cuerdas orquestales son las manos
lo que el infinito a la vida.
Y no son las cuerdas vocales lo que habla,
sino el aire que se mueve.
Ver lo eterno es muerte y transformarse
en alto chopo blanco.
No, no se entenderá el Lenguaje
si no se piensa

que no es el viento lo que suena,
sino las hojas de los árboles.



Villafranca del Bierzo, 24/09/2014. En el albergue del Camino.
Imagen: www.villabrazaro.com/2011/11/por-la-orilla-de-rio.html
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11comentarios 155 lecturas versolibre karma: 92

Hecha de eternidad

Te veo
y se me ocurre
que estás tan hecha de eternidad,
tan hecha
de la ternura de la tempestad,
y yo, tan hecho de polvo...


@SolitarioAmnte / ix-17
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16comentarios 157 lecturas versolibre karma: 82

Casi

Alguna vez fuimos
un instante perfecto
en ese instante fuimos
casi amor eterno.

MMM
Malu Mora
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6comentarios 89 lecturas versolibre karma: 81

Latido

Letras
que retumban en el pecho
la belleza de los recuerdos
Recuerdos
Incapaces de llenar vacíos
porque en ellos nunca tendrá cabida
lo que ya se ha perdido
Porque hablo de un corazón
que por tí ha dado infinitos latidos
Latidos
que en mi brújula paralizo
sin orientación ni sentido

Porque no.
No hay olvido

Porque tú me abriste el alma
y me enseñaste lo profundo y lo absurdo
que convive en este mundo
Porque contigo he aprendido
lo más duro del destino
Porque tú me has enseñado
la oscuridad del camino
Porque por tí he conocido
que la vida es un suspiro .
Porque tú.
Eres ese latido
que nunca daré por perdido
y siempre viajará conmigo .

Y no .
No hay olvido .


@rebktd
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15comentarios 101 lecturas versolibre karma: 82

Nací para Ser una Canción Eterna de Alegría

Me despertó ese instante,
cuando sentí la calidez de la caricia
de los rayos del sol.
Sentí que me abrazaba con ternura
me acariciaba la piel con su luz , su dulzura,

Busqué en mi interior y encontré el camino,
donde me reencontré, me di cuenta
que era una persona que era capaz de renacer .
Renacer cada día en cada amanecer
o en cada momento del día .

Dejé que el amor inundara
mi corazón ya por la vida contraído,
dejé que se iluminara con esa refulgente luz .

Me prometí ser el espejo
que reflejara luz a los demás.
Me sorprendí entonando una melodía,
en ese instante entendí que había nacido
para hacer yo, ¡sí yo! una canción eterna de alegría,
una canción de esperanza de alabanza por la vida.

Me sentí plena,
la alegría empapaba mi ser,
era feliz tan sólo con lo que me rodeaba.
Y decidí que al seguir caminando por la vida,
regalaría más te quiero, más te amo,
más amor en cada doblez del camino.

Entendí que el amor no se guarda,
que hay que repartirlo, entregarlo,
regalarlo, pero nunca dejarlo guardado en ti.
Porqué cuando uno se marcha,
no se lleva su amor, se lleva los te quiero,
los te amo que las personas te regalan.

MMM
Malu Mora
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8comentarios 111 lecturas prosapoetica karma: 75

Sueña el árbol

Sueña el árbol mi sueño...

Contigo soy árbol
plantado a la orilla de tu río,
tú fluyes inagotable, perpetua
y mis raíces se profundizan
buscando tu humedad en el subsuelo;
y me irrigas y me nutres
con líquido glorioso
y yo me hago ancho y alto tan alto;
tu amor corre por mis ramas
como savia ardiente que no me quema
y me naces fruto y me naces flor.
Y es tan jubilosa nuestra fiesta
que se unen a ella las mariposas
y los grillos y el jilguero.

No nos importa el río del tiempo
ni las generaciones que nacen y mueren,
pues tú, siempre eres río que fluye
y yo, el árbol que se nutre a tu orilla.
El que te ama, al que tú amas.

Sueña el árbol ser yo contigo
y sueño yo ser el árbol en ti.


@SolitarioAmnte / xi-17
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16comentarios 154 lecturas versolibre karma: 84

Fragmentos

Fragmentos de eternidad,
prisión del tiempo, verdad.
Fragmentos de mi alma,
que no encajarán jamás.

Laberinto de recuerdos,
acecha la bestia en su centro.
Me ahogo hecho pedazos,
en ese lago amurallado.
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5comentarios 76 lecturas versolibre karma: 87

El fin de alguna eternidad

Y descubres de repente
que se te han acabado
los incontables segundos
de alguna eternidad.
En mi mente siempre fuiste
inacabable, inagotable,
más que infinita.
De repente,
los relojes de arena
se han quedado
sin sus desiertos,
sin sus dunas
(hasta sin sus escorpiones)
y sin sus granitos
de perpetuidad.

De repente,
tu imagen emerge del cristal
y se desdibuja,
y no es la misma efigie platónica
que contemplé inmutable
en cada despertar del ayer.
Los linderos de la realidad
escurren la infinitud
del amor que nos profesamos
(en mis sueños)
y me inunda una verdad
que asfixia y sofoca
los anhelos cultivados
a lo largo, lo ancho y lo profundo
de ubérrimos veranos.

Ojalá me supieras
a la angustia
de despertar de una pesadilla
en la cual no me anhelas.
¡Ojalá!
Mas me sabes
a la congoja
de despertar de un sueño
en el que me sueñas,
a la realidad de pesadilla
en la que soy descartable
(ni siquiera reciclable).

Y descubres de repente,
que has llegado
al fin de alguna eternidad.



@SolitarioAmnte / vii-17
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13comentarios 110 lecturas versolibre karma: 79

Punto en el vacío

Vacío.

Un punto.
Yerto.
Yermo.
Inerte.
Calmo.
Mudo.
Invisible.
Infinito.

Un botón.
Un toque,
divino,
sobrenatural.
Una explosión,
descomunal,
colosal.
El tiempo.
El alfa.

Vertiginosa
expansión.
Átomos.
Polvo.
Gases.

Estrellas,
planetas,
galaxias,
agujeros
negros,
cuerpos,
cuerpos,
y más
cuerpos
cósmicos.
Luz.

Un sol
Un planeta.
La Tierra.
Un milagro.
Otro
toque divino.
La vida.
Tenaz.
Ínfima.
Crecimiento.
Multiplicación.
Verde.
Aire.
Oxígeno.
Agua.
Criaturas.
El hombre.
Fuego.

El amor.
El odio.
Guerras.
Paz.
Más guerras
que paz.
Dolor.
Sufrimiento.
Placer.
Gozo.
Agonía.
Soledad.
Alegría.
Compañía.
Sueños.
Desilusión.
Conquistas.
Imperios.
Locura.
Arte.
Religión.
Ciencia.
Invención.
Destrucción.
Apocalípsis.
Armagedón.
Un parpadeo
en el infinito.

Finita
eternidad.
Colisiones
cósmicas
colosales.
Fusión.
Fisión.
Abismal
contracción.
Infiernos
engullendo
infiernos.
Otra
efímera
eternidad.
Singularidad.
El omega.

Un punto.

Vacío.


@SolitarioAmnte / vii-17
15
31comentarios 174 lecturas versolibre karma: 93

De soles y dinosaurios

Allá arriba,
unas nubes
conversan con el sol,
y cuando éste se aburre,
se va,
y ellas se echan a llorar.
Abajo,
los hombres,
a veces
se dan baños ante cálidos rayos,
y a veces
se broncean bajo intensos chubascos.

Allá lejos,
─pero muy lejos─
un portentoso gigante
de tamaño insignificante
y masa impresionante;
devora una galaxia entera,
insaciable.

Y en algún lugar,
o en alguna eternidad,
en una dimensión sin tiempo;
los dioses,
cuando se aburren,
en la letanía
de la universal sinfonía,
cambian un acorde aquí y allá;
y de repente,
ante la nueva armonía,
cae un meteorito
sobre algún planeta celeste,
y extingue la vida
de las especies en este.

Y en un instante inesperado;
unos ojos verdes
se encuentran
con una mirada triste,
y una sonrisa franca
atraviesa un alma solitaria,
y entonces dejan de importar:
las nubes y los soles,
los hombres y sus goles,
los negros agujeros,
los dioses austeros;
y hasta los extintos dinosaurios.

Y es en ese instante preciso,
en que se congelan las eternidades
y se funden las realidades;
que ya solo importa ella,
y solo importa él,
y solo importa ese momento
en que sus almas se amaron.


@SolitarioAmnte / vii-17
13
22comentarios 75 lecturas versolibre karma: 91

Virtualidad

Amanece un nuevo día, y como cosa extraña, no siento dolor en ningún hueso, a mi edad, es raro. Ni siquiera me duele la espalda. La mañana es tan perfecta como puede ser una de otoño. Mientras viajo en el tren al trabajo tengo que escribir un tuit sobre eso. A ver: "Ya no me siento tan solo, me abriga la compañía de la ocre soledad de estos árboles que me quieren abrazar con sus ramas y acariciar con sus hojas que están más muertas que mi alma". ¡Caray! Tengo cuarenta caracteres de más. ¿Qué le quito? Ya deberían extender esto. Ciento cuarenta caracteres no alcanzan para contar la vida. A ver, borro aquí, cambio allá: "No me siento solo, me abriga la compañía de la ocre soledad de estos árboles que me acarician con sus hojas, más muertas que mi alma". ¡Bien! Ocho caracteres me sobraron. ¡Publicado! Tiene el justo dramatismo que el melancólico otoño merece. Seguro me dan varios "likes" y #RT. Ahora a ver las noticias en línea, como siempre, algunos muertos por aquí, manifestaciones en algún país asiático que está harto de ser comunista. Otras en un país sudamericano que está harto del irrespeto a sus derechos constitucionales. Otra gran potencia se va a la banca rota. Otra que sigue ganando fuerza. Las colonias en Marte siguen su expansión, ¡doce mil habitantes ya! La tasa de natalidad de los terra-marcianos es controlada y sostenida. ¡Lo mismo de siempre!

No sé a que hora he llegado a la oficina. No lo he notado. Será mejor que me ponga a trabajar. Definitivo, esto de trabajar a través de internet me sienta de maravilla. A ver, que quejas de clientes hay. ¡Caray! Otra vez tienen problemas en sus entregas en Chicago. Un par de audio llamadas de Skype y lo soluciono. Se han ido tres horas ya, ni tiempo de desayunar. Es raro no sentir hambre; pero, todas las quejas han sido atendidas. Tomaré un receso de quince minutos. A leer unos cuantos poemas en Poémame.com, dejar comentarios a los que me gustan. Estos chicos y chicas cada día escriben mejor. !Qué poesía espléndida! Volteo a ver el monitor de mi ordenador y sorpresa, se ha llenado la bandeja de quejas nuevamente. !Uf! Tengo trabajo para otras dos o tres horas. Manos a la obra. La mañana se fue en un abrir y cerrar de ojos. No tengo apetito y ya es tarde. Usaré mi hora de almuerzo para ir el parque que está a unas cuadras del edificio. En esta época es relajante caminar entre los árboles de colores azafranados. Ese crujir de hojas que piso, no sé, me relaja. El viento que no es frío ni cálido. Unos pájaros trinan, no parecen alegres, noto nostalgia, seguro extrañan la primavera; pero trinan, eso es bueno. Es maravillosa la naturaleza, y sin embargo, no puedo evitar usar mi móvil para escribir un tuit inspirador sobre mi caminata. Aprovecho para enviar un par de WhatsApp a esos dos grupos de amigos, principalmente al grupo de lectura. Tengo que decirles como me va leyendo "La lentitud" de Kundera. Doy un vistazo al instagram de unas amigas, de vacaciones en Europa. !Qué envidia! Se acabó la hora de almuerzo en un parpadeo.

La tarde perfila no muy diferente de la mañana. Más quejas, llamadas a proveedores, persecución a compañías de entrega. Un respiro de cuando en cuando, breves minutos cada hora y media. Un vistazo a Poémame. Una ojeada a mi e-book de Kundera, comerme a grandes bocados unas pocas páginas de lectura. Música de fondo todo el día, en mis audífonos. Principalmente mis listas maravillosas de Spotify, y algunos videos en Youtube. Antes de fijarme, estoy en el tren de vuelta a mi apartamento. Por un instante pienso en la cena, la fuerza de la costumbre, pero no sé, no hay apetito. Me voy a la cama, voy a leer un par de capítulos de mi e-book y a dormir. ¿Dormir? Parece que ni sueño tengo, pero hay algo por dentro, que me dice, que debo dormir. Es lo normal, lo usual. A ver, unos diez minutos para publicar un poema corto en Poémame no serán problema. Ese poemita que me ha rondado la cabeza todo el día. Ya está. !Quedó bonito! Con suerte tendré unos likes y comentarios para mañana. Me duermo.

La mañana arranca otra vez, y no sé por qué, pero me siento como programa de ordenador en un bucle diario. Todo parece lo mismo otra vez. El tuit de buenos días. El tren hacia el trabajo. Noticias mundiales y marcianas. Quejas de los clientes. Sigo sin dolores de cuerpo. Es lo que más me extraña. Sin apetito. También raro. Debo ir al doctor. Algo no anda bien. Me siento mejor que nunca, y sin comer. Voy a usar ese nuevo servicio de doctor en línea que nos informaron este año. Aquí está la aplicación en mi ordenador. Un click y listo. El doctor me hace un sinfín de preguntas. Usa la cámara de mi ordenador ─y su capacidad de rayos X─ para hacer un chequeo general. Pongo mi índice en el sensor de huella digital que mide mi temperatura y hasta procesa microscópicos fluidos que hay en él. El chequeo es tan completo como puede ser para un pre-diagnóstico. ─Todo está bien con usted ─me dice el doctor en línea ─que por cierto es una entidad de inteligencia artificial IA─. No veo necesidad de hacerle una cita física con un doctor humano. ─Duerma al menos siete horas diarias, haga algo de ejercicio ─continúa el doctor─ Coma algo saludable tres veces al día, aunque sea por protocolo, y le vuelvo a ver a fin de mes ─concluye.

Llega el fin de semana y me siento aventurero. Como el lunes es feriado, me compro un boleto a Roatán. Convenzo a Paul y a Lois que me acompañen. Allá vamos los tres amigos. Qué fin de semana. Atardeceres de ensueño, el sol se hunde profundamente en el lejano borde del mar. Charlas interminables sentados bajo una palmera o acostados en la blanca arena. Bailamos en la playa a ritmo de bossa nova y de soul. Lois se pone un poco atrevida y me obsequia algunos besos inesperados, la beso de vuelta, siempre me ha gustado, es tan bella, pero es más una buena amiga que otra cosa. Y para mi sorpresa, a Paul también le obsequia sendos besos. Bueno, las cosas no pasan de allí, Lois tiene buen freno de mano, ni hablar. Mejor así, sino el lunes, de vuelta a la realidad, la incomodidad será abismal.

Es martes, estoy de vuelta en la oficina. Ese viaje a Roatán ya parece más un sueño muy vívido que otra cosa. La rutina inexorable sigue su curso. Inmerso en la virtualidad de mi existencia. Twitter, WhatsApp. Aligerando mi alma en Poémame. Facebook, Instagram. El portal de quejas. Video-conferencias y Skype. Música en línea. Noches de zambullirme en el e-book de Kundera y el de "Vivir para contarla" del Gabo. La falta de apetito. La falta de cansancio. Dormir por protocolo.

Mi cita con el doctor (el de IA) es este viernes. A ver, hoy es miércoles. Me siento igual. Preocupa no sentirme tan humano. Este letargo de mi vida. Esta tarde de miércoles pasa algo inusual. Hay mucho movimiento en la inmensa sala de servidores de la nube. Donde ocurre todo el Cloud computing de mi empresa ─es de sus principales servicios─ . Entran y salen técnicos de mantenimiento. Cables por aquí, cables por allá. Paneles de redes van y vienen. Cajas de servidores se mueven de aquí para allá. Me asomo a dar un vistazo. Moriré por la curiosidad del gato. Desconectan un grueso grupo de cables de un larguísimo rack de servidores y no sé por qué, me da un mareo intenso como cuando se cae en un abismo sin previo aviso. Apagan varios interruptores en el panel de control de ese rack y siento una punzada intensa en el pecho, como cuando te clavan un puñal afiladísimo con una saña psicótica. ─Pero si el doctor me dijo que todo estaba normal ─pienso─ He hecho ejercicio, he comido suficiente, he dormido hasta ocho horas diarias─continúo cavilando. Antes de darme cuenta estoy tirando en el suelo. Tal vez me ha dado un ataque cardiaco y ni tiempo de notarlo he tenido. Los técnicos de computación pasan cerca de mí y ni siquiera voltean a verme. Siguen en su proceso de desactivar esos servidores de la nube, y coincidentemente, conforme avanzan en desconectarlo por completo, yo me siento más grave. Estoy muriendo y nadie me auxilia. Como si fuera invisible, como si no existiera.

Es lunes otra vez. Por la ventana veo una mañana primaveral. ¿Cuándo se terminó el otoño? Y ni me acuerdo que pasó en este invierno. Qué intenso dolor de cabeza. Estaba teniendo una pesadilla. A ver: ¿qué era? Me estaba muriendo. Me estaban desconectando. ¿Cómo me van a desconectar? De qué carajos estoy hablando. ¿Qué es este video que me ha llegado a mi WhatsApp?

Buenos días Fernando. Bienvenido a su vida virtual número noventa y siete. Por petición suya, le enviamos este video informativo al inicio de cada una de estas vidas. Hemos realizado con éxito el upgrade de su vida virtual. Encontrará que esta versión es más realista. Especialmente, la comida sabe mucho mejor, casi como la recuerda en su vida orgánica hace mil setecientos años. La nube a la que lo hemos instalado usa tecnología de punta, the state of the art del siglo cuarenta. El siglo virtual en el que usted ha elegido vivir esta vida es el siglo veintitres. Su edad virtual será de treinta y cinco años. Esperamos se sienta con mucho más energía que en su vida anterior,en la que había elegido tener cincuenta y tres años y vivirla a finales del siglo veintiuno. Estamos seguros que esta experiencia será totalmente placentera. Disfrútela y nos vemos de nuevo en su siguiente vida. Por cierto, este video se autoeliminará de su móvil al concluir y toda esta información será eliminada de su memoria ─no la memoría del móvil, la de su cerebro─; continuará con su vida como si esto nunca hubiera ocurrido... ¿Qué iba a ver en el móvil? Se me olvidó. Debe ser este dolor de cabeza. Aunque ya casi no me duele. De hecho no me duele para nada ya. ¡Cielos! Me siento tan lleno de energía y vitalidad. Qué mañana tan hermosa. ¡Qué alegría estar vivo en un día como hoy! ¡Ojalá esta vida fuera eterna!


@SolitarioAmnte / vi-2017
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28comentarios 212 lecturas relato karma: 92

Soledad

Me siento solo en un mundo que solo escucha su alrededor.

Un mundo donde el ruido de un mar de gente sin sentido me ahoga en mi interior.

Es como si nadie me entendiera y sobre un soplo de ignorancia la vida me diera escozor.

Mi humanidad es mi espiritual.
Y los ritos y costumbres hipócritas y egoístas de muchos contaminan el cielo azul que yo observo.

Ya no aguanto el miedo de un sistema absurdo y vacío que camina apresuradamente a un precipicio vacío.

Me siento como la pieza de un rompecabezas que no encaja en el crucigrama de la rutina y la continuidad.

Escucho la banalidad sin razón de la naturaleza humana.
Me encuentro rodeado de la propia soledad que conlleva vivir en un martirio que asemeja un pasado.

Desesperadamente trato de escuchar el eco de mi voz.

Pero no encuentro el interés en lo hermoso que es la vida plena y sin adornos.
Sin pretensiones y resentimientos.
Sin marcas y amuletos.

Me encuentro solo como un punto en un laberinto sin salida.

Como en un torbellino que sacude las ideas y trastoca el intelecto.
Así es mi silencio.
Como si yo caminara otro camino.
Uno que solo me lleva a mí.

Me siento solo en un mundo que solo escucha a su alrededor.

Pero aún me queda una pizca de esperanza.

Que en algún lado de un universo lejano y ajeno alguien escuche el eco de mi voz.
Y alta algo con tanta soledad que llena.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
03/01/2015.
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Erase una vez una historia de amor

Esta noche quiero componer un verso que describa la historia de tu vida.
No importaran las horas que han sido muy eternas cuando estoy lejos de tu lado.

Tampoco importaran los años que han transcurrido desafiantes.
Siempre serás mi única musa enamorada.
Porque cada una de mis letras son escritas con la mano de mi corazón.

Mis poemas siempre han sido parte de ti.
Son muchas las imágenes que quisieran revivir contando tu esencia.
Son como un cúmulo de palabras que nunca he pronunciado.

A veces ellas dicen solo las desdichas que degradan por la envidia y odio de otros por nuestra esencia de vivir.

A veces son solo historias que se repiten y duelen cuando las lees con la pureza de tu interior y solo sufres por la incapacidad de aceptarte y amarte sin ningún precio a cambio.

La poesía que te escribo solo te ama.
Siempre te ha amado por ser mi compañera de historias maravillosas que nunca acaban.

Contigo he sido fuerza y esperanza.
Sonrisas y anhelos cumplidos.

Hoy tal vez la enfermedad te toca hasta el mismísimo tuétano.
Pero yo seguiré siendo tu guardián y fiel compañero.
Porque nunca terminaran aquellos años mozos en los que yo te prometí un amor verdadero.

No me fallaré en la promesa de amarte por el resto de mis días.
Porque espero que los años que nos faltan por vivir sean tan largos que podamos descansar de la sombra del árbol que sembré por ti.

Esta noche quiero escribir una poesía que narre la historia de mi vida.

Porque sé que no me alcanzarán las palabras que describan cuánto te he amado.

Lo sé porque solo soy un vivo reflejo de lo que tú me has amado todos estos años a mí.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
28/01/2017.
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Tic-tac

Tic-tac

El reloj de la vida sigue sonando, tal cuál.

El cronómetro no para de contar, tic-tac.
Once y media.
Cielo apagado.
Ruido, sin más.

Vivo encerrado en una melodía que no se de que va, duermo en una bruma de tabaco que me mata por las noches, y me revive por las mañanas.

Tic- tac.

La vida se me va, se me escapa entre los dedos, tal cuál.

No se como detener la avería, tic-tac.
Ambiente cargado.
Ganas de huir y no mirar atrás.

Ganas.

Ganas de mirar desde la cima de una montaña, cogido de su alma y suelto de su mano.

Ganas.

Te ganas el miedo real que siento cuando me miras, por si ves a un niño asustado, que lo que busca es un puto abrazo.

Tic-tac.
Vuelve a sonar, vuelve a tocar esa nota de piano, déjame soñar, tal cuál.

Déjame flotar, deja que huya, tic-tac.
No quiero mirar atrás, quiero ser un desconocido para los demás.

Créeme, lo sé, no soy un poeta.

Miénteme, vamos, revolucioname, insúltame, grítame, mátame, pero no calles, que necesito de tu viento para respirar, y de tu poesía para expirar, que si me falta algo, vuelvo al punto intermedio.

Niño solitario, que lo que quiere es poder soltarlo.

Tic-tac.

Ya está, no hay más, el reloj de arena toca su punto final, tal cuál.

Rómpelo, tíralo al suelo, ¡tic-crag!.
Cógeme del alma y vamos a la montaña, hacía rutas salvajes.

Donde nos perdamos con el tiempo.

Donde nos encontremos con el viento.

Tic-tac.
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Cuanto vale el amor

¿Cuanto vale el amor?
¿Se puede comprar?
A veces sólo vale cien euros
y unas copas de más.
Lo malo es que es efímero
y al día siguiente
se tiene que acabar

A veces una vida
y al principio
un poco de felicidad,
el resto atado a alguién
con quien no te quieres atar.

Y a veces sólo algunas veces
cuesta unas miradas
unos besos, algo de química
y un poco de complicidad.
Y es este amor verdadero
el que dura para toda una eternidad.
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sin comentarios 62 lecturas versolibre karma: 50
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