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Al único amor de mi vida

Tan cansado de tan escasa ternura,
derrotado en vida por mi fortuna,
olvidando el tiempo transcurrido,
ya se me acerca la muerte sin ruido.

Ahora quisiera verme derrotado,
en el campo baldío abandonado,
para sembrar mi fértil palabra
en tierras áridas que nadie labra.

Perdida la fe en un Dios intangible,
mis fuerzas me abandonan cobardes,
entre delirios de hogueras invisibles.

Llegó la hora de tumbar sin alardes,
mi cuerpo desnudo, entre espectrales
montes de grandes losas comunales.

¡Oh, madre mía, desgarrador desconsuelo!
¡ya es mi hora, malditos activos,
dejad mis huesos en el suelo!

Dejadlos enterrados en ataúd férreo,
bajo la negra tierra de gusanos infectos,
junto a pétreos caminos y paisajes etéreos.

¡Ah, mi Dios, ya os veo, estás aquí!
Tú, omnisciente, en tu trono carmesí
sabrás que busco desesperado
entre mis pecados y heridas
los iluminados brazos de mi querida.

¡No, amor, ya estoy, no tiembles!
porque fundidos en un abrazo omnímodo
en el cielo quieto estrellado de azules,
no seremos nada, y al final lo seremos todo.




@Inmalitia, Andrés García. ©
Imagen de cielo estrellado.
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6comentarios 50 lecturas versolibre karma: 107

Otoño gris

Recuerdos en blanco y negro
Como esas películas
Viejas de Hollywood
Que te vuelven loco
Las hojas cambian
Y finalmente caen
Forzadas por el viento
El otoño llego
Y al parecer trajo
Muerte y dolor
Las hojas caen
Sobre tu tumba
Con flores marchitas
Hace tiempo no venia
Y la madre naturaleza
Bien lo sabía
Todo paso
Hace tan solo un año
Pero mejor para ti
Moriste como una estrella
De esas viejas películas
Que tanto te encantaban
Ahora esa cámara
Me enfoca a mí
Y lo que hare
Este otoño gris
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4comentarios 65 lecturas versolibre karma: 111

Mi poesía

Sí, ya sé, mi poesía no cambiará el mundo,
ni armonizará el desorden de mi vida;
amigos, solo deseo que coja ligera su rumbo
y surque declamando mi mente adormecida.




@Inmalitia, Andrés García. ©
Imagen de Leopoldo María Panero
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9comentarios 71 lecturas versolibre karma: 101

El hombre aúlla

En esos tiempos cubiertos de sombras
cuando el miedo usurpa el trono
y el sol asustado, oculta sus rayos
surge el rostro desfigurado de la luna
donde el hombre aúlla al hombre
con sus colmillos sedientos de odio

Y los besos, son besos de bala
y las caricias, caricias de sangre
y la vida vomita muerte
entre un reguero de espanto

A veces cuando mudamos las pieles
con ojos sanguinolentos
el hombre aúlla al hombre
con sus colmillos sedientos de odio
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4comentarios 52 lecturas versolibre karma: 91

Si decide aparecer

Si ronda mi cabeza
la dejaré estar, apartándola;
sin fundamento, irrisoria:
como un cebo en nicho de peces muertos.
Si me implora, se desvanece en un susurro
o un grito lejano de niña, largo será el tedio
en que se conjurará hasta romper el plástico,
provocando que la botella se rompa contra el suelo;
o desafiando el orden natural,
liberando las lágrimas muertas de sus tumbas:
cataratas de inmenso dolor azul
como babeantes bocas de lápidas glotonas,
deseosas por saborear el gusto de un futuro miembro.

Si adormece al soldado con su nana infame,
para mí mito paradigmático,
no será este soldado,
de algún modo irresistible en su cobardía,
quien caiga irreversiblemente rendido
a la vigilia de su sueño.
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Un casa sin palomas

La profunda tristeza de tus pasos en mi cabeza,
la melancolía de tu movimiento por la casa,
el fatal presentimiento, ¡oh Dios!,
de la desgarradora certeza de lo imposible.

Sonidos,
ruidos,
aromas exóticos,
risas enamoradas,
el calor de nuestro hogar.

…. y ahora, embriagado por tu exceso
deambulo entre gentes ignorantes de tu presencia,
testigos anónimos de mi existencia,
y ahora, solo.

¡Aparta onza lujuriosa!
que tapas el iluminado monte,
trayecto y límite,
de mi esencia celestial.




@Inmalitia, Andrés García. ©
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4comentarios 122 lecturas versolibre karma: 102

No le temo a la muerte

Yo no le tengo miedo a la muerte.

Hemos tenido una lucha cuerpo a cuerpo.

Y no ha podido conmigo.


Ayer me miro por la ventana

me quería coger de la blusa y llevarme a su casa.

Pero yo le he sonreído burlona.

Y hasta la he invitado a bailar un tango.

¡He visto su cara tantas veces!

Que no me asusta su capa oscura y sus dientes de plata.

Ni su guadaña brillante, afilada.


En la vida me he conducido siempre en blanco.

Y ahora puede venir con bulla o sentada.

Que yo aquí la espero sosegada.


¡Muerte si tienes que venir,

entra a mi casa!

Cumple tu misión y vete tranquila.

Yo no te temo,

conozco todas tus pisadas...

* Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados
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8comentarios 99 lecturas versolibre karma: 89

Seguir Viviendo después de la Muerte

SEGUIR VIVIENDO DESPUÉS DE LA MUERTE

Recordando cuando estuve hospitalizado en el 2015.

Seguir viviendo después de la muerte
es mi ideal en la vida
después de haber enfrentado a mi destino
hace unos años atrás
y haber superado la adversidad
estar aquí escribiendo estas líneas
es algo tan sagrado como hermoso
hace unos años estaba en la cama de un Hospital
rodeado de máquinas, médicos y enfermeras
viendo sin saber quién era o que estaba pasando
sin saber si estaba dormido o despierto
si estaba viviendo una pesadilla o un sueño
allí estaba Yo hace unos años atrás
sumergido en un momento
en un instante donde no sabes si estas vivo o estas muerto
si estas cuerdo o ya te has vuelto loco
si hay un mañana o no
así estaba Yo hace unos años atrás
en aquella cama de hospital
rodeado de máquinas, enfermeras y médicos
un ir y venir de rostros
de palabras que no entendía
de angustiosos momentos
de medicamentos e inyecciones
de máscaras de oxígeno y máquinas
de gritos suspendidos en el espacio
en el silencio absoluto del tiempo.

Allí estaba Yo luchando
sin saber contra que exactamente
con ganas de vivir y morir al mismo tiempo
para no seguir sufriendo
pero algo me motivaba a seguir luchando
algo fuera de mí difícil de explicar
allí estaba Yo sin saber que pasaba
vomitando sangre y gritando de dolor
con la fiebre haciéndome hablar locuras
con máquinas para poder respirar
para poder vivir
con rostros llenos de preocupaciones
lejos de los míos porqué estaba en un lugar prohibido
Yo no sabía ni quién era en aquel tiempo
en aquel momento que quedó grabado en mi mente
cuando la muerte tocó a mi puerta
y la vida le ganó a la misma.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Julio 2018

Pintura de Frida Khalo
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12comentarios 124 lecturas versolibre karma: 103

Todos los días en la cuerda floja

Todos los días el hombre camina
en la delgada cuerda floja.
Todos los días está ante la vida y la muerte.

La muerte esa loba hambrienta
que abre su boca para comernos.
Pero a su lado crece,
la flor hermosa de la nueva vida emergente.

En la cuerda floja
toma las decisiones más importantes,
debe ser perito de lo arriesgado.
Nunca mirar para abajo, ni para atrás.
Le podría costar la vida.

El hombre,
juega con la vida y la muerte
diariamente
¡Y no se da cuenta!
Su vida pende de un hilo, de una cuerda,
y solo lo advertirá cuando se quede
sin nada,
y caído en el piso derrotado,
¡Cómo mendigo, desnudo!

Estando arriba se creía un Dios,
un héroe invencible.
Abajo caído de sus cuerdas,
se ve tan pobre y desolado
¡Cómo un simple humano!
Tocando la tierra de su realidad.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
prohibida su cipoa total o parcial.
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Expiración vital (Rima Jotabé con estrambote)

En una vida al regate y escondiéndose;
soslayando los juicios, guareciéndose.

Sin enfrentar responsabilidades
ni aguantar el timón en tempestades.
Desbordado el miedo en debilidades;
anulando futuro y voluntades.

Mil sueños se quedaron aparcados,
esclavos de cerrojos atorados.

Rota se quedó ya la vida y hundiéndose
cobarde entre aciagas oscuridades,
sufres de imposibles encadenados.

Por tiempos agotados
sabes que vivir así es inservible,
si existe muerte en vida irreversible.
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21comentarios 141 lecturas versoclasico karma: 103

La flor

Vives en un vaso con un poquito de agua;
y víctima de mi miedo, te he arrancado para sentirme,
menos triste.

Te maté porque te necesitaba;
y cuando corté tu tallo, en aquel parque,
sentí en mi pecho, el dolor de una puñalada.

Mas no podía irme sin ti,
hubiera añorado tu compañía;
y, tal vez -¿porqué no?-
el muerto hubiese sido yo:

¡Ah!

Te amo y por eso te maté.
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sin comentarios 44 lecturas versolibre karma: 76

Rosa viva

Rosa viva.

Pusiste una rosa en mis manos
tenía una única espina
se me clavo en mis dedos
la sangre asesina en forma de
coagulo
llegó a mi cerebro
y el corazón
dejó de latir,
rosa de muerte bella
con color de vida
me dejaste
sólo
morir.
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sin comentarios 66 lecturas versolibre karma: 104

Homicidio doloso

Fui aniquilandote cada día,
cada bala penetró tu carne,
tus huesos, tus ansias y melancolía.
Vagamente recuerdo tus gritos,
los escucho distantes en mi memoria,
mezclados con tu aroma.

Finalmente ha llegado el día,
tus pedazos serán atados,
al fondo del mar enviados
y nunca volverán.

Muchos juzgarán mis actos
como error o cobardía
quedarán estupefactos
con mi historia sombría
pues aquella muerte no fue más
que la mía.

-Nix
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2comentarios 63 lecturas versolibre karma: 101

Anti-materia

Le puede pasar a cualquiera,
de hecho pasa todo el rato.
En medio de una vida
plena y feliz,
o más aún,
feliz y plácida,
como un viejo mastín
tumbado al sol.
En estas,
sin nunca avisar,
el universo lanza
una granada de mano,
en forma
de muerte,
de cáncer
o a veces
de sonriente y vital
colibrí.
Sordo por el estruendo,
te miras
para evaluar el daño.
No te reconoces
porque eres
casi sólo,
lo que te falta.
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2comentarios 39 lecturas versolibre karma: 66

Samsara (XX)

La existencia de nuestra inexistencia
empieza en la nada,
termina en la carne.

Abraza tu calavera,
vive.

Abraza tu cuerpo,
muere.

Abrázate a tí mismo,
r e s u c i t a.



*pintura de Zdzisław Beksínski
**Poema XX de mi primer libro La Mala Sangre
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13comentarios 140 lecturas versolibre karma: 87

Congoja Nocturna

Hoy me siento desilusionado

desdichado y terminado

mis sueños han muerto

y mis ganas con ellos


Mi único deseo

poder empezar desde cero

optar por lo que quiero

mas no por lo que debo


Me encuentro perdido

en el mar de la desesperanza

mi vida no tiene sentido

el fracaso me abraza


Acostado desnudo

solo, triste y mudo

aguantando las penas

que la vida conlleva

me quedo sin fuerzas

para enfrentarme a ella


Me he rendido hace tiempo

solo deseo estar muerto

y que en el silencio

nadie recuerde mi cuerpo


Mi aliento se ha extinguido

al igual que mi ser

tal vez es mi destino

el nunca vencer


Esta noche me despido

pues dejo el mundo de los vivos

me sumerjo en la oscuridad

donde siempre debí estar.
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3comentarios 69 lecturas versolibre karma: 87

Soledad

Y tu..
¿Qué haces aquí?
¿Quién te invito a seguir?

No te desvistas, tu cuerpo ya no me seduce
Tus labios rojos, que brillan y destilan veneno
Ya no podrán hechizarme

¿Cómo? ¿Qué si aún te amo?
Pues… debo confesar que estuve enamorado de ti
Que en mis largas noches solo, dormitar a tu lado me gustaba
Que el aroma de tus cabellos me hacía tener ese sueño liviano
que medio te movías me despertaba

¡Por favor te pido que te vayas!
Debo admitir que fuiste como una estrella fugas
Debo admitir que por un instante alumbraste una que otra noche,
Pero no estabas ahí cuando quería dormir contigo, porque eres quimera.

La verdad… ¡ya no te amo!
Me he enamorado de la luna,
Ella si está ahí cuando por las noches la busco
Me enamoré de ella…
De su piel morena, de su pecho, del olor de su cabello, de su vientre
¡Me enamoré y esta vez es para siempre!
Con ella… duermo profundamente y en paz

Jamás volveré a estar solo ¡jamás!,
Ella es un regalo enviado desde el cielo
Y aunque a veces es fría la noche, los dos somos madera y fuego para calentarla.

He encontrado mi amalgama,
He encontrado una piedra preciosa,
una piedra que alumbra mi camino cuando la noche se hace más oscura,
Y siempre me esta recordando que me amará y me acompañará hasta la muerte.

Por eso… te digo adiós…, Soledad
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4comentarios 84 lecturas prosapoetica karma: 90

Nunca se muere sí

Dicen que si recordamos a los muertos, nunca mueren, y si perduran en nuestro cerebro están vivos. Hoy en mi siesta de tarde, recordé una familia de mi niñez, era un matrimonio sin hijos que vivían en el pueblo de mis padres. La roca de la sierra (Badajoz). No tenía hijos, pero yo cada vez que iba a su casa, eran vecinos de mis tíos, tenia unos 8 años, me regalaban tal cantidad de abrazos y besos, que mi alma y espíritu volaban al infinito. Los recordé hoy, sus voces, sus gestos de cariño, sus abrazos y sus maravillosos besos, aunque difuminados sus rostros están en mí memoria, su ternura, su delicadeza y amor.
No recuerdo bien sus nombres, aunque después de 60 años, mi cerebro los dibuja como PAULINA Y MIGUEL. Si es verdad eso de que recordándolos no mueren, mis amigos, están muy vivos en mí. Se lo contaré a mí hija, para que esta pareja, que vivieron juntas, VIVAN siempre en ese fino hilo de la vida y la muerte.
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Eterno

Sé que cuando centelleas,
me susurras en morse,
que, si no puedo ser eterno ahora,
lo seré contigo.

Sé que, en un momento dado,
podré exhalar en diferentes ruidos fatuos,
que no estaré mañana
pero, lo estaré contigo.

Sabré que caer en el olvido de diferentes presagios
y ser el punto final de sus letras,
no será el peor de los finales,
sino es contigo.

Podré olvidar todas aquellas estrellas
y no poder agitar todas las nubes del cielo
con mi dedo
pero, podré afirmar que, hoy
yo aún, te quiero.
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La Muerte a un mortal

Porque quieres que yo muera
ser que quiere el infinito
si el instante más bonito
trae sonrisas pasajeras.

Porque quieres ser eterno
perpetuando tu condena
Luego de sufrir tu pena
hay nirvana mas no averno.

No me oculto en el otoño.
Yo te espero aquí en la orilla
de mi isla de reposo
donde el viento trae mejillas
y el ocaso ojos llorosos
del tormento de la vida.

Si me llamas "cruel verdugo"
mi oz es llave de tu celda
liberándote del yugo
del que tu alma es prisionera.

Somos las hojas del árbol
que caerán en el otoño.

Al igual que este papel
Fue una vez parte de un tronco

Somos las olas del mar
que romperán en la orilla.

Al igual en la Pangea
Muchos de ellos no existían

Somos las nubes del cielo
que desvanecerá el viento.

Al igual que el firmamento,
será pasto de lo yermo.

Somos los rayos del sol
que oscurecerá el ocaso.

Ni siquiera su candor
vence al tiempo y a su paso.
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8comentarios 61 lecturas versoclasico karma: 86
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