Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 1655, tiempo total: 0.014 segundos rss2

Quiero...

Quiero viajar por los paisajes de tu piel. Descubrir tu alma para pintar la mía de un radiante amanecer. Verme cada día reflejado en tu ardiente mirada, saboreando la felicidad en tus cálidos labios. Y en el final de mi existencia, recordar los momentos felices de nuestra vida, para descansar eternamente de tu mano, en la inmensidad del cielo estrellado.
8
sin comentarios 55 lecturas prosapoetica karma: 76

Soneto. Ave fénix

En este verso, con que te describo,
hay un resurgir de ave fénix nuevo
donde te doy mi acervo y te apruebo
por ser la única fe que hay en mi libro.

En la página en que el capítulo escribo
te duchas en palabras cuando lluevo
dando razón a lo que siempre apruebo
por ser tu amor con el que vivo y vibro.

Leerte es germen de sabiduría.
Compones y descompones relatos
emancipados de la cobardía.

Todo queda escrito con melodía.
Tus palabras son tus gestos innatos
y con ellas me invado de alegría.
4
sin comentarios 36 lecturas versoclasico karma: 43

En la casa de al lado están follando

Hay café, recién hecho,
en la casa de la luna con cristales de la noche.
Están follando en el piso de al lado, te comento,
sentado al borde la cama,
dando vueltas a tu taza mientras te ordenas el cabello,
bostezas,
sonreímos porque no se escucha ningún ruido,
miramos el reloj, como pendientes de un viaje.
Pasados unos minutos,
en la casa de al lado,
alguien comentará que estaremos follando,
porque no escucharán ningún gemido,
ni la cama muriendo feliz.
Hay café recién hecho
de esos que luego se quedan invierno.
11
sin comentarios 57 lecturas versolibre karma: 74

Superheroínas

No te conozco pero sé que llevas la lucha por bandera,
las ganas como medio y la vida en el corazón.
No te conozco pero sé que puedes, y podrás.
Porque si alguna vez me hablaron de superheroínas,
ahora sé que llevaban tu nombre.
Espero que el mar se lleve tus desahogos,
y el viento te ayude a respirar,
que la naturaleza te haga sentir viva
y el tiempo te haga avanzar…
A todas las mujeres con cáncer de mama.
leer más   

etiquetas: cáncer, mama, lucha, amor, poesía, libre
3
sin comentarios 12 lecturas versolibre karma: 43

Te encontré

Te encontré
en la cáscara, fanal de una poeta,
en su nombre y su mirada
te hallé viva.
Era tarde de otoño, verso turbado,
timidez en el rostro, apatía.
Miles de flores naciendo
en sus manos
y tanto verano llenando sus ojos
como el horizonte sin nubes
pudiera abarcar.

Quemaba el frío de sus letras,
recuerdo,
soneto en ruinas, poema enfermo
y, al fondo, un candil.
No sin turbarme, seguí leyendo,
campo de intriga, misterio, enigma
revuelto por resolver.

Cuánta tristeza en la tristeza...
Quisiera servirle de foco, de pozo,
de fondo, de torno, de globo, de trono,
de bolso, de lomo, de sorbo,
alivio a su falta de inspiración.
¿Cuánto
vale un par de alas?
¿Cuánto
unos brazos capaces
de abarcar el mar?
12
7comentarios 71 lecturas versolibre karma: 89

El espejo

Busco en el espejo las palabras,
algo no dicho entre nosotros,
algún idioma nuevo escondido
en la plata
que sirva para encender
las habitaciones
y volver a construir la ciudad
que sueña bajo los despojos.

Quisiera verme a través de tus ojos,
quisiera incendiarme en tus párpados
y hablar para arrancarte este
silencio de los labios

que es el eco de la ausencia.

Pero somos una puerta clausurada.
Somos el océano que brama
su grandeza en las alas de una mariposa.
Somos una línea que sostiene
nuestros días
con el mismo invierno
tejido en la garganta.

Somos el mismo verso
y la misma ceniza,
somos el reflejo de la misma historia.

Somos la luz, el disparo

y la fotografía...
10
8comentarios 69 lecturas versolibre karma: 82

Soneto. Código de acceso

Si vuelves al umbral de mi avenida,
tendré abierto mi código de acceso
y en el alma aguardaré tu regreso
si te quedas para toda la vida.

En la rémora de amor, sin medida,
hay que poner fin al largo receso
que no entiende cuál será este proceso
mientras no halle una vida compartida.

En la cápsula de filosofía,
el AMOR, si lo es, existe de verdad
y es cultura de la filantropía.

Dos almas que eyaculan compañía
son el orgasmo de pura libertad
que alojan a nuestro amor cada día.
10
3comentarios 104 lecturas versoclasico karma: 70

Soneto. Código de silencio por un amigo

¿ Qué esperanza debo anhelar, de nuevo,
para ser el hombre feliz que ya era
y amarnos tanto como, sabes, quiero ?.

¿ Qué criterio he de seguir, mi amigo,
para romper silencio desterrado,
para acotar destino maniatado
y, en definitiva, así, estar contigo ?.

¿ En qué redes, -dime cómo me muevo-,
podré rescatarte en mi primavera
y qué código de silencio espero ?.

¿ Qué pautas debo seguir, mi amigo,
para desandar el camino andado,
para acortar al tiempo desolado
y para, al fin, así, vivir contigo ?.
3
3comentarios 42 lecturas versoclasico karma: 49

El invierno del amor

Te frotabas las manos,
la vida jugaba como mueren los niños en los juegos;
aprendiendo a sostener la sonrisa
en la primera lluvia,
en la primera mancha de barro,
en la primera herida.
Un día caminando te das cuenta
del viento en la piel,
del contar hasta cien sin que se esconda nadie;
ni el miedo,
ni el mañana,
y te encuentras cruzando una calle,
como los que mueren de frío,
con la sonrisa en la boca
en el invierno del amor.
12
2comentarios 66 lecturas versolibre karma: 71

Rieles y Globos

Tal vez perdí el tren que me llevaría a lo que tanto quería
por hacer tiempo con quien no debía,
arrepentirme me haría un cobarde
desquitarme sería menos placentero que una paja
o que un café a las tres de la tarde -para los míos-
y no pretendo gastar mis manos en ello(s).
así que: me toca caminar
porque el tiempo pasa y yo siento que me quedo purpura
con algo que no me corresponde,
aunque el kilometraje de mis pasos esté por sobregirar
y lo caliente del asfalto se coma la planta de mis pies,
aunque avance hacia adelante –o hacia arriba-
el nuevo camino me muestra todo lo que queda detrás-o debajo-,
los colores que nunca debí haber usado
las palabras que nunca debí haber creído
los ojos en los que no debí buscar nada más que mi reflejo
las sonrisas que debí apagar cada que comenzaban a iluminar mi ciudad.
Y cuales nunca debí haber reemplazado
y es bueno
y está bien
porque aunque los días sumen y sumen
para hacerse más,
en algún punto vuelven a comenzar
haciéndose uno.

Aunque esté en éste momento sin nada más que imaginarlos pasar destiñendo azules que robaron rojos y se hicieron verdes de un amarillo oscuro que resultó morado pero invisible.
Juro que por algún instante los palpé
y los tuve entre mis dientes
me aferré a ellos de cientos de maneras
porque escuché decir que: no hay recompensa sin esfuerzo.
Y supongo que el mío fue poco,
menospreciado
o en vano, en un escenario más trágico.

Pero que voy a saber yo de trenes perdidos
y de flotar
si de mi cuello cuelga un ancla
con su(s) nombre(s)
y los únicos rieles que tengo
son los que siempre llevan mi tren a perderse en bocas que mastican para luego escupir.
Y ya es bien sabido que:
a mí no me gustan las bocas
que no dan amor un poco más abajo de mi ombligo
ni
aquellas
que
se rehúsan
a besar
los
tres
lunares
de mi miembro.




Superior



derecho.
leer más   
6
2comentarios 64 lecturas versolibre karma: 83

Tú, eras el tiempo

Acariciaba los segundos,
tú, eras el tiempo.
Pero la tristeza es inmóvil,
espejea en un ámbito abstracto de angustia vital,
no es lo que callamos o lo que no decimos,
es lo que guardamos mientras nos abrimos en otros.
Tal vez es un vestido de cordura.
De la tierra de las palabras llegas, violeta de silencio,
con los pétalos desgarrados y te abrazas a la piel,
no decimos que los abrazos son cajas de olvidos,
ese sentir el cuerpo del otro sin vernos las caras,
es el miedo de la felicidad,
el encuentro de tantos mundos diferentes,
el diálogo inconformista,
el saber que estamos con los pies en el barro
y que no hay lluvia en este otoño,
sólo lágrimas que no queríamos notar.
Nos cobijábamos enredados en el cabello de la indiferencia,
fingiendo que sentíamos el corazón del otro
pero era por sentir el propio
y así, tan de verdad, tan incomprensibles,
acariciaba los segundos,
9
sin comentarios 51 lecturas versolibre karma: 85

Despierta primavera

Inicia su recorrido el sol, por el sendero que lo llevará a la cima de la bóveda celeste. En el camino, unas estrellas juguetonas se esconden detrás de unas nubes, y el sol las pilla y las despide cariñosamente. Aún a la distancia avisa a la luna que ha llegado la hora de partir y le sopla un beso cual llamarada fulgurante. Las nubes despiertan ante la tibieza que el sol deja a su paso, y las aves cantan un himno de bienvenida, pues lo esperaban desde hace algunas horas. Los árboles, las flores y el río danzan al compás de la sinfonía de la alborada.

El despertar
alegre en la campiña
primaveral.


@SolitarioAmnte / x-17
leer más   
15
12comentarios 101 lecturas versoclasico karma: 86

Un adiós para siempre

Me regalaste dos palabras
que se convirtieron en una.
Una ausencia perpetua
vivida en condena.
Condena de olores de invierno
amarrados a la piel
en pleno verano.
El humo que fuiste
se disipó antes
incluso de apagar el fuego.
Es cierto,
el sol brilla como nunca
en lo alto de ese cielo
donde naufragaron nuestras tardes.
Y ahora,
que ya es mañana,
envuelvo aquellas palabras
y le regalo a la vida
ese adiós con el que tus silencios
construyeron mi presencia.

@nuria_sobrino
11
6comentarios 88 lecturas versolibre karma: 98

Canto a Afrodita

Te canto a ti, musa de melodiosos cabellos y embriagadora mirada. Que tus firmes y cálidos brazos envuelvan mis noches oscuras, y en tus esculpidos senos descanse el amargo sufrimiento de mi corazón. ¡Oh divina protectora de níveo rostro y ojos de mar!
4
sin comentarios 24 lecturas prosapoetica karma: 57

¿También lo sientes tú?

Suspiramos, cada vez que nuestras almas se cruzan en la eternidad del tiempo. Lamentamos la ausencia del otro, aún sin conocernos. Nos amamos en el amable silencio de la noche, cuando los cuerpos son abandonados por el alma, y la magia hace acto de presencia en nuestros sueños.
4
sin comentarios 23 lecturas prosapoetica karma: 68

Te nombro y te vuelves breve

Te descalzas con la delicadeza
de un silencio

y te conviertes en canción.

Te abrazo y te vuelves viento
en una ciudad escondida.

Te nombro
y te vuelves breve

tan breve como los sueños
que siempre recordamos.
11
1comentarios 56 lecturas versolibre karma: 89

Cenicero

Emana humo,
Se eleva un velo,
Del cenicero,
Mientras fumo,

Formas mensajes,
Que incapaz de leer,
No comprendo,
Prendo el mechero,

Y enciendo,
El segundo,
Mientras observo,
El primero marchito,

Cenicero,
Cementerio de sueños,
Incinerador eterno,
Fábrica de recuerdos,

Olvidados,
De momentos pasados,
De aflicción,
De dolor,

Todo lo revuelves,
Frío pozo negro,
Pero nada resuelves,
Cenicero.
8
sin comentarios 50 lecturas versolibre karma: 76

Soneto. Lo sé y tú lo sabes

A expensas del alba, una letanía
musita en medio de espectros suaves.
Ojos de pasión, ... , ¡ Lo sé y tú lo sabes !.

Ronda en mi cabeza pura alegría:
parranda de besos, obseso día,
anclaje de vuelos, sutiles aves,
racimos de uvas, ... , ¡ Lo sé,... lo sabes !.

Andas muy cerca del alma mía.
Lisonjera es la daga en tu mirada
amonestada por el desafío.

Vas acompasando a la enumerada
inquina. Sobrepasas el estío.
Dejas tu aroma correr desbocada
al aire. ... ¡ Así es lo tuyo,... y así es lo mío !.
12
sin comentarios 79 lecturas versoclasico karma: 83

Un ángel, una isla

I

Un ángel, una isla
Un lago extenso
Una semilla inflamada de sangre

Una mano con un ojo en la palma
Un retablo de madera

Un espejo donde ríe un caballo
Una mujer de cabello largo que llora
Un hueso muerto
Un perro
Una pesadilla
leer más   
10
sin comentarios 79 lecturas versolibre karma: 85

Un lugar por descubrir

Un pequeño empuje, y mis piernas ya están dispuestas a afrontar el desconocido camino. Mi corazón, deseoso de aventuras. Mi alma, anhelando encontrar ese lugar.
2
sin comentarios 28 lecturas prosapoetica karma: 23
« anterior1234550