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Dulcinea

Cónyuge obligada al desamparo
y a la miel amarga de la alianza
que en tu dedo es una esposa,
cicatriz de tres soledades aceptadas
en la pasión reprimida de tus lágrimas
cuando inquieres la devolución
de una sonrisa.

Quejido eres
desde el trueno en tus fronteras,
alma en búsqueda
de las traviesas de tus fugas,
cándida en la entrega de peldaños,
obsesión con que golpeas
cada noche las estrellas.

Rasgas tus sedas soñando entregas
sobre campos llanos
para tus inventarios de lunas,
bajo los astros
arrimas rimas a tus ascuas,
viéndote señora de triste baja cama,
temerosa de los tejidos.
que tu verdad reiteran.

Con manos agitadas recreas el deseo.

Desde tu Nirvana de complejos
clamas por el olvido de la angustia,
parapetada entre tus musas
como puntal que debilite
los baluartes donde crujen
tus tablas doloridas.

En tu voz quiebran las rosas,
laureles secan por siempre
en tu frente de niña eterna,
pides renacer gritando
en las revueltas de la tristeza
de un rumor amoratado.

En tus vigilias suplicas ocultar
sombras en alforjas que rellenas
con piedra ajena,
remueves la incomprensión
que te recorre,
al leer entre tus noches de helado lecho,
las reseñas que los demás emiten,
resucitas lo sentido por tu tintero triste,
Dulcinea abandonada
de un Quijote imaginado..
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Sin morir en el intento

[...] Matar un dragón es cosa de un instante.
Resolver un acertijo es un relámpago
de inspiración. Son actos determinantes
pero escindidos del acontecer. Sin embargo,
los peligros de la realidad no los resuelve
un lance. Desentrañar la vida no significa
vencerla. Sortear un escollo no libra del
siguiente...

Érase una vez - Ana Rossetti


Del vientre del tiempo nacieron tantas
púas más que flores,
guerreras de mandil y descosidos,
las sombras de las sombras que obtuvieron
el triunfo, que no era para ellos.

De olvidos se llenan los libros
que hablan del miedo al instinto, a lo frágil.
Yace la capacidad en los brazos
de la ignorancia
—¿o será de la conveniencia?—.

Soy emoción, ingenio, deseo, razón;
debajo de mi pecho,
en mi cabeza,
entre mis caderas, dentro.

Desde siempre, me he asomado a la imagen
que quería de mí, completa,
sin mitades que encontrar para ser yo.
Y sé que la muerte me espera
para dejarme caer en la misma oquedad
que al resto.

¿Tanto pido?
Solo quiero ser paisaje de ambiciones
para mí, hombro, oído, mano, risa.
Ser la pieza que me falte.
Serme toda...
sin morir en el intento.
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Con tu harina

Tiene el Sol sueño atrasado,
se acuesta más temprano cada tarde,
por momentos bosteza ,
entre las nubes,
un manantial extrovertido.

Tú le guiñas,
abrigada a buen recaudo en el molino
cuando arrecian
tus tiempos de lloviznas.

La harina nueva
te convierte en tahonera
cuando se atan a tus dedos lazos blancos,
te explica como se han de bordar
los panes horneados,
salpica tu mandil
con el color de la esperanza.

Trae este otoño
una primavera en tus pisadas,
confín generoso
en el sonido de hojarasca
de contraste creciente y color imprevisible,
se enamoran con tierra tus pies,
y tus raíces nacientes
alimentan y se alimentan de alegría.
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9comentarios 102 lecturas versolibre karma: 141

Recuerdo su piel de mujer

Recuerdo su piel de mujer como el eucalipto, sus brazos suaves de un apurado verde casi a punto de alcanzar el
asombro del amarillo dulce, viniendo hacia mí desnuda,
en oleadas suaves.

Yo la recuerdo ahora, y mi memoria me asocia a sus
dorados pechos, y los vi deshojandose de puro abrirse
y darse en aquella luz que ardía lentamente el hipoclorito.

Recuerdo
su llegada muy despacio, hermosa, lentamente.
pálidamente dulce, caía, iba cayendo sobre mi cuerpo, a
intervalos se ruborizada; pero ella iba cayendo, como un
pañuelo de blanca gasa, sobre mi cara maravillada, expectante.

Recuerdo que cayó como una tenue rosa, cediendo se entregaba y se plegó dulcísima.

Recuerdo que todo sucedió, como acontece lo maravilloso.
Y luego vi su cuerpo, sus párpados, sus pechos dorados y
comprobé todas sus regiones como un lienzo de aire.

Recuerdo su cuerpo desnudo como el eucalipto concentrado, igual que si probara, por vez primera
su fruto más íntimo; igual que si quisiera recordar su porqué,
y duermo como un vaso en la bandeja de tu vientre,... mi corazón.

Che. (Nápoles)
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Hacia la mar

Cuando la mar te llame
acógela,
sumerge sus ribetes verdes
en tu regazo blanco de esperanza.

Ella te conoce,
mujer de historias y candelas,
ella te espera,
mujer de cintura encrucijada,
mujer de aire y temporal.

Cuando la mar te llame
contesta a su clamor con tus suspiros,
y resta su agonía
para sumar con tiento
en los resquicios de su costa,
sobre el puerto,
bajo las corrientes que dominas,
mujer de estigmas.

Cuando te acaricie elevarás el vuelo
con el cabello recogido
y la mirada abierta,
con alas de recuerdos
de extremidad de seda,
con la poesía envuelta entre las telas
de tu Mundo cubierto a tiempo lento.

Pintarás con tus dedos huellas
de amante de proverbios,
trazos blancos en tus playas,
rayas que hasta el horizonte alcancen,
pintarás con serenidad tu estela.

Serás tú,
desde tu soledad descalza,
calma entre los nidos de sus grietas,
la que eleve con sus manos
las caídas estrellas,
la ventura de los astros.

Cuando la mar me llame
nadaré con nuevas aletas viejas,
remaré con presentes viejos remos,
ausente en los minutos
fundidos como cera.

Resbalará el agua entre mis manos,
capturaré sus gotas nómadas,
recogeré la brisa tibia
en el horno de mi pecho,
la libertad de temporal alborotando
la oscuridad revuelta
de nuestro vendaval secreto.

Seré yo
longevidad de frases sueltas
entre la sal de marejadas,
con el Sur entre mis cejas,
y tus estrellas
los círculos concéntricos del tiempo.

Seré yo
en la espesura de las algas
enredadas en mis brazos,
cuerda dúctil que me aferra a las ideas
de mil nudos amarrados
a las nuevas experiencias.

Seremos la anciana mar
de pausado nuevo paso,
calmo clamor antiguo renaciendo.
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4comentarios 58 lecturas versolibre karma: 122

Tango fiero

Cuántos son nuestros dias
de agonía de luceros,
cuántas noches de espadas incendiadas,
cuánta la lluvia clavada en mi frente
y en tu cabello de azabache!.

Viajamoss deprisa enredando las horas,
las sembramos después
en portales de la pasión cuando,
empapadas de vida,
vuelan las miradas y las manos.

Crecen nuestros cuerpos
como en una danza de fiero tango,
nos sumamos los poros,
nos multiplicamos en los minutos
con mi cincel puliendo tu mármol,
esculpiendo en tus caderas
un collar de sortilegios raudos.

Gritamos,
narramos a gritos la impaciencia,
le cantamoss un tango al fuego
almidonándolo con las caricias,
con el incendio provocado por tus dientes
y con mi espalda recorrida
por el caminar especiado de tus dedos.

Estallando
generamos el exorcismo de los dos,
universos en volandas.

Después nos hacemos silencio.
complicidades del calor creciente
en el sueño que nos alcanza
con tu azabache en mi pecho,
en aquellas noches
de mi espalda en llamas
por el fiero tango de tus manos.
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24comentarios 133 lecturas versolibre karma: 115

"Lo que tu, y yo queríamos"

MICROPOEMA

Él, la trataba como una niña, ella
solo quería sentirse una mujer.....
ella, lo trataba como un hombre, él
sin embargo, solo quería sentirse
un niño otra vez.
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8comentarios 53 lecturas versolibre karma: 103

La mujer azul

Cuando veo a la mujer azul escorada,
llanos quedan los versos, solo limo y espuma de sal.
Su orilla huele a nostalgia, a herida abierta
que me escuece a mí, también.
Se abruma la tarde, tirita hasta el faro.

Si alguien pregunta qué pienso diré,
—a riesgo de arañazos—,
que no me creo el estío del todo.
El ritmo sin rima me dice que la memoria respira
casi tanto como late el corazón.
Será pesadumbre… o será desencanto
al comprobar que la salida de emergencia
solo era una puerta dibujada.
¿Cuántos golpes dados contra la pared?

Me duele el dolor de la frente raída
y no puedo evitar la pregunta:
¿Soy yo el hueco de una ventana ficticia?
¿Dejo al menos que entre luz?
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9comentarios 131 lecturas versolibre karma: 107

Tu silencio rueda

A la vera de tu torre,
aderezada por el batir de las tormentas,
vas olvidando el tiempo
entre el solo de una flauta
y en la gratitud de tu grito sincero.

Más allá de las leyendas
(y de los años)
está el clamor de tus esferas abatidas,
llora y vibra
en el quejido solidario
del hierro oxidado de tus rejas
el solfeo áspero de las abejas despistadas,
la alquimia desmembrada
por tus rúbricas de insomnios.

Tu silencio respira en un reloj de Sol,
se bebe el tiempo a sorbos
(y a tientas)
más allá de las brumas,
cuando marca las diez
en tu ermita de paredes invisibles
y en el canto madrugador y sin consuelo
de un petirrojo en su espadaña.

Sabes que callas para escuchar
con el ronroneo meritorio de la lluvia
la vergüenza del satélite
agachado tras tu sombra,
sabes que caminar es el destino
de los que buscan la paz,
y se hunden sin pudor en el vértigo del valle,
conoces cómo has de tallar las piedras
para olvidar esas torres
hoy presentidas de tristeza,
ahora confusión de letras rotas
y de pecados del habla.

Más allá de donde las fuentes
regalan sus gotas doloridas
sobre tu torso helado
tu silencio ha de mudar
en sonido de la hiedra creciente
agarrada con ansiedad al mampuesto,
expuestas sus raíces hacia el aire,
cuaderno de bitácora desde donde redactar
la historia descosida de sus cabrestantes,
será diez kilogramos de ideas
suspendidas en lo alto
de una columna y de un capitel
sencillos y tallados de agua,
trasiego perpetuo del convencimiento,
espejo trashumante
en perspectiva de destino.

No será tu silencio túnel desfallecido
o inmenso secarral
de presente y de futuro,
no se tornará escala de patíbulo,
raíz cuadrada de la nada
o higuera infértil,
pues tus lágrimas las disipará el contraste
de un tañido ufano de campanas.
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4comentarios 90 lecturas versolibre karma: 108

Sin sombrero, pero con cabeza.(a Las Sinsombrero)

Sin sombrero
pero con cabeza.

Idealistas,
pensadoras,
soñadoras.
Creadoras a pesar de la historia.
Comprometidas, activistas, emprendedoras.

Portadoras del empiece y el empeño.
Luchadoras sin espada,
con pluma,
sin puño,
con arte.

A la sombra, siempre a la sombra del 27.
Sin hueco histórico, pero con peso propio.
Mujeres libres, vivas, fuertes.
Sin sombrero, pero con cabeza.




Hortensia Márquez


Imagen sacada de internet


Mujeres que tuvieron enorme peso en la vanguardia artística de principios del siglo XX : Maruja Mallo (Vivero 1902-Madrid 1995), pintora; Rosario de Velasco (Madrid 1904-Barcelona 1991), pintora; Marga Gil Roësset (Madrid 1908-Las Rozas 1932), escultora, ilustradora y poeta; María Zambrano (Vélez-Málaga 1904-Madrid 1991), filósofa; María Teresa León (Logroño 1903-Madrid 1988), escritora; Josefina de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria, 1907-Madrid 2002), poeta; Rosa Chacel (Valladolid 1898-Madrid 1994), escritora; Ernestina de Champourcín (Vitoria 1905-Madrid 1999), poeta; Concha Méndez (Madrid 1898-México 1986), escritora; Margarita Manso (Valladolid 1908-Madrid 1960), pintora; o Ángeles Santos (Portbou 1911-Madrid 2013), pintora y artista gráfica.
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19comentarios 124 lecturas versolibre karma: 116

Ella (se fue)

Ella,
cantora perspicaz de mis temores,
cómplice de las imágenes
que hicieron girar la rueda de mi voz,
mujer de ojos de emoción diáfana,
narradora en sus pupilas
del amanecer rojizo de un verano de furias.

Ella,
hembra dulce de escalera atormentada,
amante de las noches de lluvias
y del lodo de los caminos infinitos,
residente en la sabana más profunda,
pintora en tantas madrugadas
de todas mis arrugas.

Ella se fue
dibujando con su rastro mi mirada nueva,
dejando mi orgullo moribundo
prendido entre sus ramas austeras,
se fue
danzando al compás de su llanto,
buscando entre las piedras
la sublime urgencia de sanar su magia.
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7comentarios 110 lecturas versolibre karma: 96

Para cuando regreses

Recordarás el día
en el que conociste en las anclas
la mixtura de la sal
con la corteza de las ostras,
(la mar colmada de tu alimento añil),
el día en el que un pueblo de redes
se convirtió en tus adentros
en habitación bárbara de llagas,
navegación pérfida de fachadas solemnes
y podredumbre sobre su mármol.

Harás memoria de aquella tarde
en la que la voz del matorral
pronunció por vez primera tu nombre,
cuando asentiste a su llamada
con la voluntad enjuta,
abandonaste sin una lágrima la costa,
y ligera,
sembrando de camelias cada paso,
partiste hacia las selvas
apurando tu andar converso.

Tejiste entonces un cesto
con mimbres olvidados por almas funestas,
lo rellenaste de tejidos de ilusiones,
te hiciste costurera,
maestra de lanas y de hilos.

Ahora extiendes en los prados
una enorme sábana blanca
redactada con millares de nombres muertos
para que jamás
nadie les vuelva a prohibir la vida,
elevas con tu aguja el compromiso
de saborear una sonrisa,
derribas la esclavitud de las mordazas
en el amanecer sin fin de tus laderas,
das las gracias por el aire que respiras,
cubres con colores vivos
nuestros muros,
tus espejos.

Cuando regreses a los puertos
susurrarás de nuevo tu nombre;
lo harás al oído
de aquéllos que en su ignorancia
te insultaron,
resquebrajarás sus encuestas falsas
haciéndote presencia
dentro de sus cráneos huecos,
y mirarás al frente,
sonriente,
sin esconder tu rostro.
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4comentarios 80 lecturas versolibre karma: 118

En tu cintura

Ardiendo en tu cintura
un nido de hipocampos
me anuncia amaneceres
cruzados por cascadas,
al lado de tu pecho
se acogen terremotos,
renuncian los temores,
se esconde el viento sabio.

Callado a ti me acerco,
armado de inocencia,
hundido en ti me pierdo.

Sintiendo la cadencia
del alma en tus latidos
adorno con guirnaldas
los valses de tu vientre,
decoro de rubores
las llamas de tus senos.

Ardiendo en tu cintura
se incendian cataratas
de hielo y de rocío,
de nieves en tu espalda
rozada por el tibio
temblor de la esperanza.
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2comentarios 77 lecturas versoclasico karma: 104

Esperança blava

La sorra cau amb força
No la pots sentir
relliscant pel terra?
Glops de sorra mullada
que impacten com bombes

I l’alè que es congela?
No el pots veure
trencar les finestres?
Vapor blanc com l’escuma
que et baixa pel cos

No la sents?
No la escoltes?
No la notes?
És la llei del pare
que ha dictat sentència

La sorra cau congelada
No la pots sentir
relliscant pel terra?
Vapor i escuma blanca
que impacten com a sospirs


I l’alè que es fa bomba?
No el pots veure
esclatar les finestres?
Aigua vermella com la sang
que et baixa per la boca

Sigues flor
Sigues deessa
Sigues idea
Sigues carn
Trencada estàs millor, diuen

Però no ho faràs
Perquè tu ets
muntanya, ferro i arrel
Perquè no estàs sola
i la seva llei no va amb tu

Perquè ets lliure i et pertanys a tu
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Amores largos

Mi amor es largo
en tiempo y distancias,
largo en ausencias,
es camino largo
de tierra y aguas
con una meta:
alcanzar tu cintura,
tu piel serena.

Llegaré hasta tu puerta;
una rosa en la mano,
y unos besos prendidos
entre los labios
para entregarte
en la noche de fuego
que nos espera.

De Cantos del Llano (en llamas).
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7comentarios 95 lecturas versoclasico karma: 91

Poemas al caballero

Algo grava su alma

desde los tiempos,

clavado como estigma

evocándole el destino.


Soñante de mujer oscura

hembra azul de rojo pelaje,

siempre marcada

siempre libre.


Huye de tan viva tentación

abriendo su carne,

entregando su espada

a un dios que no le escucha.


No olvidó su especiado aroma,

ni la extensión de su caricia

y es la cruz sobre su pecho,

señal perpetua donde ella habita.


Hallada por un instante

reconoce sus ojos tras los barrotes,

él no sabe entonces

que la prisión está de los hierros hacia fuera.


Más el amor en su mirada,

más aguzado que su acero,

atraviesa su ánima,

le habla de castigos y condenas,

le dice que al final de sus lágrimas,

eternamente le espera.
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¡Existo!

La lluvia que caía
siempre amenazaba,
acechaban continuamente
su ya quebrantable existencia,
hacía arroyos sobre la tierra
hasta que formó una laguna

Esa noche observó que la luna
sobre el agua reflejaba
en la superficie su silueta
observó la belleza de su ser,
ella no era un fantasma
a la vida sobreviviendo.

Era una mujer viviendo
por su fuerza y voluntad
de una sensibilidad inusual
mujer de una belleza sin igual
más que física espiritual

vio reflejado su perfil en las aguas
transaparentes de la laguna,
un rayo de luz de luna
iluminó entendimiento

Ella era una criatura exepcional
que daba vida a la misma vida
protegiéndole con su cuerpo,
como un halo protegía a la luna

en sus entrañas vivía el amor
era parte de su esencia de su ser
no importaba su concepción,
víctima indefensa del mundo,

Las penas del ayer quedaron atrás
descubrió su amor maternal
en su cuerpo en sus manos en su piel.

El mundo es cruel y darte algo mejor
no puedo pero solo nunca te dejaré,
susurraba con ternura a su bebé

Miró al cielo el halo de la luna
gritó con la fuerza interior de su ser
desafiando al mismo universo, exclamó,
¡vivo! ¡respiro! tengo vida ¡existo!
vida y amor va creciendo dentro de la mía.

MMM
Malu Mora
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15comentarios 105 lecturas versolibre karma: 93

Mujer

En tus ojos he visto mujer,
motor y pilar de la vida,
aún cuando ésta se pone cruel
y te convierte en víctima.

He visto en ti la esperanza
cuando todo se rompe
y pervierten tu esencia.

Te he visto…
entre desastres naturales y guerras,
como moneda de cambio
de un mundo en conflicto,
que contigo, violento se ensaña.

Mujer sin nombre vulnerada en tus derechos.
Mujer de rostro marcado por el ácido
mostrando tu desgarro;
aguantando un día más… Uno más.
Aunque nada quede en pie,
aunque el hedor a vacío y a muerte
se agarre despiadado sobre tu piel…
tú aguantarás.

Aquí…
tu dolor se diluye
al apagar el televisor.






Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/07/08/escribe-tu-relato-de-julio-ii-con-las-pal
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Mujer Valiente

Tu que surges de los caudames mas reconditos
Tu que afloras de los jardines de tus sueños
Me llaman valiente como estas aguas
Como la sonrisa que envuelvo ante mis porques
Soy la noche de alma guerrera
Por nacer de las entrañas de la tierra
Me llaman mujet valiente porque con mi fuerza derrumbo fronteras
Porque surgi de la cenizas
Porque entre las llamas del fuego alza mi vuelo ..
Si soy mujer valiente ... porque tu no ??
Porque tu no mujet valiente enfrentas con tu brisa
Tus dias y sueño ??
A ti que luchas por cumplir tus sueños..
A ti porque cada amanecida , cada pena , cada alegria ...
Cada sueño , entre tus noches y dias .. todo esto valdrá la pena
Valdra la pena que eleves tus manos al cielo inifnito
A ti mujer valiente ... haz que esta vida sea un baile sin fin
Un baole donde existan los sueños posibles
Donde tu seas feliz
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El dolor del silencio

Él siempre se va
talando el árbol caído,
arrancando la raíz,
hiriendo la tierra,
que pretende curar
con lágrimas secas
y palabras yermas.

Y tú te quedas
con la soledad ahogándote
y él con su vida en estéreo,
condenándote a guardar silencio,
a buscar un refugio,
e iniciar un encierro,
donde la noche no acaba
y siempre es invierno,
donde los gritos son afónicos
y el corazón, seco.

"Pero el amor duele",
eso nos dijeron,
masoquismo barato,
sumisión y descontento,
disfrazados de romanticismo
y falsos "te quiero".
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