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Mi sentido Animal

Leona: para proteger de la amenaza a mis críos.

Oveja: humilde y obediente a la voz de mi señor.

Cabra montesa: para huir lejos a un recoveco de la gran montaña cuando
me rompan el corazón.


Camaleón: para pasar por desapercibida ante el peligro.

Osa: para darte un rico abrazo en el crudo invierno.

Petirojo: para cantarte una melodía en tu siesta del mediodía.

Gacela: para correr con agilidad cuando te vea cruzar el portal y con simpatía darte la bienvenida.

Delfín:para hacerte una fiesta de encanto cuando triste estés.

Murciélago: Mi radar en operación, para detectar a tiempo la calamidad. (ese me está fallando últimamente)

Hormiguita: pequeñita pero trabajadora para construir un hogar.

Colibrí: con ágil aleteo para llevarte buenas noticias.

Minino: para ronronearte cuando no puedas conciliar el sueño. (aunque este no le guste a Alejandro)

Caballito de Mar: Leal hasta siempre cuando mi amor verdadero llegue en un barquito por altamar.

Letizia Salceda,,,
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8comentarios 72 lecturas versolibre karma: 89

Sábana de lija

La que me abrasa la piel
cuando quiero navergar sola.
La que me arranca jirones
cuando sueño despierta.

La que me abriga el alma
cuando ésta da voces.
Cuando encuentra cien pasos
marcados en la arena.
La que borra entre pliegues
tus huellas.

Quisiera arrancarte de una vez.
Lanzarte a la órbita de Júpiter.
Así, levantando planetas en vilo,
me sacudes la inconsciencia.

Y no pienso. No quiero pensar.
Porque si doy
rienda suelta a los caballos,
me darán tantas coces
que ni yo me reconocería.

Así que vete.
Agarra tu maleta
de quebrantos
y camina raudo.

Me quedan las olas.
Me queda la piel
dorada por el sol.
Las manos
llenitas de cariño,
apenas sin estrenar.
El que no desenvolviste
siquiera.
Aquel al que puse
el mejor de mis lazos.

Ya no te revolotearé
como una mariposa.
No te daré mis risas,
me muero poquito a poco
cuando me las cortan.
No te dedicaré
la tinta de mis venas.
No te abriré mi alma
como si fuese
el nenúfar tranquilo
más remoto del mundo.
No te abrigaré más
tu pecho.
Mis palmas
quedarán huérfanas,
pero no desaparecerán
del todo.

Volaré lejos
como una
pequeña
mota
de
luz.

Violeta. Azul.
Verde. Naranja.
Se me antojan mil colores.

Y en su vuelo y su trayecto,
igual le cuente a las flores
que aún te quiero.
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28comentarios 142 lecturas versolibre karma: 97

El abismo del olvido

En el abismo del auto convencimiento
En un estado que apunto de fallecer
Observo las decisiones del cerebro
Conduciendo la iniciativa de la observación.

Casi convencido
Gatillo un posible diálogo
Con los fantasmas,
Y sin querer,
Decido y veo el futuro.

Pero hoy está nublado
Y permanentemente olvido
Descifrar las neuronas de acero.

Pero me distingo entre el quehacer
Y la dispersión en los eventos
De nuestra vida.
Perplejo del susto,
Consigo durar un poco más con mis gustos,
– 5 años -.
Con las nauseas que esto provoca,
Esta vez olvido tirarme con una bolsa
Que acelera su velocidad
Mientras caigo en el precipicio
De la decisión.

Aprovecho de olvidar los motivos
De la prisión de los 5 años
Y persigo los vibrantes recuerdos
Que me hacen regresar a los encantos
De los olvidos.

Qué más vivo que el último
Suspiro del alma(?),
Que abanica toda sustancia
Inerte en la tierra(?).

Al perecer entre los que vinieron y vendrán,
Mastico el plástico y falso amanecer
De los olvidados que olvidé perseguir:
– Los sueños –
Llenos de señales que consigo
Recordar porque estoy aquí
Y no allá.
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2comentarios 32 lecturas versolibre karma: 83

Dreamer and Letizia (Volcánica fusión)

Eco de la existencia de un volcán
dormido, sin señal.

La peña de Bernal

Surgió en un lugar de México
una piedra colosal,
monolíto porfídico,
o cuello volcánico,
que el artista del cielo,
quiso labrar

Ubicada en un entorno mágico,
mística vista para alabar
venerada por ancestros,
que no la dejan de admirar

Se extasían sus amantes,
ante tal belleza natural,
vienen de todas partes,
se hizo internacional

Su porte imponente,
es y ha sido desde antaño,
siempre digno de elogiar

Los pintores plasman su hermosura
en lienzo,
imposible de copiar.
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12comentarios 124 lecturas versolibre karma: 108

LAS SIRENAS, EL MAR Y YO (Recitado por A. Laboreo)

LAS SIRENAS, EL MAR Y YO @ Katy Domínguez Gómez

¡Cómo se refleja la luna en las aguas!
¡Qué bello paisaje en la oscuridad,
Parece una mar de plata,
da a mí vida una profunda claridad.

Pienso en el tiempo perdido,
Allá en la lejanía el océano está tranquilo,
noto que despierta mí corazón dormido.

Santander del alma mía,
siempre contigo sueño
ya sea de noche o de día,
cuando lejos estoy de ti
sigues siendo mí dueño.

Tu calmas mis inquietudes,
das energía a mí ser,
que suspira continuamente
con verte de nuevo otra vez.

Cuando lejos estoy de ti,
todo es cotidiano y duro,
tengo siempre la esperanza de volver
y ver el baile de tus verdes aguas,
esas olas que forman
el manto blanco sobre las rocas.

La leyenda de las sirenas
a lo largo de los siglos,
han fascinado a los hombres del mar,
que por oír sus dulces cantos,
a sus brazos querían llegar.

La belleza de las melodías,
las voces en su cantar,
atraían al ser humano
que por acercarse
eran capaces de naufragar.

Santander ejerce en mí,
lo que las sirenas al navegante,
por estar cerca de ellas,
son capaces de extraviarse,
para recibir los abrazos del más puro amor,
cobijándose bajos sus brazos.

Hay autores de la antigüedad que dicen
que nunca fue pez, sino ave,
da igual lo que escribieran,
los pescadores darían la vida
por encontrarse con su SIRENA.

Ninfas marinas, con busto de mujer,
cuerpo de pez o de ave,
dicen que os afincáis en los riscos
liberando vuestro canto embriagador
esta noche yo os ruego,
y a orillas del mar espero.

Hijas de Nereo y Dórides,
Nereidas de la mitología clásica,
Sirenas o no,
venid y optad por llevarme,
a ese reino oculto.

¡Dadme la sabiduría de nunca irme!
es un modo de quedarme para siempre
en mí querida Santander,
y no tener que pensar nunca en volver!
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7comentarios 98 lecturas versolibre karma: 103

~Parpadeo canción... ~~~

Un parpadeo
que me lleva hasta ti ;
besas mis ojos
Y yo miro tu boca;
Un suspiro se escapa
Su destino en la piel ;
Susurro y corazón;
latido y voz ;
Un pálpito en canción
Un te quiero; mi amor...



@rebktd
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22comentarios 129 lecturas japonesa karma: 119

~ Ven~

Ven, desenrédame;
mis miedos y mis nudos;
Suélta mis hilos~ ~
mis cosidos, mis dudas ...
~ Es lo único que quiero ~
Si, ven, hilame en ti
sobre esta oscuridad
y en esta noche
de excelsa luna plata
ven a mi; ven a ser...

@rebktd
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18comentarios 121 lecturas japonesa karma: 117

Regando distancias

Distancia que cimenta clavos
entre mis sentidos, bajo su silencio,
distancia que riega espinos
entre mis pies y sus pasos,
distancia amiga por familiar,
reconocible terrizo de olvido.

Dolor forjado en el cáliz de la distancia,
vertiendo hiel en las coyunturas
de mi voz rota entre las letras de su nombre,
oscuro amanecer entre tulipanes secos de color,
como cuentas de promesa furtiva en sus labios,
rezando porque su presente y la derrota
se fundan en el pecho de mis entrañas.

Distancia regada susurrando despedidas entre mis manos....


Renuncio como salida al camino,
como bálsamo grapado a la cicatriz,
conjugando verbos como imperdibles
prendidos en cada estación, en estantes,
donde refugio sus palabras en paño de papel.

Futuros revolcados sobre púas de la distancia,
devorando deseos en mueca risueña,
esperanza mesnadera, amarilla por la constancia,
certeza cual raiz de recuerdos,
cristales desmenuzados en sigilos
en versos sembrados,
sangrados en la vereda de su puerta
y el rasgueo de mi pluma muerta.


Amén
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22comentarios 162 lecturas versolibre karma: 112

Diosa pobladora

Sueño con el paisaje desolado
de roca viva abierta hacia la aurora
donde yo fuera diosa pobladora ,
numen alerto y cíngulo morado.

En tiempos de la tierra y el arado,
la lluvia en alto limpia y surcadora.
clavaría mi nombre en la sonora
cavidad de tu rostro anonadado.

Ay del abismo vertical, profundo
como un dintel cavado sobre el mundo,
detrás del cual tu voz me llamaría:

desierta de nombres y de cosas,
en un país de lunas generosas
y en una edad más joven que la mía.
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sin comentarios 56 lecturas versoclasico karma: 103

Un hombre singular

Ella siempre se enteró de todas y cada una de sus andanzas. Supo de las tres amantes en periodos diferentes de su vida y aunque siempre se lo reclamó el no podía negar su asombro y a la vez cierta admiración por ella y su capacidad para averiguar cosas tan bien guardadas. Nunca supo cómo elle lograba descubrirlo. Así pasaron los años.

Tu abuelo era muy singular –me decía años después--: contaba dormido todo lo que hacía despierto.
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sin comentarios 12 lecturas relato karma: 42

Raíces duras en remojo

Echaré a remojar mis raíces
ya me crecen champiñones blancos
el roce es como una lija
que no me deja dormir.

A los robles como yo
pues, esto nos sale...
de tanto estar de pie;
o por la caminata loca
a veces parecemos
hileras de álamos descáscarados
en busca de un ripio vital
aferrándonos a esa esperanza terca
si por casualidad
se pezca una migaja
y así, prolongar la agonía.

¡Ahhh!
¡Tan sabroso que es tenerlos como piedras de rio!
suaves... lisos... tersos
casi transparentes como un fondo de agua
entre toda esa "higienitud" inherente al ritual.

Hoy...
hoy es un día sólo para mi
me haré un cariño vegetal
pondré a remojar mis venas podales
rebajaré la corteza donde sea preciso
allí, donde haya que lijar con esmero
y podré podar mis púas
arterias retorcidas
como ramas de ermitataño desnudo
de harapo invernal.

Exfoliaré el exceso canoso
que, cual cejas de buho búlico
hechas de alambre
son como para dejarme tuerto un día de estos.

Hoy me alimentaré de la calma
que se espesa en el aire
aquí sentado
incólume
como un buda que espera insomne
la llegada de lo inevitable
bajo esta media aura de gas iridiscente
pastel de la Luna
con la forma inequívoca
de un cuarto menguante
... que crece.

¡¡¡Ahhh, los pies!!!
Tan subestimados
tan urgentes
¡Los pies son sagrados!
¡Ellos que tanto dan
... y que nunca piden!.-


@ChaneGarcia
...
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4comentarios 106 lecturas versolibre karma: 106

Búhos de cuatro hojas

Planté búhos
de cuatro hojas
.

En un acto
de fe diáfana,
libre de impuestos.

Sentado en el andén,
royendo los puños
del humo,
que empaña
la travesía frontera
de nuestra savia.

Huérfano de reflexión,
flecha martillada
en el centro
del desaliento,
reo de dogmas,
que amalgamen
la expiación pasada.

Anhelo

Alboradas mudas, inmóviles.

Brochas de consuelo sosegado.

En mi desespero,
planté búhos
de cuatro hojas.


Esperando tallos
de arco iris,
respuestas
de quinqué en
crepúsculos vacíos.

Mas germinaron planetas
con tu rostro,
pétalos de estrellas
presas en las uñas
del pasado inconcluso.

Deseo

Esperando recolectar
una onza de sabiduría.

Ponerme la capa
de la suerte.

En mi resigno,
planté búhos
de cuatro hojas.


Amén
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14comentarios 132 lecturas versolibre karma: 104

Los narradores

En otra dimensión, cinco escritores, sentados alrededor de una mesa circular, celebran un singular certamen.
Narran para existir. En algún momento fueron muchos más, pero fueron cayendo uno a uno. Ellos son los narradores, pero también los lectores. Cada uno necesita del otro.
El escritor "A" se especializa en relatos románticos; el "B", en comedias; el "C", fantásticos,; el "D", infantiles y el "E", dramáticos. Cada uno crea un mundo a su medida donde transcurren las acciones.
El objetivo es ganar, ser el único. Hasta que alguien percibe que si uno de ellos gana es el final del juego. Sus mundos y los millones de personajes que en ellos habitan desaparecerán. Para evitar esto, deciden cooperar y mantener un equilibrio evitando un triunfo definitivo.
Desde entonces estos géneros coexisten armoniosamente. Sangre, lágrimas, suspiros, delirios y risas dan forma a las vidas de quienes se creen reales.





De El domador de recuerdos y otros relatos
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13comentarios 183 lecturas relato karma: 126

Empezar ayer (@Galilea & @sarrd8r)

Escribiendo sobre papel mojado,
versos difuminados, desleídos,
casi ausentes antes de ser leídos;
letras y restos de un destino ajado.


Con la tinta bruna de mi pulso malgastado,
de mi vida como derribo por los aciertos ausentes,
derrocado por la falta del hijo pródigo azul,
abro mis brazos como señal de derrota.

Sin cambiar un ápice lo añorado
y por pura abstracción de mis latidos,
dejo espacio entre versos abatidos
escondiendo un anhelo amedrentado.


Dejando que el aire de la expiación caníbal,
muerda las entrañas de mis versos sin pulso,
de la codicia culpable por empezar ayer,
del rincón de los errores asustados.

Tan frágil como alas de mariposa
ruego color y sentido a la vida;
apartándome de encima esta losa.


Y me santiguo, besando la medalla fría,
como melodía de despedida,
de la incomprensión , del renuncio pasado.

Vivir, dejar atrás la piel dormida.
Huir antes que la noche tramposa
empañe el horizonte tras el día.


De comenzar ayer como as en la manga,
dejando que la bruma, la sombra,
crepúsculos y celajes, la piedra altiva,
asalte este verso blanco de suspiro y ofrenda.

Amén
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35comentarios 228 lecturas versolibre karma: 130

Paredes de barro (@pequenho_Ze & @sarrd8r)

Bostezando, me desperezo entre sábanas de espinas,
éste sabor de soledad en el paladar, la ventana me arroja
la luz de un día anterior o quizás de mañana,
sonidos de lo cotidiano, vértigo de ausencia,
la obligación de una vida que no tiene pausa.

A falta de equilibrio,
me ensucio las manos
andando a tientas.


Al nombrarte, palpo el hueco de tu partida,
esperando el desayuno de tu sonrisa,
las diapositivas del croissant recien hecho,
tus zapatillas como previa de tu llegada,
de imagen, que al trasluz de la ventana,
seduce cada milímetro de mi deseo.

Cruzando las paredes de barro,
llenándome los ojos
de imágenes incrustadas,
que ya no tienen vida
y se van pudriendo con el paso de los recuerdos .


Entra el sol de la esperanza, haces de claridad,
por los ventanales, alumbrando mi alma magullada,
por la oscuridad que se acuesta al final de cada
espera, cerrando los ojos, dando las buenas noches
al armario cuya madera aún cruje por tu partida.

El desengaño es el vestido que me pongo
al caer la noche
y por las mañanas
me cubro los hombros
con cierta alegría inusitada.


¿A quien culpo? ¿a tu dolor por mi silencio?
¿a tus lágrimas, por mis huidas?
¿a tu adiós por la incapacidad de un te amo
abrazado a las luciérnagas de tus ojos?

Sé que de alguna manera,
pero inevitable,
todo sale de mí.


Me siento en la cama del olvido,
apoyo mis pies descalzos en el frío del suelo,
que devuelve todos mis sentidos a la realidad,
obstinada, solidaria con mi torpeza, con mi ceguera.

En el fondo del pozo,
cuando ya no tiene sentido,
las luces se apagan
y, sin embargo,
yo sigo aquí.


Sentado frente a lo inevitable,
con las manos sucias,
en el pozo de las paredes de barro.

Amén
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23comentarios 221 lecturas versolibre karma: 121

Los demonios que no me dejan ser

Vivo atormentado

por toda una muchedumbre

de demonios

que no me dejan ser.



Pululan a diestra

y siniestra mía,

y hay incluso,

una cantidad considerable

de demonios,

que, obstruyendo mi andar,

cuelgan de mis espaldas

y de mis pies.



Existen los que parecieran

de gigantescas proporciones,

cuando en realidad

son diminutos,

o al menos eso

me han asegurado

algunas personas,

que dicen haberlos visto

con sus propios ojos.



Independientemente

de su tamaño real,

yo no logro

vislumbrarlos objetivamente,

así que su tamaño real

me resulta indiferente.



Existen, además, los demonios

que me atormentan

en las noches,

mostrándome imágenes

terribles

que no quisiera

contemplar,

impidiéndome así,

conciliar el sueño.



Cómplices de estos últimos,

existen también aquellos

que me encadenan

a rutinas tan autodestructivas,

que pocos hombres

y mujeres podrían

siquiera imaginar,

al no vivir infestados

de demonios.



Otros, en mi haber,

murmuran palabras

al oído,

dichas por otros,

por lo que no hacen

más que reforzar

los efectos negativos,

que, como una maldición,

estas palabras han

surtido en mí.



Existen, claro está,

además de todos

los anteriores,

mis miedos y mi angustia,

entre otros demonios

notabilísimos,

y hasta ciertos

demonios que preferiría

nunca jamás nombrar.



Todos trabajan

en conjunto,

procurando

mi perdición.



Siendo yo,

un simple mortal:

¿qué puedo hacer

para vencerlos,

si a tal grado,

han conseguido

consumir mis fuerzas?
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3comentarios 71 lecturas versolibre karma: 91

Corazón nómada

Mi corazón nómada,
hecho arena como el tiempo,
tamizado por la ausencia,
cada latido
una sonrisa amarilla,
como el recuerdo
manoseado por la constancia.

Cada paso arrostrado
por la necesidad de encontrar,
del buscador de oro
agotado por la rutina,
azuzado por la necesidad del no parar.

Pues hallar no es la causa
de una mirada a la esperanza,
sino que en la espera,
tu nombre,
cernido por las equivocaciones
que la vida acuna
en las dudas de cada verso,
sostenga mi sonrisa
ante el frío de permanecer
desnudo en mi silencio,
de mi corazón huérfano
de tus latidos.

Amén
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10comentarios 91 lecturas versolibre karma: 109

Querernos sin querer saber

No llamemos al mal tiempo.
Puede -y lo hará-
venir solo.

Me paro a mirarte.
Vas linda como un sol.

Nos arrimamos.
Tú eres fuego.
Yo soy un loco.

Con mi sonrisa de hombre bueno
te dices que soy
distinto a todos.

Pero amar es una leyenda:
parte es verdad,
parte es ficción.

Por ver si esto funciona
nos romperemos
el corazón.



IMAGEN: Los amantes, de René Magritte
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No sé si fueron sus ojos

No sé si fueron sus ojos,
no sé si fue esa sonrisa,
no sé si fue su largo pelo
movido por esa suave brisa.

Solo sé que me tiene en vilo
que no respiro,
que no imagino.

Ya solo suspiro
suspendido en el vacío,
sujeto por un fino hilo.

Qué fácil era todo
cuando no era un problema
Contigo, quedarme solo

Ahora solo en la vida,
dolido por tu partida,
Nunca volverás.

¿Volverás para ver mis heridas?
O solo para acabar con nuestras vidas,
Y mi corazón sin salidas.

Recuerdo muchas cosas,
como, paseando,
recogíamos rosas
Quitando las espinas.

Pero ya no importa
Cada poema porta
cada clavo de mi costado,
cada verso roto,
cada rostro apagado.

Así será recordado,
El dolor de mi alma
Que tanto he guardado.
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5comentarios 160 lecturas versolibre karma: 10

Mírame

Mírame a los ojos,
encontraras preguntas.
Bésame, te daré respuestas.

Oscar Mena. ®
Colombia
6
sin comentarios 81 lecturas versolibre karma: 43
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