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Senryu (amor fugaz)

Eternidad
serás, mi amor fugaz;
mi sed de amar.





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@AljndroPoetry
2018-jul-3
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4comentarios 71 lecturas japonesa karma: 97

Eterno

Sé que cuando centelleas,
me susurras en morse,
que, si no puedo ser eterno ahora,
lo seré contigo.

Sé que, en un momento dado,
podré exhalar en diferentes ruidos fatuos,
que no estaré mañana
pero, lo estaré contigo.

Sabré que caer en el olvido de diferentes presagios
y ser el punto final de sus letras,
no será el peor de los finales,
sino es contigo.

Podré olvidar todas aquellas estrellas
y no poder agitar todas las nubes del cielo
con mi dedo
pero, podré afirmar que, hoy
yo aún, te quiero.
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10comentarios 110 lecturas versolibre karma: 90

La Muerte a un mortal

Porque quieres que yo muera
ser que quiere el infinito
si el instante más bonito
trae sonrisas pasajeras.

Porque quieres ser eterno
perpetuando tu condena
Luego de sufrir tu pena
hay nirvana mas no averno.

No me oculto en el otoño.
Yo te espero aquí en la orilla
de mi isla de reposo
donde el viento trae mejillas
y el ocaso ojos llorosos
del tormento de la vida.

Si me llamas "cruel verdugo"
mi oz es llave de tu celda
liberándote del yugo
del que tu alma es prisionera.

Somos las hojas del árbol
que caerán en el otoño.

Al igual que este papel
Fue una vez parte de un tronco

Somos las olas del mar
que romperán en la orilla.

Al igual en la Pangea
Muchos de ellos no existían

Somos las nubes del cielo
que desvanecerá el viento.

Al igual que el firmamento,
será pasto de lo yermo.

Somos los rayos del sol
que oscurecerá el ocaso.

Ni siquiera su candor
vence al tiempo y a su paso.
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8comentarios 59 lecturas versoclasico karma: 86

Ser eterno

Somos las hojas del árbol
que caerán en el otoño.

Somos las olas del mar
que romperán en la orilla.

Somos las nubes del cielo
que desvanecerá el viento.

Somos los rayos del sol
que oscurecerá el ocaso.

¡Oh, gran Muerte, cruel verdugo
que se oculta en el otoño,
que aguardando está en la orilla,
en el viento, en el ocaso!

¡Yo quiero la eternidad!
Como el árbol, como el mar,
como el viento, como el sol...
¡Ser eterno quiero yo!
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23comentarios 137 lecturas versolibre karma: 83

Desde tu nombre

Si desde tu nombre
me vienen ríos envueltos en un dulce sabor a madera fina


Oh amor, nosotros, dispares y eternos.
Somos como las tardes de Quito.

Por las calles de subida y empedradas
Y como la lluvia que baja, decidida.
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sin comentarios 27 lecturas versolibre karma: 58

El amor

El amor llegó a mi puerta
un día sin pensar,
fue un soplo de aire fresco
como la brisa del mar.

Esa magia que te une
a la persona amada,
un imán de alegrías,
sonrisas y carcajadas.

El amor es una fiesta
de palmas y alegría,
con una guitarra flamenca
cantando por bulería.

Dos corazones juntos
en un sólo cuerpo,
amándose, queriéndose,
entregándose en el universo.

Estar llena por dentro
es el sentir que quiero,
sonriéndole a la vida,
a este amor sincero.

Sentimientos correspondidos
desde el fondo del corazón,
pues eres el hombre de mi vida
con el que compartir esta ilusión.

Te amaré toda la vida,
te amaré hasta la eternidad,
estando siempre unidos
en la tierra o en el más allá.

AUTORA ALMAR.
Almudena del Río Martín.
DERECHOS RESERVADOS.
12/12/2015.
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12comentarios 113 lecturas versolibre karma: 110

Bosque mágico: Preludio de la eternidad (con @DeeDee)

(Dieciséis en punto)
Cuatro tañidos áureos
estallan en mi pecho,
en cascada ultravioleta.
Y se hace mi piel de luz,
se desintegra.
Me invade un rocío
de sonrisas de verdor
descendientes de altas copas
en gráciles aleteos
de burbujas tornasol,
tenues hadas danzarinas.

(Diecisiete en punto)
Repica la quinta campanada
y se eriza mi piel
al roce de ondas concéntricas,
ecos silentes;
partículas de magia aquamarina
han viajado en los cabellos del viento
desde lejanos mares
y penden como zarcillos esmeralda
del follaje de verdes gigantes
que me contemplan absortos
desde sus ojos de cielo.
Un haz de crepúsculo violeta
corta en dos los colores del horizonte
y llena de matices el iris
de las ventanas de mi alma.


(Dieciocho en punto)
Media docena de cantos
acaricia mi respiración,
inmersa en la esencia fresca
del musgo tendido a mis pies
por elfos de seda fina
que labran los aromas del bosque.
Y navegan mis sentidos
en las miradas púrpura
de la tarde que se despide,
besando mis labios etéreos
con hechizados frutos silvestres.
Y los destellos de oro
brotan dulces de mis poros.

(Diecinueve en punto)
Como siete enanitos
sin su doncella
me acoge la tenue oscuridad,
millares de puntos grises
en una noche mística
donde duendecillos
y seres liliputienses
encienden las antorchas
de enjambres de luciérnagas
extinguiendo la incertidumbre,
atizando mi esencia,
pringando mi piel
con miles de lunares
recién ordeñados de las ubres
de la luna blanca.


(Veinte en punto)
Como lluvia de astros
ocho seres radiantes caían
desde el terciopelo índigo.
Su piel de matices lucientes
inspiraba manantiales de calma,
y sus miradas contaban
historias milenarias
que pendían de sus ojos
como hojas de un árbol.

(Instante sin tiempo)
Al contacto de sus manos
la brisa entonó cantos antiguos,
me tomó entre sus brazos
y dejó de danzar.
Levitamos.
El bosque se hizo más extenso
más dulce,
más claro.

(Instante eterno)
Y me arrulló la noche
en sus brazos de madre eterna,
y cada lumbrera
me cantó una nana,
las arpas y arpegios
de alados seres celestes
acompañaban los coros
con sus multidimensionales voces,
mientras los labios
de un cálido viento juguetón
besaron mis párpados;
salí del pesado cascarón
de tantas vidas vividas
en una sola
y me envolvió la liviandad,
hasta quedarme dormido
en un sueño infinito.



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@DeeDee & @AljndroPoetry
2018-abril-18
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27comentarios 158 lecturas colaboracion karma: 103

Tú ; Mi salvavidas

Un día conocí a una niña
que amaba siempre con el pecho abierto

Esa niña creció
y se dio cuenta que su baile de fuego siempre terminaba apagándose con la lluvia

Que el mundo giraba
y giraba
Y las agujas de su brújula siempre marcaban el giro equivocado.

A medida que crecia
cada baile era más largo
Cada paso más corto
Cada salto más flojo
Cada decepción

Más grande

Vacío
Abismo
Precipicio
qué más daba ;sabía que nadie correría a salvarla

El tiempo la empujó
a ir de puntillas ,
a estar siempre a la sombra del suspiro
que sopla

a la inversa
y boca abajo

Y Así
quién es capaz de sostener sus pasos

Se acabó el vuelo
le gritaba el pecho en lado izquierdo
Deja de soñar niña
gritaban sus latidos

Despierta
Bienvenida al mundo

Si miraba hacia atrás solo veía polvo
Si miraba hacia adelante
sentía el ahogo de cada bocanada de asfalto
De cada esquina
de cada curva
de cada recta
de cada Mordida en la yugular
Por cada salto de línea

Había quemado tanto fuego
Que empezó a creer que ya no podría ser llama

Que del infierno
de su pecho
Al nublado de sus ojos
ya solo había media manzana

de la otra ...
Ah ! Si de la otra

De la otra solo quedaban las semillas
El camino se había encargado del resto

Ahora cuando me encuentro con esa niña
Veo que de ella solo quedan sus ojos de gata
Sus noches lunáticas

Y su espada ...
De papel y blanca

Con la que batallar
toda la tinta que se agolpa en su alma

Eterna vida poesía

-Tú eres mi salvavidas -


@rebktd
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10comentarios 66 lecturas versolibre karma: 112

Eterna arena

Arena y miel. Agua y néctar.

Envueltos en hojas de palmera navegan mi beso y tu boca.

Ocre y naranja. Verde y añil.

Abrigada de noche, descansa entre estrellas mi alma de tierra. No tiene principio, no alcanza su fin.
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13comentarios 89 lecturas versolibre karma: 113

Sangre

Sangre brota de mis yemas,
Mancha todo lo que roza,
Un humor efervescente
Que secreto y muerte evoca.
Formas volátiles traza,
Realidad y ficción chocan.
Fuego que de tanto quemar
Hace que la escarcha ronca.
Labios nunca juntados
Promesas leales esbozan,
Olas braman enigmas que
Nunca mencionan.
Y las palabras que fueron ley,
Hoy, escapan del aroma
Marcesible de la boca.
Sangre que ora es tinta,
Compone música a gotas,
Melodías mudas y muertas
De sinfonías sin notas.
Tras mi último suspiro,
Jura la promesa rota,
Aquella en la que reside
el fundir de nuestras manos
En una única y misma corona.
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sin comentarios 26 lecturas versolibre karma: 42

Amor Real

Muy a pesar de que el reloj nos juegue un poco en contra ahora que vamos ganándole partido; incómodo tal vez por verme quitarte la chaqueta y recibirte con un beso cada noche para hablar del siguiente paso, no doy tregua...
Le he burlado tanto que él mismo se ha confundido de las horas por marcar.
Quiere oscurecernos el cielo mientras tú me amaneces, y su celo es tal, que te envuelve de mentira, la insinuación de que se apaga para ti; aun cuando sabe que rompimos sus manecillas desde el primer minuto que vislumbramos su condena a la eternidad, pretendió abrazarme cuando se agotaba la arena en caída libre, pero tus brazos le arrancaron de mi sombra y me crearon brasa ardiente destellando brillos de lavanda y sal sobre tu cuerpo...

No podrá más, evitar a mis yemas deslizarse tenues a lo largo de tus recuerdos y despertar en tu piel la contundencia de mi roce.
No impedirá el impetuoso clamor de dos almas que cabalgan rumbo a sus aromas y lubricados sueños, rendidos ya, ante el toque de sus propios versos.

¿Ves que el reloj fue vano
y en vano su mal deseo?


Entras ahora en mi alcoba... penetra el vapor de tu esencia de caoba; vuelan tus besos de lima y estallan dentelladas de cedro...

Burlamos otra alborada al tiempo.

Huelo a ciruela y campo abierto, abierto a ti; al sabor del mutuo desasosiego.

Huelo a ti: a verdad;
a menta; la suerte de una diosa...

Huelo a ti
otra alba;
otra noche.


A ti, real.


Amor real, de amor eterno.




Yamel Murillo



Alegorías de un marzo decimotercero®
Amantísimos.
Las Rocas del Castillo©
D.R.2017
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11comentarios 125 lecturas prosapoetica karma: 105

Luciano

Líneas perfectas plasmadas en el infinito,
orden intacto, eterno, excedente de los recuerdos.
Conexiones:
ojos, lengua, dedos y piel
miradas, besos, repletos de miel.
Y luego el placer, y luego la hiel.
Infinitos, instantes, recuerdos de ayer
y tiempo después... el amor y el desamor
la excitación y la confusión, la desdicha, la espera:
la eternidad para los dos.
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4comentarios 40 lecturas versoclasico karma: 57

Olvidado mío

'Me necesitas para aprender a bailar, para aprender a reír, para aprender a vivir'...
me versaba el eco del lobo
tocando a la puerta
y en alguna nocturna pasarela
mi olvidado
llamaba 'amor' al azar
mientras yo no jugaba
a las muñecas...

Su niña bonita va al autoservicio
con la lista y la tristeza
apretada en las manos,
la cabeza baja
y una lágrima en la mejilla.

Galletas de soledad
para contar las quimeras.
Gominolas, café, mostaza
y un sueño vestido de pecas
guardado en la cartera...

¿Dónde estás esta noche fría?
Aquí tejo un jersey azul
para cobijarnos
en la ilusión perdida
y la chimenea de una cabaña
que no existe aún
pero huele a su madera
y a la quinta carta
que me jugué pa' que me quisieras.

Y rota la maldición de mayo
marchando
en la fila del supermercado
tu mensaje me guiña
y tarareo en mi cabeza:

'Oh Jah está sobre la mesa,
el destino y la pasión,
ten cuidado lo que deseas
pues puede suceder hoy'.


La niña bonita,
el lindo chico,
hacen una promesa
de su primera noche
un baile sin fin
de su pequeña cajita musical...
Se les oye murmurarse al oído
el colmo de un cariño
y transformando
pocos cientos
de minutos
en toda su eternidad.

Suena su canción
en voz de ella:

Olvidado mío
de la guitarra y las estepas.
Soy aquella oculta
nota improvisada
cierta y tuya.
"Escucho el viento
y te envuelvo
en mi corazón..."


Dejemos de sólo contar verdades
y cantemos las locas mañanas.
Besemos con ternura
el hastío
que nos impone la noria
de la lejanía
y ven a corear
en medio de un karaoke
y mis madrugadas.
Tiremos piedras
al río
para llamarnos en clave
y supliquemos
tres veces quedarnos
aunque se esté haciendo tarde...

Que me amas;
que amarme hago,
como el uno que siempre fuimos.
Que me sabes,
que te sé...

Que el resto de mis días
quiero morir al mundo,

para vivirlos contigo.


Yamel Murillo


Las Rocas del Castillo©
D.R. 2017
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8
6comentarios 132 lecturas versolibre karma: 95

Medalla de plata

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6
3comentarios 50 lecturas relato karma: 61

La eternidad

Fui solo
tan solo como un túnel,
me miras con los ojos de ausencia
pero sueño,
esa luz que te envuelve,
No grites, no.
Canta.
No camines, no.
Vuela.
No te asustes, no.
Ve y ríe con los fantasmas.
Quiero caminar sobre el filo
sin cortarme,
quiero perderme en la eternidad,
pero la eternidad...
Dura poco.
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2comentarios 41 lecturas versolibre karma: 48

Crisálida de la eternidad

Cuarenta realidades
menos veintidós espejismos
dividido once desilusiones
no suman una vida
ni la elevan a ningún exponente
─real o imaginario─.

La víspera del infinito
lleva dos a la dieciséis eternidades
demorada en abandonar
su estado de crisálida.
Y la raíz de todos mis males
ha perdido su cuadratura.

No sé cuántas perpetuidades llevo
llamando a cada estrella por su nombre,
poniéndolas todas en el mismo redil;
sospecho que una estrella negra
se me ha extraviado.

Los sueños, los anhelos
y las estrellas fugaces,
en fila india marchan al patíbulo.
El verdugo, las sogas y la guillotina
se han ido de juerga
al bar de la esquina,
─qué si su trabajo es muy estresante─
le cuentan al cantinero.
Pero seguro vuelven pronto
a reanudar sus labores.

Los polos bipolares de la tierra
han dislocado todas mis gravedades
y han quedado más graves que nunca.

Y aquí,
en el centro de mi multiverso,
¡tu luz no me llega!
y no me llega tu calor,
todo es fugaz, efímero;
todo es
bolsas de carne, huesos y sangre
con fecha de caducidad;
apenas me llega...
tu gélida ausencia,
tu famélica oscuridad,
y por más que lo intento...
tu perennidad no siento.




@AljndroPoetry
2018-ene-29
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14comentarios 148 lecturas versolibre karma: 117

Burbujas

¡Me encantan tus burbujas!
¡Qué bien te salen!
Esbozan vida lúbrica de verdades
Y la constitución de la falsa jura.
Son burbujas ahogadas, olvidadas y muertas.
¡Qué mentira!
¡Qué impuras!
Envuélveme en esta habitación efervescente
Mientras los reflejos feéricos se rompen al besar,
Y aquel rincón nigromántico, muera.
¡Qué arrebol crepuscular!
¡Qué inefable mentir!
Respírame, hasta que el caer del propio cenit
Y mis ojos, estuosos de verdades,
Hagan caer la política en la mayor anarquía.
¡Qué célicas son!
¡Qué tartáreas!
Talladas están del mármol del hueso
Y emergidas en la sangre purpúrea.
Ora, ámame en esta lírica y pintura,
Mientras lo etéreo abraza la victoria de la espalda.
¡Qué frágiles!
¡Qué lucífugas!
Deséame con el acero y cristal de tu cuerpo,
donde el irisar del aceite aurífero mora.
Conecta mi alma incandescente por ti
Y muramos, unidos, bajo el sexo de la noche,
Inmarcesible, yerta e imposible.
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1comentarios 46 lecturas versolibre karma: 44

Paradoja

Mi parodoja es despedirme,
para no cesar de buscarte,
tener que volar
para quedarme en tu cielo.

La paradoja es el olvido
y no apartarte de mi memoria,
huir de tu felicidad
para que puedas encontrarla.

Buscar el silencio
en el ruido de tu ausencia,
cerrar los ojos
y mirarte en cada verso.

La paradoja de mi súplica,
la oración de éste ateo,
es que me olvides en tu presente
mas no quiebres éste amor y el deseo.

Amén
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12comentarios 124 lecturas versolibre karma: 102

cuántos....cuántas....

Cuántas dudas caben en un pétalo…
cuántos quizás en un tal vez

Cuantos te amo en los dedos de la promesa,
cuántos adiós en cada tristeza….

Cuántos siiii…. al abrigo de la esperanza,
cuánta música cabe en la melancolía

Cuántas esperas en la estación del olvido,
cuánta ausencia en la mirada…

Cúanto amor en las dudas de un pétalo
cuántas despedidas en un silencio.. 

Amén
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6comentarios 85 lecturas versolibre karma: 94

Ouróboros

Solo de acariciarme el corazón ya me duele.
Las espinas se clavan como lenguas bífidas
en la garganta del hombre que desgarra su voz
y se queda mudo, en la esquina de la vida
mirando un atardecer a la cara y quemándose los ojos.

Hace mucho tiempo que perdí la carrera de la vida.
Y sigo incesantemente dando pasos sin rumbo
atravesando cementerios de recuerdos
y llorando los vestigios de las lágrimas
que de azufre precipitan en el cielo negro y rojo.

Qué enorme falta de aliento se respira hoy.
Me ahogo con mis propios pensamientos de la vida,
o de una muerte más bien venidera
que como una serpiente se enrosca sobre mi pecho
y oprime hasta que mi corazón estalla en mil pedazos.

El desamor se convierte en una espada de Damocles.
Se clava sobre uno mismo y lo acuchilla hasta el desangre,
el corazón de víbora intenta hacer una carrera, desesperado,
pero se queda sin aliento, y muere arrastrándose
sobre un corazón que todavía duele cuando se le acaricia.
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sin comentarios 36 lecturas versolibre karma: 63
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