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Mi luz

Eres mi luz cuando destellan estrellas y yo sé que eres tú eres la única que puede salvarme.
Eres mi luz, y no solo en la oscuridad.
Eres mi luz cuando pienso en eternidades,
y, también, cuando pienso en toda una vida.
Pero no solo eres luz, eres refugio…
y ahí, en mi hogar lleno de luz,
es dónde quiero permanecer durante toda mi vida.
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sin comentarios 57 lecturas versolibre karma: 77

Mi dulce hogar

A tu lecho vuelvo cada noche.
Y si lejos estoy, encuentro el camino en la melodía de nuestra canción.

Vuelvo a tí al ver tu fotos y al beber nuestro café.
Vuelvo a tí, para verte descansar enrollada en tus sueños y anhelos nocturnos.

Vuelvo a tí para escuchar tu discurso gastado del amor, porque sé que tienes mil maneras de convencerme, es así, como tú me haces volver.

Me haces sentir, me haces vivir.

Vuelvo a mi origen, mi centro, mi lugar.

Tú, mi dulce hogar.
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sin comentarios 34 lecturas versolibre karma: 32

Vivir en tu ombligo

Pretendía un soneto divertido,
un resumen de penas mal matadas.
Hallar a tus razones el sentido,
secar todas las lágrimas lloradas.

Si, acaso, alguien me explica los motivos,
escucharé, me quedaré callada,
aunque, me temo, que en lo sucesivo,
ni tú ni nadie va a explicarme nada.

Ya sacaré mis propias conclusiones
sin tu verdad, maraña de mentiras
que ha logrado dejar manchado el trigo.

Ya no respiro el aire que respiras
ni sigo al pie todas tus instrucciones.
Ya me mudé del hogar de tu ombligo.
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13comentarios 70 lecturas versoclasico karma: 81

Tanka 3

Celeste abismo
exhala azules mundos.
Hogar indigo
el ancestral planeta,
tierra de homo sapiens.


#Tanka

@SolitarioAmnte
iv-2017
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sin comentarios 77 lecturas versoclasico karma: 61

Ven

Ven a mis brazos, aquí es tu hogar.
cuando cansado de la vida
de la gente, de la calle
quieras descansar.

Ven a mi alma, aquí es tu paz
cuando el viento azote
la tormenta arrase
y la lluvia empape tu playa.

Ven a mis ojos, ellos son luz
luciérnagas brillantes
que tu sendero alumbren
cuando la noche te alcance.

Ven a mis labios aquí está la fuente
que sacia tu sed,
recobra el aliento
refresca tu ser.

Ven a mi cuerpo, aquí es tu puerto
cuando quieras anclar
y no surcar más
el océano desierto.

Ven amor mío
mi piel es tu abrigo
tu camino y destino
el final de tu día
el principio del mío.
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2comentarios 126 lecturas versolibre karma: 50

Hogar sin vacío

La tinta con la que escribo siempre es mi sangre.
Está por doquier porque nunca he sabido no ser desastre, mucho menos cuando yo misma me apuñalo y me abro en canal
solo porque prefiero quedarme con las manos manchadas y no vacías.

El vacío
es a lo que más miedo le tengo.

Por eso me he llenado el cuerpo de heridas a las que necesito ponerles un nombre. O varios.
Para no llorar con el vacío, sino para acurrucarme con su ausencia.
Y no olvidarme de dejarlo todo lleno de tinta indeleble, así cuando abandone: no habré dejado espacio que me atormente.
Ni que llene alguien más
en mi nombre.

Escribir es encontrar una pared en blanco y desangrar mi tinta hasta que por fin la llene.
Es que la pared me agradezca las heridas y me las cure.
Es que no me tome en cuenta que lo dejo todo hecho un desastre.
Porque entiende que a veces sentimos demasiado fuerte
y no se puede evitar el desorden cuando haces algo con pasión.

Escribir también es poder decir que cada pared en la que te desangras, es hogar.
Y encontrar en todas algo que te justifique vivir.

Quizás será esa la razón por la que lo hago. Quizás no.
Pero por qué me voy a empeñar en buscar las razones por las que hago,
en lugar de hacer sin pensar.
No quiero buscar razones,
quiero que venga mi musa más guapa a decirme que lo estoy haciendo bien así.
Porque ambas sabemos perfectamente que lo estoy haciendo.

Con las paredes manchadas a las que llamo hogar, estamos construyendo uno.
Entre las dos nos llenamos los vacíos. Nos curamos las heridas. Nos recordamos nuestras razones. Nos ordenamos y desordenamos mil veces por día. Y lo estamos haciendo bien.

Qué digo, lo estamos haciendo de puta madre.
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2comentarios 109 lecturas prosapoetica karma: 1