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Mar caníbal

Mar caníbal,
mare mortum.
Saludas circunspecto,
saludas en silencio.

Balanceo de crestas
de olas de sangre
bajo el cielo.

Mar caníbal,
mare mortum,
duro mar de ojos negros.

Mar caníbal,
mare mortum,
asesino de sueños,
¿dónde vas vestido de negro?
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4comentarios 102 lecturas versolibre karma: 91

En el iris de sus ojos

Dígame usted,
¿puedo sumergirme en sus ojos color mar?
Hace tiempo perdí el rastro de un verso,
que de mis manos empezó a volar,
lo he buscado tanto,
y mire dónde lo he venido a encontrar.
Fijamente puse en usted mi mirada,
sus pupilas fueron cómplice de mi verso,
justo allí, sus alas descansaban.
en el iris de sus ojos.
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4comentarios 78 lecturas versolibre karma: 87

Müki

Cuevas rocosas
refugio a la marea.
Aire y salitre.






Dee Dee Acosta
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14comentarios 77 lecturas japonesa karma: 107

A Miguel Hernández

A Miguel Hernández

Al poeta encerrado en una jaula,
con alas de águila y perfume a romero
caminando entre olas imaginarias de libertad.
Atado al yugo de la ignorancia
pasó las horas creando caminos de esperanza
llenos de lluvias y metralla.

Cuerpo apaleado de sangre y sudor
lágrimas de rosas rojas, en sus pupilas
hambre física entre los dientes.

Tubérculo canción
Dolor
Mar caliente
Sal
Yodo
Muerte.
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3comentarios 74 lecturas versolibre karma: 98

Sueño a mar

Despertar
de este sueño a mar
donde respirar es calma
entre las olas.
Ser brisa infinita
de un latido salino.
Despertar
de lo profundo
en el oleaje de un verso
Saberse amada
en el vaivén del océano.
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1comentarios 46 lecturas versolibre karma: 80

Sirena

En mar, a la deriva, nado a tu contracorriente,
Bebiendo agua salada
Y escarbando la arena
con los dientes.
La tumba del marine,
ha sido profanada de sexo.
Él, experimentó lo que era ver tu cuerpo,
Inaprensible de ser ejecutado
Y preso.

Entre aquellos arrecifes y redes del barco,
Eres la sirena más hipnótica,
de gran afinidad al coral y el alga.
Hazme sentir cada golpe de marea,
Las subidas y bajadas del agua,
Y los naufragios de lo que es tu alma.
Enfréntame al acantilado
A la vez que te destruyes entre los filos
De las burbujas y las gaviotas.
Embriágame de espuma marina,
Y llévame contigo a lo que es tu hogar,
La calma.

Te deseo de proa a popa,
A la vez que pliego y despliego
las velas del ecuóreo barco.
Aun cosidos en estrellas y olas,
Los mapas de cruces rojas,
Marcan las travesías en sexo
Por los continentes de tu cuerpo,
Que una vez navegué,
Entre sudor y mantas.
Cuanto deseo ser cada gota de sal
Salina de tu cola,
Ser cada curva de tu pecho,
Y surcar cada arista de tu cuerpo.
Acariciar cada pelo tuyo,
Y besar con agua
Cada isla que te forma.
Déjame amarte entre bitácoras,
Déjame respirarte entre las olas,
Pero no me dejes de ahogar,
Sirena y sin cola.
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sin comentarios 17 lecturas versolibre karma: 33

El mar recita

El mar recita
Solo algunos escuchan
Solo algunos entienden
Solo algunos disfrutan


En cada ola un poema
Se estrella en la arena
Caracoles y almejas
Repiten sus versos
Como un efímero mantra

En cada ola un poema
Despliega metáforas
Que solo el cielo interpreta

En cada ola un poema
Sube a los brazos del viento
Y es arrojado a la pluma
De un poeta
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4comentarios 73 lecturas versolibre karma: 93

Esplendente

El bálsamo para todo es agua salada:
sudor, lágrimas o mar…
Isak Dinesen

…igual a las mareas que por ella suben
como a un acantilado.
Charles Baudelaire


Aquí va tu agradecimiento al mar.
Por acá, dejas tus solubles joyas:
lágrimas del crepúsculo nublado.
Allá, la marea menor de zapatos
trazo de estelas inimaginables.
La ropa: parda bruma, grises olas;
tu sostén, desleído en esta orilla.

Todos los mundos de nuestras edades
juventud y vejez se arremolinan.
De ajenas latitudes llega el bálsamo:
con su bajamar de lunas congrega
esta claridad de tu ser perfecto… 
torrente cual cresta de marejada
y estuario tibio de los días solares:
resuello contenido entre tus senos.

Desnudas al cenit horizontal.
Desnudos, somos nocturno bestiario.

De entre las mareas a la luz de luna
la plenitud deviene con tu olor:
retumbo de corrientes abisales
y ese resabio es la otra saliva.
En comunión de las aguas saladas,
oceánico es el origen del mundo;
entre los muslos ceñida humedad
y el jadeo, nuestra agridulce arena.

No es nicho ni espuma en busca de ahogo:
es un suave soplo al plexo solar.
¿Ave Fénix, tal vez, que se repite
en ajenas riberas de los otros
y en nosotros es única y puntual?
¿Dónde están los límites de los cuerpos
que se diferenciaban por caricias
en temeridad y timidez pródigas?

Al amparo de tu ardiente templanza
no olvides los esplendentes momentos.

Aquietado el pecho con la penumbra
en algún arrecife de estas sábanas
mi humanidad, zozobra demudada.

Alejandro Sandoval Ávila
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2comentarios 160 lecturas versolibre karma: 97

Sueños

Sueños grandes y pequeños sueños
que no tienen alma, que no tienen dueño,
que viajan en nubes o gotas de fuego,
que caen desde el cielo,
en gotas pequeñas, en plan aguacero,
o en grandes tormentas de rayos y truenos.

Algunos, sueños buenos, serenos,
en los que tu eres el rey, el dueño,
del mar y del cielo, señor de los vientos.
Del amor y del fuego, de los elementos,
de las sonrisas y cuentos, vives feliz.
Eres de la naturaleza el aliento, señor
de la algarabía, el silencio y los besos.

Algunos, son malos sueños, de penas,
tristezas, de lugares oscuros,
pesadillas de muerte y perdición.
Infiernos infectos, de rabia y dolor.

Y todos caen hacia el mismo mundo
con distintos nombres bajo el mismo sol,
es el hombre quien cambia el prisma,
quien elige abismo o quien elige amor,
somos amigo mío,
tu y yo.
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10comentarios 95 lecturas versoclasico karma: 114

xv


Quisiera irme al mar,
nunca despertar,
y poder olvidar,
a todo el mundo entero
en mi pequeño barquito pesquero.
Hondeando la libertad,
antes de volver a la tempestad.
Mi corazón a toda vela,
sin cubrirlo con ninguna tela.
Mis problemas tirar por la borda,
y hacer mi alma sorda.
Quisiera irme al mar,
irme al mar, para poder olvidar,
solo por un breve día
mi triste monotonía.
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4comentarios 79 lecturas versoclasico karma: 105

LAS SIRENAS, EL MAR Y YO (Recitado por A. Laboreo)

LAS SIRENAS, EL MAR Y YO @ Katy Domínguez Gómez

¡Cómo se refleja la luna en las aguas!
¡Qué bello paisaje en la oscuridad,
Parece una mar de plata,
da a mí vida una profunda claridad.

Pienso en el tiempo perdido,
Allá en la lejanía el océano está tranquilo,
noto que despierta mí corazón dormido.

Santander del alma mía,
siempre contigo sueño
ya sea de noche o de día,
cuando lejos estoy de ti
sigues siendo mí dueño.

Tu calmas mis inquietudes,
das energía a mí ser,
que suspira continuamente
con verte de nuevo otra vez.

Cuando lejos estoy de ti,
todo es cotidiano y duro,
tengo siempre la esperanza de volver
y ver el baile de tus verdes aguas,
esas olas que forman
el manto blanco sobre las rocas.

La leyenda de las sirenas
a lo largo de los siglos,
han fascinado a los hombres del mar,
que por oír sus dulces cantos,
a sus brazos querían llegar.

La belleza de las melodías,
las voces en su cantar,
atraían al ser humano
que por acercarse
eran capaces de naufragar.

Santander ejerce en mí,
lo que las sirenas al navegante,
por estar cerca de ellas,
son capaces de extraviarse,
para recibir los abrazos del más puro amor,
cobijándose bajos sus brazos.

Hay autores de la antigüedad que dicen
que nunca fue pez, sino ave,
da igual lo que escribieran,
los pescadores darían la vida
por encontrarse con su SIRENA.

Ninfas marinas, con busto de mujer,
cuerpo de pez o de ave,
dicen que os afincáis en los riscos
liberando vuestro canto embriagador
esta noche yo os ruego,
y a orillas del mar espero.

Hijas de Nereo y Dórides,
Nereidas de la mitología clásica,
Sirenas o no,
venid y optad por llevarme,
a ese reino oculto.

¡Dadme la sabiduría de nunca irme!
es un modo de quedarme para siempre
en mí querida Santander,
y no tener que pensar nunca en volver!
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La tierra calla

Triste amanece, baten fuerte las olas
la frialdad del mar mina los corazones
despacio palpitan, como apagados,
la tierra calla.
Lejano el barco en el horizonte
cual alma perdida va,
bravo ruge de rabia el mar
la tierra calla
como alma cansada dormita aletargada,
el mar bravo, ruge de rabia
la tierra callada y cansada, no habla,
como alma apresada no se marcha, sigue callada.
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20comentarios 116 lecturas versolibre karma: 119

Mar de anhelos

Navegando en aguas lisonjeras,
que atrapan al incauto sin piedad,
se dibuja tu rostro sobre las olas,
y tus ojos envuelven mi ansiedad.

Tú, mujer misteriosa, impredecible, indescifrable.

Es la noche la que me embriaga
sumergiendo a mis sentidos
en un profundo mar de anhelos,
aquellos que provocan tu mirada,
ayer huida de mi ansias carnales
y hoy presente en mis lamentos.

Tú, mujer desdeñosa, envolvente, inescrutable.

Pero no son tus ojos los que veo,
sino una noche cubierta de luceros
que se reflejan brillantes en el mar,
arrastrando con su hechizo a los viajeros
que caen rendidos en la mayor perdición,
aquella que un amor no correspondido
provoca en el corazón de los débiles,
esos infelices que no saben olvidar.

Tú, mujer imposible, inevitable, omnipresente, irreal.
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En las aguas tranquilas

Sentado frente al mar de Cala Giverola
el joven miraba a su mujer bañarse,
entrar y salir del olvido
en aquellas vacaciones, mientras leía
"Tormenta", de Mark Strand.
Y pensó: "No volveré a equivocarme,
no volveré a cometer otro error".
Lo que no sabía es que los errores
y las equivocaciones estaban esperando;
y esperarían, aunque decidiera retrasar
su regreso al mundo con el último barco.
Porque no hay viento ni máquina,
ni desvío ni máscara,
que te pueda hacer huir.
Los errores y las equivocaciones
siempre saben dónde vamos a estar.
En el mejor de los casos
estaremos, tú y yo,
en el trabajo, en la salud, en el amor.
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4comentarios 97 lecturas versolibre karma: 104

Destinos ondulantes

Tan redichos, pájaros humanos,
Tejen secuencias del tiempo,
En su panal anidado por ojos provocadores de diminutas y sigilosas verdades.

Sumergidos los pies en el cielo,
la grasienta luna nacarada,
empujada por la estrecha oscuridad,
obra pendulante sobre toscas ondulaciones, donde engendra su reflejo seduciendo la antorcha humectante.

Sincronía palpitante, vibraciones pavorosas, proscrita en un arrebato tenaz,
sorbe la roca hasta la muerte,
enturbiado néctar de silbidos luminosos,
deshacen siluetas.

Aleteos a la deriva, en el hiel de sueños que recorren con pudor el tacto de hilos perfumados.
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5comentarios 79 lecturas versolibre karma: 92

En la orilla

Llama la mar a tus olas,
y te devuelve el eco
de las piedras mecidas en la arena
y dejas un beso a la tarde
envuelta de azules y grana.

Rayos cristalinos, irisados.
Alboradas de fulgor encendidas,
te miran a escondidas.
Y abres tus labios amapolas
en un suspiro de luces .

Un ramo de palabras abrazadas
a tu silencio embelesado.
Huellas en la soledad que, dibujando
en la arena mariposas de colores,
el agua quiere borrarlas.
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sin comentarios 109 lecturas versolibre karma: 101

Desesperación

Era una noche sin luna
desagradable para enamorados
en soledad frente al mar
goteaba de mi rostro el dolor
al recordar un amor
que se había alejado.

Un amor prohibido
que la Naturaleza separaba
un amor no comprendido
que me atormentaba.

Por qué tanto sentimiento?
si no se puede expresar?
este amor escondido
ahoga mi respirar!

Con tan distintos caminos
por qué lo debo tener?
sin darme cuenta vino
y solo me hace padecer.

Por qué tanto sufrimiento?
de qué sirve guardarlo?
el amor es para darlo,
sentirlo y disfrutarlo!

De repente apareció
una silueta en la lejanía
danzando a favor del viento
intacta e iluminada venía
mi tonto corazón me decía
que eras tú, me salvarías…

La silueta se acercaba
creí que era mi amado
corrí a su encuentro y al fin
con el viento huracanado
que agitaba olas gigantes
mis lágrimas había mezclado
con el mar y su inmensidad
y en un dulce abrazo mortal
cambiaron mi dolor
por Eternidad.
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Carmín Marino

Entre bocanadas,
Saladas,
Oleaje color añil,
Rosado su carmín,
El que tiñó,
Mi alma,
Bravura,
Tiene mi mar,
Pese a experiencias pasadas,
Como no lo voy a amar,
Si es el dueño de mis baladas...

Mar,
Gaviotas,
Espuma,
Arena,
Y sobre ella,
Tú y yo,
No pido más,
A mi vera,
Que ese arrebato rojizo,
Que me hechizó...
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Lenguas de fuego

Lo navegaba,
y me parecía estar viendo el mar
hacerlo de a gotas.
Suaves ondulaciones
al ritmo de la sal de los cuerpos,
color cielo
sobre la superficie respirable
y calor de infierno bajo la ropa;
profundas las bocas
con fondo de espuma blanda
en lenguas de fuego.
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sin comentarios 161 lecturas versolibre karma: 90

Haiku al mar

Oscura ola,
espejo estrellado.
Blanca gaviota.
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