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Madre

Quiera sentir las caricias y dulce mirada, echo de menos su presencia, sus enseñanzas y su apoyo sin pedir nada a cambio, mi madre me daba seguridad, el abrigo, la ternura, el cuidado, su ternura, el cuidado. Me faltan sus consejos, protección o ayuda.

Desde tu muerte mi madre aparezca en mis sueños a menudo, recuerda el mensaje que me habla en mis sueños, buenas noticias, al fin y al cabo, inconscientemente siempre tendemos su compañía y sus recuerdos que nunca se borrar del corazón.
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El duelo

Un hombre
frente al vacío llora:

-¿Me ayudas, madre?

Un golpe de viento
le concede
voz al columpio:

"Hijo,
si ya lo has hecho
tú solo
antes".

-Ya, pero me da
miedo

ahora.

(Abel Santos, Inédito)
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12comentarios 157 lecturas versolibre karma: 89

La madre que no emigró

Hija que te me fuiste...
Allá donde estás; quisiera llenarte tus ojitos con mi sonrisa y mis canas,
con los colores de mis palabras que se han convertido en tapetes tejidos.
Me dicen que doña Ana se ha enfermado. Quisiera ir a visitarla, pero no puedo salir de casa porque las piernas ya no me dan.
Mi último pastel no ha quedado tan bueno, pero estoy segura que si estuvieras aquí, te lo comerías todito.
Voy a levantar a Tío Tigre, si le digo que los mimos son de tu parte enseguida se pone a ronronear.
Quisiera darte muchos besos y mirarte a los ojos
para que sientas mis afectos y añoranzas y toda la fuerza de ese cariño que nos sustenta a las dos.
Y que, aún estando en el estrecho de Magallanes,
puedas sentirte como en casa.
Mi chiquita linda; sólo nos bastaría un aparato de esos, con pantalla y con audífonos
para volver a llenarnos las retinas de amor
y los oídos con esperanzas.
Que Dios te bendiga.
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2comentarios 46 lecturas prosapoetica karma: 47

Madres

Observa, fíjate en ellas,
allí en el parque sentadas,
jugando con sus retoños,
cuidando de su camada.

En sus rostros la dulzura,
la ternura en sus miradas,
en sus manos protectoras
la fuerza de sus entrañas.

Cómo velan por sus hijos,
los miran embelesadas,
su vínculo es indeleble,
viene de dentro del alma.

Todas rebosando amor,
luchadoras y esforzadas,
educando con paciencia,
cariñosas, delicadas…

Ellas les dieron la vida,
haciendo trucos de magas,
y transformando sus vientres
en maravillosas lámparas.

Al tomarlos en sus brazos,
resbala por sus pestañas,
como el agua de un torrente,
orgullo en forma de lágrimas.

Preguntarás quiénes son,
viéndolas tan abnegadas,
son mujeres increíbles,
son madres... enamoradas.

Dale a la vida mi niño,
por tener madre, las gracias,
yo se las daré también,
porque, aunque lejos, me guarda.
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Ella y Él

ELLA Y ÉL

Ella ha sido madre y señora. Una mujer luchadora capaz de mover cielo y tierra por sus hijos ha sido amiga y compañera de aventuras en peregrinar de ambos.
Todo se lo ha contado y ella le ha entendido porqué sabe que el ha tenido la confianza de ver en ella a la mujer luchadora y sabia que sabrá darle el mejor consejo por su bien tomando en cuenta el cariño tan grande que le tiene al ser producto del amor y se engendrado en su vientre donde juntos estuvieron por muchos meses como si fueran un sólo ser.
La conexión entre ambos es tan grande que muchos los han atacado y los envidian pues para ellos no es normal el cariño sobrehumano fuera de este mundo que aquella valiente mujer y su hijo se tienen.
Algunos le han dicho que la abandone que el ya esta viejo pero el sabe que es ahora cuando ella más lo necesita porqué ella ha sido su compañera de vida y aunque muchas compartirán su cama ninguna estará con el en las buenas y en las malas como ella.
A ella le dedica estas líneas cargadas de amor, cariño y respeto por ser la mejor madre, amiga y compañera.
El valor de una mujer es tan grande que definirlo no podemos.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Abril 2018
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4comentarios 81 lecturas prosapoetica karma: 103

El ocaso y el alba

Ocaso nublas mis pensamientos,
Me sumerges en este esterno mar, en
Donde no soy capaz de flotar

Traes la nostalgia
¡ese cruel sentimiento!
El que me sumerge mi alma, mi vida

Madre Desde que tomaste tu maleta de recuerdos
Y partiste a ese viaje eterno,
No he sido capaz de expresar
Emoción alguna

Madre el tiempo ha pasado,
Me he logrado encariñar con alguien
Soy capaz de sentir la emoción de la preocupación
Es algo extraño

Me he vuelto a sentir humano
La vida es mas bella,
Ella se ha embarcado en un bote y se ha introducido
En este mar de confusión
Ha extendido su brazo, me ha dado una mano,
Madre me ha sacado de este mar de confucion

Madre ahora puedo ver claramente el rumbo
Que ha tomado mi vida

Madre si mi sangre fuera tinta
Con este lápiz rojo te escribiría
Este poema sin cambiar palabra alguna
Madre te extraño…
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1comentarios 30 lecturas versolibre karma: 56

Madre

MADRE, tus piernas enmudecen sus quejidos,
saben de memoria el peso del trabajo laborable
que tú has situado en la cocina,
sin que nadie parezca enorgullecerse de tu persona por ello.

Madre, las yemas de tus dedos
parecen no tener vacaciones
y el sueño está exiliado de la patria de tus ojos,
pero sigues aquí, en pie, entre trastos por fregar,
como un vendaval de perseverancia
por seguir adelante con todo.

Madre, se van burlando del tinte
las perezosas canas de tu pelo,
pero todavía hay un arco iris diminuto
en las facciones de tus risas de niña
y eres sabia en esto de la estrategia y el juego de la vida
al que tanto apuestas por nuestro bien.

Madre, descansa por un tiempo, descansa,
reposa por unos días, date una pausa
porque se me resquebraja el corazón al verte doblegada.

Date una pausa, aunque sé que estarás
desmesuradamente interesada en la prisa,
porque es más tarde de lo que parece
y tus hijos mayores hace tiempo que no fumamos a escondidas...
Date una pausa, porque a los adolescentes
pronto empezará el mundo a teñirles las pupilas
de colores nuevos y peligrosos.

Madre, sé que sigue habiendo todavía
pañuelos y consejos esperándome en tu hombro,
aunque el tiempo haya asesinado las nanas
y ya no nos firmemos las mejillas, con nuestro afecto,
tan a menudo como entonces,
pero sé que continúas escondiendo un te quiero en cada plato.

Madre, tus piernas se alivian de su carga de quejidos
cuando las horas en que las camas se deshacen
cobijan y sopesan tu cansancio.
Por eso yo, con este modesto poema,
he querido hablar por tus dolencias,
porque hay mucho que aprender de ellas, Madre.


(Abel Santos, de ESENCIA,
Ediciones Az90, Barcelona, 1998)
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8comentarios 132 lecturas versolibre karma: 101

No Es Un Lastre, Es Mi Hermano ... (Ojalá fuera un Cuento)

Llevamos días caminando,
no sabemos cuando llegaremos
el camino es sinuoso es incierto,
de peligros no sabemos.

El sol calienta, de día la sed nos asedia
por las noches el frío nos congela,
dando traspiés camino,
de tanto caminar se rompieron mis zapatos

El cansancio me derrumba,
el deseo de llegar me levanta
sangran las heridas,junto al corazón
gotas de dolor y de nostalgia.

Subo la colina con mi carga a cuestas
¿regresar?¡ ni se piensa!
hay gente atrás que en nosotros confía,
que ora porque nos ama no puedo claudicar.

Amanece después de una noche fría
con sus primeros rayos el sol nos abraza,
a lo lejos se ve la frontera entre dos países

uno, el que quedó atrás,
el empobrecido por saqueos
gobiernos corruptos, violencia y mafia
enfrente está el de oportunidades y sueños,
el que promete mejor vida, el de la esperanza.

Entre los arbustos alguien sale al paso
y con voz baja me pregunta
¿A quién llevas a cuestas?
y añade ... Con ese no pasas!

¿No estás cansado, que acaso no pesa?
¡Mira cuanto has caminado!
¡y sin zapatos!¡tus pies ensangrentados!
¿no pensaste en deshacerte de tan pesado lastre?

¡Nunca! ni siquiera lo pensé,
es mi hermano le contesto,
no es un lastre no me pesa y seguiré con él a cuestas
y cruzaría el desierto subiría nuevamente cualquier empinada colina
a nado un río o el océano y caminaría a ciegas si así fuera necesario
sin dudarlo ni un segundo, ni un instante.

¡Pero si es moreno y su cabello rizado
y tú de piel tan blanca!
¡Él no es tu hermano !

Con voz cansada y pausadamente le digo:
Escucha, lo encontré en el camino
en medio de la nada, cansado, herido,
maltrecho, partido por el dolor moral
ya sin fuerza, no dudé ni un segundo
y lo cargué sobre mi espalda y seguí avanzando.

Cargo a nuestro hermano, él como nosotros
es un ser humano ciudadano de este mundo
¿Que para ser hermanos, importa el idioma o la raza? bajó la cabeza avergonzado.

Con respeto y con cuidado, se lo quitó
y cargó sobre su espalda, con él acuestas
y con el hombro apoyó al otro paisano .

Y sin que nadie los viera cautelosos y viendo a todos lados
continuaron lentamente avanzando, cruzaron furtivamente la frontera
hacia el otro lado al país de sus sueños
caminando abrazados como hermanos

Y en el ambiente reinó el amor
se hizo silencio y el universo entero fue testigo
y se unió a ellos en una sola plegaria
de solidaridad y hermandad.

Hijos de la tierra madre,
Iluminados por el mismo sol
cubiertos por el mismo cielo .

MMM
Malu Mora
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13comentarios 184 lecturas prosapoetica karma: 104

Antes del Alba

Que me sostenga tu aliento
Que me sostenga la noche
Que me detenga tu sueño
De pinos y bosques

Todavía me acuerdo
de cuando comenzó el mundo
y éramos peces nómadas
buscando alimento

Recuerdo nuestro camino oscuro
los mantos estelares
de las luciérnagas cuando cantaban
pero eso fue hace ya tanto…

Donde estaba el océano
ahora hay concreto
ahí donde se ocultaban
los felinos queda su lamento

Entre los árboles,
donde pernoctaban los
mamíferos gigantes,
sólo hay nubarrones

Son cúmulos tristes
que ya no alimentan a nadie
ni al río, ni al pozo
se han bebido todo
en busca de oro

Y todavía me acuerdo
que ahí donde observas
tu dichosa morada,
había un espino que albergaba
a una serpiente de mil vidas
que se estiraba preciosa
cuando el sol se ocultaba

Yo me acuerdo tierra amada
de cuando sólo éramos
peces, yo me acuerdo…

De antes de mis manos
De antes de mi cuerpo
De antes de la noche
De antes del alba.
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4comentarios 81 lecturas prosapoetica karma: 92

Tú que das vida...

Tú que das vida
y los ríos nacen de tus venas
y los mares de tu mirar profundo,
la niebla sale del vapor de tu piel
y la lluvia de tus recuerdos futuros.

Que las mañanas nacen
al abrir tus ojos,
que las aves emprenden el vuelo
con el vuelo de tu vestido,
que los árboles se mecen
con la brisa de tu andar.

Las tardes se asoman
bajo tus párpados cansados
y las calles se quedan vacías
cuando tus pasos no resuenan
con el eco de divina creadora.

Tú que llevas el sol en tu vientre
y das a luz al mundo,
que llevas la esperanza de todo
y todo espera por ti.

Tu que das vida,
gracias por darme la mía
por ser ese ser
que lo es todo.
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La garza

La garza que mi halcón sobrevolaba
quiso bañarse en verano.
Quiso bañarse la garza,
quiso bañarse.

Quiso la garza ir al mar
y bañarse en mediodía.
Quiso bañarse la garza,
quiso bañarse.

Donde mi halcón no podía llegar
y el águila dominaba.
Quiso bañarse la garza,
quiso bañarse.

Quiso la garza dejarse matar
por el águila pescadora.
Quiso matarse la garza,
quiso matarse.
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1comentarios 181 lecturas versolibre karma: 17

Riqueza

Nadie ha habido más rico en este mundo
que yo ahora, contigo, rescatado
de mi mundo infeliz, ya desvelado
como un vil vaso de agua en que me hundo.

Si no es por tu áureo amor en que refundo
mi existencia de acero desgastado,
al vicio del dolor, acomodado,
aún recaigo en su abrazo tremebundo.

Contigo es todo nuevo y diferente;
nunca supe que púrpura y armiño
me envolvieran real y dulcemente.

Y es real tu mirada enamorada,
y es todo cuanto quiero tu cariño...
Soy rico porque no me falta nada.
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sin comentarios 152 lecturas versoclasico karma: 14

Perfume

Tu perfume, ese perfume
¿Es que sólo lo huelo yo?
hueles a pureza, a la madre tierra,
hueles a inocencia, a cielo y a mar.
hueles a amor, del que hace tiritar
a la suave brisa otoñal
a café y tostadas a despertar
como mi vida, como,
no te voy yo a recordar.
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3comentarios 39 lecturas versolibre karma: 45

La Batalla Más Dura

Llevabas un tiempo sintiéndote mal,
decías, no es nada, ya se pasará…
A partir de aquel día nada fue igual,
comenzaba el principio de tu final.

Luchaste la batalla más dura
que jamás hubiste enfrentado,
con coraje, tesón, recia y pura,
tu corazón cayó derrotado.

Mas este mal que ensombreció tu vida
y que a los tuyos nos asoló,
abrió en nuestra alma una herida
que del todo ya nunca sanó.

Ahora queda tu recuerdo
tallado en el corazón,
nunca te olvidaré amor inmenso
de mi existir eres la razón.
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2comentarios 114 lecturas versoclasico karma: 43

Ella. Madriz

Que sí,
que yo también la he conocido. Y no,
no entiendo que no sea de Madriz.

Que a mí también,
me ha enseñado que las réplicas no asustan,
si lo que precede es un pequeño terremoto,
que derrama vino al brindar.

Que si vais a contarme algo sobre aquello
de que se atreve a iniciar los fuegos,
os apunto,
que he perdido la cuenta de la cantidad de papeles
quemados por no encontrar su adjetivo correcto.

Que si me hablas sobre sus metáforas,
yo también la he comparado con mi manía
de beber agua con las manos. Con eso
de que entre los dedos se te pierde parte de su vida,
y aquello de que nunca consigue saciar toda tu sed.

Que sí,
que también podéis describirla como al arte sin artista,
pero cuando os insulte,
intuiréis lo que se siente al hacerla rabiar,
y como cambia su mirada y te odia en ella,
con to' el arte.

Que sí,
que yo también la he conocido. Y no,
no entiendo aun que no esté en Madriz.

Que como vosotros,
he acabado asumiendo que era más fácil
de envidiar que de imitar, y sí,
ella imitaba tan mal
que no conseguí no reírme ni una de las veces.

Que yo también he elegido
entre sus momentos mi foto favorita,
y he notado donde queda su lunar de la mejilla
cuando sonríe como una niña pequeña. Y mejor
no hablemos de aquel
que coincide con su hoyuelo.

Y os añado, por si no lo visteis
que he contado
las siete arrugas que se producen
en su labio superior cuando se dispone
a tomar otro trago de cerveza.

Y sin más, reconozco al igual que vosotros
que improvisé,
improvisé como contaros la linea divisoria que
la separa entre mujer y musa.
y no, tampoco os la aconsejo.

Pero sí,
reconozco también, que acabo de empezar a conocerla. Y sí,
tiene algo de Madriz.
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sin comentarios 117 lecturas prosapoetica karma: 45

Tirolinas por Gran Vía

Te pedí tirolinas por Gran Vía,
me ofreciste ir corriendo de tu mano,
des…nudaste dos mil nudos de mi vida,
contamos hasta uno y nos besamos.

Marisa Sánchez
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Siempre será tu madre

Las lágrimas cayeron muy pronto
La tristeza tomo por sorpresa
Y sin ningún aviso aparente
Las palabras quedaron vacías

Pensar ese recuerdo perdido
Solo te llena de la nostalgia
Vive con un propósito loable
Narrarás al mundo sus historias

No te culpes en nada por ello
La extrañas más que a nada en la vida
Nada cambia el vacío permanente
Su amor fue todo lo que aún no tenías

Sobrevivirás como lo has hecho
Siempre fue ella tú mejor batalla
En ti vive su mejor semblante
Vivirá contigo en todos tus días.

Poesía
Miguel Adame Vazquez
25/02/2017
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Madre

Madre, resucita el otoño,
tu luz, tu carne extraño,
llegan a mi tus jazmines
tu voz dulce, tu mirada serena,
exhala llanto mi pecho blando.

Arrugada bajo la luna
soy lo que fuiste ayer,
mi amparo tenias
no tengo nada de ti.

Madre, el cielo lirio
templo de tu esencia,
allí pernoctan tus raíces
las mías secas desaparecen.

Mira el esplendor de las aves
su curtida libertad,
la sonrisa del viento
al roce de sus alas,
¡Ay madre llévame a volar!
No me abandones
en sábanas de espinas,
mira el hueco de mi costado
se me va la vida madre, se me va.

Yaneth Hernández
Venezuela
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4comentarios 115 lecturas versolibre karma: 61

El orgullo más grande que tengo

Sobre un campo repleto de flores silvestres tu caminata dejó una huella imborrable en mi cuerpo.

Trazaste mi existencia con un amor absoluto.
No fueron las noches ni los días que transcurren ausentes suficientemente fuertes para doblegar tu desvelo.

Ahí estabas tú cuidando mis sueños.
Y como un centinela vigilaste mis días para que mi respiro no se extinguiera.

Siempre has estado ahí, aún cuando mi alma era de lo más vulnerable.

Y crecí con tus cuidados hasta convertirme en un ser completo.

Siempre protegido por ti como el cachorro que huye de los lobos voraces.

Lo seguirás haciendo simplemente cuando lo necesite.

Nunca te he pedido nada, pero tu amor de madre es el amor más puro y completo.

Eres mi madre, eres el orgullo más grande que tengo.



A mi madre.
Poesía
Miguel Adame Vazquez
10/05/2014.
14
2comentarios 215 lecturas versolibre karma: 49
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